viernes, 15 de mayo de 2026

Ruta triangular de senderismo [Montejaque, Benaoján y Jimera de Líbar]


¡Quién no se queda anestesiado ante la belleza del nacimiento del río Gaudares en la Cueva del Gato, cuyas aguas turquesas captan la retina de cualquier viajero! 

Desde la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, orientamos nuestro sextante didáctico en busca de nuestra particular ruta de senderismo entre Montejaque, Benaoján y Jimera de Libar, en compañía de nuestros amigos y grandes senderistas Manuel y Antonio, conocedores de estos lares, donde en tiempos pretéritos ejercieran su influencia bandoleros de la talla de El Tempranillo, Pasos Largos, Tragabuches o el Chato de Benaoján, entre otros, por culpa de la pobreza y desigualdad de una época provocada por la inestabilidad política de las guerras napoleónicas y carlistas que asolaron España y que obligó a mucha gente a echarse al monte.

Transitamos por pueblos vecinos como El Coronil, Montellano y Puerto Serrano en dirección al pueblo de Algodonales [carretera Sevilla-Ronda], donde hicimos un alto en el camino en el restaurante "Los Molinos". Allí estimulamos nuestro paladar con una buena tostada de pan de 2 kilos cortado a lo ancho, acompañado de la tradicional zurrapa de lomo blanco [o manteca colorá] con su café correspondiente, como mandan las reglas del buen yantar, lo que nos permitirá afrontar con ciertas garantías nuestra didáctica jornada de senderismo que se avecinaba por aquellos lares serranos [Montejaque, Benaoján y Jimena de Líbar]. 




El que escribe estas humildes letrillas compró una pieza de pan de pueblo de 2 kilos horneado en horno de leña como recuerdo de tan grata jornada, aún corriendo el riesgo de que podría ser tachado de exagerado. Pero es que el pan nuestro de cada día sigue siendo un alimento básico en la cultura occidental.

A lo largo de nuestro recorrido observamos un contraste cromático entre la Campiña y la Serranía que captaba nuestra mirada. El trigo y la cebada maduran rápidamente bajo el sol primaveral de la Campiña amarilleando, mientras que en la Serranía los cultivos, pastizales altos y los bosques en galería que forman túneles naturales mantienen la humedad con un verde intenso.

En los pueblos del Valle del Guadiaro existían en tiempos pretéritos rutas de tránsito entre la colonia británica de Gibraltar [Yabal Tāriq] y la Serranía de Ronda [actualmente denominada “La Ruta de los Viajeros Románticos o “El Camino del Inglés”, como lo indica un gran azulejo “Las Matuteras” en el Restaurante “El Muelle” de Benaoján.




Las Matuteras eran mujeres dedicadas al matute o contrabando de mercancías a pequeña escala para evitar impuestos. La ruta del matute, desde Gibraltar a los pueblos de la Serranía de Ronda destacaba por el contrabando [tabaco, azúcar, harina, cacao, café, telas, medicamentos, alcohol, etcétera, mucho más baratos que en España].



En el Mirador del Hundidero


Desde el Mirador del Hundidero pudimos contemplar una enorme boca de 60 metros de altura del Monumento Natural Cueva del Hundidero cuya salida será la Cueva del Gato, en Benaoján. Esta boca forma parte del sistema Hundidero-Gato, un sistema hidrográfico de galerías subterráneas más importante de Andalucía y uno de los más importantes de España.
 


Estudiando la geomorfología kárstica 
¡Dónde habrá ido a parar  el agua!

El mirador del Hundidero se encuentra inmerso en un paisaje Kárstico de una gran belleza, en cuyos paredones calizos habitan especies como la cabra montés, el buitre leonado, el águila perdicera, el vencejo real o el roquero solitario.




El complejo conecta la Cueva del Hundidero en Montejaque con la Cueva del Gato en Benaoján, donde nace el rio Gaudares que penetra en la Cueva del Hundidero donde desaparece. Fluye a lo largo de 8 kilómetros de galerías subterráneas, hasta salir en la superficie por la Cueva del Gato. El río Gaudares en un corto trayecto desemboca en el río Guadiaro.


Montejaque [«Monte-Xaquez» o Montaña perdida]. Presa y Cueva del Hundidero

A unos tres kilómetros de Montejaque se encuentra la cueva de entrada (Hundidero-Gato), que conforma un sistema único de galerías de las que aproximadamente el 70% se sitúan en el municipio de Montejaque siendo Hundidero la entrada y la Cueva del Gato (en Benaoján) la salida. Su interior alberga pinturas rupestres y restos neolíticos, junto con la mayor colonia de murciélagos cavernícolas de Andalucía. Con más de 50 metros de altura, la cueva está situada al fondo de una Garganta por la que circula el río Gaduares formando el sistema Hundidero-Gato.

La Presa de los Caballeros fue un megaproyecto fallido de 74 m de longitud por 84 m de altura realizada en 1923, y terminada en 1924. Fue la presa abovedada más alta de España. Aquel megaproyecto de Sevillana de Electricidad le fue encargado a la empresa suiza Electrowatt, dirigida por el ingeniero suizo Henri Eduard Gruner con la intención de llevar electricidad a los pueblos aislados de la Serranía de Ronda y Grazalema. Setecientos obreros participaron en su construcción, que duró siete meses.

