martes, 24 de marzo de 2026

La Semana Santa de Sevilla, una fuente inagotable de historias y leyendas


Santísimo Cristo de la Expiración
El Cachorro de Triana


¡En Morón, su pueblo y el mío, se
nos ha muerto como del rayo 
nuestro amigo Eduardo,
al que tanto queriamos!


Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas.

Daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.

Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.


Hago mío el poema de Miguel Hernández "Elegía a Ramón Sijé", 
escrito en 1936.

¡A la memoria de nuestro amigo Eduardo!


Hace unos días saludé en la tierra de Villalón a un amigo aficionado al flamenco que además, canta muy bien las saetas cada mañana del Viernes Santo a Nuestro Padre Jesús Nazareno [o de la Fuensanta] y a la Virgen de Los Dolores en la Plaza de San Miguel, antes de proseguir la Hermandad su itinerario cofrade hacia el antiguo arrabal de Santa María, en busca de su ermita, en la tierra de Villalón. Este hombre comentaba que este año se marcha fuera durante la Semana Santa porque se encuentra enfadado “con el de arriba”, ya que le pidió con mucha fe que salvara a su hermana enferma, y no le hizo caso…

...

La Semana Santa es una fuente inagotable de historias y leyendas que contribuye al aumento exponencial de la mística. En Sevilla se entrelazan dichas leyendas bajo una intensa religiosidad popular. No son pocas las veces, que después de haber sido desmentido un hecho, por no haber sido confirmado históricamente, prevalece la leyenda sobre la verdad.

Siempre que visito Sevilla, cercano el Viernes de Dolores, entre efluvios de incienso y azahar que estimulan nuestros sentidos, se me viene al pensamiento el poema de Antonio Machado “La Saeta”, musicalizada magistralmente en 1969 por Joan Manuel Serrat. 

¡Quién le iba a decir al bueno de Antonio Machado que su poema “La Saeta” iba a convertirse con el tiempo en un himno fundamental de la Semana Santa andaluza!



Nuestro Padre Jesús de la Salud [Cristo de los Gitanos de Sevilla]

"¿Quién me presta una escalera,
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?

(Saeta Popular)

¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!


La Saeta, Campos de Castilla [1914]. Antonio Machado

 

Sevilla atesora un rico patrimonio de leyendas a la largo de los siglos. Entre las historias de la Semana Santa que más impresionan se encuentran algunos relatos como producto de una enorme religiosidad popular.

Nuestra ruta comienza en la cervecería "La Chicotá", donde tomamos un café. Allí orientamos nuestro sextante cofrade que nos acercaba a la Hermandad de los Negritos y San Roque hasta llegar al Señor de la Salud o de los Gitanos. Por la calle Feria visitamos la iglesia de Omnium Sanctorum y Monte-Sion. No muy lejos se encuentra la Basílica de la Macarena. De vuelta por la calle Feria nos acercamos a la Basílica del Gran Poder, el Señor de Sevilla. La calle Teodosio nos introduce en la Plaza dos de mayo que nos acercaba a la hermandad  del Silencio y la Canina, en la calle Alfonso XII.

Nos esperaba todavía el Puente del Cachorro que nos permite visitar el Cristo de la Expiración o Cachorro, la hermandad de la O, la Estrella y como epílogo de nuestra ruta cofrade, la Capilla de los Marineros de la Esperanza de Triana, entre efluvios de incienso y azahar que inundan de cierta mística las sinuosas y angostas callejuelas de la antigua Sevilla. 

Y desde allí, hasta la Estación del Prado que nos acercará a la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco.

Vamos por la primera leyenda, entre breves pinceladas.





El Cachorro de Triana
  • Santísimo Cristo de la Expiración, talla de Francisco Antonio Ruiz Gijón [1682].
  • Nuestra Señora del Patrocinio, talla de Luis Alvarez Duarte [1973].

Una versión sobre la leyenda del Gitano de Triana

Durante comienzos del siglo XVIII Sevilla era todavía el Puerto y Puerta de Indias. Por el Guadalquivir entraba oro, plata y especias con noticias de ultramar, pero por sus calles la muerte acechaba. Al otro lado del río estaba Triana, tierra de alfares y alfareros, marineros, gitanos y herreros, un lugar donde el trabajo y la necesidad dejaban profundas marcas en el alma. Se vivía poco y se sufría mucho. La justicia era injusta y la muerte acechaba sin pedir permiso. Los gitanos cargaban con el peso de la marginalidad, pero con una forma más libre de mirar la vida.

En esa Triana vivía un gitano que toda Triana conocía por el apodo “el Cachorro”. Algunos decían que trabajaba en la fragua, entre hierro y fuego. Otros sin embargo, lo recuerdan acompañado de un guitarrista, como cantaor de cante jondo para desahogar sus penas. Desaparecía durante días sin dar explicaciones. Sólo había un Puente de Barcas que llevaba a Sevilla. Algunos decían que el Cachorro cruzaba el puente por amor. Otros contaban otra cosa. Y el Cachorro cargó con ese peso.

El Guadalquivir en su curso escuchó todas las versiones sin desmentir ninguna. Aquella noche, el aire estaba quieto, entre las oscuras calles trianeras. El Cachorro sigue caminando, mientras que la oscuridad se rompe con una puñalada. Nadie sabrá nunca que ocurrió en aquel momento. Tan sólo que el Cachorro cayó herido de muerte. Unos situaron lo ocurrido junto a la Venta de la Vela mientras que el Guadalquivir seguía su curso. No se sabe el tiempo que el Cachorro pasó allí agonizando. El grito corrió por las calles de Triana que pronto supieron que algo grave había ocurrido.

Un hombre que pasaba por allí encontró lo que andaba buscando. Francisco Antonio Ruiz Gijón, no habló, sólo miró y observó que el Cachorro aún respiraba. Su pecho se elevaba con dificultad, el cuello se tensaba buscando aire, la boca entreabierta quería pronunciar algo. Y en ese instante el escultor comprendió que estaba viendo algo irrepetible, el tránsito de la vida hacia la muerte.

En 1682, Sevilla recibió una imagen que no era como las demás, mostraba el instante exacto en que el aire abandona el pecho, el segundo en que el mundo se detiene y el Cachorro expira.

Francisco Antonio Ruiz Gijón entregó aquel Cristo con el torso aún elevado, en tensión y la boca buscando el último aliento. Cuando la imagen salió por vez primera, Triana no buscó explicaciones. Se hizo un silencio y entonces, brotó un murmullo que se convirtió en clamor. Aquel rostro representaba el Cristo en su tránsito y la herida abierta de un barrio entero. La devoción salió de una mirada, en cada generación que reconoció aquel rostro. Cuando el puente guarda silencio, y el Guadalquivir devuelve su reflejo, es el Cachorro de Triana quien sigue cruzando el río cada tarde del Viernes Santo.

En febrero de 1973 se incendió la Capilla del Patrocinio provocando que la Virgen del Patrocinio acabase reducida a cenizas, mientras que por suerte “El Cachorro” tan solo sufrió daños en las piernas y en los pies.

Y es aquí donde comienza la leyenda: se cuenta que la Hermandad encargó otra talla en secreto para reemplazar la original y una vez que el Cachorro se restauró a manos de los hermanos Cruz Solís en 1974, la réplica se trasladó al panteón de Aníbal González.

Lo que se sospecha es que la réplica permanece en la Capilla del Patrocinio y el verdadero Cristo del Cachorro es el que acompaña en la eternidad a Aníbal González porque tiene daños en piernas y pies.

