domingo, 14 de junio de 2026

Medina Azahara en la tierra de Villalón «Todo Tiene Su Fin»

 

Necesito respirar
descubrir el aire fresco,
y decir cada mañana
que soy libre como el viento.

Medina Azahara

 

El pasado día 13 de junio (Día de San Antonio y onomástica del que escribe estas humildes letrillas) tuvo lugar en la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco el último concierto del grupo Medina Azahara en su Gira de Despedida «Todo Tiene Su Fin». 

Atrás queda en la retina de la nostalgia el grato recuerdo de aquel primer concierto de Medina Azahara al que asistí en la desaparecida discoteca Jumbo de mi pueblo hace ya algunos lustros. Si la memoria no me falla sería a comienzos de los 80 del pasado siglo. Más de cuarenta años de trayectoria musical de rock sureño andaluz avalan a Medina Azahara. Aquel primer concierto coincidió en el tiempo con grupos inolvidables de enorme talla musical como Triana, Alameda o Imán Califato Independiente, entre otros.

Al tan magno concierto asistieron cientos de incondicionales, muchos de los cuales llevaban puestas las camisetas del grupo,  y que se sabían de memoria todas sus letras. Medina Azahara nos recordó canciones tan bellas como Córdoba, Paseando por la Mezquita, Palabras de Libertad, Necesito respirar, el lago, del grupo Triana, terminando con la mítica canción del grupo Los Módulos «Todo Tiene Su Fin» (1970).

Las letras de las canciones de Medina Zahara como máximo referente del rock andaluz se encuentran cargadas de poesía, historia, libertad, la memoria histórica junto con el inmenso amor por la rica tradición andaluza. 




La canción "Córdoba" concebida en 2003 fue publicada en el álbum Aixa, convirtiéndose en un punto de inflexión en su longeva carrera, un himno dedicado a su tierra natal. Una canción de verdadero amor a sus raíces fusionando Medina Azahara con la Orquesta Sinfónica de Córdoba. Es un himno que resuena en el corazón de los cordobeses y de los andaluces que nos retrotrae a sus orígenes.



Monumento a Maimónides en Córdoba


Antes del epílogo del concierto, el cantante Manuel Martínez presentó a los componentes del mítico grupo de Medina Azahara, entre el aplauso de un público totalmente entregado.

  • Manuel Ibáñez, al teclado.
  • Paco Ventura, a la guitarra.
  • Nacho Santiago a la batería.
  • Alvaro Coronado, al bajo.
  • Manuel Martínez, cantante.



Medina Azahara cuenta con 10 Discos de Oro y 2 Discos de Platino a lo largo de su longeva carrera discográfica.

  • Paseando por la mezquita (1980).
  • La esquina del viento (1981).
  • Andalucía (1982).
  • Caravana española (1986).
  • Al-hakim (1989).
  • En directo (1990), desde Leganés.
  • Sin tiempo (1992) con las canciones “Todo tiene su fin” y “Necesito respirar”.
  • Dónde está la luz (1993).
  • Arabe (1995).
  • A toda esa gente (1996). Doble LP.
  • Tánger (1998).
  • Baladas (1999).
  • En gira (2001).
  • Tierra de Libertad (2001).
  • Versión original (2002). CD + DVD.
  • Aixa (2003).
  • Premios de la Música: Mejor Album de Rock y mejor canción (por “Córdoba”) en 2004.
  • La estación de los sueños. Recopilatorio de 25 años (2005).
  • Se abre la puerta (2007).
  • Origen y leyenda (2009).
  • 30º Aniversario con gira por Ecuador, México y Estados Unidos (2010).
  • La historia continúa (2011). CD + DVD.
  • La memoria perdida (2012).
  • Las puertas del cielo (2014).
  • Paraíso prohibido (2016).
  • Trece Rosas (2018).
  • El cielo a tus pies (2016).
  • Llegó el día (2021).
  • El sueño eterno (2023).
  • Tánger -recopilatorio- (2024)

Tan sólo nos queda por decir que sería grato que Medina Azahara dejase como legado para sus miles de fans el último concierto de su última gira de despedida “Todo tiene su fin”.

 

Desde Morón, tierra de la Cal y del Flamenco, en el día de San Antonio, coincidiendo con la gira de despedida del grupo Medina Azahara, para el blog de mis culpas…





P.D. Dicen las páginas de la historia que el califa Abderramán III mandó construir la ciudad palatina de Madinat al-Zahra, "la ciudad brillante" por amor a su favorita, Azahara. Aquella ciudad se convertirá en una importante joya de Al Ándalus, capital política y administrativa durante buena parte del siglo X en la que podemos apreciar el refinamiento artístico andalusí que da como resultado el esplendor de su arquitectura como una de las más fastuosas del mundo islámico que ha quedado plasmada por su elevado nivel cultural. Aquella Córdoba fue sinónimo de cultura y refinamiento, destacando los filósofos, médicos y juristas de la talla de Averroes y Maimónides quienes intentaron armonizar la fe con la razón y la ciencia.