En 1927 se abandonó el proyecto porque el agua se filtraba por las filtraciones kársticas que permiten que el agua se vaya por grietas y cavidades, como si de un sistema de drenaje subterráneo se tratase. Fue uno de los mayores fracasos de la ingeniería del siglo XX, ya que nunca produjo electricidad.

La presa se llenará por vez primera en febrero de 2026 tras las intensas lluvias producidas por la borrasca Leonardo que barrió la Península Ibérica con lluvias torrenciales continuadas, en especial la Sierra de Grazalema, que es un territorio muy rico a nivel hídrico, ya que las nubes que provienen del Atlántico son muy generosas en estas montañas. Cabe destacar que en la Sierra de Grazalema se registran los mayores índices pluviométricos de Andalucía y uno de los mayores de España.

 


Puerto del Boyar, en la Sierra de Grazalema


Los paneles informativos a lo largo de nuestra ruta anterior nos informaban en el Corredor del Boyar, que es un valle abierto hacia el mar, donde se produce un “efecto embudo”, quedando las masas lluviosas atrapadas que obligan a descargar las precipitaciones. Este singular hecho climático posibilita el crecimiento de unos abetos muy especiales, los pinsapos como verdadera joya botánica.

Dicen los meteorólogos que en la Sierra de Grazalema llueve mucho porque los vientos procedentes del Estrecho de Gibraltar se encuentran con los del Atlántico, que son más fríos, teniendo lugar una condensación de nimbos [lluvias uniformes, pero sin tormentas] y cumulonimbos [portadoras de lluvias con tormentas y aparato eléctrico] a su paso por la Sierra de Grazalema, generándose el denominado efecto Foehn, como origen de las lluvias muy copiosas.

Tras ascender y superar las masas lluviosas la barrera montañosa descarga lluvia en la vertiente de barlovento [de donde sopla el viento], desciende por la vertiente opuesta o hacia dónde va el viento (sotavento), seca y mucho más cálida.

La Sierra de Grazalema actúa como una de las primeras barreras naturales que han de sortear los núcleos nubosos procedentes del Océano Atlántico, que penetran en la Península Ibérica. Las nubes ascienden desde la cota 0 hasta los 1.600 metros de altura, produciéndose una condensación de vapor de agua, debido al enfriamiento, que da lugar a abundantes precipitaciones.

 


Benaoján [Ben-Aoxan o casa del panadero]. Nacimiento del río homónimo

El nacimiento del río Benaoján en el Manantial de los Cascajales aflora en la sierra de Líbar, cercana a la Estación de tren de Benaoján. El río Benaoján alimenta el cauce del río Guadiaro. Es denominado el pequeño Iguazú malagueño que nace en el Manantial de los Cascajales. 


Junto al río Benaoján se encuentra el Hotel El Molino del Santo, un lugar con encanto e ideal para el descanso. 




Allí hicimos un alto en el camino para degustar una cerveza entre el eco de las cascadas del río como testigo de nuestra presencia.




Desde Benaoján iniciamos nuestro segundo sendero que nos acercaba a la Cueva del Gato. Se observa el enorme daño producido por la borrasca Leonardo en estos territorios, con frecuentes arreglos de tramos de carreteras, deterioro de senderos, etcétera.




Junto a la Cueva del Gato nos encontramos un enorme refugio natural de piedra, que echaba a volar nuestra imaginación al pensar que posiblemente haya sido utilizada en tiempos pretéritos como refugio de algún fascineroso perseguido por la justicia de la época. Para llegar a aquel refugio era necesario atravesar el río. La llegada del telégrafo y del ferrocarril a mediados del siglo XIX será decisivo para poner fin al bandolerismo en España.




Tras un merecido descanso volvimos sobre nuestros pasos hasta Benaoján para llegar hasta el restaurante “El Muelle”. En sus paredes nos encontramos recuerdos de la antigua estación de ferrocarril, como gorras rojas del jefe de estación de RENFE, faroles ferroviarios, banderas, etcétera.

Allí almorzamos callos con garbanzos, huevos fritos con patatas y chorizo, acompañado de alguna cerveza fría y agua mineral. Y de postre, para alegrar la tarde: un flan casero con nata y café.



Jimera de Libar, como epílogo de nuestra ruta

Jimera de Líbar se encuentra en la falda de la Sierra homónima, cercana al Parque Natural de los Alcornocales y el Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Limita al norte con Benaoján, al este con Alpandeire y Atajate, al sur con Benadalid y al oeste con Cortes de la Frontera. Como todos los pueblos con reminiscencias andalusíes destacan sus casas de planta baja encaladas con cal tradicional. La estación de ferrocarril de Jimera de Líbar se encuentra situada a orillas del río Guadiaro [wad auro o río de oro].

Desde la Estación de Jimera de Líbar nos acercamos por un angosto sendero de unos dos kilómetros de distancia al Nacimiento de las Artezuelas, un manantial con mucha corriente tras las recientes lluvias que incorpora sus aguas al río Guadiaro. Aunque para desgracia nuestra lo encontramos con escasa agua ya que el suelo kárstico hace que se filtre la corriente.

Muy cerca de Jimera de Líbar se encuentra Cortes de la Frontera, en pleno Parque Natural de los Alcornocales cuya alcazaba (al qasaba) de Castellar Viejo se encuentra a 248 m de altitud sobre un promontorio rocoso en el Parque Natural de los Alcornocales como pulmón verde de la comarca que nos ofrece una bellísima panorámica del embalse del Guadarranque, de la Bahía de Algeciras y el Peñón de Gibraltar. 