Como toda leyenda, tiene una parte que no la sostiene: en 1919 Aníbal González pidió permiso a la Hermandad del Cachorro para hacer una copia y el responsable de esta copia fue Eduardo Muñoz Martínez, mientras que Cayetano González, sobrino de Aníbal, se encargó de la policromía. De manera que los desperfectos del Cristo son resultado de la humedad.

¡Habrá quien diga que hasta el mismísimo Cachorro ha querido visitar al más universal de sus devotos!

Aníbal González era un gran devoto del Cristo del Cachorro de Triana.

El Cachorro sale la tarde-noche del Viernes Santo, desde su Basílica, en el Patrocinio. Lo acompaña Nuestra Señora del Patrocinio, una dolorosa que fuera tallada por Luis Álvarez Duarte en 1973, ya que la imagen original fue destruida en un incendio ese mismo año.




El Cristo de los Gitanos
  • Nuestro Padre Jesús de la Salud, tallado por José Fernández Andés [1938].
  • María Santísima de las Angustias, por José Fernández Andés [1937].
La leyenda del Cristo de los Gitanos de Sevilla, conocido como Padre Jesús de la Salud, está intrínsecamente ligada a la identidad de la comunidad gitana de Triana. Fundada tras la "Gran Redada" del 30 de abril de 1749, una orden real para apresar a la población gitana. Muchos gitanos de Triana fueron encarcelados injustamente, y al ser indultados años después, decidieron formar una hermandad en 1752-1753 para reafirmar su identidad cristiana y unidad, liderados por figuras como Sebastián Miguel de Varas.

Tras muchas dificultades para establecerse, se asentaron cerca del puente de barcas y luego en iglesias como San Román, donde las imágenes sufrieron daños en 1936 durante la Guerra Civil.

Hace muchos años en el Barrio de San Marcos de Sevilla vivía un niño al que todos conocían como Tomasín. Con solo ochos añitos, quedó huérfano al morir su madre. Su padre, que trabajaba en la barriada de San Jerónimo, concretamente en una fábrica de ferrocarriles se encontró con un problema, ya que su horario laboral (prácticamente de sol a sol) le hacía imposible que se ocupara del pequeño. Por este motivo, pidió a sus vecinas (su casa estaba a pocos metros) y a las monjitas del Convento de Santa Isabel que se ocuparan de Tomasín, algo que hicieron con mucha alegría, ya que el niño se hacía querer por su gran nobleza y bondad.

Tomasín, tenía el sueño de salir de nazareno con esa Cofradía que tanto amaba, la de los Gitanos. Las monjas del Convento le hicieron una túnica a su niño, para que en la mañana del Viernes Santo y cuando el Cristo regresaba a su templo, su padre lo metiera en la fila de nazarenos de la misma forma que hoy hacen tantos padres con sus hijos. Tradiciones de nuestra Sevilla que nunca deben perderse.

Ya os podéis imaginar la ilusión con la que Tomasín vivía los días previos a la que sería su Primera Semana Santa. Pero el niño cayó gravemente enfermo y desgraciadamente, Tomasín falleció pocos días antes del Viernes Santo y no pudo cumplir su sueño.

Cuentan que media Sevilla veló al niño y que impresionaba verlo con esa túnica de nazareno que le habían hecho sus hermanas. Esa túnica de "Los Gitanos" que tanto le ilusionaba. Esa bendita túnica que nunca llegó a disfrutar en vida.

Y llegó la primera noche del Jueves Santo. A eso de las dos de la madrugada, cuatro hermanos de la Hermandad de los Gitanos pasaron delante del Convento de Santa Isabel y ocurrió algo increíble, un sonido de puertas que se abrían llamó su atención y ante ellos, un pequeño niño salía con su túnica y antifaz de los Gitanos y una varita en sus pequeñas manos. Era sin dudas Tomasín, pero ellos quedaron sin habla, no podían moverse de la impresión. Cuando reaccionaron fueron tras el niño, pero ya había desaparecido, solo encontraron en el suelo una varita, la varita de Tomasín. A la mañana siguiente la llevaron al convento para entregársela a las monjitas. La Hermana Superiora al ver la varita la reconoció de inmediato, pero se sorprendió mucho, ya que les dijo que era imposible que saliera del convento porque ella la tenía muy bien guardada en sus aposentos.

Dicen que cada madrugada de Viernes Santo un pequeño niño lleva a cabo su sueño y sale del Convento de Santa Isabel, deja por un momento a esas benditas monjas y con su túnica, su antifaz y su varita, pisa las calles de Sevilla y acompaña a su Jesús de la Salud de la Hermandad de los Gitanos…Dicen que su alma procesiona en la "Madrugá".





Nuestro Padre Jesús del Gran Poder  "El Señor de Sevilla"

  • Es una talla religiosa de madera de cedro policromada creada en 1620 en por el escultor Juan de Mesa, discípulo de Martínez Montañés. 
  • La imagen de San Juan es una talla de Juan de Mesa [1620].  María Santísima del Mayor Dolor, es de autor desconocido del siglo XVIII.

Se encuentra en la Basílica de Jesús del Gran Poder en el barrio de San Lorenzo. Realiza estación de penitencia en la madrugada del Viernes Santo.


Otra leyenda…

El protagonista de esta historia es Juan Araújo, ex-futbolista del Sevilla FC, quien en 1965 perdió a su hijo tras una larga enfermedad. Durante la agonía, Araújo, que era devoto del Cristo del Gran Poder, le pidió en repetidas ocasiones al Señor de Sevilla que sanara a su hijo. Tras la muerte, el padre, roto de dolor, renegó de su fe y le dijo al Gran Poder que jamás volvería a su iglesia y que sólo se verían si el Señor de Sevilla fuese a visitarlo a su casa.

Aquel mismo año se celebraron las Misiones Populares, en las que varias imágenes de la Semana Santa salieron del casco histórico para hacer un recorrido extraordinario por los distritos de la ciudad. Al Gran Poder le correspondió la zona de Nervión, precisamente el barrio donde Juan Araújo había montado un taller.

El día de la procesión, la lluvia sorprendió a la cofradía, que buscó refugio en un templo cercano, pero todos estaban cerrados. Todos en Sevilla sabemos lo que significa para un paso, una obra de arte en movimiento que sale a la calle, mojarse.

Al ver la nave del local de Araújo, decidieron llamar a su puerta para buscar cobijo y evitar que el Señor de Sevilla se mojara más. Cuando abrió la puerta, Juan Araújo encontró delante suyo al Cristo del Gran Poder. Araújo cayó arrodillado al suelo, tan sorprendido como arrepentido por su desafío.





La Hermandad de los Negritos 

  • Santísimo Cristo de la Fundación, Andrés de Ocampo [1622].
  • Nuestra Señora de los Ángeles, anónima del siglo XVIII.
A finales del siglo XV Sevilla se convierte en la mayor metrópolis de España y en uno de los mayores mercados de esclavos en Europa Occidental. La situación de los esclavos era tan penosa que se veían obligados a vivir en la marginalidad de los arrabales.



Sepulcro del arzobispo Gonzalo de Mena y Roelas 
Capilla de Santiago de la Catedral de Sevilla


Don Gonzalo de Mena y Roelas, arzobispo de Sevilla funda en 1393 el Hospital de la Gracia [para personas de raza negra] y una Hermandad para integrarlos en la sociedad de la época, convirtiéndose en la primera congregación religiosa de estas características en el mundo. Será conocida a partir del siglo XVIII como la "Hermandad de los Negritos siendo anteriormente conocida como la Hermandad "de los Morenos".

