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domingo, 2 de noviembre de 2025

Presentación del libro “Diego de Morón” en la Peña Flamenca “El Gallo”



“La guitarra de Diego del Gastor es al Flamenco lo que los frescos de Altamira a la pintura”, la Capilla Sixtina de lo Jondo, de lo puro y de lo auténtico, que produce un pellizco que traspasa la piel del que escucha, provocando un sentimiento tan intenso que puede llegar al tuétano de nuestras emociones. Y eso, tan solo está al alcance de los verdaderos genios del arte del Toque de Morón. 

¡Y Diego de Morón era su último guardián!

Blog de Antonio Cuevas



"Los conocimientos siempre son necesarios. Luego para tocar flamenco, eso ya va de dentro. Y para sentir la guitarra, después de aprender a tocar flamenco, hay que sentir".

Diego del Gastor
A compás...Revista Flamenca. Julio 2007. Nº 1

Introito

Cuando dirigía mis pasos la mañana del domingo 2 de noviembre de 2025 hacia el acto de presentación del libro “Diego de Morón”, escrito por nuestro paisano Juan Toro Barea en la Peña Flamenca “El Gallo”, pensé que casi sin darnos cuenta habíamos realizado una parte importante de la ruta del Flamenco en la tierra de Villalón, entre monumentos y murales. 





Diego del Gastor, creador del Toque de Morón, marcó un antes y un después en el Gazpacho de Morón, formando parte con Donn E. Pohren de la época Dorada del Flamenco [desde 1963, con el primer Gazpacho Andaluz de Morón, hasta el final en 1973, con la muerte de Diego del Gastor]. Diego, murió el 7 de julio de 1973, el mismo día que se iba a celebrar el XI Gazpacho Andaluz “Homenaje a Fernanda y Bernarda de Utrera”.




El XI Gazpacho Andaluz de 1973 previsto para ese mismo día quedaba suspendido. Iba a contar con la presencia de artistas de la talla de Antonio Mairena como artista invitado, Fernanda y Bernarda de Utrera, José Meneses y Joselero, entre otros grandes artistas.

Un año más tarde, el sábado 13 de julio de 1974 se rotulaba una calle de Morón con el nombre de “Diego del Gastor” y la inauguración del Monumento a Diego del Gastor en los Jardines de la Alameda.


Tras haber paseado por el Gallo de Otilio [1999] ubicado en el Paseo de la Alameda, nos encontramos con el monumento en bronce dedicado a la memoria de Diego del Gastor, creador del Toque de Morón, lo que me recordó que Morón es conocido no sólo como la tierra de Villalón, sino también como la tierra de la Cal y del Flamenco, considerados ambos por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Y tan magna definición permanece en la retina colectiva de nuestro pueblo y de sus gentes.



"Si se muere la guitarra,
enterradla en el río
para que la toque el agua"

Rafael Guillén


No muy lejos, se encuentra un bello mural de Diego del Gastor ubicado en los Jardines de la Carrera, que fuera realizado por Alejandro Pérez el 16 de noviembre de 2023 coincidiendo con el Día Mundial del Flamenco [16 de noviembre] en el 50º Aniversario del fallecimiento del genial guitarrista.




El investigador flamenco Luis Javier Vázquez Morilla en su libro “Silverio Franconetti y Los Fillos. Un viaje por la historia del Flamenco” profundiza en la vida de Silverio.

En la Plazoleta Meneses nuestra mirada captaba un reciente busto de bronce colocado el 20 de junio de 2024 a la memoria de Silverio Franconetti, considerado el Padre del flamenco, Rey de los cantaores y Cantaor enciclopédico que dominó todos los cantes.

Un descendiente de Silverio Franconetti en Morón, al pasar por la esquina de la calle Rosario con Tetuán en Sevilla, me dijo que El Burrero (Manuel Ojeda) y Silverio Franconetti se habían asociado desde 1870-80 en el Café de la Escalerilla para luego romper en 1881 y salir cada uno por separado: El Burrero con su café de la calle Tarifa -que luego pasaría a la céntrica calle Sierpes-, y Silverio promoviendo un salón en la calle Rosario denominado “Café de Silverio”. Ambos marcaron la historia de los cafés cantantes donde se profesionalizó el flamenco -cante, toque y baile-.




