miércoles, 9 de octubre de 2013

Grazalema, "Sangre y Amor en la Sierra" II



¡El bandolerismo romántico ha llegado hasta nosotros gracias a las plumas de viajeros románticos de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX como Gautier "Un viaje por España",  Merimée "Carmen", Washington Irving "Cuentos de la Alhambra", o la poesía de Fernando Villalón "Diligencia de Carmona", quien cantó como nadie a los bandoleros de su época. 

"De Puente Genil a Lucena, de Loja a Benamejí"...

En 1830 existía un trayecto en diligencia desde Madrid con destino a Gibraltar que pasando por Despeñaperros transitaba por Écija, Osuna, Ronda y Algeciras. Las partías de bandoleros se dividían el territorio para no entrar en conflictos unos con otros.

Desde Gibraltar hasta Ronda y Grazalema o desde Antequera hasta Sierra Morena sin olvidar los Alcores del Viso, Utrera, Badolatosa, Corcoya, Jauja, Alameda han sido territorios donde ejerció su zona de influencia el bandolerismo andaluz de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, que estuvo ligado a la opresión y al descontento social como caldo de cultivo. Personajes como Diego Corrientes, Tragabuches, El Tempranillo, Pasos Largos, Curro Jiménez (el barquero de Cantillana) ó Pernales como el último bandolero entre otros, han creado una especie de halo sobre sus figuras, dando lugar a leyendas cargadas de estampas pintorescas que contrastan entre el bien y el mal.

Los bandoleros han sido considerados como rebeldes con causa, personas sin formación alguna y con algún pleito con la justicia, posiblemente insignificante en la mayoría de los casos, se vieron obligados a echarse a la sierra para salvar la vida y enfrentarse a la opresión de su época, con lo cual fueron considerados fuera de la ley.


Los bandoleros eran grandes conocedores del terreno que pisaban hostigando con sus trabucos incluso a los gabachos, -considerados el mejor ejército de la época-, al que atacaban practicando la guerra de guerrillas entre atajos y emboscadas provocando numerosas bajas a un ejército acostumbrado a luchar en campo abierto.


En torno al mundo de los bandoleros los sentimientos estuvieron  polarizados. Para la aristocracia, caciques y señoritos andaluces de la época eran considerados bandidos, ladrones ó asesinos mientras que para la gran masa de jornaleros, gente humilde y campesina eran una especie de héroes en unos tiempos donde el campesinado estaba desposeído de todo derecho social y anclados en la pobreza, injusticia y exclusión social más absoluta por el poder establecido que mantenía estructuras sociales ancladas en el Paleolítico social de la historia. 


Un marco social tremendamente injusto con la figura del bandolero, en la que detrás posiblemente existiera una razón de orden sociológico, al ser empujados por la miseria bajo el amparo sin fisuras de una justicia corrompida. No hace falta recordar que el cacique en las áreas rurales estaba sostenido por sus altas influencias políticas y designaban alcaldes, controlaban a jueces locales y funcionarios públicos, actuando con toda la arbitrariedad posible.


La figura del bandolero como héroe social despertaba cierta admiración y respeto entre la gente humilde en aquélla España absolutista del siglo XVIII y comienzos del XIX, muy agitada de manera especial con la Guerra de la Independencia (1808-1813) y con las inmensas desigualdades sociales.


Tal vez  haya sido la poesía de Fernando Villalón pionera en facilitarnos esa visión romántica del bandolero como héroe social en su “Diligencia de Carmona”, una especie de “Robin Hood” con el “Tragabuches, Juan Repiso, Satanás y Mala-Facha, José Candio y el Cencerro y el capitán Luís de Vargas”, el que a los pobres socorre y a los ricos avasalla…a los que hay que sumarle José María Hinojosa “El Tempranillo”, que se echó al monte demasiado joven -con sólo 15 años-, para evitar el presidio por matar a un hombre en una reyerta a navaja para vengar a su padre, encabezando su propia partida, ganándose el respeto de los humildes y excluidos, lo que le garantizó la supervivencia.  


