Mostrando entradas con la etiqueta Ramón Castellano de Torres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ramón Castellano de Torres. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de febrero de 2013

La Residencia de Ancianos de Morón, antiguo convento de San Francisco



Antiguo patio del convento franciscano. Fotografía editada por el "Cronista de Morón" a finales del siglo XIX

La Residencia de Ancianos está situada al sur de nuestra población, en lo alto de una colina suave, limitando al norte con la antigua huerta cuatro veces centenaria y con el antiguo convento franciscano del Corpus Christi (actualmente chare y Residencia de Mayores) fundado en 1541 bajo la tutela de Juan Téllez Girón, IV Conde de Ureña, señores de Morón, Osuna, Olvera... que ejercerán una importante influencia durante siglos ya que ayudaron a los Reyes Católicos tanto en lo económico como ayuda militar en la toma de Granada

La Orden franciscana fue fundada por San Francisco de Asís en 1209. 



En las órdenes franciscanas era frecuente tener en el patio un aljibe, fuente o pozo como símbolo del bautismo así como rosas con espinas simbolizando la pasión del Crucificado.


La Casa de los Pobres. Escalera para subir al Cielo. 1895

Los frailes franciscanos lo abandonaron en el verano de 1893. Cuando el convento de San Francisco fue desalojado, el Hospital de San Juan de Dios, que se hallaba en la calle San Miguel así como el del Espíritu Santo junto a la Casa Cuna fueron llevados al Nuevo Hospital de San Francisco cuya fundación tuvo lugar el año 1894 denominándose Hospital del Santísimo Corpus Christi,  para los hombres, y Hospital de Santa Isabel, para las salas destinadas a las mujeres.


Foto Gómez Teruel


Antigua espadaña
Posee su patio -remodelado en 1979- con 28 columnas de mármol de color blanco, bien labradas de tres metros de altura, cada una apoyada sobre zócalos. Los perfiles de arcos dobles y amplios pasillos que lo rodean están cubiertos por bovedillas de medio cañón con adornos de yeso mate. En el centro del patio existe un magnífico aljibe.


Edificio en la actualidad

Está  compuesto por dos plantas:

La planta alta correspondía al antiguo Hospital “La Milagrosa”, hoy denominado Centro Hospitalario de Alta Resolución "CHARE".


Y la planta baja, dedicada a la Residencia de Mayores “San Francisco”.



Haciendo una breve historia, en tiempos pretéritos tuvo enfermerías altas y bajas, con catorce camas y se encuentra en una de las mejores calles de la villa, junto a la Parroquia de San Francisco.

Campana  en San Francisco. Foto Victor Ulecia 1998





Memorias antiguas hacen constar de un Hospital destinado a enfermos tísicos y enfermedades incurables de las que eran patronos los Duques de Osuna. Tal vez ocurriría esto después de las Epidemias del siglo XVII, que disminuyó considerablemente el vecindario de Morón, Utrera y Los Molares.



El socorro de la humanidad sólo pertenecía en el año 1699 a los hombres, careciendo la villa de un establecimiento donde fueran admitidas las mujeres enfermas e impedidas, que por falta de auxilio morían en el campo, sin recibir siquiera los Santos Sacramentos.


Consiguieron los eclesiásticos de la época, adscritos a la Iglesia Parroquial que el médico cirujano y el barbero sangrador ofrecieran encargarse de la asistencia gratuita de las enfermas y que el profesor de farmacia, diera los medicamentos sin retribución…



 Últimas Hermanas de la Caridad. Año 2001

Como reza en la inscripción de la portada, el Hospital del Corpus -antiguo convento de San Francisco-, pasa a titularidad municipal para convertirse en el antiguo Hospital Municipal de Morón, allá por 1895. El mismo día 17 de marzo de 1895, hace ahora ciento dieciocho años, el Alcalde  y la Señora Mercedes Auñón y León firman las escrituras de traslación de dominio que hacen al Ayuntamiento propietario del edificio y de todos sus anexos.

La inauguración del edificio tuvo lugar el 24 de junio de 1895 como consta en una incripción sobre mármol.




Junto al antiguo Hospital Municipal se encuentra la Iglesia de San Francisco, construída en el siglo XVI, con portada de estilo clásico. Consta de una nave, cuatro capillas y un Retablo Mayor del siglo XVIII. En su interior, se pueden apreciar las tallas de la Virgen de las Aguas (1618) y el Cristo de la Oración en el Huerto (1622), ambas realizadas por Luís Peña. Es la sede de la Hermandad de San Francisco, que procesiona el Miércoles Santo.