Gracias a Averroes, Maimónides y Avempace, Tomás de Aquino demostró que la fe cristiana y la filosofía eran compatibles. Tomás de Aquino integró el pensamiento aristotélico y averroísta en el catolicismo. Averroes fue una figura determinante para el desarrollo de la Escolástica europea.


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viernes, 15 de mayo de 2026

Ruta triangular de senderismo [Montejaque, Benaoján y Jimera de Líbar]


¡Quién no se queda anestesiado ante la belleza del nacimiento del río Gaudares en la Cueva del Gato, cuyas aguas turquesas captan la retina de cualquier viajero! 

Desde la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, orientamos nuestro sextante didáctico en busca de nuestra particular ruta de senderismo entre Montejaque, Benaoján y Jimera de Libar, en compañía de nuestros amigos y grandes senderistas Manuel y Antonio, conocedores de estos lares, donde en tiempos pretéritos ejercieran su influencia bandoleros de la talla de El Tempranillo, Pasos Largos, Tragabuches o el Chato de Benaoján, entre otros, por culpa de la pobreza y desigualdad de una época provocada por la inestabilidad política de las guerras napoleónicas y carlistas que asolaron España y que obligó a mucha gente a echarse al monte.

Transitamos por pueblos vecinos como El Coronil, Montellano y Puerto Serrano en dirección al pueblo de Algodonales [carretera Sevilla-Ronda], donde hicimos un alto en el camino en el restaurante "Los Molinos", donde estimulamos nuestro paladar con una buena tostada de pan de pueblo de unos dos kilos cortado a lo ancho, acompañado de la tradicional zurrapa de lomo blanco [o manteca colorá] con su café correspondiente, como mandan las reglas del buen yantar, lo que nos permitirá afrontar con ciertas garantías nuestra didáctica jornada de senderismo que se avecinaba por aquellos lares serranos [Montejaque, Benaoján y Jimena de Líbar]. 




El que escribe estas humildes letrillas compró una pieza de pan de pueblo de  unos dos kilos procedente de Zahara de la Sierra horneado en horno de leña como recuerdo de tan grata jornada, aún corriendo el riesgo de que podría ser tachado de exagerado. Pero es que el pan nuestro de cada día sigue siendo un alimento básico en la cultura occidental.

A lo largo de nuestro recorrido observamos un contraste cromático entre la Campiña y la Serranía que captaba nuestra mirada. El trigo y la cebada maduran rápidamente bajo el sol primaveral de la Campiña amarilleando, mientras que en la Serranía los cultivos, pastizales altos y los bosques en galería que forman túneles naturales mantienen la humedad con un verde intenso.

En los pueblos del Valle del Guadiaro existían en tiempos pretéritos rutas de tránsito entre la colonia británica de Gibraltar [Yabal Tāriq] y la Serranía de Ronda [actualmente denominada “La Ruta de los Viajeros Románticos o “El Camino del Inglés”, como lo indica un gran azulejo “Las Matuteras” en el Restaurante “El Muelle” de Benaoján.




Las Matuteras eran mujeres dedicadas al matute o contrabando de mercancías a pequeña escala para evitar impuestos. La ruta del matute a pie o en ferrocarril, desde Gibraltar a los pueblos de la Serranía de Ronda destacaba por el contrabando [tabaco de picadura, mantequilla, azúcar, harina, cacao, café, telas, medicamentos, alcohol, etcétera, mucho más baratos que en España]. Aquellas mujeres valientes escondián sus mercancias en los bolsillos secretos cosidos en sus enaguas.




En el Mirador del Hundidero


Desde el Mirador del Hundidero pudimos contemplar una enorme boca de 60 metros de altura del Monumento Natural Cueva del Hundidero cuya salida será la Cueva del Gato, en Benaoján. Esta boca forma parte del sistema Hundidero-Gato, un sistema hidrográfico de galerías subterráneas más importante de Andalucía y uno de los más importantes de España.
 


Estudiando la geomorfología kárstica 
¡Dónde habrá ido a parar  el agua que soltó la borrasca Leonardo!

El mirador del Hundidero se encuentra inmerso en un paisaje Kárstico de una gran belleza, en cuyos paredones calizos habitan especies como la cabra montés, el buitre leonado, el águila perdicera, el vencejo real o el roquero solitario.