Durante los actos del Año Silverio Franconetti 2019-2020 tuvo lugar la presentación de una placa conmemorativa que fue instalada en la calle Fernando Villalón esquina con Pozo Nuevo para recordar el lugar donde vivió Silverio durante una etapa de su vida [desde los 13 a los 22 años] con un poema de Federico García Lorca. 

¡Cómo cantaría aquel Silverio que hasta Federico García Lorca le dedicó un poema “Retrato de Silverio Franconetti”. 

¡Los viejos decían que cuando cantaba Silverio se erizaban los cabellos y se abría hasta el azogue de los espejos!




Al pasar por el Teatro Oriente, se me viene al pensamiento aquella mágica noche del sábado 26 de enero de 2013. El que escribe estas humildes letrillas tuvo la satisfacción de asistir a aquel inolvidable Recital de Guitarra de Diego Torres Amaya “Diego de Morón” [hijo de Joselero y sobrino de Diego del Gastor] acompañado del inolvidable cantaor Pepe Taranto y la guitarra de Manolo Coronado.

Diego volvía a los escenarios de Morón después de siete años de ausencia, algo similar a lo que hace el río Guadiana en su ámbito geográfico, que aparece y desaparece.


Foto. Takeshi Mine.  Diego Torres Amaya
Teatro Oriente de Morón [26 de enero de 2013]

 

Comenzó la primera parte del Recital de Diego de Morón con unas bulerías y una soleá, de la cual destacó como la composición más triste del flamenco, posiblemente porque expresa mucho sentimiento, lo que puede llegarnos al tuétano de nuestras emociones. En la segunda parte, Diego nos deleitó con unas seguiriyas junto a unas rondeñas que arrancaron los innumerables aplausos de un público entendido ya predispuesto y entregado al duende del artista.

Diego tocó magistralmente con una espontaneidad que transmitía la esencia de su arte en el Teatro Oriente. Es evidente que sus composiciones se han convertido en auténticas joyas del flamenco dejando una importante huella en la retina del recuerdo de muchos aficionados y amigos que asistieron al brillante recital y que lo arroparon con su cariño. Aquella noche se produjo una auténtica simbiosis, entre el artista y su público entregado por completo.





En el libro "La época dorada del Flamenco en Morón de la Frontera (1960-1970)", dice su autor Pedro Luis Vázquez, sobre Dieguito Torres Amaya, hijo de Joselero y Amparo, hermana de Diego, quien años después declararía con la expresividad y radicalidad –en el sentido de ir a la raíz de las cosas- que le caracteriza:

“Mi opinión particular es que el sonido del que tú hablas sale de verse con los mocos por la cara abajo y comérselos por el hambre, de la pobreza y las fatiguitas. De un cúmulo de circunstancias que te hacen desarrollar tus sentimientos a través del arte de una manera especial. Fíjate que el arte siempre nace del pueblo llano y sencillo, pocos artistas salen del capitalismo. El arte creo que nace de la pobreza y la miseria. Por lo tanto es fácil comprender que la juventud de hoy no sienta igual que antes, Afortunadamente para todos, las condiciones de vida son mucho más favorables".




Recuerdo en 2016 cuando pasé una mañana por la zapatería de Ignacio de Amparo, entonces ubicada en el Pozo Nuevo, y me encontré allí a Diego de Morón. Le pregunté si tenía el disco que acababa de salir “Flamenco y Universidad Vol. XXXIV”. Me dijo que en aquel momento no disponía de ninguno, preguntándome que dónde iba a estar para entregármelo. Le dije que si le parecía bien en Retamares donde me lo entregó al poco tiempo y me lo firmó. Le pedí una fotografía de recuerdo con él y su disco. Y ahora, en la presentación de su libro, la coloco en este artículo con el máximo respeto hacia su memoria. Siempre que salgo de viaje me acompaña el CD que guardo con el máximo cariño.


Diego de Morón, por Martin Steel




“Ese sufrimiento que te entra cuando tocas por soleá, que las lagrimitas se te caen, por la cara, por la carita abajo. La música te da alegría y felicidad, pero también tristeza”.

