jueves, 14 de abril de 2016

El Puerto de las Cruces


Sierra de Morón a mediados de los años 40. Foto: Gómez Teruel


"La Guerra Civil española no es solo una página capital de la historia moderna sino una de las claves históricas del presente y del futuro de España. La actual democracia le debe mucho al dolor de esas heridas".

Rafael Alberti

En julio de 2016 se cumplirá el 80º aniversario del comienzo de la Guerra Civil española. Una triste efemérides cuya “sinrazón” se proyecta todavía hasta nuestros días como substrato de ciertas posiciones ideológicas. Una fecha que tal vez, pase desapercibida para las nuevas generaciones pero cuyo dolor lacerante polariza aún sentimientos debido a que sus heridas no han cicatrizado correctamente ni han sido tratadas con el rigor histórico necesario.

El Puerto de las Cruces de Morón se ha convertido por derecho propio en Lugar de la Memoria Histórica que pretende contribuir a cerrar definitivamente las heridas con la máxima dignidad para las víctimas y una reparación moral de aquéllas personas inocentes que cayeron en el más absoluto de los olvidos y que fueron perseguidos, represaliados, exiliados o asesinados. Eran gentes sencillas y humildes que permanecen en la retina colectiva de los pueblos.

Un trabajo realizado por el investigador local Miguel Guardado Rodríguez sobre el Puerto de las Cruces de Morón para que sea designado por la Junta de Andalucía como “Lugar de la Memoria Histórica de Andalucía” y que doy a conocer con el permiso de su autor.

Para preservarlos del olvido y evitar tesis negacionistas, el Estado tiene la obligación de señalar y conservar los espacios o lugares de la memoria de la represión franquista, ejerciendo así el “deber de recordar” de cara a las futuras generaciones, para que les sirva de ejemplo de lo que no debe ocurrir jamás. Con este propósito, el Excmo. Ayuntamiento de Morón de la Frontera aprobó en Pleno de fecha 18 de julio de 2013 una moción del grupo municipal AMAMorón, que recogía la petición cursada por trece asociaciones vecinales, culturales y sindicales de solicitar a la Junta de Andalucía la designación como Lugar de la Memoria de Andalucía del espacio conocido como el Puerto de las Cruces, así como su inclusión en el Catálogo de Lugares de Memoria Histórica de Andalucía, todo ello al amparo del Decreto 264/2011, de 2 de agosto.



Ubicación del lugar

Se conoce como Puerto de las Cruces el paraje situado al pie de la Sierra de Esparteros, en su extremo occidental. Esta sierra es fácilmente reconocible desde cualquier punto del sur de la Campiña sevillana por la descomunal cantera que la está destruyendo. El lugar está delimitado por la carretera A-361, en el tramo que une Morón de la Frontera y Montellano, a 7 kilómetros de la primera ciudad y en su término municipal, ubicado en el polígono 66, parcela 1, dentro de la Parcela Catastral 41065A06600001, de titularidad privada. Cartográficamente le corresponden las coordenadas X: 276508; Y: 4106640.


Información histórica de los hechos

En los últimos días del mes de julio de 1936, después de la ocupación de Morón de la Frontera y los pueblos de los alrededores, las fuerzas rebeldes procedieron al nombramiento de los comandantes militares, normalmente oficiales o suboficiales de la Guardia Civil, que obrarían para aplicar en cada lugar las directrices que emanaban desde la división militar que mandaba Queipo de Llano. La principal de ellas era el llamado Bando de Guerra, que autorizaba a los comandantes militares a la eliminación física de aquellas personas que se opusieran al golpe de Estado que acababa de producirse. La jauría falangista, junto a la Guardia Civil y las milicias cívicas, se lanzaron a practicar registros en busca de las personas que hubieran mostrado sus simpatías hacia el Frente Popular o los sindicatos obreros. Muchas de estas personas serían detenidas y, más tarde, fusiladas. Por tratarse de ejecuciones extrajudiciales no se abrieron causas contra los detenidos, por lo que resulta imposible documentar debidamente estos asesinatos. Solo las consultas de los archivos de la Guardia Civil o de Falange Española permitirían localizar documentos ad hoc, pero la ocultación o eliminación de dichos archivos hace irrealizable esta cuestión. Tampoco se inscribieron en el Registro Civil las defunciones de los desaparecidos en las fechas próximas a su muerte, aunque en algunos casos, mucho tiempo después, sus familiares se interesaron para que el juzgado correspondiente anotara su desaparición y poder resolver de este modo asuntos administrativos. Es así como hemos podido conocer “oficialmente” algunos de los nombres de estas personas y las circunstancias de su muerte. Esta fuente y los testimonios orales serán la base que permitan elaborar este informe.

Los detenidos en aquellas fechas fueron recluidos en el cuartel de Falange, donde se les tomaba declaración, quedando a disposición del comandante militar. Si la decisión de este era absolutoria, se les ponía en libertad, después de raparlos y darles de beber aceite de ricino. Si, por el contrario, era condenatoria, eran sacados de madrugada y llevados al lugar designado para su fusilamiento. Son varios los testimonios que así lo dicen: 

¿Morón? Ya una irrealidad, una luz difusa, voces tenues de los niños “campanilleros”, chivatazos en contra de la exaltación quebrada, del chafarrinón y el fusilazo del cementerio, de las tapias de la Cruz Verde, del Puerto de las Cruces…1

1 Teresa de Castro Pineda. Sevilla, 2002


En aquellas fechas había tanto odio y rencor en el ambiente que se vivía con mucho miedo. Había listas en las cuales figuraban los nombres de personas, que los mandaban a llamar y ellos inocentemente se entregaban y en Falange se encargaban de hacer todo lo demás. Existían dos camiones de limpieza pública, que a la vez servían para transportar a las personas que figuraban en las listas. Cuando a estos hombres sencillos, campesinos y obreros artesanos, que la mayoría no entendía de nada, les decían que ellos habían huido por algo, entonces el servicio de los confidentes, que estaba muy bien pagado, actuaba. Se apoderaban de un número de personas, por rencillas antiguas, por odio, y las conducían a las afueras del pueblo para llevarlas a un lugar conocido por el Puerto de las Cruces, donde se daba lugar a la masacre, siendo fusilados cerca de la misma carretera. Una vez cumplido con el trabajo encomendado, los cargaban, ya cadáveres, en el mismo camión y los trasladaban al cementerio para darles inhumana sepultura.2

2 Testimonio de Francisco Cuevas Bermúdez, en el Blog de Antonio Cuevas

Entonces nadie estaba seguro. Se presentaban en casa de los que habían pertenecido a los sindicatos, aunque no tuvieran relevancia alguna, y se los llevaban. Los encerraban en el cuartel de Falange y de allí a la muerte. Los fusilaban en las tapias del cementerio, en el Puerto de las Cruces, en la Alameda…3

3 Testimonio de Joaquín Jiménez Jiménez. Morón, 2007

La población estaba atemorizada, sin saber qué les podría pasar. Escuchaban “a fulanito se lo han llevado”, y pensaban que también le podría pasar a cualquiera. A los detenidos se los llevaban al Instituto de Enseñanza, que lo habían convertido en el cuartel de Falange, y de allí salían de madrugada al Puerto de las Cruces, a la fábrica de ladrillos, al cementerio, la Atalaya, la trasera de la iglesia de la Victoria o al cementerio de La Puebla de Cazalla, donde eran fusilados.4

4 Testimonio de Antonio Rodríguez Bellido. San José de la Rinconada, 2007

Desde fines de julio a noviembre del 36 y por medio de una inconcebible técnica de administrar la justicia, se cometieron los execrables actos que registra la historia de Morón. Varios fueron los centenares de personas que en estos meses aumentaron el triste balance de víctimas, a manos de las brigadas crueles e la noche, auténtica pesadilla de los habitantes de este pueblo, capitulado por el dolor.5

5 GARCÍA LÓPEZ, J.J. Crónicas para una historia de Morón. Excmo. Ayuntamiento de Morón de la Frontera, 1984, página 278.




Datos sobre las personas

Conviene insistir en que la naturaleza de los crímenes cometidos en esas fechas por aquellos que se alzaron contra el poder legítimo de la República no dejó huella documental que los certificaran, pues los mandos al frente de las comandancias militares y de los piquetes de ejecución tuvieron mucho cuidado en que todo se hiciera de la forma más rápida y segura para sus intereses. A pesar de esta inconveniencia, muchos años después algunas personas tuvieron que resolver asuntos burocráticos, para lo que fue necesario acudir al Registro Civil e inscribir la defunción del ser querido; esta cuestión y el hecho de que nadie pudo borrar de la memoria el dolor causado a tantos familiares de los desaparecidos, nos permiten conocer los nombres de algunas de las personas asesinadas en el Puerto de las Cruces. Veamos algunos de ellos.

