lunes, 15 de julio de 2013

El Camino de Santiago entre la tradición y el "Finis Terrae"








El Camino de Santiago ha sido denominado “eje básico en la construcción histórica y en la formación de la identidad cultural europea”
(Declaración del Conse­jo de la Unión Europea, 17-5-1993).
El Blog de mis culpas ha visitado la parte más occidental de la Península Ibérica, la verde Galicia considerada desde tiempos ancestrales como “la tierra de los mil ríos” por sus abundantes recursos fluviales que generan un potencial de energía y riqueza. Los romanos en tiempos remotos identificaban el “Finis Terrae” como la parte más occidental del mundo conocido. Hasta entonces, la antigua provincia romana de Gallaecia coincidía con el tercio de Hispania situado al norte del río Duero -Durius flumen- y al oeste del río Pisuerga. Cerca de allí se ubicaba la XX Vía Romana que enlazaba Braga con Lucus Augusti (Lugo) que pasaba por Brigantium (A Coruña) hasta Asturica Augusta (Astorga).


Las antiguas calzadas romanas y puentes  han sido testigos de lo que se denominó posteriormente "El Camino de Santiago" donde confluían una impresionante red de vías naturales tales como la Vía de la Plata, Vía Atlántica, Vía Augusta, Vía Aquitania ó Vía del Norte.

Existe otra tradición mucho más antigua que identifica el Camino de Santiago con rutas ancestrales de peregrinación celta que llegaban al "Finis terrae" como el fin de la tierra conocida hasta entonces y observar como el inmenso océano engullía al sol bajo el abismo. Los romanos encontraron un altar -Aras Solis- anterior a la romanización.



Cuenta la leyenda que en el siglo IX un ermitaño observó resplandores “Campus Stellae” o Campo de estrellas, derivando este término hasta el actual nombre de Compostela que sumado al descubrimiento de un sepulcro, se asoció rápidamente al del apóstol Santiago el Mayor, lo que dio origen al “Camino de Santiago”, atrayendo a un gran número de peregrinos como resultado de la unión de intereses entre los reyes cristianos y la Iglesia. El obispo Teodomiro y el rey de Asturias Alfonso II el Casto determinan que se trata del sepulcro del Apóstol Santiago sin más pruebas que sus dogmas de fe mandando el rey en ese lugar la construcción de una iglesia.

Para la Iglesia Católica, el Camino de Santiago concluye en la ciudad del mismo nombre como meta espiritual de las peregrinaciones desde Europa e Hispania hacia el santo sepulcro del apóstol Santiago. Sin embargo, existen historiadores que defienden la tesis de que en Compostela es probable que los restos que se encuentran en la urna de plata de la catedral de Santiago sean los de Prisciliano nacido en Iria Flavia en el 349 y nombrado obispo de Ávila en el 382, fundador en Burdeos de una comunidad de pensadores, predicando la pobreza como virtud y aceptando los textos apócrifos y al mismo tiempo denunciando la corrupción de los líderes de la Iglesia  para que se volviera al origen de los Evangelios, lo que despertó entra otras causas importantes recelos siendo considerado hereje y ejecutado en Tréveris en el 385

Cuenta la tradición que su cuerpo es trasladado por sus seguidores a lo largo de la Galia e Hispania, lo que dio origen a un itinerario que con el paso de los siglos según alguna corriente de opinión se ha denominado “la ruta jacobea”.


Es evidente que grandes doctores tiene la Iglesia así como la Historia para sentar cátedra con el rigor y la veracidad necesaria al ser en la historiografía todo falsable mientras no se demuestren las fuentes.  Nadie se atreve a remover los cimientos que sostienen un sólido entramado social, económico y espiritual. Prisciliano y Santiago apóstol quedan de alguna manera solapados en la historia al ser el apóstol un dogma de fé.
El Camino para muchas personas no terminaba en Santiago sino que se prolongaba en lo que los romanos llamaron el “Non terrae Plus Ultra” (no existe tierra más allá) ó Finis Terrae (fin de la tierra), aunque es evidente que realizar el Camino de Santiago con su elevada carga de misticismo es algo muy importante tanto en lo espiritual al buscar la propia transformación interior; incluso el amor por la historia,  el afán de aventura  o el amor por la naturaleza sin olvidar la cuenta de resultados que al final de cada ejercicio económico mejora considerablemente la economía de la zona.

Tras la caída de Roma, Europa occidental empieza a vertebrarse lentamente a través del Cristianismo y el Camino de Santiago en la historia europea ha sido considerado como el primer elemento vertebrador de la vieja Europa como eje básico en su construcción histórica para formar una identidad cultural. Y es precisamente en ese momento cuando la naciente Europa ve peligrar su identidad y cultura basadas en una fe común por el avance del Islam cuando aparecen las reliquias atribuidas al apóstol Santiago. 