“Yo creo en mi guitarra que aporta a Morón la forma en la manera de tocar distinta, que toco, diferente a todos, yo no pienso ni quiero que ni mejor ni peor solamente, que les gustan mi guitarra, voy por la calle las mujeres me paran, Diego, ¿Cuándo vas a tocar otra vez? Y entonces empiezas a sentirlo y eso me da vida, me llena por dentro, me da ganas de estar vivo.

“Yo no me enfado porque me digan loco. Si a mí me dicen “loco” de buena manera, le doy abrazos y besos a quien me lo diga. Si yo no estuviera “loco”, no tocaría la guitarra como la toco, de manera que estar “loco” es el regalo más grande que me ha podido dar la naturaleza.

Diego de Morón



¡Toco la guitarra cuando estoy a gusto. Cuando no estoy a gusto, no puedo tocar!


El CD “Flamenco y Universidad Vol. XXXIV” patrocinado por el Instituto Andaluz del Flamenco estaba dedicado a Diego Torres Amaya. Fue grabado en los Estudios Domi con una portada muy bonita de Diego paseando por la Alameda [frente al Instituto donde estudié de niño y adolescente].

Tampoco me puedo olvidar de aquellas bulerías que escuché en 1990 en el programa flamenco “Puerta del Cante” de Canal Sur o "Pueblos con Flamenco", y que escucho con cierta frecuencia.

 



Y llegamos a la entrada de la Peña Flamenca “El Gallo”, en calle Ánimas, donde nos encontramos con otro bello mural dedicado a la memoria de Luis Torres Cádiz “Joselero”, natural de la Puebla de Cazalla. Dicho mural fue realizado el 20 de diciembre de 2024 por Alejandro Pérez, Laurística Ilustrada, y Antonio García.

"El cante tiene que ser espontáneo. Lo importante es la espontaneidad. Eso es como el toreo y como tó. Los toreros que son artistas no son seguros, los que torean bien no torea bien siempre, porque no se puede torear bien siempre. Y así tiene que ser el cante". 
Joselero
A compás... Revista flamenca. Julio 2007. Nº 1



El año 1980 cerraba el bar Casa Pepe por la muerte de su dueño. Había concluido definitivamente "LA ÉPOCA DORADA DEL FLAMENCO EN MORÓN"

No es necesario decir que la cercana calle Mina nos acerca a la Plaza de San Miguel y a la esquina donde estuvo la antigua Taberna "Casa Pepe", centro neurálgico de la cultura flamenca durante los años dorados del flamenco en Morón. Frente a la Taberna "Casa Pepe" comienza la calle Diego del Gastor, donde en su parte alta se encuentra un mural realizado en azulejo con Diego tocando la guitarra. Allí donde termina la calle comienza el Paseo del Gallo de Morón, referente en la memoria colectiva de nuestro pueblo.



Y posiblemente no sea el último mural, ya que se me viene al pensamiento otro de los grandes del Flamenco como fue Diego Bermúdez Cala “El Tenazas de Morón”, ganador del Primer Concurso de Cante Jondo de Granada en 1922, lo que le valdría el reconocimiento ni más ni menos, que de Manuel de Falla y Federico García Lorca. 

¡Y Diego de Morón no puede faltar en un futuro mural!

Sin olvidar al Fillo, a Pepe Naranjo, al Niño Rosa, a Pepe Taranto o Antonio Ruiz “el Carpintero”, entre un amplio elenco de grandes artistas locales.

...

El 31 de agosto de 2025 muere el guitarrista flamenco Diego Torres Amaya [1947-2025], sobrino por línea materna y heredero del toque de Diego del Gastor.

Quedaba suspendida la presentación del libro “Diego de Morón” prevista para el sábado 6 de septiembre de 2025 en la Peña Flamenca “El Gallo”.


Tras realizar nuestra particular ruta flamenca por la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, tocaba disfrutar de la presentación del libro "Diego de Morón", escrito por nuestro paisano Juan Toro Barea, que nos emocionó a todos los allí presentes y que humildemente comparto con los amigos.



