viernes, 19 de septiembre de 2014

Más allá de la Sevilla monumental


En busca del Monasterio de Santa María de las Cuevas en la Cartuja de Sevilla, me reencuentro con el Pabellón de Marruecos, una joya arquitectónica de la antigua Exposición Universal de 1992

La retina del recuerdo me extrapola bellas imágenes con aquellas fuentes de las cuales brotaba abundante agua desde la parte superior a la inferior, dando la impresión todo su conjunto arquitectónico de que nos encontrábamos de nuevo ante un escenario de las  “Mil y una noches”.


La planta del edificio es una estrella de ocho puntas realizada con técnicas tradicionales del Reino de Marruecos transmitidas a través de generaciones de artistas. En su construcción se utilizó el mosaico esmaltado, el yeso con motivos geométricos o el techo en forma de cúpula móvil que se desplaza para observar el firmamento como recuerdo de la sabiduría árabe que en tiempos pretéritos eran expertos en el estudio de las estrellas.

Desde 1998 el Reino de Marruecos y la Junta de Andalucía bajo los principios de la paz, diálogo y tolerancia promueven el encuentro entre los pueblos y la cultura del Mediterráneo dando como génesis el 8 de marzo de 1999, la “Fundación Tres Culturas del Mediterráneo” como referente de la tolerancia y el progreso entre los pueblos, teniendo su sede en el antiguo Pabellón de Marruecos, hoy denominado Hassam II.

A pocos metros nos encontramos con otra joya arquitectónica como el Monasterio de Santa María de las Cuevas conocido también como Monasterio de la Cartuja.



La isla de la Cartuja siempre ha sido rica en arcilla. Los antiguos alfares de Triana extraían el barro para confeccionar azulejos en los hornos que los almohades ya habían ubicaron en el siglo XII junto al río. La etimología del término azulejo viene de az zulaiy que significa ladrillito, una pieza de arcilla vidriada por uno de sus lados. Los primeros azulejos hispanoárabes se denominaron alicatados.

El alfarero tradicional realizaba las piezas de arcilla y las llevaba al secadero para que se secaran con el  aire natural. Cuando estaban secas, se realizaban los dibujos con sus motivos correspondientes en varios colores. Se introducían los ladrillos vidriados para que fundieran en el horno árabe colocados unos sobre otros de forma que pasara el fuego entre ellos de forma correcta y se encendía con leña de olivo desde la puerta de la caldera hasta conseguir altas temperaturas que diera la cochura ideal al material, siempre a vista del buen profesional que estimaba que la cochura era la correcta cuando el humo que salía por la chimenea era blanco.

Cuenta la leyenda que durante la época musulmana se halló una imagen de la Virgen María en una de las cuevas y se esconde. Con la conquista cristiana se levanta una ermita en el mismo lugar donde apareció la Virgen. Para asistir a los devotos se construye el monasterio cartujo en las inmediaciones una comunidad de terciarios franciscanos fundando en el año 1400.

Rosetón de azulejería del siglo XVI

Durante la Guerra de la Independencia el monasterio franciscano de la Cartuja se convirtió en cuartel de las tropas napoleónicas. Posteriormente durante la “Desamortización de Mendizábal” entre 1835 y 1836 se produce la expulsión de las órdenes religiosas. El Monasterio de la Cartuja tras la Desamortización pasa a ser propiedad de Charles Pickman, empresario de Liverpool que lo convierte en una fábrica de cerámica con prestigio internacional.



A partir de 1997 se convierte en sede del “Centro Andaluz de Arte Contemporáneo” “Rectorado de la Universidad Internacional de Andalucía.


Durante la grata visita entramos por una de las puertas de acceso cercana al río Guadalquivir que desemboca en una avenida de cipreses junto a la Huerta Grande que nos introduce a través de su perímetro en la Puerta de Tierra o Principal con la Capilla de Afuera del arquitecto Ambrosio de Figueroa (siglo XVIII). Esta capilla y los espacios anexos la utilizaban los cartujos para atender a los menesterosos que llegaban al Monasterio.

La fachada del Monasterio de la Cartuja está presidida por dos Lagunas, la primera de Maura Shehan en el año 2000 que representa el abandono de la isla de la Cartuja tras los grandes eventos de la “Exposición Universal de 1992”. La segunda laguna posee el azul intenso que se observan en las limatesas que coronan los tejados. En muchos países de la ribera mediterránea se utiliza el azul para pintar terrazas y fachadas, lo que nos remonta a los orígenes de los alfares almohades.

Antes de llegar al Patio de Santa María, lo que más nos sorprende es una obra de Cristina Lucas 2009 que representa una figura gigante cuyo rostro y brazo derecho escapan por la ventana de una habitación donde parece haber quedado atrapada al haber crecido sin control. La autora intenta demostrar una especie de opresión tanto física como psíquica en la mujer.


Atravesamos el Patio del “Ave María” y a mano derecha nos encontramos con el paseo de las jacarandas donde se puede apreciar una obra de Curro González en 2010 “El hombre orquesta” que representa una metáfora de un hombre que se enfrenta a la “Puerta de la Fama”, que recoge la idea del fin último que es la consecución del éxito que garantice su paso a la posteridad.


