martes, 30 de junio de 2020

La Mezquita de Córdoba entre la tergiversación de la historia

Foto: Abdelkhalak Elfassi

A la memoria del arabista local Ricardo Barroso Martínez y del arabista y profesor de la Universidad de Sevilla, Rafael Valencia Rodríguez.


Breve reflexión

Recuerdo [si la memoria no me falla] que a finales de los años 60 del pasado siglo con tan sólo ocho o nueve años de edad observaba en la antigua Enciclopedia Álvarez y Unidades Didácticas de mi época, la Mezquita de Córdoba. También recuerdo antiguas portadas de alguna que otra libreta que comprábamos en la desaparecida Imprenta “La Concepción” ubicada en la tierra de Villalón, donde venía la silueta de un mapa provincial de la ciudad de los califas acompañada de tres fotografías significativas en su margen derecho, donde brillaba con luz propia la Mezquita de Córdoba. El mapa se recortaba [por los casi párvulos] cuando se finalizaba la libreta para formar los territorios de Andalucía y de España que cantábamos de memoria en la clase "Almería, Granada, Málaga, Córdoba, Jaén, Sevilla, Cádiz y Huelva", así como las tablas de multiplicar. Ni que decir tiene, que aquel zagal menor de diez años que estudiaba [España limita al Norte con el Mar Cantábrico] y que no supiera decir correctamente de memoria la lección en aquel contexto de miedo escénico [la letra con sangre entra, era el dicho de la época], era posible que le esperara algún que otro palmetazo en su frágil mano. Y para más "inri", si no asistía a misa los domingos y fiestas de guardar [donde se le firmaba un pequeño cartón que acreditaba su asistencia], se arriesgaba a que el lunes por la mañana temprano, fuese aún más complejo en aquella España invertebrada y en blanco y negro mientras el NO-DO que se proyectaba en los cines de mi pueblo [Teatro Cine Oriente y Central], contribuía a potenciar nuestra propia ceguera anestesiando la ingrata realidad, proyectando su particular cosmovisión del mundo.

Posteriormente, [entre 1970-1975] en el antiguo Instituto Nacional de Enseñanza Media de mi pueblo (I.N.E.M.) jamás escuché a ningún docente [vinculados la mayoría de ellos con el nacionalcatolicismo de la época] mencionar el término Santa Catedral ni tampoco escuché como en la actualidad el comentario de que gracias a la protección de Iglesia, la Mezquita ha logrado sobrevivir hasta nuestros días sin haberse convertido en un montón de ruinas. Si esto último fuera cierto, también debería ser justo reconocer la figura histórica de Boabdil, quien entregó Granada para evitar una masacre de su pueblo a manos de los irrefrenables ejércitos de Fernando e Isabel que rodeaban Granada.

Nunca me he explicado el motivo por el cual algunos historiadores [vinculados más con su propia ideología que con la historia] sigue intentando ocultar el término alminar. Como tampoco se entiende de que desde el 711 hasta 1492 [o 1609] Al Ándalus haya sido considerado por la Iglesia y por éstos mismos historiadores un mero paréntesis en la Historia de España, no reconociendo que el primer Renacimiento que sacó a Europa de la sus propias tinieblas se dio en Al Ándalus, pero en lengua árabe. 

Es indudable que la cultura andalusí no sólo ha marcado la historia y la cultura de España sino que nos legaron su huella en muchos aspectos de nuestra personalidad y en una forma de entender la vida del pueblo andaluz, sin mencionar su gran contribución a nuestro idioma. Por si fuera poco, le debemos más de mil traducciones de los clásicos griegos al árabe, llevadas posteriormente al latín por los eruditos cristianos. La escolástica de influencia cristiana se basa en los orígenes de la madraza andalusí, como centro de estudios superiores.

No cabe duda de que la información que ofrece el Obispado de Córdoba a los visitantes de la Mezquita de Córdoba intenta reescribir la historia, al desaparecer por completo el término histórico Mezquita, con lo que se tergiversa un Patrimonio de la Humanidad [nombrado por la UNESCO en 1984] que debiera ser patrimonio de todos.

En 1998, un cambio en la Ley Hipotecaria permitía a la Iglesia apropiarse de miles de edificios gracias a que el obispo de la diócesis diera fe y certifique que pertenecen a la Iglesia, actuando como notario público. Otro milagro aún mayor ha sido disponer de un edificio de 23.400 metros cuadrados en pleno casco histórico de Córdoba, totalmente gratis y cuyos gastos de conservación los pagamos entre todos.

Una visita al histórico monumento que cuesta 11 euros para los adultos, siendo considerado donativo exento de tributación y visitado por un millón de visitantes. Es una nueva forma de tomar las ciudades [no como en la Edad Media que la cruz precedía al pendón real como en la toma de Córdoba y Granada, simbolizando que importaba más la recuperación de la fe cristiana que la conquista territorial]. Da la impresión de que se ha olvidado aquello de que «Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios» y es que la verdad sea dicha “poderoso caballero” es el que se encuentra en la faltriquera.

Hubiese sido tal vez más ético e incluso estético rebautizar este histórico monumento como “La Mezquita-Catedral de Córdoba” contribuyendo a una tolerancia cultural que tanta falta nos hace, sin olvidar que la Mezquita de Córdoba, al igual que la Alhambra de la antigua Garnatha, la Giralda de la antigua Isbiliya o el río Wad al-kabir [río padre de Andalucía] pertenecen por derecho propio a nuestra identidad como pueblo sin que sea necesario amputar nuestra realidad histórica.


Es posible que la impresionante Mezquita de Córdoba sea el edificio más prodigioso del Islam occidental y una de las cumbres del arte de todos los tiempos al formar parte de la denominada trilogía la arquitectura de Al Ándalus cuyos efluvios emocionan al viajero, aunque no sea arabista ni arqueólogo mientras que el río padre de Andalucía [Guadalquivir -wad al-kabir-] como cauce de culturas discurre a través del Puente Romano para acudir al encuentro de la antigua Isbiliya durante su curso [ya navegable] hasta la desembocadura en Sanlúcar de Barrameda [shaluqa bar-am-ma'ida].