Manuel Gamero Muñoz. Nacido en Morón en el año 1908; hijo de Manuel y Ana, vivía en Morón en la calle José Nakens, hoy Espíritu Santo. En 1933 había sido tesorero de la Sociedad de Obreros Zapateros (UGT) e interventor por el PSOE en las elecciones generales de febrero de 1936. Su sobrina Josefa recuerda: Mi tío Juan se había marchado de Morón cuando llegaron las tropas, pero mi tío Manuel no se quiso ir porque decía que no tenía nada que temer. Estaba soltero y tenía un taller de zapatería. Según me contaba mi madre, a mi tío se lo llevaron de su casa una madrugada del mes de agosto y lo mataron en el Puerto de las Cruces.6

6 Su muerte no está inscrita en el Registro Civil


Rafael Gavilán Jiménez. Hijo de Antonio y Rosa, había nacido en Alcalá del Valle en 1901. Jornalero, del que no se le conoce afiliación política ni sindical, labraba un trozo de tierra en la finca Los Charcos, cerca de la carretera de Morón a Coripe. Allí vivía en una choza, junto a su mujer y sus tres hijos. En aquel lugar fue detenido, según declararía su amigo Juan Aragüez Pérez ante el juez Ramón Bellogin Lías el 6 de diciembre de 1979: Conocía a Rafael Gavilán y me constaba que se encontraba casado con Carmen Horrillo; que sobre el veintiséis de agosto de 1936, pasó por Los Charcos, escuchando llorar y preguntó qué pasaba, enterándose que las Fuerzas Nacionales se habían llevado de su domicilio a Rafael Gavilán Jiménez; que seguidamente, y en compañía de varios amigos, fue a inspeccionar por las cercanías del Puerto de las Cruces, impidiéndole el paso varias personas armadas; que después sabe que aquel lugar fue utilizado para ejecutar a los detenidos. Fue ante el mismo juez, en fecha 17 de diciembre de 1979, cuando Manuel Valle Valle, llamado a declarar en calidad de testigo, dijo: Que por razón de vecindad y de trato conoce a Carmen Horrillo Rivera, como viuda de Rafael Gavilán Jiménez, a quien conocía. Que un día que no recuerda del mes de agosto de 1936, en unión de Manuel García Verdugo, por la mañana fueron a coger alcaparrones al Puerto de las Cruces, viendo que en el suelo se encontraban varios cadáveres y, entre ellos, el de su amigo Rafael Gavilán Jiménez, muerto por arma de fuego, ignorando donde fue enterrado.7 El mismo juez también tomó declaración como testigo al citado Manuel García Verdugo, quien expuso: Que conoció a Rafael Gavilán Jiménez desde soltero, así como a su actual viuda Carmen Horrillo Rivera; que un día que no recuerda de agosto de 1936, en unión de Manuel Valle, fue al Puerto de las Cruces a recoger alcaparrones, escuchando unos tiros y viendo como entre otros se encontraba el cadáver de Rafael Gavilán Jiménez, muerto por arma de fuego, ignorando dónde fue enterrado.

7 Archivo del Juzgado de Morón de la Frontera. Expediente gubernativo 394/79


Andrés Gil Rueda. Hijo de Francisco y Lucía, había nacido en Morón en el año 1904. Estaba casado con Isabel Fernández Carrasco y en 1936 vivía en Morón en la calle Juan de Palma, 16. Su único hijo, Francisco, recordaba: Mi padre era cabo de la Guardia Municipal, estaba afiliado al PSOE y admiraba a Largo Caballero. Cuando se produjo el golpe de Estado, permaneció leal al Gobierno de la República y actuó en su defensa; pero ya cuando las fuerzas franquistas entraron en Morón, se tuvo que refugiar en el rancho de un familiar y hasta allí fueron a buscarle tres falangistas. Fue el 14 de agosto y esa misma noche se lo llevaron con otras personas al Puerto de las Cruces para fusilarlo.8 La muerte de Andrés Gil Rueda se inscribió en el Registro Civil de Morón el 27 de mayo de 1947, diciendo que ocurrió el 14 de agosto de 1936 a consecuencia de los sucesos que tuvieron lugar por el Alzamiento Nacional. 

8 Testimonio de Francisco Gil Fernández. Morón, 2007


Juan María Gutiérrez López. Hijo de Francisco y Antonia, había nacido en Montellano en el año 1902. En 1928 se casó con María Guerrero Millán, con quien tuvo cuatro hijos. Fue alcalde de Coripe, población donde residía en el año 1936, y ese pudo ser el motivo de su detención y muerte. En una comparecencia de su viuda ante el notario de Morón José María Gómez Fournier declaró: Que su esposo don Juan María Gutiérrez López, el día 28 de agosto de 1936 fue detenido por la Guardia Civil del puesto de Coripe e ingresado en la cárcel de dicha localidad, de donde fue sacado posteriormente por la Guardia Civil y llevado al Puerto de las Cruces, en la Sierra de Morón, donde fue fusilado.9 En términos parecidos declaró Pedro Camarena Rodríguez, en calidad de testigo, el día 8 de abril de 1980 ante el juez Agustín Oliva Reina, del Juzgado de Morón, donde dijo: Que por razón de vecindad conoce a la solicitante María Guerrero Millán, así como a su esposo Juan María Gutiérrez López; que el día 28 de agosto de 1936, por la tarde, estuvo hablando con Juan María Gutiérrez, aconsejándole que se ausentara de Coripe, ya que Juan María Gutiérrez había sido alcalde, contestándole que no lo haría porque no había hecho nada; que dicha tarde fue detenido por las llamadas fuerzas nacionales e ingresado en la cárcel; en la noche del día 29 fue sacado de la cárcel y conducido al Puerto de las Cruces, donde sabe por rumor público que fue fusilado. También en calidad de testigo, ante el juez de Morón Ramón Bellogín Lías, el día 28 de abril de 1980 declaró Andrés Jiménez Caballero, exponiendo: Que Juan María Gutiérrez fue detenido por la Guardia Civil y varios paisanos, entre los que se encontraba el declarante; que a las pocas horas, junto con cuatro más, fue llevado en un coche al Puerto de las Cruces; que el declarante fue a visitar a una hermana en Arenales, viendo en el camino cuatro muertos, entre ellos Juan María Gutiérrez, muerto por arma de fuego.10 Su defunción se inscribió en el Registro Civil de Morón de la Frontera el 13 de junio de 1980, precisando que ocurrió el 29 de agosto de 1936 en Morón, Puerto de las Cruces, a causa de herida por arma de fuego. Su defunción se inscribió en el Registro Civil de Morón de la Frontera el 13 de junio de 1980, precisando que ocurrió el 29 de agosto de 1936 en Morón, Puerto de las Cruces, a causa de herida por arma de fuego.

9 Acta notarial número 131 de fecha 18 de abril de 1979
10 Archivo del Juzgado de Morón de la Frontera. Expediente gubernativo 285/80


Juan Jiménez Rodríguez. Hijo de Pedro y Dolores, había nacido en Coripe en el año 1896. En ese mismo lugar contrajo matrimonio en 1925 con Rosario Luna Peralta, y allí residía en el año 1936. Muchos años después, cuando su viuda necesitó inscribir la muerte de su marido, acudió al Juzgado de Morón y presentó dos testigos para que se les tomara declaración; el primero de ellos, Andrés Jiménez Caballero, dio su testimonio al juez Ramón Bellogín Lías el 26 de mayo de 1981, declarando: Que sabe a ciencia propia y por estar militarizado a las órdenes del cabo de la Guardia Civil de Coripe que don Juan Jiménez Rodríguez, en unión de otros dos, los vio que los entraban en un coche y sabiendo por un llamado Espinosa, que era guardia civil, que habían sido muertos en el Puerto de las Cruces. Ante el mismo juez y en la misma fecha declaró Juan Reina Racero: Que por razón de vecindad conoce a Rosario Luna Peralta y a su difunto esposo, constándole de ciencia propia que en los primeros días de septiembre de 1936, con otros dos vecinos, fue subido a un coche y enterándose al día siguiente por un tal Sánchez, que era Guardia Civil, que había aparecido muerto en el Puerto de las Cruces Juan Jiménez Rodríguez, así como que a su mujer le enviaron la ropa de su marido; que el declarante estaba movilizado por las milicias.11 

Su muerte se inscribió en el Registro Civil de Morón de la Frontera el 4 de noviembre de 1981, indicando que había ocurrido a primeros de septiembre de 1936 en Morón de la Frontera, a causa de herida por arma de fuego.

