domingo, 20 de abril de 2014

Visita al Parque de María Luisa


...Entramos por la Puerta de Navarra, en la Plaza de España-, ubicada en el Parque de María Luisa, -considerado como uno de los pulmones verdes de la ciudad siendo donado a Sevilla en 1893 por la Duquesa de Montpensier, la infanta María Luisa Fernanda de Borbón- que formó parte en tiempos pretéritos de los jardines privados del Palacio de San Telmo.



Museo Arqueológico de Sevilla
En dicho Parque se construyeron la Plaza de España, iniciada entre 1914-1929,  la Plaza de América con el Pabellón Mudéjar construido entre 1911 y 1916 y el antiguo Pabellón de Bellas Artes –hoy Museo Arqueológico de Sevilla-, con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929.


Cuando se entra en este magnífico recinto regionalista, se extrapola la retina de nuestro recuerdo con aquella gran película “Lawrence de Arabia” con Peter O´Toole en el cuartel general del ejército británico en el Cairo-La Plaza de España-.


Una obra emblemática de la Exposición Iberoamericana de 1929, obra del arquitecto sevillano Aníbal González que fue construida de forma semielíptica con ladrillo visto, bellos artesonados, columnas de mármol y hierro forjado con arcos donde figuran los bustos en relieve de los personajes más importantes de nuestra cultura e historia. Todo el conjunto flanqueado por dos torres de 74 metros de altura unidas por un canal de agua con sus barcas -que hacen las delicias de los niños y mayores-, cruzado por cuatro puentes que representan los antiguos reinos de España de Castilla, León, Aragón y Navarra.



Sus bancos ordenados en orden alfabético con el nombre de provincias de España en paños de azulejos que reflejan  los acontecimientos históricos y culturales más significativos de nuestra historia y de nuestra cultura. Una fuente central con sus grandes chorros de agua preside el centro de sus doscientos metros de diámetro, mientras los coches de caballo pasean por el bello entorno.


La visita fue muy ilustrativa al visitar una interesante exposición en el Pabellón Mudéjar, denominada Jerome Mintz (Nueva York, 1930-Indiana, 1997), un andaluz de Indiana. Su interesante obra gráfica plasma perfectamente la realidad social de nuestra tierra en los años sesenta, setenta y ochenta del pasado siglo, con retratos con una gran carga expresiva, con rostros llenos de arrugas, escenarios, paisajes y vestimentas de la época sin posturas forzadas donde se percibe una fusión entre fotógrafo y protagonistas cotidianos en unos tiempos muy difíciles que incluso los niños maduraban antes de tiempo al entrar en un mundo laboral de extrema dureza ya que tenían que abandonar prematuramente la escuela para colaborar en el sostén económico del hogar.



Mintz vino a investigar los sucesos de Casas Viejas y se quedó atrapado por sus gentes a las que estudió, conoció y trató. Su obra gráfica otorga voz a los campesinos y gente sencilla olvidada que hasta ese momento no había tenido cabida en las fuentes históricas oficiales.


Detalle de la fachada del Pabellón Mudéjar

Frente al Pabellón Mudéjar visitamos de nuevo el Museo Arqueológico de Sevilla y nos encontramos varias piezas arqueológicas de Morón. 




Un ídolo cilíndrico de mármol perteneciente al Periodo Calcolítico (III milenio a.C.) y una campana de la Basílica Visigoda de Morón.





Al salir de la magnífica Plaza de España nos encontramos con la estatua de Anibal González admirando la realidad de su magnífico proyecto regionalista. Terminamos la jornada paseando por la dársena del Guadalquivir entre efluvios de azahar e incienso que en estas fechas impregnan Sevilla y como efecto colateral nuestros sentidos.




Desde Sevilla en primavera bajo los efluvios de incienso y azahar que impregnan nuestros sentidos, para el Blog....


martes, 8 de abril de 2014

MORÓN, UN MILENIO DEL REINO DE TAIFA (1013-2013)



El pasado lunes 7 abril de 2014 tuve la oportunidad de asistir a la inauguración de la Exposición “MORÓN, UN MILENIO DEL REINO DE TAIFA” enmarcada en los actos para la celebración del milenio 1013-2013. Una didáctica exposición que ha sido pensada tanto para los escolares como adultos.

