El
pasado jueves 31 de mayo a las 21,00 horas, en el centro Social Julio Vélez de
Morón, tuvo lugar una didáctica conferencia a cargo del Catedrático de Antropología Social
y Cultural de la Universidad de Sevilla Isidoro Moreno, bajo el título "La
actualidad social y política de Andalucía". Viendo a Isidoro, me retrotrae la retina del recuerdo a las primeras elecciones democráticas en Morón con mítines multitudinarios en la que el factor común de los partidos progresistas era mejorar las condiciones básicas de los ciudadanos.
Es
evidente que sus conferencias no dejan indiferente a nadie, siendo motivo para
la reflexión. Por lo dilatado de su conferencia y al mismo tiempo por lo
limitado de mi persona para tomar notas, he colocado en el blog de mis culpas
lo más significativo.
…Seguimos
en plena crisis. La crisis actual nos es presentada como financiera y económica
pero eso es sólo parte del conjunto. Es además, una crisis social, política, climática,
energética, alimentaria y de valores. Nuestra brújula debiera señalar los
objetivos sociales que tenemos tanto a nivel individual como colectivo. La
crisis es una crisis sistémica en su conjunto tanto a nivel europeo como
mundial.
Hay
quienes manifiestan que la respuesta debiera ser la misma en todas partes, pero
eso es sólo la parte de la verdad ya que los efectos no son los mismos en los
distintos territorios como en las clases sociales. Los efectos de esas causas
son diversos dependiendo de cada país. Estamos en una crisis coyuntural para
algunos. El sistema capitalista cada equis tiempo entra en crisis, sale de la
crisis, etcétera.
Pero
lo que es evidente es que no existe el sitio anterior a la crisis a donde
regresar debido a que hemos retrocedido muchos años -la pérdida de servicios
públicos, pérdida de derechos laborales, las pensiones que se van a relacionar
a nivel macroeconómico (van a bajar). En esta crisis están siendo arrebatados
los derechos conseguidos durante más de un siglo.
Andalucía tiene una
identidad histórica, cultural y política es decir, tiene una triple identidad. Pero si partimos de que somos un
pueblo, una nación aunque no seamos conscientes ya que existen bloqueos del
dominio nacionalista español. La miopía dogmática de la izquierda tradicional y
la presión de la “lógica neoliberal” negando la diversidad. El pueblo andaluz
no es reconocido como tal nación.
Sabemos
que la mitad del Estado español tiene un 27% de paro. En Andalucía tenemos un
37% de paro, si lo comparamos con el País Vasco que tiene un 17%. Es decir, que
en Andalucía tenemos más del doble de paro que en el País Vasco. En el paro
juvenil en Andalucía tenemos un 67%. El empleo que se ha destruido en Andalucía
es mucho mayor que la media española. El empleo público que tiene que ver con
las Administraciones Públicas en Andalucía se ha perdido un 12% mientras que en
España un 8%. Sin embargo, se dice que se está haciendo mucho en política
social. En la emigración, la cantidad de gente que se está yendo al extranjero.
La diferencia es que antes se iban a emigrar las personas con la maleta de
cartón amarrada con una cuerda y ahora se marchan con un portátil bajo el
brazo.
Después
de más de treinta y cinco años de
Autonomía en Andalucía con un gobierno de izquierdas seguimos con un alto nivel
de desempleo y mayor desempleo juvenil
pero formado.
¡Alguien
cree que esto es consecuencia de la crisis!. En 2007, antes de la crisis, el
27% de los andaluces vivían por debajo del umbral de la pobreza y todavía no
había empezado la crisis. Había que plantearse el Estatuto de Autonomía
aprobado en 1981.
Los
que hicieron el Estatuto de Andalucía no aprovecharon las posibilidades para
bajar el paro, frenar la emigración, etcétera. Nos contaron que el Estatuto
solucionaba los problemas de Andalucía pero lo que es evidente es que la desigualdad con otros pueblos del Estado
es todavía mayor que hace 35 años. El Estatuto no ha servido ni para gestionar
el Guadalquivir como río totalmente andaluz. Ni la Reforma Agraria ha podido
seguir adelante por falta de competencias. Sin embargo, se ha impulsado en
treinta y tantos años el impulso del urbanismo salvaje (burbuja inmobiliaria) a
costa del medio ambiente. Se protege lo privado antes que lo público. Se teje
una red de intereses político-financiero que ha dado corrupción sin
responsabilidad alguna. Nos dijeron que Andalucía se iba a convertir en la
California de Europa y que sería el motor de España. Estamos peor comparativamente
hablando que otros pueblos al no haber disminuido las desigualdades de las
comarcas más deprimidas ya que siguen existiendo desequilibrios territoriales.