Su nomenclatura aparece por primera vez en el año 914 entre las localidades rebeldes del caudillo muladí Umar Ibn Hafsun, quien puso en jaque al Califato de Córdoba desde Bobastro, Málaga.

En el término de Cortes de la Frontera se encuentra el Parque de los Alcornocales donde el poblado de la Sauceda con su enorme carga de memoria es uno de los rincones que brillan con luz propia. A unos cuatro kilómetros de la Sauceda se encuentra el Puerto de Gáliz, en cuya venta brillan con luz propia platos tradicionales como las patatas con huevos y chorizo frito, chicharrones, morcilla, jamón y chacinas.

La fortaleza de Castellar de la Frontera, la antigua Ximena musulmana o Gaucín, formaban parte de un sistema defensivo que iba desde Olvera al norte, hasta Tarifa al sur, con puntos intermedios como Casares, Gaucín [donde murió Alonso Pérez de Guzmán “Guzmán el Bueno” en la toma de su alcazaba], Torre Alháquime Bury Al- Hakim], Setenil [Septem nihil], Zahara de la Sierra [Zahar], etcétera. Este sistema defensivo en tierras de antiguas fronteras desempeñaría un papel importantísimo para defender la banda morisca frente a la banda gallega durante el periodo nazarí, último estado musulmán de la antigua Al-Ándalus. Estos territorios con una profunda herencia andalusí formaban parte de la Ruta de los Almorávides y Almohades, desde Tarifa hasta Ronda, y desde allí hasta la denominada Damasco de Occidente, la antigua Garnatha [Granada].

Dentro de las rutas de los Almorávides y Almohades, existían varias: una transitaba desde Cádiz hasta Arcos, Grazalema, Zahara de la Sierra, Olvera y Setenil de las Bodegas hasta el corazón de Ronda para proseguir hasta el reino nazarí de Granada, ensalzada como la “Damasco de Occidente”. La otra ruta nos lleva desde Tarifa y Algeciras –a la que se unía Medina Sidonia– y nos lleva hasta Gaucín, Algatocín, Atajate y Ronda para proseguir hasta la antigua Elvira –Granada-.


Desde el nacimiento del río Gaduares en la Cueva del Gato de Benaoján, para el blog de mis culpas…




Enlaces interesantes









jueves, 16 de abril de 2026

Senderismo entre El Bosque y Benamahoma, por el río Majaceite



Desde la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, orientamos nuestro sextante didáctico [en compañía de nuestros amigos Manuel y Antonio] una soleada mañana de primavera, en busca de una nueva ruta de senderismo que nos acerca de nuevo al sendero del río Majaceite, un verdadero pulmón verde entre los pueblos blancos de Benamahoma y El Bosque, en la provincia de Cádiz.

Salimos a las 8,00 a.m. desde la tierra de Villalón para transitar por los pueblos vecinos de El Coronil, Montellano y Puerto Serrano, que nos permite llegar hasta Algodonales.




Realizamos un alto en el camino en la Venta-Hostal "El Cortijo" para estimular nuestro paladar con una respetable tostada acompañada de la tradicional zurrapa de lomo blanco [o manteca colorá] con su café correspondiente, que nos permitirá afrontar con ciertas garantías nuestra didáctica y gastronómica jornada que se avecinaba por aquellos lares serranos.



A los pies de Zahara de la Sierra se encuentra el embalse de Zahara-El Gastor construido en 1992, y que almacena más agua que nunca, gracias a las últimas lluvias caídas [4.473 litros por metro cuadrado en lo que va de año hidrológico, y cerca de 1.300 litros en los diez primeros días de febrero].




Zahara de la Sierra se alza sobre la Sierra del Jaral, cuya fortaleza de origen nazarí nos observa desde un emplazamiento privilegiado, asentada sobre la cresta de una enorme roca.



La retina del recuerdo comienza a proyectarme algunas imágenes cargadas de cierta nostalgia, cuando disfrutábamos del noble deporte del cicloturismo con nuestros amigos Salvador, Juan, Manolo y Juan Antonio, entre otros compañeros deportistas.

Recuerdo que desde Morón subimos una fría mañana de invierno a golpe de pedal hasta el vecino pueblo de Coripe, donde nos esperaba tras una bajada y subida respetable, el Puerto del Castaño, para continuar por la Muela, Algodonales, Zahara de la Sierra, donde brilla con luz propia el Puerto de las Palomas [a veces descendíamos por el Puerto del Boyar], bajamos por Grazalema [donde comíamos en la Plaza del Ayuntamiento un buen bocadillo acompañado de una buena cerveza]. Y de vuelta, de nuevo por Zahara de la Sierra, Algodonales y Coripe hasta volver a la tierra de Villalón. Gratas jornadas de cicloturismo que han quedado almacenadas en nuestra memoria por ser irrepetibles, y que forman parte ya de nuestra nostalgia.

El Puerto de las Palomas a 1.357 metros de altitud, ha sido testigo innumerables veces de la Vuelta Ciclista a España y Andalucía.

 



También recuerdo aquel día soleado cuando acompañamos a nuestra amiga Toñi que participaba en Grazalema en un concurso de pintura rápida, en junio de 2014, lo que nos dio pie para realizar con mi amigo Manholo por vez primera el sendero del Majaceite, entre Benamahoma y el Bosque.