Hermandad de San Francisco a su paso por la antigua Huerta del Hospital

El antiguo edificio conventual está situado situado a la derecha habiendo sido el antiguo Hospital Municipal desde 1895 y consta de un magnífico patio cuadrangular, arcadas de medio punto, cubiertas de teja árabe y una escalera imperial que da acceso a la planta alta (Centro Hospitalario en la actualidad).

Cuadro de San Vicente de Paul en la Residencia

P.D. En el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de Pascual Madoz entre 1845-50 en su página 613/MOR 

…la casa de espósitos que en año común cuenta con 30.000 rs. de renta: el hospital de Corpus Cristi, para hombres, con 46.000 y el de Sta. Isabel para mujeres con 30.000…

…Antes de la exclaustración existían 6 conv. De frailes, 4 a saber: el de la Mercer descalsa, fundado en 1635 en la ermita de San Roque, que ha desaparecido y trasladado en 1638 al local que construyeron los frailes en la calle Marchena. El de la Victoria o Mínimos de San Francisco de Paula, erigido en 1584 en donde estaba la ermita de San Sebastián: el de clérigos regulares del Espíritu Santo en 1584, destinado hoy con su iglesia a casa de niños espósitos que administra la junta de beneficiencia: el de la Compañía de Jesús en 1627, en cuyo local se halla ahora el hospital de mujeres, asistido por seis hermanas beatas, admitiéndose hasta 7 camas de enfermedades comunes: el de San Juan de Dios, fundado en 1664 y destinado después de la exclaustración para el hospital de hombres, llamado de Corpus Cristi: y por último el de San Francisco, extramuros, en 1544…

"La recuperación de la Huerta del Hospital como lugar de ocio y esparcimiento de los moronenses tuvo lugar en el año 2011".

Bibliografía

Diccionario Madoz 

Ramón Castellano de Torres . Monumentos Artísticos de Morón.

Apuntes Histórico-Artísticos por Felipe López Rincón

Crónica para una historia de Morón por Juan José García López 


Enlace interesante



lunes, 7 de mayo de 2012

Ramón Castellano de Torres. Pintor de "MORÓN"











El lunes 7 de mayo de 2012 tuve la satisfacción de visitar la Exposición  del consagrado artista y moronero de adopción, Ramón Castellano de Torres  titulada "Vivencias artisticas de ayer y hoy" en la Casa de la Cultura de Morón cuya extensa obra catalogada pasa del millar y ha recorrido como un velero fértil diversos países del mundo como Japón, Alemania, Argentina, Cuba, Estados Unidos entre otros.

Velero
La pintura de Ramón Castellano es captada de inmediato  por la retina del que la observa debido a la  magistral utilización  del color en sus composiciones como un pilar importante de su obra en la que subyace una brillante y fructífera trayectoria artística con varios estilos y técnicas donde también la luz ocupa un lugar privilegiado. El  fauvismo como explosión del color adquiere su peso específico en forma de manchas de colores vivos formando figuras abstractas .

Tauromaquia
Composición

Ramón Castellano es moronero de adopción y Morón -tierra de la cal de la que brota su blancura desde tiempos inmemoriales donde el quejío de la guitarra rezume sentimientos en la frontera imaginaria de los sueños-, forma parte por derecho propio de su impromta como artista al haber residido muchos años como docente en tiempos no muy pretéritos y por diversas razones está vinculado con la Ciudad del Gallo con aroma de tomillo, lentisco y romero a la que ha dedicado muchas de sus obras a plumilla y acuarelas sobre temas urbanos. 

Torre de San Miguel. Plumilla
Destacan también múltiples obras con temática sobre el mar y sus  veleros en la que posiblemente haga una mirada retrospectiva a los recuerdos de su infancia en ciudades con tradición marinera como Ceuta y los pueblos de Cádiz con su peculiar fragancia a sal, al viento y a sus mareas que perciben los sentidos y que ahora en plena madurez que otorgan las canas de plata se pueden disfrutar  en toda su intensidad.

Tempestad
Enlaces interesantes


http://www.ramoncastellano.es/ 

martes, 17 de enero de 2012

El Castillo de Morón y la Iglesia de San Miguel





El Castillo de Morón
  
Repasando algunos apuntes de historia, he recuperado un grato libro de Ramón Castellano de Torres titulado Paseando por Morón con textos y dibujos del propio autor. Libro que tuve la satisfacción de habérmelo dedicado su autor en la XIIª Feria Infantil del Libro de Morón el 10 de mayo de 1991, en el que hace un recorrido histórico artístico por los dos monumentos más significativos de nuestra ciudad: El Castillo y la Catedral de la Sierra Sur: San Miguel. 