Muy cerca se encuentra el ombú del monasterio, una planta arborescente con gran longevidad e inmunidad frente a los insectos debido a su savia tóxica pudiendo llegar a medir entre los 10 y 15 metros de altura. Cuenta la leyenda que fue plantado por Hernando Colón, hijo del Almirante.
Junto al ombú se puede observar el monumento al Almirante Cristóbal erigido por la Marquesa viuda de Pickman en 1.887.
“En memoria por haber estado depositadas sus cenizas desde el año MDXIII a MDXXXVI en la Iglesia de esta Cartuja de Santa María de las Cuevas”.


Entramos en el atrio de la Iglesia y al frente la fachada de la Iglesia destacando un rosetón de azulejería del siglo XVI. La Iglesia gótica, de una sola nave y bóvedas de crucería data del siglo XV siendo utilizada durante la época fabril (siglos XIX y XX) como almacén de loza. En la actualidad se dedica a exposiciones y actos culturales.

En la cripta de la capilla de Santa Ana conocida como la capilla de Cristóbal Colón reposaron los restos del Almirante entre 1509 y 1536.

Cerca del presbiterio a mano derecha, salimos al “Claustrillo” de singular belleza, construido en el siglo XV como ejemplo de la arquitectura mudéjar de la ciudad, destacando la teja árabe, la azulejería, el ladrillo rojo, las columnas de mármol blanco y el capitel campaniforme de influencia nazarí.
Junto al claustrillo se encuentra la Sala Capitular donde en el primero de sus tramos destaca la decoración figurativa de su bóveda como primera escultura gótica de Sevilla. La sala fue cedida como lugar de enterramiento de los Ribera, protectores del Monasterio de la Cartuja donde se encuentran los sepulcros de Catalina  fundadora del Hospital de las Cinco Llagas y Perafan de Ribera  fundador de la “Casa de Ribera” y “Adelantado Mayor” de Andalucía que subvencionó la construcción de la Iglesia y se responsabilizó del mantenimiento del monasterio siempre y cuando tuviera derecho a ser enterrado en dicho edificio.


Los sepulcros fueron realizados en Génova, en el siglo XVI por Aprile de Carona y Pace Gazini.
Más tarde nos deleitamos paseando por los jardines exteriores del monasterio  impactando nuestra retina la Torre Pelli con 178 metros de altura como parte de la Sevilla moderna. Incluso se llegó a hablar en los mentideros que existía una norma no escrita que decía que ningún edificio de la ciudad podía superar en altura a la Giralda aunque el tiempo pasa y las ciudades evolucionan.
Desde el Monasterio de la Cartuja para el blog de mis culpas...

domingo, 7 de septiembre de 2014

El "oro rojo" entre el poniente y el levante




Desde Barbate hasta la costa de Taraf al Ghar (célebre por la batalla que inmortalizara su nombre en 1805), Zahara de los Atunes, la antigua Baelo Claudia hasta llegar a Tarifa, nos cabe la posibilidad de que la retina de nuestro recuerdo nos extrapole el término “oro rojo” en una bella zona geográfica de transparentes aguas.

El avispado lector del blog de mis culpas se habrá dado cuenta de inmediato de que no se trata de aquel "oro rojo" que las páginas de la historia bautizaron como tal durante la II República Española, presidida por Largo Caballero, a iniciativa de su ministro de Hacienda, Juan Negrín que enviara a Moscú, capital de la antigua U.R.S.S. -510 toneladas de oro en monedas- y a Francia -193 toneladas de oro- a los pocos meses del inicio de la Guerra Civil Española.

Se trata de algo mucho más importante desde el punto de vista de la antropología social al tener la pesca del atún rojo de almadraba, un gran impacto social y económico en una determinada zona geográfica de la costa de la antigua Taraf al Ghar (Trafalgar) entre los dichosos vientos del levante y del poniente que protagonizan la vida de sus habitantes enarbolando las defensas de los visitantes alterando no pocas veces los sentidos.  Una lucha ancestral y titánica entre el ser humano y los grandes atunes en su paso migratorio hacia el "Mare Mostrum".



Una principal actividad económica que ha girado en torno a la pesca del atún rojo de almadraba al generar un importante volumen de empleo directo además de empleos correspondientes a la industria auxiliar como fábricas de conservas, transportes, gestión de residuos etc… en una zona muy castigada por el desempleo. Tampoco podemos olvidar que existe un importante turismo gastronómico en torno a este apreciado túnido con múltiples propiedades organolépticas y culinarias.

Las almadrabas generan un importante volumen de empleo con cerca de 500 puestos de trabajo directos, además de empleos correspondientes a la industria auxiliar con fábricas de conservas, transportes y servicios, gestión de residuos, etcétera.
           
