martes, 8 de septiembre de 2026

Visita a la tumba de Ludwig van Beethoven en el Cementerio Central de Viena


Tumba de Ludwig van Beethoven en el Cementerio Central de Viena

 
¡Jamás se me ha ocurrido componer por el honor y la fama!
Necesito sacar lo que tengo en el corazón, por eso compongo!

Beethoven, en plena madurez


Desde el corazón de Viena orientamos nuestro sextante musical en busca del Cementerio Central de Viena. Para el que escribe estas humildes letrillas era casi una visita obligada que nos ha permitido de alguna manera honrar la memoria, no solo del autor de la 5ª Sinfonía en do menor, Op. 67 [1808] o la 9ª Sinfonía en re menor, op. 125, con su último movimiento "Coral", basado en la "Oda a la Alegría" de Friedrich Schille [1822-1224], entre otras magistrales composiciones, sino también honrar la memoria de Johann Strauss, padre e hijo, Schubert, Brahms y Antonio Salieri, entre otros grandes compositores.

La línea 71 del tranvía acerca al aficionado a la música al Cementerio de San Marx, donde reposan los restos de Wolfang Amadeus Mozart, y también a la puerta principal del Cementerio Central de Viena, donde se encuentran las tumbas de sus mayores exponentes musicales como Ludwig van Beethoven, Johann Strauss [padre e hijo], Franz Schubert o Brahms, entre otros. También la misma línea de tranvía nos acerca al Palacio de la Ópera en el corazón de Viena.

En un lugar de honor cercano a la entrada del Cementerio Central de Viena se encuentra la tumba del universal compositor, pianista y director de orquesta alemán Ludwig van Beethoven (1770-1827), considerado junto a Mozart, uno de los compositores más importantes de la historia de la música clásica que marcaron la transición del Clasicismo al Romanticismo.

No muy lejos de la entrada principal del Cementerio Central de Viena se encuentra un obelisco blanco coronado por un busto y una lira, donde reposan los restos mortales de Ludwig van Beethoven. El monumento fue erigido por la Asociación de Amigos de la Música en 1888, tras un concurso ganado el 1 de mayo de 1880 por el escultor Caspar von Zumbusch.

La lira en el monumento a Beethoven simboliza la genialidad musical, la poesía y la conexión divina, a menudo asociada con el dios Apolo, el dios de la música, de la armonía y de las artes en la tradición clásica.

Además de Beethoven, se encuentran las tumbas de Johannes Brahms, Franz Schubert, la familia Strauss y Antonio Salieri, entre otros.

 



Pero, ¡quien fue Ludwig van Beethoven, el primer compositor en incorporar un coro dentro de una sinfonía!

Dicen en mi tierra [la de Villalón] que de casta le viene al galgo o que de tal palo tal astilla, al heredar Beethoven las buenas cualidades de su abuelo. Basta recordar que no solo se llamaba como él, sino que además, Ludwig van Beethoven heredó su talento, ya que fue un destacado músico y maestro de capilla que prestó sus servicios como director de la corte de Bonn. Además, su padre le enseñó a Beethoven a tocar el piano, el violín y el clarinete. Pero su infancia no fue feliz.

Su padre se percató que su hijo, con tan sólo cuatro años, tenía talento para la música. Aquel niño precoz llegará a debutar el 26 de marzo de 1778, con tan sólo siete años en Colonia, a orillas del Rin y cerca de las fronteras con Bélgica y los Países Bajos. Más tarde, en 1782, con tan solo once años, publicará su primera composición sobre una marcha fúnebre, titulada Nueve Variaciones sobre una marcha de Ernst Christoph Dressler (WoO63). 

Un año después, el organista, compositor de ópera y director de orquesta alemán Neefe escribió en la Revista de Música acerca de su alumno: «Si continúa así, como ha comenzado, se convertirá seguramente en un segundo Wolfgang Amadeus Mozart»

Con 16 años, se marcha a Viena apoyado por su mecenas, el conde Ferdinand von Waldstein, quien sufragó los gastos del viaje.

Su madre enferma gravemente de tuberculosis y su padre le pide por carta que regrese a Bonn inmediatamente. La madre murió el 17 de julio de 1787. Tras este hecho, su padre entró en una depresión, agravándose su alcoholismo, llegando a ser detenido y encarcelado por este hecho. Después de esto, el joven Ludwig se vio obligado a mantener a sus hermanos, tocando el violín en una orquesta y dando clases de piano durante cinco años, mientras que su padre seguía preso.

