viernes, 15 de mayo de 2026

Ruta triangular de senderismo [Montejaque, Benaoján y Jimera de Líbar]


¡Quién no se queda anestesiado ante la belleza del nacimiento del río Gaudares en la Cueva del Gato, cuyas aguas turquesas captan la retina de cualquier viajero! 

Desde la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, orientamos nuestro sextante didáctico en busca de nuestra particular ruta de senderismo entre Montejaque, Benaoján y Jimera de Libar, en compañía de nuestros amigos y grandes senderistas Manuel y Antonio, conocedores de estos lares, donde en tiempos pretéritos ejercieran su influencia bandoleros de la talla de El Tempranillo, Pasos Largos, Tragabuches o el Chato de Benaoján, entre otros, por culpa de la pobreza y desigualdad de una época provocada por la inestabilidad política de las guerras napoleónicas y carlistas que asolaron España y que obligó a mucha gente a echarse al monte.

Transitamos por pueblos vecinos como El Coronil, Montellano y Puerto Serrano en dirección al pueblo de Algodonales [carretera Sevilla-Ronda], donde hicimos un alto en el camino en el restaurante "Los Molinos". Allí estimulamos nuestro paladar con una buena tostada de pan de 2 kilos cortado a lo ancho, acompañado de la tradicional zurrapa de lomo blanco [o manteca colorá] con su café correspondiente, como mandan las reglas del buen yantar, lo que nos permitirá afrontar con ciertas garantías nuestra didáctica jornada de senderismo que se avecinaba por aquellos lares serranos [Montejaque, Benaoján y Jimena de Líbar]. 




El que escribe estas humildes letrillas compró una pieza de pan de pueblo de 2 kilos horneado en horno de leña como recuerdo de tan grata jornada, aún corriendo el riesgo de que podría ser tachado de exagerado. Pero es que el pan nuestro de cada día sigue siendo un alimento básico en la cultura occidental.

A lo largo de nuestro recorrido observamos un contraste cromático entre la Campiña y la Serranía que captaba nuestra mirada. El trigo y la cebada maduran rápidamente bajo el sol primaveral de la Campiña amarilleando, mientras que en la Serranía los cultivos, pastizales altos y los bosques en galería que forman túneles naturales mantienen la humedad con un verde intenso.

En los pueblos del Valle del Guadiaro existían en tiempos pretéritos rutas de tránsito entre la colonia británica de Gibraltar [Yabal Tāriq] y la Serranía de Ronda [actualmente denominada “La Ruta de los Viajeros Románticos o “El Camino del Inglés”, como lo indica un gran azulejo “Las Matuteras” en el Restaurante “El Muelle” de Benaoján.




Las Matuteras eran mujeres dedicadas al matute o contrabando de mercancías a pequeña escala para evitar impuestos. La ruta del matute, desde Gibraltar a los pueblos de la Serranía de Ronda destacaba por el contrabando [tabaco, azúcar, harina, cacao, café, telas, medicamentos, alcohol, etcétera, mucho más baratos que en España].



En el Mirador del Hundidero


Desde el Mirador del Hundidero pudimos contemplar una enorme boca de 60 metros de altura del Monumento Natural Cueva del Hundidero cuya salida será la Cueva del Gato, en Benaoján. Esta boca forma parte del sistema Hundidero-Gato, un sistema hidrográfico de galerías subterráneas más importante de Andalucía y uno de los más importantes de España.
 


Estudiando la geomorfología kárstica 
¡Dónde habrá ido a parar  el agua!

El mirador del Hundidero se encuentra inmerso en un paisaje Kárstico de una gran belleza, en cuyos paredones calizos habitan especies como la cabra montés, el buitre leonado, el águila perdicera, el vencejo real o el roquero solitario.




El complejo conecta la Cueva del Hundidero en Montejaque con la Cueva del Gato en Benaoján, donde nace el rio Gaudares que penetra en la Cueva del Hundidero donde desaparece. Fluye a lo largo de 8 kilómetros de galerías subterráneas, hasta salir en la superficie por la Cueva del Gato. El río Gaudares en un corto trayecto desemboca en el río Guadiaro.