Si la Mezquita de Córdoba puede ser considerada como el monumento culminante del arte islámico religioso en Al Ándalus, el conjunto de La Alhambra “kalat al Hamra” (fortaleza bermeja) y el Generalife “Yannat al-Arif” es un referente en la arquitectura y arte musulmán para el disfrute de los sentidos, donde la armonía y el refinamiento alcanzan cotas sublimes sin olvidar el antiguo alcázar de la Aljafería, considerado como el símbolo del arte taifal.

A la Mezquita de Córdoba se accede en su lado norte por la Puerta del Perdón [de estilo mudéjar, 1477], que nos introduce en el Patio de los Naranjos [antiguo patio de las abluciones]. La Mezquita tiene una orientación norte-sur con 175 metros en dirección hacia el río Guadalquivir por 128 metros en sentido oeste. Cualquier observador percibe que su orientación [norte-sur] no coincide con la tradicional construcción árabe noreste-sureste orientada hacia la Meca.

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En nuestra anterior visita al museo de Medina Zahara nuestra retina captaba varios paneles ilustrativos entre los que brilla con luz propia la orientación de la Mezquita de Córdoba en comparación con las otras mezquitas de Madinat al-Zahra. La orientación de las mezquitas de Madinat al-Zahra era la correcta en dirección hacia La Meca, lo que difiere con respecto a la Mezquita Aljama de Córdoba [norte-sur].

Existen muchas teorías [para todos los gustos] entre las cuales caben destacar algunas:

Al comienzo de la influencia musulmana en Al Ándalus, la mayoría de las tribus estaban formadas por guerreros brillando por su ausencia los científicos. Una de las teorías nos cuenta que los astrónomos del siglo VIII no tenían la altura de miras que demostrarían sus colegas del siglo X al orientar correctamente sus mezquitas aljamas.

Otra de ellas, nos dice que Abderramán I en el año 875, inició la construcción de la Mezquita Aljama sobre los restos de una antigua iglesia visigoda. 

Existe otra que nos habla de que su orientación no mira hacia La Meca sino a Damasco debido a la nostalgia que Abderramán I “Abd al-Rahman ben Muawiya al Dajil” -El Inmigrado- sentía por Damasco, expresada por él mismo en su poesía.

Lo que parece evidente es que los primeros musulmanes que invadieron España no eran gentes de ciencia, al ser en su inmensa mayoría bereberes guerreros y su proceso de arabización estaba muy reciente. Por tal motivo, a comienzos de Al Ándalus existieron problemas para orientar de forma correcta el mihrab de las mezquitas, lo que explica que la mezquita de Córdoba, por ejemplo, tenga su mihrab mal orientado.



Cuando el viajero comienza a acercarse desde la Torre de Calahorra "Qala'at al-hurriya"- [sede del Museo de las Tres Culturas] a través del Puente Romano sobre el río Guadalquivir “wad al-kabir” como cauce de culturas hacia el impresionante entorno de la Mezquita [que le imprimen a Córdoba un importante sello de identidad], comprenderá que la antigua ciudad califal nos transporta a unos tiempos pretéritos que llegarían a ser referentes en el campo de la sabiduría y del conocimiento con sabios de la talla de Averroes y Maimónides que brillaron con luz propia en el siglo XII.

Si la lengua árabe era sinónimo de cultura y refinamiento, la lengua aljamiada será el resultado de una simbiosis lingüística en el pueblo llano hasta 1609 con la expulsión de la población morisca de las Alpujarras. Los mozárabes y moriscos escribían en lengua aljamiada [escuchar en romance y escribir en grafía árabe]. Tal vez llevara razón Carlos Cano al manifestar “Hace 500 años que perdí mi lengua".

La Mezquita de Córdoba ha sido considerada como uno de los templos musulmanes más grandes y bellos del mundo, antes de su conversión como templo cristiano en 1236. Sus etapas constructivas se desarrollan desde los siglos VIII y X sobre la base de un templo romano, que fue posteriormente la iglesia visigoda de San Vicente. Constituye el escenario principal en la vida cotidiana de las ciudades hispanomusulmanas.


Fases de construcción de la Mezquita de Córdoba

En el 750 d.C la dinastía de los Omeyas sunnies es derrocada en Damasco por los Abasíes chiíes. Abderramán I, como único superviviente de los Omeyas tras la matanza de su familia, viene huyendo a Al-Ándalus, donde arriba a las costas de Almuñécar el 15 de agosto de 755 d.C. y proclama el Emirato Independiente de Bagdad en el 756 d.C. aunque no se proclamó califa. Inicia una dinastía en Al-Ándalus que alcanzaría momentos de gran esplendor, al convertirse Córdoba en la ciudad más importante de Europa.

La Mezquita de Córdoba se encuentra en el corazón de la antigua capital del Califato Omeya. Es el primer monumento de todo el Occidente islámico y uno de los más asombrosos del mundo. Se inicia con Abderramán I, ampliándose posteriormente con Abderramán II, Alhaken II y Almanzor. Comprende cuatro fases constructivas:



1. La mezquita inicial fue levantada por Abderramán I “Abd al-Rahman ben Muawiya al-Dajil -El Inmigrado-” (756-788) con materiales de la antigua basílica cristiana de San Vicente. Se tardó en su construcción 7 años y consta de once naves. Se inspiró en la Mezquita de Damasco, con la tradicional distribución en sahn (patio de las abluciones) y zullah (sala de oración). Se alterna el ladrillo y la piedra (rojo y beig) en el despiece de los arcos. El sentido de la nave se traza en dirección al muro de la quibla [lugar sagrado de las mezquitas que debería estar orientado a la Meca.


Monumento en Almuñécar a Abd Al-Rahmán ben Muawiya al-Dajil (el Inmigrado)

Los primeros musulmanes que invadieron España no eran gentes de ciencia, al ser en su inmensa mayoría bereberes guerreros y su proceso de arabización estaba muy reciente. Por tal motivo, a comienzos de Al Ándalus existieron problemas para orientar de forma correcta el mihrab de las mezquitas. Eso explica que la mezquita de Córdoba, por ejemplo, tenga su mihrab mal orientado.

2. Abderramán II (821-852). Se realiza la primera ampliación de la Mezquita, prolongando el patio de las abluciones y las naves de la oración. En este patio construirá el califa omeya el alminar, que forma actualmente parte de la torre de la catedral.


