miércoles, 7 de agosto de 2013

El Acueducto de Segovia



Desde Cangas de Onís atravesamos los Picos de Europa en la Cordillera Cantábrica para transitar por la submeseta a través de León, Benavente y Tordesillas para llegar a Segovia.

Lo primero que capta nuestra retina es su magnífico y soberbio acueducto romano con sólidos sillares de granito con 728 metros de longitud y 162 arcos entre dobles y sencillos con una altura máxima de 28,90 metros. Los arcos sobre pilares están rematados en su parte más elevada por una canalización de piedra en forma de U que servía para canalizar el agua desde la sierra hasta la ciudad para su abastecimiento.

El acueducto es el símbolo de Segovia. Fue construido en la segunda mitad del siglo I d.C. con sillares en seco, sin ningún tipo de cemento ni argamasa con cimbras de madera, poleas y cuerdas.



Como punto de referencia nos encontramos a los pie del Acueducto junto a la réplica de la loba capitolina, regalo de la ciudad de Roma en 1974 con motivo del Bimilenario del Acueducto, impresionante obra de ingeniería del vasto imperio romano.


“Roma a Segovia en el bimilenario de su acueducto MCMLXXIV”


“Cuenta la tradición romana que Luperca era el nombre de la loba que amamantó a Rómulo y Remo después de que el rey Amulio mandase arrojar a los hijos de Rea Silvia al río Tíber en una cesta. El dios Tíber salvó a los gemelos Rómulo y Remo y los entregó a una loba llamada Luperca para que fuesen amamantados. El pastor Fáustulo recogió a los niños y fueron cuidados por su mujer. Más tarde los gemelos fundaron la ciudad de Roma que lleva su nombre en honor de Rómulo como primer rey…”.


De paso hacia Ávila observamos el Alcázar de Segovia que no pudimos visitar por la premura de tiempo, pero que nuestra retina lo captó como si fuese el castillo del cuento de la Cenicienta por su gran belleza. En próximos viajes intentaremos dedicarle a Segovia el tiempo que esta bella ciudad se merece.

No piense el avispado lector del blog de mis culpas que me he olvidado en este humilde artículo de la enorme figura de nuestro poeta nacional don Antonio Machado en Segovia y que inmortalizara a su maestro Giner de los Rios en su Elegía cuando soñaba un nuevo florecer de España (CXXXIX).


Pero es tal la talla y solidez humana -comparable al Acueducto- de este hombre de enorme talla moral, que estuvo comprometido hasta las últimas consecuencia cuya muerte en Collioure coincidió con el epílogo de la República. 

Los párvulos aguardábamos, jugando en el jardín de la Institución, al maestro querido. Cuando aparecía don Francisco corríamos a él con infantil algaraza y lo llevábamos en volandas hasta la puerta de la clase. Hoy, al tener noticia de su muerte, he recordado al maestro de hace treinta años. Yo era entonces un niño; él tenía ya la barba y el cabello blancos. 

En su clase de párvulos, como en su cátedra universitaria, don Francisco se sentaba siempre entre sus alumnos y trabajaba con ellos familiar y amorosamente. El respeto lo ponían los niños o los hombres que congregaba el maestro en torno suyo. Su modo de enseñar era socrático: el diálogo sencillo y persuasivo. Estimulaba el alma de sus discípulos –de los hombres o de los niños- para que la ciencia fuese pensada, vivida por ellos mismos.


Paseando por la fachada del Teatro Juan Bravo en la Plaza Mayor de Segovia, tuve la inmensa satisfacción de encontrarme de nuevo -al igual que en Baeza- con nuestro protagonista Antonio Machado “Juan de Mairena”.

El 4 de noviembre de 1919, Antonio Machado recibe en Baeza el nombramiento como profesor del Instituto de Segovia cuyo nombramiento se conserva en el aula de Baeza. Los años segovianos fueron anteriores a la República ya que Machado no obtuvo el traslado a Madrid hasta el año 1931.