Durante siglos, muchas generaciones de pescadores de esta zona geográfica del sur de España han sabido vivir de la pesca del atún de forma sostenible, gracias a la utilización de artes tradicionales como la almadraba siendo grandes maestros en la transformación y comercialización de los productos derivados del  atún de almadraba denominado el oro rojo.

El término  almadraba posee un origen andalusí "lugar donde se golpea y lucha" así como el término arabizado attûn que procede del latín thunnus.


La Costa de Trafalgar con Conil, Barbate, Zahara de los Atunes junto a Tarifa han sido depositarios de un ancestral método de pesca, denominado “Almadraba”. Estos pueblos están ubicados en una privilegiada zona geográfica cercana al Estrecho de Gibraltar -Gebel al Tarik-  que ha sido desde tiempos remotos una encrucijada de pasos migratorios del atún rojo y otras especies marinas.  

Los fenicios, griegos y cartagineses observaron que llegando la primera luna de mayo, los grandes atunes rojos migraban desde las frías aguas del Océano Atlántico a las cálidas del Mare Nostrum para desovar, cruzando el Estrecho de Gibraltar –Gebel al Tarik- como paso obligado, muy cerca de las costas y regresaban de nuevo en otoño al punto de origen.

Los fenicios fueron los primeros en utilizar la almadraba de tiro como arte de pesca construyendo factorías de pescado en la zona y de ese modo obtener esos valiosos recursos del mar calando durante los meses de marzo y abril. Fueron los fenicios en el año 1100 a.C. los que enseñaron el arte de la pesca con almadrabas de tiro y técnicas de salazón a los habitantes de esta tierra. La ruta del atún -desde tiempos ancestrales- ha marcado la historia y la cultura de estos pueblos con esencias marineras.



Los romanos de Baelo Claudia relanzan esta actividad y extienden la fama de sus productos por todo el Imperio. Baelo Claudia estuvo ligada en esencia a las industrias del salazón del pescado, donde se fabricaba el famoso garum, una salsa realizada con vísceras fermentadas de pescado que eran altamente apreciada en la época, convirtiéndose en la salsa gastronómica más apreciada en Roma y según Plinio, con un valor sólo comparable sólo al de los perfumes.

Los restos de vísceras del atún en salazón se dejaban en salmuera al sol y se envasaban en ánforas para ser exportadas por mar al resto del Imperio Romano. El atún de almadraba llegaba todas partes del Imperio procedente de las capturas de las almadrabas del sur de la Península Ibérica.


La pesca del atún de almadraba, su tratamiento y conservación, en salazón, constituyó una industria floreciente en toda la costa gaditana y fue la causa fundamental para  el nacimiento y prosperidad de Baelo Claudia -Bolonia- donde el atún de almadraba constituyó su principal fuente económica que ha llegado hasta nuestros días de una manera artesanal. 


Los árabes heredaron este ancestral y noble arte de pesca creando el término almadraba. La Baesippo romana pasará a ser Barbat en época musulmana que siempre ha vivido del mar.

Posteriormente el Duque de Medina Sidonia considerado como el “Dios de los atunes” dispondrá durante siglos de la exclusividad de la pesca de almadraba en el litoral andaluz heredado de Alfonso Pérez de Guzmán “Guzmán El Bueno”, por la defensa heróica de Tarifa, que recibe en 1299 la almadraba de Conil y en 1445 sus descendientes, el Ducado de Medina Sidonia como monopolio de pesca almadrabera en toda Andalucía.

El Real Decreto de 20 de febrero de 1817 a raíz de las leyes que emanan de las Cortes de Cádiz abolieron dicho privilegio y la explotación le fue concedida a los pescadores.

Playas de Baelo Claudia -Bolonia-.

La pesca del atún rojo o de aleta azul ( Thunnus thynnus) es muy selectiva, sostenible  y respeta el medio ambiente. Viene practicándose desde tiempos prerromanos y no genera daños colaterales negativos sobre otras especies marinas.

El atún rojo es una especie epipelágica –hasta los 200 metros de  profundidad- y mesopelágica –entre 200 y 1.000 metros- que efectúa grandes migraciones, recorriendo grandes distancias para cumplir su ciclo reproductivo entre mayo y julio en aguas cálidas.

El atún rojo forma grandes bancos y se traslada hasta las aguas superficiales costeras  procedente de las proximidades del Círculo Polar Ártico, pasando por el Estrecho de Gibraltar en dirección al Mar Mediterráneo para realizar la puesta. En otoño se dispersan y retornan a aguas profundas.

La calidad del atún rojo o de aleta azul (Thunnnua Thynnus) posee múltiples propiedades nutritivas con sus variadas formas de preparación acompañado de una notable presencia en nuestra gastronomía como arte de pesca milenario. El paso de los siglos ha sabido conservar su rasgo identificativo, lo que representa un importante nexo de unión con nuestros tiempos más remotos.