Abderramán III (891-961). Se autoproclama califa unificando el poder religioso y político creando el “Califato Independiente de Damasco”. En el año 936 manda construir la fastuosa Madinat al-Zahra [Medina Azahara] junto a la capital cordobés, a donde concentra todo el poder político del Califato. Abderramán III efectuó algunas obras, ampliando el patio de las abluciones y construyendo el alminar.


3. Alhakén II (961-976), en pleno esplendor del Califato amplió la mezquita con doce tramos más. Córdoba sustituirá a Damasco como modelo de referencia con la presencia de artistas y arquitectos bizantinos. En este espacio que amplió Alhakén II destaca la cúpula de la antigua capilla de Villaviciosa, así como el bellísimo mihrab que está precedido de rico mosaico bizantino, que entre otros elementos decorativos contiene inscripciones con alabanzas al califa, que data de 965.


4. Almanzor. (938-1002). Realiza la última ampliación en sentido lateral, añadiendo ocho naves a lo largo del lado este del edificio, ampliando de nuevo el Patio de las Abluciones. Es la obra más extensa de todas, lo que da un ejemplo de la ostentación de su poder. Abarató costes al pintar los arcos en bicolor dejando a un lado su bella construcción en piedra y ladrillo.






Las puertas de la Mezquita de Córdoba

1. Puerta del Perdón, en la parte norte de la Mezquita. Nos recuerda a su homóloga del Patio de los Naranjos de la antigua Isbiliya. Miden 10 metros de alto por dos de ancho cada una realizadas en madera de pino y forradas por hojas de bronce.

2. Puerta de los Deanes, en la parte occidental de la Mezquita junto con la de San Esteban y San Miguel. La puerta daba acceso a la sala de oración de la Primitiva Mezquita, realizada en tiempos de Abd al-Rahman I. 

3. Puerta de San Esteban [también daba acceso a la sala de oración de la Primitiva Mezquita, realizada en tiempos de Abd al-Rahman I. 

4. Puerta de San Miguel [se encuentra situada en la ampliación que hizo Abd al-Rahman II].

5. Puerta de Santa Catalina [abierta desde la época de Almanzor que da al patio de los naranjos]. de estilo renacentista por donde salen las hermandades que entran durante la Semana Santa en la Mezquita Catedral.





Los importantes contingentes de bereberes [el grupo mayoritario] que procedían del norte de África iban llegando a Al Ándalus con sus correspondientes conflictos intestinos. Fueron establecidos en las zonas montañosas estando descontentos con los árabes [el grupo dominante] que habían obtenido la parte más sustanciosa del botín territorial en las cuencas de los ríos y valles aunque poco a poco se fueron arabizando, tanto en la religión, como en la lengua y costumbres. La arabización diluyó el purismo árabe original.

Córdoba no dejaría de crecer hasta que estallaría la fitna o guerra civil en 1009. Tenía, al parecer, 21 arrabales, cada uno de los cuales estaba provisto de su mezquita, zoco y al-hamman [baños públicos] según al-Maqqari. Es posible que la antigua Córdoba sobrepasase los 500.000 habitantes, una cifra enorme para su época.

Aparecieron nuevos conceptos tributarios: el azaque para los fieles y la chizyah para los infieles [dimníes o tributarios] y, para todos, un impuesto sobre la tierra, el jarach (contribución territorial).

Foto: Abdelkhalak Elfassi

La mezquita mayor o aljama se situaba en el centro de las medinas. En sus cercanías se localizaba la madraza o escuela de estudios. Desde el alminar, el almuédano llamaba a la oración a los fieles. El alminar estaba ubicado junto a un gran patio con árboles, para aliviar el calor. En la fuente de agua fría se lavaban las manos y los pies para purificarse (patio de las abluciones). La sala de oración, era un espacio espejado de proporciones rectangulares, dispuesto hacia un muro, al-qibla, orientado hacia la Meca. En el centro del muro se situaba el mihrab, nicho vacío que señalaba la dirección de las plegarias. La oración, las enseñanzas, la administración de justicia y las relaciones sociales confluían en el interior de la Mezquita y su entorno. 

La Mezquita de Córdoba no sólo poseía una finalidad religiosa, sino también social, cultural y política. Las madrazas o universidades coránicas llegaron a ser el germen de las futuras universidades europeas. La escolástica de influencia cristiana se basa en los orígenes de la madraza andalusí, como centro de estudios superiores.

Averroes (1126, Córdoba - 1198, Marrakech) era un gran defensor de la ortodoxia aristotélica. Las doctrinas de Avempace (1085, Zaragoza - 1138, Fez) y Averroes fueron bien conocidas en la Europa medieval e influyeron en Tomás de Aquino y otros escolásticos.


El primer Renacimiento en Europa se dio en Al Ándalus en lengua árabe contribuyendo con más de mil traducciones de los clásicos griegos al árabe siendo llevadas posteriormente al latín por los eruditos cristianos. De este modo, fueron receptores del legado griego al traducir a célebres pensadores de la Antigua Grecia a la lengua árabe, lo que produjo un gran avance cultural y científico en contraposición con el oscurantismo del occidente cristiano. 

Desde su fundación en el 786 la Mezquita de Córdoba se irá convirtiendo en un centro de difusión cultural. Las escuelas y academias se situaron junto a las mezquitas con dependencia para profesores y alumnos teniendo un lugar destacado la biblioteca.
Recordar que Alhakén II, creó una biblioteca andalusí tolerante y universal con más de 400.000 volúmenes que abarcaban todas las disciplinas del conocimiento. Poseía en su palacio de Madinat al-Zahra un taller de escribanía con encuadernaciones de altísima calidad y copistas. Tendrían que pasar muchos siglos para poder encontrar en Europa una biblioteca con tanta altura de miras como la que poseía el culto Alhakén II que también destacó por el respeto a los cristianos y judíos.


Libros que trajo desde Bagdad, Damasco, Alejandría, Roma y Bizancio cuyas versiones fueron traducidas posteriormente al latín en la famosa Escuela de Traductores de Toledo, protegida por Alfonso X el Sabio en la que trabajaron musulmanes, cristianos y judíos.

Poco a poco, la medicina, la astronomía y las matemáticas se introducen en la enseñanza superior que se imparten en las mezquitas. Las “madrazas” o escuela de altos estudios, llegará a ser vagamente comparable a la universidad.