Guardo con cariño la dedicatoria de un ejemplar de "Diego de Morón" firmada por su autor Juan Toro Barea


Intervienen en la presentación del libro “Diego de Morón. Biografía del Duende”, como el último guardián del toque de Morón y del flamenco más puro:
  • Juan Diego Mata Marchena, bibliotecario de la Biblioteca Municipal Cristóbal Bermúdez Plata
  • Coral López Gómez, comunicadora de la Cadena SER Morón
  • Juan Toro, autor del libro
  • Y la actuación de Paco, Ignacio de Amparo y Luis Torres



En la presentación del libro "Diego de Morón" se encontraban grandes artistas y aficionados locales como Paco del Gastor, Paco e Ignacio de Amparo, Luis Torres, Antonio Ruiz "El Carpintero", Antonio Chacón, Alfonso Clavijo, Joaquín Buzón o Domi Serralbo, entre un largo etcétera.

Juan Diego Mata señaló el toque de Diego alejado del imaginario estético. Una forma de vida más profunda y más honda, señalando sobre todo las interioridades del libro, y que era el segundo libro escrito por su autor. A continuación hizo un desglose por capítulos: Diego en familia, Infancia y adolescencia, Diego como guitarrista, etcétera.

Juan Toro Barea manifestaba que siempre ha escrito con el corazón, recordando que lo ha escrito el con los auriculares puestos y escuchando la guitarra de Diego junto a sus recuerdos. Y que era tiempo de hacerle justicia a Diego, uno de los personajes más importantes del flamenco. Aunque era un genio inclasificable, era un genio. Y Diego, lo merecía.

Recordó el autor del libro a la esposa de Diego "Auri", fallecida después de Diego de Morón. En marzo del pasado año le llamó que Diego quería verlo y se presentó en su casa y le dijo con lucidez la única palabra que pudo percibir con claridad "Diego del Gastor". Diego con su guitarra y sus silencios hacia parar al mundo. Juan Toro se emocionó no pocas veces al recordar la figura de Diego de Morón, del que fue gran amigo y alumno.

"Cuando el duende, en estado de gracia máximo de inspiración se colaba por sus venas, ciertamente se tocaba la gloria. Había que rendirse y sacar a Diego a hombros por la Puerta del Príncipe de la historia del toque corto y gitano que va directo al corazón. Nunca en mi vida he escuchado una guitarra con tanto fuego y con una personalidad tan abrasadora."

"Sólo somos imparciales con aquello que no nos interesa"

Acto seguido interviene Coral López diciendo que Diego de Morón abrió las puertas del flamenco al duende más profundo y más puro. Un testimonio de amor al alma del flamenco.

Diego se forma en los patios y en las noches largas. Heredero del legado de Diego del Gastor, Diego tocaba para compartir un estado del alma en unos tiempos en que todo va muy deprisa, haciendo de su guitarra un modo de vivir, pero siempre fiel a sus profundas raíces y a sus vivencias. La guitarra de Diego mantiene una coherencia con la de su tío Diego del Gastor. El tiempo flamenco de Diego se contrae y se expande, pero siempre con la magia del toque de Morón y del toque gitano que te parte el alma. Unas vivencias y fatigas que traspasan los códigos emocionales.

El toque de Diego lo expresa con sus gestos, una atmósfera sonora entre la tierra y el tiempo. Su guitarra posee una mística sonora. Diego se partía el corazón con esas notas cuando pasaba las fatiguitas. Coral nos dio una especie de tesis sobre Diego y el toque de Morón.




En la primavera de 1980 Diego participa en la I Bienal de Arte Flamenco de la Ciudad de Sevilla. Paco de Lucía se acercó la mañana antes del concierto en el Lope de Vega, a casa de Ricardo para escuchar a Dieguito que tocará por soleá y seguiriya, con una carga de emoción tan grande, que Paco de Lucía estaba descompuesto. Se había parado el tiempo. El silencio era sepulcral, solo interrumpido por algunos oles de voces entrecortadas y casi rotas. Cuando Dieguito terminó, Paco no paraba de decirle “tócame eso otra vez, y otra vez y otra…”



Presentación del XLVII Gazpacho Andaluz en la Fundación Cruzcampo

Edición especial 50 aniversario (1963-2013) dedicado al Maestro de la guitarra flamenca recientemente fallecido Manolo Morilla.