Inmediatamente se me viene a la retina del recuerdo aquel término peyorativo escuchado en nuestra infancia no pocas veces, –castillero- para denominar aquéllas las personas que vivían al abrigo del castillo y de sus torres “habitables”, junto a las cuevas y casas humildes de teja vana entre 1842-1967.

Es evidente la alegría que ha causado esa gran quijotada del grupo Trasto Teatro en el intento de fusionar un centro de artes escénicas junto a la Historia con mayúsculas del castillo de Morón que desde tiempos ancestrales ha permanecido en el ostracismo. ¡Ojalá la suerte y la ilusión les acompañe en este proyecto!.


Una iniciativa  que está impregnando en el imaginario colectivo de Morón, frontera de su propia esperanza y que puede servir como punto de partida para la regeneración de una vez por todas de nuestro vestigio arquitectónico más antiguo con el que cuenta Morón.

Tampoco se me olvida aquella interesante conferencia en la Casa de la Cultura aquel desapacible y lluvioso 22 de octubre de 2013 “Morón, Reino de Taifa 1013-2013” por el arabista y profesor de la Universidad de Sevilla, Rafael Valencia Rodríguez que contribuyó de alguna manera para abrir el apetito cultural de cualquier paisano.

Como manifiesta el dramaturgo y moronero Raul Cortés, se trata de un arte que intenta resucitar otro arte, el patrimonial o lo que es lo mismo un enfermo sin recursos cuidando a otro enfermo en “cuidados paliativos” -si se me permite la expresión-, que evite tanta artrosis degenerativa de las torres junto a los escasos lienzos de muralla que aún permanecen milagrosamente erguidos, a pesar de la indiferencia y el olvido de todos, que como efecto colateral ha generado a lo largo de siglos el ostracismo y el destierro de nuestro urbanismo que le ha dado totalmente la espalda por su escasa altura de miras.




Volviendo a la didáctica exposición presentada por Carmen Montero, que nos recuerda que una tribu bereber, los Banu Dammar -de los montes Dammar en Túnez- contaba con las mismas fronteras que en tiempos de la Cora, limitando con los vecinos de Arcos, Ronda, Carmona y el poderoso reino de la antigua Isbiliya.

En el año 1013 ocurre la destrucción de Madinat al-Zahra por el bereber al-Mustain que concede a loz ziríes el territorio de Granada y a los Banu Dammar el de Morón.

En poco más de 50 años, gozó de un esplendor económico, social y cultural, no faltando las intrigas palaciegas. Un reino habitado por un mosaico étnico entre árabes, bereberes, muladíes, mozárabes y judíos, aprendiendo a convivir. Un territorio con personalidad propia entre 1013-1066.



Tras la caída del Califato de Córdoba, cada general se hizo fuerte en su castillo. La seguridad dependía de la diplomacia y del ejército. Durante un tiempo Mawror hizo frente a la antigua Ishbiliya formando una liga con los reinos de taifas de Arcos, Ronda y Granada, pero esta última nos traicionaría. 

"En 1053 partimos en comitiva hacia Sevilla siendo encarcelados y asesinados. Sólo sobrevivió el rey de Ronda como ejemplo para los ziríes de Granada".





Manad ben Muhammad, Imad ad-Dawla siguió sufriendo el asedio del soberano Al-Mutadid que incendiaba las cosechas y cercaba el comercio. Su hijo cederá la plaza a cambio de un alojamiento y una pensión. Finaliza aquí la historia del reino de Mawror anexionado definitivamente a Ishbiliya en el año 445 de la Hégira, 1066 de la era cristiana.