La universidad más antigua del mundo “Al Quaraouiyine” se encuentra en la medina de Fez. Según la tradición comenzó a construirse en el año 859 bajo los auspicios de Fátima Al Fihriya quien construyó la mezquita de "Qarawiyyin" asociada a la universidad cuyos estudios principales son religiosos y la lengua árabe. Allí se encuentran más de 4.000 manuscritos escritos a mano. Su biblioteca es también considerada la más antigua del mundo.

El árabe llegaría a ser una lengua sinónima de refinamiento y erudición que sirvió como vehículo para introducir las primeras traducciones al árabe de los filósofos griegos, en especial Aristóteles de la mano de Averroes y que posteriormente se benefició el pensamiento posterior del mundo latino (Santo Tomás).

Cultivaron la literatura, la ciencia, la filosofía y el arte islámico como se pudo demostrar con la captura de Toledo en 1085, lo que hizo adelantar inmensamente los conocimientos de los cristianos revelando la esfericidad de la tierra 400 años antes de Colón. 

A ellos le debemos también las traducciones de los clásicos griegos: la medicina de Hipócrates y Galeno, la geografía, astronomía y trigonometría de Ptolomeo, la geometría de Euclides, la física de Arquímedes, la crítica de Aristarco, y la metafísica de Apolonio, Empédocles y Aristóteles. 

Traducciones de Platón, Aristóteles, Séneca, Plotino, Luciano de Samósata y los grandes padres de la Iglesia desde San Ireneo a San Agustín permitieron que el conocimiento fuese conocido en Europa para dotar de base la filosofía medieval y escolástica.

Los números que utilizamos en las matemáticas se denominan arábicos porque los idearon los árabes. Los musulmanes difundieron conocimientos procedentes de china como la fabricación y uso del papel. Por tal motivo, crearon tantas bibliotecas.

Escribieron muchos libros de viajes, geografía e historia. Cultivaron la música y la poesía ocupó un papel fundamental en la sociedad…

Los futuros eruditos andalusíes emprenderían desde muy pronto viajes a Oriente con el fin de estudiar o de realizar la peregrinación a la Meca. A su regreso traerán consigo las últimas novedades culturales. Pero será en la época de esplendor andalusí [Abderramán III y Alhakén II] cuando los estudiantes crean poder adquirir una formación adecuada sin necesidad de llevar a cabo el tradicional viaje a Oriente.

Uno de los aspectos más sorprendentes fue la facilidad con que fue aceptada la religión islámica por amplias masas de la población hispanovisigoda, siendo denominados “muladíes”, que adoptaron nombres árabes. Algunos llegaron a protagonizar revueltas importantes como Omar Ben Hafsun.

El gran mérito de la cultura andalusí, sin lugar a dudas, fue el respeto por la cultura que encontraron siendo integrado dentro de su propia cultura. Los judíos sabían que el Corán admitía la libertad de culto de todos los pueblos adjudicándoles un rango igual al de los cristianos, sus perseguidores en la Hispania visigoda. En consecuencia, los judíos peninsulares no vacilaron en convertirse en auxiliares de los conquistadores árabes, tolerantes con los cristianos en los territorios bajo su influencia “mozárabes”. Los judíos se adaptaron pronto al mundo islámico mientras los mozárabes mantenían su religión aunque ambos fueron arabizados viviendo en arrabales separados.


Los judíos con la llegada del rigorismo almorávide y almohade se verán obligados a escoger entre convertirse al Islam o exiliarse. Con frecuencia los científicos se ven obligados a partir como le sucede por ejemplo a Maimónides, que vivirá en Egipto desde 1166 hasta su muerte en 1204.

La aristocracia [la jassa] era la clase social más elevada. La masa social se denominaba la amma [artesanos y jornaleros]. El hachib era el personaje más importante después del califa. Almanzor se apoyó en el puesto de hachib para establecer una dictadura militar vaciando de contenido la figura del califa. En el siglo X, Al Ándalus se hallaba completamente arabizado e islamizado gracias a la proliferación de centros educativos ubicados junto a las mezquitas. 

La religión era el elemento aglutinador de la sociedad islámica, estando presente en todas las manifestaciones del espíritu. En Al Ándalus se había impuesto en el siglo IX la denominada escuela malikí que practicaban la ortodoxia mostrándose intransigentes frente a cualquier otra escuela que no se ajustara a sus postulados aunque en tiempos de Abd-al-Rahman III y de Alhaken II, hubo una mayor abertura intelectual, lo que posibilitaba la difusión en Al Ándalus de otras corrientes de pensamiento. La actividad de los jueces tenía un indiscutible carácter religioso plasmado en la sharia “lo revelado” aunque poco a poco aparecerían corrientes enfrentadas en el seno del mundo islámico.

Córdoba cristiana
En el año 1236, Fernando III el Santo “reconquista” Córdoba, siendo su voluntad que entrara primero en la ciudad la cruz antes que el pendón real, simbolizando la fuerza que tenía la Iglesia por encima de la espada [el poder terrenal]. Lo mismo ocurrirá en 1492 los Reyes Católicos con la toma de Granada.

Con la toma cristiana se sustituyen en la Mezquita de Córdoba las palmeras [tan extranjera en Occidente en tiempos de Abderramán ben Muawiya al-Dajil] por los naranjos y se cristianiza el alminar de Abderramán III, adosado a la Puerta del Perdón, con un cuerpo de campanas que se debe a Hernán Ruiz III. El yamur que simboliza “plenitud” es sustituido por una escultura de San Rafael, arcángel custodio de la ciudad.

Cabe imaginarse lo que posteriormente plasmaría en versos el poeta rondeño Abul Beka en el siglo XIII con la desolación que sufrieron los musulmanes tras sus derrotas a manos de las tropas cristianas: "como lloran al ver sus vergeles y vegas lozanas ya marchitas y que afean los infieles con cruces y con campanas, las mezquitas".

El legado andalusí de Córdoba también nos ha dejado “La Ruta del Califato” que comunicaba a dos de las capitales más importantes de Al Ándalus: Córdoba de alcance universal al ser el foco de la cultura más brillante de todo Occidente y Granada nazarí protegida por la Cordillera Subbética. 