11 Archivo del Juzgado de Morón de la Frontera. Expediente gubernativo 196/81  


Juan López Molero. Hijo de Andrés y Mercedes, había nacido en Morón en el año 1906. Estaba soltero y en esta población residía, en la calle Rojas Marcos, 22. Era camarero y no se conoce su militancia política ni sindical. Fue interventor en las elecciones generales de febrero de 1936, aunque en el acta electoral no consta a qué partido representaba. La información sobre su asesinato la proporcionan sus sobrinos Alfonso y Antonio: A nuestro tío Alfonso lo habían matado las tropas de Castejón la mañana del 25 de julio, cuando llegaron a Morón, porque se acercó a darle agua a un hombre herido que la pedía a gritos en medio de la calle. Pero el caso de su hermano Juan fue bien distinto. Lo que nosotros sabemos es que se lo llevaron detenido de su casa unos falangistas y que al día siguiente apareció muerto en el Puerto de las Cruces. Se dio el caso de que a los pocos días, el falangista Junquera llevaba puestos los zapatos que nuestro tío calzaba cuando lo detuvieron.12 Su muerte no está inscrita en el Registro Civil.

12 Testimonios de Alfonso López Barroso y Antonio Cabrera López. Morón, 2008


José Monzalvette Méndez. Hijo de José y Rosario, había nacido en Morón en 1919, y en esta ciudad vivía en la calle Castelar, 24 (hoy calle Corredera), en el domicilio de sus padres. Con apenas 17 años fue asesinado, sin que su familia haya encontrado jamás un motivo para que lo detuvieran, pues no estaba afiliado a ningún partido ni sindicato, ni había manifestado públicamente simpatía política alguna. Su hermana Encarnación recordaba: A mi hermano Pepe vinieron a buscarlo unos falangistas a casa de mis padres y se lo llevaron detenido. Mi madre estuvo varios días llevándole la comida al cuartel de Falange, hasta que una mañana, el que estaba de centinela le dijo “su hijo ya no está aquí”. Ella salió enseguida en busca de Basilio Guerrero, un conocido que era concejal por aquellos días, y le rogó que le dijera qué había pasado, pero no le quiso responder lo sucedido. Estando llorando en mitad de la calle, pasó un vecino que le dijo: “Rosario, no sigas buscando más. A tu hijo se lo han llevado esta madrugada al Puerto de las Cruces y allí lo han matado junto a otras personas”.13 Su muerte no está inscrita en el Registro Civil.

13 Testimonio de Encarnación Monzalvette Méndez. Morón, 2007


Manuel Ojeda Bárcena. Hijo de Rafael y Benita, nació en Montellano en el año 1908. Era jornalero y estaba casado con María Bermúdez Román, con quien tuvo dos hijos. No se le conoce afiliación política ni sindical. Su muerte se inscribió en el Registro Civil de Morón de la Frontera el 28 de junio de 1944, y se precisa que falleció en el sitio conocido por Puerto de las Cruces de este término el día 24 de agosto de 1936, a consecuencia de los sucesos que tuvieron lugar en esta ciudad cuando su liberación.14

14 Registro Civil de Morón de la Fra., Sección 3ª, Tomo 109, Folio 19


José Olmo Galera. Hijo de José y María, había nacido en Coripe en 1908. Allí se casó con Asunción Luna Rodríguez y residía en la calle Ancha de esa misma población en 1936. A comienzos del año 1960, su viuda acudió al Juzgado de Morón de la Frontera solicitando la inscripción de la muerte de su marido, según consta en el auto judicial de fecha 14 de enero, exponiendo al juez: Que su esposo José Olmo Galera falleció en esta ciudad de Morón de la Frontera, al sitio Puerto de las Cruces, como consecuencia de los sucesos ocurridos a la liberación de la misma por las fuerzas Nacionales el día 14 de agosto de 1936. El juez determinó solicitar sendos informes a la Alcaldía y Guardia Civil de Coripe, para que corroboraran la certeza de los hechos expuestos. Una vez recibidos, autorizó la inscripción de su muerte, que se hizo el 28 de enero de 1960, diciendo que falleció en esta ciudad de Morón de la Frontera, el día 14 de agosto de 1936, como consecuencia de la aplicación al mismo del Bando de Guerra, a la liberación de esta zona en nuestra Guerra Civil.15

15 Archivo del Juzgado de Morón de la Frontera. Expediente gubernativo 14/60


Antonio Ríos Rodríguez y Andrés Ríos Amado. No dispongo de los datos personales de estos hombres, pues no constan en el testimonio de su descendiente Jesús Ríos Santos. Expresa que Antonio era el padre de Andrés y que ambos se ganaban la vida trabajando como arrieros en Coripe, donde residían. Dice además que ambos fueron sacados a rastras de su casa y que fueron llevados al Puerto de las Cruces en Morón, donde los fusilaron en el verano de 1936.16 Sus muertes no están inscritas en el Registro Civil.

16 Testimonio de Jesús Ríos Santos. La Llagosta, 2015


Federico Rueda Camarena. Hijo de Ricardo y María, había nacido en Coripe en 1918. Allí residía en la vivienda de sus padres en 1936. Estaba soltero y no se conoce que estuviera afiliado a algún partido político ni sindicato. En el año 1980, su madre, María Camarena Rodríguez, acudió al Juzgado de Morón de la Frontera para que se inscribiera la muerte de su hijo, exponiendo al juez: Que había sido detenido por las llamadas fuerzas nacionales los primeros días del mes de septiembre de 1936, siendo recluido en el depósito carcelario sito en el Ayuntamiento de la villa de Coripe, donde permaneció detenido durante tres días, siendo sacado en la madrugada del tercer día y fusilado junto con dos personas más en el llamado Puerto de las Cruces. El juez determinó que aportara pruebas testificales que corroboraran su declaración, para lo cual se presentó Andrés Jiménez Caballero, quien dijo al juez: Que se encontraba prestando servicio en el pueblo como militarizado por la noche del 1º de septiembre de 1936, cuando vio que la Guardia Civil se llevó en un coche a Federico Rueda Camarena, y que cuando regresaron les preguntó sobre él y le dijeron que lo habían matado en el Puerto de las Cruces, del término de Morón de la Frontera. También declaró Fernando Martín García, quien dijo al juez: Que el 1º de septiembre, por la mañana, se enteró que a Federico Rueda Camarena lo había sacado la Guardia Civil en un coche y que lo habían ejecutado en el Puerto de las Cruces, término de Morón de la Frontera.17 Su muerte quedó inscrita en el Registro Civil de Morón de la Frontera el 9 de febrero de 1981, en donde se dice que ocurrió el 1 de septiembre de 1936 a causa de herida por arma de fuego. 

17 Archivo del Juzgado de Morón de la Frontera. Expediente gubernativo 469/80


Tomás de la Santísima Trinidad. Se sabe que había nacido en Morón en 1885, pero se ignora el nombre de sus padres, quienes lo abandonaron en la casa cuna. Contrajo matrimonio en Coripe con Ana Gallego Moreno, corriendo el año 1910. En esa villa vivía en 1936, año de su detención y muerte. Como en casos anteriores, las circunstancias las podemos conocer a raíz de que su familia tratara de inscribir su muerte en el Registro Civil; en concreto fue su hija María quien acudió al Juzgado con este propósito. Tras su comparecencia, se le solicitó que aportara dos testigos que avalaran los hechos. No satisfecho el juez con las declaraciones de estas personas, solicitó un informe a la Guardia Civil en el mismo sentido. Por escrito de fecha 5 de abril de 1982, el sargento Juan Cortés Saborido, de la Comandancia de Puesto de Coripe, informó al juez: De las gestiones practicadas se deduce que el informado era una persona carente de instrucción, pero que su inclinación política era tendente a los partidos de izquierdas durante la República, sin que por ello cometiese abusos en la localidad; solo era una persona habladora. Iniciado el Movimiento Nacional, sobre agosto de 1936, fue detenido en esta localidad por fuerzas nacionales y aplicado el Bando de Guerra, al parecer lo trasladaron al lugar conocido por Puerto de las Cruces, cercanías de Morón de la Frontera, donde fue ejecutado y posiblemente sepultado en aquella localidad.18 Su muerte quedó inscrita en el Registro Civil de Morón de la Frontera el 1 de octubre de 1982, en donde se dice que ocurrió en agosto de 1936 a causa de herida por arma de fuego.