En 1790 realiza la “Cantata fúnebre por la muerte del emperador José I”, muerto el 20 de febrero de ese mismo año.

El 18 de diciembre de 1792 muere el padre de Beethoven, Johann van Beethoven. Su hijo Ludwig no asistirá al entierro de su autoritario padre.

En 1792 el príncipe elector de Bonn volvió a financiarle un viaje a Viena, ciudad en la que permaneció el resto de su vida componiendo y tratando de alcanzar un reconocimiento social sufriendo sordera. Allí, Beethoven recibió clases de composición con Joseph Haydn, de contrapunto, con Johann Georg Albrechtsberger y Johann Baptist Schenk, y de lírica, con Antonio Salieri. 

Beethoven pese a los mecenas seguía manteniendo su independencia, cambiando de domicilio en numerosas ocasiones.

Beethoven tuvo que adaptarse a las rígidas normas de la Corte de Viena. Se enfrentaban dos mundos: la burguesía a la que pertenecía Beethoven, y las barreras de la aristocracia en la Corte de los Habsburgo que Beethoven no podía traspasar.

En 1795, realiza sus primeros conciertos públicos “Tres tríos para piano Op.1, Núm. 1”.

En 1796, realiza una gira por Europa Central, Praga, Dresde, Leipzig, Berlín y Budapest, maravillando al público.

Por recomendación médica y para evitar las molestias de su sordera Beethoven tuvo que cambiarse de domicilio a las afueras de Viena. Aquella casa de Beethoven se ha convertido actualmente en un museo con seis salas que narran los aspectos de su vida.


El Palacio de Charlottenburg en Berlín alberga en su parte alta una de las versiones del famoso cuadro de Jacques-Louis David "Napoleón cruzando los Alpes" [1802]. Existe otro en el Palacio de Belvedere de Viena [versión de 1801]. Dos de las cinco versiones que realizó el pintor francés Jacques Louis David.


Napoleón Bonaparte se convirtió en un ídolo entre los sectores progresistas por representar los ideales de la Revolución Francesa en los que creía Beethoven, y que además admiraba a Napoleón por su modesto origen que coincidía con el de Beethoven.

De esta época [1798] son la “Sonata para piano nº 8”, llamada Patética, y la “Sonata quasi una Fantasía para piano nº  14”, llamada Claro de luna.

En esa época eran comunes los duelos de piano. Entre 1798-1799 destaca su duelo con Wölfl en Viena, sobresaliendo la fuerza de Beethoven que arrancó lágrimas de emoción.


Coronación de Napoleón. Jacques-Louis David (1805-1808)
 Museo del Louvre (París)


Su Tercera Sinfonía, llamada "La Heroica" fue escrita en memoria de Napoleón, que era visto en ese momento como un liberador de su pueblo. Pero cuando se declaró a sí mismo emperador, Beethoven se enfureció al considerarlo un tirano, borrando violentamente su nombre de la primera página de la partitura.

"La Heroica" sentará las bases del Romanticismo musical, estrenándose el 7 de abril de 1805 en Viena. Su bipolaridad hará que admire y desprecie al mismo tiempo a Napoleón.

A partir de 1806 se pagaban por sus obras lo que Beethoven pedía

Su vieja amiga la condesa Anna Marie Erdödy logró convencer a Beethoven para que se mantuviera en Viena con la ayuda de sus más ricos admiradores, entre los que se encontraban el archiduque Rudolf, el príncipe Lobkowitz y el príncipe Fernando Kinsky, que ofrecieron a Beethoven a partir de 1809 una pensión anual de 4000 florines, lo que le permitió vivir sin preocupaciones económicas. La única condición que le pusieron fue no abandonar la ciudad de Viena, condición aceptada por el compositor. Aquella pensión lo convertirá en el primer compositor independiente de la historia.

La relación de Beethoven con sus benefactores le daba plena libertad para componer lo que él quisiera, cuando quisiera, muy al contrario que Mozart, que murió en la miseria, con tan sólo treinta y cinco años de edad.

La aristocracia austriaca se encontraba avergonzada por la muerte de Wolgang Amadeus Mozart en la más absoluta pobreza. Y para evitar que ocurriera algo similar, le asignó a Beethoven una pensión anual. 