El bandolero moría generalmente joven ya que su vida estaba siempre junto al filo de la navaja, evitando ser esclavo de presidio, con su inseparable compañera la faca en su faja y el trabuco amartillado entre tabernas, ventas y posadas, con las botas y polainas puestas arreando su corcel con las cinchas apretadas y muy cortos los estribos, con sus patillas de boca de hacha. A lo lejos se observa con la vida pendiente de un hilo, una silueta de bandolero justo, bueno y con oficio, que viene desde la garganta del Tajo entre senderos y riscos.


Otra figura importante de aquélla época eran los arrieros acompañados de sus alforjas para las provisiones junto con la bota de cuero para el vino o el agua. Con sus reatas de mulas atravesaban extensos territorios  para transportar mercancías como el trigo, el aceite, la lana, paños, vino, etcétera en unos tiempos donde los caminos brillaban por su ausencia. Era un trabajo de valientes al tener que bregar con los animales y al mismo tiempo soportar las inclemencias meteorológicas como la lluvia, el fuerte viento o el frío invernal con una manta en el suelo con la albarda por almohada. Había que llegar a tiempo con las bestias de carga, aún a riesgo de perder su vida, subiendo y bajando montañas. La solidaridad entre ellos era indispensable en unos tiempos donde los caminos estaban frecuentados por bandoleros y otros amigos de lo ajeno.


Existe un refrán popular que dice,“¡Arrieros somos y en el camino nos encontraremos”!. La ruta transitada por bandoleros, estraperlistas, arrieros y románticos desde Ronda hasta Gibraltar fue considerada como “El Camino Inglés”.

También es importante resaltar como efecto colateral que se ponen en valor los pueblos y sus productos dando a conocer a los miles de visitantes los productos y la buena gastronomía de la zona como los quesos, la miel, las chacinas, sopas de espárragos, tagarninas revueltas y un largo etcétera…sin olvidar las famosas mantas como una de las mayores huellas artesanales de tiempos ancestrales junto con la cestería y el esparto.


En definitiva, un magnífico domingo que disfrutamos con nuestras familias en Grazalema, en el recinto de los Asomaderos y en la Plaza de España degustando las tapas típicas como las migas, el chorizo o el potaje servido por camareros vestidos de bandoleros acompañado siempre del vaso de cerámica para la cerveza fresquita evitando así la contaminación de plástico en un magnífico entorno natural.


Por la tarde, en viaje de vuelta divisamos de nuevo la Sierra de Líjar degustando con los amigos un buen café con exquisitos dulces en otro bello pueblo blanco -Algodonales-. Desde la Iglesia de Santa Ana  se observa en el horizonte el castillo de Zahara de la Sierra como testigo de la historia. De vuelta avanzada ya la jornada, hicimos una visita al Museo de la Cal de Morón, Patrimonio de la Humanidad, pero eso ya pertenece a otra historia…

Desde el magnífico marco natural de Grazalema para el Blog de mis culpas...






P.D. Este hecho que voy a relatar se lo he escuchado a mi padre,-con 87 años en la actualidad- desde hace ya muchos lustros.

Su madre le contaba que su madre -abuela de mi padre-, era recovera y visitaba los cortijos de la zona para llevar productos del pueblo para cambiarlos a su vez por huevos, queso y otras cosas del campo para suavizar un poco su maltrecha economía. 

Como la inmensa mayoría de las mujeres de su época, vestía de negro. Un día se le echó la noche encima y anduvo todo lo ligera que pudo para llegar a su casa. En el silencio de la noche, escuchó tras ella el trote de un caballo, lo que le hizo aligerar aún más el paso, posiblemente por el miedo. Cuando el jinete la alcanzó le preguntó, ¡señora, de donde se viene!, a lo que la mujer temerosa le contestó, ¡de buscarme la vida, soy recovera, vendo por los cortijos y hoy se me ha hecho tarde!. El jinete le preguntó si no lo conocía a lo que le respondió la señora, ¡no, señor!. El jinete a su vez le manifestó, ¡no diga que me ha visto!, ¡yo soy Pernales! y le entregó dos pesetas en plata, para que se ayudara un poco.