Nos recuerda la exposición que la arquitectura islámica era el reflejo de un modo de vivir; simple y sobria al exterior y rica en el interior donde se enmascaraba el uso de materiales pobres. Los musulmanes no conciben elevar una fachada significativa, el esplendor lo dejan para el patio como contemplación. Desde el exterior se observa  un alto muro en el que se abre una puerta como único hueco. Unas celosías de madera protegen del exterior las pequeñas ventanas abiertas en la segunda planta. El zaguán, empedrado con cantos rodados, dibuja formas geométricas. Bajo las galerías del patio, están las habitaciones y, en el piso superior, una estrecha escalera de empinados peldaños, nos conduce al espacio de las mujeres. 

El patio es el centro de la vivienda, rodeado por unas galerías cuyas columnas sostienen el techo. Una alberca adorna su centro y un surtidor refresca el ambiente. El agua es el elemento más importante en la arquitectura islámica, realzando el esplendor por medio del reflejo en sus albercas que dispersan el sonido y la frescura, por sus  canales rehundidos de mármol blanco. Se utilizaban en la arquitectura islámica el arco de herradura, el arco lobulado y los atauriques.




Poseían un complejo sistema agrícola con técnicas de regadío, almacenamiento y transporte de agua a través de acequias de ladrillo o cavadas en la tierra, norias de importación siria, colocadas en los cursos fluviales.



Detalle de una huerta en la exposición


La religión actuaba como elemento aglutinante de los diferentes grupos étnicos de Al Andalus. En la mezquita se oraba y se aprendía y el cadí administraba justicia sentado en el suelo. Los maestros asombraban a sus discípulos recitando en voz alta los libros que habían aprendido de memoria. 

El alminar estaba ubicado junto a un gran patio con árboles, para aliviar el calor. En la fuente de agua fría se lavan las manos y los pies para purificarse (patio de las abluciones) y en el interior, las salas con columnas, el mihrab, orientado a la Meca, y el mimbar desde el que se predica a los fieles.

La palmera fue traída por los árabes  a  Al Andalus


Es posible que la torre de San Miguel  fuera un alminar árabe al estar situado en dirección noreste-sureste en dirección a la Meca y por tanto la antigua Iglesia de San Miguel estuviese construida sobre el solar de una antigua mezquita donde el almuédano llamaba a la oración a los fieles desde el alminar.



Cultivaron la literatura, la ciencia, la filosofía y el arte islámico como se pudo demostrar con la captura de Toledo en 1085, lo que hizo adelantar inmensamente los conocimientos de los cristianos revelando la esfericidad de la tierra 400 años antes de Colón. 

A ellos le debemos también las traducciones de los clásicos griegos: la medicina de Hipócrates y Galeno, la geografía, astronomía y trigonometría de Ptolomeo, la geometría de Euclides, la física de Arquímedes, la crítica de Aristarco, y la metafísica de Apolonio, Empédocles y Aristóteles. 


Recordar que Alhakén II, creó una biblioteca andalusí tolerante y universal con más de 400.000 volúmenes que abarcaban todas las disciplinas del conocimiento. Poseía en su palacio de Madinat al-Zahra un taller de escribanía con encuadernaciones de altísima calidad y copistas. Tendrían que pasar muchos siglos para poder encontrar en Europa una biblioteca con tanta altura de miras como la que poseía el culto Alhakén II que también destacó por el respeto a los cristianos y judíos.


Libros que otorgaba una amplia visión de la vida de los hombres, que trajo desde Bagdad, Damasco, Alejandría, Roma y Bizancio cuyas versiones fueron traducidas posteriormente al latín en la famosa Escuela de Traductores de Toledo, protegida por Alfonso X el Sabio en la que trabajaron musulmanes, cristianos y judíos.


Traducciones de Platón, Aristóteles, Séneca, Plotino, Luciano de Samosata y los grandes padres de la Iglesia desde San Ireneo a San Agustín permitieron que el conocimiento fuese conocido en Europa para dotar de base la filosofía medieval y escolástica.

Castillo de Morón y torre de San Miguel (antiguo alminar)

Los números que utilizamos en las matemáticas se denominan arábicos porque los idearon los árabes. Los musulmanes difundieron conocimientos procedentes de china como la fabricación y uso del papel. Por tal motivo, crearon tantas bibliotecas.

Escribieron muchos libros de viajes, geografía e historia. Cultivaron la música y la poesía ocupó un papel fundamental en la sociedad.