Antonio Machado llega a Segovia el 25 de noviembre de 1919 para ocupar la cátedra de francés en el Instituto General y Técnico de la ciudad donde impartirá sus clases hasta 1931, ejerciendo como vicedirector varios años. La prensa de su época “El Adelantado” y el liberal “La Tierra de Segovia” se hacen eco de su llegada, lo cual refleja la creciente popularidad del poeta. Como en Soria y Baeza se aloja en una modesta pensión donde permanece hasta su traslado a Madrid en 1931.

Antonio Machado encuentra una humilde pensión en la “Calle de los Desamparados” -actual Casa Museo-, donde vivirá hasta 1931. Antonio Machado se alojará en una fría habitación en régimen de pensión completa pagando 3,50 pesetas diarias. El poeta disponía de un brasero de cisco bajo la mesa de camilla que le permitía combatir los rigores del gélido invierno castellano. Los muebles no podían ser más modestos: una cama de hierro, un lavabo con su jarro de latón para el agua, un armario, un perchero de pared y una humilde mesita de noche.

Vivirá sólo en la pensión aunque los fines de semana se trasladaba a Madrid para pasarlos con su familia. La cercanía de Madrid tenía un enorme atractivo cultural para el poeta.

La vida de don Antonio Machado tanto en Soria, Baeza, Segovia y Madrid no iba a cambiar mucho. Por las mañanas, dará sus clases en el Instituto. Después del almuerzo visitaba las tertulias de café después para seguir dando frecuentes paseos por las afueras de la ciudad para leer y escribir poemas en la soledad de su alcoba. 


Pero en Segovia, Antonio Machado encuentra un ambiente cultural más acorde con sus gustos, colaborando en varios periódicos y culminando con la publicación de Juan de Mairena. En los últimos meses del año 1919 un grupo de intelectuales segovianos, a los que se une Antonio Machado, crearon la Universidad Popular Segoviana con el fin de acercar la cultura al pueblo. En la Plaza Mayor de Segovia frecuentaba el ambiente del Café Castilla.


 Desde Segovia para el Blog de mis culpas...


jueves, 1 de agosto de 2013

Covadonga




Dejando atrás la impresionante panorámica que nos ofrece los Lagos de Covadonga en los Picos de Europa como auténtico paraíso terrenal,  iniciamos el descenso con la máxima prudencia entre la angostura de su carretera con abundantes curvas y desniveles, dejando las tranquilas vacas pastando junto al  Lago Enol a nuestras espaldas hasta llegar al Santuario de Covadonga, considerado como el lugar más emblemático de Cangas de Onís y de Asturias al estar cargado de un simbolismo histórico y religioso desde don Pelayo hasta nuestros días. 

 Haciendo una breve historia, en el año 711 se produce la invasión de la Península ibérica por los pueblos árabes y del norte de África. Desde la batalla de la Janda o río Barbate (llamada de Guadalete), los árabes avanzaron con rapidez ocupando todo el antiguo reino visigodo hasta la victoria de don Pelayo en Covadonga en el año 722 dando lugar al culto cristiano, ininterrumpido hasta hoy durante más de doce siglos donde se juntan la tradición, la historia y la devoción.

Pelayo fue elegido rey y la cruz se convierte en estandarte y emblema de la monarquía asturiana siendo considerado como el primer adalid de la Reconquista convertida con el tiempo en una cruzada.  En ese momento se inicia la fundación de un pequeño reino de Asturias como germen de reinos posteriores.

Covadonga ha sido considerado por los historiadores como el inicio de lo que posteriormente se denominó “La Reconquista”, desde el 28 de mayo del 722 en el que un ejército de unos 300 guerreros astures derrotaron a un ejército regular musulmán – sin olvidar la fecha del 10 de octubre del 732 Carlos Martel detiene a los árabes en la batalla de Poitiers que frena la expansión islámica hacia Europa-, hasta el 2 de enero de 1492 cuando Boabdil entregó las llaves de Granada.


