jueves, 16 de abril de 2026

Senderismo entre El Bosque y Benamahoma, por el río Majaceite



Desde la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, orientamos nuestro sextante didáctico [en compañía de nuestros amigos Manuel y Antonio] una soleada mañana de primavera, en busca de una nueva ruta de senderismo que nos acerca de nuevo al sendero del río Majaceite, un verdadero pulmón verde entre los pueblos blancos de Benamahoma y El Bosque, en la provincia de Cádiz.

Salimos a las 8,00 a.m. desde la tierra de Villalón para transitar por los pueblos vecinos de El Coronil, Montellano y Puerto Serrano, que nos permite llegar hasta Algodonales.




Realizamos un alto en el camino en la Venta-Hostal "El Cortijo" para estimular nuestro paladar con una respetable tostada acompañada de la tradicional zurrapa de lomo blanco [o manteca colorá] con su café correspondiente, que nos permitirá afrontar con ciertas garantías nuestra didáctica y gastronómica jornada que se avecinaba por aquellos lares serranos.



A los pies de Zahara de la Sierra se encuentra el embalse de Zahara-El Gastor construido en 1992, y que almacena más agua que nunca, gracias a las últimas lluvias caídas [4.473 litros por metro cuadrado en lo que va de año hidrológico, y cerca de 1.300 litros en los diez primeros días de febrero].




Zahara de la Sierra se alza sobre la Sierra del Jaral, cuya fortaleza de origen nazarí nos observa desde un emplazamiento privilegiado, asentada sobre la cresta de una enorme roca.



La retina del recuerdo comienza a proyectarme algunas imágenes cargadas de cierta nostalgia, cuando disfrutábamos del noble deporte del cicloturismo con nuestros amigos Salvador, Juan, Manolo y Juan Antonio, entre otros compañeros deportistas.

Recuerdo que desde Morón subimos una fría mañana de invierno a golpe de pedal hasta el vecino pueblo de Coripe, donde nos esperaba tras una bajada y subida respetable, el Puerto del Castaño, para continuar por la Muela, Algodonales, Zahara de la Sierra, donde brilla con luz propia el Puerto de las Palomas [a veces descendíamos por el Puerto del Boyar], bajamos por Grazalema [donde comíamos en la Plaza del Ayuntamiento un buen bocadillo acompañado de una buena cerveza]. Y de vuelta, de nuevo por Zahara de la Sierra, Algodonales y Coripe hasta volver a la tierra de Villalón. Gratas jornadas de cicloturismo que han quedado almacenadas en nuestra memoria por ser irrepetibles, y que forman parte ya de nuestra nostalgia.

El Puerto de las Palomas a 1.357 metros de altitud, ha sido testigo innumerables veces de la Vuelta Ciclista a España y Andalucía.

 



También recuerdo aquel día soleado cuando acompañamos a nuestra amiga Toñi que participaba en Grazalema en un concurso de pintura rápida, en junio de 2014, lo que nos dio pie para realizar con mi amigo Manholo por vez primera el sendero del Majaceite, entre Benamahoma y el Bosque.




Visitar Grazalema nos ha permitido viajar a tiempos pretéritos. Como por ejemplo, cabe destacar que hemos sido testigos en varias ocasiones de la Recreación Histórica de "Sangre y Amor en la Sierra" donde la figura de José María Hinojosa Cobacho "El Tempranillo" (Jauja, Córdoba, 1805-Alameda, Málaga, 1833) nos introduce en el bandolerismo de la época, en la que muchas personas por diversas circunstancias se vieron obligadas a echarse al monte. No cabe duda, de que la miseria de la época generaba un caldo de cultivo que obligaba a algunas personas a probar el ventajoso mundo del contrabando o introducirse en las partidas de bandoleros.

Entre breves pinceladas de historia cabe destacar que entre el 714 y el 716 se produce el reparto de tierras por los árabes. Durante su dominio y hasta la denominada Reconquista se realiza una verdadera revolución cultural y de desarrollo en todo el municipio: las manufacturas, almazaras, molinos de harinas, infraestructura hidráulica, artesanía de la piel y la cerámica, junto con su peculiar estilo de urbanismo de la villa con teja árabe.

En tiempo de Al Ándalus, las mejores tierras se encontraban en las cuencas de los ríos Guadalquivir y Genil, siendo destinadas para la población árabe, mientras que las tierras cercanas a la serranía lo serán para la población bereber [que era mayoría de población musulmana], lo que traerá graves consecuencias en el futuro tras la muerte del caudillo Almanzor.