Viena no quería que volviera a repetirse aquel dicho de “Praga se jacta con orgullo de haber aplaudido en vida a Mozart a diferencia de Viena que lo despreció".

La 5ª Sinfonía en do menor, Op. 67 de Beethoven se estrenó en Viena el 22 de diciembre de 1808.

Primer movimiento: Allegro con brio.
Segundo movimiento: Andante con moto.
Tercer movimiento: Allegro.
Cuarto movimiento: Allegro.

Según puede deducirse en sus cuadernos de apunte, desde 1795 Beethoven proyectaba una sinfonía en do menor. Una vez terminada la Tercera Sinfonía "Heroica", volvió a este proyecto que interrumpió de nuevo para escribir la Cuarta Sinfonía en si bemol mayor (1806). Sólo en 1807 el compositor se dedicó definitivamente a la obra en do menor que fue su Quinta Sinfonía y que compuso al mismo tiempo que la Sexta en fa mayor (Pastoral).

Parece ser que la Quinta Sinfonía había sido encargada por el conde Franz von Opperdorff. En una carta sin fecha pero que por algunos detalles puede datarse de marzo de 1808, Beethoven informaba al conde: "Su sinfonía está terminada...y se la enviaré con el próximo correo."

En otra carta escrita también al conde y fechada el 1 de noviembre de 1808, Beethoven decía: "Me he visto obligado a vender la sinfonía que había escrito para usted, junto con la otra "La Pastoral". Sin embargo, le aseguro que pronto recibirá otra pensada para usted".

Ambas sinfonías habían sido compradas por los editores Breitkopf y Hártel de Leipzig, que las publicaron bajo los números Opus 67 y 68. Dedicadas al conde Andréi Rasumovski [famoso por poseer miles de siervos en Rusia y por su inmensa riqueza] y al príncipe Lobkowitz, se estrenaron simultáneamente en Viena el 22 de diciembre de 1808. La partitura original manuscrita de la Quinta Sinfonía se conserva desde 1908 en el Departamento de Música de la Biblioteca del Estado de Prusia en Berlín.

Beethoven se dio cuenta de que era sordo al no escuchar el sonido de las campanas de la Catedral de Viena. Debido a la pérdida de sus capacidades auditivas, Beethoven se entregó a una febril actividad creadora, componiendo muchas obras, entre ellas la Quinta Sinfonía, la Sexta Sinfonía o Sinfonía Pastoral, la Obertura Coriolano y la bagatela para piano  "Para Elisa". Contaba con cuarenta años y ya era sordo. Usaba cuadernos para comunicarse con los demás.

Sus apariciones en público eran cada vez menos frecuentes. Tuvo como alumno al archiduque Johann Joseph Rainer Rudolph, hermano del emperador, y eventualmente se convirtió también en su más grande benefactor.



Monumento a Goethe cercano a la Ópera Nacional de Viena


Ludwig van Beethoven [de ideales republicanos] y Johann Wolfgang von Goethe [cortesano] se conocieron personalmente en el verano de 1812 en el balneario de Teplitz (actual República Checa). A pesar de su admiración mutua, sus personalidades y visiones artísticas chocaron.

En 1812 surgen problemas económicos de sus mecenas

En 1814, acabó la Séptima y Octava Sinfonía y reformó la Ópera Fidelio, obteniendo un gran éxito, tanto de afluencia de público como económico.

Beethoven tuvo numerosos romances breves y complicados, siendo rechazado por ser plebeyo.

Después de 1815, Napoleón fue definitivamente derrotado. Beethoven era muy respetado en el Imperio y en Europa Occidental, sobre todo en Inglaterra, en parte gracias al éxito de "La victoria de Wellington".


La Victoria de Wellington o La Batalla de Vitoria, opus 91, es una obra compuesta en 1813

En noviembre de 1815 fallece su hermano Carl

En 1816, realizó el primer esbozo de la Novena Sinfonía y dos años más tarde su antiguo alumno y benefactor, el archiduque Rudolf, fue nombrado cardenal, motivo por el cual Beethoven comenzó a componer la Misa en re, aunque no estuvo terminada antes de la ceremonia de entronización.



