lunes, 27 de mayo de 2013

Atenas y Estambul, crisol de culturas

















El pasado 24 de mayo de 2013 en el Palacio de Congresos de Sevilla bajo la dorada cúpula dasmascena rematada por el “yamur” –que significa plenitud-, tuvo lugar el acto de graduación de la "XXXVI Promoción de Farmacia" de la Universidad de Sevilla. Plenitud emocional de unos padres que han observado durante el lustro 2008-2013 el esfuerzo y la constancia en el estudio, lo que nos llena de satisfacción.
Y como humilde homenaje, me permito narrar un maravilloso viaje fin de carrera titulado "Atenas y Estambul, crisol de culturas", aunque virtual para el que escribe estas humildes letras, ha sido maravilloso e inolvidable para muchos alumnos de la "XXXVI Promoción de Farmacia" y que comparto con agrado.

Como dice el himno universitario por excelencia "Gaudemus Igitur" [disfrutemos mientras somos mozos; tras la alegre juventud, tras la dura senectud, bajo tierra todos].

...Llegamos a la ciudad de Atenas, considerada como “La cuna de Occidente” a las 17,00 horas del día 29 de abril de 2013, desde la capital de España. Nada más llegar, embarcamos en el crucero MV Zenith rumbo a Santorini, un pequeño archipiélago situado en el sur del Mar Egeo y que fue colonizado por los minoicos en el 3000 a.C. Sufrió en el 1630 a.C. uno de los fenómenos geológicos más particulares de la Historia: una erupción volcánica seguida de un terremoto, que hizo que la isla se partiera en dos, hundiéndose una de esas mitades y dándole su forma de media luna. Se dice que Santorini podría ser la perdida Atlántida. En el siglo VII A.C. la llamaron Fira (Thira) y los venecianos, que la dominaron en el siglo XIII, la rebautizaron Santorini en honor de la Santa Irene. Una isla fascinante con playas de arenas negras flanqueadas por acantilados volcánicos llenos de pueblos blancos.

Antiguo Ágora de Izmir

El Segundo día el MV Zenith puso proa hacia la antigua Esmirna (cuna de Homero en el siglo VIII a.C.), [en turco Izmir], primera ciudad grecorromana del mundo antiguo y que significa “la perla del Egeo” siendo una de las ciudades más cosmopolitas del mundo. Es considerada la ciudad más occidentalizada de Turquía e incluye antiguas ciudades de renombre mundial como Éfeso, Pérgamo y Sardes. En Izmir visitamos los restos arqueológicos de su antigua Ágora, término que proviene del griego ἀγορά, que significa Asamblea, como espacio abierto de la cultura y política en la vida social. Es el segundo mayor puerto de Turquía tras Estambul.

Izmir, cuna de Homero en el siglo VIII a.C. donde XXVIII siglos después, pasó la XXXVI Promoción de Farmacia de la Universidad de Sevilla desde el Mar Egeo hacia los Dardanelos, para atravesar el Mar de Mármara y el Estrecho del Bósforo para arrivar a las costas de la antigua Constantinopolis y volver hacia la antigua Athenae, cuna de la Democracia. 

El Tercer día, atravesamos el Estrecho de los Dardanelos cuya longitud de 70 kilómetros de largo separa Europa de Asia hasta llegar al Mar de Mármara que une las aguas del Mar Negro con el Mar Egeo.

La retina de la historia nos recuerda que el Estrecho de los Dardanelos ha jugado un papel geoestratégico. La legendaria e inexpugnable ciudad de Troya con sus poderosos muros se hallaba cerca de su entrada occidental. En 1870 un arqueólogo alemán (Schliemann) rescata del olvido los restos arqueológicos de la hasta entonces mitológica Troya, demostrando que “La Iliada” describía escenarios históricos. En este momento, la comunidad científica empezó a cuestionarse el relato de la Guerra de Troya como cierto. 

La principal fuente de la guerra de Troya, en griego Τροία (Troia) o Ίλιον (Illión), ha sido narrada en el siglo VIII a.C. por el célebre aeda ciego Homero en su gran epopeya “La Iliada”.

Troya estaba situada estratégicamente. Por lo tanto, controlaba las rutas comerciales con Oriente junto con el tráfico marítimo hacia el Mar Negro que canalizaba los mercados del trigo y de los metales a lo que había que añadir el peaje que los navíos que franqueaban el antiguo Helesponto debían pagar al rey de Troya, lo que levantó la codicia de los reyes aqueos. Por tanto, el rapto de Helena tan sólo fue el “casus belli” para “legitimar” de algún modo la expedición de castigo y el saqueo de Troya por parte de los pueblos aqueos. 

