lunes, 26 de marzo de 2012

La Semana Santa

Semana Santa de Ronda

"Regocíjate mucho, hija de Sión; canta, hija de Jerusalén. Mira que tu rey vendrá a ti justo y salvador; vendrá pobre y sentado sobre un asno, sobre un pollino…."


Zacarías 9,9:

Después del Carnaval, llegamos a la Cuaresma, que significa cuarenta. Es pues, un número simbólico, que expresa víspera, "preparación" intensa de algo muy importante para los cristianos como es la Pascua.

Es tiempo para cambiar algo de nosotros mismos, no sólo en teoría sino en la práctica diaria para intentar ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo. 

La Cuaresma dura 40 días, comienza en Miércoles de Ceniza y termina el Jueves Santo. 

El número cuarenta es un número cargado de simbolismo, que representa el cambio hacia algo nuevo...
  • Jesús se retiró durante 40 días en el desierto.
  • Moisés aguardó 40 días antes de subir al Sinaí. 
  • La marcha de los judíos por el desierto duró 40 años.
  • Diluvio Universal, 40 días y 40 noches.

Semana Santa en Sevilla



Tiene su origen en la imposición de cenizas a los fieles, con la intención de cambiar y reforzar su fe mediante la reflexión y la penitencia, recordándonos que nuestro cuerpo es mortal: "somos polvo y en polvo nos hemos de convertir", cuando lleguemos al final de nuestros días.


La ceniza, provienen de la combustión de los ramos de olivo del Domingo de Ramos del año anterior, se depositaban sobre la cabeza de los varones. A las mujeres se les hacía una cruz sobre la frente.


Entre al Domingo de Ramos y el Domingo de Resurección, el Cristianismo celebra su Semana Mayor: Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.



Es cierto que la vida y muerte de Jesús ha provocado grandes pasiones a lo largo de la historia, documentada mediante los relatos bíblicos que nos muestra que Jesús sufríó el castigo más inhumano y despiadado que pueda recibir un ser humano.

Un acontecimiento histórico que va desde la Útima Cena, un jueves 6 de abril -en el calendario judío, nisan 13- hasta su crucifixión, el 7 de abril -nisan 14-.




Nuestro Padre Jesús de la Fuensanta en la Catedral de la Sierra Sur "San Miguel", de Morón.


Jesús fue crucificado en el Gólgota según la ley y costumbre romana en una "cruz immisa" ya que en tiempos de Jesús ni el Sanedrín -Corte Suprema de la Ley Judía- podía imponer la pena de crucifixión.


"...entonces les dijo Pilatos: tomadle vosotros, y juzgarle según vuestra ley. Y los judíos le dijeron: A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie." (Jn. 18:31).


La cruz era un instrumento de muerte, un suplicio que en el Imperio Romano sólo se reservaba a los esclavos, rebeldes y delincuentes.



En el programa de Cuatro T.V. el psiquiatra forense Dr. José Cabrera reconstruye científica y médicamente la muerte de Jesucristo

...Sudó sangre en el Huerto de Getsemaní por la angustia que padecía, prendido y azotado delante de los Sumos Sacerdotes por constantes latigazos por el flagrum romano -flagelación- que tenía bolas de plomo que rompía hasta las costillas, una corona de espinas incrustada a modo de sorna en la cabeza de Jesús que generó una hemorragia. 

Se le obliga a llevar el patíbulo sobre los hombros hacia el Gólgota y cae varias veces rompiéndose las rodillas. Una tortura terrorífica. Atravesaron el carpo de las manos con las muñecas para no desgarrarse el cuerpo y en los pies el tarso es atravesado los huesos debajo de los pies había un reposapiés de indulgencia para que muriera lentamente.

Jesús debió sobrevivir entre dos y tres horas cuando lo normal es que un ajusticiado pudiera estar dos días. Entonces, el centurión Longinus con el pilum romano atraviesa el costado de Cristo desde abajo hacia arriba y de derecha a izquierda cuando  pronuncia en arameo...


"Elohi, Elohi, lema' šĕbaqtani "

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

...y en ese instante sale sangre y agua porque el corazón había latido tanto en la agonía que generó un líquido, suero y sangre. 