18 Archivo del Juzgado de Morón de la Frontera. Expediente gubernativo 890/81


Antonio Ucero Atienza. Hijo de Francisco y Remedios, había nacido en Morón en el año 1915. Estaba soltero y trabajaba en la panadería de su padre, con quien vivía en la calle Rojas Marcos, 18 de Morón. Simpatizaba con las Juventudes Socialistas. Su sobrino Pedro Sobrado recordaba: A mi tío Antonio lo detuvieron unos falangistas en los primeros días de la ocupación de Morón por los sublevados, pero lo dejaron libre al día siguiente. No obstante, el 14 de agosto de 1936 fue detenido otra vez, en esta ocasión en casa de mi madre, en la calle Jerez Alta, 23, y lo mataron en la madrugada siguiente en el Puerto de las Cruces.19 Su muerte no está inscrita en el Registro Civil.

19 Testimonio de Pedro Sobrado Ucero. Morón, 2007


Juan Villalón Jiménez, Rafaela Dorado Ayala y María Villalón Dorado. Hablar de la familia Villalón Dorado es referirse al grupo de parientes más castigados por la represión militar en Morón de la Frontera. Cinco personas del núcleo familiar fueron asesinadas: el matrimonio conformado por Juan y Rafaela y tres de sus hijos: María, Bartolomé y Antonio. Bartolomé fue fusilado en Sevilla el 22 de octubre de 1936, después de estar detenido en el barco Cabo Carvoeiro durante casi tres meses; por su parte, Antonio padeció la misma suerte el 17 de agosto de 1936, en este caso en Morón, sin que pueda precisar el lugar donde fue asesinado. Ambas muertes se inscribieron en el Registro Civil de Morón el 20 de octubre de 1948. Originarios todos de Alcalá del Valle, se asentaron en Morón en la década de los años veinte para labrar unas tierras en calidad de colonos en la finca Arenales, propiedad del conde de la Maza. Allí vivían en 1936. Juan Villalón Jiménez (nacido en 1876), fue detenido por fuerzas de la Guardia Civil en el campo donde trabajaba. Desesperadas su mujer y su hija María por las noticias que le llegaron, decidieron acercarse al cuartel de Falange para conocer su suerte. Rafaela (nacida en 1878) y María (nacida en 1901) quedaron también detenidas. Su pariente Cristóbal Bermúdez Villalón recordaba: Mi madre me contó que cuando mataron a mi abuela y a mi tía, ya habían matado a mi abuelo; que ellas fueron al cuartel de Falange y allí las detuvieron y que después las llevaron al Puerto de las Cruces, donde todavía estaba su cadáver sin recoger. Una familia de caleros que vivían cerca del lugar nos dijeron que allí vieron los tres cuerpos, junto a los de otras personas, porque los tuvieron varios días tirados por el suelo.20 Sus muertes aparecen inscritas en el Registro Civil de Morón con fecha 20 de octubre de 1948, indicando para el caso de Juan Villalón que murió el 13 de agosto de 1936 por aplicación del Bando de Guerra, y para los casos de Rafaela Dorado y María Villalón que murieron el 15 de agosto de 1936 por el mismo motivo.

20 Testimonio de Cristóbal Bermúdez Villalón. Morón, 2010


Reflejo en el ámbito popular y de la Cultura

Tanto dolor por tantas muertes acaba impregnando a la sociedad y aflora en las manifestaciones populares y artísticas. No son pocas las veces que así ha ocurrido donde quiera que se vivieron hechos tan luctuosos, y en relación al Puerto de las Cruces no iba a ser una excepción. Este sentir popular se ha manifestado en la literatura y el folclore, reivindicando así la memoria de tantos hombres y mujeres que vieron truncadas sus vidas a manos de las hienas de la noche. Veamos algunos casos concretos.


Manifestación popular celebrada el 14 de abril de 2013

Convocado por el S.A.T., un grupo de personas llevó a cabo un acto en homenaje a los asesinados por el fascismo en el paraje del Puerto de las Cruces, donde se izaron la bandera de la República, la comunista y la anarquista. La imagen que vemos a continuación forma parte del vídeo grabado en este acto.



La cruz de yerba

El dramaturgo Alfonso Jiménez Romero (Morón, 1931-Sevilla, 1995) está considerado como uno de los representantes más preclaros del teatro andaluz del siglo XX. Su obra fue galardonada con el Premio Delfín de Teatro 1968, Premio Nacional de Teatro Ciudad de Teruel 1971, Premio Hermanos Machado del Ayuntamiento de Sevilla 1985; esta misma institución le había nombrado Sevillano del Año en 1972. También fue galardonado en 1981 con el Premio de Teatro Ateneo de Sevilla por su obra La cruz de yerba, en la que podemos leer esta escena donde menciona el Puerto de las Cruces:

ENLUTADA 1ª. A Juan el Cárdeno lo mataron en el Puerto de las Cruces el día de San Miguel Arcángel.

ENLUTADA 2ª. Ocurrió allí, en el Puerto de las Cruces.

ENLUTADA 1ª. Allí, donde la Sierra de Morón parece el manto de una virgen de Semana Santa. 

ENLUTADA 2ª. Ocurrió allí, hace ya mucho tiempo.

ENLUTADA 1ª. Ocurrió allí.

ENLUTADA 2ª. Allí, donde los hombres son un grito que Dios no escucha. 

ENLUTADA 1ª. Allí, donde los muertos hace tiempo que se levantaron y se fueron de sus cuevas. 

ENLUTADA 2ª. ¡Allí!

ENLUTADA 1ª. A Juan el Cárdeno lo sacaron de su casa y lo mataron allí, en el Puerto de las Cruces. 

ENLUTADA 2ª. Y allí, en la tierra labrantía, con su sangre, floreció una cruz de yerba. 

ENLUTADA 1ª. Una cruz que nunca se secaba.

ENLUTADA 2ª. Una cruz de yerba, allí.

ENLUTADA 1ª. Siempre allí.

ENLUTADA 2ª. Y por mucho que la arrancaron.

ENLUTADA 1ª. Y por mucho que removieran la tierra.

ENLUTADA 2ª. Y por mucho que escarbaran.

ENLUTADA 1ª. Una cruz allí.

ENLUTADA 2ª. Floreciendo eternamente.

ENLUTADA 1ª. Los días, y los días.

ENLUTADA 2ª. Y los días, y los días, y los días…

ENLUTADA 1ª. ¡Allí! ENLUTADA 2ª. ¡De testigo!22

22 JIMÉNEZ ROMERO, A. La cruz de yerba, en Teatro Ritual Andaluz; Centro Andaluz de Teatro, 1996.


También en la poesía podemos encontrar ese sentir popular, como son los siguientes casos:




PUERTO DE LAS CRUCES, del poeta José María Carrillo


¡Ay! Puerto de las Cruces,

del tiempo estás prisionero,

de historias viejas, lejanas,

que a mí me contó un calero

cuando tus piedras crujían

porque las lamiaba el fuego,

que al relente de la noche

le quebraban el silencio.

Sentaos tras el socaire

fue desgranando misterios

de los años treinta y tanto,

que helaron hasta mi aliento.

De los “años treinta y tanto”,

los años del “movimiento”.

Freno de revoluciones

y azotes de sentimientos.

Borbotones de amapolas

brotaron sobre los pechos

de gente que defendían

la Libertad de su pueblo.

Entre tomillos y palmas

un mundo quedaba quieto,

llenándose de arreboles

las flores del majoleto.

Hoy tus piedras la profanan

con cenizas y desechos.

Un oleaje de rabia

se encabrita por mi pecho.

Quien a ti no te respete

que viva siempre despierto

y mil ecos le repitan

lo que pasó por tu puerto.

¡Calero!, sigue contando

que aunque me siga doliendo

las cosas que aquí pasaron

voy a gritarla a los vientos.

