martes, 21 de abril de 2015

Visita a Sanlúcar de Barrameda



Después de haber realizado el día anterior una jornada de senderismo a través del Parque Natural de la Breña entre Barbate y Caños de Meca -en compañía de los pinos piñoneros, lentiscos, retamas y palmitos- con efluvios a tomillo y romero, mientras la Torre del Tajo como testigo de la historia nos observaba, llegamos al Faro de Trafalgar, donde nuestras naves quedaron desarboladas por culpa de los elementos meteorológicos. 


Una lluvia torrencial que nos caló hasta los huesos nos sorprendía en el mismo tómbolo de Trafalgar (Taraf al-Ghar la denominaban los andalusíes). La retina de la historia nos recuerda que la Batalla de Trafalgar ocurrida un 21 de octubre de 1805 inmortalizaría el nombre del cabo otorgándole un enorme protagonismo.

Trafalgar fue el mayor desastre político y militar al abrir una enorme brecha a nuestro poderío, por donde se fue el mayor y más débil Imperio que jamás haya existido. La Armada española después de Trafalgar moriría de abandono por falta de carena, decepcionados sus hombres por la incomprensión y el olvido de su propia nación. Sin embargo,  el combate inmortalizó el nombre del cabo.


...las pequeñas calas como las existentes en los Caños de Meca, donde todavía en los años 80 caían cortinas de agua y podía uno ducharse por las mañanas en una cascada natural según el libro "Blues de Trafalgar" escrito por nuestro paisano de Morón, José Luís Rodríguez del Corral.


Foto: Bodegas Barbadillo

El domingo 12 de abril de 2015 enarbolamos de nuevo nuestras naves para poner viento en popa hacia Sanlúcar de Barrameda. Desde Barbate iniciamos la ruta transitando por Vejer de la Frontera y las salinas de San Fernando hasta introducirnos en un mar de viñas que empezaba a inundar el horizonte de la tierra de la manzanilla. Una climatología benigna predomina en esta comarca, con más de tres mil horas de sol al año, suavizadas por la influencia de los vientos procedentes del Atlántico, los vientos de poniente, que junto con una ancestral tradición enológica permite la maduración de la uva Palomino, sin duda la madre de la D.O. Manzanilla de Sanlúcar como vino selecto y delicado.

Es evidente que el tiempo junto al desarrollo urbano han unido a Sanlúcar con el puerto de Barrameda asentado en la margen izquierda del estuario del Guadalquivir, frente al Parque de Doñana ubicado en la margen derecha.

Etimológicamente existen varias hipótesis sobre su origen. Unos relacionan el nombre de Sanlúcar con el término árabe shaluqa, que significa viento de Levante cambiando su nomenclatura en tiempos de Guzmán el Bueno como Sant Lúcar, quedando de alguna manera cristianizado por la etimología popular.

Profesores de la Universidad del Cairo han relacionando el vocablo Barrameda con el árabe de la época obteniendo Barraj-el-Medaj, «Tierra a la vista», aunque doctores tiene la historia.


…En una bella rotonda nos esperaba una réplica de las primeras locomotoras que circularon por Sanlúcar en las décadas del siglo XIX, lo que me recordó el tren de mi pueblo durante mi edad de párvulo en tiempos pretéritos.

Muy cerca se encontraba el Museo de la Manzanilla-Barbadillo- al que realizamos una grata visita impregnándonos de la esencia de la manzanilla junto con la arquitectura de las bodegas cargadas de una ancestral historia bajo lustros de cariño y constancia entre manos laboriosas de jornaleros.


Existen diferentes nomenclaturas en las bodegas de la que emanan efluvios liberados por el vino procedente de los diferentes tipos de uva como Pedro Ximénez, Moscatel y Palomino almacenadas en botas de roble americano entre callejuelas estrechas y empedradas. El Museo de la manzanilla nos recordó que la tierra de Albariza es la que predomina en Sanlúcar así como la de Barros y Arenas predominan en el marco de Jerez. 

En definitiva, nuestra retina quedó impregnada de la cultura del vino con su peso específico dentro de la trilogía mediterránea (trigo, olivo y la vid).



Frente al Museo de la Manzanilla-Barbadillo- paseamos por el castillo de Santiago entre barbacanas y el patio de armas con la Torre del Homenaje erguida dominando el barrio alto. El Castillo de Santiago fue mandado a construir por el duque don Enrique -Casa de Medina Sidonia- entre 1477 y 1478 con el objetivo de proteger la entrada del río Guadalquivir como entrada fluvial a Sevilla y al mismo tiempo defender la villa. Como curiosidad cabe destacar que en esta fortaleza vio la reina Isabel por primera vez el mar en 1477. Históricamente ha sido utilizado como cuartel militar, cárcel y hospital…

El rey Sancho IV otorgó el señorío de Sanlúcar a Alfonso Pérez de Guzmán (Guzman el Bueno) en 1297 por su heroica defensa de Tarifa. Guzmán el Bueno, primer señor de Sanlúcar (León, 24 de enero de 1256-Gaucín, 19 de septiembre de 1309) fundaría la Casa de Medina Sidonia, un poderoso linaje nobiliario.

