domingo, 20 de diciembre de 2015

Visita al Palacio del Rey Moro de Ronda


Es evidente que cualquier viajero que quiera impregnar su retina con los efluvios de Ronda necesitaría más de una jornada para absorber tantas reminiscencias que los tiempos pretéritos le han otorgado como legado. En esta ocasión he tenido la oportunidad de visitar el Palacio del Rey Moro, dejado de la mano de Dios que irá pasando si nadie lo remedia a engrosar las páginas del olvido.

El mirador de Aldehuela nos ofrece una privilegiada panorámica con el río Guadalevín como testigo de su historia. 

Guadalevín procede del árabe Wad al-Labal o “río de la leche”.

En el mirador se puede apreciar un cartel grande del Congreso de Historia de Ronda de 2007 en el que aparecen los nombres de las personas que tuvieron relación con la construcción del “Puente Nuevo” construido en 1793 entre los que destacan ingenieros, arquitectos, alarifes y constructor de ingenios...


Por la cuesta empedrada de Santo Domingo nos acercamos al Palacio del Rey Moro ubicado en un magnífico entorno natural en el que destaca una meseta rocosa con un profundo tajo por donde fluye el río Guadalevín que divide Ronda en dos partes significativas: la antigua medina andalusí amurallada por los musulmanes con su alcázar y barbacana -puerta de Almocábar- y por otro lado del barranco, pasando el Puente Nuevo, nos encontramos con el viejo arrabal donde está ubicada la famosa Plaza de Toros de la Maestranza, inaugurada en 1785 junto a la Alameda del Tajo. 


El Puente Nuevo, magnífica obra de ingeniería de 1793 está formado por un acueducto con 98 metros de altura cuyos cimientos arrancan de la misma garganta del Tajo y que impresiona al que lo observa. Hasta tan punto eso es así, que asomarse al Tajo hace aflorar sin pretenderlo una expresión popular conocida como el "balcón del coño".

La literatura popular atribuye al rey musulmán Abbel Malik “Abomelic” la residencia del Palacio del Rey Moro de Ronda antes de que dependiera del reino de Granada. 


Entramos por la terraza intermedia hasta llegar al “Aljibe de las Virtudes” donde el eco del agua evoca en cierta medida reminiscencias musulmanas. Los emparrados sobre columnas, arriates, escaleras de ladrillos y cerámica captan nuestra retina.

“Los jardines de Forestier” fueron diseñados por el paisajista francés Jean Claude Nicolás Forestier (1861-1930), uno de los grandes renovadores del arte de la jardinería del siglo XIX). Estos refrescantes jardines comenzaron a construirse en 1912 por encargo de la duquesa de Parcent, propietaria del bello palacio. Una pequeña joya dentro de la jardinería europea.


Pero en Ronda, Forestier incorpora un dramático paisaje del jardín estableciendo un conjunto de vistas al Tajo. Los acantilados lo hacen únicos entre el resto de jardines que diseñó. Entre los trabajos de Forestier se encuentran el Parque de María Luisa en Sevilla, los jardines del sultán de Marruecos en Casablanca, el Parque de la Punta en La Habana, Montjuic en Barcelona o el Palacio de Líria en Madrid.

Otro lugar digno de destacar dentro del Palacio del Rey Moro es la Mina o fortaleza musulmana del siglo XIV.


Una irregular escalera de ladrillo en forma de caracol de giro izquierda-derecha excavada en la roca cubierta con 194 escalones nos espera para salvar 80 metros de desnivel. Es digno de destacar un ingenioso sistema de bóvedas encabalgadas que nos lleva a través de una especie de laberinto hasta llegar a la orilla del río Guadalevín, afluente del Guadiaro donde Ronda se refleja en sus aguas. 

Guadiaro, proviene del árabe “wad auro” o "río de oro". 

Ronda reflejada en el río Guadalevín

Desde el río Guadalevín se extraía el agua mediante una noria con numerosos cangilones. Una cadena de esclavos bajaba y subía a la ciudad con “zogues” y botas de pellejo. Más abajo y construida desde el río, se desarrolla una poderosa torre militar que servía para defender la Mina y como poterna o salida secreta de la ciudad para escapar en caso de que fuese necesario.