No le falta razón al ilustre antropólogo Isidoro Moreno al considerar que la historia oficial de España como nación y su discurso ideológico se asienta en la mitología de la “Reconquista”, según la cual los siglos de Al Ándalus fueron un paréntesis en nuestra cultura cristiana que duró desde el 711 hasta 1609 con la expulsión de los moriscos. Pero no sólo no fue un paréntesis en la Historia de España, sino que gran parte de nuestra identidad histórica y cultural se comienza a labrar durante la historia de Al Ándalus, lo que nos ha dado esa forma de entender la vida. Negar la evidencia de que Al Ándalus mantuvo durante siglos una civilización brillante que la convirtió en faro de Europa, en el mundo intelectual, tan sólo contribuiría a cimentar nuestra ceguera, contribuyendo a amputar nuestra realidad histórica. 


Desde Córdoba, para el blog de mis culpas...



Bibliografía

Cuadernos "Historia 16"


viernes, 7 de febrero de 2020

El dinero [como documento histórico]




Madre, yo al oro me humillo, 
Él es mi amante y mi amado, 
Pues de puro enamorado 
Anda continuo amarillo. 
Que pues doblón o sencillo 
Hace todo cuanto quiero. 
Poderoso caballero 
Es don Dinero…

Francisco de Quevedo


En nuestra enésima visita al Museo de Cádiz ubicado en Plaza de Mina nos encontramos una sala llena de paneles ilustrativos, entre monedas antiguas y lingotes de plata, dedicada al origen y longeva historia del poderoso caballero "don dinero". Mis frágiles entendederas me proyectaban la etimología de algunos términos como moneda “moneta”, dinero “denarius”, salario “salarium” o la ceca [dar al-sikka o casa de la moneda en la Córdoba islámica] entre otros…

En otra exposición ubicada en el Muelle de las Delicias en enero de 2016 sobre "Los Guerreros de Xi´an en Sevilla" nos ilustramos sobre la dinastía Qin Shi Huang Di que al unificar su Imperio simplificó el sistema de acuñación introduciendo un único modelo de moneda. 

Así nacería la “Moneda Banliang”, con una perforación en forma de cuadrado en el centro. Sus reformas cambiarán para siempre China. Bajo su mandato se introduce un sistema uniforme de escritura y se unifican pesas y medidas.

Las medidas como el pesaje estaban estandarizados, de manera que si no se siguen las pautas marcadas, se aplicaban fuertes correctivos. Para fomentar aquel sistema centralizador se prohíben formas de pago tradicionales como las conchas de tortuga en favor de las monedas de bronce perforadas.




Nos recordaba el primer panel ilustrativo que una moneda es un disco de metal, con diseño por sus dos caras, con un peso establecido y la marca de la autoridad emisora, con la que se garantiza su valor.



Lingote de plata procedente de América (1687). Museo de Cádiz


Etimológicamente, el término moneda procede del latín “moneta”, sobrenombre de la diosa Juno Moneta en cuyo templo de Roma se instaló, en el año 269 a.C., la primera ceca o taller de fabricación de monedas. 

En tiempo de los sumerios en el 3.000 a.C., se utilizaba la sila de cebada [equivalente a 1 litro de volumen] como el primer dinero conocido de la historia mientras en la antigua Mesopotamia en el 2.150 a.C. aparece el siclo de plata.

En el 640 a.C. el rey Aliates de Lidia, en la Anatolia occidental [actual Turquía] comenzaba a acuñar monedas en oro y plata garantizando su valor. Comenzaba el poder a apoyarse en la moneda.

Y dinero deriva de “denarius”, nombre de la moneda romana de plata para diferenciarlo del aureus “oro que equivalía a 25 denarius en plata” o el sestercio “sestertius, de bronce”.

Salario deriva del latín "salarium", que significa pago en sal durante el antiguo Imperio romano, donde muchas veces se hacían pagos a los soldados con sal, la cual valía su peso en oro. 

Nos dice el Evangelio de Mateo en el Nuevo Testamento que fueron 30 piezas de plata el precio por el cual Judas Iscariote traicionaría presuntamente a Jesús. 

De Constantino en adelante, el Estado romano inundó la economía de “oro solidus”, que se convirtió en el símbolo de un nuevo orden y marca distintiva del Imperio. Una libra de oro equivalía a 72 monedas de oro.

La moneda posee tres elementos diferenciales: el metal, el peso y los tipos o representaciones por ambas caras (anverso y reverso). Antes del uso de la moneda el hombre conseguía lo que necesitaba por medio del trueque o el intercambio. Este sistema variaba según las sociedades que lo practicaban, pero generalmente se trataba de productos naturales como el cacao, arroz, pieles de animales, incluso cabezas de ganado, de cuyo término latino "pecus" deriva el término pecunia (rebaño). 



Museo de Cádiz


Origen de la moneda

La moneda surgió por primera vez, tras una lenta evolución, en el siglo VII a.C. el Lidia (Asia Menor), la actual Turquía. Era de electrón -aleación de oro y plata-, y su forma aún no era redonda y regular, representado en una cara la marca del punzón -denominada marca incusa-, y en la otra cara, un animal. 

El uso de la moneda se extendió rápidamente por toda la Magna Grecia y el sur de la península Itálica. Estas primeras monedas griegas eran de plata constituyendo en muchos casos verdaderas obras de arte. Los tipos representados solían ser divinidades y temas relacionados con las ciudades que emitían las monedas, como productos básicos de su economía o personajes y hechos relacionados con su historia local.

En la mitología griega, Caronte era el barquero de Hades “inframundo” encargado de guiar las almas de los difuntos al otro lado del río Aqueronte “río del dolor” si tenían un óbolo -moneda griega de plata- para pagar el viaje, razón por la que en la Antigua Grecia los cadáveres se enterraban con una moneda bajo la lengua, costumbre importada por la Antigua Roma. Aquellos que no podían pagar tenían que vagar 100 años por las riberas del río Aqueronte.

Las primeras monedas eran fundidas, técnica que también fue la adoptada por Roma para sus primeras monedas en el siglo III a.C.

La fundición era una técnica simple y rápida pero de peor calidad. Consistía en verter metal líquido en moldes de arcilla u otro material refractario, en el que previamente se habían grabado los tipos de las dos caras de la moneda. Las cavidades tenían a veces forma de árbol, con canales por los que corría el metal. Cuando el metal se solidificaba se cortaban, dejando una marca característica en las monedas obtenidas por este procedimiento.