Autora. Isabel Valle. 24 de julio de 2013


Durante las preguntas intervino Paco del Gastor recordando a Diego del Gastor, que amó la guitarra como amó la vida. Tenía una de las mejores personalidades que hayan existido en el mundo de la guitarra. Diego del Gastor tenía el secreto de la pura raza gitana. Diego Amaya Flores "Diego del Gastor" tuvo cuatro sobrinos y puntales fundamentales de su legado en la Casa de los Amaya: Tío Diego, Paco, Juan y Agustín Ríos. Cuando Diego de Morón comenzó a tocar la guitarra, él le llevaba por edad cinco años de experiencia.

Diego [refiriéndose Paco del Gastor a Diego de Morón] no tenía la paciencia que tiene que tener el tocaor para acompañar a un cantaor, aunque si lo hizo con su padre JOSELERO, uno de los mejores cantaores que cantaban en España, pero sí tenía paciencia para tocar entre cuatro amigos. Tenía un pronto como Curro Romero, y otro como Paula. Tenía como el arco íris todos los colores. Diego, no tenía nada que envidiar a nadie, tenía su personalidad innata, pura y de las mejores.


Juan Toro Barea nace en Morón de la Frontera en 1958. Es escritor, conferenciante y profundo conocedor del arte jondo. Aficionado al flamenco desde la infancia, su pasión nace del entorno singular de su tierra, donde el toque de Morón no es solo un estilo musical, sino una forma de sentir el mundo. Durante décadas ha sido colaborador habitual de revistas especializadas como Sevilla Flamenca, entrevistando a figuras de la talla de Paco de Lucía, Camarón o Enrique Morente. Fue también crítico flamenco en El Observador de Barcelona y conductor de programas radiofónicos de difusión del flamenco en Cataluña. Publicó en 1996 Memoria Flamenca de un sentir andaluz, y ha pronunciado conferencias y participado como jurado en múltiples certámenes nacionales. Su relación personal con Dieguito de Morón —de amistad, aprendizaje y admiración— le ha llevado a escribir esta Biografía del Duende, un retrato íntimo y sentido de un artista irrepetible, donde se funden la memoria, la emoción y la reivindicación.

Como dice su autor Juan Toro Barea, la biografía de Diego de Morón es un viaje emocional a través de su vida y de la historia de una dinastía flamenca, los Torres-Amaya, desde la voz de quien fue su alumno, amigo y admirador más fiel. Con una prosa vibrante y sentida, este libro recoge la memoria viva de un genio inclasificable, entre el desgarro y la inspiración, entre la marginalidad y la gloria. Entre la leyenda y la carne.

Un relato apasionado que ilumina las luces y sombras de un artista que nunca buscó el reconocimiento, pero que se convirtió en referente de una forma de tocar, de sentir, de vivir el flamenco.

Esta no es solo la biografía de un guitarrista. Es un acto de justicia. Un testamento del alma. Un himno al duende.




Finalizado el acto de la presentación, Juan Toro Barea pasaba a firmar su "Diego de Morón". Un acto muy emotivo que emocionó no sólo a los sobrinos de Diego, sino también al autor del libro, y a los muchos amigos de Diego y aficionados al Flamenco que nos dimos cita en tan magno homenaje al genio de la guitarra, el último guardián del Toque de Morón.

El acto tuvo su epílogo con la actuación de Paco e Ignacio de Amparo con Luis Torres, hijo de Andorrano, donde no faltó el Toque de Morón. Cuando terminaron saludaron al cielo en memoria de Diego de Morón. 

Manifiesto mis escasas dotes en el mundo del flamenco, pero lo cierto y verdad es que de aquella presentación del libro sobre la figura de Diego de Morón y posterior actuación de Paco e Ignacio de Amparo y Luis Torres, salimos todos emocionados, al igual que salí aquel día 26 de enero de 2013 donde Diego de Morón tocó en el Teatro Oriente de Morón.

Todos los artistas agradecieron a la Peña Flamenca "El Gallo" y a Juan Toro Barea haberse acordado de la memoria de Diego de Morón. Hago mías sus palabras porque no se puede tener mayor sensibilidad y no se puede tratar mejor a los artistas, ni con más maestría ni con mayor rigor histórico y profesional, al elegir como acompañantes del autor del libro a una musicóloga, además descendiente de la familia Amaya, junto a un experto bibliotecario con sus aportaciones. 

Y detrás de ello, no cabe duda de que existe un trabajo importante de la Peña Cultural "El Gallo". Cuando las cosas están bien realizadas, que bien se saborean. 