La Sala de Armas dispone de espacio para las armas y calderas. De este modo se podía defender la puerta exterior con agua y aceite hirviendo desde la ventana central. Sobre la torre se halla la terraza de la Conquista con la función de vigilancia y poder defenderse de un asedio.


Vista desde arriba

El conjunto militar de “La Mina” es único en España con sorprendentes soluciones de ingeniería y arquitectura que se conserva perfectamente. La mina del agua declarada Bien de Interés Cultural (B.I.C.) en 1943 está repleta de leyendas.


La cuesta empedrada de Santo Domingo nos dirige hacia el Arco de Felipe V donde a través de la Calle Real nos encontramos otra bella panorámica con el Puente Viejo, el Puente Árabe junto a los baños árabes donde nuestra retina capta una hermosa fuente pública denominada de los "Ocho Caños" muy cerca de la Iglesia de Nuestro Padre Jesús de Ronda. 




Una escalinata cerca de los baños árabes nos da acceso entre lienzos de muralla a un bello paseo que desemboca junto a la Puerta de la Cíjara que nos lleva al Paseo de Chefauen por estar hermanada Ronda con la ciudad marroquí. Desde aquí accedemos al Corralón de las Murallas junto a la Puerta de Almocábar (al-maqabir, cementerio musulmán) por estar a extramuros de la antigua medina. Desde las murallas de la puerta de Almocábar se observa la Iglesia del Espíritu Santo, que fuera erigida por los Reyes Católicos sobre la antigua mezquita que existía en el Arrabal Alto. Se le denominó "Sancti Spiritus" para conmemorar el día en que fue tomada la ciudad de Ronda.




Desde la Fuente de los Ocho Caños comenzamos a ascender por una calle empinada y empedrada "Santa Cecilia" donde nos encontramos con el monumento a Ana Amaya Molina “Aniya la Gitana o la de Ronda” (1855-1933), cantaora y guitarrista citada por Federico García Lorca en su conferencia "Importancia Histórica y artística del primitivo cante andaluz llamado Cante Jondo" leída en Granada el mismo año que nuestro paisano Diego Bermúdez Cala “Tenazas” de Morón ganara el I Concurso de Cante Jondo celebrado en Granada (1922), organizado por Federico García Lorca y Manuel de Falla en el que el guitarrista Andrés Segovia formara parte de aquel ilustre jurado. 

Recientemente el escritor local y paisano Luis Javier Vázquez Morilla ha sacado del ingrato olvido a Diego Bermúdez Cala "El Tenazas de Morón" perpetuando así la memoria de nuestro ilustre  paisano.



En la parte alta de la Calle Santa Cecilia nos encontramos con el “Templete de los Ahorcados” o de la Virgen de los Dolores que data de 1734. Se trata de una capilla abierta de origen desconocido consagrada a la Virgen de los Dolores que la literatura popular ha considerado tradicionalmente como un lugar de ejecución inspirándose para ello en las esculturas que animan sus soportes “que representan figuras humanas delgadas y atadas al fuste con una soga alrededor de sus cuellos, de expresión siniestra”.


En un medallón de mármol existente en el mismo templete se lee que la obra fue construida en el año 1734 durante el reinado de Fernando VI. Todo el conjunto está cubierto a tres aguas con tejas moriscas.

Por la antigua Calle de la Bola llegamos a la Plaza del Socorro donde nos encontramos al amigo Blas Infante junto al monumento a Hércules para pasear más tarde por la Alameda del Tajo donde al entrar nos encontramos con dos esculturas de Orson Welles y Ernest Hemingway ubicadas junto a la plaza de toros. En la Alameda del Tajo se encuentran los paseos de Blas Infante,la Glorieta de Miki Haruta,el Paseo de Hemingway y Kazunori Yamauchi.

Desde Ronda para el Blog de mis culpas...

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