Puente de la Isla de la Paloma donde uno se acuerda de aquel  dicho que existe en Tarifa «la madre que parió al poniente y la madre que parió al levante»

La almadraba que se emplea en la actualidad se denomina almadraba de buche siendo un arte de pesca fijo de redes verticales que llega a la superficie mediante boyas, anclado en el fondo del mar a través de cables de acero engrilletados a unas anclas.  Están equipadas generalmente con una red de guía que conduce a los peces hasta la zona cercada. Suele estar dividida en varios compartimentos, siendo el copo, el único que tiene fondo, el lugar de la almadraba donde finalmente se producirá el izado de los atunes, para proceder a la “levantá”. 

El tamaño de la luz de malla solo captura atunes reproductores adultos con talla y peso muy superiores a los mínimos autorizados -200 kg de peso y talla media de 168 cm-.

La almadraba se sitúa a unos tres kilómetros de la costa a una profundidad en torno a treinta metros y conforma una complicada estructura donde cada parte tiene un nombre específico, tales como bordonal, rabera, mojarcio, etcétera.


Puerto de Barbate

El copo es un compartimento en forma de saco, donde se efectúa la levantá del atún. Las embarcaciones de la almadraba tienen apodos tales como testa, batel, barcos de canto, barcos de atajo, falucho, barco de luz y botes auxiliares.

El atún rojo se alimenta de caballas y sardinas acumulando grasas en el océano alcanzando tallas entre 600-3000 mm. alcanzando su madurez sexual entre los 5 y 8 años con un peso aproximado de 30 kg. La media de edad de los atunes rojos capturados por las almadrabas es de 12 años, con un peso aproximado entre los 150 y 250 kg.




En abril y mayo se produce la levantá del atún rojo junto con otra de las fases más interesantes  que se pueden contemplar, el ronqueo o proceso de despiece del atún, preparación y transformación del atún de almadraba en suculentos derivados, del que se aprovecha el 100%. Las huevas y la mojama del atún son muy apreciadas. Por tal motivo es considerado como el jamón ibérico del mar al aprovecharse prácticamente todo.

Esta actividad favorece el turismo gastronómico, generando beneficios en el sector hostelero y de restauración de la zona, formándose en torno a ella, apreciadas rutas gastronómicas.


Barcos almadraberos en el río Barbate

El atún rojo se ha ganado a pulso la consideración de producto “gourmet” al poseer un elevado prestigio tanto en los mercados andaluces como en los japoneses que se lleva la mayoría de la producción.

Al tener un peso elevado y un fuerte desarrollo muscular, genera un elevado contenido en lípidos con pigmentos del grupo hemo. Es un producto de primera categoría por sus aportes nutritivos. En su composición predomina el agua, las proteínas, lípidos, vitaminas y minerales.

En Andalucía, cuando comienza el solsticio de verano y el calor aprieta -como dicen en mi tierra-, los termómetros se disparan y por tanto, no estaría nada mal como previsión tener cerca un buen botijo junto al gazpacho andaluz acompañado de algún que otro lingote de "oro rojo" -atún de almadraba- considerado como un auténtico manjar de nuestra dieta mediterránea y dejarnos seducir por las playas vírgenes de la Costa de Trafalgar, desde Conil hasta Tarifa pasando por Caños de Meca, Barbate, Zahara de los Atunes, Bolonia y Tarifa que conocen muy bien el término "oro rojo" de almadraba que protagonizan la vida de muchos de sus vecinos

Desde Taraf al Ghar hasta Tarifa para el Blog de mis culpas






Bibliografía

El atún rojo de almadraba española






viernes, 15 de agosto de 2014

Entre Moguer de Platero y la Cuna del Descubrimiento




“Te he dicho Platero que el alma de Moguer es el vino, ¿verdad? No; el alma de Moguer es el pan. Moguer es igual que un pan de trigo, blanco por dentro como el migajón, y dorado en torno -¡oh sol moreno!- como la blanda corteza”.

Juan Ramón Jiménez

Muy cerca de Niebla, considerada como la flor andalusí del antiguo al Gharb se encuentra Moguer, la cuna Platero y del poeta universal y Premio Nóbel de literatura en 1956 Juan Ramón Jiménez  que tanto influyera en la generación del 27.



El pueblo blanco de Moguer fue definido por Juan Ramón Jiménez en su obra “PLATERO Y YO” como un pan de trigo, “blanco por dentro como el migajón” y siempre estuvo presente en la inspiración del poeta ya que Juan Ramón amaba a la tierra que lo vio nacer describiendo el color blanco de su pueblo, el olor de sus campos, sus gentes etcétera. 

A través de sus calles se puede realizar una ruta literaria y observar los azulejos ubicados en las esquinas de las calles de Moguer donde queda reflejada fielmente la poesía y las vivencias del poeta.




Paseando por sus blancas calles llegamos hasta el monumento en bronce de Platero y Juan Ramón Jiménez en la Plaza del Cabildo para seguir hasta otro monumento de Platero jugando con los niños muy cerca de la Iglesia de Nuestra Señora de la Granada y la calle Almirante Pinzón. Desde la Plaza del Marqués llegamos hasta la Casa-Museo “Zenobia y Juan Ramón” para terminar la ruta junto a la casa natal del inmortal poeta.