Ahora toca disfrutar con la lectura del libro...





Desde la Tertulia Flamenca "El Gallo" ubicada en la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, en la presentación del libro "Diego de Morón", para el blog de mis culpas...



P.D. La realización de estas letrillas han sido realizadas escuchando varias veces el toque de Diego de Morón [Flamenco y Universidad Vol. XXIV] acompañado de sus comentarios.

¡Por su experiencia vital y por su compleja personalidad la vida de Diego de Morón es digna de ser llevada al cine!


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sábado, 21 de junio de 2025

"Noches de Silverio" en la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco [II]

 



“Para cantar unas seguiriyas no es necesario ser gitano o payo;
es necesario saber cantarlas”

Miguel Mendiola

Si en la primera jornada de las “Noches de Silverio” organizadas por la Delegación de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Morón de la Frontera logró elevadas cotas de calidad con Elena de Morón, David el Galli y Antonio Ruiz "el Carpintero" acompañados a la guitarra de Paco de Amparo, no le irá a la zaga la enorme calidad que seguirán atesorando los artistas que vendrían el viernes 20 de junio en la segunda cita de las "Noches de Silverio".

Todos los artistas invitados a las Noches de Silverio dieron las gracias a la Delegación de Cultura por la organización de las “Noches de Silverio” y que ¡ojalá se quede asentado en el calendario flamenco local para que vuelva a repetirse cada año!

No hace falta recordar que Silverio Franconetti sacó el cante delas fraguas y de las tabernas, regentando el Café Silverio en 1881. Fue llamado “enciclopédico” aquellos que conocen todos los palos del flamenco. Silverio contrataba artistas para sus locales en Sevilla, Jerez y Cádiz. Según la biografía de Demófilo “Antonio Machado Álvarez”, padre del inmortal poeta Antonio Machado, Silverio consiguió sacar al arte flamenco de su humilde entorno social original y llevarlo a foros distintos. Demófilo estaba convencido de la enorme cultura que atesora su pueblo.

En mayo de 1864 cuando Silverio regresa a España, el folclorista Demófilo, biógrafo y amigo de Silverio, recogió su actuación acompañado a la guitarra por el maestro Patiño. Según cuenta Demófilo, un Silverio de incógnito fue reconocido por la concurrencia gitana al comenzar a cantar por seguirillas.

¡Quién de los que peinamos ya algunas canas no recuerda en las antiguas tabernas el tradicional cartel “Se prohíbe el cante”!



Foto. Ana Candón


Diego Valle ganó el Primer Premio del “Certamen Interritmos: Ritmos y Pueblos” de ámbito nacional, así como el Primer premio local de Morón en la Peña Montegil y un Segundo premio de la Comunidad valenciana, cuando contaba con tan solo 21 años de edad.


Comenzó el certamen flamenco Diego Valle con una soleá: «Sí a ti te duelen tus carnes, a mí me duelen las mías; si a ti te quiere tu madre, más me quiere a mí la mía» donde salió de nuevo el toque de Morón con la guitarra de Ignacio de Amparo. Después vinieron unas seguiriyas cuyo quejío emocionó al numeroso público asistente “Porque me encuentro malito de muerte en el hospital”, a lo que siguió un tango, terminando su gran actuación con unas bulerías para alegrar la noche.


Antonio Chacón recibió en 1970 en Cornellá el Primer Premio de Cante Flamenco, que le fue entregado por una gran figura del Cante, Fosforito, quien recibiera en 2005 la "Llave de Oro del Cante", el más prestigioso galardón dentro del mundo del Flamenco.

A continuación, Antonio Chacón con su voz limpia y clara nos regaló una soleá, seguida de un tango del Piyayo, unas bulerías, terminando con un martinete.



Ignacio de Amparo, hermano de Paco es un gran autodidacta dentro del mundo de la guitarra flamenca siendo un gran conocedor de muchos cantes. Tiene dos discos en el mercado: "Sonándola" [2013] y "Entre dos castillos" [2024]. Al igual que su hermano Paco de Amparo, cuando brotan de las cuerdas de su guitarra el toque de Morón, arranca los aplausos de un público entendido y entregado a sus artistas. 