Este hecho tuvo lugar en una vereda cercana a Morón, llamada "Los Melonares", entre la antigua finca del Pernal y el Piojo, lo que demuestra que el célebre bandolero Pernales considerado como el último bandolero, anduvo también por el término de Morón.

Con lo que en parte se cumplía el dicho de una copla popular dedicada a su memoria:




Ya mataron al Pernales.
Ladrón de Andalucía.
El que a los ricos robaba.
Y a los pobres socorría.



lunes, 7 de octubre de 2013

Grazalema, "Sangre y Amor en la Sierra" I



…-Echa vino, montañés,
que lo paga Luis de Vargas,
el que a los pobres socorre
y a los ricos avasalla-…

Fernando Villalón

Una luminosa mañana del primer domingo de octubre en la que los rayos del sol habían sobrepasado el viejo y desvencejado castillo de los antiguos alkevires de Morón, nos fuimos a visitar la antigua Gran Zulema andalusí, situada al noroeste de la Sierra de Cádiz, entre Zahara de la Sierra y Ronda con la Sierra del Endrinal como entorno privilegiado y cuya generosa pluviometría produce el mayor índice de lluvias de la Península Ibérica. 

Dejando a la izquierda la Sierra de Líjar y Algodonales, nos desviamos hacia el embalse de Zahara-El Gastor para impregnarnos de toda belleza natural de Zahara de la Sierra, cuya torre del homenaje nos observaba desde la cresta de una gran roca. Una bella panorámica con reminiscencias andalusíes, pueblos blancos entre calles angostas y empinadas que impregnan nuestra retina haciendo volar al mismo tiempo nuestra imaginación, en una antigua tierra de fronteras. 

Llegando a Grazalema observamos el río Guadalete que nace en la Sierra, cerca del Puerto del Boyar,-Lete significa en la mitología griega, río del olvido-. Algunos historiadores ubican la histórica batalla, al que da nombre el río entre el 19 y el 26 de julio del 711 entre don Rodrigo, último rey visigodo y las fuerzas musulmanas, lo que dio origen a la génesis de un nuevo periodo histórico.


Grazalema, formaba parte en tiempos andalusíes de una de las rutas de los Almorávides y Almohades que transitaba desde Cádiz pasando por Arcos, Zahara de la Sierra, Grazalema, Olvera y Setenil de las Bodegas hasta el corazón de Ronda para proseguir hasta el reino nazarí de Granada, ensalzada como la “Damasco de Occidente”. La otra ruta nos lleva desde Tarifa y Algeciras –a la que se unía Medina Sidonia- y nos lleva hasta Gaucín, Algatocín, Atajate y Ronda para proseguir hasta la antigua Elvira –Granada-.



Entramos por la Iglesia de la Encarnación hacia al Ayuntamiento convertido en “Cuartel de los Migueletes”. Nada más llegar, escuchamos  grandes detonaciones desde la Plaza de los Asomaderos, producidos por los disparos de los innumerables trabucos de tanto bandolero con patillas de boca de hacha y navajas abiertas en mano que “acechaban” amablemente desde sus refugios para que su imagen romántica quedara grabada en la retina del recuerdo.


La VII Edición de 2013 ha contado con un auténtico icono del bandolerismo, el actor Álvaro de Luna que encarnó el personaje “El Algarrobo”  en la entrañable serie Curro Jiménez. Un personaje del siglo XIX que tuvo pleitos con la justicia de su época y  tuvo que echarse al monte. La serie se emitió en T.V. entre 1976 y 1977 e hizo las delicias de los que peinamos ya algunas canas. 

Foto. Paqui Viruez. Grazalema

En días previos a esta edición, hubo interesantes mesas redondas sobre el flamenco, el bandolerismo de 1832 como aperitivo para despertar el apetito cultural y terminar  con la Recreación Histórica en el recinto de los Asomaderos, donde se han representado interesantes escenas  de 1832 con los bandoleros con  patillas de boca de hacha en sus refugios, la iglesia, la cárcel, los establos con los borriquillos y las ovejas sin olvidar las tradicionales tabernas servidas por taberneros y mesoneras con trajes de la época haciendo las buenas migas en los rescoldos donde de vez en cuando sonaría algún que otro toque de una guitarra acompañado del buen cante jondo.