Hasta el siglo XIX no podían pertenecer a esta hermandad personas que no fueran de raza negra.

Los esclavos de Sevilla pasarán de vivir en los arrabales a integrarse en la hermandad más antigua de Sevilla "Los Negritos" [plasmada fielmente por el prestigioso catedrático de antropología de la Universidad de Sevilla, Isidoro Moreno]. Pero dicha integración estará plagada de dificultades, prohibiciones, suspensiones, hostilidad de la población e intentos de disolución de una parte de las cofradías.

A partir del siglo XII la Iglesia no sustituye un rey mago blanco por otro negro para universalizar los tres continentes conocidos "Europa, Asia y África".

Los negros esclavos necesitaban hasta la autorización de sus amos para pertenecer a la Hermandad de "Los Negritos" que ha sobrevivido a lo largo de los siglos hasta convertirse en una de las instituciones más antiguas de Europa y la cofradía de barrio más antigua de Sevilla [fundada entre 1393 y 1400], dirigida por blancos sevillanos.

En 2023 la Hermandad de los Negritos celebró su 630 aniversario.

Un modelo de libertad que se proyectará a las colonias americanas convirtiéndose en uno de los hitos más importantes de la historia negra mundial. La hermandad con entidad jurídica propia será un medio idóneo para que los esclavos pudieran expresarse y organizarse libremente comenzando a poseer cierta identidad colectiva, lo que será visto con ciertas reticencias por sus amos, cuyos intereses durante el siglo XVI serán antagónicos al de los esclavos.




La "S" acompañada de un clavo [esclavo] o DSA [de Sevilla] serán las terribles letras con las que se marcaban en la mejilla a los esclavos con la intención ser identificados.





La Hermandad del Silencio

Jesús Nazareno de la Hermandad del Silencio [atribuido a Francisco de Ocampo, en 1609] porta la cruz de manera inusual, abrazándola. Se dice que en repetidas ocasiones intentaron colocar la cruz de la forma convencional, pero al día siguiente aparecía de nuevo en su posición original.

Según cuenta la leyenda, el Nazareno se coloca la cruz él mismo sobre su hombro al salir de la iglesia, debido a su carácter milagroso y la antigüedad de la talla.




Nuestro Padre Jesús Nazareno, conocido como el "Jorobaito" (obra de Pedro Roldán [1685] y María Santísima de la O (obra de Castillo Lastrucci [1937].

El señor está representado durante su camino hacia el Calvario, cargado con la Cruz al hombro. La Cruz, se encuentra revestida de carey, una concha de tortuga que se traía de las Indias. Y como casi todo en Sevilla, tiene su leyenda.

Según cuentan, en aquellos años del descubrimiento, la Hermandad quiso mejorar la cruz que primitivamente llevaba, y para ello hicieron labrar una en madera de cedro. Sin embargo, una vez construida no satisfizo a todos. Así que el capellán, dijo para tranquilizar a los hermanos preocupados:

-¡No os preocupéis que Dios proveerá!

Todavía no había terminado la Misa, cuando llegaron a la puerta de la iglesia varios hombres, que por su indumentaria manifestaban ser marineros, y depositaron en el pórtico un gran envoltorio o fardo, diciendo:

- ¡Este es el pago de una promesa que habíamos hecho al salvarnos el señor de un naufragio en los mares del Sur!

Cuando se abrió el fardo, resultó contener unas riquísimas piezas de concha de carey, que inmediatamente la Hermandad acordó que sirvieran para que un artífice llamado Manuel José Domínguez, revistiera de carey la Cruz del Señor Nazareno, lo que realizó el artista con gran maestría, poniendo en las aristas una cantonera de plata, de gran mérito.

Existe otra variante de esta misma leyenda. Y es que un marinero, regaló al Señor de la calle Castilla en agradecimiento por la protección que ofreció durante aquellos viajes a Las Indias. Según cuenta la leyenda, dos hombres la dejaron en la puerta de la Iglesia en una gran caja de madera sin especificar el contenido, ni de quien procedía. De ahí proviene la leyenda de la Cruz de carey.

La cruz de cedro revestida de carey se puede ver en la Iglesia de la O, y en el desfile procesional de esta cofradía el Viernes Santo cuando recorre las calles de Sevilla.

A Nuestro Padre Jesús Nazareno se le llama "el Jorobaito de Triana" por su postura anatómica.

Fuente: Curiosidades y leyendas de Sevilla

La Cruz de carey fue realizada entre los años 1725 y 1731, en madera de cedro y recubierta de placas de carey y cantoneras de plata, por Manuel José Domínguez, siguiendo diseños de Domingo Balbuena. Una joya artística revestida con carey llegado desde América al puerto de Indias que en esos años comenzaba a vivir su decadencia en Sevilla con el traslado, en 1717, de la Casa de la Contratación a Cádiz.

Fue la primera cofradía sevillana en cruzar el antiguo puente de barcas para hacer estación de penitencia a la Catedral de Sevilla, en 1830. Era la primera vez que una cofradía cruzaba el río Guadalquivir.




La Virgen de la Estrella

La retina de la historia nos refresca la memoria sobre aquel episodio histórico de la Semana Santa de 1932 donde todas las cofradías se pusieron de acuerdo para boicotear a la Segunda República, menos la Hermandad de la Estrella [Nuestro Padre Jesús de las Penas y Nuestra Señora de la Estrella] que sería la única hermandad en realizar aquel año su estación de penitencia por las calles de Sevilla.

La imagen de Nuestro Padre Jesús de las Penas, conocido popularmente como el zapatero de Triana por el hecho de estar sentado como los antiguos zapateros remendones, se le atribuye al escultor barroco José de Arce [Flandes, c. 1600-Sevilla, 1666], en 1655.

La imagen de la Virgen de la Estrella es una obra anónima del siglo XVII, aunque se le ha atribuido al escultor Martínez Montañés [1568-1649] e incluso a su discípulo Juan de Mesa [1583-1627]. El IAPH [Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico] le atribuye en el año 2010 la imagen de la Virgen de la Estrella al taller de la Roldana [Luisa Ignacia Roldán Villavicencio], la primera escultora del Barroco español [1652-1706].

Es cierto que existía mucha agitación política y un miedo imperante de las hermandades para sacar a sus Titulares a la calle en 1932 tras la promulgación de la Constitución de 1931 que recogía la "aconfesionalidad del Estado", lo que será aprovechado por la derecha más reaccionaria para hacer causa común con el clero y presionar a las hermandades para que permanecieran en sus templos.

La conspiración de los reaccionarios contra Segunda República española comenzaba desde su promulgación. Aquella Sevilla republicana se encontraba sacudida por una fuerte ola de conflictos laborales donde crecía el paro obrero y los desempleados carecían de subsidio alguno que los sacara del hambre. La miseria entre las clases más desfavorecidas estaba a la orden del día “si no trabajabas no comías”.

Durante los sucesos de Sevilla de julio de 1931 una de las tabernas más populares de Sevilla “Casa Cornelio” [donde presuntamente se reunían anarcosindicalistas] será borrada del mapa a cañonazos por el Ejército que tendrá un decisivo papel en la Sanjurjada de 1932 y en el golpe de Estado rebelde a partir del 18 de julio de 1936. Casa Cornelio será bombardeada a las 17:25 horas del 23 de julio de 1931 por orden del Ministerio del Interior y ejecutado por la Guardia Civil y la Caballería del Ejército, recibiendo el impacto de 22 cañonazos.