La Reconquista considerada como guerra santa necesitaba del estímulo moral del Occidente cristiano y con el tiempo se transforma en cruzada hispánica mediante las bulas papales que daban solemnidad a la conquista concediendo indulgencia plena  y favores espirituales a todos los que combatieran al sarraceno comenzando con la bula del Papa Alejandro II “ Eos qui in Ispaniam”  en el año 1064.


“Fue un momento malísimo, aunque digan lo contrario en las escuelas. Se perdieron una civilización admirable, una poesía, una astronomía, una arquitectura y una delicadeza única en el mundo, para dar paso a una ciudad pobre…”

Federico García Lorca sobre la “Toma de Granada” en 1492 por los RR.CC.

10 de junio de 1936


Subimos por las escaleras de las Promesas hasta la Santa Cueva de con su Ermita donde se encuentra Nuestra Señora de Covadonga (siglo XVII) y en una hornacina la tumba de don Pelayo. La Santa Cueva de Covadonga se comunica con el exterior mediante un túnel abierto en la roca en 1901 para llegar hasta la monumental Basílica presidida por una enorme estatua de bronce de don Pelayo con la cruz como estandarte, obra del escultor Eduardo Zaragoza en 1964.



Al entrar en el túnel se observan infinidad de velas colocadas por los peregrinos sobre bandejas metálicas para evitar que en caso de incendio se extienda el fuego como ocurrió el 16 de octubre de 1777 por los muchos cirios acumulados que desató un gran incendio destruyendo por completo el templo y hasta la talla de la Virgen de las Batallas.



La fuente de los siete caños con su bello estanque de aguas verdes y turquesas está situada al pie del santuario y que según dice la tradición, “aquel que beba de todos sus caños se casará el año venidero”. En definitiva, en Covadonga se rezumen por sus grietas el sonido continuo del agua que cae plácidamente a los pies del Santuario junto a la fuente de los siete caños que nos susurra al oído paz y tranquilidad sin olvidar la historia cargada de tradición y simbolismo como caldo de cultivo cuya cepa –don Pelayo- originó, lo que posteriormente se denominó “La Reconquista”.  

Islam y Cristianismo, dos grandes civilizaciones junto a dos maneras antagónicas de entender la vida a lo largo de la historia fielmente reflejada en los versos del poeta rondeño del siglo XIII Abul Beka:
Ya llora al ver sus vergeles

y al ver sus vegas lozanas

ya marchitas,

y que afean los infieles,

con cruces y con campanas,

las mezquitas.


Iniciamos un nuevo viaje desde Cangas de Onis, atravesando el Parque Nacional de los Picos de Europa donde nuestra retina seguía almacenando la enorme belleza de su paisaje  en dirección a Segovia y Ávila, pero eso ya es otra historia...

Desde el Santuario de Covadonga para el Blog de mis culpas...



viernes, 26 de julio de 2013

XLVII Gazpacho Andaluz, desde la Fundación Cruzcampo


Cuadro pintado por Isabel Valle

El pasado miércoles 24 de julio de 2013 a las 20,30 horas tuvo lugar en la Fundación Cruzcampo, la presentación del “XLVII Gazpacho Andaluz”, en su edición especial 50 aniversario (1963-2013) dedicado al Maestro de la guitarra flamenca recientemente fallecido Manolo Morilla.


Foto: Tertulia Flamenca "El Gallo"

El presidente de la Fundación Cruzcampo, Julio Cuesta recordaba el interés y el compromiso que siempre ha mostrado dicha Fundación por el Flamenco. El conferenciante y prestigioso crítico de flamenco Manuel Martín Martín nos ilustró con su conferencia “Gazpacho Andaluz: 50 años de manifiesto por la libertad” en la cual, realizó un brillante recorrido por la trayectoria de este dilatado y prestigioso Festival Flamenco con sus contingencias. En 1973 fue suspendido en señal de duelo por el fallecimiento de Diego del Gastor.