Montejaque [«Monte-Xaquez» o Montaña perdida]. Presa y Cueva del Hundidero

A unos tres kilómetros de Montejaque se encuentra la cueva de entrada (Hundidero-Gato), que conforma un sistema único de galerías de las que aproximadamente el 70% se sitúan en el municipio de Montejaque siendo Hundidero la entrada y la Cueva del Gato (en Benaoján) la salida. Su interior alberga pinturas rupestres y restos neolíticos, junto con la mayor colonia de murciélagos cavernícolas de Andalucía. Con más de 50 metros de altura, la cueva está situada al fondo de una Garganta por la que circula el río Gaduares formando el sistema Hundidero-Gato.

La Presa de los Caballeros fue un megaproyecto fallido de 74 m de longitud por 84 m de altura realizada en 1923, y terminada en 1924. Fue la presa abovedada más alta de España. Aquel megaproyecto de Sevillana de Electricidad le fue encargado a la empresa suiza Electrowatt, dirigida por el ingeniero suizo Henri Eduard Gruner con la intención de llevar electricidad a los pueblos aislados de la Serranía de Ronda y Grazalema. Setecientos obreros participaron en su construcción, que duró siete meses.

En 1927 se abandonó el proyecto porque el agua se filtraba por las filtraciones kársticas que permiten que el agua se vaya por grietas y cavidades, como si de un sistema de drenaje subterráneo se tratase. Fue uno de los mayores fracasos de la ingeniería del siglo XX, ya que nunca produjo electricidad.

La presa se llenará por vez primera en febrero de 2026 tras las intensas lluvias producidas por la borrasca Leonardo que barrió la Península Ibérica con lluvias torrenciales continuadas, en especial la Sierra de Grazalema, que es un territorio muy rico a nivel hídrico, ya que las nubes que provienen del Atlántico son muy generosas en estas montañas. Cabe destacar que en la Sierra de Grazalema se registran los mayores índices pluviométricos de Andalucía y uno de los mayores de España.

 


Puerto del Boyar, en la Sierra de Grazalema


Los paneles informativos a lo largo de nuestra ruta anterior nos informaban en el Corredor del Boyar, que es un valle abierto hacia el mar, donde se produce un “efecto embudo”, quedando las masas lluviosas atrapadas que obligan a descargar las precipitaciones. Este singular hecho climático posibilita el crecimiento de unos abetos muy especiales, los pinsapos como verdadera joya botánica.

Dicen los meteorólogos que en la Sierra de Grazalema llueve mucho porque los vientos procedentes del Estrecho de Gibraltar se encuentran con los del Atlántico, que son más fríos, teniendo lugar una condensación de nimbos [lluvias uniformes, pero sin tormentas] y cumulonimbos [portadoras de lluvias con tormentas y aparato eléctrico] a su paso por la Sierra de Grazalema, generándose el denominado efecto Foehn, como origen de las lluvias muy copiosas.

Tras ascender y superar las masas lluviosas la barrera montañosa descarga lluvia en la vertiente de barlovento [de donde sopla el viento], desciende por la vertiente opuesta o hacia dónde va el viento (sotavento), seca y mucho más cálida.

La Sierra de Grazalema actúa como una de las primeras barreras naturales que han de sortear los núcleos nubosos procedentes del Océano Atlántico, que penetran en la Península Ibérica. Las nubes ascienden desde la cota 0 hasta los 1.600 metros de altura, produciéndose una condensación de vapor de agua, debido al enfriamiento, que da lugar a abundantes precipitaciones.

 


Benaoján [Ben-Aoxan o casa del panadero]. Nacimiento del río homónimo

El nacimiento del río Benaoján en el Manantial de los Cascajales aflora en la sierra de Líbar, cercana a la Estación de tren de Benaoján. El río Benaoján alimenta el cauce del río Guadiaro. Es denominado el pequeño Iguazú malagueño que nace en el Manantial de los Cascajales. 


Junto al río Benaoján se encuentra el Hotel El Molino del Santo, un lugar con encanto e ideal para el descanso. 




Allí hicimos un alto en el camino para degustar una cerveza entre el eco de las cascadas del río como testigo de nuestra presencia.




Desde Benaoján iniciamos nuestro segundo sendero que nos acercaba a la Cueva del Gato. Se observa el enorme daño producido por la borrasca Leonardo en estos territorios, con frecuentes arreglos de tramos de carreteras, deterioro de senderos, etcétera.