El complejo conecta la Cueva del Hundidero en Montejaque con la Cueva del Gato en Benaoján, donde nace el rio Gaudares que penetra en la Cueva del Hundidero donde desaparece. Fluye a lo largo de 8 kilómetros de galerías subterráneas, hasta salir en la superficie por la Cueva del Gato. El río Gaudares en un corto trayecto desemboca en el río Guadiaro.


Montejaque [«Monte-Xaquez» o Montaña perdida]. Presa y Cueva del Hundidero

A unos tres kilómetros de Montejaque se encuentra la cueva de entrada (Hundidero-Gato), que conforma un sistema único de galerías de las que aproximadamente el 70% se sitúan en el municipio de Montejaque siendo Hundidero la entrada y la Cueva del Gato (en Benaoján) la salida. Su interior alberga pinturas rupestres y restos neolíticos, junto con la mayor colonia de murciélagos cavernícolas de Andalucía. Con más de 50 metros de altura, la cueva está situada al fondo de una Garganta por la que circula el río Gaduares formando el sistema Hundidero-Gato.

La Presa de los Caballeros fue un megaproyecto fallido de 74 m de longitud por 84 m de altura realizada en 1923, y terminada en 1924. Fue la presa abovedada más alta de España. Aquel megaproyecto de Sevillana de Electricidad le fue encargado a la empresa suiza Electrowatt, dirigida por el ingeniero suizo Henri Eduard Gruner con la intención de llevar electricidad a los pueblos aislados de la Serranía de Ronda y Grazalema. Setecientos obreros participaron en su construcción, que duró siete meses.

En 1927 se abandonó el proyecto porque el agua se filtraba por las filtraciones kársticas que permiten que el agua se vaya por grietas y cavidades, como si de un sistema de drenaje subterráneo se tratase. Fue uno de los mayores fracasos de la ingeniería del siglo XX, ya que nunca produjo electricidad.

La presa se llenará por vez primera en febrero de 2026 tras las intensas lluvias producidas por la borrasca Leonardo que barrió la Península Ibérica con lluvias torrenciales continuadas, en especial la Sierra de Grazalema, que es un territorio muy rico a nivel hídrico, ya que las nubes que provienen del Atlántico son muy generosas en estas montañas. Cabe destacar que en la Sierra de Grazalema se registran los mayores índices pluviométricos de Andalucía y uno de los mayores de España.

 


Puerto del Boyar, en la Sierra de Grazalema


Los paneles informativos a lo largo de nuestra ruta anterior nos informaban en el Corredor del Boyar, que es un valle abierto hacia el mar, donde se produce un “efecto embudo”, quedando las masas lluviosas atrapadas que obligan a descargar las precipitaciones. Este singular hecho climático posibilita el crecimiento de unos abetos muy especiales, los pinsapos como verdadera joya botánica.

Dicen los meteorólogos que en la Sierra de Grazalema llueve mucho porque los vientos procedentes del Estrecho de Gibraltar se encuentran con los del Atlántico, que son más fríos, teniendo lugar una condensación de nimbos [lluvias uniformes, pero sin tormentas] y cumulonimbos [portadoras de lluvias con tormentas y aparato eléctrico] a su paso por la Sierra de Grazalema, generándose el denominado efecto Foehn, como origen de las lluvias muy copiosas.

Tras ascender y superar las masas lluviosas la barrera montañosa descarga lluvia en la vertiente de barlovento [de donde sopla el viento], desciende por la vertiente opuesta o hacia dónde va el viento (sotavento), seca y mucho más cálida.

La Sierra de Grazalema actúa como una de las primeras barreras naturales que han de sortear los núcleos nubosos procedentes del Océano Atlántico, que penetran en la Península Ibérica. Las nubes ascienden desde la cota 0 hasta los 1.600 metros de altura, produciéndose una condensación de vapor de agua, debido al enfriamiento, que da lugar a abundantes precipitaciones.

 


Benaoján [Ben-Aoxan o casa del panadero]. Nacimiento del río homónimo

El nacimiento del río Benaoján en el Manantial de los Cascajales aflora en la sierra de Líbar, cercana a la Estación de tren de Benaoján. El río Benaoján alimenta el cauce del río Guadiaro. Es denominado el pequeño Iguazú malagueño que nace en el Manantial de los Cascajales. 


Junto al río Benaoján se encuentra el Hotel El Molino del Santo, un lugar con encanto e ideal para el descanso. 




Allí hicimos un alto en el camino para degustar una cerveza entre el eco de las cascadas del río como testigo de nuestra presencia.