La "Asociación Cultural Bandoleros de Grazalema" así como la “Asociación Histórico-Cultural Torrijos 1831” han recuperado para la razón un periodo de gran valor histórico que la tiranía y el despotismo de su época trató de que habitara en el olvido y que las nuevas generaciones han tomado el testigo para que esta bonita tradición permanezca durante muchos años al formar por derecho propio de la idiosincrasia y cultura de los pueblos. 


Cientos de Bandoleros  a caballo y a pie entre senderos, hogueras y vino en las tabernas que nos proyecta esa imagen que retrataba fielmente el bandolerismo romántico del poeta de Andalucía la Baja Fernando Villalón, en su "Diligencia de Carmona". 


Foto. Francisco Moreno

Una singular recreación histórica  “Sangre y Amor en la Sierra”  con cientos de vecinos magníficamente ataviados con trajes a la vieja usanza de 1832, -bandoleros, arrieros y migueletes como eran llamados los soldados de Fernando VII, llamado por la historia el felón -desleal-, y que narran por un lado los episodios más relevantes de la vida de José María Hinojosa “El Tempranillo” en Grazalema como fueron su boda, la muerte de su esposa María Jerónima Francés y el nacimiento de su hijo y por otro lado, la detención y muerte sin juicio del progresista e ilustrado general Torrijos por orden de Fernando VII, que no dejó de conspirar contra la democracia para colocar a España de nuevo en la Edad Media atrasando el reloj de la historia.


 “Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional”. 


Entre los compañeros liberales de Torrijos se encontraba el joven irlandés de 26 años Robert Boyd, que murió fusilado por defender la libertad en España y quien financió la empresa de Torrijos cayendo al lado del general en la playa de San Andrés, en Málaga una mañana del 11 de diciembre de 1831. Suceso histórico que ha pasado a la historia como símbolo de la lucha contra el despotismo y la tiranía reflejado en el óleo sobre lienzo de Antonio Gisbert que inmortalizó en 1888 este terrible desenlace. Tener libertades en España ha costado un alto sacrificio en un país que aún permanece amnésico y reacio para afrontar su historia reciente.


Para Torrijos, hombre excepcional para su época, la causa de las Cortes de Cádiz de 1812 representaba su única esperanza pero la vuelta del desleal Fernando VII que declaró dicha Constitución nula, tiró por tierra sus expectativas de conseguir una monarquía parlamentaria que otorgara derechos y libertades a los españoles, lo que nos siguió produciendo como país un dolor lacerante en lo político, social y económico afianzando de nuevo el absolutismo. Mediante el Manifiesto de los Persas, documento suscrito el 12 de abril de 1814 por sesenta y nueve diputados, se solicitaba al rey el retorno al Antiguo Régimen aboliendo la legislación de las Cortes de Cádiz y equiparando la Consitución de Cádiz de 1812 con la Revolución Francesa. Dicho documento sirvió de base a Fernando VII para decretar la vuelta del absolutismo. 

Una de las páginas más vergonzosas de la Historia de España tuvo lugar cuando Carlos IV consiguió que Fernando VII renunciara a la Corona y que su padre abdicase en favor de Napoleón a cambio del Palacio de Chambord y una renta anual. Otra página fue la vuelta al absolutismo.

Otra página poco edificante de nuestra historia fue observar como las cabezas ilustradas de España estaban presos, desterrados o exiliados. ¡Este fue el pago a la fidelidad de aquéllos españoles que, desde posiciones liberales custodiaron su trono!, lo que convirtió el siglo XIX en uno de los más convulsos de la Historia de España junto con decenas de pronunciamientos militares, intentos de golpes de Estado, etcétera...