Junto a la Cueva del Gato nos encontramos un enorme refugio natural de piedra, que echaba a volar nuestra imaginación al pensar que posiblemente haya sido utilizada en tiempos pretéritos como refugio de algún fascineroso perseguido por la justicia de la época. Para llegar a aquel refugio era necesario atravesar el río. La llegada del telégrafo y del ferrocarril a mediados del siglo XIX será decisivo para poner fin al bandolerismo en España.




Tras un merecido descanso volvimos sobre nuestros pasos hasta Benaoján, para llegar al restaurante “El Muelle”. En sus paredes nos encontramos recuerdos de la antigua estación de ferrocarril, como gorras rojas del jefe de estación de RENFE, faroles ferroviarios, banderas, etcétera.

Allí almorzamos callos con garbanzos, huevos fritos con patatas y chorizo, acompañado de alguna cerveza y agua mineral. Y de postre, para alegrar la tarde: un flan casero con nata y café.



Jimera de Libar

Jimera de Líbar se encuentra en la falda de la Sierra homónima, cercana al Parque Natural de los Alcornocales y el Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Limita al norte con Benaoján, al este con Alpandeire y Atajate, al sur con Benadalid y al oeste con Cortes de la Frontera. Como todos los pueblos con reminiscencias andalusíes destacan sus casas de planta baja encaladas con cal tradicional. La estación de ferrocarril de Jimera de Líbar se encuentra situada a orillas del río Guadiaro [wad auro o río de oro].

Desde la Estación de Jimera de Líbar nos acercamos por un angosto sendero de unos dos kilómetros de distancia al Nacimiento de las Artezuelas, un manantial con mucha corriente tras las recientes lluvias que incorpora sus aguas al río Guadiaro. Aunque para desgracia nuestra lo encontramos con escasa agua ya que el suelo kárstico hace que se filtre la corriente.

Muy cerca de Jimera de Líbar se encuentra Cortes de la Frontera, en pleno Parque Natural de los Alcornocales cuya alcazaba (al qasaba) de Castellar Viejo se encuentra a 248 m. de altitud sobre un promontorio rocoso en el Parque Natural de los Alcornocales como pulmón verde de la comarca que nos ofrece una bellísima panorámica del embalse del Guadarranque, de la Bahía de Algeciras y el Peñón de Gibraltar. 

Su nomenclatura aparece por primera vez en el año 914 entre las localidades rebeldes del caudillo muladí Umar Ibn Hafsun, quien puso en jaque al Califato de Córdoba desde Bobastro, Málaga.

En el término de Cortes de la Frontera se encuentra el Parque de los Alcornocales donde el poblado de la Sauceda con su enorme carga de memoria es uno de los rincones que brillan con luz propia. A unos cuatro kilómetros de la Sauceda se encuentra el Puerto de Gáliz, en cuya venta brillan con luz propia platos tradicionales como las patatas con huevos y chorizo frito, chicharrones, morcilla, jamón y chacinas.

La fortaleza de Castellar de la Frontera, la antigua Ximena musulmana o Gaucín, formaban parte de un sistema defensivo que iba desde Olvera al norte, hasta Tarifa al sur, con puntos intermedios como Casares, Gaucín [donde murió Alonso Pérez de Guzmán “Guzmán el Bueno” en la toma de su alcazaba], Torre Alháquime Bury Al- Hakim], Setenil [Septem nihil], Zahara de la Sierra [Zahar], etcétera. Este sistema defensivo en tierras de antiguas fronteras desempeñaría un papel importantísimo para defender la banda morisca frente a la banda gallega durante el periodo nazarí, último estado musulmán de la antigua Al-Ándalus. Estos territorios con una profunda herencia andalusí formaban parte de la Ruta de los Almorávides y Almohades, desde Tarifa hasta Ronda, y desde allí hasta la denominada Damasco de Occidente, la antigua Garnatha [Granada].

Dentro de las rutas de los Almorávides y Almohades, existían varias: una transitaba desde Cádiz hasta Arcos, Grazalema, Zahara de la Sierra, Olvera y Setenil de las Bodegas hasta el corazón de Ronda para proseguir hasta el reino nazarí de Granada, ensalzada como la “Damasco de Occidente”. La otra ruta nos lleva desde Tarifa y Algeciras –a la que se unía Medina Sidonia– y nos lleva hasta Gaucín, Algatocín, Atajate y Ronda para proseguir hasta la antigua Elvira –Granada-.


Desde el nacimiento del río Gaduares en la Cueva del Gato de Benaoján, para el blog de mis culpas…



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