Bajo un sol de justicia, pusimos viento en popa hacia Palos de la Frontera, Cuna del Descubrimiento de América al gestarse y prepararse el primer viaje de Colón el 3 de agosto de 1492 hacia “las Indias”.

Visitamos el Muelle de las Carabelas construido en 1992 con motivo del V Centenario del Descubrimiento de América y ubicado en Palos de la Frontera donde se pueden observar las réplicas de las dos carabelas “La Pinta y La Niña” que fueron capitaneadas por los Hermanos Pinzón junto a la nao “Santa María”.



Tan magna empresa marcó un antes y un después en la historia de Huelva, Andalucía, España y la Humanidad. La Ruta Colombina o del Descubrimiento adquiere una dimensión universal  al convertirse en génesis del Descubrimiento de América.

En el Muelle de las Carabelas destaca la figura del vigía Rodrigo de Triana quien el 12 de octubre de 1492 a las 2 de la madrugada avistó “tierra” subido a la cofa del palo mayor en la carabela “La Pinta” que iba delante del Almirante Colón. 

Por tanto, la recompensa de los 10.000 maravedíes que ofrecieron los Reyes Católicos a la primera persona en descubrir tierra no la cobró Rodrigo de Triana sino Cristóbal Colón, con lo que su comportamiento en este caso fue desleal a la vista de las informaciones que el historiador Francisco López de Gómara narra en su libro “Historia General de las Indias” escrito en 1552  relatando al respecto lo siguiente:


…Al día siguiente, que era 11 de octubre del año 1492, dijo Rodrigo de Triana:”¡Tierra, tierra!”…

…Y así, el marinero de Lepe se pasó a Berbería, y allí renegó de su fe, porque ni Colón le dio albricias ni el Rey merced ninguna, por haber visto él antes que nadie de la flota, lumbre en las Indias.



Monumento a Colón en el Alcázar de los Reyes Cristianos de Córdoba

Así como el primer avistamiento narrado en el diario de a bordo de Cristóbal Colón, compendiado por Fray Bartolomé de las Casas.

“Y porque la carabela Pinta era más velera e iba delante del Almirante, halló tierra e hizo las señas que el Almirante había mandado. Esta tierra vio primero un marinero que se decía Rodrigo de Triana…


Restos del Almirante D. Cristóbal Colón en la Catedral de Sevilla

La isla en concreto era conocida por los indígenas como Guanahaní  y fue bautizada por Cristóbal Colón como San Salvador, en honor a Jesucristo y a la salvación que implicaba encontrar tierra tras aquella larga travesía.

En el libro de Francisco Gómez de Gómara "Historia General de las Indias" escrito en 1552 aparece el término "cacique" en referencia al cacique taíno Guacanagari como jefe de una comunidad taína de las Antillas.

La hora del descubrimiento según el diario de a bordo de Cristóbal Colón serían "dos horas pasada la media noche", esto es las 2 de la madrugada del 12 de octubre de 1492, cuando se encontraban a dos leguas (marinas) de la costa, unos 11 kilómetros.

De acuerdo con el diario del primer viaje de Colón, los Reyes de España prometieron una recompensa de 10.000 maravedís al primero que avistara tierra. Al estar resultando el viaje mucho más extenso de lo inicialmente previsto Colón ofreció además como recompensa por su parte un jubón de seda.

Por otro lado, a pesar de lo logrado por el Almirante Cristóbal Colón, murió sin pena ni gloria al ignorar su propia hazaña ya que nunca supo que había descubierto otro continente. Además le quitaron el mérito de dar su nombre a las nuevas tierras descubiertas ya que Américo Vespuccio identificó esas tierras como un Nuevo Continente, por lo cual esas tierras descubiertas se le llamó América en su honor, usurpándole ese honor al Almirante Cristóbal Colón.


Por tanto, una visita obligada a la Rábida era necesaria, un edificio gótico mudéjar del siglo XIV-XV, donde estuvo Cristóbal Colón antes de iniciar su viaje. 

En el exterior se encuentra el busto de fray Antonio de Marchena quien recibió a Cristóbal Colón en su primera visita al monasterio franciscano y fray Juan Pérez que prestó su apoyo al proyecto del Almirante en la Corte en unos tiempos difíciles.









"...en siete años de andar por Castilla, sólo dos frailes me fueron constantes".

Por último, después de una grata jornada con mis amigos, nos dirigimos a la playa de Mazagón para recuperar fuerzas deleitándonos con las exquisitas sardinas, boquerones y chocos fritos descansando algunas horas en la playa hasta retomar de nuevo el viaje hacia la antigua Isbiliyya. Sin darnos cuenta nos pusimos con la brisa marina “colorao como un tomate”.

Hablando de tomate, durante la época de al-Andalus se conocía el gazpacho originario con pan a pellizcos sin tomate ni pepino que no se incorporaron hasta el Descubrimiento de América.

El gazpacho es una bebida muy sana y tiene un gran aporte nutricional siendo considerado como el plato estrella de la dieta mediterránea, ideal para el estrés y moderando el consumo de aceite de oliva y pan contribuye a llevar una dieta equilibrada al poder tomarse en cualquier época del año. 