El ejército de Jerjes I y Alejandro Magno cruzaron los Dardanelos en sentidos opuestos para realizar sus invasiones, en 480 a. C. y en 334 a. C. respectivamente. Dicho estrecho geoestratégicamente situado ha sido vital para la defensa de Constantinopla durante el período bizantino, y controlado partir del siglo XIV por el imperio otomano.


Monumento a Atatürk

También visitamos el monumento a Mustafa Kemal Atatürk, célebre estadista y primer presidente de la moderna República de Turquía en la que cada 10 de noviembre, millones de turcos en su honor, guardan un minuto de silencio a la hora exacta de su fallecimiento.

El cuarto día observamos el Estrecho del Bósforo conocido también como el “Estrecho de Estambul”, con más de 30 kilómetros de longitud, que atraviesa Estambul y separa Europa de Asia mediante el famoso puente colgante.


La antigua Istambul a orillas del Bósforo, es la ciudad más grande de Turquía siendo a lo largo de la historia un crisol importante de culturas. Límite natural y paso obligado de todas las rutas marítimas de los países bañado por el Mar Negro. Estambul es la ciudad de Santa Sofía de Constantinopla, de la Mezquita Azul, de Solimán el Magnífico, del Gran Bazar, del palacio de Topkapi y un largo etcétera. Posiblemente sea sin lugar a dudas, una de las ciudades más bellas del mundo. El almuecín desde el alminar de las mezquitas -rematadas por al tradicional yamur con sus tres bolas metálicas decrecientes ensartadas cuyo significado permite la reflexión sobre el progresivo desprendimiento de la materia para alcanzar la plenitud espiritual, representada por la media luna en la cultura musulmana- llama a la oración de los fieles cinco veces al día: una al amanecer, después del mediodía, una por la tarde, una al ocaso y la última por la noche, lo que impregna de cierto misticismo la retina del viajero.


Palacio de Topkapi

Estambul, llamada Bizancio hasta el 330 y Constantinopla hasta 1453, nombre con el que se llamó en Occidente hasta 1930. Haciendo un poco de historia, la división del Imperio romano puso al descubierto el dualismo latente entre Occidente y Oriente, el mundo latino y el griego, Roma y Constantinopla, tanto en el terreno religioso, donde las tensiones provocaron enfrentamiento y el “Cisma de Oriente” como la separación del Papa y de la Cristiandad de Occidente de Oriente y sus patriarcas, en especial el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla. 

El distanciamiento entre ambas Iglesias comienza a gestarse desde el momento mismo que el emperador Constantino el Grande decide trasladar, en el 313 d.C., la capital del Imperio romano de Roma a Constantinopla y se inicia cuando Teodosio el Grande divide a su muerte (395) el Imperio en dos partes entre sus hijos: Honorio, reconocido emperador de Occidente, y Arcadio, de Oriente: que se consuma definitivamente en el siglo XI con Miguel I Cerulario como Patriarca de Constantinopla.



Durante el periodo otomano los turcos la llamaban Ýstambul, alteración de la frase en griego: eis-tan-pólei (ir a la ciudad), pero oficialmente se usaba Qustantaniyyeh (Ciudad de Constantino), en árabe.

Existe cierta similitud entre las cadenas de la antigua Isbilya y Constantinopla [ambas con la intención de detener el paso de naves enemigas].

El río Guadalquivir [Wad al Kabir para los andalusíes] tuvo una importancia estratégica como principal entrada comercial de mercancía en la antigua Isbilya [Sevilla]. Disponía de una gruesa cadena que cruzaba el río desde la antigua fortaleza de San Jorge y el Arenal evitando el paso de buques enemigos. La inexpugnable Constantinopla contaba también como elemento defensivo con una enorme cadena de 800 metros que atravesaba desde la Torre de Gálata hasta la torre Eugenio, impidiendo al enemigo atravesar con sus naves el Cuerno de Oro.

La caída de Constantinopla bajo el dominio turco [Mehmet II] el 29 de mayo de 1453 impactaría al mundo cristiano [Constantino XI] tanto que llegaría a considerarla el final de la Edad Media llegando a formar parte del Imperio otomano hasta su disolución el 1 de noviembre de 1922.