Sobre tus piedras calizas 

siguen vivos los recuerdos…23


23 José María Carrillo, en La espada flamígera, nº 1, octubre 2004.


PUERTO DE LAS CRUCES, del poeta Francisco Cuevas Bermúdez


Triste Puerto de las Cruces,

cuatro caminos le llaman,

andad con mucho cuidado,

no piséis la sangre ciega

que allí inocentes derramaron.


Dejadme besar la sangre,

la que está sobre la piedra,

la sangre de mis entrañas,

la que se vertió en la guerra.

¡No la piséis! ¡No pisarla!

Infelices que cayeron

con sus cuerpos doloridos

de haber sufrido torturas,

de tanto mal acaecido.

En la sierra están llorando

los pastorcillos del monte,

porque habían oído tiros

de los que matan a hombres.

El silbido de una bala heló tu sangre

en el monte de una sierra arisca

en donde la noche no tiene sitio, ¡solo muerte!.

Allí quedó señalada la huella de tu vida.24



24 CUEVAS BERMÚDEZ, F., “Curro Cuevas”. Poema inédito.


PUERTO DE LAS CRUCES, del ciudadano de Morón José Castro Guarino


Tierra fértil que acogiste

osamentas de hombres

firmes y por derecho.

¡Qué suerte tuviste de

cobijarlos en tu lecho!.

¡Con cal viva los enterraron

los enemigos del pueblo! 25


25 CASTRO GUARINO, J. Poema inédito. Este poema y el anterior, de Curro Cuevas, cedidos por Antonio Cuevas Rodríguez, a quien agradezco su colaboración.


También aparece ese sentir popular en el ámbito del folclore, como es el caso de estas sevillanas del grupo Gente del Pueblo, cuya letra pertenece a José María Carrillo Ramírez, uno de sus componentes.
 

Foto Antonio Ramos


DE DONDE NACE LA CAL




Nace el blanco de mi pueblo,

de las entrañas de la tierra

con el sudor de los hombres

que escarbaron en la sierra.

Que escarbaron en la sierra

sacándole de su vientre

el blanco de sus canteras,

que con los verde olivos

formaron nuestra bandera.

Los caleros de la sierra

cuando a la piedra en los hornos

el fuego le arranca quejas,

en las noches del invierno

recuerdan historias viejas.




Caleros de Guadaíra

no saques piedra del Puerto,

que esas piedras se regaron

con sangre de nuestros muertos.

Con sangre de nuestros muertos

no remuevas esa parte

porque puede que ocurriera

que al recalentar la piedra,

morena la cal saliera.

Por favor yo te lo pido


que en el Puerto de las Cruces

no vayas a abrir cantera

deja que sigan naciendo

flores cada primavera.




Hasta duele la mirada

con el sol del mediodía

pero más duele el recuerdo

que dejaron las herías.

Que dejaron las herías

¿Cuántas veces aquellas piedras

con la sangre enrojecieron,

cuántos cuerpos destrozaos


sobre las palmas cayeron?

En el calor del verano

cuando en la era esté el trigo

y antes que la noche muera,

en el Puerto de las Cruces

pondremos nuestra bandera.




Aquellas noches oscuras

no se borran de la mente,

rabió de mieo el cobarde

para matar al valiente.

Para matar al valiente,

fueron llegando a sus casas

cuando la noche caía

y sacaban de la cama

al que tranquilo dormía.

Cuando la tarde se ponga

con un velo de tristeza

andaremos los caminos,

recordando a nuestro muertos

y odiando a sus asesinos. 26

26 GENTE DEL PUEBLO. Sevillanas De donde nace la cal. Letra José Mª Carrillo; música Lorenzo Gómez Holgado. Disco LP “Tierra y Libertad” (Movieplay, serie Gong. 1979).


Cerrando el duelo 

Detenidos, torturados, asesinados y desaparecidos. Fueron muchos los hombres y las mujeres que padecieron esa humillación aquellos nefastos años del odio y la venganza. Ya en el Puerto de las Cruces, ya en cualquier otro lugar. Han pasado años, pero no los suficientes para que sus familiares los hayan olvidado. La sociedad tiene el deber y el derecho de conocer la verdad; los jueces, la obligación de hacer justicia, y los gobiernos, la de reparar el daño infligido. 

Las personas, cuando padecemos el dolor de la desaparición de un ser querido, tenemos la necesidad de cerrar el duelo; eso nadie nos lo puede negar. Esa exigencia es la que llevó a José Ayala Villalón, mi amigo Pepe Ayala, a dirigirse al juez Baltasar Garzón, al presidente de la Junta de Andalucía y al alcalde de Morón de la Frontera solicitando ayuda: quería saber dónde estaba enterrada su madre, María Villalón Dorado, asesinada en agosto de 1936 en el Puerto de las Cruces, porque quería llevarle unas flores. “Sé que me quedan pocos años de vida y necesito hacerlo antes de morir”, me dijo cuando lo conocí. Nadie le respondió a sus cartas, porque nadie puede saber hoy dónde fueron arrojados los cuerpos de los desaparecidos. Ya se preocuparon sus asesinos de ocultar las pruebas del crimen. Yo tampoco lo sé, pero vi que Pepe Ayala tenía esa urgencia que resolver y le ofrecí la posibilidad de llevar las flores al lugar donde su madre y sus abuelos cayeron fusilados.


José Ayala dejando unas flores a su madre


José Ayala murió en 2013, pero al menos había podido cumplir su deseo. Le acompañé al Puerto de las Cruces, donde mataron a su madre, y sobre una tierra muda, pero cargada de historia, entre lágrimas de emoción, con una mano en el bastón y en la otra cinco claveles, que dejó bajo un gran algarrobo. El mismo que citan los más viejos como el lugar donde se toparon con la muerte tantas personas en el verano de 1936.   


Morón de la Frontera, 26 de marzo de 2016

martes, 22 de marzo de 2016

El Caminito del Rey





No hay nada más grato para conocer Andalucía que pasear sin prisas entre sus pueblos a través de la angostura de sus empinadas callejuelas respirando al mismo tiempo esos efluvios y reminiscencias de tiempos pretéritos que estimulen nuestra retina y quedar grabado en nuestro recuerdo.

Por tal motivo, el pasado 17 de marzo de 2016 bajo un sol primaveral enarbolamos de nuevo nuestras naves -en esta ocasión con la compañía de “Green Tour Al-Andalus”-, rumbo al "Caminito del Rey" ubicado en el Desfiladero de los Gaitanes, en la parte occidental de la Cordillera Bética, en el Alto del Guadalhorce.

Dicho desfiladero llegó a ser un lugar estratégico a finales del siglo IX y comienzos del X. Cuentan las páginas de la historia que hubo un importante caudillo andalusí llamado Omar ben Hafsun que llegó a poner en jaque desde la antigua ciudad de Bobastro y durante 50 años a las tropas del Califato de Córdoba. 

Transitando hacia el Caminito del Rey José Ángel reclamó nuestra atención sobre una importante bandada de milanos negros que en la primavera migran enormes distancias desde Sudáfrica hasta la Península Ibérica. Será también en primavera, cuando los milanos rojos migren buscando el frío de los países del norte de Europa.

Desde el mirador “Luis Morales” nuestra retina capta al instante la belleza del embalse del Conde del Guadalhorce donde la casa del ingeniero y la presa  labrada en piedra de cantería brillan con luz propia.




Junto al mirador se conserva una mesa de piedra labrada conocida popularmente como “el sillón del Rey” donde Alfonso XIII firmara la terminación de las obras de tan emblemática obra.



“AQUÍ FIRMÓ EL 21 DE MAYO DE 1921 EL ACTA DE TERMINACIÓN DE ESTAS OBRAS S.M. EL REY DON ALFONSO XIII”



El río Turón es uno de los principales aportes de agua potable a Málaga, nace en la Sierra de las Nieves y recorre los términos de El Burgo y Ardales, une sus aguas con los ríos Guadalteba y Guadalhorce antes de su entrada al Desfiladero de los Gaitanes. La construcción de la Presa de El Chorro fue de una magnitud considerable, siendo en 1921, fecha de la visita del rey Alfonso XIII la colocación de la última piedra. Inició su construcción el ingeniero Rafael Bejumea Burín en otoño de 1914, empleando hormigón ciclópeo cuyas caras exteriores se cubren de sillares de cantería. 

Sus dimensiones son 75 metros de alto y más de 50 metros de ancho en su base. El arco que forma mide 130 metros y su capacidad actual es de 86 hectómetros cúbicos. Su longitud afecta a 12 km. del río Turón. Para su construcción se utilizaron por primera vez maquinaria eléctrica y técnicas constructivas de vanguardia. 