Un dolor tan intenso y atroz que crucificaba la única verdad que en aquel tiempo existía...




No podemos olvidar que el germen de la Semana Santa -tal como la conocemos- fue gestado en 1521 por obra y gracia del I Marqués de Tarifa-don Fadrique Enríquez de Ribera-que comenzará en la Casa de Pilatos,-su casa-. Su origen proviene de un Vía Crucis que terminaba en el Humilladero de la Cruz del Campo construido en 1380 por una cofradía de negros.


Parece ser que en origen eran 1321 pasos que se supone existían entre el pretorio de Pilatos y el Monte Calvario.




Como datos históricos es necesario señalar que una fecha clave en la historia de la Semana Santa hispalense será el Sínodo de 1.604, en el cual el cardenal y anterior inquisidor de Sevilla Fernando Niño de Guevara, obligó a las cofradías a pasar por el Palacio Arzobispal, dando origen a lo que en la actualidad se conoce como la “Carrera Oficial a la Santa Iglesia Catedral de Sevilla”.

En el año 2004, Sevilla celebró su segundo Santo Entierro Magno conmemorando el IV Centenario del Decreto del Cardenal Fernando Niño de Guevara, por el cual todas las Hermandades de Sevilla realizan su estación de penitencia a la Santa Catedral de Sevilla.

Tampoco debiéramos de olvidar que el capirote de los “penitentes” tiene su origen en la época de la Inquisición. Las personas que eran condenadas por “delitos de herejía” se les imponía el castigo de tener que usar una prenda de tela que les cubriera el pecho y la espalda “Sambenito” acompañado de un capirote de cartón en señal de penitencia. De esta manera tan cruel, se les sometía a una humillación pública. Estos reos junto a sus familias quedaban estigmatizados de por vida.



Una de las mejores fechas para visitar Andalucía es la primavera coincidiendo con la Semana Santa, cuando el azahar abre sus pétalos embriagando con sus efluvios nuestros sentidos. 

La Semana Santa es una magnífica puesta en escena del arte religioso por las calles donde el pueblo se emociona y los nazarenos muestran devoción y respeto ante las sagradas imágenes de sus Titulares, que se representan mediante los pasos, -del latín passus-, que significa escenas o pasajes de la Biblia, en unos tiempos en que la cultura del pueblo brillaba por su ausencia y mediante las escenas, el "populus" pudiera entenderlo.


Saeta. Semana Santa de Ronda

Es cierto que los pueblos que más cantan son que más sufren y el pueblo andaluz conoce este dato a la perfección . Por tal motivo, durante la Semana Santa la saeta se convierte en un referente lo mismo que la seguiriya en el flamenco expresa el sufrimiento del ser humano. 


¡Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras, 
anda pidiendo escaleras
 para subir a la cruz!. 

La saeta popular expresa profundos sentimientos; es una copla breve y desgarradora de cuatro o cinco versos octosílabos cantadas por martinetes o seguiriyas a los Titulares de la Hermandades en el desfile procesional rompiendo el silencio de la Semana Santa. Su origen es muy discutido aunque existe una teoría que la saeta popular procede de los cantos litúrgicos influidos por los cantos primitivos cristianos, de los almuecines y de los judeo-hebraico que han sido transformados en la saeta flamenca a partir de 1880.



La Semana Santa como religiosidad popular es otro de los referentes que por derecho propio pertenece a nuestra identidad cultural. Es tradicional el Jueves y Viernes Santo observar a muchas damas vestirse de mantilla de riguroso color negro, manga larga y el vestido por debajo de la rodilla, "como Dios manda". También una representación de las más altas esferas de nuestra sociedad se proyectan en tan magno acontecimiento del Viernes Santo acompañando el Santo Entierro.

Aunque es inevitable que nos encontremos de vez en cuando -aunque cada vez con menos frecuencia- aquella figura que tan bien definiera don Antonio Machado en su poesía "Don Guido", que en la vida diaria trataba a sus semejantes con mentalidad de señorito cortijero. ¡Qué le vamos a hacer!. El ser humano tiene sus luces y también sus sombras.