Cuentan las crónicas de la época que la flota otomana fue interceptada varias veces por la gruesa cadena de hierro que fuera reforzada por Constantino y que llevaba más de siete siglos protegiendo el puerto. La cadena pesaba 30 toneladas y protegía Constantinopla de la entrada de la flota enemiga. El 21 de abril el sultán otomano Mehmet II urde un brillante plan al ordenar la construcción de una plataforma de madera de más de 2 km entre el Bósforo y el Cuerno de Oro, logrando pasar el 24 de abril 76 navios, quedando los defensores atrapados entre dos fuegos, demostrando así que Mehmet II también fue un gran estratega.

Si los vikingos como expertos navegantes sembraron el terror en Europa con sus drakkar en Inglaterra, Normandía, la isla de Cité [París], Algeciras y la antigua Isbilya [Sevilla], Sicilia, llegando incluso a las costas de Siria [Lataquía] y Turquía [Antioquía], es razonable pensar que el sultán Mehmet II podía haber conocido las gestas de Ragnar Lodbrok, Siegfried y Rollón [que hizo algo similar en el 885 durante un nuevo asedio de París al llevarse sus barcos por tierra río arriba evitando las fortificaciones], llevándolo a la práctica cinco siglos y medio más tarde, mientras los cañones turcos [bombardas] bombardeaban las murallas de Constantinopla.

El comercio entre la Europa cristiana y Asia quedó cortado por tierra y por mar, lo que llevaría a los navegantes portugueses buscar rutas alternativas bordeando África para llegar a la India y China [Catay] en busca de las preciadas especias, indispensables para conservar los alimentos junto con la seda cuya ruta estaba ocupada por el Imperio otomano.

Estambul ha sido la capital del Imperio romano-Imperio bizantino (330-1204 y 1261-1453), del Imperio latino (1204-1261) y del Imperio otomano (1453-1922).

El nombre oficial de Ýstanbul fue impuesto el 28 de marzo de 1930. Alberga más de una docena de universidades y es sede del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, cabeza de la iglesia ortodoxa griega. Las zonas históricas de Estambul fueron declaradas “Patrimonio de la Humanidad” en el año 1985 por sus importantes monumentos y restos históricos. Visitamos el Gran Bazar de Estambul se remonta a la época de Mehmed II, construido en 1455 y alrededor se fueron instalando los talleres artesanos formando las calles gremiales con más de 3.600 tiendas que se distribuyen en 64 calles. Para acceder al recinto existen 22 puertas.


El quinto día navegamos cruzamos el Bósforo y los Dardanelos en dirección a Mykonos, una de las islas griegas más típicas, perteneciente al grupo de las Cíclades, siendo una de las más visitadas por su proximidad a Delos. Sus aguas azules, sus capillas blancas, los molinos y sus luminosas casas pintadas dos veces al año, hacen de esta isla un lugar maravilloso.


El sexto día regresamos a Atenas, la antigua “Athenae”, ciudad donde se instauró la "Primera Democracia" formal de la que tenemos noticias. Pudimos apreciar el Partenón perteneciente al siglo V a.C. del glorioso Pericles junto con los restos de su Acrópolis con las cariátides –columnas de figuras femeninas-, el templo de Atenea ó el teatro de Dionisos en su falda construido en el siglo VI a.C. en forma semicircular para permitir la buena visión así como la acústica, con el escenario elevado donde la imaginación nos extrapola las tragedias clásicas de Esquilo, Sófocles, Eurípides ó Aristófanes.

 

Después de esta fascinante visita, visitamos el casco antiguo de Atenas, el barrio de la Plaka y el Estadio de atletismo en Atenas Panathinaikó que acogió los Juegos Olímpicos Modernos en 1896 y que fue reconstruido a partir de los restos de un antiguo estadio griego en mármol blanco, siendo uno de los estadios más antiguos del mundo.


Al término de nuestro grato viaje de las mil y una noches, regresamos la noche del 6 de mayo de 2013 a la realidad. 