Desde el barrio alto descendimos hasta la calle Isaac Peral que desemboca en la Plaza del Cabildo. Cerca de la esquina frente al bar Barbiana existen varios azulejos de grandes dimensiones que nos recuerdan la época de los grandes descubrimientos y Sanlúcar como testigo de la historia:

  • Desde Sanlúcar de Barrameda partiera Cristóbal Colón en su tercer viaje un 30 de mayo de 1498. 






  • Otro azulejo nos recuerda la gesta histórica de la Primera Vuelta al Mundo de Hernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano un 20 de septiembre de 1519. 

Avatares de la expedición, llevaron a Elcano a seguir navegando hacia Poniente para arribar al puerto de Sevilla un 6 de septiembre de 1522 con tan sólo un barco (nave Victoria) y 18 supervivientes de aquéllos cinco barcos y 234 hombres que iniciaron esa gran proeza. El Estrecho que da al Océano Pacífico tomaría el nombre de “Magallanes”. Una de las gestas marítimas más impresionantes de la Humanidad que ha pasado a la Historia con letras de oro. El escudo de armas con un globo terráqueo con el lema latino «Primus Circumdedisti Me» («Fuiste el primero en circunnavegarme») fue otorgado a la familia de Juan Sebastián Elcano por el emperador Carlos I tras la vuelta de Elcano de la expedición. 







“Desde que habíamos partido de la bahía de San Lucar hasta que regresamos a ella recorrimos, según nuestra cuenta más de catorce mil cuatrocientas sesenta leguas y dimos la vuelta al mundo entero…” (Del diario de Antonio de Pigafetta)

  • Otro azulejo recuerda también que en la primavera de 1545 partía Francisco de Orellana de Sanlúcar de Barrameda para llegar de nuevo a la desembocadura del Amazonas y ascender río arriba para culminar su heroica aventura.



En la plaza del Cabildo, en el Bar Barbiana degustamos el tradicional langostino de Sanlúcar, las tortillitas de camarones, las papas aliñás con melva y las croquetas caseras acompañada de una copa de manzanilla (madiraje) o cerveza. 



En el "bar Barbiana" le pregunté a un camarero el motivo por el cual se escribe “armarcén” en lugar de “almacén”, contestándome que en Sanlúcar de sustituye la “l” por la “r”. También se dice como localismo “la taberna der…”.

Después de recuperar energías con la rica gastronomía, nos dirigimos hacia el Estuario del Guadalquivir cuyas páginas de la historia nos refrescan la retina de nuestro recuerdo en nuestros tiempos de escolares:

…“El Guadalquivir nace en la Sierra de Cazorla”... pasa por Córdoba, Sevilla y desemboca en el Océano Atlántico, por Sanlúcar de Barrameda.



…Por el Estuario del antiguo Wad-al-Kabir remontaron a contracorriente en el año 844 en tiempos de Abderramán II los hombres del norte o normandos, denominados manchús por los andalusíes, con sus impresionantes bajeles remontando el río a contracorriente después de asolar el puerto de Cádiz hasta Coria del Río que la saquearon y llegaron a la antigua Isbiliyya, la cual quedó arrasada, refugiándose muchos vecinos en la vecina ciudad de Carmona. Un 11 de noviembre del año 844 tuvo lugar la batalla de Tablada en la que fueron diezmadas las fuerzas “vikingas” por las tropas del emir Abderramán II que mandó abundantes tropas desde la antigua Corduba. Gracias a esta amenaza el emir aumentó su flota de guerra construidas en las altarazanas (dar al-sina´a) construyéndose torres de vigilancia a lo largo de toda la costa.

Las torres almenaras de vigilancia se conectaban visualmente entre sí, formando un complejo sistema defensivo. Los torreros comunicaban la presencia de peligro a las otras torres y poblaciones mediante ahumadas de día y con fuego durante la noche. Este procedimiento típicamente musulmán ya existía en todo el litoral africano desde el siglo VIII. En una sola noche podría llegar un mensaje desde Alejandría a Ceuta.