La circulación de mercancías gira en torno a los centros urbanos. Famoso era el aceite del Aljarafe como las zonas olivareras de los contornos de la Cora de Morón. 

Todo estaba en el zoco, bajo el estricto control del zabazoque, responsable de fijar los precios y vigilar los fraudes. En torno a los zocos existía la alcaicería para los productos valiosos como la seda y la alhóndiga como depósito de mercancías y alojamiento para los mercaderes.



Existían mercaderes que realizaban largos viajes hasta Oriente para llevar y traer productos a través del Mar Mediterráneo que impulsaron el avance de las ciencias y de la cultura. 


Las monedas que se usaban en esta época en Al-Andalus se realizaban en la Ceca –varias casas de la moneda que existían- siendo las más importantes el Dinar de oro y el Dirhan de plata  que valía la décima parte del Dinar omeya. También existían monedas de cobre de escaso valor -fals-. La palabra dinar deriva del denario romano (dinero).



También nos enteramos en la exposición que Umayya ibn Galib es poeta y ulema de origen moronense 942-1022. Como ulema enseñó los preceptos del islam y asesoró a los gobernantes en sus decisiones. Como poeta, ha quedado como legado un poema dedicado al Alcázar de Córdoba.

Necrópolis musulmana en el Cerro de la Atalaya de Morón
Foto. Archivo de la Biblioteca Pública Municipa
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Un video nos muestra una excavación denominada “Intervención de urgencia en la necrópolis musulmana del Cerro de la Atalaya" en Morón de la Frontera (Sevilla) realizada entre el 22 de febrero y el 22 de abril de 1999 por los arqueólogos locales Domingo Álvarez Montes y Paqui Duarte Jiménez




Foto. Archivo de la Biblioteca Pública Municipal


La necrópolis musulmana –maqbara-  estaba situado en el Cerro de la Atalaya y data de los siglos IX al XIII. El eje del cementerio está orientado en disposición noreste-sureste.

Al cadáver se le efectuaba el rito malikí –escuela de derecho del islam sumni. Tras leer el Corán, se lavaba, perfumaba y amortajaba el difunto en lienzo blanco y se enterraba sobre el costado derecho en dirección sureste (a la Meca), procediendo a cubrir la fosa excavadas directamente en la tierra con tejas, ladrillos o lajas de piedra…



Reyes de la Taifa de Morón


Abu Tuziri al Dammari 1013 que llegó a Al Andalus en tiempos de Almanzor

Nuh b. Abi Tuziri   1013-1041

Muhammad b. Nuh, Izz ad-Dawla 1041-1053

Mamad ben Muhammad Imad al-Dawla   
1053-1066



A partir de 1066 Mawror pasa a formar parte de la antigua Isbiliyya



Desde la Exposición MORÓN, UN MILENIO DEL REINO DE TAIFA  para el Blog...



Términos interesantes

Muladíes: Habitantes de la Península que abrazaron la religión musulmana en Al Andalus.
Mozárabe: Cristianos que vivían en el reino musulmán de Al Andalus

MudéjaresMusulmanes  que vivían en territorio conquistado por los cristianos.

Tolerancia: Coexistencia y convivencia entre culturas  en base al respeto de las ideas o creencias, aún cuando éstas sean contrarias a las propias.


Enlaces interesantes


Visita al Conjunto de Itálica (II)


Referente al urbanismo, en Itálica se puede diferenciar la Vetus Urbs (ciudad vieja) y la Nova Urbs (ciudad nueva). La Vetus Urbs, fue la ciudad fundada por el general Publio Cornelio Escipión y se encuentra ubicada bajo el casco urbano de Santiponce. El teatro romano se encuentra en la parte oeste de la ciudad de Santiponce.


La Nova Urbs ampliada en el siglo II por Adriano es la parte del conjunto arquitectónico de Itálica que se puede visitar existiendo zonas de carácter residencial. Se puede apreciar casas con ricos pavimentos (mosaicos), donde habitaban las élites políticas y económicas, destacando la arquitectura pública de carácter monumental como el Anfiteatro y el Teatro destinados a ocupar el tiempo de ocio de los ciudadanos y al mismo tiempo servían de propaganda para las élites políticas de la ciudad.