"Yo no compongo para la multitud, compongo para la gente culta"

Beethoven

En 1820, el pintor alemán Joseph Karl Stieler (1781-1858) lo dejará inmortalizado en un cuadro donde Beethoven aparece sosteniendo con su mano izquierda el manuscrito de la "Missa solemnis" y escribiendo con su derecha. Se encuentra en el Beethoven-Haus (Casa de Beethoven) de Bonn, Alemania. Stieler conocía personalmente a Beethoven.

En 1822, Beethoven tuvo un encuentro con Rossini en Viena, ciudad en la que este estaba cosechando grandes éxitos.

Beethoven pasó los últimos años de su vida casi totalmente aislado por culpa de la sordera. Incluso sopesó la idea de suicidio. Se negó a componer una misa para el emperador, el príncipe Lichnowsky, dedicando todos sus esfuerzos a la composición de la Novena Sinfonía.

En su casa recibió al joven Franz Liszt, con once años, al que vaticinó un brillante futuro

El estreno de la Novena Sinfonía en el Teatro Kärntnertortheater de Viena tuvo lugar el 7 de mayo de 1824, sin la presencia de los miembros de la familia real. Se rumoreaba que sería la última vez que Beethoven iba a dirigir una orquesta. Fue un rotundo éxito que no se tradujo en una ganancia financiera ya que los problemas económicos continuaron acuciando al compositor. La Novena Sinfonía de Beethoven revolucionó la historia de la música clásica, al ser considerada uno de sus máximos exponentes. Se considera uno de los máximos exponentes de la música clásica de todos los tiempos, y de las más interpretadas del mundo. 

Para los románticos la Novena Sinfonía era el símbolo del Romanticismo.

Para los republicanos franceses representaba los principios de la Revolución Francesa.

Pero Beethoven tan solo durará tres años más. Lo que más daño le hacía al genial compositor era la imposibilidad de componer.

La alargada sombra de Beethoven se sigue extendiendo en la literatura, pintura, música, etcétera.

Aunque comenzó la Décima Sinfonía, no la llegó a terminar.

El 24 de marzo de 1827, Beethoven recibió la extremaunción, muriendo el 27 de marzo de 1827, a los 56 años de edad. Beethoven sufría de una arritmia cardiaca, entre otras dolencias, muriendo de una cirrosis hepática producto del excesivo alcohol que ingería.


Monumento a Ludwig van Beethoven en Beethovenplatz.
 Obra del escultor alemán Kasparvon Zumbusch [1880]

El 29 de marzo de 1827, tuvo lugar el funeral de Ludwig van Beethoven en la Iglesia Ortodoxa Griega de la Santísima Trinidad, distante un par de manzanas del domicilio de Beethoven, donde se interpretó el Réquiem en re menor de Wolfgang Amadeus Mozart. Hasta las escuelas cerraron sus puertas el día de su entierro.

Al cortejo fúnebre de Ludwig van Beethoven asistieron cerca de 20.000 personas. Se distribuyeron incluso fotografías para tan magno acontecimiento. Su leyenda había llegado a ser tan importante como su música.

Un famoso cuadro sobre el cortejo fúnebre de Ludwig van Beethoven refleja la magnitud de aquel entierro. Es obra del pintor austriaco Franz Xaver Stöber, en 1827, el mismo año de la muerte de Beethoven.

"An die ferne Geliebte" (A la amada lejana), Op. 98, compuesto poco después, de un Poema de amor no correspondido, en 1816. Doce años más tarde se encuentra preparando el inmortal concierto fusionando esa melodía y la convierte con una letra que habla de la Divinidad de la Música con el desarrollo que merece la Fantasía Coral como último movimiento. Beethoven se encontraba en su punto más álgido de la historia, con su "Oda a la Hermandad".

...todos los hombres vuelven a ser hermanos
allí donde tu suave manto los cubre.

Aquella 9ª Sinfonía quedará grabada en la Memoria Colectiva de la música clásica. Beethoven fue el responsable de pasar de ser siervo del poder a ser un músico con entidad y poder propio.

Un día después de la muerte de Beethoven se descubrió en un compartimento secreto lo que se ha denominado "El Testamento de Heiligenstadt", una carta desgarradora escrita por Ludwig van Beethoven el 6 y 10 de octubre de 1802 en Heiligenstadt, dirigida a sus hermanos Karl y Johann, reflejando sus luchas internas y su profunda desesperación por la sordera creciente y su decisión de no suicidarse gracias a su arte. En ella, describe su aislamiento, su deseo de morir y su lucha por seguir viviendo. Hablaba de su frustración. Llevaba seis años con una enfermedad crónica que le llevó al borde de la desesperación. Un cuerpo tan sensible bajo una existencia miserable. Con sus problemas de oído había comenzado a rehuir los contactos sociales.