Desde allí paseamos hasta las Covachas en la Cuesta de Belén, una antigua lonja de mercaderes de estilo gótico y declarada Monumento Histórico-Artístico desde año 1978, junto con el Palacio de los duques de Medina-Sidonia. Las Covachas son una galería porticada formada por diez arcos ojivales que recaen sobre pilares, sobre cada uno de los cuales hay una sierpe. Fueron construidas por Enrique Pérez de Guzmán -II duque de Medina-Sidonia-, a finales del siglo XV.

Escudo de los duques de Medina-Sidonia
Adosado a las Covachas se encuentra el Palacio Ducal de Medina Sidonia que parte de la construcción de la época almorávide en el siglo XI sucediéndose diferentes estilos hasta el siglo XIX. Destaca en la fachada principal la reja de estilo gótico florido y la galería porticada del jardín realizada por Pedro Libadotte en la segunda mitad del siglo XVI y el archivo de la Fundación Casa de Medina Sidonia.



Desde el barrio alto como epílogo a nuestra grata visita a Sanlúcar de Barrameda, transitamos de nuevo hacia un mar de viñas que comenzaba a impregnar nuestra retina como señal inequívoca de que estábamos abandonando la ciudad de la manzanilla en busca de la AP-4 que nos llevaría a nuestro punto de origen.

Desde Sanlúcar de Barrameda para el blog de mis culpas…

viernes, 17 de abril de 2015

Visita al Museo de la Manzanilla-Barbadillo- en Sanlúcar de Barrameda


“La manzanilla no es un producto que surge inmediatamente; el proceso de su constitución es lento; exige varios años de crianza, de cuido, de ir pasando, en proporciones mínimas y frecuentes, de una solera a otra; requiere, en pocas palabras, del aire, de un leve e intermitente contacto con el exterior, y de eso que, en el argot vinatero, se titula peinar, que es como una caricia pasajera sobre el vino, como recogerlo y saltarlo y volverlo de nuevo, a suavizar con la jarra…”

Manuel Barbadillo, el vino de la alegría.1951
Breve introducción


La historia del vino ha estado ligada siempre a la historia de la Humanidad. No debemos de olvidar que el trigo (pan) y el olivo (aceite) junto a la vid (vino) sentaron desde tiempos ancestrales las bases de nuestra cultura, de lo que actualmente conocemos como la trilogía mediterránea.

Aunque en el Medio Oriente ya se conocía la uva silvestre sobre el 8000 a C., la bodega más antigua conocida data del año 6000 a.C., situada en Armenia aunque se puede considerar a la antigua Mesopotamia, situada entre el río Eúfrates y el Tigris como la génesis del vino en el 4000 a.C.



La maduración de los vinos se hacía ya en el Antiguo Egipto. En la tumba de Tutankamón fueron encontradas cientos de inscripciones en las ánforas de barro dedicadas al vino pero fue la civilización fenicia la que logró extenderse por toda la cuenca mediterránea gracias a la pericia de sus marineros difundiendo así la alimentación basada en el consumo de los cereales. 

Los fenicios que llegaron a nuestras costas en el siglo VIII a.C. eran conocedores de la elaboración de la cerveza y del vino procedente de Egipto, donde se consideraba tanto una bebida como un alimento nutritivo cuyas virtudes fueron legadas a griegos y romanos. Fueron estos últimos quienes aprendieron la técnica de conservar el vino en barriles de roble.

La Bética exportaba a Roma a través del Mare Nostrum productos de tradición milenaria como el vino, el aceite y el garum de Baelo Claudia que se almacenaban en ánforas fabricadas en los alfares de la Bética.

Por tanto, el vino forma parte por derecho propio de la cultura mediterránea, habiendo tenido siempre su lugar privilegiado en las celebraciones y desenfreno de los pueblos como lo demuestran los antiguos dioses paganos del vino Dionisios (dios griego) y Baco (dios romano).

La etimología del término vino proviene del latín vinum que deriva a su vez del griego oinos. Los antiguos hebreos lo denominaban wainu.






Después de visitar el Museo del Jamón Ibérico, una almazara de aceite de oliva virgen extra, un horno de pan de pueblo, el proceso de elaboración de la cerveza o el atún rojo de almadraba, ha sido muy grato poder impregnarme de la cultura ancestral del vino en el Museo de la Manzanilla-Barbadillo- en Sanlúcar de Barrameda como enclave priviegiado.







Al acercarnos a Sanlúcar de Barrameda, un mar de viñas inunda el horizonte bajo una climatología benigna, con más de tres mil horas de sol al año, suavizadas por la influencia de los vientos procedentes del Atlántico, los vientos de poniente, que junto con una ancestral tradición enológica permite la maduración de la uva Palomino, sin duda la madre de la D.O. Manzanilla de Sanlúcar como vino selecto y delicado.