La noche del 22 de julio de 1931 se produjo un intento de asalto al cuartel de la Guardia Civil en la Plaza del Sacrificio, donde murieron dos personas, entre ellas un capitán de la Benemérita. Habían muerto dieciséis personas en la capital hispalense y cuatro en los pueblos de la provincia, con más de 200 heridos.

En el solar de la antigua Casa Cornelio se ubicará en 1941 la actual Basílica de la Macarena [Queipo de Llano sería enterrado en su suelo sagrado desde 1951 hasta 2022]. 

Cuatro detenidos serán asesinados en el parque de María Luisa por 'la ley de fugas' donde participaría un personaje sobradamente conocido en Sevilla, el general Manuel Díaz Criado, que se convertirá años más tarde "en el brazo ejecutor de la política represiva de Queipo de Llano después del golpe de julio de 1936", apunta el escritor García Márquez.

Aquel sería el caldo de cultivo en aquella Sevilla de los primeros años de la Segunda República donde la clase reaccionaria esperaba que llegara su momento.

La noche del 10 de febrero de 1932 treinta y cuatro hermanos mayores de las hermandades se mostraron fervientes partidarios de la suspensión de la Semana Santa de ese año menos los de cuatro Cofradías: la Exaltación, la Virgen de la O, la Esperanza de Triana y la Hermandad de la Estrella, que esperaban realizar su estación de penitencia con normalidad, si las circunstancias lo permitían.

Se quiso utilizar en aquel año de 1932 a las Cofradías y a la Semana Santa de Sevilla, tanto por parte de la jerarquía eclesiástica de la época como desde la derecha y ultraderecha política, como una especie de ariete contra el nuevo régimen que democráticamente habían otorgado las urnas. Sevilla era en aquella época una de las ciudades con mayor conflictividad social de España debido al paro, a las huelgas y a la miseria que padecía sobre sus carnes la clase trabajadora que proyectaba su odio injustamente contra las iglesias y conventos. 

El Cardenal Ilundáin criticaba la nueva Constitución republicana aprobada el 9 de diciembre de 1931 por las Cortes Constituyentes. Las propias cofradías en 1932 entendiendo que no se garantizaba la seguridad pública deciden no salir en estación de penitencia salvo cuatro cofradías.

La Hermandad de la Estrella sería fundada en 1560 por los cargadores del Puerto de Indias en el barrio de Triana. Sus primeras reglas fueron aprobadas el 24 de diciembre de 1567. El 15 de julio de 1674 la Hermandad de las Penas y de la Estrella se fusionan oficialmente. Por tanto, existe una estrecha relación entre la Hermandad de la Estrella y la Nao Victoria.

Reunidos en Cabildo el 17 de febrero de 1932 [con 20 votos a favor y 6 en contra] la Hermandad de la Estrella acuerda salir en estación de penitencia. El gobernador y el alcalde del partido radical republicano prometen su ayuda.

Una cuestación de 1.000 pesetas de la época le permite salir a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de la Estrella, ya no el Domingo de Ramos sino que acuerdan salir el Jueves Santo [24 de marzo de 1932].

Comienza una campaña de desprestigio por parte de la derecha más reaccionaria contra la Hermandad de Triana reflejada tanto en la prensa sevillana como madrileña. La Semana Santa sevillana se había convertido en un enfrentamiento ideológico entre defensores y detractores de un determinado régimen político.

En aquel convulso escenario será necesario mucho más que voluntad para que la Hermandad de la Estrella pudiera salir en una salida excepcional. Dicen las crónicas de la época que desde las 3 de la tarde no se podía dar un paso entre el Convento de San Jacinto y la Plaza del Altozano, esperando el pueblo sevillano su salida procesional.

A las 4,30 de la tarde sale la cruz de guía de la Parroquia de San Jacinto abriendo paso al Señor de las Penas para ser llevado en su desfile procesional hasta la Santa Catedral. La ovación sería apoteósica al salir a la calle el paso de la Virgen de la Estrella.

La Niña de la Alfalfa será una de las primeras en cantarle una saeta a la Virgen de la Estrella. Los médicos le habían diagnosticado un problema grave de garganta, que no iba a cantar y difícilmente hablar. Cuentan que curiosamente se encuentra una fotografía de la Virgen de la Estrella y le promete que si le devuelve la voz, le cantaría una saeta todos los Domingos de Ramos.

“Se dice en el monte azul
que España ya no es cristiana.
Aunque sea republicana,
aquí quien manda eres tú,
Estrella de la mañana”.

Pero en la calle Sierpes una mano criminal arrojaba una piedra de gran tamaño al Cristo de las Penas originando desperfectos en uno de los ángeles del paso

Pero lo peor estaba por llegar. Al llegar la Virgen de la Estrella a la Puerta de San Miguel o del Nacimiento de la Santa Catedral se escucharon varios disparos siendo detenido un anarquista que no reconoció los hechos, aunque la triste noticia comienza a dar la vuelta al mundo.

El anarquista detenido será juzgado por un tribunal militar y condenado a cuatro años, dos meses y un día con agravante, pero se le condenará no por disparar contra la Virgen de la Estrella sino por agresión a la fuerza pública que procedió a detenerle.

Dolores Ibárruri, que se encontraba por aquellas fechas en Sevilla porque se había celebrado el IV Congreso del PCE [17 de marzo de 1932] llegará a manifestar:

¡Por qué hacéis eso! ¡La Semana Santa expresa un sentimiento popular que hay que respetar!

Con el tiempo nacerá la leyenda y la manipulación franquista al ser considerada la Virgen de la Estrella como “La Valiente”. Salió porque tenía que salir en su estación de penitencia como mandan las Reglas de la Hermandad. La Estrella regresaba aquel Jueves Santo a su templo sana y salva.

Pero nadie podrá evitar que los hunos la considerasen “la Valiente” y los hotros “la Republicana”. "Hunos" y "hotros fue una expresión empleada por Miguel de Unamuno para definir a los nacionales y a los republicanos.

El tiempo que lo cura casi todo vuelve a colocar las cosas en su lugar. La hermandad de la Estrella será considerada por las páginas de la historia como la única cofradía que decidió desafiar contra viento y marea aquella ingrata tempestad política y eclesiástica decidiendo orientar su mascarón de proa hacia la Santa Catedral por encima de las ideologías reinantes en aquel momento, como mandan las Reglas.






Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y María Santísima de la Esperanza Macarena
  • Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, talla de Felipe Morales [1645].
  • Esperanza Macarena, obra anónima del siglo XVII.
Se dice que esta leyenda tuvo lugar el Viernes Santo, 15 de Abril, de 1892:

Un hombre en evidente estado de embriaguez, estaba viendo el discurrir de la Esperanza Macarena. El sujeto en cuestión se encontraba bastante exaltado y dando constantes vítores a la Virgen. El individuo tenía un vaso de vino en su mano derecha, y sin darse cuenta de lo que hacía, lo arrojó a la cara de la Esperanza. Se formó un tumulto bastante importante, ya que el público asistente, se indignó y enfadó de tal manera que querían linchar al impío. Pero los agentes del orden intervinieron rápidamente, y el asuntó no pasó a mayores. Dice la leyenda, que la mancha en la mejilla izquierda de la cara de la Macarena fue originada por este suceso. Al año siguiente de este, un nazareno iba detrás de la Virgen descalzo, con grilletes, y cadenas. Hay quien dice que era el hombre que lanzó el vaso.