Visitar Grazalema nos ha permitido viajar a tiempos pretéritos. Como por ejemplo, cabe destacar que hemos sido testigos en varias ocasiones de la Recreación Histórica de "Sangre y Amor en la Sierra" donde la figura de José María Hinojosa Cobacho "El Tempranillo" (Jauja, Córdoba, 1805-Alameda, Málaga, 1833) nos introduce en el bandolerismo de la época, en la que muchas personas por diversas circunstancias se vieron obligadas a echarse al monte. No cabe duda, de que la miseria de la época generaba un caldo de cultivo que obligaba a algunas personas a probar el ventajoso mundo del contrabando o introducirse en las partidas de bandoleros.

Entre breves pinceladas de historia cabe destacar que entre el 714 y el 716 se produce el reparto de tierras por los árabes. Durante su dominio y hasta la denominada Reconquista se realiza una verdadera revolución cultural y de desarrollo en todo el municipio: las manufacturas, almazaras, molinos de harinas, infraestructura hidráulica, artesanía de la piel y la cerámica, junto con su peculiar estilo de urbanismo de la villa con teja árabe.

En tiempo de Al Ándalus, las mejores tierras se encontraban en las cuencas de los ríos Guadalquivir y Genil, siendo destinadas para la población árabe, mientras que las tierras cercanas a la serranía lo serán para la población bereber [que era mayoría de población musulmana], lo que traerá graves consecuencias en el futuro tras la muerte del caudillo Almanzor.

La primera denominación de Grazalema árabe bereber fue Madinat ibn as-Salin-Zullema, Ben-Zulema y Az-Zulema. En el siglo X con la victoria del Califa Abderrahmán III sobre Omar Ben-Hafsun "El último bandolero andalusí", Grazalema se integra en el Califato de Córdoba hasta su dispersión en los reinos de taifas.

La antigua Gran Zulema andalusí, fue una importante ruta de los almorávides y almohades -tierra de antiguas fronteras-, posterior ruta de los bandoleros y del contrabando hacia Gibraltar por el “Camino Inglés” y refugio posterior de los maquis.

Al Ándalus fue el primer país de occidente en contar con una infraestructura hidráulica como los molinos de agua, acequias, sistemas de riesgo, etcétera, ayudado por la tradicional noria que convirtieron las tierras marchitas en huertas y vegas fértiles.

Sin embargo, en el siglo XVI se produce una fuerte represión contra la población morisca de las Alpujarras, que sufrió la intolerancia cristiana después de la toma de Granada, lo que contribuyó a sembrar el descontento con la posterior Pragmática Sanción de 1567 o Pragmática antimorisca promulgada por Felipe II con el único objetivo de obligar a los moriscos a convertirse al catolicismo abandonando sus modos de vida y las costumbres islámicas tales como la prohibición de usar la lengua propia, hablar, leer y escribir en árabe, no usar nombres ni sobrenombres árabes y todo lo que fuera contrario al Cristianismo, lo que trajo como efecto colateral las sangrientas luchas de 1568-1571 con la sublevación de las Alpujarras con Aben Humeya en Órjiva y Poqueira entre otros pueblos, que se extendió hasta la Serranía de Ronda, con el posterior destierro en 1609 con Felipe III de los denominados monfíes o moriscos refugiados en las serranías que conllevó consecuencias tan graves como el abandono de los campos de cultivo.

Rodrigo Ponce de León conquista Grazalema entre 1483 y 1485. El escudo heráldico del Ayto. de Grazalema es original de los Ponce de León. Puede darnos una idea como ejemplo de desarraigo de los moriscos la poesía de Abul Beka, poeta rondeño del siglo XIII cuando observaba como se empezaban a perder tierras en beneficio de las tropas cristianas.

Ya llora al ver sus vergeles
y al ver sus vegas lozanas ya marchitas,
y que afean los infieles, con cruces
y con campanas, las mezquitas.

Por otro lado, las partidas de bandoleros en el siglo XVIII con el popular bandolero “El Tempranillo”, su mujer María Jerónima Francés y su hijo que dejaron una profunda huella en Grazalema.

Después de 1936 se formaron partidas de maquis –guerrilleros antifranquistas que se refugiaron en la serranía–.

 

En nuestra anterior visita a Grazalema nos encontramos con numerosos paneles de azulejos [del andalusí, azzuláyǧ] que nos introducen en su interesante historia, cultura, gastronomía, aperos de labranza, arquitectura popular, etcétera. Muchas fachadas se encuentran decoradas con las tradicionales macetas de barro cocido cargadas de flores que enriquece el casco urbano creando un bello contraste visual.

La Sierra de Grazalema con sus privilegiadas vistas, ha sido el primer espacio natural declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en la Península Ibérica -1977- donde se pueden apreciar unas condiciones microclimáticas especiales de humedad y temperatura, lo que hacen posible la presencia de un tipo de abeto –el pinsapo– junto a las cabras montesas, la amapola endémica o amapola de Grazalema –que sólo existen en ese territorio–.

 


Corredor natural del Puerto del Boyar


Hace unos días realizamos otra ruta de baja intensidad desde Grazalema al Puerto del Boyar, que discurre por el río Guadalete, que nace en las inmediaciones de dicho Puerto. El nombre de “charcones” alude a los charcos a los que quedaba reducido el río durante el verano, llegando incluso a secarse durante el periodo estival.