En 1519 Hernán Cortés junto con los conquistadores españoles quedaron anestesiados por el oro azteca. Era evidente que los pueblos indígenas no entendían semejante obsesión al utilizar éstos como trueque las semillas de cacao [xocolātl] o los rollos de tela.


Bolsa de Madrid




Durante la época Azteca, el comercio creció mucho en Mesoamérica. El cacao llegó a ser más valorado que el oro, convirtiéndose en moneda corriente.

Los españoles se enteraron por los mayas de Yucatán que el cacao era “Moneda del Reino”, así como fuente de alimento y bebida. Pronto, Cortés y sus secuaces descubrieron que las “almendras” se podían utilizar para comprar cosas y pagar los salarios de sus peones nativos, como los esenciales cargadores. Así lo describió el cronista milanés Pedro Mártir de Angleria:

..."¡Oh feliz moneda! No solo es una bebida útil y deliciosa sino que no permite la avaricia ya que no puede guardarse largo tiempo…".

No mucho después de la caída de Tenochtitlán, el salario diario de un cargador era de 100 granos de cacao, lo que pone en perspectiva la siguiente lista parcial de precios de mercancías en Tlaxcala que aparece en un documento de 1545:
  • Una buena Pípila (hembra de pavo) 100 granos
  • Un Pavo 200 granos
  • Una liebre o conejo de monte 100 granos
  • Un conejito 30 granos
  • Un aguacate 3 granos
Algunos países siguen usando como recuerdo en sus monedas actuales el objeto usado como intercambio por sus antepasados, como Ghana que representa como tipo de sus monedas la concha de molusco llamada caurí.


Escudos de oro y plata de la Fragata "Mercedes"


La plata mexicana que se acuñaba en Nueva España se hizo moneda universal con la primera globalización, siendo la primera moneda de curso legal en Estados Unidos, hasta qu fue prohibida en 1857. El símbolo del dólar proviene de las dos Columnas de Hércules que aparecían en el reverso del Real de a Ocho español.


Para fabricar monedas se requieren unos recursos metálicos que varían según la riqueza del país o entidad emisora. Los metales más utilizados desde la Antigüedad eran el oro y la plata, que al principio se utilizaban puros y más tarde aleaciones con metales de inferior calidad. También se utilizaba el cobre y sus aleaciones, como el bronce y el latón. 



Banco de España. Madrid


La acuñación

La acuñación de martillo fue el procedimiento más usual desde que se inventó la moneda. Se colocaba el cospel o trocito de metal entre dos troqueles o cuños de bronce o hierro, uno fijo en el suelo, con el anverso, y otro móvil con el reverso, que se manejaba con la mano. Se golpeaba con un martillo de tal manera que quedaban impresas las dos caras.

A partir del siglo XVI se mecanizó este proceso, perfeccionando y acelerando la producción de monedas. Se comenzó a utilizar el sistema de molino o noria por animales o por fuerza hidráulica.

Felipe II instaló una moderna máquina en 1582 en Segovia, denominada “Ingenio de la moneda”. Y posteriormente se adoptó la prensa de volante o balancín, que se extendió durante el siglo XVII, y que permitió grabar las dos caras y el canto de la moneda simultáneamente. 

A lo largo del siglo XIX se fueron instalando las prensas movidas por vapor, y con la electricidad las mejoras han ido aumentando hasta nuestros días.


Pagos y tributos

La primera función que debe cumplir una moneda es la de ser medida de valor, tener un valor constante y servir para pagar. Las primeras monedas se hicieron para pagos de campañas militares y a los funcionarios, así como para costear la construcción de edificios públicos. Posteriormente se vieron sus ventajas y se ampliaron su uso al pago de impuestos y otras necesidades. 

Para desarrollar transacciones comerciales no hacían falta monedas, como lo demuestra el hecho de que grandes pueblos dedicados al comercio como los egipcios, mesopotámicos o fenicios no las necesitaban. Sin embargo, sus ventajas, como el ser manejable, fácil de llevar e identificar hicieron que se convirtieran en un vehículo importante para el comercio y un instrumento de cambio eficaz en las transacciones.


Símbolo de riqueza

Las monedas, por estar fabricadas con metales nobles siempre han sido símbolos de poder, riqueza y prestigio. Para algunos pueblos poder acuñar monedas significaba un alto prestigio que demostraba su capacidad económica.

El poderío económico de Florencia fue creciendo a lo largo del siglo XIII teniendo su máxima expansión en el siglo XIV gracias a la industria de la lana, de la seda y de las operaciones bancarias con una vasta red de contactos que abarcaban la mayor parte del mundo cristiano e incluso del islámico. Eran expertos en finanzas y comercio, que adoptaron la moneda del oro, llegando el florín a desplazar a las fluctuantes piezas de plata como moneda mundial de la época. La producción, el comercio y los préstamos [el verdadero negocio] eran manejados por las mismas manos. Los Médicis remuneraban las enormes sumas que le habían sido confiadas por sus clientes entre el 8 y el 10%, mientras que el que cobraban por sus préstamos, podía superar el 25%. Los florentinos eran los socios capitalistas más importantes de la época, destacando como poderosos banqueros los Strozzi o los Médicis.

El poderío económico de Florencia, capital de la Toscana, durante el Renacimiento crece durante el siglo XIII y se expansiona a lo largo del siglo XIV gracias al comercio, a la industria y a las operaciones bancarias teniendo el monopolio y el tráfico a gran escala de muchos productos con una vasta red de contactos que abarcaban la mayor parte del mundo cristiano e islámico. En todas las ciudades importantes de Inglaterra, Francia y Flandes existían sucursales florentinas.

La banca revolucionará las finanzas a través de dos cuentas: la de crédito y la de débito. Mediante los Libros Mayores el mecenas conoce sus finanzas en tiempo real. Se conceden préstamos y cartas de crédito canjeables en muchos países. Un goteo financiero del que dependía toda una tropa de artistas.

El poderío económico de Florencia fue creciendo durante el siglo XIII y expansionándose a lo largo del XIV no teniendo parangón en ninguna parte de Italia ni de Europa, llegando a tejer una vasta red de contactos que abarcaban la mayor parte del mundo cristiano e islámico.