Manolo Martín sintetizó toda una trayectoria del Gazpacho Andaluz desde su origen hasta nuestros días, recordando que surgió como consecuencia e ilusión de un grupo de grandes aficionados, conocidos en su época como “Los Llorones”, recordando también Casa Pepe y la época de Dohn Pohren en la finca de Espartero



El alcalde de Morón, Juan Manuel Rodríguez, defendió el papel de la administración local en la promoción de la cultura en una época donde predominan los recortes destacando sobre todo que hay que tener imaginación y valentía a la hora de tomar decisiones. Por su parte, la Delegada de Cultura, Nieves Ortiz, señaló esta edición como muy especial al cumplir 50 años y realizar un esfuerzo para que dicho evento sea un importante referente.

Foto Revista Atalaya

"Me comenta uno sus fundadores, Indalecio Alemán, que a mediados de los años 60 pagaban cinco duros de cuota a la semana en la peña "Los Llorones" y con el dinero que recogían no había para pagar a los artistas. Por lo tanto, "siempre estaban llorando", ante las dificultades que surgían en los primeros años de su existencia. Existe otra versión, que posiblemente se acerque más a la realidad. Diego del Gastor tuvo con sus amigos fiestas en las que tuvo muchos momentos sublimes, que incluso lloraban por la emoción del momento.

La peña "Los Llorones" estaba formada por Antonio Oliva, Paco Conde, Pepe Moreno, Antonio Pastor, Angelote Camacho, Antonio Cabrera, Vicente el Barbero, Antonio García Ulecia, Antonio Jurado, Bernabé Coronado, Enrique Méndez, Pepe Hurtado, Rafael Colunga e Indalecio Alemán.

Lo que sí es cierto es que vivieron en primera persona aquellos años dorados del flamenco en Morón fielmente reflejados por el antropólogo Pedro Luís Vázquez en una de sus recientes conferencias en Morón el 7 de septiembre de 2011.

La noche que veníamos del Potaje de Utrera a las seis de la mañana, en junio de 1963 Paco Ayala, Villalba, Indalecio Alemán, Bernabé Coronado y Luis Camacho decidimos organizar el I Gazpacho Andaluz de Morón de la Frontera que tuvo lugar el 31 de agosto de 1963. 

En un principio se pretendía realizar dicho Festival Flamenco en el Bar Alemán, pero fue tal la expectación que tuvo que se tuvo que trasladar al Círculo Mercantil de Morón en la Alameda, siendo todo un éxito. 

La cartelería del Gazpacho de Morón se podría considerar como un archivo documental desde su fundación en 1963, siendo un trozo de la Historia de Morón.


En aquélla ocasión, estuvieron artistas de la talla de Antonio Mairena, Gabriela Ortega, Juan Talega, Fernanda y Bernarda de Utrera, Pepe Ríos, Perrate y Bambino de Utrera, El Lebrijano, Manolito de María y Platero de Alcalá, Joselero, Diego del Gastor, Manolo Morilla, Paco del Gastor, Andorrano, Fernandillo de Morón y Gitanillo de Puebla de Cazalla.


La II Edición del Gazpacho estaría dedicada a la memoria de Diego Bermúdez Cala "El Tenazas". Según me comentaba el Niño Rosa, el cantaor jerezano Manuel Torres le puso dicho nombre porque atenazaba muy bien los cantes y de ahí derivó hacia el nombre artístico “El Tenazas”, como se le conoce popularmente.

Esta edición del XLVII Edición del Gazpacho Andaluz de Morón de la Frontera contiene una interesante programación desde el 24 de julio al 3 de agosto de 2013 como exposiciones, conferencias, actuaciones de artistas locales y escuelas municipales de guitarra y baile flamenco culminando el sábado 3 de agosto en el Colegio Salesianos con el Prestigioso Gazpacho Andaluz en su XLVII edición dedicada al Maestro de la guitarra flamenca Manolo Morilla.

La presentación del XLVII Festival Flamenco Gazpacho Andaluz en la Fundación Cruzcampo terminó con la magnífica actuación de la guitarra flamenca de Paco de Amparo con toques de Diego del Gastor arrancando los aplausos del público asistente a tan brillante acto.