En 1985, el Parlamento Europeo eligió el Himno de la Alegría como el Himno de la Unión Europea. Hebert von Karajan fue el encargado de realizar los arreglos instrumentales para dicho Himno, que carece de letra, tan solo tiene música.

La Novena Sinfonía de Beethoven tendrá una carga simbólica muy importante. Leonard Bernstein modificará el "Himno a la Alegría" por "Himno a la Libertad" cambiando la palabra "Alegría" (Freude) por "Libertad" (Freiheit) el 25 de diciembre de 1989 para celebrar la caída del Muro de Berlín. Se simbolizaba la reunificación alemana con una orquesta internacional, donde participaron músicos de Alemania del Este y del Oeste, músicos de la Filarmónica de Nueva York, de París, de Leningrado y de la Orquesta Sinfónica de Londres. Así, como soprano, mezzosoprano, tenor, bajo y Coros de diversos países. Una sinfonía cargada de simbolismo para toda la Humanidad. 

Obras

1806. Fidelio es la única ópera que escribió. Es la historia de amor conyugal entre Leonora y Florestan, un aristócrata español. Leonora se disfraza de hombre de la prisión llamándose Fidelio, para liberar a su amante. Ese mismo año se volvió a representar. En 1814 vuelve a representarse y al que fue Franz Schubert, quien había vendido sus libros para adquirir una entrada.

Compuso su Primera sinfonía entre 1799 y 1800, cuando tenía 30 años de edad, y continuó componiendo sinfonías hasta su muerte.

Suele decirse de Beethoven que las sinfonías impares producen emociones más intensas mientras que las pares son emociones con más calma, ligadas a la vida rural y a a contemplación del paisaje.

1798. Sonata para piano nº 8.

1798. Fidelio. Única ópera.

2 de abril de 1800. Sinfonía n.º 1 en do mayor, Op.

1801. Sonata para piano nº 14 “Claro de Luna” fue puesto por el crítico y poeta alemán Ludwig Rellstab en 1832, unos cinco años después de la muerte del compositor, al describir una escena de luz de luna sobre el lago de Lucerna, en Suiza.·        

1803 [5 de abril]. Sinfonía n.º 2 en Re mayor, Op. 36.

1803. Sinfonía nº 3 o Heroica.

1804. Sonata para piano nº 21 y Sonata para violín nº 9.

1806. Sonata para piano nº 23 y Sinfonía nº 4.

1807 [Otoño]. Sinfonía nº 5.

1808 [Diciembre]. Sinfonía nº 6.

1810 [27 de abril]. Para Elisa, dedicada a Therese Malfatti.

1812. Séptima y Octava sinfonía.

1813. La Victoria de Wellington o La Batalla de Vitoria, Opus 91.

Entre 1820 y 1822. Sonata para piano nº 32 en do menor, Op. 111.

1823. Missa Solemnis.

1824. Novena Sinfonia.

1826 [Octubre]. Cuarteto de cuerda nº 6. Op. 135 será su último trabajo como compositor.

Dejaba inconclusa la Décima Sinfonía.


Desde el Cementerio Central de Viena, junto a la tumba de Beethoven, para el blog de mis culpas...




P.D. Franz Schubert consideraba a Beethoven [27 años mayor] su maestro espiritual, llevándose algunas composiciones antes de su muerte. En el entierro de Beethoven el 29 de marzo de 1827, el compositor Franz Schubert sería uno de los treinta y seis portadores de antorchas en el funeral de Ludwig van Beethoven, en Viena.




Tumba de Franz Schubert junto a la tumba de su admirado maestro,  
Ludwig van Beethoven. Cementerio Central de Viena


Un año más tarde de la muerte de Beethoven, Schubert pidió ser enterrado junto a su admirado maestro. En el sector 31-A del Cementerio Central de Viena se encuentran juntas las tumbas de Johann Strauss hijo, Brahms, Beethoven y Schubert. Y en el centro, un monumento conmemorativo a la memoria de W.A. Mozart.


Enlaces interesantes







No hay comentarios:

Publicar un comentario