Tras unos minutos de descanso para hidratar un poco los cuerpos con alguna cerveza fría, nos quedaba “Moi de Morón”, gran artista que acompaña a muchos grupos flamencos por todo el mundo y que nos ofreció en primer lugar, con su enorme voz bronca y gorda, un martinete.

“Desgraciaíto de aquel que come pan de mano ajena, siempre mirando a la carita si la ponen mala o buena”

A continuación disfrutamos de unas seguiriyas, una soleá y como colofón a su actuación, unas bulerías como fin de fiesta, invitando a algunos de sus amigos a subir al escenario para acompañarlo con las palmas.


Foto. Ayto. de Morón


A falta de algunos minutos para el término del Festival Flamenco "Noches de Silverio" el sonido y la luz del escenario desparecieron como por arte de magia. Pero, a Moi de Morón con su potente voz no le hizo falta que volviera el flujo eléctrico, ya que su potente voz acompañada de la guitarra de Ignacio de Amparo elevó el tono de sus cuerdas vocales hasta la silueta del castillo "antigua tierra de los alkevires de Morón" y Reino de Taifa en el siglo XI (1013 a 1066), entre el aplauso del numeroso público asistente a tan magno festival flamenco.

Las “Noches de Silverio” nos ha dejado un nivel muy elevado de cante flamenco, con ese pellizco que llega hasta el alma, junto con la personalidad de todos y cada uno de los artistas que se subieron al escenario como prólogo no sólo de la entrada del verano, sino también como preámbulo del LVIII Gazpacho Andaluz.


Terminada la "Noche de Silverio" salimos por el mismo sitio que habíamos entrado donde se encuentra un bello mural dedicado al gran cantaor “Joselero”. Nos espera realizar la ruta flamenca en orden inverso hasta llegar a la casa donde habito, e intentaré plasmar en la medida de lo posible algunas humildes letrillas para compartir con el máximo cariño en el blog de mis culpas.

Aunque fue un día muy caluroso la noche se presentaba algo más benigna que la anterior. Al pasar de vuelta por una de las farmacias de mi pueblo sobre las 24,00 horas, el termómetro marcaba 26ºC cuando la noche anterior no bajaba del umbral de los 28ºC. Unas noches tórridas que dificultan el sueño. Pero, gracias al tío Fujitsu [en palabras de David el Galli] se paliarán un poco las elevadas temperaturas que estamos padeciendo en la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco.


Desde las "Noches de Silverio", junto al mural de Joselero, para el blog de mis culpas...


viernes, 20 de junio de 2025

"Noches de Silverio" en la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco [I]

 

El cartel oficial de esta magnífica primera edición "Noches de Silverio" se encuentra ilustrado con una obra de Francisco Moreno Galván, pintor y figura clave del flamenco contemporáneo, en homenaje a Silverio Franconetti (Sevilla, 1831–1889).


El pasado jueves 19 de junio tuve la satisfacción de asistir en la Peña Cultural Flamenca El Gallo, ubicada en los Altos de la Plaza de Morón, a las “Noches de Silverio”, una calurosa noche de verano que hizo las delicias del numeroso público asistente a tan magno acto cultural, y que, ¡ojalá pudiera repetirse cada año!





Una grata ruta cultural nos acercaba al monumento en bronce a la memoria de Diego Amaya Flores “Diego del Gastor” ubicado desde 1974 en el Paseo de los Palomitos, en la Alameda. Diego fue el creador del toque de Morón.





Minutos más tarde pasamos por un mural dedicado a su memoria en los Jardines de la Carrera. Dicho mural fue realizado el 30 de marzo de 2023 por Alejandro, Antonio y Laura. 





Un poco más adelante, en la Plazoleta Meneses, nos encontramos con otro monumento dedicado a la memoria de Silverio Franconetti [1831-1889] que fuera inaugurado el 20 de julio de 2024.




Placa de cerámica inaugurada el 30 de mayo de 2019 en memoria de Silverio en la calle Fernando Villalón, esquina Pozo Nuevo




Al pasar por la fachada lateral del Ayuntamiento de Morón se puede observar un enorme cartel que nos anuncia el LVIII Festival Flamenco Gazpacho Andaluz de Morón 2025 hermanado en esta ocasión con la vecina Utrera.