En definitiva, el Gazpacho Andaluz de Morón es junto con el Potaje de Utrera uno de los más antiguos de la geografía flamenca y desde su fundación ha intentado mantener su esencia hasta nuestros días para disfrute de los grandes aficionados del flamenco con mayúsculas y posiblemente el más auténtico que se haya podido escuchar en Morón a lo largo de tantos años con efluvios y reminiscencias de una tierra donde la Cal y el Flamenco como frontera de su esperanza tienen su peso específico y que deben ser legadas a las generaciones venideras.

Una foto para el recuerdo


P.D. Muchas veces posiblemente sin pretenderlo, la altura de miras puede brillar por su ausencia cuando no se rinde el merecido homenaje a un artista a su debido tiempo. Con tal afirmación, no pretendo herir la sensibilidad de nadie aunque el mejor reconocimiento que se le puede realizar a un artista es durante la vida, con sus facultades plenas, de tal modo que quede grabado en la retina de su recuerdo y de este modo poder llevarse una satisfacción. Como dice el amigo Luis en su Blog, ¡si realmente queremos rendir un verdadero homenaje al Maestro Manolo Morilla sería dando a conocer sus registros sonoros y documental como legado!.


Desde la Fundación Cruzcampo para el Blog de mis culpas...


Enlaces interesantes

Ha muerto Manolo Morilla

Los años dorados del flamenco

El efecto Pohren


Entrevista a Manuel Morilla por Estela Zatania

Diego de Morón, la esencia de una guitarra


Paco Delgado "El Leri" en Morón -2 de agosto de 2013-. 



"Pepe Taranto y Manolo Coronado" en el XLVII Gazpacho de Morón. 3 de agosto de 2013

Foto Takeshi Mine

viernes, 19 de julio de 2013

Desde Cangas de Onís hasta los Lagos de Covadonga


 
Al entrar en Cangas de Onís, nuestra retina capta al instante el impresionante “Puente Romano” sobre las cristalinas y serenas aguas del río Sella, con sus tonalidades verdes y turquesas que quedarán almacenadas en nuestro recuerdo. Desde el arco central del Puente Romano cuelga  una gran cruz con las letras alfa y omega, simbolizando a Cristo, como el principio y fin de todo lo creado.
 
El escudo de la ciudad tiene la expresión latina "Minima urbium, maxima sedium", "la más pequeña ciudad, la máxima sede" junto a la cruz sobre la media luna que simboliza la victoria de los cristianos sobre los musulmanes en la batalla de Covadonga. En la margen derecha del río Sella junto al Puente Romano, labrado en piedra se puede leer una esquela que conmemora el origen de la ciudad.
 
 
“Tras la batalla habida en Covadonga y fundado el reino de los astures, Pelayo estableció su corte en Cangas de Onís, que de este modo se convirtió en la primera capital de Asturias”.

Cangas de Onís fue sede de la corte entre los años 722 y 768 con don Pelayo y sus sucesores. Cuenta la tradición que la cruz de la Victoria es el  símbolo del milagro de Covadonga cuya réplica cuelga del conocido “puente romano” como icono de la ciudad aunque fue construido por Alfonso XI de Castilla y de León con su famoso arco peraltado en el siglo XIII.

Desde la ventana  del hotel Covadonga escuchábamos durante el crepúsculo matutino el gorjeo de los miles de pajarillos saludar al nuevo día a orillas del río que seguía su curso sin prisas hacia el Mar Cantábrico. Aunque en realidad, el famoso puente como símbolo de la ciudad, es un monumento construido en la Edad Media por sus arcos apuntados y elevación en el centro, perteneciente al estilo gótico, llamado por los lugareños el puente viejo.

