sábado, 27 de diciembre de 2014

Una visita a la casa de Gerald Brenan, en Churriana

                                                          

“La vejez nos arrebata lo que hemos heredado y nos da lo que hemos merecido”.

Gerald Brenan


Una fría y soleada mañana cuando el mes de diciembre comienza a agotar sus escasos cartuchos que aún le quedan en el calendario, pusimos viento en popa hacia la antigua casa de Gerald Brenan en Churriana dedicada a la memoria de este gran amigo de España, enamorado de la singularidad española. No cabe duda de que Gerald Brenan permanecerá siempre en la retina del recuerdo de Yegen, Churriana y Alhaurín el Grande. 

La Casa de Gerald Brenan se ha convertido en un referente cultural para recuperar su espíritu como una figura admirable de la literatura española del siglo XX.

La vieja máquina de escribir donde Brenan escribió "Al sur de Granada" y "El laberinto español" entre otras obras.

Un “destartalado caserón con todos sus tristes recuerdos” como llamaba Brenan a su casa que ha sido recuperada con sus muros encalados de historia cuya esencia se rezume bajo las viejas teclas de la máquina de escribir con la que tecleara “Al sur de Granada” y “El laberinto español” que le diera fama universal.


Al sur de Granada pertenece  a esa literatura cargada de frescura y sencillez que permite al lector viajar tan sólo con la imaginación para poder reencontrarse con la Alpujarra de Aben Humeya o Gerald Brenan.

El laberinto español es considerado como una verdadera introducción a cualquier persona que desee iniciarse en la España del siglo XX.  Un verdadero estudio sobre los antecedentes sociales y políticos que dieron lugar a la trágica Guerra Civil. Considerado como uno de los estudios políticos más brillantes e imparciales donde se muestra la esencia de España. 



Un busto de “don Geraldo” nos recibe en el zaguán de su antigua casa en Churriana frente a un viejo baúl que recuerda los numerosos viajes que realizara este incansable viajero a lo largo de su vida. 

En el segundo cuerpo de la casa junto al patio nos sorprende la vieja máquina de escribir que lo acompañara a lo largo de sus viajes por todo el mundo sin olvidar su viejo tocadiscos acompañado de los discos de vinilo.


La afición de Brenan por la música era conocida. La música clásica, el flamenco y la copla eran su pasión.

En la primera planta destacan varias fotografías expuestas y cedidas por la familia Pranger y por la Fundación Gerald Brenan de Alhaurín el Grande. En el comedor con su chimenea virtual podemos apreciar las figuras de Hemingway, Gamel Woolsey, Virginia Woolf y Gerald Brenan. En el siguiente cuerpo de la primera planta que da a la calle nos encontramos con una biblioteca con libros de Brenan junto al patio de butacas con las tradicionales sillas de enea. Varias frases célebres de Brenan decoran las paredes de la  casa de Brenan en Churriana:

“Los intelectuales son las lombrices que mantienen la tierra de la vida social en continuo movimiento”.

A los fieles amigos de la Casa Brenan se les reparte un pasaporte "Amigos de Brenan". El objetivo de una cámara se encargará de inmortalizar la grata visita.

Tras la muerte de su esposa Gamel después de tres décadas habitando esta casa, pesan ya demasiado los recuerdos y Gerald Brenan decide cambiar de aires fijando su nueva residencia en la localidad malagueña de Alhaurín el Grande junto a su sobrina Lynda Nicholson, traductora y escritora. Brenan se trasladó a vivir al pueblo de Alhaurín el Grande muy cerca en dirección a la sierra donde pasaría los últimos diecisiete años de su vida y a la que donara su archivo y su biblioteca personal. Una casa mucho más cómoda que la anterior que tenía una vista espléndida de la serranía de Ronda. 




Desde la antigua Casa de Gerald Brenan en Churriana nos dirigimos hacia la Cañada de los Ingleses, en Málaga donde se encuentra el cementerio  anglicano o de San Jorge construido en 1821 para visitar la tumba de Gerald Brenan, una figura admirable de la literatura española del siglo XX. Gerald Brenan está enterrado junto a su esposa Gamel cuyo epitafio –una frase de Cymbeline– reza:

Fear no more the heat of the sun

No temas más el calor del sol


Desde la Casa Brenan para el blog de mis culpas...


P.D. El cantante Carlos Cano le dedicó un pasodoble a Gerald Brenan “don Gerardo” y Fernando Colomo realizó en 2003 una película “Al Sur de Granada”.

Enlaces interesantes

En el nombre de la memoria
Reencuentro con la Alpujarra de Brenan

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