Gracias a sus constantes reservas, el florín de oro desplazaba a las fluctuantes monedas de plata de la escena internacional. La acumulación de tanto dinero llevaron a los Médicis a convertirse en verdaderos mecenas del arte. Una época muy rica en la arquitectura, escultura, pintura y en las letras.

La clase alta de Florencia tenía un enorme poder financiero. Florencia era en el siglo XV un hormiguero de bancos especializados en préstamos semanales y de joyas.

La práctica de atesorar y ahorrar monedas han sido de las más usuales a lo largo de la historia, tanto particulares como por gobiernos. Los llamados “tesorillos” como el reciente descubrimiento del “Tesoro de Tomares” eran guardados en vasijas de cerámica, bolsas de cuero…y los que han llegado hasta nosotros aportan gran cantidad de datos para la historia de la sociedad de la época. 

Las monedas han sido usadas en muchas ocasiones como adorno personal, formando parte de joyas, como colgantes, amuletos, o han servido para decorar espadas, vasijas u otros objetos. El metal precioso con que están realizadas, así como su valor artístico han contribuido a la generalización de este uso. También se han usado con valor simbólico, como las trece monedas o arras que se entregan a los esposos en la ceremonia del matrimonio.


¡Ante el altar del dinero, todo el mundo se arrodilla!


El mensaje de las monedas

La moneda es un objeto de uso común, que pasa diariamente por nuestras manos sin que, a veces, nos fijemos en ella. Sin embargo, encierra un mensaje y nos transmite una información. Los tipos representados en ella y las leyendas grabadas nos hablan de la sociedad y la cultura que la creó, lo que la convierten en un importante documento histórico.


Economía

El mensaje gráfico que nos aporta las monedas nos indica la fuente de riqueza de un pueblo representándose los productos que abundan en la zona, los que se comercian y son la base económica local. Así los atunes de las monedas de Cádiz, las espigas de trigo y el arado de Obulco, o el racimo de uvas de Acinipo. 

Las representaciones religiosas son muy frecuentes, sobre todo en la Antigüedad. Imágenes de divinidades solas o con sus atributos, templos, santuarios, representaciones mitológicas o símbolos religiosos abundan entre los tipos de monetales. El mitológico Hércules en las monedas gaditanas y la lechuza de las monedas atenienses o los templos de Abdera, Tarraco o de Vesta son algunos ejemplos de ello.


Historia local

Los temas que aluden a la historia y las leyendas son también representados en las monedas. Se refieren a acontecimientos importantes como la construcción de monumentos, victorias militares o deportivas, celebraciones, o hechos relacionados con la fundación de una ciudad. Por ejemplo, las carreras de cuadrigas en la Magna Grecia y Roma.


Imagen de poder

En tiempos en los que no existía la prensa, radio o T.V., la moneda fue el vehículo oficial de propaganda política de los gobernantes, ya que llegaba a todos los lugares y pasaba por las manos de muchas personas. Los mensajes que aluden al buen gobierno y a los beneficios que ese buen gobierno aportan al pueblo y a la sociedad. 

La imagen del poder más usual es la representación del retrato del gobernante en el anverso, costumbre que comienza con Alejandro Magno. Y los buenos resultados de su gobierno son expuestos en los reversos, como alusiones a pueblos vencidos, escudos de las casas gobernantes, o imágenes alegóricas del buen gobierno. 

Las monedas suelen llevar leyendas que informan sobre el gobernante que emite la moneda, el tipo representado, fechas, valores, etc... Aunque las primeras monedas griegas eran anepígrafas [que no porta ninguna inscripción o leyenda] pronto se generalizó la costumbre de añadir inscripciones monetales o leyendas. 

En la Antigüedad la fecha se puede saber a través de diversas formas, como por los nombres de los magistrados, o las titulaciones. La cifra referida a la Era cristiana aparece por primera vez con Felipe II, y a partir de Isabel II son dos las fechas sobre las monedas, una de mayor tamaño referida a la orden de emisión, y otra dentro de una estrellita al año real de acuñación.


CECAS

Durante el Califato de Alhaken II el caudillo Almanzor ocuparía el cargo de director de la ceca de Córdoba en el 967 “Dar al-Sikka”. 

La relación oro-plata era: 1 dinar = 10 dirham en los primeros años pasando después a 12, el felús era la sexagésima parte del dírham según el geógrafo e historiador persa Ibn al-Faqiq.

La ceca era el lugar donde se fabrica la moneda. En el caso de Grecia, por ejemplo, son las ciudades las que emiten y hacen monedas, en Roma se comenzó fabricando en el templo de Juno Moneta y posteriormente fue aumentando el número de cecas. En época moderna se usa el término Casa de la Moneda.

Nombre del gobernante “Filipo I, Alejandro (Magno), Augusto, Trajano, Fernando VI"… 

El nombre del gobernante aparece por primera vez en monedas de Filipo II de Macedonia y a partir de este momento suele ir acompañado de epítetos honoríficos. El nombre de los emperadores romanos va acompañado de sus títulos y honores, formando una extensa leyenda. Por el contrario en la Edad Media la titulatura es corta, quedando reducida al nombre del monarca y su título, a veces abreviado o con la fórmula que alude a la monarquía como don divino.

Los judíos españoles ocuparon un papel destacado en la economía de los reinos peninsulares, siendo más conocidos por su participación en el comercio monetario y en las finanzas. Fueron banqueros, cambistas, administradores de las rentas del Estado y recaudadores de impuestos. Estuvieron cercanos al poder que necesitaba de su préstamos para acometer la gran empresa de la denominada "Reconquista". 

Los Reyes Católicos recurrieron para hacer frente a los gastos de la conquista de Granada a la captación de recursos entre sus súbditos, contribuyendo los judíos con el pago de un impuesto personal y con el préstamo obligatorio de dinero a cargo de las juderías más importantes, que la corona devolvía a corto plazo.


Textos religiosos

Las leyendas religiosas son muy frecuentes, algunas son cortas con frases alusivas a divinidades o a Dios. Otras son textos extensos como los que aparecen en las monedas islámicas, totalmente epigráficas, con invocaciones del Corán.