Cuando Fernando VII entró en Madrid en 1814, fue recibido por una masa enfervorecida e ignorante que gritaba ¡Muera la libertad, vivan las cadenas!. Un desafortunado lema acuñado por los absolutistas que no permitían que la razón y el progreso afloraran en la sociedad. 

Dos de los mártires de aquel movimiento liberal fueron el general Torrijos y Mariana de Pineda que pagaron con la muerte su heroísmo.


“Sangre y Amor en la Sierra” ha sido magníficamente interpretada por la Asociación CulturalBandoleros de Grazalema" y la "Asociación Histórico-Cultural Torrijos 1831”. En la introducción nos narraba su interlocutor en el escenario en el recinto de los Asomaderos, que el general Torrijos y José María Hinojosa “El Tempranillo” no se conocían personalmente, aunque a través del abogado rondeño Francisco Javier de Surga -que actuó como enlace-, se enviaban cartas. 

Gracias a las plumas que los viajeros románticos de finales del siglo XVIII y XIX nos legaron a través de sus viajes la figura romántica del bandolero considerado como rebelde con causa, pero eso ya es otra historia que contaremos en una segunda parte...



Desde Grazalema para el blog de mis culpas...





Enlaces interesantes

Ronda, ciudad soñada
Ruta de los almorávides y almohades
Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812
Bicentenario de la Pepa

lunes, 30 de septiembre de 2013

Diego Cano, presidente de la Tertulia Flamenca "El Gallo", de Morón.


Diego Cano Guerra, presidente de la "Tertulia Flamenca El Gallo" de Morón

"Si se muere la guitarra,
enterradla en el río
para que la toque el agua".


Rafael Guillén

La primera mañana lluviosa de otoño, me dirijo hacia la calle Calzadilla donde se encuentra ubicada la Tertulia Cultural Flamenca "El Gallo" de Morón, muy cerca de los Jardines de la Carrera y del convento de Santa Clara para cambiar impresiones con Diego Cano Guerra, presidente de dicha Tertulia Cultural Flamenca,  cuyo origen data del año 1970 y que ha apostado por el fomento del arte flamenco en el ámbito de Morón de la Frontera y por su mayor integración en la actividad cultural de nuestra ciudad.


Cuadro de Isabel Valle. XLVII Gazpacho Andaluz


Morón ha sido desde siempre la tierra de la Cal y del Flamenco, recientemente declarados por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Tal motivo nos debe de llenar de gozo y orgullo a todos, ya que el flamenco como patrimonio oral así como la Cal han formado parte de nuestras raíces como pueblo. Un legado ancestral que ha sido transmitido de generación en generación como parte de nuestra identidad cultural y de nuestra idiosincrasia.



Monumento a la memoria de Diego del Gastor [Jardines de la Alameda]

Diego, cuando se entra en la Tertulia Fultural flamenca “el Gallo”, lo primero que se aprecia es su gran legado fotográfico. Nos da la impresión de que es historia pura y viva del flamenco, pero al mismo tiempo se percibe que ¡este legado es el gran desconocido para la inmensa mayoría de los moronenses!

R. Durante todo el año se abren las puertas de la tertulia flamenca a todo el que quiera visitarnos. En mayo, vino el "Aula de la Experiencia de Morón" y se dieron conferencias, proyección de vídeos de Diego del Gastor, el vídeo “el ángel de Ricardo Pavón, así como cante en vivo, baile y guitarra de puertas abiertas. La Agencia andaluza para el desarrollo flamenco también realiza actividades que se reflejan en la tertulia flamenca. Hay dos actuaciones en directo mensuales. También hemos realizado un festival flamenco solidario en la Alameda. Nuestra entidad desde 1994 en que fue elegido presidente hasta nuestros días en los cuatro institutos de secundaria con conferencias, cante, baile y toque…

¿Desde cuándo es usted presidente de la Peña Cultural Flamenca “El Gallo” de Morón?.

R. Desde el año 1994 que fui elegido hasta la fecha.

¿Cuáles son sus inquietudes como presidente en una peña con muchos lustros a sus espaldas, desde octubre de 1970?.