Fuente bibliográfica: Leyendas, tradiciones y curiosidades históricas de la Semana Santa de Sevilla (Vicente Rus Herrero y Federico García de la Concha).




Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, Nuestra Señora de la Esperanza y San Juan Evangelista, conocida popularmente como la Hermandad de la Esperanza de Triana.
  • Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas [autor desconocido, siglo XVII].
  • Nuestra Señora de la Esperanza se le atribuye a Juan de Astorga [1816].



La Virgen de la Esperanza de Triana realiza su estación de penitencia en la madrugada del Viernes Santo, junto al Cristo de las Tres Caídas.

La leyenda del "niño fantasma" de la Esperanza de Triana narra cómo un niño de unos 10 años acompañó misteriosamente el paso del Cristo de las Tres Caídas durante la Madrugá, desapareciendo al finalizar la procesión. El niño, pegado al zanco izquierdo del paso del Cristo de las Tres Caídas, conocía a los costaleros y se desvaneció al entrar en la Capilla de los Marineros en la calle Pureza sin dejar rastro alguno.

Un amigo mío, costalero del Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, me asegura que es cierto, que su capataz le había comentado que tal circunstancia la había vivido.





Nuestro Padre Jesús de la Fuensanta y Nuestra Señora de los Dolores [de Morón]

  • Nuestro Padre Jesús de Morón, tallada por el escultor sevillano Antonio Castillo Lastrucci, en 1940. Sustituyó a la original destruida en 1936.
  • Nuestra Señora de los Dolores, en 1943, por Antonio Castillo Lastrucci.
Un "milagro" ocurrido el domingo, 8 de mayo de 1797, a las 5,45 de la tarde, se le atribuye a Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Fuensanta al caer un rayo en la iglesia de San Miguel, sin causar desgracia alguna.


Y así, podríamos seguir con todos los Titulares de los cientos de Hermandades y Cofradías que jalonan nuestra Semana Santa. Son muchos los testimonios íntimos de costaleros y nazarenos que entienden que llevar un paso sobre sus hombros o vestir por vez primera una túnica de nazareno es algo único, contribuyendo a la mística del momento.

Terminada la jornada "cofrade" por algunos templos de Sevilla, se hace necesario realizar un alto en el camino en algún que otro templo de la cerveza hispalense para degustar algún que otro zumo de cebada que hidrate nuestro paladar para recuperar las fuerzas diluidas por tanta distancia recorrida por la Sevilla cofrade. 

Y como "fiel paulino", y siguiendo con la mística de éstas humildes letrillas, me hubiese gustado degustar una cerveza Paulaner, que hunde sus raíces en 1634 [pero por circunstancias no ha sido posible].

En aquellos tiempos durante la Cuaresma no se podía comer sólido, así que en 1516 los monjes paulinos de Baviera crearon un pan líquido en honor de su fundador San Francisco de Paula [máxima austeridad y penitencia] como sustituto del pan que no rompía el ayuno de tan señalada fecha religiosa. Los monjes paulinos bautizaron aquel bendito líquido con el nombre de “Salvatore”.





Y hablando de leyendas, se me viene al pensamiento una de las más hermosas de Sevilla, la leyenda del Cristo de las Mieles, posiblemente una de las más bellas de Sevilla. Pero eso forma parte de otra interesante historia de la capital hispalense.


Desde la Basílica del Cachorro, testigo de nuestra presencia por estos lares cofrades, para el blog de mis culpas...



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sábado, 21 de marzo de 2026

Visita al Archivo General de Indias "El arte de preservar la memoria"

 


Desde la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, orientamos nuestro sextante didáctico en busca del Archivo General de Indias de la capital hispalense para visitar la Exposición “El arte de preservar la memoria”. 




En el Archivo General de Indias el visitante puede enterarse no solo de su origen, sino además, de observar abundantes documentos históricos como las Capitulaciones de Santa Fe, el Tratado de Tordesillas, las primeras palabras del quechúa, bustos de Hernán Cortés, cuadros desde Cristóbal Colón, Magallanes, Fray Bartolomé de las Casas, materiales relativos a la misión Keicho a Europa [1613] y diversos almirantes de la historia de España, hasta óleos de Isabel II y Fernando VII, inventarios, oficios y minutas de la Casa de Contratación, entre otras joyas de incalculable valor histórico.

La designación de Sevilla como puerto de la Carrera de Indias, hizo que el comercio internacional de la ciudad se incrementara, llegando comerciantes de distintos lugares de Europa que se especializaron en el comercio con América.




Pieza de artillería del galeón Nuestra Señora de Atocha [ubicado junto al patio interior del Archivo General de Indias]. Fundido en Sevilla en 1616. El galeón Nuestra Señora de Atocha zarpó desde el Puerto de La Habana en agosto de 1622. Navegaba junto con otros barcos formando un convoy y transportando gran parte de las riquezas que se destinaban al abastecimiento de la metrópoli: oro, plata, cobre o piedras preciosas. Un huracán provocó su hundimiento frente a la costa de Florida. Muchos objetos fueron recuperados en 1985, entre ellos este cañón.

La pieza, de bronce tiene unos 1.300 kilos de peso, 280 centímetros de longitud, un diámetro de base de 36 centímetros y 26 centímetros en la embocadura. El cañón, se asentaba en una cureña de madera.


El Archivo General de Indias custodia los documentos de las instituciones que, desde la España Peninsular, administraban los territorios ultramarinos. El Archivo es conocido por su vocación americana y asiática. Pero la documentación que contiene es, literalmente, el nexo y la comunicación entre el Viejo y el Nuevo Mundo. Junto con personas y mercancías, estos documentos viajaban a través del Océano.

Entre los siglos XV y XVI, otras potencias europeas tuvieron un notable impacto en Asia y América, en coalición o en competencia con España. Por eso, la presencia de Europa y de lo europeo en los fondos del Archivo General de Indias es mucho más relevante de lo que pudiera parecer. Esta exposición muestra la relación desde las perspectivas más variadas, pretendiendo dar cuenta de la importancia de lo europeo en América y, por tanto, de lo americano en Europa.

Muchos documentos del Archivo de Indias forman parte de la Memoria del Mundo que afectan a varias culturas y diversos espacios geográficos como testimonio del Patrimonio Mundial.


Una especie de Imago Mundi o mapa mundi de la época nos daba la bienvenida a la Exposición "El arte de preservar la memoria".

La Exposición nos invita a descubrir qué es un archivo, cómo y porqué se fundó en Sevilla, entre un largo etcétera.

En el Archivo General de Indias se encuentran documentos de distintos soportes:
  • Pergaminos, fabricados con pieles de animales tratadas. Se utilizó antes de la llegada del papel.
  • Papel de trapo. Realizado a partir de fibras textiles, como algodón y lino. Se utilizó en la Edad Media hasta el siglo XIX.
  • Papel de pasta de madera que permitió su producción masiva y abaratar los costes. Se popularizó durante la Revolución industrial del siglo XIX.


Primeras palabras del quechúa


En la planta superior del Archivo General de Indias se pueden observar muchos óleos de grandes almirantes de la Armada Española.