Agradezco a Carolina, la deferencia que ha tenido al compartir su maravilloso viaje fin de carrera [de la XXXVI Promoción de Farmacia de la Universidad de Sevilla] con el Blog de mis culpas.



miércoles, 15 de mayo de 2013

Madinat al-Zahra, "la ciudad brillante"



Plano del Conjunto Arqueológico de Madinat al-Zahra de la Junta de Andalucía


Después de extasiar nuestros sentidos en la antigua Córduba musulmana, iniciamos una nueva ruta hasta Madinat al-Zahra “la ciudad brillante” de Abderrahmán III, situada al oeste de Córdoba, en las últimas estribaciones de Sierra Morena. Destacan dos caminos, uno de los nogales al pie de la sierra y otro camino llamado de las almunias o residencias campestres emplazadas a lo largo de la margen derecha del Guadalquivir. Este camino fue la vía protocolaria por donde accedían las embajadas a la ciudad de Madinat al-Zahra que al mismo tiempo comunicaba la ciudad palatina con la antigua Isbiliyya –Sevilla- por la orilla norte del río Wad al-Kabir (Guadalquivir).



La nueva capital de los Omeyas en Occidente, Madinat al-Zahra permanecerá en la retina de nuestro recuerdo al ser considerada como uno de los principales yacimientos arqueológicos de la época medieval tanto por su extensión como por su trascendencia histórica. Una importante joya de Al Ándalus, capital política y administrativa durante buena parte del siglo X en la que podemos apreciar el refinamiento artístico musulmán que da como resultado el esplendor de su arquitectura como una de las más fastuosas del mundo islámico que ha quedado plasmada por su alto nivel cultural.



Abderramán III al Nasir  creó el Califato independiente de Damasco y se independiza tanto en lo religioso como en lo político. Por tal motivo, manda a construir la fastuosa Madinat al-Zahra mostrando su superioridad ante los grandes enemigos chiíes, los fatimíes de Ifriqiyya, en el norte de África.Existe una interpretación romántica y admitida como hecho histórico sobre el origen de la ciudad en el 936 d.C. como un capricho de Abderrahmán III con su concubina al-Zahra, de la cual tomaría su nombre la ciudad y sede del estado califal a partir del año 929. Las obras se iniciaron en 940, desarrollándose una intensa actividad constructiva. Muros enlucidos con cal y arena, paredes de piedra donde descansan escaleras, arcos de herradura, atauriques, detalles en las portadas, pilastras de mármol, pavimentos, columnas y fustes de mármol rosa y azul con capiteles de avispero califal, arcos de herradura en una lujosa obra en piedra con hiladas de arcos de ladrillos entrecruzados.



Mezquita Aljama de Madinat al-Zahra

La terminación de la mezquita aljama en 941 junto con el traslado de la ceca o fábrica de la moneda en 948 dio un impulso oficial a la edificación de la ciudad. Su vida, apenas duró 75 años al ser saqueada en el 1010 durante la guerra civil (fitna) que desmembró el Califato destrozando la ciudad más bella de Occidente, dando lugar a los reinos de Taifas o banderías. Los almorávides irrumpieron desde el norte de África en Al-Ándalus en 1086 y unificaron los reinos de taifas bajo su poder desarrollando su propia arquitectura. Posteriormente se impuso un islamismo ultra-ortodoxo por parte de los almohades que destruyó prácticamente todos los edificios almorávides. La progresiva destrucción durante los siglos sucesivos fueron borrando del ideario colectivo una parte muy importante del legado de Madinat al-Zahra donde en tiempos pretéritos árabes, cristianos y judíos convivieron en paz sembrando la semilla de la tolerancia.


La topografía del suelo presenta desniveles solventados mediante la construcción de tres terrazas superpuestas, de las cuales destacan tres partes de la ciudad separadas por muros. La residencia califal dominaba toda el área desde la terraza superior situada al norte en el punto más alto del Alcázar, donde destacan los espacios más deslumbrantes integrados en la zona oficial, destinada a la actividad política y a la recepción de personalidades extranjeras, como los Salones de Embajadores con sus correspondientes jardines. La vivienda de califa se organizó sobre una plataforma cortada en la roca donde se ubicaron una terraza delantera y tres crujías paralelas de habitaciones extendidas a lo ancho, rematadas en los extremos con alcobas y decoradas íntegramente con atauriques. La explanada media albergaba la administración y las viviendas de los más importantes funcionarios de la corte. La inferior estaba destinada a la gente del pueblo y los soldados, allí se encontraban la mezquita aljama, los mercados, los baños y también los jardines públicos.


Pórtico. Entrada protocolaria del Alcázar

El Gran Pórtico que constituye la entrada más emblemática y simbólica al recinto del alcázar que da acceso a la zona administrativa y política del mismo. Fue concebido originalmente como una gran fachada oriental de catorce arcos escarzanos o rebajados sobre pilares destacando el central en forma de herradura alineados en dirección norte-sur desde los lienzos de muralla norte. Junto a los jardines Bajo y Alto, en su costado oriental se encuentra adosada la Mezquita Aljama construida entre los años 941 y 945, bien orientada a la Meca donde el soberano o persona delegada por el Califa, dirigía la oración comunitaria de los viernes. La Mezquita se encuentra externa al recinto del Alcázar.