El 10 de agosto del 997 el caudillo musulmán Almanzor, denominado el azote de la Cristiandad, asola la ciudad de Santiago, quemando el templo prerrománico dedicado al Apóstol Santiago, respetando el sepulcro -lo que permitió la continuidad del Camino de Santiago- y llevándose las campanas y las puertas de la catedral como botín hacia la antigua Córduba musulmana capital del Califato, respetando sólo el sepulcro del apóstol.

El escritor Ibn Idari, nos dice que, cuando llegaron los musulmanes a la ciudad del santo, la encontraron totalmente desierta, sólo estaba sentado, al lado del sepulcro, un viejo clérigo que, según dijo al jefe andalusí, estaba "rezando a Santiago". Después de saquear la ciudad y obtener un sustancioso botín, los musulmanes destruyeron las murallas, los edificios y la iglesia. Sólo fue respetado aquel viejo sacerdote y el sepulcro del santo, ante el cual Almanzor apostó guardias. 

El mozárabe de Jesús Sánchez Adalid


Existen tantos caminos como peregrinos aunque el itinerario con mayor tradición histórica ha sido el Camino Francés  con las puertas de entrada a España por los Pirineos del puerto de Roncesvalles en Navarra y Somport en Huesca más significativos. Muchos peregrinos tras visitar al Apóstol  prolongan su ruta llegando hasta Finisterre donde los antiguos realizaban tres ritos: bañarse en la playa de Langosteira como acto de purificación quitándose el polvo de toda su ruta para empezar su cuenta atrás. El segundo rito consistía en quemar la ropa para deshacerse de todo lo material y mediante el fuego comenzar una nueva vida. El tercer y último rito consistía en observar la puesta de sol como  el ocaso en el inmenso océano junto con la resurrección al día siguiente para volver a empezar.
Con el paso de los siglos aparece un intercambio cultural que surge como resultado de la peregrinación que coincidió con el apogeo del románico que se extendió por toda Europa como primer estilo arquitectónico de la Edad Media. El Pórtico de la Gloria es la obra cumbre de la arquitectura románica. 

El trasiego de miles de ellos recorrerán la ruta jacobea (Jacobo significa Santiago) siguiendo la Vía Láctea, persiguiendo el jubileo o Año Santo que coincide cada domingo 25 de julio con objeto de obtener la indulgencia plena. Progresivamente se originan los burgos medievales junto a las iglesias románicas ubicadas en las encrucijadas de las rutas comerciales con mercados habituales para provisionar a los peregrinos.

Poco a poco se introducen a través del Camino de Santiago nuevos productos,  ideas y cultura desde Europa como del mundo musulmán, dotándose de infraestructuras como castillos, puentes, iglesias, monasterios, hospederías y hospitales, que se erigieron a lo largo del trayecto.


El Camino de Santiago constituyó una incesante fuente de espiritualidad y de trasmisión de la cultura permitiendo la influencia de nuevos conocimientos artísticos entre la Península y el continente europeo, situándose junto a Jerusalén y Roma como lugar sagrado para todos los cristianos debiendo ser visitado, al menos una vez en la vida. Las localidades por las que cruzaba dicho Camino pudieron beneficiarse tanto en el aspecto social y económico con la construcción de hospederías, iglesias, conventos, tabernas que abastecían al peregrino.
El trabajo de los constructores se especializó dando lugar a la formación de gremios de constructores que se desplazaban de un lugar a otro contratados por reyes, señores feudales o dignidades eclesiásticas que rivalizaban en las construcciones para deslumbrar al pueblo. Para sufragar los cuantiosos gastos que el levantamiento de una iglesia o catedral ocasionaba, se pedía dinero a los fieles, ofreciendo a cambio indulgencias. 
Un elemento destacado del  arte románico   es que el interior de las iglesias invitaba al recogimiento. En España el Románico se difundió a través del Camino a Santiago (desde la catedral de Jaca hasta la de Santiago de Compostela), para extenderse más tarde al valle del Duero (catedral de Zamora). La escultura románica es simbólica y busca la glorificación de Dios, estando presidida por un sentido escatológico (lucha del bien y el mal, muerte, el juicio final, el infierno y la gloria o cielo). La peregrinación a Santiago de Compostela permitió la entrada en tierras hispánicas de muchos elementos artísticos europeos.


Después de degustar en la taberna do Bispo de Santiago, las vieiras, el pulpo, las navajas, almejas y demás manjares de la tierra, visitamos la Torre de Hércules en A Coruña y posteriormente la antigua Lucus Augusti (Lugo) donde pudimos deleitarnos con su muralla romana para llegar más tarde a los Picos de Europa, pero eso ya es otra historia.


 Desde el antiguo "Finis Terrae" para el Blog de mis culpas...



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