Desde Benaoján iniciamos nuestro segundo sendero que nos acercaba a la Cueva del Gato. Se observa el enorme daño producido por la borrasca Leonardo en estos territorios, con frecuentes arreglos de tramos de carreteras, deterioro de senderos, etcétera.




Junto a la Cueva del Gato nos encontramos un enorme refugio natural de piedra, que echaba a volar nuestra imaginación al pensar que posiblemente haya sido utilizada en tiempos pretéritos como refugio de algún fascineroso perseguido por la justicia de la época. Para llegar a aquel refugio era necesario atravesar el río. La llegada del telégrafo y del ferrocarril a mediados del siglo XIX será decisivo para poner fin al bandolerismo en España.




Tras un merecido descanso volvimos sobre nuestros pasos hasta Benaoján para llegar hasta el restaurante “El Muelle”. En sus paredes nos encontramos recuerdos de la antigua estación de ferrocarril, como gorras rojas del jefe de estación de RENFE, faroles ferroviarios, banderas, etcétera.

Allí almorzamos callos con garbanzos, huevos fritos con patatas y chorizo, acompañado de alguna cerveza fría y agua mineral. Y de postre, para alegrar la tarde: un flan casero con nata y café.



Jimera de Libar, como epílogo de nuestra ruta

Jimera de Líbar se encuentra en la falda de la Sierra homónima, cercana al Parque Natural de los Alcornocales y el Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Limita al norte con Benaoján, al este con Alpandeire y Atajate, al sur con Benadalid y al oeste con Cortes de la Frontera. Como todos los pueblos con reminiscencias andalusíes destacan sus casas de planta baja encaladas con cal tradicional. La estación de ferrocarril de Jimera de Líbar se encuentra situada a orillas del río Guadiaro [wad auro o río de oro].

Desde la Estación de Jimera de Líbar nos acercamos por un angosto sendero de unos dos kilómetros de distancia al Nacimiento de las Artezuelas, un manantial con mucha corriente tras las recientes lluvias que incorpora sus aguas al río Guadiaro. Aunque para desgracia nuestra lo encontramos con escasa agua ya que el suelo kárstico hace que se filtre la corriente.

Muy cerca de Jimera de Líbar se encuentra Cortes de la Frontera, en pleno Parque Natural de los Alcornocales cuya alcazaba (al qasaba) de Castellar Viejo se encuentra a 248 m de altitud sobre un promontorio rocoso en el Parque Natural de los Alcornocales como pulmón verde de la comarca que nos ofrece una bellísima panorámica del embalse del Guadarranque, de la Bahía de Algeciras y el Peñón de Gibraltar. 

Su nomenclatura aparece por primera vez en el año 914 entre las localidades rebeldes del caudillo muladí Umar Ibn Hafsun, quien puso en jaque al Califato de Córdoba desde Bobastro, Málaga.

En el término de Cortes de la Frontera se encuentra el Parque de los Alcornocales donde el poblado de la Sauceda con su enorme carga de memoria es uno de los rincones que brillan con luz propia. A unos cuatro kilómetros de la Sauceda se encuentra el Puerto de Gáliz, en cuya venta brillan con luz propia platos tradicionales como las patatas con huevos y chorizo frito, chicharrones, morcilla, jamón y chacinas.

La fortaleza de Castellar de la Frontera, la antigua Ximena musulmana o Gaucín, formaban parte de un sistema defensivo que iba desde Olvera al norte, hasta Tarifa al sur, con puntos intermedios como Casares, Gaucín [donde murió Alonso Pérez de Guzmán “Guzmán el Bueno” en la toma de su alcazaba], Torre Alháquime Bury Al- Hakim], Setenil [Septem nihil], Zahara de la Sierra [Zahar], etcétera. Este sistema defensivo en tierras de antiguas fronteras desempeñaría un papel importantísimo para defender la banda morisca frente a la banda gallega durante el periodo nazarí, último estado musulmán de la antigua Al-Ándalus. Estos territorios con una profunda herencia andalusí formaban parte de la Ruta de los Almorávides y Almohades, desde Tarifa hasta Ronda, y desde allí hasta la denominada Damasco de Occidente, la antigua Garnatha [Granada].

Dentro de las rutas de los Almorávides y Almohades, existían varias: una transitaba desde Cádiz hasta Arcos, Grazalema, Zahara de la Sierra, Olvera y Setenil de las Bodegas hasta el corazón de Ronda para proseguir hasta el reino nazarí de Granada, ensalzada como la “Damasco de Occidente”. La otra ruta nos lleva desde Tarifa y Algeciras –a la que se unía Medina Sidonia– y nos lleva hasta Gaucín, Algatocín, Atajate y Ronda para proseguir hasta la antigua Elvira –Granada-.


