domingo, 27 de noviembre de 2016

La milonga del destierro y los días azules



«En cuestiones de cultura y de saber, sólo se pierde lo que se guarda; 
sólo se gana lo que se da».

Antonio Machado


El pasado viernes, 25 de noviembre de 2016 a las 9 de la noche se ha presentado en el salón de actos del Casino de Morón el libro del escritor y dramaturgo local Antonio Miguel Morales “La milonga del destierro y los días azules” y “Epifanía de la marabunta” editado por Colección de Teatro Edicciones Irreverentes con la colaboración de la Agenda Atalaya y el grupo de teatro Almazara. Un acto cultural donde se pudo apreciar ese territorio común por el cariño que nos une a nuestro querido poeta don Antonio Machado, referente para muchas generaciones "no es patria el suelo que se pisa, sino el suelo que se labra".

La presentación del libro se iba a realizar en un principio en la Biblioteca Municipal. Se ha realizado en el casino porque en los años 30 Antonio Machado frecuentaba los casinos provincianos y las tertulias. De esta forma se contextualiza la figura del poeta.



Comenzó el sencillo pero emotivo acto cultural con una milonga instrumental seguido de una pequeña lectura dramatizada de la obra "La milonga del destierro y los días azules" por el grupo de teatro Almazara con "Isis" en la retina del recuerdo. 

El cante flamenco estuvo representado por Pepe Tambora con el acompañamiento a la guitarra de "Pepe el francés", ambos de la Puebla de Cazalla, que interpretaron una petenera, una toná terminando con una soleá apolá entre los silencios de la lectura dramatizada donde los personajes proyectaron a la perfección el verdadero y trágico camino del exilio de imposible retorno.

La simbiosis entre el grupo de teatro Almazara y el dramaturgo Antonio Miguel Morales les ha dado a ambos una oportunidad para crecer. ¡Qué noche la de aquel día!, al producirse  una grata fusión artística con el público asistente donde la sinergia brilló con luz propia. El grupo de teatro Almazara ha realizado la dramatización de la “milonga del destierro y los días azules” para que el público le tome el pulso a la obra. La idea del grupo de teatro Almazara de representar la obra en un futuro próximo puede convertirse en una grata realidad.

Un sencillo acto pero al mismo tiempo con una enorme carga emocional que procuró estimular nuestras conciencias en la frontera de nuestra propia esperanza como seres humanos.

Según el autor, "la milonga del destierro y los días azules" es la tercera obra de una "Tetralogía de la Frontera" que incluye “La ciénaga”, “Epifanía de la marabunta” y “Nicanor y la belladona”.



La milonga del destierro y los días azules nos habla de los dramas que suceden a diario en tierras de fronteras. Se narra el drama de la familia Machado, un drama reconocible cuyo hilo conductor enlazan trágicos tiempos pretéritos con nuestro presente en el siglo XXI. Pero sobre todo, la milonga del destierro y los días azules así como Epifanía de la marabunta buscan la acción ciudadana, no adoctrinando sino llevando un mensaje contra los dictados genocidas de la Unión Europea “que ni está ni se le espera”. Por tanto, son dos obras que reivindican la memoria.

Comenta también su autor que la visita y conferencia de Jacques Issorel al Fray Bartolomé de las Casas fue un regalo del destino. Sin duda alguna, la visita a Morón de Jacques Issorel el 23 de mayo de 2016 fue un acto relevante en la vida cultural de mi pueblo. Conocer nuevos testimonios sobre la vida y obra de nuestro poeta nacional Antonio Machado reactiva y nutre nuestro apetito cultural. Su legado nos pertenece a todos cuya muerte prematura en palabras del escritor Caballero Bonald supuso “la desaparición dramática de un hombre decente”.

La visita de Jacques Issorel a Morón para hablarnos sobre los "Últimos días en Colliure, 1939" ha sido sin duda alguna, un regalo del destino. Sobre la tumba del poeta Antonio Machado se realizan diariamente una peregrinación de emociones donde miles de personas han dejado sus testimonios.

Foto.Moroninformación.es

Jacques Issorel nos comentó en su magistral conferencia:

A comienzo de los años 80, a iniciativa de Manolo Valiente, un artista "moronense" exiliado en Francia, la Fundación Antonio Machado de Colliure decide colocar un buzón sobre la tumba del ilustre poeta para conservar todos los testimonios de admiración. Cada año la Fundación Antonio Machado conmemora el domingo más próximo al 22 de febrero, el recuerdo de la muerte del poeta.

Existen unos sólidos lazos entrelazados entre Colliure y nuestro poeta Antonio Machado que han convertido al pequeño pueblo francés en un centro de peregrinación de emociones de los admiradores del poeta que moviliza a los hijos de los republicanos, a profesores y alumnos o turistas para dejar simplemente unas flores, unas estrofas, cartas y mensajes en el mítico buzón, que lee y archiva la Fundación Antonio Machado de Collioure con el objetivo de mantener vivo el recuerdo del poeta, su obra y pensamiento.

La Fundación Antonio Machado de Collioure creada en 1977 conserva y archiva todas las cartas y documentos que recibe el buzón situado en su tumba de Colliure.