Y posteriormente el 18 de diciembre de 1991, presenta Ramón Castellano de Torres su magnífica "Historia Ilustrada de Morón", un libro excepcional diseñado por su autor y editado por la Fundación Fernando Villalón  que manifiesta un compromiso por la divulgación de la cultura  para las nuevas generaciones de la que brotaran nuevas inquietudes. Pasajes históricos que sirven como instrumento para que los ciudadanos amen las páginas de su historia. La cultura es el legado como forma de transmisión de conocimientos y estudio de nuestros ancestros que permanece en la retina de los pueblos cuando realizamos una mirada retrospectiva de nuestros tiempos pretéritos.


El castillo de Morón de la Frontera es, tras el dolmen del “Hoyo del Gigante”, el vestigio arquitectónico más importante y más antiguo que conserva nuestra ciudad.



Se encuentra situado sobre un cerro enclavado en el centro del casco urbano. Se cree que fue edificado sobre una primitiva edificación romana, aunque esto es solamente una hipótesis, ya que los elementos más antiguos que se conservan en éste se fechan en el siglo XI. 

Varias fases constructivas lo contemplan a lo largo de su historia:

La primera fase corresponde al periodo musulmán donde se construye la alcazaba

Fue un Alkevirato de Morón en tiempos de Abd al-Rahman I ben Muawiya al-Dajil (el Inmigrado 756-788) colaborando activamente con éste cuando entró por Almuñécar (Granada), según la obra “los alkevires de Morón” de Ramón Auñón. Reino de Taifa de Morón en el siglo XI, con el desmembramiento del Califato de Córdoba (Banu-Nuh 1041-1066), que es una de las épocas más brillantes de la historia de Morón.


El castillo fue reconquistado para los cristianos por Fernando III el Santo en el año 1271. 

En la segunda fase, el castillo se transforma en puesto de vigía de la Frontera [entre el reino de Castilla y el reino nazarí de Granada] a manos de la Orden de Alcántara.

A mediados del siglo XVI los Condes de Ureña hacen una importante reforma, para convertirlo en su residencia palaciega hasta el año 1615, donde en el extremo oriental destaca la Puerta de Levante o del Hierro.

En 1528, Pedro Téllez-Girón, Conde de Ureña, acomete las obras para aumentar la altura tanto de la muralla donde se encuentra la puerta como de las torres que la rodean, para la instalación de un rastrillo metálico, de ahí su nombre. Más tarde, en 1590, Pedro Téllez-Girón, VI Conde de Ureña y I Duque de Osuna, abrió las calles Concepción Baja y Concepción Alta para conectar la Iglesia de San Miguel con la Puerta de Levante y a su vez con el arrabal de Santa María.

Durante la permanencia de los Condes de Ureña como inquilinos ilustres del castillo, se construyó la torre del homenaje conocida como la “la torre gorda”, llamada simpáticamente por la gente de Morón que pretendía tener tres cuerpos de altura y que se quedó en el primero, ya que en el año 1531 se paralizaron las obras de la torre del homenaje por orden del emperador Carlos V. Es posible que el motivo de la paralización de las obras de la torre del homenaje fueran las tensiones existentes entre el emperador y Pedro Téllez Girón, tercer Conde de Ureña.

El castillo, en ésta época que citamos, era posiblemente un magnífico palacio, a juzgar por las crónicas que aparecen referidas a nuestro castillo: “tenía bellísimas puertas de castaño, con quicios dorados”, “los aljibes capaces de recoger agua potable para sostener 2000 hombres y 50 caballos durante todo un año”, “mármoles bellísimos”, “la Iglesia de la Magdalena estaba en medio del llano, dentro de las torres del castillo y los condes de Ureña la entraron en palacio, convirtiendo la capilla en una de sus lujosas salas”, “azulejos y vistosísimas rejas y ventanales”, “tenía dos magníficas puertas, una que miraba al oriente y otra hacia el mediodía”.

Por todo ello, podemos considerar sin miedo a equivocarnos que la belleza que encerraba este recinto castrense era magnífica. En el siglo XVIII, estuvo parcialmente abandonado y fue el motivo del desmantelamiento de sus aposentos. Por ejemplo algunas de sus estupendas rejas que poseía pasaron a un tal don Bartolomé Angulo.