Junto a la iglesia de la Compañía nuestra retina capta otro bello mural dedicado a la memoria del cantaor Luis Torres Cádiz “Joselero” cuyos autores Alejandro Pérez, Antonio García y Laurística Ilustrada inauguraron la mañana del 20 de diciembre de 2024. 




Si darnos cuenta hemos realizado una breve ruta flamenca sin olvidar Casa Pepe en la esquina de San Miguel como lugar de encuentro de reuniones de cabales de flamencos y artistas junto con el azulejo de Diego del Gastor tocando la guitarra al subir la "Escalereta de la Peña".




El acto estuvo presentado por Paco Aguilar como representante de la Tertulia Cultural Flamenca “El Gallo”

 


Decía el inmortal Federico García Lorca en su poema “Retrato de Silverio Franconetti”, ¿cómo cantaría aquel Silverio? que hasta los viejos decían que se erizaban los cabellos cuando cantaba, y se abría el azogue de los espejos. Silverio fue un gran impulsor del Cante Jondo en su etapa más primitiva. Silverio reside en Morón desde muy joven hasta los 22 años.

Dicen algunos historiadores que Silverio frecuentaba las fraguas de Morón bebiendo el cante de aquellos tiempos.

En palabras de su mejor investigador, el moronense Luis Javier Vázquez (Silverio Franconetti y Los Fillos. Un viaje por la historia del flamenco. Colección cal y cante Vol 2), «Silverio es el personaje más trascendental de la historia del flamenco. Supo venderlo, vio que había un género artístico que no estaba creado y supo ver el valor del flamenco.

El acto flamenco estaba previsto sobre las 21,30 horas con entrada gratuita. Todos los artistas son de Morón, la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco. Fue una calurosa y entrañable noche de puro flamenco. Una iniciativa flamenca muy bonita.




Comenzó Elena de Morón con una copla por bulería, una soleá por Levante, terminando con unas seguiriyas, siendo muy aplaudida por el público.




David el Galli, con su enorme experiencia en los tablaos del mundo, nos regaló su cante desgarrador que estuvo acompañado por el genial guitarrista Paco de Amparo, sobrino nieto del legendario Diego del Gastor, nieto de Luis Torres Cádiz, Joselero de Morón y también sobrino de Diego de Morón y Andorrano. Comenzó con un romance de Guerinaldo, con trilla, martinete y toná, dedicando la noche al tío Fujitsu [por aquello del aire acondicionado en la calurosa noche]. Continuó con unas cantiñas y una soleá, donde Paco de Amparo sacó el tradicional toque de Morón, terminando con unas bulerías, donde de nuevo aparece el toque de Morón, que hizo saltar las lágrimas a más de uno de los presentes.




El broche final lo puso Antonio Ruiz "El Carpintero", con enorme madera de cantaor en el bosque del arte, que sin ser profesional eleva el cante a cotas muy elevadas. Antonio conoció personalmente a Diego del Gastor y al Vizco Méndez, entre otros grandes artistas. Antonio escuchó a Diego en la casa de su amigo Chimenea, en los Remedios con 17 años, cuando vivía por entonces en la calle Fuensanta.

Comenzó Antonio con unos tangos “Las campanas de Carmona”, seguido por una soleá de Alcalá, donde de nuevo brotaría de la guitarra de Paco de Amparo el Toque de Morón, terminando con unas bulerías del Vizco Méndez [Enríque Méndez García Plata], tío de Diego del Gastor. En definitiva, una grata noche de Flamenco con letras mayúsculas que ojalá se repita cada año.

El toque magistral con la guitarra lo puso la guitarra de Paco de Amparo, fundador del grupo “Son de la Frontera”, grupo flamenco que nominados a los premios Grammy en el año 2007 con su disco “Cal”. Entre sus discos destaca “Son de la Frontera” [2004] y Cal [2006] presentado en la Bienal de Flamenco.


En definitiva, Cante Jondo con mayúsculas que se rezume por los poros de la piel en nuestra frontera imaginaria de los sueños blancos.


Desde las Noches de Silverio en Morón, la tierra de Fernando Villalón, de la Cal y del Flamenco, acompañado del cantaor local Diego Valle y del genial guitarrista Paco de Amparo, para el blog de mis culpas...





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