Puerta de Yafar

Etimológicamente, el término mezquita deriva del árabe masyid, que significa lugar donde arrodillarse o estar postrado en actitud de sometimiento a Alá. El pabellón central nos lleva al bello pabellón de Abderramán III. Una arquitectura al servicio del califa bajo un fastuoso escenario entre atauriques y complejas decoraciones de paredes, puertas con arcos de herradura sustentados sobre columnas. Por otra parte, la construcción de esta bella ciudad generó una importante red viaria y de infraestructuras hidráulicas en forma de caminos, acueductos, almunias y puentes. El salón de Abd al-Rahman III ó Salón Rico, constituye la parte más valiosa de todo el conjunto arqueológico, tanto por su calidad artística, como por su importancia histórica, considerado como el auténtico emblema de todo el conjunto califal de Madinat al-Zahra como eje central del recinto palaciego para las grandes ceremonias palatinas, fiestas, recepción de embajadores extranjeros, etcétera. Abd al-Rahman III, gustaba de impresionar a sus visitantes. La construcción del salón duró tan solo tres años, tal y como los investigadores han podido averiguar por las inscripciones epigráficas aparecidas en las basas y pilastras de su interior, que nos dan una cronología que va del año 953 al año 957.


La circulación del agua por el interior del palacio constituye uno de los aspectos más destacados de Madinat al-Zahra, que poseyó una completa infraestructura de canalizaciones, tanto para distribuir el agua destinada al consumo humano y riego de los jardines como para expulsar las aguas residuales. Las grandes albercas de los jardines Alto y Bajo. En las viviendas abundaban las pilas y las fuentes con surtidores como función estética y decorativa. El sistema de saneamiento y drenaje de las aguas residuales lo integra una compleja red de canalizaciones subterráneas de diferentes formas y tamaños que recogen las aguas de lluvia a través de sumideros de los patios y aguas negras procedentes de cocinas y letrinas.


En definitiva, Madinat al-Zahra es un regalo del califa no sólo hacia su favorita al-Zahra, sino hacia todos los amantes de la cultura y de nuestra historia, una ciudad suntuosa y digna de ser almacenada en la retina del recuerdo,  y que permaneció  durante siglos en el olvido colectivo. En la actualidad, sus restos arqueológicos y su progresiva restauración, la han convertido en un auténtico y valioso legado, perenne en la Memoria Colectiva de Al Ándalus, España y la Humanidad "per secula seculorum".


Entrada del Alcázar del rey don Pedro

 Terminada la grata visita en la antigua Córdoba y Madinat al-Zahra, volvimos a Morón por los alcores de la bella ciudad de Carmona.

Desde Madinat al-Zahra, para el blog de mis culpas...


Puerta de Sevilla, en Carmona




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domingo, 12 de mayo de 2013

Viaje a Córdoba



Monumento en Almuñécar a
Abd Al-Rahmán ben Muawiya al-Dajil (el Inmigrado)


Breve introducción

En el 750 d.C la dinastía de los Omeyas sunnies es derrocada en Damasco por los Abasíes chiíes. Abderrahmán I, como único superviviente de los Omeyas tras la matanza de su familia, viene huyendo a Al-Ándalus, donde arriba a las costas de Almuñécar el 15 de agosto de 755 d.C. y proclama el Emirato independiente de Bagdad en el 756 d.C. aunque no se proclamó califa. Inicia una dinastía en Al-Ándalus que alcanzaría momentos de gran esplendor, al convertirse Córdoba en la ciudad más importante de Europa. Uno de sus sucesores, Abderramán III, creará el Califato Independiente de Damasco, tanto en lo religioso como político. En este momento se plantea el símbolo de poder junto con la corte que represente al Califato. En el año 936 d.c manda construir la fastuosa Medina Azahara junto a la capital, Córdoba donde concentra todo el poder político del Califato...



El sábado 11 de mayo de 2013, visitamos la antigua ciudad de Córduba, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad desde el 17 de diciembre de 1984. Una bella ciudad que nos invita a vivirla en toda su intensidad para perdernos por los rincones de sus estrechas  calles, poder extasiarse con los efluvios que brotan de la umbría de sus patios y terminar deleitándose en su Mezquita milenaria, como primer monumento de todo el Occidente islámico que fue el asombro del mundo.
 