En el mes de marzo de 1810 ocupó el castillo, sirviéndoles de cuartel y polvorín un batallón del regimiento de infantería francesa nº 40, al mando del mariscal Mortier y comenzaron a fortificar el castillo a costa de exigir fuertes contribuciones a los habitantes de morón, Arahal, Montellano y Puerto Serrano e incluso se les exigía trabajar en dichas obras a la fuerza.

Dos años después, el mariscal Soult vino a morón el día 29 de agosto de 1812 cuando empezaba a decaer la gloria de Napoleón y ordenó volar el castillo, quedando destruidas cinco torres y otras muchas zonas del castillo. Desde entonces hasta nuestros días se ha ido deteriorando paulatinamente convirtiéndose lo que fue antaño una magnífica fortificación-palacio en un lamentable montón de piedras.

De todas formas, el castillo de Morón, es sin duda el monumento arqueológico más importante que posee Morón y que recuerda su gloriosa y noble existencia histórica.



La catedral de la Sierra Sur "Iglesia de San Miguel"

Sin lugar a dudas el templo de San Miguel es junto con la fortaleza-castillo, el monumento de más interés histórico-artístico de Morón de la Frontera.

El origen de este magnífico templo se cree que estuvo en la antigua ermita de San Micas. Más tarde la población de Morón empieza a extenderse, lo que hace que la ermita de San Micas se convierta en parroquia y necesariamente tiene que ampliarse. Para ello encargan las obras de ampliación al maestro alarife –arquitecto- Juan de Aragón, que ensancha la ermita, añade dos naves con capillas laterales, abrió una nueva puerta y levanta una pequeña torre a la derecha de la ermita.


La obra de reforma de la ermita de San Micas no debió ser muy consistente, pues un año después de terminadas o sea en el 1500, y después de terminar la misa de doce, y cuando todos los feligreses habían salido de la ermita, ésta se hundió en gran parte, no causando, milagrosamente ninguna desgracia personal. Por esta razón la parroquia fue trasladada, provisionalmente, al convento de monjas de Santa María hasta el año 1553.

Aquí comienza la alucinante historia de construcción de nuestro magnífico templo de San Miguel Arcángel, realizada en cuatro etapas, arquitectónicamente muy bien diferenciadas.


En el año 1503 y aprovechando lo que quedaba de la iglesia destruida, se empieza la obra de la actual catedral de la Sierra Sur. Al parecer, el primer arquitecto que interviene es Martín Gainza, que construye el rectángulo donde se alojan las tres naves del primer cuerpo que están separadas por arcos apuntados sobre pilares fasciculados nervados tardogóticos y cubiertas con bóvedas de crucería. Esta primera etapa comprende desde 1503 hasta 1533.

También de esta etapa constructiva es la fachada del lado del evangelio, más conocida como norte, la que da a las “ Siete Revueltas”. Esta fachada posee una portada adintelada de piedra, formada por un arco conopial. Es de estilo góticoisabelino [último periodo del gótico en España]. La fachada ha sido restaurada recientemente.

Fachada norte o del Evangelio

En la segunda etapa de construcción, abarca desde el año 1569 hasta 1571 e interviene el famoso arquitecto Hernán Ruiz III y a él se debe la bóveda vaída de casetones –que son bóvedas con adornos poligonales-, del tramo anterior al del crucero renacentista con soportes de pilares cruciformes, así como la cúpula barroca y bóvedas de éste.

En la tercera etapa, que abarca desde el año 1602 hasta el 1625. Lorenzo de Oviedo realizó la Capilla Sacramental, que está ubicada con falsa bóveda de medio cañón. También diseña y realiza la Sacristía.

La cuarta y última etapa de construcción de la iglesia de San Miguel, abarca la primera mitad del siglo XVIII, de la cual se remodela la Capilla Sacramental, cuya bóveda se decora con magníficas yeserías.

Fachada principal de la catedral de la Sierra Sur

La fachada principal, fechada en 1726 fue construida con piedra arenosa-caliza y la diseñó Diego Antonio Díaz, quien desde el año 1717 se hizo cargo de las obras. Contiene una doble portada: la primera, exterior, formada por dos cuerpos:

El inferior flanqueado por partes de columnas de fuste inferior estriado helicoidalmente y capiteles compuestos sobre pedestales. El superior con un arco de medio punto de intradós ondulado y rematado por un frontón curvo y roto en cuyo centro hay una figura de barro cocido de San Miguel, realizada por Domingo Graseli en 1722. A su lado las esculturas de San Pedro y San Pablo.