Las obras hidroeléctricas en el Chorro impresionaron tanto al monarca que cambió el nombre de la presa otorgando el título nobiliario de I Conde de Guadalhorce a Benjumea. En la base de la obra se construyó una central hidroeléctrica que fue la primera que tenía un circuito reversible, pudiendo almacenar agua porque sus turbinas podían actuar como bombas impulsoras.



Hasta mediados del siglo XIX el Desfiladero de los Gaitanes era un valle transitado únicamente por pastores y cazadores. La industrialización hizo pensar en crear una línea férrea entre las cuencas mineras de Córdoba y las fábricas de Málaga, que era por entonces una potencia industrial. Serán necesarios dieciocho túneles excavados en la roca para que el carbón llegue por ferrocarril desde la cuenca de Córdoba a la Central Hidroeléctrica del Gaitanejo. Esta línea férrea quedará terminada en el año 1865.

Durante las obras del ferrocarril entre Córdoba y Málaga, los ingenieros descubren el potencial del Chorro como energía eléctrica. En el río Turón, afluente del Guadalhorce están los orígenes de la energía eléctrica de la zona. En 1903 la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro, aprovechando el desnivel del rio Guadalhorce coloca las primeras tablas del “Caminito del Rey”, como vía peatonal entre el Gainatejo y el Chorro (Gaitanes). El Caminito del Rey sería el único camino existente para que algunos niños pudieran ir a la escuela.

Será también en el siglo XIX cuando se buscan alternativas al carbón para satisfacer la creciente demanda energética. Un ingeniero, Rafael Benjumea, recibe el encargo de aprovechar el desnivel existente entre la entrada y salida del desfiladero para producir electricidad.

La obra consistía en desviar el agua a la entrada del Gaitanejo, forzarla a circular durante 3 km. por un canal hasta la salida de los Gaitanes, para dejarla caer desde más de 100 m de altura hasta la primitiva central del Salto del Chorro.




En 1927, se terminó el Embalse de Gaitanejo, que también reciben los aportes de los ríos Guadalteba y Guadalhorce. 

Este peligroso sendero de arriesgada construcción, se construyó por la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro, propietaria del Salto del Gaitanejo y del Salto del Chorro entre 1901 a 1905, con la intención de facilitar el paso de los operarios de mantenimiento así como el transporte de materiales y vigilancia de los mismos. 

Nuestros guías Violeta y Anisa nos entregaron un casco de seguridad de color rojo, ante los posibles desprendimientos de la montaña. Como preámbulo de nuestra ruta, después grabar en la retina de nuestro recuerdo la enorme belleza del embalse del Guadalhorce, atravesamos el primer túnel que nos introduce en la primera parte del sendero por su parte norte, en el término de Ardales que concluirá en la parte sur, en el término de Álora. 

A partir de ahora nos espera un impresionante recorrido de 7,7 km. de longitud, de los cuales 2,9 km. pertenecen a tramos de pasarelas de madera bordeando la pared rocosa.

Al llegar a la casilla de control es obligatorio mostrar nuestro DNI registrando mediante un lector un código de barras que viene con la reserva de nuestra entrada que lleva consigo un seguro de responsabilidad civil.



La angostura del Desfiladero de Gaitanejos, el Valle del Hoyo y el Desfiladero de los Gaitanes en el monte Monte Huma forman parte del Caminito del Rey donde las fuertes emociones están garantizadas.

A lo largo de su existencia el “Caminito del Rey” ha tenido un altísimo riesgo para la vida de las personas, lo que ha generado su propia leyenda negra. Nuestros guías nos comentaron que cada año se producían entre tres y cuatro accidentes mortales, lo que obligó a la Junta de Andalucía en 2001, para evitar más desgracias, cerrar los accesos al camino. 

El Caminito del Rey es uno de los parajes más asombrosos de Andalucía con un incalculable valor ecológico donde el senderista respira paz y tranquilidad bajo un entorno natural incomparable con una gran riqueza faunística y botánica que le ha llevado a ser declarado Parque Natural. 

A lo largo del recorrido se pueden apreciar diversos paneles informativos que nos ilustran sobre la geología, fauna y flora del "Parque Natural Desfiladero de los Gaitanes".


Antiguo Caminito del Rey

A nivel geológico, la acción del río ha conformado dos zonas de gargantas encajadas: los Gaitanejos al norte y los Gaitanes al sur. En los Gaitanes los paquetes calizos son verticales y han sido cortados perpendicularmente, generando estampas impactantes. En poco más de 3,5 km las aguas salvan un desnivel de 100 metros provocando en época de lluvias un nivel de erosión muy importante.

En los escarpados rocosos son especialmente importantes las aves. Las impresionantes paredes del desfiladero dan cobijo a una importante colonia de buitres leonados, fáciles de observar en pleno vuelo o posándose en las repisas donde tienen sus inexpugnables nidos. También es posible ver alimoches, águilas reales, el águila-azor perdiguera, el halcón peregrino, el búho real, el vencejo, la paloma bravía, etcétera. Entre los mamíferos cabe destacar la cabra montés, el zorro y el meloncillo. En algunas grutas se refugian colonias de murciélagos.

El curso fluvial ofrece el hábitat ideal para la nutria y fauna piscícola como el barbo gitano o la boga del Guadiana. Entre los anfibios destacan el sapillo pintojo meridional, el sapo y la rana común. Entre los reptiles es posible observar el galápago leproso, la culebra de escalera, la lagartija andaluza y la lagartija colilarga.




En el Desfiladero de los Gaitanes podemos identificar a grandes rasgos cuatro ambientes bien diferenciados: los desfiladeros calizos, las laderas a pie de monte, el Valle del Hoyo y la ribera del Guadalhorce. 

Las paredes casi verticales de los desfiladeros de Gaitanejos y Gaitanes resulta unos medios muy inhóspitos para el crecimiento vegetal, ya que la ausencia de suelo determina una escasa retención de agua y nutrientes. Las especies adaptadas a crecer en este hábitat rocoso, se denominan rupícolas, y para ello aprovechan las escasas grietas y fisuras que ofrecen las rocas predominando los zapaticos (Rupicapnos africana subps. Decipiens) y el escobón (Citusus malacitanus subsp. Moleroi). 


Caminito del Rey visto desde la carretera Ardales-Álora

Además en las zonas de umbría del interior del desfiladero, donde el suelo es más profundo nos sorprenden plantas propias de ambientes más húmedos como algunos helechos o el acanto. En las laderas de la Sierra de Huma aparece un sabinar de sabina caudada (Juniperus phoenicea subsp. Turbinata) de gran interés botánico.

En el Valle del Hoyo nuestra retina capta entre la arboleda un cortijo desvencijado por el paso del tiempo. A lo largo del valle podemos apreciar un pinar de repoblación de pino carrasco acompañado de matorral mediterráneo como romero, lentisco, albaida y mejorana. En las zonas más abiertas y soleadas se observan algunos algarrobos entre los palmitos y retamas locas.

Los márgenes del río Guadalhorce presentan una vegetación de riberas de adelfas, tarajes y carrizos. En los huertos anexos al Cortijo del Hoyo perviven algunos frutales, testigos de la presencia humana.

Pasada la presa de los Gaitanejos realizamos la primera parada del camino, que servirá para que nuestros guías nos comentaran que en tiempos pretéritos las algarrobas serían envasadas en los tradicionales sacos de cáñamo y que a través de los canales eran transportados por la fuerza del agua. 

También nos contaron que el sistema de medidas en tiempos de los romanos tuvo su origen en la semilla de la algarroba “kerátion”, formado por 24 semillas de algarrobo. Posteriormente sería arabizado bajo el término “qirat”, para llegar con el paso del tiempo a ser denominado en nuestra lengua con el término "quilate" como unidad de magnitud física que mide la pureza en oro puro que tiene una aleación.




En el Valle del Hoyo brilla con luz propia un viejo cortijo desvencijado por el paso del tiempo denominado el "Cortijo del Hoyo". Comenzamos a subir una pasarela que nos llevará más tarde al puente que fuera construido por el ingeniero Eugenio Ribera en 1903, convertido en el símbolo de la ruta. 