...Gran pagano, se hizo hermano de una santa cofradía; el jueves santo salía, llevando un cirio en la mano; ¡aquel trueno!, vestido de nazareno...


Pero la Semana Santa tiene multitud de enfoques: por un lado, lo que prestigiosos antropólogos denominan la religiosidad popular que engloba a la inmensa mayoría de personas que disfrutan de la Semana Mayor, cada uno a su manera. Por otro, la religiosidad más ortodoxa e incluso quienes disfrutan viendo el desfile procesional desde las terrazas de las tabernas ocupadas desde horas antes o desplazándose por las esquinas para escuchar tal o cual marcha procesional al pasar el paso de palio...

Para unos, reflexión y penitencia, un sueño o una forma de vivir durante un año con una importante labor social en la que todas las primaveras el pueblo andaluz anda pidiendo escaleras para subir a la cruz ya que siempre se ha identificado con el compromiso de Jesús el Nazareno en favor de los oprimidos, enfermos y excluidos.

Sería deseable que entendiéramos todos que el lavatorio de los pies significa que el Maestro lo realizaba a los siervos como servicio de humildad, es decir como fiel servidor del prójimo.


...Para otros son días de fiestas, descanso, viajes para disfrutar de la playa, para ver a sus seres queridos. En definitiva, se movilizan millones de personas y se crean durante la Semana Mayor muchos  puestos de trabajos que en tiempos de crisis se agradece como soplo de aire fresco en las maltrechas economías familiares.





Los escultores en sus talleres elaboran las imágenes, los carpinteros y ebanistas los pasos que salen en procesión. Talleres de bordados, orfebres, tallistas, doradores, cordones, medallas, rosarios, las túnicas, mantillas, los cirios, el incienso, los recuerdos en bronce, la madera, cerámica, platería, etc... Se venden cientos o miles de palmas. Se usan capirotes, terciopelos, cíngulos (los cordones que llevan anudados), alpargatas, escudos en oro, insignias y otros trajes, velas de parafina y velas cera de abejas. Se alquilan sillas y balcones a precios "respetables". 


La música es también un buen negocio: construcción de miles de tambores y cornetas en las innumerables bandas de música que pueden costar a una Hermandad varios miles de euros. 

Por otro lado, los bares, restaurantes y hoteles que están ubicados en los pasos de las procesiones están abarrotados de personas si la meteorología acompaña. Se consumen miles de torrijas, pasteles, pestiños. Se fletan mayor número de trenes y autobuses hacia las zonas geográficas donde están ubicados los desfiles procesionales. Se compran miles de trajes y corbatas para estar lo más presentable posible el Domingo de Ramos, Jueves y Viernes Santo como manda la tradición. Nadie habla de números pero los paquetes turísticos en estas fechas suben un 100%. Esto también forma parte de la otra Semana Santa, en la que algunos convierten la primavera con fervor en su gran agosto.

Aunque no se pueda servir a Dios y al dinero al mismo tiempo Mt. 6,24 podemos afirmar que la Semana Mayor es positiva desde todos los puntos de vista: tanto en lo religioso-con una puesta en escena magnífica con efluvios a incienso y azahar- como en lo económico cuyo volumen de negocio de la Semana Santa en Andalucía (si la meteorología lo permite) es de muchos millones de euros, es decir una semana de oro en todos los sentidos.


Pero es razonable que muchas personas fieles al Evangelio se puedan preguntar si Jesús viniese de nuevo manso y humilde a la cueva de ladrones en que el ser humano ha convertido su propio hábitat con guerras injustas, exclusión social, hambre y sed de justicia universal, desahucios, corrupción y un largo etcétera que lacera la dignidad de los seres humanos... 

¿Se repetiría la escena de los mercaderes del templo?. Hasta aquí nuestro comentario, para responder a los dogmas, doctores tiene la Iglesia...

Capillita: Término cariñoso que expresa el sentimiento de un cofrade que vincula la mayor parte de su vida en torno a las Cofradías. Cuando acaba la Semana Santa Mide el tiempo en función de lo que falta para llegar de nuevo al próximo Domingo de Ramos. 


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