miércoles, 15 de mayo de 2013

Madinat al-Zahra, "la ciudad brillante"


Plano del Conjunto Arqueológico de Madinat al-Zahra de la Junta de Andalucía

Después de extasiar nuestros sentidos en la antigua Córduba musulmana, iniciamos una nueva ruta hasta Madinat al-Zahra “la ciudad brillante” de Abderrahmán III, situada al oeste de Córdoba, en las últimas estribaciones de Sierra Morena. Destacan dos caminos, uno de los nogales al pie de la sierra y otro camino llamado de las almunias o residencias campestres emplazadas a lo largo de la margen derecha del Guadalquivir. Este camino fue la vía protocolaria por donde accedían las embajadas a la ciudad de Madinat al-Zahra que al mismo tiempo comunicaba la ciudad palatina con la antigua Isbiliyya –Sevilla- por la orilla norte del río Wad al-Kabir (Guadalquivir).



La nueva capital de los Omeyas en Occidente, Madinat al-Zahra permanecerá en la retina de nuestro recuerdo al ser considerada como uno de los principales yacimientos arqueológicos de la época medieval tanto por su extensión como por su trascendencia histórica. Una importante joya de Al Ándalus, capital política y administrativa durante buena parte del siglo X en la que podemos apreciar el refinamiento artístico musulmán que da como resultado el esplendor de su arquitectura como una de las más fastuosas del mundo islámico que ha quedado plasmada por su alto nivel cultural.


Abderramán III al Nasir  creó el Califato independiente de Damasco y se independiza tanto en lo religioso como en lo político. Por tal motivo, manda a construir la fastuosa Madinat al-Zahra mostrando su superioridad ante los grandes enemigos chiíes, los fatimíes de Ifriqiyya, en el norte de África.Existe una interpretación romántica y admitida como hecho histórico sobre el origen de la ciudad en el 936 d.C. como un capricho de Abderrahmán III con su concubina al-Zahra, de la cual tomaría su nombre la ciudad y sede del estado califal a partir del año 929. Las obras se iniciaron en 940, desarrollándose una intensa actividad constructiva. Muros enlucidos con cal y arena, paredes de piedra donde descansan escaleras, arcos de herradura, atauriques, detalles en las portadas, pilastras de mármol, pavimentos, columnas y fustes de mármol rosa y azul con capiteles de avispero califal, arcos de herradura en una lujosa obra en piedra con hiladas de arcos de ladrillos entrecruzados.

Mezquita Aljama de Madinat al-Zahra
La terminación de la mezquita aljama en 941 junto con el traslado de la ceca o fábrica de la moneda en 948 dio un impulso oficial a la edificación de la ciudad. Su vida, apenas duró 75 años al ser saqueada en el 1010 durante la guerra civil (fitna) que desmembró el Califato destrozando la ciudad más bella de Occidente, dando lugar a los reinos de Taifas o banderías. Los almorávides irrumpieron desde el norte de África en Al-Ándalus en 1086 y unificaron los reinos de taifas bajo su poder desarrollando su propia arquitectura. Posteriormente se impuso un islamismo ultra-ortodoxo por parte de los almohades que destruyó prácticamente todos los edificios almorávides. La progresiva destrucción durante los siglos sucesivos fueron borrando del ideario colectivo una parte muy importante del legado de Madinat al-Zahra donde en tiempos pretéritos árabes, cristianos y judíos convivieron en paz sembrando la semilla de la tolerancia.