La primera denominación de Grazalema árabe bereber fue Madinat ibn as-Salin-Zullema, Ben-Zulema y Az-Zulema. En el siglo X con la victoria del Califa Abderrahmán III sobre Omar Ben-Hafsun "El último bandolero andalusí", Grazalema se integra en el Califato de Córdoba hasta su dispersión en los reinos de taifas.

La antigua Gran Zulema andalusí, fue una importante ruta de los almorávides y almohades -tierra de antiguas fronteras-, posterior ruta de los bandoleros y del contrabando hacia Gibraltar por el “Camino Inglés” y refugio posterior de los maquis.

Al Ándalus fue el primer país de occidente en contar con una infraestructura hidráulica como los molinos de agua, acequias, sistemas de riesgo, etcétera, ayudado por la tradicional noria que convirtieron las tierras marchitas en huertas y vegas fértiles.

Sin embargo, en el siglo XVI se produce una fuerte represión contra la población morisca de las Alpujarras, que sufrió la intolerancia cristiana después de la toma de Granada, lo que contribuyó a sembrar el descontento con la posterior Pragmática Sanción de 1567 o Pragmática antimorisca promulgada por Felipe II con el único objetivo de obligar a los moriscos a convertirse al catolicismo abandonando sus modos de vida y las costumbres islámicas tales como la prohibición de usar la lengua propia, hablar, leer y escribir en árabe, no usar nombres ni sobrenombres árabes y todo lo que fuera contrario al Cristianismo, lo que trajo como efecto colateral las sangrientas luchas de 1568-1571 con la sublevación de las Alpujarras con Aben Humeya en Órjiva y Poqueira entre otros pueblos, que se extendió hasta la Serranía de Ronda, con el posterior destierro en 1609 con Felipe III de los denominados monfíes o moriscos refugiados en las serranías que conllevó consecuencias tan graves como el abandono de los campos de cultivo.

Rodrigo Ponce de León conquista Grazalema entre 1483 y 1485. El escudo heráldico del Ayto. de Grazalema es original de los Ponce de León. Puede darnos una idea como ejemplo de desarraigo de los moriscos la poesía de Abul Beka, poeta rondeño del siglo XIII cuando observaba como se empezaban a perder tierras en beneficio de las tropas cristianas.

Ya llora al ver sus vergeles
y al ver sus vegas lozanas ya marchitas,
y que afean los infieles, con cruces
y con campanas, las mezquitas.

Por otro lado, las partidas de bandoleros en el siglo XVIII con el popular bandolero “El Tempranillo”, su mujer María Jerónima Francés y su hijo que dejaron una profunda huella en Grazalema.

Después de 1936 se formaron partidas de maquis –guerrilleros antifranquistas que se refugiaron en la serranía–.

 

En nuestra anterior visita a Grazalema nos encontramos con numerosos paneles de azulejos [del andalusí, azzuláyǧ] que nos introducen en su interesante historia, cultura, gastronomía, aperos de labranza, arquitectura popular, etcétera. Muchas fachadas se encuentran decoradas con las tradicionales macetas de barro cocido cargadas de flores que enriquece el casco urbano creando un bello contraste visual.

La Sierra de Grazalema con sus privilegiadas vistas, ha sido el primer espacio natural declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en la Península Ibérica -1977- donde se pueden apreciar unas condiciones microclimáticas especiales de humedad y temperatura, lo que hacen posible la presencia de un tipo de abeto –el pinsapo– junto a las cabras montesas, la amapola endémica o amapola de Grazalema –que sólo existen en ese territorio–.

 


Corredor natural del Puerto del Boyar


Hace unos días realizamos otra ruta de baja intensidad desde Grazalema al Puerto del Boyar, que discurre por el río Guadalete, que nace en las inmediaciones de dicho Puerto. El nombre de “charcones” alude a los charcos a los que quedaba reducido el río durante el verano, llegando incluso a secarse durante el periodo estival.

Desde Grazalema, a través del Puerto del Boyar a 1103 m. de altitud, nuestra retina captaba al instante la impresionante panorámica del "Salto del Cabrero", -un impresionante pasillo natural en piedra- hasta llegar al pueblo de Benamahoma, cuya etimología proviene del árabe “Bena Mahummad” que significa “Hijos de Mahoma”. Bena, es el plural de Ibn que significa hijos.


¡Por qué llueve tanto en la Sierra de Grazalema!

 

Es un territorio muy rico a nivel hídrico, ya que las nubes que provienen del Atlántico son muy generosas en estas montañas. En la Sierra de Grazalema se registran los mayores índices pluviométricos de Andalucía y uno de los mayores de España. Los paneles informativos a lo largo de nuestra ruta nos informan que en el Corredor del Boyar, que es un valle abierto hacia el mar, se produce un “efecto embudo”, quedando las masas lluviosas atrapadas que obligan a descargar las precipitaciones. Este singular hecho climático posibilita el crecimiento de unos abetos muy especiales, los pinsapos.