Desde Grazalema, a través del Puerto del Boyar a 1103 m. de altitud, nuestra retina captaba al instante la impresionante panorámica del "Salto del Cabrero", -un impresionante pasillo natural en piedra- hasta llegar al pueblo de Benamahoma, cuya etimología proviene del árabe “Bena Mahummad” que significa “Hijos de Mahoma”. Bena, es el plural de Ibn que significa hijos.


¡Por qué llueve tanto en la Sierra de Grazalema!

 

Es un territorio muy rico a nivel hídrico, ya que las nubes que provienen del Atlántico son muy generosas en estas montañas. En la Sierra de Grazalema se registran los mayores índices pluviométricos de Andalucía y uno de los mayores de España. Los paneles informativos a lo largo de nuestra ruta nos informan que en el Corredor del Boyar, que es un valle abierto hacia el mar, se produce un “efecto embudo”, quedando las masas lluviosas atrapadas que obligan a descargar las precipitaciones. Este singular hecho climático posibilita el crecimiento de unos abetos muy especiales, los pinsapos.

 

Dicen los meteorólogos que en la Sierra de Grazalema llueve mucho porque los vientos procedentes del Estrecho de Gibraltar se encuentran con los del Atlántico, que son más fríos, teniendo lugar una condensación de nimbos [lluvias uniformes, pero sin tormentas] y cumulonimbos [portadoras de lluvias con tormentas y aparato eléctrico] a su paso por la Sierra de Grazalema, generándose el denominado efecto Foehn, origen de las lluvias muy copiosas.

Tras ascender y superar las masas lluviosas la barrera montañosa descarga lluvia en la vertiente de barlovento [de donde sopla el viento], desciende por la vertiente opuesta o hacia donde va el viento (sotavento), seca y mucho más cálida.

La Sierra de Grazalema actúa como una de las primeras barreras naturales que han de sortear los núcleos nubosos procedentes del Océano Atlántico, que penetran en la Península Ibérica. Las nubes ascienden desde la cota 0 hasta los 1.600 metros de altura, produciéndose una condensación de vapor de agua, debido al enfriamiento, que da lugar a abundantes precipitaciones.

La Sierra de Grazalema con sus privilegiadas vistas, ha sido el primer espacio natural declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco en la Península Ibérica [1977], donde se pueden apreciar unas condiciones microclimáticas especiales de humedad y temperatura, lo que hacen posible la presencia del pinsapo, las cabras montesas o la amapola endémica de Grazalema.



Llegar al sendero del Majaceite nos ha supuesto  una verdadera odisea por las numerosas obras en las carreteras, muy deterioradas por el temporal de febrero. El Puerto de las  Palomas se encontraba cerrado al tráfico. Tuvimos que transitar hasta Grazalema, y al llegar al cruce del Puerto de las Palomas con Benamahoma, también se encontraba cerrado al tráfico por obras. Tuvimos que desplazarnos hasta  Villaluenga del Rosario y Ubrique hasta llegar al pueblo de El Bosque. Pero siempre impregnada nuestra retina de un espectacular paisaje.




Sendero El Bosque-Benamahoma, por el río Majaceite

Comenzamos en El Bosque siguiendo el curso del río Majaceite hasta llegar a su nacimiento en Benamahoma. Nos esperaba un sendero lineal de baja intensidad en la ida, aunque existen muchos escalones de piedra que convierten una parte del sendero en moderado. La vuelta se hace más al ser cuesta abajo.



Una ruta que invita al senderista a desconectarse de la rutina diaria y dejar el estrés urbano para recibir a cambio el aire puro y fresco de la serranía. Un camino relajante acompañados del murmullo del agua que desciende desde la Sierra entre un auténtico túnel verde que forman los bosques en galería donde casi no penetra el sol gracias a la abundante arboleda. El sendero invita al senderista a detenerse para disfrutar del paisaje.



A lo largo del recorrido predomina una frondosa vegetación entre helechos, lentiscos, chopos, fresnos, sauces, álamos, olmos, grandes higueras y nogales, con el canto del ruiseñor, las currucas y el mirlo común, entre otros pajarillos de su hábitat.

Una senda fluvial que conecta dos de los pueblos blancos de la provincia de Cádiz: Benamahoma y El Bosque.

 


A lo largo de nuestra ruta nos encontramos con varias pasarelas de madera y puentes que nos derivan hacia uno y otro lado del sendero, que en algunos tramos salva una fuerte corriente de agua. Es frecuente encontrarse jalonados a lo largo del sendero, casi ocultos entre la vegetación, algunos chaparros o alcornoques (Quercus suber) próximo al sendero del río.

 

El Majaceite es el río truchero más meridional de Europa, siendo esta ruta de senderismo, una la más visitada no sólo de Cádiz, sino de Andalucía. Un bosque encantado con el río como protagonista y algunas pozas que permiten refrescarse durante la época estival, aunque no está permitido el baño, para proteger la flora y fauna del lugar.

 



El senderista tendrá la visión de que la naturaleza ha creado un verdadero paraíso al formar un bosque de ribera envuelto por la vegetación, y donde predominan numerosas higueras a lo largo del recorrido. De vez en cuando se hace necesario un descanso, lo que denominamos en nuestro argot "una cigarrá" sobre los puentes y pasarelas, recordando aquella canción del inmortal dúo Simon y Garfunkel «Bridge over Troubled Water» / Puente sobre aguas turbulentas".