Desde un balcón transparente como punto neurálgico se puede observar el angosto desfiladero como resultado de la acción prolongada de los agentes meteorológicos, la fuerza del agua, el hielo y el viento que han ido modelando estos espectaculares paisajes con enormes paredes que llegan hasta los 300 metros. El silencio se rompe con el sonido y las vibraciones del tren atravesando los viaductos.



Varios “Ammonites” como fósil de la era secundaria en forma de caracoles gigantes marinos que quedaron atrapados en la superficie, nos recuerdan que antes de emerger Andalucía, estuvo cubierta por el mar. Una lápida en la pared rocosa grabada para siempre en la retina del senderista evoca esa leyenda negra que forma parte de tiempos pretéritos, con la muerte de tres jóvenes que perdieron su vida el 11 de agosto del año 2000.




...Y el miedo escénico se eleva a la enésima potencia cuando nuestra retina capta por fin el puente metálico de reciente construcción y paralelo al antiguo de Eugenio Ribera de 1903, que tendremos que atravesar con una fuerte dosis de loperamida mental (el tradicional fortasec). Sin embargo, nuestro moderado esfuerzo se ve gratamente recompensado con la enorme belleza que nos ofrece el río Guadalhorce, junto a la presa de los Gaitanes.

Por su espectacularidad, la puesta en valor del Desfiladero de los Gaitanes se ha convertido para los amantes de la naturaleza en un importante icono dentro del turismo de Málaga.


Descendiendo el enésimo escalón entre pasarelas de madera llegamos al "Viaducto de los Albercones" como epílogo de nuestra visita. “Green Tour Al Andalus” nos obsequió con un refrigerio donde no faltó el vino de la tierra. Posteriormente nuestro autobús nos llevaría a la “Casa del Abuelo en Álora” para recuperar fuerzas. 

...Una bandada de milanos negros en el viaje de vuelta nos recordaba que estábamos transitando hacia nuestro lugar de origen, la tierra de la Cal y del Flamenco, situada en la frontera de su propia esperanza.


Un alto en el camino para recuperar fuerzas

No debemos de olvidar que también el mundo del cine inmortalizaría "el Caminito del Rey" en la gran pantalla con grandes películas. Actores consagrados como Frank Sinatra, Brigitte Bardot, Omar Sharif o Raquel Welch rodaron en este lugar.






La jornada puede completarse con una visita al histórico castillo de Álora donde en uno de sus lienzos junto a la puerta de entrada se puede leer una cerámica sobre el “Romance de Álora” que nos recuerda que en mayo de 1434 encontró la muerte el Adelantado de Andalucía, Diego Gómez de Ribera.




Desde el “mirador Alí Ben Falcum al Baezi” se puede observar una bella panorámica del Valle del Guadalhorce.



Tras la conquista de Álora los Reyes Católicos en 1484 mandaron edificar el templo de la Primitiva Parroquia de Santa María de la Encarnación sobre la Mezquita Mayor musulmana. Aquí se veneran a Nuestro Padre Jesús Nazareno de las Torres y la Virgen de las Ánimas del imaginero local José Navas-Parejo.




Desde el Caminito del Rey para el blog de mis culpas...



Enlace de interés

Omar ben Hafsun, "el último bandolero andalusí"





Reseñas históricas


Desde 1953 el pantano lleva el nombre del Conde del Guadalhorce y el camino de servicio, el Caminito del Rey.


En 1.989 se produce la declaración por ley de Parque Natural Desfiladero de los Gaitanes.


En 1.992 se regula la práctica de la escalada en el Parque Natural.


A finales de 2015 la Diputación de Málaga abre al público el “Caminito del Rey”.

lunes, 7 de marzo de 2016

Visita al Buque Escuela "Juan Sebastián Elcano", en Cádiz



PRIMUS CIRCUMDEDISTI ME 
(el primero que me rodeaste)


Como complemento de nuestra visita en octubre de 2015 al Real Observatorio de la Armada en San Fernando donde comprobamos "in situ" la hora legal española, el pasado 4 de marzo de 2016 pusimos "viento en popa a toda vela" hacia el puerto de Cádiz para realizar una visita al Buque Escuela de la Armada Española “Juan Sebastián Elcano”.


Al llegar a Cádiz, nuestra retina capta al instante el "Puente de la Pepa", erguido sobre la Bahía que desemboca en la Avda. de las Cortes de Cádiz, prosigue por Astilleros hasta llegar al Puerto de Cádiz como lugar de nuestro destino.


Frente al Puerto de Cádiz se encuentra el monumento a uno de nuestros héroes más olvidados "Blas de Lezo y Olavarrieta" cuyo sable parece indicarnos hacia estribor del buque escuela Juan Sebastián Elcano atracado en el puerto. Blas de Lezo será denominado para la posteridad "Patapalo" o "Mediohombre" al estar a los 25 años cojo, tuerto y manco.

En 1704 Blas de Lezo con sólo 17 años recibe un balazo de cañón en Vélez (Málaga) que le destroza una pierna.

Tres años más tarde, en el sitio de Tolón pierde el globo ocular izquierdo como consecuencia de una metralla cuando defendía el Castillo de Santa Catalina.


En 1713 una bala de mosquete acaba con su brazo derecho en el segundo sitio de Barcelona.

Blas de Lezo fue uno de los almirantes más destacados del siglo XVIII que con sólo 6 barcos y cerca de 3.000 hombres defendió Cartagena de Indias de la Armada Británica con cerca de 200 navíos, 3.000 cañones y 25.000 soldados ingleses, infligiéndole la mayor derrota naval de su historia. Hasta tal punto era la confianza por la victoria inglesa que el gobierno inglés acuñó monedas para celebrar el "triunfo".

Al final se tuvieron que tragar su orgullo. El Almirante Vermount no pudo cumplir con su objetivo. La batalla de Cartagena de Indias fue humillante para los ingleses. El rey Jorge II de Inglaterra prohibió que se hablara de ella durante algún tiempo. 

Esta gesta permitió que Cartagena de Indias como plaza estratégica y llave de Iberoamérica no pasara a manos inglesas, lo que afianzó la supremacía española en América evitando al mismo tiempo la hegemonía de la lengua inglesa desde América del Norte al Estrecho de Magallanes.

Cádiz quedará inmortalizada en el segundo viaje que realizara el Almirante Colón un 25 de septiembre de 1493 llevando la "evangelización y la cultura" al nuevo mundo.

Tampoco podemos olvidar que un 21 de octubre de 1805 quedará inmortalizado el Cabo de Trafalgar (Taraf al Ghar andalusí) por la célebre batalla que le costara la vida al Almirante Nelson de la Armada Británica y a lo más prestigioso de nuestra Armada como los comandantes Gravina, Churruca y Alcalá Galiano entre otros, que inmortalizara Galdós en su obra "Episodios Nacionales".

Es evidente que la célebre batalla inmortalizó este accidente geográfico y como consecuencia España perdería el más frágil Imperio que jamás haya existido, dejando paso la hegemonía de los mares del mundo a la marina inglesa.

Durante la Guerra de la Independencia española entre 1808-1814, Cádiz se convierte en el único baluarte español contra Napoléon. La Puerta de Tierra es testigo del asedio. En Cádiz se fraguará la Constitución de 1812 denominada "La Pepa", la más adelantada de su época.


Promulgación de la Constitución de 1812. Óleo de Salvador Viniegra
Museo de Cádiz



Al entrar en el Puerto de Cádiz, lo primero que se percibe es el buque escuela "Juan Sebastián Elcano" con su bella silueta. Por debajo del bauprés o mástil horizontal brilla con luz propia su mascarón de proa con la efigie dorada de la diosa Minerva llevando a sus pies el escudo de España.

En la mitología romana Minerva era la diosa de la sabiduría, de las artes y de la guerra.


Al pasar la pasarela que nos introduce en el buque escuela nos entregaron un díptico sobre el aparejo, características y dotación del Juan Sebastián Elcano. Una serie de ilustraciones, textos y datos curiosos ilustraban al visitante que tomaba contacto, tal vez por primera vez, con la terminología náutica como eslora, manga, calado, trinquete entre un largo etcétera.

Como datos curiosos se recuerdan expresiones como “irse al carajo” en referencia a la parte más alta del palo denominado “carajo”, a donde se mandaba antiguamente a los miembros de la dotación como castigo o la expresión “salvarse por los pelos” que viene de tiempos muy pretéritos, cuando la gente de la mar se dejaba crecer el pelo hasta conseguir una melena considerable para en caso de caerse al agua inconsciente flotase de tal manera que si una embarcación pasaba cerca y veía la melena tiraba de ella para tratar de salvarlo.