Salimos de Cangas de Onís en dirección a los Lagos de Covadonga por una carretera angosta y empinada. A veces, la tensión arterial me subía cuando nos cruzábamos con un autobús ya que sólo se veían riscos y precipicios hasta que llegamos al Mirador de la Reina desde donde se puede observar una magnífica panorámica de naturaleza pura. Allí desentumecimos un poco las piernas y observamos las apacibles vacas “casinas” junto a sus terneros pastar sobre los frescos pastos. Si se me permite la comparación, subir a los Lagos de Covadonga ha supuesto unas de las etapas reinas de mi Blog.
 
 
El Parque Nacional Picos de Europa constituye un excelente ejemplo de alta montaña de ecosistemas atlánticos, con un elevado interés ecológico y extraordinaria belleza natural donde aún predomina la supervivencia de una cultura ancestral y única: el pastoreo.

Seguimos ascendiendo hasta que por fin observamos majestuosamente el Lago Enol con sus transparentes aguas con las altas cumbres nevadas en el horizonte. ¡Si el paraíso existiese, tendría que ser algo muy similar a lo que nuestra retina captaba en ese momento como bella panorámica y que el recuerdo lo convertirá en perenne y que nos irradia de alguna manera una  paz interior. Es digno de destacar como las vacas se dirigen tranquilamente a beber a los lagos, así como las ovejas y cabras descansan junto a los perros de los pastores.


Desde el principio de los tiempos en los Picos de Europa, el hombre ha venido realizando desplazamientos estacionales con el ganado desde el fondo de los valles hasta los puertos de montaña en busca de pastos de calidad para su ganado, adaptando el paisaje para ir ganando terreno a los robledales y hayedos en favor de los pastos frescos, lo que obligó a los pastores a levantar cuadras y cabañas en los asentamientos de altura, conocidos como majadas, situadas en terrenos comunales.


La subida al parque nos ofrece una panorámica completa de bosques mixtos en la parte inferior hasta la desnuda roca caliza en las altas cumbres de casi 3000 metros. Bosques de hayas, pastizales de montaña y las majadas de pastores nos hacen contemplar la montaña humanizada. Abundantes rebaños de cabras, vacas y ovejas en libertad en la alta montaña para aprovechar el abundante pasto comunal. El proceso de emigración del ganado en otoño consiste en trasladarse desde los pastizales mixtos hasta los prados de siega en la parte baja de la montaña. En primavera y verano el ganado se desplaza a los pastos de la alta montaña buscando su frescura.
 

 
Hasta hace poco los pastores ocupaban sus cabañas de altura, las majadas, donde vigilaban y cuidaban sus rebaños, aprovechando la abundante leche para elaborar el queso más tradicional y preciado de la comarca: el Gamonéu, elaborado y ahumado en la misma cabaña donde vivía el pastor, finalizando su maduración en las cuevas naturales. Un producto de extraordinaria calidad.


Los lagos, el Enol y el Ercina, llamados Lagos de Covadonga, son un lugar de gran belleza natural, ensombrecidos tan sólo por la masiva afluencia de visitantes. También es digno de destacar las aves macrófagas como los buitres y otras especies que encuentran en los animales muertos su fuente de alimentación, contribuyendo al desarrollo sostenible eliminando y limpiando los animales muertos de la manera más tradicional, natural y económica posible al evitar cada año la incineración de miles de toneladas de carroña que liberarían a la vez miles de toneladas de CO2 a la atmósfera.

También es digno de destacar lo que se ha llamado la erosión kárstica ya que las calizas al ser rocas solubles en agua, originan una gran diversidad de formas por sus características físico-químicas. Gran parte del agua drena subterráneamente a través de una compleja red de conductos que penetran por sumideros que han originado los grandes desfiladeros. Las aguas del lago Enol bajan mediante arroyos superficiales infiltrándose hasta llegar a la cueva de Covadonga donde nace el río Diva al pie de la Santa Cueva hasta donde nos dirigimos.
 
 
De vuelta visitamos la Basílica de Covadonga para volver a Cangas de Onís donde degustamos productos tradicionales de la tierra como la sidra, la fabada asturiana y el chorizo a la sidra para coger fuerzas para atravesar al día siguiente los Montes de León en dirección a Segovia y Ávila. La única asignatura pendiente es no haber realizado en descenso del Sella desde el puente de Arriondas hasta Ribadesella...
 