Desde Moguer y la Cuna del Descubrimiento para el Blog de mis culpas...


domingo, 10 de agosto de 2014

Niebla, “la flor andalusí del antiguo Al Gharb”


“Andalucía es el resultado de un proceso histórico con identidad histórica como base de su identidad cultural, modelada a lo largo de siglos que nos ha dado nuestra forma de entender la vida y como resultado final nuestra cultura que forma parte de la memoria".

Isidoro Moreno, antropólogo

Una mañana de comienzos de agosto, cuando los rayos de sol empezaban a proyectarse sobre nuestro desvencijado castillo junto al arrabal de Santa María, pusimos nuestra proa viento en popa en busca de la flor del Al Gharb andalusí “la antigua Labla al Hamra”.

Atravesamos el cauce del legendario del río Wad al Kabir, por donde han fluido grandes civilizaciones dejando atrás la antigua Isbiliyya, capital de la cora de Al Xaraf durante el Emirato de Córdoba para llegar hasta nuestro destino Niebla, la antigua Labla al Hamra andalusí que brilló con luz propia en tiempos de al Ándalus, siendo considerada como “la flor del Al Gharb andalusí”, parte occidental de al Andalus que abarcaba la actual provincia de Huelva y el sur de Portugal. En contraposición, existía el término Axarquía o al-Sharq al Ándalus como la parte oriental.





Los tartessos, fenicios, romanos y visigodos dejaron su huella de su presencia en los vestigios arquitectónicos. La herencia de Roma ha quedado patente en su Puente Romano sobre el río Tinto, denominado así por el color rojizo de sus aguas debido a la cantidad de minerales con sulfuro de metales pesados a lo largo de su cauce.

Pero no fue hasta los siglos VIII al XIII cuando la Niebla andalusí -Labla al Hamra- consiguiera su máximo esplendor al formar parte de la nueva división administrativa del territorio musulmán, una cora musulmana en el  “Al Gharb al Ándalus” durante el Califato y posterior reino de taifa -1023 a 1053- a raíz de la desintegración del Califato de Córdoba a partir de 1009 y posteriormente durante los segundos reinos de taifas -1145 a 1150- y terceros reinos de taifas bajo Ibn Mahfut entre 1234 a 1262 siendo conquistada finalmente por el Reino de Castilla en 1262 –Alfonso X el Sabio-.




En el año 711 los árabes entran por el Estrecho de Gibraltar -Gebel al Tarik- y el 23 de julio se produce la batalla de Guadalete –del río Barbate para algunos autores, cerca del cabo de Taraf al-Ghar- en la que pierde Roderico, último rey visigodo. A partir del año 713 Niebla fue ocupada por los musulmanes -Abd al-Aziz ibn Musa, hijo de Musa-.

En el 844 Niebla –Labla al Hamra- y Sevilla- Ishbiliya- sufren el ataque de los majus –vikingos- siendo derrotados por el califa Abderramán II en la batalla de Tablada mandando construir torres vigías a lo largo de la costa.

Posteriormente una familia de notables árabes, los Yahsubíes se hacen con el poder y gobiernan esta plaza con fuertes murallas, configurando el reino de taifa entre 1023 y 1053, entre la parte occidental de al Andalus y la antigua Vía Augusta. 


El último descendiente de una dinastía de tres reyes, tuvo que entregar en el año 1053 sus dominios al codicioso rey de la taifa de Ishbiliya, al-Mutadid, que se anexionó las taifas cercanas a su reino de taifa, como el Algarbe, Huelva, Niebla,  Algeciras, Morón, Ronda, Carmona y Arcos entre otras. Niebla estuvo dividida en dos barrios, uno al sur y otro al norte. Cada uno de ellos tenía su propia mezquita.

Los príncipes Omeyas legaron a la antigua Córduba su máximo esplendor como ciudad más culta e importante de Occidente pero su despotismo y opulento estilo de vida iban generando un caldo de cultivo, en el que los antígenos lo formaban las tropas bereberes como clase social más descontenta.

Almanzor –Abú Amir- deslegitimó la dinastía debilitando la figura del califa Hisham II,   -hijo de Alhaken II- al ser demasiado joven para reinar. La destrucción de Madinat al-Zahra–la ciudad brillante- por el bereber al-Mustain llevó definitivamente a la ruptura  o fitna. Con ello se produce el desmoronamiento definitivo de la unidad política de al-Ándalus en reinos de taifas que se hundirán progresivamente al ser presionados por los cristianos a partir de la batalla de las Navas de Tolosa en 1212.

El geógrafo al-Idrisi ya la describió como una villa antigua con bastante comercio y al-Himyari como una ciudad antigua de sólidas murallas con el puente romano sobre el río Tinto. Otro geógrafo andalusí del siglo XI nacido en Huelva al-Bakri mencionaba que Niebla era rica en olivares e higueras.