R. Que no se pierdan nuestras raíces del flamenco sabiendo de dónde venimos y salvaguardando la esencia del flamenco. Pero lo que más me preocupa es poder rescatar a la juventud para el flamenco.

Cuál es el presente de la Peña Flamenca y el futuro?.

R. El presente es que Morón resalte por su flamenco ya que es muy rico por el cante, baile y toque de guitarra. Los nuevos valores deben de salir a flote. El futuro irá orientado a que la peña tenga su propia entidad que todavía no la tiene y procurar tener una "Casa del Flamenco" donde todos los aficionados seamos partícipes como auténtica familia del flamenco.

Ahora que el Flamenco es patrimonio de la Humanidad aunque siempre lo ha debido de ser, ¿de qué manera puede beneficiarse Morón y Andalucía de la nueva proyección en la que el flamenco brilla con luz propia?

R. Todo eso está muy bien aunque el flamenco ya era Patrimonio de la Humanidad mucho antes. Este hecho sólo ha beneficiado a los que están metidos de lleno en el flamenco pero sin tener conocimiento y que saben aprovechar la situación económica que ello genera.


Pepe Taranto y Manolo Coronado a la guitarra

La Cal de Morón es también patrimonio de la Humanidad, ¿de qué manera Cal y Flamenco podrían unificar criterios para proyectar y poner en valor el nombre de Morón definitivamente en el mundo cultural?.

R. Desde mi punto de vista, el flamenco y la cal deberían unir criterios para encauzar entre ambos una labor importante en Morón.

¿Qué puede aportar la Peña Flamenca en la profundización de las raíces históricas, así como en la investigación y proyección del flamenco en Morón y su comarca?.

R. La tertulia flamenca “El Gallo” es el auténtico motor del flamenco en Morón ya que posee un legado muy importante con material sonoro e inédito.

¿De qué forma puede participar la Concejalía de Cultura en el impulso y desarrollo del flamenco en Morón así como su integración definitiva en la vida cultural?.

R. Apoyando económicamente pero sobretodo anímicamente no haciendo oídos sordos a nuestras peticiones. El motor del Gazpacho ha sido la tertulia flamenca aunque ha salido muy poco reflejado, lo que debilita nuestro trabajo.

¿Cómo se pueden canalizar las sensibilidades culturales existentes en Morón para que queden cohesionadas?.

R. En la actualidad no existe cohesión. Morón no es tan grande para poseer tres entidades flamencas. Desde nuestro punto de vista, lo único que ello hace es debilitar a la tertulia flamenca.

¿Cuentan los estudiosos del flamenco en Morón con el apoyo de alguna administración?.

R. De la tertulia flamenca, ¡sí!, pero de la Administración ¡no! La peña se alimenta de la cuota de sus socios y favores de algunos aficionados.

¿Fomentan y estimulan las administraciones iniciativas para profundizar en el estudio y la investigación del hecho cultural flamenco que contribuya a descubrir, recuperar y conservar la memoria histórica-artística del flamenco para su posterior difusión en medios escritos como audiovisuales?.

R. En Morón ¡no! Y en la tertulia flamenca, tampoco.


Grandes aficionados al Cante Jondo en la Tertulia Flamenca "el Gallo"


Diego, desde tu visión del flamenco, ¿cómo se podrían descubrir nuevos valores del flamenco local, así como apoyar y promocionar a nuestros artistas y aficionados?.

R. Bajo mi visión, desarrollando un concurso flamenco “Ciudad de Morón”, con premios interesantes. En ese evento entrarían los artistas locales como cante, baile y guitarra pero la Peña Flamenca no puede sacar dinero a los socios para organizarlo ya que su costo es significativo.

Cuenta Morón con material didáctico, registros sonoros y audiovisuales suficiente para una posible creación de un Museo local del flamenco donde se centralicen los fondos culturales dispersos para acercarlos con carácter educativo al ciudadano como una realidad cultural?.