Itálica representa la majestuosidad de la urbe romana, visible en el trazado de sus calles y edificios públicos, todo ello integrado en un bello entorno paisajístico que nos permite un interesante recorrido por el urbanismo romano.

Las calles  dan cuenta del carácter monumental del urbanismo en Itálica. Se caracterizan por su gran anchura y aceras porticadas con enlosado y bordillos en las calles. El trazado de las vías está formado por dos calles principales que se cortan perpendicularmente (trazado ortogonal).


Una calle principal denominada cardus maximus  o calle principal (de norte a sur) -con sus grandes losas poligonales de caliza margosa denominada jabaluna o de Tarifa- y otra denominada decumanus maximus (de este a oeste). A partir de las calles principales se formaban paralelamente las calles secundarias.


Adriano dota a la ciudad de un servicio de abastecimiento de aguas junto a una red de alcantarillado que desagua en la cloaca colectiva. Una red de galerías subterráneas en forma de bóvedas por las que una persona podía caminar de pie. El agua corriente llegaba a través de un acueducto a las cisternas y desde allí se dotaba de servicio a las fuentes públicas y termas.

Los edificios termales romanos eran instalaciones donde se recibían baños. Contaba con vestuarios, letrinas, palestra para realizar ejercicios, salas frías, templadas y calientes dotadas con piscinas, bibliotecas y salones de reunión.


El Teatro de Itálica contaba con un aforo para 3000 espectadores. Se encuentra en el casco urbano de Santiponce. Contaba con un graderío en forma semicircular en torno a un espacio central que se conoce como orchestra delimitado por el escenario que se remata con una fachada monumental como fondo de la escena.

El Anfiteatro de Itálica en la Nova Urbs se encuentra entre los mayores del Imperio con un aforo entre 20.000 y 25.000 plazas. De planta ovalada con un graderío en tres niveles con una fosa subterránea destinada para albergar animales separados por corredores anulares para el desarrollo de los juegos.



Paseamos desde el Anfiteatro a través de sus galerías hasta llegar al Edificio de la Exedra, el Edificio de Neptuno, las termas, los mosaicos, el Traianeum o supuesto templo de Trajano, lo que nos da una idea de la monumentalidad del urbanismo en la antigua Itálica.


El edificio residencial de la Casa de los Pájaros tenía su entrada principal abierta al cardo máximo. Era un edificio de grandes dimensiones a la que se accedía a través del ostium, a modo de zaguán. Una vez cruzado, nos encontramos con el peristilo o galería cubierta con jardín central como principal fuente de luz y ventilación de la casa. Allí se conserva uno de los mosaicos más destacados de Itálica, con la representación de más de treinta especies de aves. También son destacables los mosaicos que se encuentran en la Casa del Planetario.



En la época de Trajano y Adriano, Itálica recibió un notable impulso pero por causas políticas y económicas del momento empezaron a cambiar su sino, cayendo progresivamente en abandono. Es a partir del siglo III cuando las familias italicenses empiezan a dar las primeras muestras de abandono de los edificios, lo que origina un expolio desde la época árabe hasta muy posterior al ser útil cualquier piedra para sillares, junto a los ladrillos, fustes o capiteles para construir nuevas viviendas.


En el año 45 a.C.  los romanos fundan la “Colonia Iulia Romula Hispalis”, -latinizando el término tartésico “ispal”- tierra llana-.


Posteriormente, otra civilización denominaría a la ciudad, Isbiliya, pero eso forma parte de otra interesante historia…

Desde la antigua Itálica, para el Blog...


lunes, 7 de abril de 2014

Visita al Conjunto Arqueológico de Itálica (I)

¡Miles de personas eran asesinadas en las arenas de los circos romanos para satisfacer a la turba!.