"José fue vendido a los ismaelitas por 20 siclos de plata [Génesis 37:28]

“Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”

La expresión del valor de la moneda se hacía por medio de símbolos o marcas, como la X de los denarios o los puntitos de los divisores del as en época republicana romana. El nombre o denominación de la moneda es habitual en la época moderna y en la actualidad.


De la peseta al euro

La peseta, tras 133 años de historia, desaparece el 31 de diciembre de 2001. La primera acuñación oficial de la peseta fue en 1868, pero con anterioridad se acuñaron monedas que también fueron denominadas pesetas. Así, unas pequeñas monedas de plata que circularon en Cataluña entre 1700 y 1714, durante la Guerra de Sucesión; otras acuñadas en Barcelona en 1808 durante la ocupación napoleónica, denominadas pesetas por los franceses, y por último en Mallorca y Cataluña entre 1823 y 1840. 

En 1868 un decreto declara la peseta como unidad monetaria española. Era una moneda de plata que pesaba 5 gramos. Se fabricó en oro, plata y bronce. La moneda de oro equivalía a 100 pesetas, la de plata era de 1, 2 pesetas, y de 50 y 20 céntimos. Por último las de bronce de 10 y 5 céntimos. 

En 1874 se imprimieron los primeros billetes en pesetas, con valores de 25, 50, 100, 500 y 1000 pesetas.



Oro, plata y vellón. Ceca de Toledo. Sinagoga del Tránsito de Toledo (siglos XI al XV).

El 15 de agosto de 1971, el presidente de los Estados Unidos Richard Nixon anunciaba que el dólar dejaba de estar respaldado por el oro físico.

Existe una teoría sobre el símbolo del dólar [$] que proviene del antiguo Peso hispano mexicano con un valor de 8 reales de plata denominado "el dólar español" que en 1785 fue adoptado como moneda oficial de Estados Unidos durante las primeras colonias americanas. En 1792, la Casa de la Moneda estadounidense creaba el dólar americano, mucho menos popular que el dólar español, ya que era más pesado y tenía mejor plata, quedando ilegalizado el dólar español de 1857. El símbolo $ proviene del peso español.

El 1 de enero de 2002 entró en vigor la nueva moneda llamada euro. La creación de nuestra nueva moneda ha sido un proceso de años. El Acta Única Europea (1986) y el Tratado de la Unión Europea (1992) han contribuido a crear la Unión Económica y Monetaria sentando los cimientos de nuestra moneda única.

La tercera fase de la UEM comenzó el 1 de enero de 1999, cuando se fijaron los tipos de cambios irrevocables. Los Estados miembros que forman la parte de la zona del euro empezaron a ejecutar una política monetaria común, se adoptó el euro como moneda de curso legal y las monedas de los Estados miembros participantes se convirtieron en subdivisiones del euro. Un cambio sin precedentes.


Almirante Vernon. Monedas conmemorativas de la Toma de Portobelo y de la pretendida Toma de Cartagena de Indias. Museo Naval de Madrid


Las monedas tienen una cara común para todos los países y una cara específica para cada país, mientas que los billetes son iguales en el conjunto de la zona del euro. Entre las formas de dinero más utilizadas, además de las monedas, están los billetes, cheques y tarjetas de crédito. También es dinero otros objetos usados para realizar pagos, como fichas, bonos de transporte, tarjetas telefónicas…, y las nuevas modalidades que se usarán en el futuro.

En el siglo XXI la guerra de Libia de 2011 fue un castigo a Muammar Gaddafi por renunciar al dólar y tener la iniciativa de intentar abandonar el sistema bancario mundial instando a emplear el dinar de oro en el comercio internacional, ofreciendo crear un único estado africano con un espacio económico común, lo que provocó una respuesta violenta por parte de Estados Unidos y de Europa:

“Libia amenazaba presuntamente la estabilidad financiera de la Humanidad”.

Estados Unidos suele aplicar severas medidas contra aquellos países que se opongan a la hegemonía del dólar “Irak y Libia no sobrevivieron a este pulso quedando totalmente desestructurados”. Por el contrario, China y Rusia están aumentando sus reservas de oro para respaldar sus monedas evitando comprar en dólares.

Muamar el Gadafi quería acabar con el dominio del dólar estadounidense en Oriente Medio por medio de la introducción del dinar respaldado por oro, pero sus intentos fracasaron. China por el contrario, posee un papel de primerísimo orden en la economía mundial y tal circunstancia podría otorgar mayor peso e influencia a su moneda “el yuan”.

Dicen algunos expertos que la fortaleza del oro no es más que un reflejo de la debilidad del dólar. China como principal superpotencia emergente y principal consumidor de petróleo del mundo junto con los principales productores de petróleo son Rusia, Irán y Venezuela dentro de su política geoestratégica podrían reconocer el yuan respaldado por la fortaleza del oro.

La guerra comercial entre ambos colosos nos recuerda aquel proverbio africano que dice: 

“Cuando los elefantes luchan, la hierba sufre”.

No debemos de olvidar que la esclavitud surge como comercio de seres humanos “por dinero” apoyado en tiempos pretéritos incluso por bulas papales que legitimaba el comercio de esclavos sin entrar en el comercio con los indios. Es irónico que el primer barco de transporte de esclavos inglés se llamaba “Jesús”, cuando Éste predicaba el amor al prójimo. 

También grades lobbys y club a nivel mundial deciden que países deben ser invadidos por intereses estratégicos o que zona del planeta es necesario desestabilizar “por un puñado de dólares”. 

Tampoco debemos de olvidar que a comienzos del nuevo milenio se ha creado la Europa del capital por encima de la Europa de los derechos de los ciudadanos y así nos luce el pelo por el “maldito parné...".


Desde el Museo del Louvre con el cuadro "el cambista y su mujer" de Quentin Massys [1514], para el Blog de mis culpas...


P.D. Karl Marx [El Capital] considerado como una de las figuras más influyentes en la historia de la Humanidad y uno de los mayores pensadores del Milenio anunció un teoría que posiblemente nadie haya podido mejorar:

"La historia de la Humanidad es el resultado de la lucha de clases".

Un eterno conflicto que se remonta desde tiempos muy pretéritos, "antes de que Dios fuera Dios y los peñascos, peñascos", lo que ha hecho que se enfrenten dos concepciones antagónicas del mundo: el movimiento obrero y la burguesía.


Bibliografía

Museo de Cádiz


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