Retrato de Antonio de Ulloa
Teniente General de la Armada y Gobernador de Luisiana





Retrato de Fray Bartolomé de las Casas
 Protagonista junto a Ginés de Sepúlveda de la Controversia de Valladolid


Carlos V quedaría tan impresionado con los argumentos de Fray Bartolomé de las Casas que convocó para el 15 de agosto de 1550 la Junta en Valladolid compuesta por eminentes juristas y teólogos de la talla de Domingo de Soto o Melchor Cano, pertenecientes a la Escolástica e influidos por el dominico español Francisco de Vitoria. Carlos V le llevaría a plantearse incluso abandonar las Indias si se demostraba que la actuación a nivel moral de España era ilícita.

Pero el verdadero protagonismo correspondería a Fray Bartolomé de las Casas y a Ginés de Sepúlveda, que representaban tesis antagónicas y enfrentadas en la “Controversia de Valladolid”.

Sepúlveda como portavoz de los ricos encomenderos defendía el imperialismo tradicional, la de un pueblo dominador que ejerce la explotación sobre el dominado. Defendía incluso la guerra contra los indios para lograr su conversión forzosa al cristianismo con la finalidad de equiparar sus costumbres a las de las sociedades europeas mientras que Bartolomé de las Casas, defendía a ultranza a los pacíficos indios que de repente se vieron violentados por una jauría de codiciosos y sanguinarios encomenderos que veían en el indio una mano de obra esclava.

De las Casas sostenía que la única causa que justificaba la presencia española en América era la evangelización, tal como recogía el testamento de Isabel la Católica. Y dicha evangelización no podía sostenerse por la fuerza sino por medios pacíficos. Ampararse en la fe para conquistar a unos pueblos incultos tergiversaba el espíritu de la conquista. De las Casas ponía como contraargumento que ningún castigo podía aplicarse a los indios bajo la jurisdicción de la Iglesia y súbditos de la Corona. Los indios necesitaban una convivencia pacífica con los españoles bajo una importante labor evangelizadora.

Antiguo convento dominico de San Pablo y San Gregorio de Valladolid, que fuera fundado en 1276 por la esposa de Alfonso X, Doña Violante. Construido bajo el patronato del Cardenal Fray Juan de Torquemada.

En Valladolid se sometieron a discusión varias cuestiones:
  • La legitimidad de la soberanía española.
  • Si era lícito o no la guerra contra los indios.
  • Y la naturaleza del indio.
Sepúlveda disertaba sobre la división natural entre los pueblos donde unos deben de obedecer a otros. Todo ello importado del pensamiento de Aristóteles, que justificaba la esclavitud. Los indios para Sepúlveda eran gentes bárbaras que se encontraban situados en un escalón inferior, lo que justificaba la dominación de un pueblo civilizado como España.

De las Casas contradecía los argumentos de Sepúlveda pensando que la interpretación de la doctrina aristotélica era errónea. En muchos aspectos los indios estaban más adelantados que los europeos como en medicina, astronomía o matemáticas.

Sepúlveda presentaba a los indios como caníbales que no conocían la rueda siendo causa de una guerra justa.

Siete meses duraría la controversia de Valladolid resultando vencedor Fray Bartolomé de las Casas como demuestra el documento legal “Las Leyes Nuevas”, que supondrá un giro radical en la política de España en el Nuevo Mundo.

Pero en la práctica se declarará una verdadera guerra entre la clase encomendera contra España porque las Leyes Nuevas limitaban los derechos de los encomenderos sobre los indios que podían trabajar en la encomienda libremente a cambio de un salario justo. Las Leyes Nuevas proclamaban la extinción de la Encomienda tras la muerte del encomendero, sin posibilidad alguna de sucesión de los herederos.

El dominico Francisco de Vitoria, creador de la Escuela de Salamanca, será el verdadero inspirador intelectual de la protección del indio americano, plasmado de una manera nítida en las Leyes de Indias. Sus lecciones magistrales serán los fundamentos del moderno Derecho Internacional y de los Derechos Humanos.

Los dominicos encabezados por Fray Bartolomé de las Casas sacudieron las conciencias de los encomenderos. En la controversia de Valladolid se habían enfrentado dos posturas antagónicas: el dominio natural de España representado por Ginés de Sepúlveda frente a la defensa a ultranza de los indios, representada por Fray Bartolomé de las Casas.

Bartolomé de las Casas para relevar a los indios de las penosas tareas impuestas por los españoles vería positivo importar negros africanos para tal fin, olvidando que éstos últimos también eran hijos de Dios.

La Controversia marcará de forma definitiva la política oficial de España y de la Corona hacia los indios. A partir de este momento, España considerará al indio como persona frágil, débil e indefenso que necesitaba la protección del Estado. Y esta protección se la brindaban las Leyes de Indias cuyas comunidades se salvarán de la extinción en América, muy al contrario de las regiones colonizadas por los británicos, donde las comunidades indias se llegarán a extinguir. Las nuevas Leyes de Indias erosionaban gravemente los derechos de los encomenderos.

Los legajos han sido la forma tradicional que se conservan los documentos. Los papeles están agrupados entre dos tapas y atados con cruz con una cinta de algodón [o baldique], bien apretados para que no se muevan y no quede resquicio por donde entrar la suciedad.

El Archivo General de Indias nace en 1785 por orden de Carlos III. Nace con el objeto de reunir en un solo lugar los documentos referentes a Indias hasta entonces dispersos en Simancas (Valladolid), Madrid, Cádiz y Sevilla.

El Archivo General de Indias se creó por dos razones principales: la saturación del Archivo de Simancas, que desde el siglo XVI guardaba documentos de la monarquía, y el interés ilustrado en escribir una historia oficial de la presencia española en América, basada en documentos, como respuesta a críticas aparecidas en Europa hacia 1770.




Tratado de Tordesillas. Setúbal (Portugal). 5 de septiembre de 1494


El impulsor del proyecto fue José de Gálvez, Secretario de Indias, y el ejecutor del mismo fue el académico e historiador Juan Bautista Muñoz, Cosmógrafo mayor de Indias.

El Archivo custodia los fondos producidos por las instituciones creadas por la Administración española para el gobierno y administración de los territorios ultramarinos españoles: Consejo de Indias y Secretarías de Despacho, Casa de la Contratación y Consulados de Sevilla y Cádiz.

Asimismo, se conservan otros fondos de instituciones, e incluso de particulares, relacionados con las colonias españolas en América y Asia.

 



La escalera principal del Archivo General de Indias fue realizada en jaspe de color rojo, gris y negro por Lucas Cintora durante la adaptación del edificio como archivo en 1781.




En el rellano se puede observar el escudo de España con las columnas de Hércules



Origen la Casa Lonja de Mercaderes

En tiempos del Imperio español, la justicia ordinaria era considerada muy severa. La milicia buscaba amparo en los tribunales castrenses mientras que el clero lo buscaba en los tribunales eclesiásticos. Los que no formaban parte ni del ejército ni del clero buscaban el “derecho de asilo” en los templos en busca de protección.




Para delimitar la influencia entre la jurisdicción eclesiástica y la civil se colocaron a partir del año 1565 las cadenas que rodean a la Catedral de Sevilla “Derecho de Asilo”, que marcaba la frágil línea entre el territorio eclesiástico, de los que huían de la justicia civil. Las cadenas también tenían como “efecto colateral” impedir a las caballerías entraran en el templo.

Los mercaderes de Sevilla se reunían junto a las gradas de la Catedral. Cuando las inclemencias meteorológicas dañaban sus intereses, los mercaderes penetraban incluso con sus acémilas en el interior del templo sagrado olvidándose de que éstas aliviaban sus esfínteres proyectando sus abundantes micciones y defecaciones sobre territorio sagrado, lo que lógicamente molestaba al clero, quienes se quejaron amargamente al rey Felipe II por tan desagradables situaciones.

