viernes, 2 de mayo de 2008

Viaje a la antigua Emérita Augusta, Salamanca y Béjar



El viernes 4 de julio del 2003, iniciamos un viaje cultural del Aula de la Experiencia de Morón de la Frontera a Mérida, Salamanca, Béjar, Candelario y vuelta a Morón. Queremos agradecer a D. Sebastián López Álvarez, coordinador local del Aula de la Experiencia en Morón por explicarnos " in situ " toda la historia de estas ciudades así como a D. Juan Fernández Márquez, profesor emérito de historia por sus charlas con diapositivas en el I.E.S. Fray Bartolomé de las Casas para abrirnos el apetito cultural de dicho viaje.

Visita a Mérida la mañana del viernes 4 de julio de 2003. Como siempre Sebastián tanto en el autobús como in situ nos regala unas nociones de historia...
Después de las guerras cántabras, llega por fin la paz a tierras de Hispania. Así que Augusto se decide a licenciar a sus eméritos y en pago a los servicios prestados funda una nueva ciudad en los límites con la Bética a la que se da el nombre de Emérita Augusta y que llegó a ser una de las ciudades más prósperas e importantes de la Hispania romana.

Hoy día se pueden apreciar los restos de aquel pasado glorioso y son muchos los vestigios que hablan de la gran importancia de Emérita Augusta, la capital de Lusitania. En Emérita Augusta se acuñaron monedas al principio de su fundación hasta la época de Tiberio y posteriormente en la época visigoda.


El segundo día de la excursión visitamos la Plaza Mayor de Salamanca, una de las principales manifestaciones del barroco español, se levantó entre 1729 y 1755 bajo los auspicios de Felipe V, que promovió su construcción en agradecimiento al pueblo salmantino por su apoyo durante la guerra de Sucesión española. Diseñada por el arquitecto Alberto Churriguera, este recinto porticado, definido por edificios de tres plantas, sirvió como coso taurino en los primeros tiempos.

La Catedral vieja de Salamanca, templo católico situado en la ciudad de Salamanca (España), una de las más hermosas muestras del románico tardío en España. Adosada a la catedral nueva, impresionante templo gótico de comienzos del XVI, a través de media nave lateral. Las obras, comenzadas seguramente por la cabecera, se iniciaron entre finales del siglo XI y comienzos del XII.






La Universidad de Salamanca. Fundada en la ciudad española de Salamanca en el año 1218 por el rey de León Alfonso IX y reestructurada por el rey castellano Alfonso X en 1254, esta universidad ha sido históricamente una de las más importantes del mundo. Su fachada plateresca, que data de 1553, es una de las más bellas y profusas de la arquitectura española de todos los tiempos.
En medio de la plaza por la que se accede al edificio principal hay una estatua de fray Luis de León (1869), uno de sus más importantes profesores. La institución alcanzó la cima de su influencia durante el siglo XVI, cuando tenía unos 6.800 estudiantes.

Más tarde inició su declive, al igual que las demás universidades españolas. Renació a mediados del siglo XVIII como foco principal del movimiento renovador que trajo la Ilustración, alentado por su rector, Juan Meléndez Valdés, pero volvió a decaer con el absolutismo de Fernando VII.


De entre los numerosos edificios con los que cuenta la Universidad destaca uno de planta cuadrangular, con patio central, que tiene una fachada (1553) con una de las decoraciones más grandiosas del plateresco español. Por sus aulas han pasado insignes profesores, de los cuales dos en especial han marcado su impronta en la institución: en el siglo XVI el religioso y escritor fray Luis de León y, ya en el siglo XX, el pensador, filósofo y literato Miguel de Unamuno, que fue rector de la misma.

Casa de las Conchas. Salamanca

Nos comentó el amigo Sebastián en el paraninfo de la Universidad Vieja de Salamanca unos hechos históricos acaecidos en dicho recinto en la que Don Miguel de Unamuno el día 26 de septiembre de 1936 en nombre de la Universidad de Salamanca, firma una proclama de protesta contra las atrocidades que se atribuían a aquellos republicanos que pretendían exterminar a sus adversarios antes que ganar la guerra. Y llego aquel famoso y discutido acto en el histórico paraninfo salmantino.

De especial interés es la Biblioteca de la Universidad, que contiene manuscritos e infinidad de volúmenes.

La Casa de las Conchas, comenzada en 1512, es una hermosa y original muestra de arquitectura civil. Las conchas que dan nombre al edificio, y que salpican toda la fachada provocando un plástico y vital efecto de luces y sombras, son una manifestación heráldica símbolo de la orden de Santiago a la que perteneció el dueño de la casa, el doctor Talavera Maldonado.

También visitamos los jardines de Calisto y Melibea (La Celestina) de Fernando de Rojas y un sin fin de monumentos civiles y religiosos entre los que cabe destacar la Iglesia de San Esteban.



Pueblo de Candelario

El Domingo 6 de julio visitamos Béjar ( ciudad del amigo Sebastián ), donde visitamos la ciudad y el museo de Mateo Hernández acompañados de sus padres y posteriormente la sierra de Candelario, un pueblo típico de la montaña que está situado al sur de la provincia de Salamanca a 75 kilómetros de la capital. Enclavado en un indescriptible, rodeado de espesos castañares y bosques de robles, entre sus principales monumentos destacan la iglesia renacentista de la Asunción.

La Sierra de Candelario, Béjar o Solana es un viejo macizo palezoico perteneciente a la Cordillera Central, que se alza al oeste de la Sierra de Gredos. Su bella diversidad paisajística es el resultado de un intenso y diferenciado modelo glaciar y fluvial. Del primero son consecuencia los circos y lagunas y del segundo los profundos valles cubiertos por frondosos bosques de castaños. En las cumbres de la Sierra de Béjar ( su máxima altura es el pico de La Ceja con 2.425 metros ), destacan algunas rapaces y la casi segura presencia del lince ibérico.

Candelario es un pueblo que además de otorgar su nombre a todo el entorno natural conserva uno de los conjuntos de arquitectura popular- fachadas encaladas y grandes solanas de madera - mas interesantes de la región.


Pero lo que más nos impresionó y que nos perdonen los doctos en la materia fueron los productos artesanales de Candelario, su exquisito chorizo curado por los secos y fríos aires de la sierra con el tinto fresco de la zona junto con la caldereta de carne con patatas picantes en un entorno natural indescriptible. 

Si Dios por un lado y nuestra salud por otra nos lo permiten seguiremos disfrutando de nuestra geografía...

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