La lengua árabe llegó a ser sinónimo de refinamiento y erudición. El saber y el conocimiento tuvo una enorme importancia en el mundo islámico. “No hay nada más importante a los ojos de Dios –enseñaba el Profeta- que un hombre que aprendió una ciencia y la enseñó a las gentes”…

Se cultivaba la filosofía y la lógica griega, sobre todo Aristóteles. Los científicos defendían el intelecto que no estaba reñido con la revelación “la filosofía es amiga y hermana de leche de la religión”. No contradice la revelación, sino que la confirma., escribía Averroes, quien más influyó en el mundo islámico junto a su contemporáneo judío Maimónides. Se estudiaron con grandes aciertos el detalle de los movimientos de las estrellas y los planetas por medio de sofisticados astrolabios, se avanzó en el estudio del álgebra y la aritmética, cuyo precursor fue el oriental al-Jwarizmi (logaritmo). Se perfeccionaron las teorías de Hipócrates y Galeno. La medicina tuvo su máximo exponente en Averrones que en siglos posteriores fueron estudiados sus textos por hombres de la talla de Miguel Servet o Galileo. Utilizaron algunos medicamentos con fines terapéuticos.

La cetrería tuvo su época dorada en la Edad Media desde el siglo X hasta el XV donde la caza con halcones y azores tuvo un importante auge. Se podía pagar por un buen neblí hasta 1.500 maravedíes, el mismo precio que por un buen caballo. El neblí era la más noble y mejor de todas las aves de caza que abundaba en la tierra de Niebla.

Tras la derrota de los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa  en 1212, tal circunstancia histórica no hará más que reflejar que los días del reino de Granada estarán contados, teniendo su epílogo el 2 de enero de 1492. Con ello se consolidará el fin de la presencia musulmana en la Península Ibérica terminando con la Diáspora morisca en 1609 obligando a la emigración forzosa de la población morisca a territorios musulmanes en el norte de África como Marruecos, Argel, Túnez,Libia, Egipto incluso Turquía.

En 1262, tras un asedio de nueve meses, Alfonso X el Sabio conquista la ciudad, utilizando por primera vez la pólvora en primitivos cañones con fines bélicos. Un Fuero Real facilitó la repoblación cristiana y en 1369 pasó a formar parte de la Casa de los Guzmanes -linaje nobiliario originario de la Corona de Castilla-.

...Atravesamos el Puente Romano sobre el río Tinto y nos sorprende un impresionante recinto amurallado de estilo almorávide y gótico sobre restos romanos, visigodos y árabes realizado en varias fases, con una altura máxima de 16 metros. El perímetro consta de 16 hectáreas con 50 torreones -48 cuadrangulares y 2 octogonales- realizado con fábrica de tapial y piedra reforzada con grandes sillares en las esquinas que otorga gran solidez al recinto amurallado. 




Los nombres de las puertas de entrada indicaban por donde fluían los caminos. Sólo se conservan cinco puertas de acceso al recinto amurallado. Desde el norte se accede por tres puertas: la Puerta del Socorro, del Agujero y la Puerta de Sevilla, -de estilo romano y árabe- por estar orientada hacia el Xaraf de la antigua Isbiliyya. Desde el Sur y el este se accede por la Puerta del Agua y la Puerta del Buey.


Puerta del Buey

Existió una puerta denominada del Embarcadero que daba acceso al río Tinto navegable hasta las mismas puertas de la ciudad cuando el río era navegable. Era la única puerta pura de origen islámico ya que nunca fue restaurada.

La primera puerta que observamos se denomina la Puerta del Agujero que da al exterior del recinto amurallado.  Su estado actual se debe al último rey de Niebla Aben-Mahfot antes de ser tomada la ciudad por Alfonso X el Sabio.

La Puerta del Agua de estilo almohade-mudéjar con un arco de herradura enmarcado por un alfiz, debe su nombre a los manantiales de agua que desde Bonares llegaban a la ciudad.


Algunos aficionados a la fotografía captando con sus objetivos la historia de Niebla

En la Puerta del Buey destaca un arco de herradura dentro de un alfil esbelto, decorada en su parte superior con tres arcos poli-lobulados. Debe su nombre según la leyenda al cerco de la ciudad por Alfonso X el Sabio que intentaba conquistar Niebla, soltaron un buey bien alimentado por esa puerta para que creyeran las tropas cristianas que tenían alimentos para subsistir.  

La Puerta del Socorro es de estilo romano aunque queda patente lo mudéjar.

Rodeando las defensas de la antigua Niebla emerge una barbacana con seis torres que refuerzan su lado exterior y se funde con la muralla almohade otorgando un soporte defensivo al conjunto.

Durante la visita al castillo de Niebla nos hemos sumergido de algún modo en la vida, costumbres y sociedad de la Niebla del Bajo Medievo. En la planta alta visitamos la Torre del Homenaje y el mirador hacia el puente romano con el río Tinto, testigo de su historia paseando a través de la "Ronda de Jerusalén". La Torre del Homenaje fue destruida por el terremoto de Lisboa en 1755.