El rey encargó al arquitecto real Juan de Herrera la construcción de la Casa Lonja para que en su interior se reunieran los mercaderes. Comenzó a edificarse en 1583, siendo diferentes arquitectos los que intervinieron en su construcción. Por tanto, se podría decir que los sucesos que ocurrieron en la Catedral tuvieron como consecuencia la construcción de lo que hoy es el Archivo General de Indias.

El edificio de la Lonja se sitúa en un punto estratégico en la ciudad, entre la Catedral y el Alcázar, y cerca del río Guadalquivir. Se trata de un edificio diseñado por Juan de Herrera, arquitecto del Monasterio del Escorial. Felipe II ordenó el inicio de la obra en 1583.

Este edificio se levanta sobre planos del arquitecto Juan de Herrera, aunque las obras no concluyeron hasta 1646, interviniendo durante su ejecución otros prestigiosos arquitectos como Juan de Minjares, Alonso de Vandelvira y Miguel de Zumárraga.

La misión de la Lonja era albergar las actividades comerciales relacionadas con las Indias.

En 1784, Juan Bautista Muñoz y José de Gálvez eligen la Casa Lonja de Mercaderes de Sevilla como sede del Archivo General de Indias, tras descartar la ciudad de Cádiz para el nuevo proyecto ilustrado. Cádiz fue descartada debido a la falta de espacio de las habitaciones destinadas a Archivo, así como por el riesgo que había en la ciudad “expuesta a las fatalidades de la guerra”.

Las Ordenanzas del Archivo General de Indias fueron aprobadas en 1790 por Carlos IV.


Retrato de Carlos IV [1789]
 Francisco de Goya y Lucientes

 

En la segunda mitad del siglo XVII, el puerto de Sevilla perdió calado por la acumulación de sedimentos en el río, justo cuando los barcos eran cada vez más grandes. Esto desplazó el comercio hacia Cádiz, quedando en la Sevilla de 1717 únicamente una Diputación de Comercio. El bello edificio renacentista iba quedándose sin utilidad, sus elegantes salas se fueron utilizadas como vivienda, incluso se conoce la existencia de un taller del propio Bartolomé Esteban Murillo.



Patio interior del Archivo de Indias


Es un edificio de estilo Renacentista Herreriano asentado sobre un podio de planta cuadrada, con un gran patio central también cuadrado cuyas esquinas están coronadas con veletas, al igual que sobre la cúpula.

Con dos pisos y un amplio patio central en forma cuadrada, combina ladrillos rojos y elementos de piedra. El estilo de Juan de Herrera (El Escorial) se percibe más en la planta baja.

Elevado sobre gradas y flanqueado por cadenas, el edificio posee planta cuadrangular y cuatro fachadas iguales que contienen dos alturas de galerías.

En el interior, las grandes bóvedas están ricamente decoradas con elementos vegetales y geométricos. El patio reproduce a menor escala el diseño de Herrera para el de los Evangelistas de El Escorial.

El Palacio de Carlos V, diseñado por Pedro Machuca en 1527 dentro de la Alhambra de Granada, es el ejemplo más icónico en la arquitectura española del Renacimiento que utiliza un círculo inscrito dentro de un cuadrado. Esta disposición geométrica representa la "cuadratura del círculo", un concepto simbólico y filosófico de la época.

En 1987 el Archivo General de Indias fue declarado Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Hoy contiene uno de los fondos americanistas más grandes del mundo, con más de nueve kilómetros de estanterías que atesoran más de cuarenta y tres mil legajos.




Busto de Hernán Cortés. Anónimo. Siglo XIX. Yeso dorado.

Vaciado del original, propiedad de los duques de Monteleone, descendientes de Cortés. Está esculpido por Manuel Tolsá (1757-1825) para el panteón de Hernán Cortés en el Hospital de Jesús (México, D.F.) donde actualmente descansan sus restos.




Retrato de Pedro de Alvarado
Tomás Povedano, Siglo XX. Óleo sobre lienzo


Alvarado fue un militar y explorador extremeño que participó con Hernán Cortés en la conquista de gran parte de América Central. En 1520, en ausencia de Cortés, que había ido al encuentro de Pánfilo de Narváez, Pedro de Alvarado había desatado la masacre del Templo Mayor que sirvió como “casus belli” en la guerra de los mexicas contra Cortés, al atacar Alvarado a cuatrocientos nobles mexicas que en ese momento estaban realizando una ofrenda religiosa, lo que ha sido considerado como la matanza del Templo Mayor, encendiendo la mecha de la rebelión que condujo a la Noche Triste [del 30 de junio al 1 de julio].

Cortés en su regreso, intentó calmar los ánimos y solicitó a Moctezuma II que se dirigiera a su pueblo para tranquilizarlo. El tlatoani se asomó a la azotea y sus seguidores entendieron la supuesta sumisión de su emperador con los españoles, con tan mala suerte para él, que una pedrada lo hirió mortalmente en la cabeza, lo que traerá graves consecuencias para la vida de los españoles. Muerto Moctezuma II el 29 de junio de 1520, los señores y sacerdotes eligieron a Cuitláhuac como tlatoani, más belicoso que su hermano.

Los españoles con Cortés a la cabeza decidieron huir en silencio la medianoche del 30 de junio de 1520, marchando por un puente de canoas en dirección a Tlacopan (Tacuba) sigilosamente, cuidando del relincho de los caballos. Una anciana mexica que había salido a tomar agua en un cántaro advirtió la huida de los españoles y avisó a los guerreros aztecas, comenzando a sonar el tambor de guerra mexica, viéndose los españoles rodeados. Hombres y caballos se ahogaron en las acequias y los indígenas aliados de Cortés fueron masacrados. De más de mil tlaxcaltecas aliados sobrevivieron apenas un centenar. La mitad de la tropa española quedó muerta o herida. Muchos españoles se ahogaron en el fondo del lago arrastrados por el peso del oro que llevaban consigo. Los españoles y tlaxcaltecas capturados fueron sacrificados. Cortés se detuvo en Popotla y se puso a llorar amargamente. Lo había perdido absolutamente todo. Había perdido sus sueños, la confianza ciega de sus hombres, a Moctezuma, y cuentan que tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no matar a Alvarado. Solo les quedaba sobrevivir. Se dice que casi la totalidad del expolio del tesoro de Moctezuma se perdió entre las aguas del lago.

En los sacrificios mexicas, un pedazo de corazón era reservado para ser comido por el sumo sacerdote, quien presuntamente adquiría el alma y el valor del guerrero sacrificado. El muslo se guardaba para que lo comiera el "tlatoani", para adquirir su fuerza física...

Los españoles continuaron en su huida hacia Otumba. Decenas de miles de aztecas cortaban la retirada a los españoles y tlaxcaltecas. Cortés dispuso una estrategia de carga directa hacia el comandante supremo mexica. Juan de Salamanca derriba a Cihuacoatl y toma su estandarte, produciendo pánico y desbandada en el ejército azteca al ver caer a su líder. El tlatoani Cuitláhuac murió de viruela.

La batalla de Otumba tuvo lugar el 7 de julio de 1520, en la que las fuerzas de Hernán Cortés mataron al líder del poderío mexica, Matlatzincatzin, dejando así el paso libre a Hernán Cortés para fortalecer su ejército en Tlaxcala y reagruparse. Pasará más de un año para que los españoles puedan conquistar Tenochtitlan.

