miércoles, 8 de febrero de 2012

El Carnaval de Morón. ¡Qué arte señores!.



Señoras y Señores:

Desde la Ciudad del Gallo, tengo la inmensa satisfacción de presentarles -desde este blog de mis culpas-, para Andalucía, España y la Humanidad uno de los mejores carnavales en toda su esencia,  donde  el arte se eleva a la enésima potencia desde sus cuatro puntos cardinales, con  unas bellísimas letras que llegan al corazón de quien las escucha, con una gran participación ciudadana donde Morón, desde la frontera de su esperanza lo vive bajo la máxima intensidad tomando la calle en el  mejor sentido de la expresión, con  la máxima alegría en forma de disfraz.

El Carnaval de Morón forma parte por derecho propio de la historia de nuestro pueblo. Expresa con arte lo que mucha gente en un momento determinado puede pensar pero que no nos atrevemos a decir en voz alta, por razones obvias. Sin embargo, la sabiduría popular con mayúsculas, se expresa en estos días sin cortapisas.

Tribu india ubicada en la gran reserva especial  de Cruzcampo
El Carnaval ha sido para muchos antropólogos  una fiesta  de inversión social  (el pobre se  sentía rico,al menos por unos días), que ha funcionado como una válvula de escape que permitía el mantenimiento del statu quo (equilibrio duradero en el tiempo), aliviando tensiones sociales generadas por las injusticias y los sinsabores de cada momento, criticando muchas veces a la clase política en general, incapaz de solventar muchos problemas básicos de los ciudadanos.


Cuando el poder establecido no podía terminar con algunas costumbres del pueblo, las ha canalizado mediante alguna reglamentación y el carnaval cumplía una función de equilibrio social. Se pone en evidencia con arte a la justicia, a la clase política, a las injusticias, a la corrupción etc.  Se da rienda suelta a la crítica constructiva, a los excesos de los antiguos dioses paganos como Dionisios (dios griego) y Baco (dios romano) con el vino como bebida omnipresente donde las celebraciones y el desenfreno tenían un lugar privilegiado.El Carnaval ha sido y será motivo de estudio siempre para los antropólogos en función de sus raíces como cultura arraigada en lo más profundo del pueblo en la que por unos días se sale un poco del desencanto cotidiano.




Recuerdo cuando era pequeño las murgas por las calles de mi pueblo. Salía del colegio de doña Concha después de la permanencia sobre las siete de la tarde y en la antigua esquina Mejías o en las antiguas tabernas los escuchábamos con atención, siempre estaban rodeadas de zagales. Recuerdo que el término murguista sonaba a peyorativo en tiempos pretéritos.

La calidad en las letrillas, que llegando al corazón, emociona al que las escucha. Son días de comer, beber, ironizar, criticar y satirizar a la sociedad, que es reflejo de nosotros mismos con sus luces y sus sombras. Las comparsas y chirigotas van de calle en calle, de plaza en plaza, de bar en bar alegrando con su ironía, adquiriendo un protagonismo con mayúsculas y una solera ganada como el buen vino de la cual han brotado nuevas generaciones gracias a aquéllos que dejaron unos surcos profundos marcados en el camino. Muchas comparsas y chirigotas visitan la Residencia para alegrar a las personas mayores y sacarles una sonrisa.

Pregonero del Carnaval 2013 Gabriel Giráldez junto a los "Cowboys" en Retamares

El Carnaval de Morón ha echado raíces en las escuelas, agrupaciones, asociaciones de vecinos etc… pero no siempre fue así. Durante la pasada dictadura, el carnaval sufrió un duro golpe y la libertad de expresión sufrió un duro revés.

En la transición, los carnavales retornan a sus primitivas fechas, haciéndolos coincidir nuevamente con los días previos al miércoles de ceniza. El pueblo se desinhibía durante las carnestolendas (tres días anteriores a la Cuaresma, cuarenta días, que conmemora el ayuno, abstinencia y periodo de reflexión de Jesucristo en el desierto).