Desde el nacimiento del río Gaduares en la Cueva del Gato de Benaoján, para el blog de mis culpas…




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jueves, 16 de abril de 2026

Senderismo entre El Bosque y Benamahoma, por el río Majaceite



Desde la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, orientamos nuestro sextante didáctico [en compañía de nuestros amigos Manuel y Antonio] una soleada mañana de primavera, en busca de una nueva ruta de senderismo que nos acerca de nuevo al sendero del río Majaceite, un verdadero pulmón verde entre los pueblos blancos de Benamahoma y El Bosque, en la provincia de Cádiz.

Salimos a las 8,00 a.m. desde la tierra de Villalón para transitar por los pueblos vecinos de El Coronil, Montellano y Puerto Serrano, que nos permite llegar hasta Algodonales.




Realizamos un alto en el camino en la Venta-Hostal "El Cortijo" para estimular nuestro paladar con una respetable tostada acompañada de la tradicional zurrapa de lomo blanco [o manteca colorá] con su café correspondiente, que nos permitirá afrontar con ciertas garantías nuestra didáctica y gastronómica jornada que se avecinaba por aquellos lares serranos.



A los pies de Zahara de la Sierra se encuentra el embalse de Zahara-El Gastor construido en 1992, y que almacena más agua que nunca, gracias a las últimas lluvias caídas [4.473 litros por metro cuadrado en lo que va de año hidrológico, y cerca de 1.300 litros en los diez primeros días de febrero].




Zahara de la Sierra se alza sobre la Sierra del Jaral, cuya fortaleza de origen nazarí nos observa desde un emplazamiento privilegiado, asentada sobre la cresta de una enorme roca.



La retina del recuerdo comienza a proyectarme algunas imágenes cargadas de cierta nostalgia, cuando disfrutábamos del noble deporte del cicloturismo con nuestros amigos Salvador, Juan, Manolo y Juan Antonio, entre otros compañeros deportistas.

Recuerdo que desde Morón subimos una fría mañana de invierno a golpe de pedal hasta el vecino pueblo de Coripe, donde nos esperaba tras una bajada y subida respetable, el Puerto del Castaño, para continuar por la Muela, Algodonales, Zahara de la Sierra, donde brilla con luz propia el Puerto de las Palomas [a veces descendíamos por el Puerto del Boyar], bajamos por Grazalema [donde comíamos en la Plaza del Ayuntamiento un buen bocadillo acompañado de una buena cerveza]. Y de vuelta, de nuevo por Zahara de la Sierra, Algodonales y Coripe hasta volver a la tierra de Villalón. Gratas jornadas de cicloturismo que han quedado almacenadas en nuestra memoria por ser irrepetibles, y que forman parte ya de nuestra nostalgia.

El Puerto de las Palomas a 1.357 metros de altitud, ha sido testigo innumerables veces de la Vuelta Ciclista a España y Andalucía.

 



También recuerdo aquel día soleado cuando acompañamos a nuestra amiga Toñi que participaba en Grazalema en un concurso de pintura rápida, en junio de 2014, lo que nos dio pie para realizar con mi amigo Manholo por vez primera el sendero del Majaceite, entre Benamahoma y el Bosque.




Visitar Grazalema nos ha permitido viajar a tiempos pretéritos. Como por ejemplo, cabe destacar que hemos sido testigos en varias ocasiones de la Recreación Histórica de "Sangre y Amor en la Sierra" donde la figura de José María Hinojosa Cobacho "El Tempranillo" (Jauja, Córdoba, 1805-Alameda, Málaga, 1833) nos introduce en el bandolerismo de la época, en la que muchas personas por diversas circunstancias se vieron obligadas a echarse al monte. No cabe duda, de que la miseria de la época generaba un caldo de cultivo que obligaba a algunas personas a probar el ventajoso mundo del contrabando o introducirse en las partidas de bandoleros.

Entre breves pinceladas de historia cabe destacar que entre el 714 y el 716 se produce el reparto de tierras por los árabes. Durante su dominio y hasta la denominada Reconquista se realiza una verdadera revolución cultural y de desarrollo en todo el municipio: las manufacturas, almazaras, molinos de harinas, infraestructura hidráulica, artesanía de la piel y la cerámica, junto con su peculiar estilo de urbanismo de la villa con teja árabe.

En tiempo de Al Ándalus, las mejores tierras se encontraban en las cuencas de los ríos Guadalquivir y Genil, siendo destinadas para la población árabe, mientras que las tierras cercanas a la serranía lo serán para la población bereber [que era mayoría de población musulmana], lo que traerá graves consecuencias en el futuro tras la muerte del caudillo Almanzor.