«Sit tibi terra levis» 
«Que la tierra te sea leve”

Un espléndido día soleado del mes de abril tomamos la ruta hacia un Yacimiento Arqueológico de primer orden, la Ciudad Romana de Itálica, ubicada a 7 km. de Sevilla, siendo considerada el primer asentamiento romano en el Sur de la Peninsula Ibérica y cuna del emperador Trajano y de su sucesor Adriano.


Una razón de peso para visitar la antigua ciudad romana de Itálica -en la antigua Vía Augusta como vía fundamental en las comunicaciones con Roma- junto al Museo Arqueológico de Sevilla es poder conocer el origen de los primeros  “itálicenses e hispalenses”  y así reencontrarnos  con su remota historia  acontecida en la antigua Turdetania y posterior Baetica romana. 


Un gran legado que nos extrapola de algún modo al origen, hábitat y vida cotidiana de aquéllos primeros pobladores -con el permiso de la primera civilización de Occidente, Tartessos (650 a.C.) que deja de ser un mito gracias a las excavaciones de Carriazo con el Tesoro del Carambolo (1958-1961)-.


Itálica, en la antigua Baetica fue la primera colonia romana en Hispania, fundada en el contexto de la Segunda Guerra Púnica -Roma contra Cartago- en el año 206 a.C. por Publio Cornelio Escipión “el Africano”, el único general romano que pudo derrotar a Anibal, general cartaginés.


Establece un puesto militar donde existía una población turdetana en el siglo IV a.C. ubicando allí a los soldados heridos en la batalla de Illipa (Alcalá del Río) contra el ejército cartaginés.

Queda así consolidado un núcleo romano en una zona de alto valor estratégico para el proceso de romanización en la ribera del Guadalquivir, -anterior río Tharsis o Baetis- y muy cerca de las rutas mineras de la Sierra norte y Huelva.



En Itálica nació Marco Ulpio Trajano (53-117 d.C.), el primer emperador de una provincia romana y cuna también de su sucesor Publio Aelio Adriano (76-138 d.C.). Su padre fue originario de esta ciudad y por tanto,  durante su gobierno el emperador Trajano otorga a Itálica el estatuto de colonia.



Itálica, situada en la parte más meridional de la antigua Hispania, formaba parte de la Vía Augustea, calzada romana desde Roma, que pasaba por los Pirineos , la Tarraconensis -en la España Citerior- hasta llegar a Gades por Itálica, pasando por las ciudades de Córduba,  Astigi (Écija) y Carmo (Carmona) -de la cual manifestó César que era la ciudad mejor defendida de toda la Bética-. 



Una vasta red viaria por la Ruta Bética Romana y una calzada imperial “La Vía Augusta” que también comunicaba Itálica con el norte a través de  la Vía de la Plata en la Lusitania con Emérita Augusta. 

En la época romana llegaron a construirse 90.000 km de calzadas interurbanas  que comunicaba Roma con su vasto imperio. En el año 312 a.C. se inaugura la primera Vía romana, la Vía Apia, para el trasporte de mercancías y tropas. Las vías interurbanas estaban señalizadas con cipos o mojones, denominados “millarios”, colocados cada milla “milla passum, mil pasos, equivalente a casi un kilómetro y medio. Contenía una inscripción en la que se explicaba que emperador o magistrado había construido la carretera. Indicaba las millas que distaba la señal del origen de la calzada.




El río Baetis en Hispalis fluía cerca del teatro romano de Itálica, en la la Vetus Urbs (ciudad vieja). En la época romana era preferible utilizar el transporte marítimo antes que el terrestre, por ser más lento y costoso. Desde Itálica, se pasaba por el templo de Santi Petri para realizar ofrendas y Baelo Claudia,  hasta Roma.




La Bética exportaba a Roma productos de tradición milenaria como el vino  que en la época romana se almacenaba en ánforas que se fabricaban en los alfares de la Bética, el garum que provenía de Baelo Claudia, una salsa de pescado realizada con vísceras fermentadas y servía como condimento indispensable en la mesa romana junto con el aceite de oliva que gozaba de mucho prestigio y llegaban a la capital del Imperio Romano a través del Mare Nostrum.


Desde la antigua Itálica, para el Blog de mis culpàs...