Antiguo batán como vestigio de una época


A través del curso del río Majaceite se puede observar la estrecha relación que ha existido siempre entre el ser humano y el agua a lo largo de su historia debido a que existen restos de molinos harineros y antiguos batanes, que eran unos ingeniosos sistemas hidráulicos compuestos de gruesos mazos de madera movidos por un eje para golpear y dar cuerpo a los paños y tejidos para que tuvieran consistencia. En los antiguos batanes se tejían las antiguas mantas de Grazalema, históricamente famosas por su alta calidad, elaboradas con pura lana virgen de oveja por métodos tradicionales.


Tan importante llegó a ser Grazalema comercialmente durante los siglos XVIII y XIX que fue considerado “Cádiz el Chico”, como nos recuerda un restaurante en pleno corazón de Grazalema que conserva el mismo nombre.

El flujo de agua del río Majaceite era constante durante todo el año, lo que permitía el funcionamiento no solo de la maquinaria del batán, sino también de los molinos harineros para moler grano.

 



El movimiento se producía gracias a la energía que producía el río y que hacía mover las norias [nā‘ūrah, en andalusí], los molinos harineros y una antigua hidroeléctrica. Es posible que haya nutrias nutriéndose de truchas en estas aguas frías y transparentes, aunque nuestra retina no ha tenido la satisfacción de poder observarlas, aunque sí percibir el frescor de la frondosa vegetación que impregnan nuestros sentidos junto con el continuo gorjeo de los pajarillos.

Entre la fauna del río destacan los barbos, las truchas y las culebras de río.

El río Majaceite baja limpio, puro y transparente, a través de su curso natural albergando un ecosistema de ribera densamente poblado que crea una especie de túnel vegetal ideal para combatir las elevadas temperaturas estivales.

Grazalema contó durante el siglo XIX con una importante industria textil, que llegó incluso a competir con la industria catalana.

La fuerza natural del agua ha hecho posible que en Grazalema se desarrollaran importantes industrias artesanas. A lo largo de la historia han sido importantes los molinos harineros, molinos de aceituna, fábricas de paños de lana, batanes, curtidos de piel, etcétera.


Cerca del nacimiento del Majaceite, el agua corre ladera abajo




Y llegamos al nacimiento del río Majaceite, en Benamahoma, el mayor afluente del río Guadalete, donde nos hartamos de su agua minero medicinal, llenando nuestra cantimplora. 




En el nacimiento del Majaceite comienza el sendero del Pinsapar, a unos 350 metros, donde habitan las últimas reliquias de bosque de coníferas de la era glaciar, y cuyo sendero asciende hasta cerca de Grazalema.

Para recuperar fuerzas, hicimos un alto en el camino en el bar González, donde degustamos algunos platos tradicionales.





Tras haber realizado el sendero de ida por el río Majaceite con nuestros amigos Manuel y Antonio, tocaba volver por el mismo itinerario, pero ahora en descenso. Terminada nuestra ruta por el Majaceite, llegamos a El Bosque, donde hicimos un alto en el camino en el Museo del Queso que no pudimos ver al cerrar a las 5,30 de la tarde. Pero al menos, pudimos comprar en la tienda una cuña de queso semicurado de mezcla de cabra payoya y oveja grazalemeña. Doy fe de que el queso semicurado estaba exquisito.

Y tras disfrutar de una grata jornada de senderismo volvimos a nuestro lugar de origen ubicado en la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, pensando en volver, pero en una nueva ocasión para realizar la ruta de los pinsapos, que formará parte de otras interesantes letrillas en el blog de mis culpas, y que compartiré con nuestros amigos…


Desde el sendero del Majaceite, en la grata compañía de Antonio y Manolo, compañeros en el sendero del Majaceite, para el blog de mis culpas...



P.D. La casualidad o tal vez una alineación de planetas quiso que durante la primera parte del sendero nos encontrásemos con Antonio y su mujer, Ana, confirmando la vieja teoría de que "Hay gente de Morón por todas partes".

Es conveniente tener en cuenta de que a lo largo del sendero existen numerosas raices superficiales de árboles, y si no miramos para el suelo podemos tropezar. El que escribe estas humildes letrillas tropezó con una de ellas, poniendo rodilla en tierra. Un respetable hematoma (moratón) en la falange del pie derecho me ha quedado como recuerdo de tan espectacular sendero.


Enlaces interesantes

Grazalema, "reminiscencias y efluvios que impregnan nuestros sentidos"

El río Majaceite, entre Benamahoma y El Bosque

Visita a Ronda con nuestros amigos Antonio y Manuel

Grazalema, "Sangre y mor en la Sierra" I

Redescubrir la "Ruta Romántica"

El camino inglés -entre Ronda y Gibraltar-

Ruta de los Almorávides y Almohades en el Bajo Genal

Senderismo entre Grazalema y el Puerto del Boyar

Visita a Ronda con nuestros amigos Antonio y Manuel

miércoles, 1 de abril de 2026

Paulaner Salvator, una cerveza cargada de historia

 

Estatua de Ceres, diosa de la agricultura y la fertilidad,
de cuyo término proviene cereal y "cerevisiae" en referencia a ella.