Córdoba fue una ciudad muy importante en tiempos de los fenicios (Kartuba) floreciendo como asentamiento romano a partir del siglo I a.C. hasta el siglo V d.C. Cuna del filósofo Séneca en tiempos del Imperio Romano y del poeta Lucano, en la Hispania Ulterior. El puente romano de 300 metros de longitud fue construido tras la victoria de César sobre Pompeyo y que atraviesa el río Guadalquivir, formando parte de la Vía Augusta; consta de 16 arcos, reconstruido por los musulmanes, uniendo el centro de la ciudad con el Campo de la Verdad, al otro lado del Guadalquivir.
 

Puente Romano de Córdoba


Córdoba estuvo bajo control de los visigodos (572) y de los musulmanes (711) que la hicieron ciudad universal bajo el Califato de los Omeyas, conviviendo en ella tres culturas: musulmana, judía y mozárabe. Un hecho importante a destacar era que el patrimonio de los pueblos conquistados lo integraban dentro de su propia cultura. De este modo, fueron receptores del legado griego al traducir a célebres pensadores de la Antigua Grecia a la lengua árabe, lo que produjo un gran avance cultural y científico en contraposición con el oscurantismo del occidente cristiano.



Córdoba nos transporta a unos tiempos pretéritos en el que fue referente importante en el campo se la sabiduría y del conocimiento con sabios como Averroes o Maimónides que brillaron con luz propia en el siglo XII.

La estancia de los musulmanes en Córdoba se prolongará desde el año 711 hasta 1236, en que Fernando III el Santo, rey de Castilla y León, reconquista la ciudad, -más de quinientos años-. Durante este largo periodo existió en la España musulmana tres formas de gobierno principalmente: un emirato dependiente de Damasco, un emirato independiente (desde el año 756 al 929), y el Califato independiente de Bagdad incluso en lo espiritual (hasta 1.031), alcanzando su máximo esplendor económico e intelectual en rivalidad con Damasco y Bagdad.


Jardines del Alcázar de los Reyes Cristianos

En la margen izquierda del río Guadalquivir atravesando en puente romano, llegamos  al castillo de Calahorra, sede actual del Museo de las tres culturas desde donde podemos observar sus molinos árabes con la noria de la Albolafia  que elevaba el agua del río hacia el alcázar de los Reyes Cristianos en cuyos jardines fluye nuestra imaginación.


Noria de la Albolafia

Córdoba, erigida donde el río mayor de Andalucía deja de ser navegable y que bautizaron los musulmanes como Wad-al Kabir o río grande. Así mismo, los musulmanes eran expertos en técnicas de regadio. Utilizaban las azudas (del árabe as-sudd, presa). El molino de la Albolafia se encuentra en la orilla derecha del antiguo Wad-al-Kabir. Su rueda hidráulica o sigalla, la mandó construir Abderramán II para elevar el agua del río con sus cagilones y encauzarla a una acequia destinada a riegos y fuentes de los jardines del Palacio de los Emires. Su rueda con 15 metros de diámetro contiene un soporte que descansa sobre sólidos sillares para evitar la fuerza de las crecidas del río.

 

El edificio más notable de Córdoba es su impresionante mezquita. Un edificio fascinante donde predomina la luz y el color con sus innumerables columnas y hermosas puertas. Fue construida entre los siglos VIII y X sobre la base de un templo romano, que fue posteriormente la iglesia visigoda de San Vicente. Esta mezquita ha sido considerada como uno de los templos musulmanes más grandes y bellos del mundo, antes de su conversión como iglesia cristiana en 1236. La Mezquita de Córdoba iniciada por Abderrahmán I, se ampliará posteriormente con Abderrahmán II, Alhaken II y Almanzor.



La mezquita constituye el escenario principal en la vida cotidiana de las ciudades hispanomusulmanas. La oración, las enseñanzas, la administración de justicia y las relaciones sociales confluían en su interior y en su entorno. Se distinguían claramente tres elementos: torre, patio y sala de oración. Desde el alminar o minarete, el almuédano llamaba a la oración a los fieles. El patio servía para la limpieza ritual. La sala de oración, era un espacio espejado de proporciones rectangulares, dispuesto hacia un muro, al-qibla, orientado hacia la Meca. En el centro del muro se situaba el mihrab, nicho vacío que señalaba la dirección de las plegarias. La mezquita mayor o aljama se situaba en el centro de las ciudades. En sus cercanías se localizaba la madrasa o escuela de estudios y la alcaicería, el mercado urbano de mercancías más valiosas.