La primera denominación de Grazalema árabe bereber fue Madinat ibn as-Salin-Zullema, Ben-Zulema y Az-Zulema. En el siglo X con la victoria del Califa Abderrahmán III sobre Omar Ben-Hafsun "El último bandolero andalusí", Grazalema se integra en el Califato de Córdoba hasta su dispersión en los reinos de taifas.

La antigua Gran Zulema andalusí, fue una importante ruta de los almorávides y almohades -tierra de antiguas fronteras-, posterior ruta de los bandoleros y del contrabando hacia Gibraltar por el “Camino Inglés” y refugio posterior de los maquis.

Al Ándalus fue el primer país de occidente en contar con una infraestructura hidráulica como los molinos de agua, acequias, sistemas de riesgo, etcétera, ayudado por la tradicional noria que convirtieron las tierras marchitas en huertas y vegas fértiles.

Sin embargo, en el siglo XVI se produce una fuerte represión contra la población morisca de las Alpujarras, que sufrió la intolerancia cristiana después de la toma de Granada, lo que contribuyó a sembrar el descontento con la posterior Pragmática Sanción de 1567 o Pragmática antimorisca promulgada por Felipe II con el único objetivo de obligar a los moriscos a convertirse al catolicismo abandonando sus modos de vida y las costumbres islámicas tales como la prohibición de usar la lengua propia, hablar, leer y escribir en árabe, no usar nombres ni sobrenombres árabes y todo lo que fuera contrario al Cristianismo, lo que trajo como efecto colateral las sangrientas luchas de 1568-1571 con la sublevación de las Alpujarras con Aben Humeya en Órjiva y Poqueira entre otros pueblos, que se extendió hasta la Serranía de Ronda, con el posterior destierro en 1609 con Felipe III de los denominados monfíes o moriscos refugiados en las serranías que conllevó consecuencias tan graves como el abandono de los campos de cultivo.

Rodrigo Ponce de León conquista Grazalema entre 1483 y 1485. El escudo heráldico del Ayto. de Grazalema es original de los Ponce de León. Puede darnos una idea como ejemplo de desarraigo de los moriscos la poesía de Abul Beka, poeta rondeño del siglo XIII cuando observaba como se empezaban a perder tierras en beneficio de las tropas cristianas.

Ya llora al ver sus vergeles
y al ver sus vegas lozanas ya marchitas,
y que afean los infieles, con cruces
y con campanas, las mezquitas.

Por otro lado, las partidas de bandoleros en el siglo XVIII con el popular bandolero “El Tempranillo”, su mujer María Jerónima Francés y su hijo que dejaron una profunda huella en Grazalema.

Después de 1936 se formaron partidas de maquis –guerrilleros antifranquistas que se refugiaron en la serranía–.

 

En nuestra anterior visita a Grazalema nos encontramos con numerosos paneles de azulejos [del andalusí, azzuláyǧ] que nos introducen en su interesante historia, cultura, gastronomía, aperos de labranza, arquitectura popular, etcétera. Muchas fachadas se encuentran decoradas con las tradicionales macetas de barro cocido cargadas de flores que enriquece el casco urbano creando un bello contraste visual.

La Sierra de Grazalema con sus privilegiadas vistas, ha sido el primer espacio natural declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en la Península Ibérica -1977- donde se pueden apreciar unas condiciones microclimáticas especiales de humedad y temperatura, lo que hacen posible la presencia de un tipo de abeto –el pinsapo– junto a las cabras montesas, la amapola endémica o amapola de Grazalema –que sólo existen en ese territorio–.

 


Corredor natural del Puerto del Boyar


Hace unos días realizamos otra ruta de baja intensidad desde Grazalema al Puerto del Boyar, que discurre por el río Guadalete, que nace en las inmediaciones de dicho Puerto. El nombre de “charcones” alude a los charcos a los que quedaba reducido el río durante el verano, llegando incluso a secarse durante el periodo estival.

Desde Grazalema, a través del Puerto del Boyar a 1103 m. de altitud, nuestra retina captaba al instante la impresionante panorámica del "Salto del Cabrero", -un impresionante pasillo natural en piedra- hasta llegar al pueblo de Benamahoma, cuya etimología proviene del árabe “Bena Mahummad” que significa “Hijos de Mahoma”. Bena, es el plural de Ibn que significa hijos.


¡Por qué llueve tanto en la Sierra de Grazalema!

 

Es un territorio muy rico a nivel hídrico, ya que las nubes que provienen del Atlántico son muy generosas en estas montañas. En la Sierra de Grazalema se registran los mayores índices pluviométricos de Andalucía y uno de los mayores de España. Los paneles informativos a lo largo de nuestra ruta nos informan que en el Corredor del Boyar, que es un valle abierto hacia el mar, se produce un “efecto embudo”, quedando las masas lluviosas atrapadas que obligan a descargar las precipitaciones. Este singular hecho climático posibilita el crecimiento de unos abetos muy especiales, los pinsapos.