Casa de Pilatos (Sevilla)


“Bendice, señor, esta criatura de cerveza, que te has dignado a producir con el mejor grano. Que sea un remedio saludable para el género humano y concede por la invocación de tu Santo Nombre que quien beba de ella pueda obtener la salud del cuerpo y la paz del alma. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.”

Rituale Romanum (Benedictio cervisial)

 


Breve introducción

Dicen algunos fieles de la diosa romana de la agricultura, de las cosechas y de la fertilidad de la tierra "Cerevisiae" que la cerveza es una prueba de que Dios quiere vernos felices ["Beer is proof that God loves us and wants us to be happy"], al ser un remedio saludable para el cuerpo y la paz del alma. 

¡Doy fe de ello!

Haciendo una breve historia, el término cerveza procede del latín "cervicia o cerevisia", en referencia a Ceres, diosa de la agricultura. Es una bebida muy antigua elaborada ya en la civilización Sumeria y en Mesopotamia desde el 6.000 a.C., y que posteriormente pasó a ser elaborada por los egipcios que recogieron sabiamente los métodos de estas civilizaciones ancestrales sentando las bases para la futura cerveza considerada como alimento por su poder calórico y alimenticio.

La antigua Roma importó estas recetas para Occidente y durante la Edad Media serán los monasterios quienes se encargarán de perfeccionar las recetas que habían arribado a Europa. 




El Código de Hammurabi, en el Ala Richelieu del Museo del Louvre (París)


El Código de Hammurabi es considerado como uno de los conjuntos de leyes más antiguos del mundo [282 leyes dividida en capítulos] siendo escrito por el rey de Babilonia en torno al 1750 a.C. Es sin duda alguna, un legado de una riqueza increíble por su enorme importancia histórica.

Hammurabi fue el primer soberano que decidió convertir las reglas que, hasta entonces, se transmitían oralmente, en un verdadero código de leyes que se vertebran en torno a la denominada "Ley del Talión", similar al proverbio: ¡Ojo por ojo y diente por diente!, un castigo equivalente al daño causado.

En el siglo XVIII a.C. ya lo tenían muy claro en Mesopotamia con respecto a la adulteración de la cerveza y el vino. El Código de Hammurabi no se olvidó de proteger a los bebedores de cerveza, pues una de sus leyes mandaba ejecutar (por inmersión) «a la tabernera que rebaje la calidad de la bebida».




"In Ictu Oculi ", en un abrir y cerrar de ojos. Juan de Valdés Leal [1671-1672]
Exposición "Arte y Misericordia. La Santa Caridad de Sevilla"
Museo de Bellas Artes de Sevilla


Cuando se observan en Sevilla los cuadros de Valdés Leal "Finis Gloriae Mundi" o "In Ictu Oculi ", en un abrir y cerrar de ojos, en la Santa Caridad de Sevilla", o el paso de Semana Santa "La Canina", con su enorme carga simbólica que nos muestra la vida efímera frente a lo inexorable de la muerte, siendo razonable pensar que también es necesario vivir, lo que nos hace recordar una popular canción de nuestra tierra:

¡Vive la vida hoy
que mañana te vas a morir,
y si te vas de este mundo.
tararí, tararí que te vi!

Hoy gracias a la pasteurización se ha logrado garantizar la calidad biológica de la cerveza sin alterar la composición del producto, lo que ha hecho aumentar su consumo exponencialmente.




En el siglo XVI un grupo de monjes paulinos de la Orden de los Mínimos provenientes del norte de Italia se asentaron en Múnich, recibiendo el nombre de Paulaner. Éstos monjes llegaron a crear su propia cerveza.

En aquellos tiempos durante la Cuaresma no se podía comer sólido, así que en 1516 los monjes paulinos crearon un pan líquido en honor de su fundador San Francisco de Paula [máxima austeridad y penitencia] como sustituto del pan que no rompía el ayuno de tan señalada fecha religiosa. Los monjes paulinos bautizaron aquel bendito líquido con el nombre de “Salvatore”.

La Orden Paulaner de los Mínimos fue fundada por San Francisco de Paula en el siglo XV

Bajo la Ley de la Pureza Alemana promulgada el 23 de abril de 1516 por Guillermo IV de Baviera, lo que no se bebían los monjes paulinos, se lo daban a los pobres o lo vendían en la taberna del monasterio. 

Aquel hecho molestó tanto a los fabricantes de cerveza de la época [los monasterios no pagaban impuestos] que elevaron una queja a la autoridad pública de Múnich el 24 de febrero de 1634, quedando aquella fecha considerada como de la fundación de la cerveza Paulaner. 

Era la primera vez que aparecía un escrito que documentaba su existencia

Existe una leyenda que hunde sus raíces en ese mismo año, y que nos dice que el Papa Urbano VIII dio su aprobación a los monjes paulinos ya que no perturbaba el ayuno de los religiosos. Es natural que comenzaran a formarse grandes filas de pobres a las puertas del monasterio para recibir su dosis diaria de cerveza como sustento.



  • En 1773 el hermano Barnabás [Bernabé], maestro cervecero del monasterio, se convirtió en el personaje más famoso de Baviera.
  • En 1780 los monjes empiezan a dispensar cerveza sin restricciones.
  • En 1808 la elaboración de la cerveza deja de ser religiosa y se convierte en laica.

La primera cerveza que Paulaner comercializó fue la “Paulaner Salvator” o del Santo Padre, la madre de las cervezas fuertes de Baviera.