La topografía del suelo presenta desniveles solventados mediante la construcción de tres terrazas superpuestas, de las cuales destacan tres partes de la ciudad separadas por muros. La residencia califal dominaba toda el área desde la terraza superior situada al norte en el punto más alto del Alcázar, donde destacan los espacios más deslumbrantes integrados en la zona oficial, destinada a la actividad política y a la recepción de personalidades extranjeras, como los Salones de Embajadores con sus correspondientes jardines. La vivienda de califa se organizó sobre una plataforma cortada en la roca donde se ubicaron una terraza delantera y tres crujías paralelas de habitaciones extendidas a lo ancho, rematadas en los extremos con alcobas y decoradas íntegramente con atauriques. La explanada media albergaba la administración y las viviendas de los más importantes funcionarios de la corte. La inferior estaba destinada a la gente del pueblo y los soldados, allí se encontraban la mezquita aljama, los mercados, los baños y también los jardines públicos.
Pórtico. Entrada protocolaria del Alcázar
El Gran Pórtico que constituye la entrada más emblemática y simbólica al recinto del alcázar que da acceso a la zona administrativa y política del mismo. Fue concebido originalmente como una gran fachada oriental de catorce arcos escarzanos o rebajados sobre pilares destacando el central en forma de herradura alineados en dirección norte-sur desde los lienzos de muralla norte. Junto a los jardines Bajo y Alto, en su costado oriental se encuentra adosada la Mezquita Aljama construida entre los años 941 y 945, bien orientada a la Meca donde el soberano o persona delegada por el Califa, dirigía la oración comunitaria de los viernes. La Mezquita se encuentra externa al recinto del Alcázar.

Puerta de Yafar
Etimológicamente el término mezquita deriva del árabe masyid, que significa lugar donde arrodillarse o estar postrado en actitud de sometimiento a Alá. El pabellón central nos lleva al bello pabellón de Abderramán III. Una arquitectura al servicio del califa bajo un fastuoso escenario entre atauriques y complejas decoraciones de paredes, puertas con arcos de herradura sustentados sobre columnas. Por otra parte, la construcción de esta bella ciudad generó una importante red viaria y de infraestructuras hidráulicas en forma de caminos, acueductos, almunias y puentes. El salón de Abd al-Rahman III ó Salón Rico, constituye la parte más valiosa de todo el conjunto arqueológico, tanto por su calidad artística, como por su importancia histórica, considerado como el auténtico emblema de todo el conjunto califal de Madinat al-Zahra como eje central del recinto palaciego para las grandes ceremonias palatinas, fiestas, recepción de embajadores extranjeros, etcétera. Abd al-Rahman III, gustaba de impresionar a sus visitantes. La construcción del salón duró tan solo tres años, tal y como los investigadores han podido averiguar por las inscripciones epigráficas aparecidas en las basas y pilastras de su interior, que nos dan una cronología que va del año 953 al año 957.

La circulación del agua por el interior del palacio constituye uno de los aspectos más destacados de Madinat al-Zahra, que poseyó una completa infraestructura de canalizaciones, tanto para distribuir el agua destinada al consumo humano y riego de los jardines como para expulsar las aguas residuales. Las grandes albercas de los jardines Alto y Bajo. En las viviendas abundaban las pilas y las fuentes con surtidores como función estética y decorativa. El sistema de saneamiento y drenaje de las aguas residuales lo integra una compleja red de canalizaciones subterráneas de diferentes formas y tamaños que recogen las aguas de lluvia a través de sumideros de los patios y aguas negras procedentes de cocinas y letrinas.

En definitiva, Madinat al-Zahra es un regalo del califa no sólo hacia su favorita al-Zahra, sino hacia todos los amantes de la cultura y de nuestra historia, una ciudad suntuosa y digna de ser almacenada en la retina del recuerdo,  y que permaneció  durante siglos en el olvido colectivo. En la actualidad, sus restos arqueológicos y su progresiva restauración, la han convertido en un auténtico y valioso legado, perenne en la Memoria Colectiva de Al Ándalus, España y la Humanidad "per secula seculorum".
Entrada del Alcázar del rey don Pedro

 Terminada la grata visita en la antigua Córdoba y Madinat al-Zahra, volvimos a Morón por los alcores de la bella ciudad de Carmona.

Desde Madinat al-Zahra, para el blog de mis culpas...

Puerta de Sevilla, en Carmona



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