 

Dicen los meteorólogos que en la Sierra de Grazalema llueve mucho porque los vientos procedentes del Estrecho de Gibraltar se encuentran con los del Atlántico, que son más fríos, teniendo lugar una condensación de nimbos [lluvias uniformes, pero sin tormentas] y cumulonimbos [portadoras de lluvias con tormentas y aparato eléctrico] a su paso por la Sierra de Grazalema, generándose el denominado efecto Foehn, origen de las lluvias muy copiosas.

Tras ascender y superar las masas lluviosas la barrera montañosa descarga lluvia en la vertiente de barlovento [de donde sopla el viento], desciende por la vertiente opuesta o hacia donde va el viento (sotavento), seca y mucho más cálida.

La Sierra de Grazalema actúa como una de las primeras barreras naturales que han de sortear los núcleos nubosos procedentes del Océano Atlántico, que penetran en la Península Ibérica. Las nubes ascienden desde la cota 0 hasta los 1.600 metros de altura, produciéndose una condensación de vapor de agua, debido al enfriamiento, que da lugar a abundantes precipitaciones.

La Sierra de Grazalema con sus privilegiadas vistas, ha sido el primer espacio natural declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco en la Península Ibérica [1977], donde se pueden apreciar unas condiciones microclimáticas especiales de humedad y temperatura, lo que hacen posible la presencia del pinsapo, las cabras montesas o la amapola endémica de Grazalema.



Llegar al sendero del Majaceite nos ha supuesto  una verdadera odisea por las numerosas obras en las carreteras, muy deterioradas por el temporal de febrero. El Puerto de las  Palomas se encontraba cerrado al tráfico. Tuvimos que transitar hasta Grazalema, y al llegar al cruce del Puerto de las Palomas con Benamahoma, también se encontraba cerrado al tráfico por obras. Tuvimos que desplazarnos hasta  Villaluenga del Rosario y Ubrique hasta llegar a El Bosque.




Sendero El Bosque-Benamahoma, por el río Majaceite

Comenzamos en El Bosque siguiendo el curso del río Majaceite hasta llegar a su nacimiento en Benamahoma. Nos esperaba un sendero lineal de baja intensidad en la ida, aunque existen muchos escalones de piedra que convierten una parte del sendero en moderado. La vuelta se hace más al ser cuesta abajo.



Una ruta que invita al senderista a desconectarse de la rutina diaria y dejar el estrés urbano para recibir a cambio el aire puro y fresco de la serranía. Un camino relajante acompañados del murmullo del agua que desciende desde la Sierra entre un auténtico túnel verde que forman los bosques en galería donde casi no penetra el sol gracias a la abundante arboleda. El sendero invita al senderista a detenerse para disfrutar del paisaje.



A lo largo del recorrido predomina una frondosa vegetación entre helechos, lentiscos, chopos, fresnos, sauces, álamos, olmos, grandes higueras y nogales, con el canto del ruiseñor, las currucas y el mirlo común, entre otros pajarillos de su hábitat.

Una senda fluvial que conecta dos de los pueblos blancos de la provincia de Cádiz: Benamahoma y El Bosque.

 


A lo largo de nuestra ruta nos encontramos con varias pasarelas de madera y puentes que nos derivan hacia uno y otro lado del sendero, que en algunos tramos salva una fuerte corriente de agua. Es frecuente encontrarse jalonados a lo largo del sendero, casi ocultos entre la vegetación, algunos chaparros o alcornoques (Quercus suber) próximo al sendero del río.

 

El Majaceite es el río truchero más meridional de Europa, siendo esta ruta de senderismo, una la más visitada no sólo de Cádiz, sino de Andalucía. Un bosque encantado con el río como protagonista y algunas pozas que permiten refrescarse durante la época estival, aunque no está permitido el baño, para proteger la flora y fauna del lugar.

 



El senderista tendrá la visión de que la naturaleza ha creado un verdadero paraíso al formar un bosque de ribera envuelto por la vegetación, y donde predominan numerosas higueras a lo largo del recorrido. De vez en cuando se hace necesario un descanso, lo que denominamos en nuestro argot "una cigarrá" sobre los puentes y pasarelas, recordando aquella canción del inmortal dúo Simon y Garfunkel «Bridge over Troubled Water» / Puente sobre aguas turbulentas".