 

Junto a los espacios religiosos y civiles destacaban los recintos del poder, alcazabas y alcázares como auténticas ciudadelas fortificadas que, además de elementos militares, contenían las residencias palaciegas de los gobernantes. Un ejemplo de ello es el alcázar de los reyes cristianos, antiguo palacio morisco  utilizado posteriormente como sede de la Inquisición.



Cabe imaginarse lo que posteriormente plasmó en versos el poeta rondeño Abul Beka en el siglo XIII con la desolación que sufrieron los musulmanes tras sus derrotas a manos de las tropas cristianas: "como lloran al ver sus vergeles y vegas lozanas ya marchitas y que afean los infieles con cruces y con campanas, las mezquitas". La antigua Córduba musulmana que junto con el reino nazarí de Granada polarizaron un inmenso legado cultural en Al Ándalus bajo una civilización de rasgos únicos e irrepetibles.

Dos siglos de oro: universal el cordobés y refinado el nazarí donde confluían dos importantes rutas entre Córdoba y Granada a lo largo de 180 kilómetros de trayecto. Dos polos entre los que bascula el inmenso legado cultural, político y social que supuso la existencia de Al- Andalus, un territorio de leyendas, guarniciones, atalayas y castillos, pueblos, gentes y costumbres.

La ruta del Califato es una ruta marcada por dos elevaciones, Sierra Morena, en Córdoba, y Sierra Nevada, en Granada. Existían dos rutas del Califato : la primera pasaba por Castro del Río y Alcaudete y la siguiente ruta por Fernán Núñez, Aguilar de la Frontera, Lucena y Priego, uniéndose ambas en Alcalá la Real hasta llegar a Granada.



Córdoba, ciudad seductora que no deja indiferente al viajero, legada por los que nos precedieron para nuestro deleite cultural como estímulo para nuestra retina y que constituye por derecho propio uno de los tesoros más preciados de la Humanidad. Después de pasear por las calles empedradas y saborear su exquisita gastronomía, fuimos a visitar Madinat-al-Zahra, pero eso ya es otra historia.



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sábado, 4 de mayo de 2013

Consecuencias sociales de la crisis económica

Profesor Malagón Bernal (dcha.)  acompañado del sociólogo Ramón Ramírez (izda.) de la universidad Pablo de Olavide de Sevilla

...No hay más que un millón de herreros
forjando cadenas para los niños que han de venir...

Federico García Lorca

El pasado viernes 4 de mayo de 2013 tuvo lugar en el Centro Social Julio Vélez de Morón, una interesante conferencia bajo el título “Consecuencias sociales de la crisis económica” cuyo ponente fue el antropólogo y paisano José Luís Malagón Bernal acompañado por el sociólogo Ramón Ramírez de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. En octubre de 2010, el mismo ponente nos ilustró con otra didáctica conferencia bajo el título “la influencia de la crisis en el sector de las personas mayores” que no dejó indiferente al público asistente al acto, que nos hizo reflexionar.

Recordó el profesor Malagón en el prólogo de su charla la figura de Julio Vélez junto al compromiso ético por la memoria histórica de los autores del libro Consumatum Est José María García Márquez y Miguel Guardado.

Destacó la importancia que tiene lo económico en nuestras vidas, desde la crisis económica como tema estrella con la quiebra de “Lehman Brothers” hace más de cinco años. A partir de ese momento, nos encontramos con el ataque más brutal hacia el Estado del Bienestar por los mismos que mandan desde su arsenal ideológico, con una bajada de salarios, aumento de la edad de jubilación, congelación de las pensiones, etc… Todo ello, para calmar a los mercados como bancos y agencias de calificación.


El trabajo social es la cenicienta a la que le sigue la salud, la dependencia o la educación como base del estado del bienestar. Como ejemplo cabe destacar que en la Universidad Pablo de Olavide durante los dos últimos años, más de trescientos profesores, a los que no se les ha renovado el contrato.


La desigualdad se ha instalado en nuestra sociedad. Las rentas más bajas han aumentado, la tasa de paro está por encima del 26%, lo que supera en 10 puntos a países como Portugal o Irlanda. Por otro lado, el trabajo se ha convertido en un privilegio con más de 75.000 ejecuciones hipotecarias.