Los ricos son cada vez más ricos existiendo cada vez más gente en exclusión social.
A
nivel de crisis política estamos en la crisis de la I Restauración. Se montó un
sistema bajo Isabel II (1874-1931) donde se instauró el bipartidismo de
alternancia (no de alternativa) con Cánovas y Sagasta que teoría estaban
enfrentados pero en realidad más de lo mismo, representando los intereses de
los poderosos (conservadores y liberales).
Desde
el final de la Dictadura tenemos una Partitocracia de dos partidos salvo el
País Vasco: UCD y PSOE en los primeros años de la Democracia y PSOE-PP desde
1982. No suponen alternativas ya que es la otra cara de la misma moneda
cayendo en el clientelismo y en la corrupción.
La
otra cara de la II Restauración Borbónica. La dictadura de Primo de Rivera y el
sistema se hundió. La monarquía en la actualidad ha perdido aceptación en los
últimos años. Existe una situación de casi derrumbe en esta partitocracia.
Dice
la Constitución que el cauce fundamental de la participación política es a
través de los partidos políticos (pactaron con los sectores más influyentes del
franquismo) y entraron en ese juego desde el principio, reduciendo lo político
a lo institucional. Partidos grandes, no grandes partidos que han venido
haciendo desde el principio la cesión de soberanía al sistema financiero (la
troika). Por tanto, no somos un país independiente ya que las palancas de
decisión no las tiene el gobierno en las cuestiones centrales que tienen que
ver con lo económico.
Un
pacto antes de terminar la pasada legislatura entre el PSOE y Rajoy decidieron
cambiar un artículo de la Constitución y poner el pago de la deuda por encima
que cualquier otra cosa. Eso explica la situación que estamos padeciendo en la
actualidad del bipartidismo y no digamos en el desmantelamiento de los
servicios públicos. Van a fusionar por decreto el Hospital Virgen Macarena con
el Hospital Virgen del Rocío, porque hay que ahorrar. El gobierno andaluz debe
a la Universidad de Sevilla 180 millones de euros. El ámbito político nos lo
han reducido. Lo que toca si no estamos satisfechos es cada cuatro años votar
otra cosa. Las decisiones políticas han aceptado un acuerdo sobre la deuda. No
pueden gestionar nada más que la escasez o los intereses que defienden las
grandes corporaciones bancarias.
Ahora,
parece ser que puede haber un cuatripartidismo sin ninguna diferencia. En
Andalucía se han abandonado los barrios marginados. Sin embargo, se han gastado
130 millones de euros en las Setas de la Encarnación...
Valderas
manifiesta en una entrevista:
1. Andalucía
está marcando la alternativa desde una posición de izquierda.
2. El
pacto del gobierno es perfectamente trasladable.
3. Es
el único camino para hacer frente a la derecha.
4. Este
país ha dicho no al bipartidismo (apuntalando a una de las partes).
5. Hemos
hecho ajustes (se echa a la gente, se rebajan salarios).
6. Este
gobierno tiene aroma de izquierda (y con el aroma tenemos que conformarnos).
Terminó
su ponencia Isidoro Moreno, preguntándose después de estar más de treinta años
sin estar en la política convencional ¡qué se puede hacer ya que las cosas
están de tal manera que hay que definirse!.
1. Las
personas deben convertirse en ciudadanos, no sólo en votantes o consumidores.
2. Política
es casi todo y hay que propiciar ámbitos sobre la realidad. Los temas de
decisión, control y puesta en práctica de las decisiones que ésta tome.
3. Decisiones
desde abajo hacia arriba participando en el debate político.
4. Potenciación
del municipalismo impulsando la participación directa de la gente (en nuestro
caso Andalucía).
5. La
necesidad del poder andaluz para decidir sobre nuestros asuntos sin que lo
decidan en Madrid o Bruselas.
6. Convertirnos
en ciudadanos conscientes que decidan y los portavoces adopten las decisiones
de la mayoría.
7. Convertir
la indignación con el sistema en objetivos.
Una
sociedad que pone en el centro lo económico hasta en las relaciones personales
es una sociedad inhumana (postcapitalismo). ¡Debemos de poner en el centro las
aspiraciones de los seres humanos!…
Desde el Centro Social Julio Vélez
para el blog de mis culpas…
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