Antiguo batán como vestigio de una época


A través del curso del río Majaceite se puede observar la estrecha relación que ha existido siempre entre el ser humano y el agua a lo largo de su historia debido a que existen restos de molinos harineros y antiguos batanes, que eran unos ingeniosos sistemas hidráulicos compuestos de gruesos mazos de madera movidos por un eje para golpear y dar cuerpo a los paños y tejidos para que tuvieran consistencia. En los antiguos batanes se tejían las antiguas mantas de Grazalema, históricamente famosas por su alta calidad, elaboradas con pura lana virgen de oveja por métodos tradicionales.


Tan importante llegó a ser Grazalema comercialmente durante los siglos XVIII y XIX que fue considerado “Cádiz el Chico”, como nos recuerda un restaurante en pleno corazón de Grazalema que conserva el mismo nombre.

El flujo de agua del río Majaceite era constante durante todo el año, lo que permitía el funcionamiento no solo de la maquinaria del batán, sino también de los molinos harineros para moler grano.

 



El movimiento se producía gracias a la energía que producía el río y que hacía mover las norias [nā‘ūrah, en andalusí], los molinos harineros y una antigua hidroeléctrica. Es posible que haya nutrias nutriéndose de truchas en estas aguas frías y transparentes, aunque nuestra retina no ha tenido la satisfacción de poder observarlas, aunque sí percibir el frescor de la frondosa vegetación que impregnan nuestros sentidos junto con el continuo gorjeo de los pajarillos.

Entre la fauna del río destacan los barbos, las truchas y las culebras de río.

El río Majaceite baja limpio, puro y transparente, a través de su curso natural albergando un ecosistema de ribera densamente poblado que crea una especie de túnel vegetal ideal para combatir las elevadas temperaturas estivales.

Grazalema contó durante el siglo XIX con una importante industria textil, que llegó incluso a competir con la industria catalana.

La fuerza natural del agua ha hecho posible que en Grazalema se desarrollaran importantes industrias artesanas. A lo largo de la historia han sido importantes los molinos harineros, molinos de aceituna, fábricas de paños de lana, batanes, curtidos de piel, etcétera.


Cerca del nacimiento del Majaceite, el agua corre ladera abajo




Y llegamos al nacimiento del río Majaceite, en Benamahoma, el mayor afluente del río Guadalete, donde nos hartamos de su agua minero medicinal, llenando nuestra cantimplora. 




En el nacimiento del Majaceite comienza el sendero del Pinsapar, a unos 350 metros, donde habitan las últimas reliquias de bosque de coníferas de la era glaciar, y cuyo sendero asciende hasta cerca de Grazalema.

Para recuperar fuerzas, hicimos un alto en el camino en el bar González, donde degustamos algunos platos tradicionales.





Tras haber realizado el sendero de ida por el río Majaceite con nuestros amigos Manuel y Antonio, tocaba volver por el mismo itinerario, pero ahora en descenso. Terminada nuestra ruta por el Majaceite, llegamos a El Bosque, donde hicimos un alto en el camino en el Museo del Queso que no pudimos ver al cerrar a las 5,30 de la tarde, pero pudimos comprar en la tienda una cuña de queso semicurado de mezcla de cabra payoya y oveja grazalemeña. ¡Algo es algo!

Y tras disfrutar de una grata jornada de senderismo volvimos a nuestro lugar de origen ubicado en la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, pensando en volver, pero en una nueva ocasión para realizar la ruta de los pinsapos, que formará parte de otras interesantes letrillas en el blog de mis culpas, y que compartiré con nuestros amigos…


Desde el sendero del Majaceite, en grata compañía de Antonio y Manolo, compañeros en el sendero del Majaceite, para el blog de mis culpas...


P.D. La casualidad o tal vez una alineación de planetas quiso que durante la primera parte del sendero nos encontrásemos con Antonio y su mujer, confirmando la vieja teoría de que "Hay gente de Morón por todas partes".

Es conveniente tener en cuenta de que a lo largo del sendero existen numerosas raices superficiales de árboles, y si no miramos al suelo podemos tropezar. El que escribe estas humildes letrillas tropezó con una de ellas, poniendo rodilla en tierra. Un respetable hematoma (moratón) en la falange del pie derecho me ha quedado como recuerdo del sendero.


Enlaces interesantes

Grazalema, "reminiscencias y efluvios que impregnan nuestros sentidos"

El río Majaceite, entre Benamahoma y El Bosque

Visita a Ronda con nuestros amigos Antonio y Manuel

Grazalema, "Sangre y mor en la Sierra" I

Redescubrir la "Ruta Romántica"

El camino inglés -entre Ronda y Gibraltar-

Ruta de los Almorávides y Almohades en el Bajo Genal

Senderismo entre Grazalema y el Puerto del Boyar

Visita a Ronda con nuestros amigos Antonio y Manuel

No hay comentarios:

Publicar un comentario