 

Dicen los meteorólogos que en la Sierra de Grazalema llueve mucho porque los vientos procedentes del Estrecho de Gibraltar se encuentran con los del Atlántico, que son más fríos, teniendo lugar una condensación de nimbos [lluvias uniformes, pero sin tormentas] y cumulonimbos [portadoras de lluvias con tormentas y aparato eléctrico] a su paso por la Sierra de Grazalema, generándose el denominado efecto Foehn, origen de las lluvias muy copiosas.

Tras ascender y superar las masas lluviosas la barrera montañosa descarga lluvia en la vertiente de barlovento [de donde sopla el viento], desciende por la vertiente opuesta o hacia donde va el viento (sotavento), seca y mucho más cálida.

La Sierra de Grazalema actúa como una de las primeras barreras naturales que han de sortear los núcleos nubosos procedentes del Océano Atlántico, que penetran en la Península Ibérica. Las nubes ascienden desde la cota 0 hasta los 1.600 metros de altura, produciéndose una condensación de vapor de agua, debido al enfriamiento, que da lugar a abundantes precipitaciones.

La Sierra de Grazalema con sus privilegiadas vistas, ha sido el primer espacio natural declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco en la Península Ibérica [1977], donde se pueden apreciar unas condiciones microclimáticas especiales de humedad y temperatura, lo que hacen posible la presencia del pinsapo, las cabras montesas o la amapola endémica de Grazalema.



Llegar al sendero del Majaceite nos ha supuesto  una verdadera odisea por las numerosas obras en las carreteras, muy deterioradas por el temporal de febrero. El Puerto de las  Palomas se encontraba cerrado al tráfico. Tuvimos que transitar hasta Grazalema, y al llegar al cruce del Puerto de las Palomas con Benamahoma, también se encontraba cerrado al tráfico por obras. Tuvimos que desplazarnos hasta  Villaluenga del Rosario y Ubrique hasta llegar al pueblo de El Bosque. Pero siempre impregnada nuestra retina de un espectacular paisaje.




Sendero El Bosque-Benamahoma, por el río Majaceite

Comenzamos en El Bosque siguiendo el curso del río Majaceite hasta llegar a su nacimiento en Benamahoma. Nos esperaba un sendero lineal de baja intensidad en la ida, aunque existen muchos escalones de piedra que convierten una parte del sendero en moderado. La vuelta se hace más al ser cuesta abajo.



Una ruta que invita al senderista a desconectarse de la rutina diaria y dejar el estrés urbano para recibir a cambio el aire puro y fresco de la serranía. Un camino relajante acompañados del murmullo del agua que desciende desde la Sierra entre un auténtico túnel verde que forman los bosques en galería donde casi no penetra el sol gracias a la abundante arboleda. El sendero invita al senderista a detenerse para disfrutar del paisaje.



A lo largo del recorrido predomina una frondosa vegetación entre helechos, lentiscos, chopos, fresnos, sauces, álamos, olmos, grandes higueras y nogales, con el canto del ruiseñor, las currucas y el mirlo común, entre otros pajarillos de su hábitat.

Una senda fluvial que conecta dos de los pueblos blancos de la provincia de Cádiz: Benamahoma y El Bosque.

 


A lo largo de nuestra ruta nos encontramos con varias pasarelas de madera y puentes que nos derivan hacia uno y otro lado del sendero, que en algunos tramos salva una fuerte corriente de agua. Es frecuente encontrarse jalonados a lo largo del sendero, casi ocultos entre la vegetación, algunos chaparros o alcornoques (Quercus suber) próximo al sendero del río.

 

El Majaceite es el río truchero más meridional de Europa, siendo esta ruta de senderismo, una la más visitada no sólo de Cádiz, sino de Andalucía. Un bosque encantado con el río como protagonista y algunas pozas que permiten refrescarse durante la época estival, aunque no está permitido el baño, para proteger la flora y fauna del lugar.

 



El senderista tendrá la visión de que la naturaleza ha creado un verdadero paraíso al formar un bosque de ribera envuelto por la vegetación, y donde predominan numerosas higueras a lo largo del recorrido. De vez en cuando se hace necesario un descanso, lo que denominamos en nuestro argot "una cigarrá" sobre los puentes y pasarelas, recordando aquella canción del inmortal dúo Simon y Garfunkel «Bridge over Troubled Water» / Puente sobre aguas turbulentas".