El 13 agosto de 1521, cien mil tlaxcaltecas, texcocanos, cholultecas, huexotzncas, cempoaltecas y totonacas con la ayuda de unos pocos cientos de españoles derrotaron a los mexicas y los liberaron de su sanguinario yugo. Había caído su opresor sanguinario que sacaba sus corazones para ofrecérselos a sus dioses, al rey sol y de la guerra, Huitzilopochtli. Cortés había ayudado a derrumbar el Imperio más brutal que ha conocido América aprovechándose del odio de los pueblos indígenas contra la opresión de los mexicas.

Cortés proclamó a los cuatro rincones de Anáuac:

¡No más guerras, no más sacrificios, no más antropofagia!

¡El cristianismo había vencido al sanguinario dios mexica!

A petición de Cortés llegan desde Veracruz a Tenochtitlan, doce franciscanos liderados por fray Martín de Valencia, que llegan en mayo de 1524 a Veracruz con la misión de evangelizar a los pueblos indígenas.

¡Qué pensarían aquellos indígenas que idolatran a Cortés al verlo postrarse ante aquellos doce franciscanos descalzos! Si este hombre fuerte se postra ante estos hombres santos, es que todavía serán más fuertes que él, pensarían.

La mayor parte de los pueblos se declararon súbditos de la Corona española y del rey Carlos V, aceptando la cristianización, porque un cristiano no podía esclavizar a otro cristiano. Lentamente se irán incorporando a la cultura hispana y comienza el mestizaje.




Retrato de Cristóbal Colón
José García Ramos. Siglo XIX. Óleo sobre lienzo

Almirante y cartógrafo, fue el primer Gobernador General de las Indias, tras su incursión en América el 12 de octubre de 1492.




Retrato de Fernando de Magallanes
José María Chaves Ortiz. Siglo XIX. Óleo sobre lienzo

De origen portugués, fue naturalizado español y nombrado Capitán General de la Armada de la Especiería española. Llevó junto a Juan Sebastián Elcano la Primera Vuelta al Mundo.



Retrato de Juan Sebastián Elcano







Misión Keicho a Europa [1613]


Recuerdo en febrero de 2015 cuando  atravesamos el río Guadalquivir para visitar Coria del Río donde se encuentra ubicado el monumento a Hasekura Tsunenaga (1571-1622), que fuera embajador del señor del feudo de Bojú [Date Masemure]. Todo ello, complementado con un artículo de la antigua revista Historia sobre el Bushido Código Samurái que adquirí en Librería Raimundo de Cádiz, que junto con los libros “El Código del Samurái: Bushido” de Inazo Nitobe y “Hagakure [a la sombra de las hojas] El camino del samurái” de Yamamoto Tsunetomo, me han facilitado los mimbres necesarios para realizar éste respetuoso artículo, que comparto con los amigos del blog de mis culpas.

La historia de Hasekura parte del año 1613, cuando zarpó del puerto japonés de Sendai en un galeón con destino a España. En su expedición iba acompañado del monje franciscano español Luis Sotelo y de un nutrido séquito de samuráis y comerciantes nipones; su objetivo era establecer relaciones políticas y comerciales con la corona española y solicitar su apoyo para, entre otras cosas, acrecentar el cristianismo en su país.

El 5 de octubre 1614 llegaba esta embajada nipona a las costas de Sanlúcar de Barrameda, pero para entonces ya habían cambiado mucho las cosas en su Cipango natal: la religión cristiana fue prohibida y proscrita en Japón justamente en el tiempo en el que ocurría su viaje; además, por las contradictorias noticias que llegaban a la Corte española desde Filipinas sobre la situación interna del Japón y sobre la problemática del cristianismo en ese país hicieron que fuese desestimada la ayuda material que se solicitaba.

Tras muchas vicisitudes la comitiva japonesa emprendió viaje de regreso a su país. Sin embargo un grupo de nipones samuráis decidió no atravesar nuevamente los grandes océanos y establecerse definitivamente en España, y en concreto en Coria del Río. Fruto de aquella expedición es hoy el legado genealógico y cultural excepcional que queda en la localidad, reflejado entre otras cosas en la existencia y profusión del apellido "Japón" entre muchos de sus vecinos.

A pesar de la importancia de aquella expedición para su propia historia nacional, los japoneses no tuvieron constancia de ello hasta el año 1989, cuando con motivo de la conmemoración del nacimiento de Sendai [capital de la prefectura de Miyagi] como ciudad se iniciaron nuevas investigaciones sobre sus orígenes apareciendo unos escritos donde se mencionaba al fiel samurái Hasekura Tsunenaga y su gran labor dirigiendo la expedición "Keicho". A partir de ahí la ciudad de Sendai y Coria del Río formalizaron su hermanamiento en 1991, sellándolo con la instalación de una estatua del samurái Tsunenaga en el parque Carlos de Mesa, en la margen derecha del río Guadalquivir.


Capitulaciones de Santa Fe


Los documentos más antiguos que se conservan en el Archivo General de Indias son los colombinos. En especial, las Capitulaciones de Santa Fe, que se firmaron entre Colón y los Reyes Católicos el 17 de abril de 1492. Este documento está calificado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. España tiene once documentos con esta calificación, de los cuales cuatro están en el Archivo General de Indias (los de la embajada japonesa que visitó a Felipe III y unos vocabularios del siglo XVIII de lenguas indígenas).

Visitando el Archivo General de Indias, el visitante puede hacerse una remota idea del trasiego de la flota de las Indias en aquellos tiempos pretéritos, entre navíos, carabelas, galeones y galeras subiendo el río Guadalquivir cargado de riquezas provenientes de la conquista. Cientos de miles de documentos permanecen archivados en este histórico y emblemático lugar para documentación de los historiadores e investigadores.

La llegada al Nuevo Mundo hace de Sevilla el centro el tráfico comercial entre ambas orillas de la mar océana. Los mercaderes se organizan en torno al Consulado de Cargadores de Indias, para que tales negocios sean bien regidos y ordenados, levantándose la Casa de Contratación para los contratos.

La Casa de la Contratación no sólo tiene a cargo el gobierno del comercio y la navegación con las tierras allende los mares. También cumplía un destacado papel en la ciencia y el saber, pues enseñaba a los pilotos su oficio, la confección de cartas náuticas y mapas que recogen las islas y tierra firme del Nuevo Mundo.

 



Terminada nuestra visita al Archivo General de Indias dirigimos nuestra mirada hacia la Catedral de Sevilla para visitar el Mausoleo de Colón y la tumba de Justino de Neve, el impulsor del Hospital de los Venerables, cuya tumba se encuentra junto a la de Hernando de Colón, hijo de Cristóbal Colón [en el trascoro]. Aunque eso formará parte de otra interesante historia.

Terminada nuestra visita al Archivo General de Indias, se acercaba la hora del buen yantar en Casa Regina, del Grupo Catalina, en las Setas, donde tuvimos la ocasión de degustar un buen arroz con costilla, ensaladilla de langostino, montaditos de calamares y tortilla con lonchas de jamón, maridado todo con un buen vino Petit Pittacum del Bierzo D.O. De postre, nos esperaba un helado con una torrija acompañado de un café, y un chupito de pacharán como bebida digestiva.


Desde el Archivo General de Indias, donde la historia se rezume entre los poros de sus legajos y pergaminos, en forma de legado cultural, en compañía de nuestros amigos Manuel, Jesús, Francisco Javier y Antonio, para el blog de mis culpas…




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