R. Sí que cuenta con ese material didáctico. Para mí mejor que museo lo llamaría una “Casa del Flamenco”, con vida.

El Gazpacho Andaluz ha sido pasado y presente del flamenco en Morón. ¿Cómo observa su futuro y si ve algunas mejoras como dedicarle una semana cultural a los artistas locales?.

R. El Gazpacho Andaluz lo considero tal y como ha sido en la presente edición. Con una semana previa para los artistas locales, exposiciones y conferencias. El cierre del Gazpacho con un cartel de elenco artístico actual. Pero esto no debe estar en manos de políticos que desconozcan el flamenco. Debería organizarlo y desarrollarlo personas cualificadas. Llevo veinte años en la Comisión del Gazpacho, desde 1993.


El Niño Rosa, a sus 91 años en el Teatro Oriente de Morón 3 de noviembre de 2012


Diego, desde su punto de vista como aficionado habrá observado que el "Cante Jondo" ha pasado de ser considerado marginal hace bastantes años -los que peinamos algunas canas recordamos cuando se prohibía el cante en las antiguas tabernas- a convertirse en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, como ha debido de ser siempre. ¡Cual es su valoración!

R. El flamenco ha evolucionado mucho. Aquéllas vivencias las echo mucho de menos. Hoy, los artistas llevan consigo un gran equipo y cuando finaliza el evento no existe relación con los aficionados al ser todo más superficial. Cada vez existe menos el “cante de pellizco”.

El flamenco como patrimonio inmaterial de la Humanidad le ha dado otra dimensión y proyección al flamenco ya que hoy es digno de estudio por parte de las Universidades con doctorados especializados en flamenco, seminarios, cátedras, cursos de verano, etcétera. Se han creado conservatorios de guitarra flamenca y flamencología en Córdoba. La Cátedra de Flamencología de la Universidad de Sevilla con el Patrocinio de la Fundación Cruzcampo. El flamenco se ha convertido en uno de los mayores referentes como elemento integrante de nuestra cultura con pilares muy sólidos dentro y fuera de nuestras fronteras (Japón, Australia, estados Unidos). ¡Como ve Diego esa magnífica proyección!.

R. Muy positivo desde aficionado de pro. Me gustaría que no quedara todo plasmado en papeles no olvidándose nunca de las raíces e intentar subvencionarlas en el caso de las peñas flamencas que son el último empujón para poder subir a los aficionados a un escenario.

Ahora que se pretende que el flamenco esté presente en las escuelas, sería muy didáctico que un estudiante supiera diferenciar un toque de otro, una solea de una seguiriya o de unas bulerías y que también observara que depende del guitarrista dejar mayor espacio al cantaor para que despliegue sus facultades.

R. Soy partidario de llevar el flamenco a las escuelas pero no sólo la teoría sino clases en vivo y en directo de guitarra, cante y baile, con docentes de edad similar al alumnado.

Es evidente que nos gusta el flamenco vivo aunque la inmensa mayoría de las personas lo desconocemos. ¿A qué se debe este hecho?.

R. No lo sé. Tal vez haga falta vivirlo en vivo para poder repetir la experiencia. Las connotaciones en directo son totalmente distintas. Tiene que haber un amigo o aficionado que te contagie y anime.

Morón, a lo largo de su historia, ha sido considerado como un velero fértil dentro del flamenco que ha dado magníficos artistas de la talla de Silverio, Diego Bermúdez “El Tenazas”, Joselero, Fernandillo, Diego del Gastor, Manolo Morilla, Paco y Juan del Gastor. ¿Conociste aquéllos años dorados del flamenco con las tertulias en Casa Pepe con Diego del Gastor como referente junto a la finca de Espartero de Don Pohren?

R. No llegué a conocerlo por vivir en el campo con mi padre. En Casa pepe estuve en varias fiestas.

En 1980 cerraba Casa Pepe por la muerte de su dueño. Algunos estudiosos manifiestan que había concluido la época dorada del flamenco en Morón al desaparecer la inolvidable figura de enorme talla artística y humana de Diego del Gastor. ¿Es posible que volvamos a tener en el futuro una Edad de Plata del flamenco local con los nuevos valores que pisan fuerte y con un Centro de Interpretación del Flamenco que permita a los estudiosos investigar los legados culturales de dicha época dorada del flamenco así como las posibles donaciones privadas que vendría a dicho centro en caso de tenerlo?.