Antiguo batán como vestigio de una época


A través del curso del río Majaceite se puede observar la estrecha relación que ha existido siempre entre el ser humano y el agua a lo largo de su historia debido a que existen restos de molinos harineros y antiguos batanes, que eran unos ingeniosos sistemas hidráulicos compuestos de gruesos mazos de madera movidos por un eje para golpear y dar cuerpo a los paños y tejidos para que tuvieran consistencia. En los antiguos batanes se tejían las antiguas mantas de Grazalema, históricamente famosas por su alta calidad, elaboradas con pura lana virgen de oveja por métodos tradicionales.


Tan importante llegó a ser Grazalema comercialmente durante los siglos XVIII y XIX que fue considerado “Cádiz el Chico”, como nos recuerda un restaurante en pleno corazón de Grazalema que conserva el mismo nombre.

El flujo de agua del río Majaceite era constante durante todo el año, lo que permitía el funcionamiento no solo de la maquinaria del batán, sino también de los molinos harineros para moler grano.

 



El movimiento se producía gracias a la energía que producía el río y que hacía mover las norias [nā‘ūrah, en andalusí], los molinos harineros y una antigua hidroeléctrica. Es posible que haya nutrias nutriéndose de truchas en estas aguas frías y transparentes, aunque nuestra retina no ha tenido la satisfacción de poder observarlas, aunque sí percibir el frescor de la frondosa vegetación que impregnan nuestros sentidos junto con el continuo gorjeo de los pajarillos.

Entre la fauna del río destacan los barbos, las truchas y las culebras de río.

El río Majaceite baja limpio, puro y transparente, a través de su curso natural albergando un ecosistema de ribera densamente poblado que crea una especie de túnel vegetal ideal para combatir las elevadas temperaturas estivales.

Grazalema contó durante el siglo XIX con una importante industria textil, que llegó incluso a competir con la industria catalana.

La fuerza natural del agua ha hecho posible que en Grazalema se desarrollaran importantes industrias artesanas. A lo largo de la historia han sido importantes los molinos harineros, molinos de aceituna, fábricas de paños de lana, batanes, curtidos de piel, etcétera.


Cerca del nacimiento del Majaceite, el agua corre ladera abajo




Y llegamos al nacimiento del río Majaceite, en Benamahoma, el mayor afluente del río Guadalete, donde nos hartamos de su agua minero medicinal, llenando nuestra cantimplora. 




En el nacimiento del Majaceite comienza el sendero del Pinsapar, a unos 350 metros, donde habitan las últimas reliquias de bosque de coníferas de la era glaciar, y cuyo sendero asciende hasta cerca de Grazalema.

Para recuperar fuerzas, hicimos un alto en el camino en el bar González, donde degustamos algunos platos tradicionales.





Tras haber realizado el sendero de ida por el río Majaceite con nuestros amigos Manuel y Antonio, tocaba volver por el mismo itinerario, pero ahora en descenso. Terminada nuestra ruta por el Majaceite, llegamos a El Bosque, donde hicimos un alto en el camino en el Museo del Queso que no pudimos ver al cerrar a las 5,30 de la tarde. Pero al menos, pudimos comprar en la tienda una cuña de queso semicurado de mezcla de cabra payoya y oveja grazalemeña. Doy fe de que el queso semicurado estaba exquisito.

Y tras disfrutar de una grata jornada de senderismo volvimos a nuestro lugar de origen ubicado en la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, pensando en volver, pero en una nueva ocasión para realizar la ruta de los pinsapos, que formará parte de otras interesantes letrillas en el blog de mis culpas, y que compartiré con nuestros amigos…


Desde el sendero del Majaceite, en la grata compañía de Antonio y Manolo, compañeros en el sendero del Majaceite, para el blog de mis culpas...



P.D. La casualidad o tal vez una alineación de planetas quiso que durante la primera parte del sendero nos encontrásemos con Antonio y su mujer, Ana, confirmando la vieja teoría de que "Hay gente de Morón por todas partes".

Es conveniente tener en cuenta de que a lo largo del sendero existen numerosas raices superficiales de árboles, y si no miramos para el suelo podemos tropezar. El que escribe estas humildes letrillas tropezó con una de ellas, poniendo rodilla en tierra. Un respetable hematoma (moratón) en la falange del pie derecho me ha quedado como recuerdo de tan espectacular sendero.


Enlaces interesantes

Grazalema, "reminiscencias y efluvios que impregnan nuestros sentidos"

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Visita a Ronda con nuestros amigos Antonio y Manuel

Grazalema, "Sangre y mor en la Sierra" I

Redescubrir la "Ruta Romántica"

El camino inglés -entre Ronda y Gibraltar-

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