La segunda portada interior está formada por un vano adintelado, ´hueco en el muro en forma de arco-, flanqueado por sus columnas salomónicas estriadas por abajo sobre el que aparece una hornacina con relieve vegetales. Se corona con un frontón curvo y roto en su centro una escultura de la Inmaculada, en barro cocido, también de Domingo Graseli.

Fachada sur o  de la Epístola

La portada de la Epístola, es de simple ejecución realizada por Silvestre Tirado, correspondiendo a la última etapa de construcción de la catedral de la Sierra Sur -San Miguel-. Contiene una puerta llamada de la Epístola, más conocida como puerta del archivo o sur, es adintelada y enmarcada por pilastras y dintel decorado con molduras mixtilíneas.


La torre campanario está adosada de manera irregular, a los pies de la nave izquierda del templo y se empezó a construir el 14 de septiembre de 1628. El diseño fue de Antonio Díaz pero su configuración final se debe al arquitecto Silvestre Tirado.

Tiene planta cuadrada de 7,93 metros de lado y está compuesta de cuatro cuerpos. El primero y el segundo de la medida citada, siguiéndole el tercero de menor lado, y el cuarto de sección circular en forma de linterna, que se encuentra rematada por una veleta de hierro forjado y dorado a fuego con la efigie de San Miguel.

El segundo cuerpo -de las campanas- está inspirado en el de la Giralda de Sevilla, presentando en cada lado tres vanos -huecos en la pared- para alojar las campanas, separados por pilastras toscanas y dos óculos ovales encima de cada vano de los extremos. Está confeccionada de ladrillos a partir de los 8 metros del suelo, el cual se asienta sobre robustos sillares de piedra. Su altura total es de 46,81 metros. Su acceso interior es parecido al de la Giralda de Sevilla, pues tiene rampas y no escalones hasta el primer cuerpo.


Plano de la Iglesia de San Miguel por Ramón Castellano de Torres


Las primeras campanas son colocadas en el año 1668 y veinte años más tarde se colocan las restantes hasta un total de nueve campanas de bronce. De las cuales sólo quedan siete en servicio. Mirando al Ayuntamiento hay tres: “San Cristóbal”, en el centro, “San Pedro” a su derecha y “La Nueva” a su izquierda. Mirando hacia el barrio se Santa María: solamente hay una en el centro “La Agonía”. Mirando hacia el Paseo del Gallo: en el centro “la Gorda antigua”. Mirando hacia el Castillo: en el centro “La Esquilón” y a su derecha “La Esquila”.



Podríamos seguir hablando de capillas, retablos, coro, púlpito, relieves, herrería y un largo etcétera pero nada comparado con poder visitar in situ San Miguel o la catedral de la Sierra Sur como la llamó Don Juan Fernández, un viejo profesor de historia, allá por la década de los 70.



Restos de la  basílica paleocristiana siglos VI y VII, junto a San Miguel

Vocabulario
  • Arco conopial: Arco en que la punta está formada por dos ángulos inversos a los que forman el arranque.
  • Arcos fajones: Son arcos adheridos a una bóveda.
  • Barroco sevillano: Derivación típica sevillana del estilo Barroco.
  • Barroco Manierista: Etapa de transición entre el Renacimiento y el Barroco (1520 a 1550). Surgió en Italia.
  • Bóveda barroca: Bóveda muy recargada de adornos y típica del estilo Barroco de principios del siglo XVIII.
  • Bóvedas de crucería: Son bóvedas del arte gótico con molduras que se cruzan entre sí formando arcos apuntados que rematan en clave.
  • Bóvedas de medio cañón: Bóvedas típicas del Arte Románico.
  • Columnas salomónicas: Que tienen el fuste contorneado en espiral.
  • Dintel: Parte superior y horizontal de una puerta, ventana u otra abertura que carga el peso sobre las jambas (que son las piezas verticales que sostienen el dintel).
  • Hornacina: Hueco en forma de arco que se deja en un muro o retablo para colocar algún objeto o imagen.
  • Pilares: Se diferiencian de las columnas en que suelen ser apareadas, o sea, pegadas a la pared. Sirven para soportar el peso de las cubiertas abovedadas.
  • Portada adintelada: Puerta adornada en su parte superior horizontalmente.
  • Pilastras corintias: Columnas cuadradas, generalmente adosadas a una pared.
  • Tríptico: Pintura distribuida en tres partes.

Bibliografía

Paseando por Morón de Ramón Castellano de Torres
Los alkevires de Morón por Ramón Auñón