En 2012 la Dependencia tuvo su punto de inflexión. Las políticas de austeridad han afectado a las personas más frágiles. La crisis tiene muchos matices con efectos asimétricos (escala de valores). Es evidente que la crisis no ha llegado a empresarios que todos tenemos en mente.


En el siglo XVIII (1720), Adam Smith, padre de la economía clásica describió ya una burbuja financiera, doscientos años antes de la crisis de 1929 que afectó a Inglaterra, conocida como el "crack de 1720". Una burbuja especulativa que aceleró el crecimiento de unas acciones que cuadruplicaron su valor en pocos meses con una eficaz campaña de marketing  y acciones emitidas y pagadas con deuda pública. La burbuja no tardó en estallar dejando a los bancos y a las personas arruinadas.

La libertad se utiliza para transferir derechos de propiedad pero al mismo tiempo predomina también la organización de los trabajadores. En el siglo XIX empiezan las grandes movilizaciones obreras. Carlos Marx analiza la situación y manifiesta que es necesario cambiar el rumbo. Otro sistema distinto con una buena carga simbólica ha sido la U.R.S.S. tenida como modelo en muchos países. A partir de ese momento comienza el estado del bienestar como forma de hacerle frente al sistema comunista. Se crea el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en 1944.


El “Estado del Bienestar”  legitima de alguna manera al sistema capitalista para que no triunfara el otro sistema socioeconómico. El 15 de agosto de 1971 fue el día que empezó la crisis. Por aquel entonces, era presidente de los Estados Unidos Richard Nixon que emitió un comunicado en el que abandonaba el patrón oro, vigente desde Bretton Woods en 1944. Dicho patrón establecía que todas las monedas del mundo estaban vinculadas al dólar, a su vez atado al oro. A partir de ese momento los billetes pasaron a ser papeles sin respaldo. Se produce una represión del sistema capitalista neoliberal con la desregularización.


La alianza Thatcher y Reagan ratifica el predominio universal del capitalismo y pone de rodillas al estado del bienestar. A partir de ese momento lo social se subordina al buen funcionamiento de los mercados.


En 1992 mediante el Tratado de Maastricht se otorgan las únicas disposiciones legales. En 1989 mediante la caída del muro de Berlín, se caen definitivamente las caretas y empieza el capitalismo agresivo. El pensamiento único se va imponiendo en todo el mundo y la globalización neoliberal esquilma todos los recursos. Se confunde el avance tecnológico con el retroceso de lo social donde predominan los directivos autoritarios que imponen la precariedad, la movilidad y los salarios bajos. Se produce un cambio ideológico en valores con deterioro laboral y social, lo que contribuye a fragilizar el concepto de familia (ruptura).

El Estado del bienestar con el neoliberalismo es imposible ya que tienen el poder de transmitir su media verdad bajo la desregulación y desprotección social al actuar como una auténtica tenaza en lo social ¡Aumentar en represión ó aumentar en derechos sociales!


Decía el premio Nóbel de Economía Joseph Stiglitz que el 1% de la población mundial dicta la política al 99 % restante. Ese 1 % de la población disfruta de las mejores viviendas, la mejor educación, los mejores médicos y el mejor nivel de vida, pero hay una cosa que el dinero no puede comprar: la comprensión de que su destino está ligado a cómo vive el otro 99 %.


El empresario Warren Buffet manifestó “durante los últimos veinte años ha habido una guerra de clases y mi clase ha vencido”. Existe hoy más desigualdad social que en la Gran Depresión de 1929. 

La caridad se ejerce para apagar el incendio social. La caridad es una virtud privada que adormece las conciencias. Decía Victoria Kemp que los derechos emanan de la Justicia y esta es una virtud pública.

Por otra parte, la sumisión erosiona la dignidad de las personas junto con la ignorancia y el miedo. Hay una falta de conciencia de clase que es necesaria reconstruir. Se pretende legitimar una educación de élite que solo irá dirigida a quien se la pueda pagar, despeñando la educación pública.

En definitiva, una conferencia muy didáctica, enriquecedora y participativa  que dio lugar en su epílogo a una reflexión conjunta en la que cada asistente aportó su grano de arena con sus preguntas.

P.D. Me viene al pensamiento una frase del profesor Carrillo Salcedo que decía lo siguiente:

"Lo que de verdad es global es la miseria porque la hay en África, en Asia, en América latina, en Europa,en España, en Sevilla, en barrios marginales donde no hay equipamiento social, no hay ambulatorio médico, no hay instituto...".