R. Creo que no. Los artistas de hoy viven muy de prisa el flamenco. Yo he visto a Curro Malena a las seis de la mañana cantando después de terminar el Gazpacho, cosa que hoy día sería imposible y los años venideros creo que aún menos.


Antonio Ruiz "El Carpintero" acompañado a la guitarra de Manolo Coronado


¿Qué siente un gran aficionado cuando observa a muchos ciudadanos de otras latitudes como por ejemplo Japón, que han venido a aprender el flamenco y estudiar nuestra cultura para ponerla en valor y proyectar en sus países de origen a través de traducciones, etc…?

R. Estoy admirado. El flamenco hace mucho tiempo que es patrimonio de la Humanidad. Takeshi llevó a la práctica un cuadro de baile llamado “Japón y Morón”. Por tal motivo, nuestra cultura es tan rica y debemos mimarla y protegerla entre todos.

Morón, en tiempos del Efecto Porhen llegó a convertirse en una ruta de peregrinaje del flamenco puro. Sin pretender caer en la nostalgia y melancolía. ¡Cómo observa el futuro del flamenco en Morón, teniendo ese legado presente!.

R. La gente sigue viniendo a Morón a estudiar flamenco ya que nuestra tierra es de toque, cante y baile pero aquéllos años dorados del flamenco en Morón, ¡nunca ya volverán!.

¿Es posible editar todo el legado cultural flamenco e inédito que existe en Morón con ayuda de las administraciones y fundaciones?.

R. Si, es posible. Existe un material que se puede difundir con ayuda de la Consejería de Cultura, Diputación, Fundación Cruzcampo y Delegación de Cultura del Ayuntamiento.

Este año se ha dedicado el XLVII Gazpacho a la figura del Maestro de la Guitarra Manolo Morilla. ¿No hubiera sido deseable que dicho homenaje lo hubiera recibido en vida y haberse llevado esa gran satisfacción. A veces, pesan más los protagonismos que la razón y la lógica?.

R. La tertulia flamenca le realizó a Manolo Morilla dos homenajes y el Foro Flamenco le hizo otro homenaje en vida. La Comisión del Gazpacho tenía en mente darle su homenaje en vida pero las circunstancias lo han querido así.

¿Se ve la entidad que usted preside apoyada por el Ayuntamiento de Morón?.

R. ¡No!. La tertulia flamenca tiene mucho peso en el Gazpacho y este año ha estado ausente en la programación, cartelería y algunas mesas redondas. Al mismo tiempo, me gustaría resaltar la petición de un local social ya que llevamos 43 años en alquiler. ¡Ya es hora que el Ayuntamiento de Morón se pronuncie. ¡Además!, las administraciones no ponen a disposición del flamenco todos los recursos necesarios para difundir nuestro Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y transmitir dicha cultura con mayúsculas en las escuelas y centros de secundaria.


Quiero agradecer la amabilidad de Diego Cano Guerra, presidente de la tertulia flamenca "El Gallo" por darnos sus impresiones y acercarnos un poco más al mundo del flamenco local con sus inquietudes, recuerdos y vivencias ¡Gracias!

Morón ha sido y seguirá siendo una tierra fértil dentro del flamenco de cuya semilla seguirán germinando grandes artistas del baile, del cante y del toque. Herederos de un magnífico legado, una época dorada que convirtió a Morón por derecho propio en una ruta de peregrinaje de lo puro y auténtico que no olvida sus raíces ancestrales, la Cal y el Flamenco como Patrimonio de la Humanidad.





El 28 de febrero de 2015 la Tertulia Flamenca "El Gallo" recibe la medalla de oro de la ciudad



La LV Edición del Gazpacho Andaluz de Morón de la Frontera 
estuvo dedicada a la memoria de Diego Cano Guerra