Con la llegada de la democracia retorna también la esencia del carnaval, la transgresión, la lucha por la libertad y la crítica al poder establecido vuelven de nuevo a las calles, plasmando las agrupaciones en sus librillos sus sentimientos más nobles.
Es curioso como las clases sociales más influyentes siempre se han apartado del carnaval. Ser chirigotero, comparsista o murgista siempre ha estado mal visto por estas clases.

La gente durante el fin de semana de carnaval visita Morón, las tabernas con sus tapas típicas acompañadas  de la cerveza fresquita, saboreando una buena gastronomía. Se realizan cientos y cientos de disfraces, se compran metros y metros de telas, hilos, etc...en los días anteriores al carnaval agradeciendo las tiendas de tejidos y mercerías  esta fiesta popular. 



En definitiva, el Carnaval de Morón con sus comparsas y chirigotas, con sus finas letrillas, con su arte, acompañadas con su caja, bombo, pito y compás, ha cogido ya una solera importante como el buen vino y pienso sin temor a equivocarme que posiblemente Morón de la Frontera, después del carnaval de Cádiz tal vez, sea el pueblo que más participación ciudadana tenga en sus calles.



La retina del recuerdo me proyecta la comparsa "Esclavos de Galeras", uno de tantos referentes de nuestro Carnaval que seguro hubiese hecho un digno papel en el Carnaval de Cádiz.


Hablando con el amigo Juan que ya no está con nosotros, una persona nonagenaria que fue en tiempos pretéritos zapatero remendón, con su mandilillo lleno de cera y grasa que toda su vida estuvo trabajando desde el amanecer hasta que el lumbago aguantaba, sentado en una banqueta con su vieja mesilla baja para ganarse el  merecido jornal, con su mesa llena de los utensilios propios del oficio como leznas, agujas, hilos encerados con cerote, viejas latas de betún, recipientes con agua etc...¡Que casualidad que frente a mi antiguo domicilio en la calle Álamos existía otro zapatero remendón llamado Juan, del cual recuerdo que me apuntaba el precio del zapato remendado en la suela con tiza blanca, en las antiguas pesetas, en tiempos en los que todavía existía un pozo en la Cruz Dorada cercano a la antigua Silla de los canónigos!.


Maestro remendón que siempre estaba rodeado de zapatos, sandalias, suelas y los antiguos balones de fútbol que llamábamos de reglamento (los niños que tenían la suerte de tenerlo) y cuando se pinchaban se  llevaban al maestro remendón para repararlos  y jugar al fútbol con aquéllos zapatos gorilas que servían para todo ya que eran unos tiempos muy precarios. Juan, el maestro remendón de los de antes que le ha gustado siempre  el carnaval antiguo y  me ha  recitado  de memoria algunas letrillas que comparto con los lectores de este blog de mis culpas...

Comparsas, chirigotas y algún coro se juntan en "La Carrera". 2013

El maestro Seguirín/soñó que en la Carrera/se había encontrado una cartera/el pobrecillo decía/no cojo más una lata/en mi puñetera vída/. Cuando despertó/se puso como el demonio/porque le tenia agarrado/a la seguirina el moño.

Pasacalle 2013 en Morón

Un matrimonio muy joven/una noche discutían/ella con mucha razón/a su esposo le decía/. Te quieres marchar a Alemania/con dos meses de casado/y no piensas que en España/está el conejo esmayao/ Si te vas, no digas que no te aviso/que yo tengo que buscar/comida para este bicho.

Desde el Carnaval de Morón para Andalucía, España y la Humanidad, deseando que se globalicen los Derechos Humanos y que tener una Sanidad y Educación digna no se convierta jamás en una utopía...

 

1 comentario:

  1. ole ole y ole a don antonio cuevas por sus aportaciones...

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