Foto. Mila Guerrero

En “la milonga del destierro y los días azules”, el autor se sitúa en la historia cercana para reflexionar sobre el drama de las personas que buscan refugio. El exilio de la familia Machado y la muerte del poeta en Collioure sirven al autor para dar fe de unos hechos que se repiten cruentamente. No es difícil que el lector se encuentre pronto inmerso dentro de un juego de espejos, donde el Madrid asediado por las tropas de Franco en 1937 puede ser la Alepo contemporánea, y los últimos días de la familia Machado puede reflejar los de cualquier familia atrapada en la frontera”. La crisis de los refugiados cubre de vergüenza a la Unión Europea que “ni está ni se le espera”.

La poesía de Antonio Machado se ha convertido en el alma dolorida de una de las dos Españas "dos hermanos castigados por la historia", "una España que muere y la otra que bosteza", " Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón". Mientras Antonio moría en el dolor lacerante del exilio, su hermano Manuel escribía la oda “Al sable del Caudillo”. Todo ello, en su conjunto, representa las dos Españas que polarizan sentimientos: la España de charanga y pandereta que odia la cultura y el progreso lamiendo las botas de la "sinrazón" mientras la otra España permanece en el lacerante exilio y desamparo "soñando los días azules y ese sol de la infancia".

Considera el autor que ha bebido en las fuentes de los hispanistas Ian Gibson y Jacques Issorel así como los testimonios de José Machado, recogidos en sus “Últimas soledades del poeta Antonio Machado para solidificar el proceso creativo en su obra.

Teatro Almazara junto a Pepe Tambora "cantaor" y Pepe el francés "guitarra".

Por otro lado, "Epifanía de la marabunta" parte de una serie de preguntas a todas luces necesarias: ¿dónde han ido a parar los más de 10.000 niños desaparecidos en la frontera con la Unión Europea? ¿Cómo puede silenciarse tanta calamidad? ¿Qué hubiera pasado si un solo niño europeo se hubiera perdido en Siria? ¿Y si la tierra se tragase un autobús de escolares?. O sigamos suponiendo: ¿qué hubiera sucedido si un ferry con niños europeos hubiese sido engullido por el Mediterráneo?.

El autor considera que estamos tan perdidos en la fiesta del consumismo que a veces nos convertimos en una marabunta. Los medios de comunicación mencionaban no hace mucho tiempo: ¡Hay más de 10.000 niños desaparecidos en la frontera!. Que es lo que significa esa noticia.¡Han desaparecido o han muerto!. Si han desaparecido, ¡en manos de quién están!. De eso intenta hablar la “epifanía de la marabunta”.

Un emotivo acto cultural para la reflexión que al igual que la charla magistral que nos regaló Jacques Issorel el pasado mayo sobre los "últimos días de Antonio Machado en Collioure, 1939", quedarán grabados en la retina de nuestro recuerdo como líneas de ese territorio común del amor que nos une por la figura de don Antonio Machado con mayúsculas y que el blog de mis culpas recoge con el máximo respeto y sensibilidad que me ha sido posible.

Antonio Miguel Morales firmando ejemplares

P.D. Este tipo de conferencias o charlas dramatizadas sobre la figura de nuestro querido poeta Antonio Machado genera un caldo de cultivo idóneo para estimular nuestro apetito cultural visitando el Palacio de las Dueñas en Sevilla donde naciera el poeta, Soria donde encontrara su primer y efímero amor, la inmortal Baeza, Segovia, Madrid, Rocafort y Collioure, epílogo de la vida de un hombre íntegro y decente, ¡siempre ligero de equipaje!.

La pérdida de Antonio Machado, hombre de enorme Ética, coincidió con la pérdida de la Segunda República, en la que el poeta depositara todas sus esperanzas. Su pérdida le produjo un dolor lacerante en lo más hondo de su corazón. Antonio fue un hombre consecuente con sus ideas llevando su compromiso hasta las últimas consecuencias, lo que le llevó a morir lejos de su hogar, en un sencillo pueblo de pescadores "Collioure". No debemos nunca de olvidar que el poeta Antonio Machado -al igual que tantas decenas de miles de compatriotas- tuvo que huir de su patria.

Existen unos sólidos lazos entrelazados entre Colliure y nuestro poeta Antonio Machado que han convertido al pequeño pueblo francés en un centro de peregrinación de admiradores del poeta que moviliza a los hijos de los republicanos, a profesores y alumnos o turistas para dejar simplemente unas flores, unas estrofas, cartas y mensajes en el mítico buzón, que lee y archiva la Fundación Antonio Machado de Collioure con el objetivo de mantener vivo el recuerdo del poeta, su obra y pensamiento.

Son muy significativas las palabras de Manuel Álvarez Machado, sobrino-nieto del poeta e hijo de Leonor Machado:

“Es obvio que a la mayoría de la gente le gustaría que estuviera aquí, pero también hay quienes consideran que debe seguir en Collioure para mantener el espíritu del exilio y, por otra parte, hay que tener agradecimiento a una ciudad que ha mantenido su memoria”.

Antonio Machado le ha colocado la Historia de España en Collioure. Las generaciones venideras debieran sacar conclusiones para que nunca más se vuelvan a repetir tragedias similares.


La obra del más grande poeta español del siglo XX -con el permiso de Federico García Lorca-, sigue siendo recordada y transmitida de generación en generación mientras su tumba se ha convertido por derecho propio en una especie de "Capilla Sixtina de la Verdad, de la Ética y de la Dignidad".

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
“Caminante no hay camino,
Se hace camino al andar…”



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1 comentario:

  1. Mi más sincera gratitud, Antonio. No hemos podido tener mejor crónica. Un abrazo.

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