La escena de la etiqueta  Paulaner Salvator representa al "Hermano Bernabé" (Valentin Stephan Still), el maestro cervecero que perfeccionó la receta de la Paulaner Salvator, presentando su creación a la nobleza, una tradición que comenzó en 1651.

Durante la Segunda Guerra Mundial fueron destruidas por los aliados las fábricas Paulaner en Munich, siendo reconstruidas hacia 1950-1951.



Como curiosidad cabe destacar que de los ocho millones de litros de cerveza que se dispensan en el Festival de la Cerveza de Múnich “Oktoberfest”, tres millones de litros pertenecen a “Paulaner”, que exportó en 2016 un millón de Hectólitros. Ochenta países son testigos de su legado.

Es una tradición arraigada que en el acto oficial de inauguración de la Oktoberfest en Múnich, Baviera, el alcalde sea el encargado de abrir el primer barril de cerveza sobre las 12:00 del mediodía. Ningún ciudadano o visitante puede beber cerveza en las carpas del Oktoberfest hasta que se realice la ceremonia del primer barril.

¡No olvidar que se paga en efectivo!

El Oktoberfest se originó el 12 de octubre de 1810 en Múnich, Baviera, para celebrar la boda del príncipe heredero Luis (más tarde Luis I de Baviera) con la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen. La fiesta duró cinco días, con carreras de caballos en el Prado de Teresa o Theresienwiese. Tuvo tanto éxito que el príncipe Luís manifestó:  "Esto hay que repetirlo". Y la fiesta se repetirá anualmente hasta nuestros días brillando con luz propia la cerveza.

..¡Buena cerveza! ¡Saquen un nuevo barril!
¡Buena cerveza! ¿Qué más se puede pedir?
Que nos traigan otra ronda
para beber y consumir.

"Polca de la Cerveza"
Jaromír Vejvoda [1927]



Paulaner Weissbier.  33 cl. 5,5% Alcohol
Año 1634, fecha de la fundación de la cerveza Paulaner


La cerveza Paulaner Salvator [doble bock/doble malta "macho cabrío por su fuerza"] tiene 7,9º de alcohol siendo muy nutritiva, fuerte y espesa. De color ámbar, olor intenso y frutal, es una cerveza con carácter siempre fiel a sus raíces que rinde homenaje a la tradición. Con ingredientes de la máxima calidad, aromas a malta y pan tostado con aroma a chocolate, se encuentra bien lupulada, siendo fácil de tomar y agradable a la vista. En la etiqueta aparece un monje dando una cerveza Paulaner a un noble.

Dicen que la Paulaner Salvator (tostada doble bock) cuenta con «la malta más fina de Múnich» con una «robusta corona de espuma».

Aunque es una cerveza cara se aconseja disfrutarla en tragos cortos y darse el gusto en las grandes ocasiones, porque detrás de cada sorbo de una cerveza Paulaner Salvator, existe siempre una carga de historia.



“Cuanto sabor existe en un tercio de cerveza Paulaner Salvator. Con razón, la gente humilde y sin recursos de la época de su fundación se agolpaba en las puertas del monasterio para recibir su dosis diaria de aquel líquido tan salvador en forma de pan líquido”. 

No rompía el ayuno, facilitaba salud del cuerpo y proporcionaba paz para el alma.

¡Puede haber algo más sublime!


Quiero terminar estas humildes letrillas degustando una cerveza Paulaner como "fiel paulino", ya que esta cerveza fue considerada verdadero pan bendito para la Cuaresma.

Los alemanes brindan mirando a los ojos

“Prost!” [Salud]



P.D. En la Europa medieval, la cerveza estaba muy relacionada con los monjes y sus abadías o monasterios. El consumo de cerveza salvó innumerables vidas de enfermedades como la peste y el cólera, ya que el proceso de elaboración implicaba hervir el agua, eliminando bacterias patógenas presentes en fuentes contaminadas como los ríos y pozos. Era más seguro beber cerveza que agua.
  • El obispo franco San Arnulfo de Metz (c.582-640) es reconocido históricamente como el santo patrón de la cerveza y de los cerveceros, por salvar a su comunidad de enfermedades al promover el consumo de cerveza en lugar de agua contaminada durante la peste, convirtiéndose en un símbolo de la seguridad sanitaria y la tradición cervecera.
  • Hildegarda de Bingen (1098-1179), abadesa benedictina de Rupertsberg, Alemania, introdujo el lúpulo y su agradable toque amargo en la ecuación de la cerveza. Su descubrimiento ayudó a evitar el consumo de agua insalubre. Es considerada la "santa patrona de la cerveza". No cabe duda de que Hildegarda fue una verdadera santa. El Papa Benedicto XVI la beatificó en 2012.
  • Carlos V creó la primera fábrica de cerveza en el Monasterio de Yuste en 1557.

Para que conste donde proceda:

En la pasada III Feria de la Cerveza celebrada en Morón, el que escribe estas huildes letrillas pidió una Paulaner y para mi sorpresa me la sirvieron en un vaso grande de plástico al precio de 4 euros. Pensé a tan prestigiosa marca no le pega servir su cerveza en vasos de plástico en tan acreditado evento. 

¡No sería más fácil servirla en jarra de vidrio y cobrar el envase devolviéndo el importe de la jarra cuando se devuelva!