Al leer como dato curioso la expresión naútica "carajo", la retina del recuerdo me proyecta aquélla expresión andaluza "cachondeo", que viene del río Cachón, en Zahara de los Atunes, debido a las juergas que se organizaban al terminar las faenas a orillas del río Cachón.

El buque escuela de la Armada Española “Juan Sebastián Elcano” es el barco más representativo y más antiguo de la Armada Española que actúa como embajador de España mostrando con orgullo su pabellón por los puertos más importantes del mundo. Tiene como función primordial formar a los futuros oficiales de la Armada mediante un crucero de instrucción que dura alrededor de seis meses.


El buque escuela toma su nombre del ilustre marino guipuzcoano y español Juan Sebastián Elcano, protagonista de una de las hazañas más grande de nuestra historia al circunnavegar el globo con aquéllos "17 hombres" que inmortalizara la historia al regresar al punto de origen de la expedición "Sanlúcar de Barrameda" completando de ese modo la “Primera Vuelta al Mundo” realizando 14.460 leguas. Por tal motivo, el rey Carlos I concedió a Elcano un escudo de armas que contenía el globo terráqueo con el lema PRIMUS CIRCUMDEDISTI ME (el primero que me rodeaste).


Azulejos que conmemoran la gesta de Elcano en Sanlúcar de Barrameda

En aquélla célebre expedición de Magallanes quedó Elcano al frente de la nao Victoria tras la muerte de Magallanes en las Filipinas en 1521, durante una escaramuza con los indígenas.

La expedición salió de Sevilla el 10 de agosto de 1519. A través del Guadalquivir descendieron hasta Sanlúcar de Barrameda, en el Océano Atlántico. Zarparon el 20 de septiembre de Sanlúcar cinco naves: Santiago, Victoria, Concepción, San Antonio y Trinidad, con la intención de encontrar hacia el oeste el paso marítimo hacia las Indias Orientales en busca de las "Islas de las Especias". 

Atravesaron el "Estrecho de Magallanes" para llegar a las Filipinas e Islas Molucas "Maluku en indonesio", objeto del viaje. Tras arribar a las Islas Molucas atravesaron el Océano Índico para doblar el Cabo de Buena Esperanza -en portugués "Cabo da Boa Esperança", en inglés "Cape of Good Hope"-, en el extremo sur de África bordeándola y llegando al puerto de partida en Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522 junto con otros 17 supervivientes. El 8 de septiembre llegó a Sevilla la única nave que había logrado regresar.




El buque escuela "Juan Sebastián Elcano" es un bergantín-goleta con el casco de hierro que arbola cuatro palos, con el trinquete cruzado. La cubierta es de madera, como los antiguos veleros. Fue construido en los astilleros “Echevarrieta y Larrinaga” de Cádiz y botado el día 5 de marzo de 1927 con un presupuesto de 8.189.532 pesetas de la época y entregado a la Armada el 17 de agosto de 1928.



Caminando desde la popa -donde se encuentra la bandera de combate-, hacia la proa por la cubierta de madera, pasamos por cuatro zonas bien delimitadas:
  • La toldilla va desde la popa hasta el palo mesana.
  • El alcázar, desde el palo mesana al palo mayor popel.
  • El combés, entre el palo mayor proel y el trinquete, donde se encuentra el puente de mando.
  • El castillo de proa que va desde el palo trinquete al comienzo del bauprés donde se ubica el mascarón de proa.
Los cuatro enormes palos que arbola el bergantín-goleta "Juan Sebastián Elcano" hacen referencia a los anteriores buques escuelas de la Armada que le precedieron (Nautilus, Asturias, Almansa y Blanca).



El Palo de Mesana “Nautilus” es el que se encuentra más próximo a la popa, en honor de la corbeta que sirviera como buque escuela entre los años 1886 y 1925. Junto a éste se encuentra el timón denominado de respeto, el segundo del buque, en caso de que falle el timón del puente de mando. En la toldilla se encuentra el acceso del alojamiento del comandante.

En la parte central está el palo Mayor Proel (Almansa) en honor a la fragata con el mismo nombre que sirvió como buque escuela en la Armada Española entre 1881 y 1886. En esta parte del buque se encuentran las estaciones de radio y meteorología, la cocina/panadería, el comedor, el puente de gobierno y en sus cubiertas bajas, la enfermería y el quirófano.


Junto a éste en la parte central está el Mayor Popel (Asturias) en honor a la fragata Princesa de Asturias que sirvió de Escuela Naval Flotante entre 1871 y 1909. En esta zona se ubica el Alcázar.

Cerca de la proa está el Palo denominado Trinquete (Blanca) en recuerdo de una antigua fragata de la Armada que sirviera de buque escuela entre 1859 a 1882. Este palo es conocido como el palo de Guardias Marinas que suben para dar o guardar velas. El palo consta de velas horizontales. La zona del trinquete es además el área de esparcimiento en la mar. Debajo de la cubierta se sitúan los camarotes de suboficiales y personal civil.


El buque termina en el bauprés donde se ubican las jarcias. Debajo se encuentra el mascarón de proa, que representa a la diosa Minerva tallada en madera de cedro americana, llevando a sus pies el escudo de España.  

El Puente está ubicado junto al palo Mayor Proel y es el lugar dedicado a la seguridad en la navegación. Desde este lugar se gobierna el "Juan Sebastián Elcano", se corrige su rumbo, se ajustan las velas y se vigila todo lo que ocurre alrededor en la mar. Dispone de todo lo necesario en cuanto a las ayudas a la navegación.


El buque escuela dispone entre otros adelantos de:

Anemómetros digitales que informan sobre la dirección e intensidad del viento.

La mesa de derrota donde se planea el camino a seguir por una embarcación que se traza sobre los mapas o cartas de navegación.

GPS y radioayudas.


Rueda del timón en mitad del puente, para cambiar y mantener el rumbo del buque.

Bitácora. Junto al timón donde reside la aguja magnética. 

Taxímetro. A estribor de la rueda, informa a la central de máquinas del régimen de revoluciones ordenado.

Pantalla del radar. A estribor, informan de los contactos con la costa y de los parámetros del propio barco.

Repetidores de giroscópica. A ambas bandas y junto a la rueda, informan del rumbo y demora.



Monumento a Juan Sebastián Elcano, en Sevilla

Durante la navegación, en el puente se requiere una guardia formada por el oficial de guardia en el puente, un guardiamarina que toma decisiones en cuanto al rumbo, régimen de máquinas, etc…supervisado por el Oficial de guardia y el caño que es el marinero que lleva la rueda del timón, obedeciendo los rumbos ordenados.

En el castillo se pueden observar dos pequeños cañones para salvas de ordenanzas. Debajo del castillo se encuentra la farmacia, la peluquería y en las cubiertas inferiores se encuentran los alojamientos.

El buque escuela produce agua potable, elabora el pan, etc. Si las condiciones del viento lo permiten, el barco siempre navega a vela. También puede hacer navegación mixta, a vela y motor, o bien a palo seco, sólo con el pequeño motor de propulsión, el cual se utiliza, sobre todo, en las entradas y salidas de puerto.


Desde la zona de amarre se puede observar por debajo de la línea de flotación el calado del barco marcado en números romanos y medidos en pies hasta XXV. Cada pie equivale a 0,3048 mt. 

Desde el buque escuela "Juan Sebastián Elcano" en Cádiz, para el Blog de mis culpas...










Algunos términos náuticos interesantes

Arboladura.  Mástiles de un barco
Calado. Profundidad que alcanza en el agua la parte sumergida de una embarcación.
Eslora. Longitud de un barco desde la proa a la popa.
Manga. Lo que mide un barco de estribor a babor
Proa. Parte delantera de una embarcación.
Popa. Parte trasera de una embarcación.
Babor. Es el lado izquierdo de una embarcación, mirando hacia proa.
Estribor. Lado derecho de una embarcación, mirando hacia proa.

Barlovento. Parte de donde viene el viento con respecto a un lugar.
Sotavento. Parte hacia donde se dirige el viento.

Bitácora. Caja o soporte fijo a la cubierta de una embarcación junto al timón que contiene el compás magnético, equivalente a la brújula terrestre.

Quilla. Es la columna vertebral o esqueleto del barco que va de proa a popa. En ella se asienta todo su armazón.

Varadero. Lugar donde se reparan y pintan las embarcaciones.