En el interior del castillo podemos observar la división del recinto en dos zonas bien diferenciadas: el Patio de Armas convertido en Festival de Teatro y Danza durante la época estival y el Patio de Caballerías.

En estas murallas se utilizó por primera vez en occidente la pólvora negra como arma militar. Niebla fue la pionera de la pólvora en el uso bélico, durante el asalto en 1262 de las tropas cristianas durante la Reconquista. A finales del siglo XVI, la fabricación de la pólvora era un monopolio del estado.

Según consta en una de las dependencias del castillo junto al Patio de Caballerías, la pólvora negra contenía un 75% de nitrato potásico, un 15% de carbón y un 10% de azufre aprox. La pólvora fue descubierta por los chinos, que ya la utilizaron varios siglos antes en la fabricación de fuegos artificiales. Se introdujo en Europa desde Oriente Próximo.


Descendimos por una incómoda escalera hacia la parte subterránea del castillo donde se encuentran las lúgubres mazmorras ubicadas junto al muro de la barbacana. Se pueden observar abundantes instrumentos de tortura de la Santa Inquisición y del Santo Oficio creado para “suprimir la herejía”. Es curioso a lo largo de la historia como se han utilizado artilugios para provocar sufrimientos a los seres humanos por el simple hecho de pensar.




...El potro en escalera para estirar a los reos en una escalera inclinada para dislocar los hombros y abrasamiento de los costados mediante ascuas incandescentes. 

...El suplicio del agua para engullir inmensas cantidades, por medio de un embudo embutido en la boca y crear angustia al preso. 

...La horquilla del hereje, hierros ardientes para marcar, garrote vil, collar penal de púas, rueda para despedazar, sierra de dientes grandes donde se colocaba a la persona invertida, con los pies atados a una viga de madera, para ser cortada verticalmente desde la entrepierna hasta la parte superior del cuerpo, tenazas ardientes para arrancar, narices, dedos, pies o pezones, la cuna de Judas era una especia de potro terminado en punta que se hacía coincidir en el ano para desgarrarlo con abundante peso en las extremidades para que el sufrimiento fuera mayor...

Según cuentan crónicas antiguas, las sentencias emitidas en la villa, cuando no sobrepasaban los 6000 maravedíes, podían ser apeladas al tribunal del concejo.

Por otro lado, en la época medieval el arco y la ballesta eran armas eficaces a largas distancias disponiendo los caballeros de espadas y armaduras de acero articulada aunque el arma ofensiva de la caballería era la lanza y la albarda como arma terrible: mezcla de lanza y hacha.

Botica del castillo de Niebla


En otra dependencia del castillo medieval, las crónicas antiguas nos recuerdan que existía un régimen alimentario para ricos y nobles y otro para pobres y campesinos existiendo una rica tradición culinaria musulmana donde el pan era el alimento por excelencia consumido en forma de sopas,  gachas y tortas.

Se identificaba a la nobleza con el consumo de carnes que aportaba fuerza física y moral. La penitencia a pan y agua supone un oprobio salvo que se produjera en la época de Cuaresma. El vino era considerado una bebida revitalizante para los enfermos, soldados y trabajos duros.

Por otro lado el pescado era otro producto cargado de simbolismo dentro de la cultura cristiana medieval al identificar los primeros cristianos al pez con el Salvador. Era utilizado este alimento durante los días de abstinencia y en la Cuaresma, para sustituir a la carne. 

Esta costumbre fue decayendo con la compra-venta de bulas de exención. La actividad pesquera era privilegio en Andalucía de los Duques de Medina Sidonia. 




Paseando por el recinto amurallado llegamos a la Plaza de Santa María donde nuestra retina capta al instante el Patio de los Naranjos de la Mezquita-Iglesia gótico-mudéjar que conserva el encanto original andalusí con sus galerías y arcos de herradura y una fuente para las abluciones con su arco de herradura. También se conserva también la silla visigoda realizada en piedra. Normalmente las mezquitas y  los cementerios -mapbaras- estaban ubicados en disposición noreste-sureste, hacia La Meca.





El campanario mudéjar del siglo XI guarda en su interior el alminar o minarete de la antigua mezquita donde el almuecín llamaba a los fieles a rezar. En el siglo XIII es cristianizada la mezquita y transformada en iglesia gótico-mudéjar.


En definitiva, el castillo de Niebla ha formado parte en la época andalusí como residencia para los emires del Califato de Córdoba y Reyes de Taifas. Durante la época cristiana también fue residencia de don Enrique de Guzmán, IV Conde de Niebla.

Durante la Guerra de la Independencia sirvió de alojamiento para las tropas francesas a las órdenes del Mariscal Soult que destruye en 1812 la torre del homenaje.

En definitiva, notables vestigios legados que nos han dejado diferentes pueblos a largo de la historia como sinagogas, mezquitas y catedrales para deleite de nuestra retina...



Desde Niebla seguimos la ruta hacia Moguer de Platero y Juan Ramón Jiménez, pero eso forma parte de otra historia del “blog de mis culpas”…