 
Desde los Lagos de Covadonga para el Blog de mis culpas...
 
 
 
 

miércoles, 17 de julio de 2013

Desde Lucus Augusti hasla la monumental Oviedo


 
Desde Santiago de Compostela iniciamos viaje hacia A Coruña, visitando la Torre de Hércules, único faro romano y más antiguo en funcionamiento del mundo ya que fue construido por los romanos como faro de navegación en el siglo I. Posteriormente nos dirigimos hacia el Finis Terrae  como la parte más occidental del mundo conocido en tiempos ancestrales donde terminaban las primitivas peregrinaciones.
 
 
De camino hacia la monumental Oviedo, visitamos la muralla romana de Lugo que rodea su casco histórico. Un muro de defensa de 2.266 metros con 85 poderosas torres que ha perdurado hasta la actualidad como monumento integrado en la estructura urbana y fuente de riqueza turística. La antigua ciudad romana de Lucus Augusti, fundada por Paulo Fabio Máximo en nombre del emperador Augusto en el año 13 a.C. con la finalidad de anexionar, definitivamente, el noroeste de la península Ibérica al Imperio romano donde la XX Vía Romana enlazaba Braga con Lucus Augusti  que pasaba por Brigantium (A Coruña) hasta Asturica Augusta (Astorga). La antigua Hispania es fiel testigo de antiguas calzadas romanas y puentes  que generaron una impresionante red de vías naturales  como la Vía de la Plata, Vía Atlántica, Vía Augusta, Vía Aquitania ó Vía del Norte que aún perduran en la memoria colectiva de los tiempos.
 

Dejamos la Galicia de los mil ríos y llegamos a la ciudad monumental de Oviedo, de marcado carácter cultural con sus más de cien estatuas y protegida de los vientos por el Monte Naranco. Paseamos por el Paseo de los Álamos y en una de las calles comerciales llamada Milicias Nacionales se ubica la estatua de Woody Allen con su célebre frase:

Oviedo es una ciudad deliciosa, exótica, bella, limpia, agradable, tranquila y peatonalizada; es como si no perteneciera a este mundo, como si no existiera… Oviedo es como un cuento de hadas”.
 
 
 
Muy cerca se encuentra el Teatro Campoamor, uno de los teatros líricos más importantes de Europa y sede de la entrega de los Premios “Príncipe de Asturias” y donde se desarrolla una intensa actividad artística.
 
 
Visitamos la catedral de Oviedo con su torre de 70 metros de altura. En los comienzos del siglo XI desde la Basílica  del Salvador inició el monarca astur Alfonso II el Casto la primera de las peregrinaciones a Compostela para venerar la tumba de Santiago el Mayor y fundar allí en su honor la primera Basílica. Se llama Camino del Salvador la conexión de Oviedo con el Camino francés que evitaba las duras tierras del Norte y transcurría por el Sur de la Cordillera Cantábrica.
 
 
Muy cerca de la Catedral, nos encontramos con el bulevar de la sidra para degustar una parrillada de marisco y solomillo de buey a la piedra regada por la sidra como bebida tradicional que requiere de un ritual denominado “escanciado”, consistente en verter el líquido desde una altura considerable en vasos especiales para que la sidra adquiera fuerza y sabor  cuya dosis se debe tomar al instante.
 

 
Y al día siguiente llegamos al Parque Nacional de los Picos de Europa, un paraíso para los amantes de la naturaleza, la historia, la gastronomía, el ciclismo o el descanso donde Cangas de Onís y su entorno brillan con luz propia. Si me permiten emplear un símil, "subir a los Lagos de Covadonga ha supuesto una de las etapas reinas del Blog de mis culpas". Pero eso ya son palabras mayores y forma parte de otra historia.
 
Desde Oviedo para el Blog de mis culpas...