En el Museo de la Manzanilla-Barbadillo- ubicado bajo las coordenadas GPS: 36º 46´ 35.91” N - 6º 20´ 59.30” O en Sanlúcar de Barrameda, nos ilustramos a través una visita didáctica e ilustrativa en la que la vid y el vino como referente de la trilogía mediterránea poseen su peso específico. Una situación privilegiada bajo un marco incomparable frente al Coto de Doñana y el Atlántico con la desembocadura del Guadalquivir como flujo y testigo del crisol de culturas en tiempos pretéritos.







En la planta baja pudimos observar una pequeña viña junto a las herramientas tradicionales de la época. Un tractor oruga de la primera serie en la década 1950-1960 que se utilizaban en los viñedos de Jerez y Sanlúcar de Barrameda ocupaba su lugar privilegiado. Muy cerca nos encontramos con una antigua y tradicional embotelladora. En las bodegas observamos su interesante momenclatura como Bodegas Sevilla, Bodega de las Mil Pesetas de tipología mudéjar etcétera. En la planta alta nos esperaban múltiples paneles informativos sobre la cultura del vino. Un lagar, el despacho de Barbadillo con su máquina de escribir antigua, aparatos de laboratorio, cajas de madera para almacenar las botellas y personajes de la literatura ensalzando las propiedades de la manzanilla Barbadillo que nace del alma y del corazón de la tierra.




…De forma artesanal, se pisa primeramente la uva que llega al lagar por dos asistentes ataviados con botas de pisa, con esta operación se rompen los hollejos para que salga el mosto, al mismo tiempo que se provoca la siembra de levaduras existentes en la piel de la uva y una aireación del mismo. Después de esta primera fase la pasta de uva resultante se prensa, tal y como se hacía siglos atrás. La uva pisada se coloca en unos capachos de esparto, los cuales una vez llenos se van apilando unos sobre otros, colocándose encima del superior una madera gruesa en forma circular, que será el que transmita el peso o empuje de la viga a esta torre de uva pisada y esparto, lo que me recuerda el proceso de las antiguas prensas de viga y quintal en las tradicionales almazaras de aceite de oliva virgen.




La prensa es manejada por cuatro hombres, que lentamente pero sin pausa, la van haciendo girar, para que los pesados tablones de encina hagan que los racimos de uva lloren su preciado líquido. Cuando la uva llega a la planta de molturación, entra en los escurridores, donde se produce la decantación por gravedad de un primer mosto denominado mosto de yema utilizado para la obtención de vinos blancos y manzanillas. Los mostos obtenidos por prensado se destinan a la producción del resto de vinos del marco denominados olorosos.




En el ámbito de las Soleras y Criaderas, los paneles ilustrativos existentes en el Museo de la Manzanilla-Barbadillo- en Sanlúcar, se iban impregnando poco a poco en nuestra retina cuya cultura ancestral del vino ha legado como resultado de un magisterio a lo largo de decenas de lustros de cariño y constancia.

La retina del recuerdo del Museo de la Manzanilla nos recuerda que el sistema de criaderas se puso en marcha en Sanlúcar a finales del siglo XVII. Una vez prensado y fermentado el mosto se procedía al encabezamiento, añadiéndose alcohol vínico para obtener la graduación deseada. El producto resultante se llama sobretablas y es el primer paso para el sistema de criaderas y soleras. Con este sistema se consigue que el vino tenga unas características homogéneas.


1- Se extrae un máximo de 1/3 del volumen total de la bota de la "Solera Hilera" que reposa cerca del suelo, para su embotellado.

2- Este tercio extraído se rellena con la misma cantidad de vino procedente de la hilera anterior llamada primera criadera.

3- La primera criadera a su vez se rellena con vino de la segunda criadera, y así sucesivamente hasta la última criadera que se rellenará con sobretablas.






Es digno de destacar también el peso específico que tiene en el Museo de la Manzanilla-Barbadillo- la arquitectura de sus bodegas en la que existen varios tipos:


Bodegas Moriscas y las Mezquitas, las bodegas de la Edad Media y el Renacimiento, la de los Conventos, los palacios de los Mercaderes de Indias, las bodegas de lujo y las bodegas Catedrales, donde el vino duerme y las soleras descansan sin prisas. 




La mejor bodega la que no trabaja, la que se cierra, la que vemos totalmente orlada de telarañas venerables…”



Manuel Barbadillo, 1951


Lo mismo que las mezquitas andalusíes estaban orientadas al NE-SE, también la arquitectura de las bodegas estaban orientadas en dirección NO-SO, con lo que se consigue un doble objetivo: menos insolación durante el día, y que sobre sus fachadas golpeen los vientos húmedos del poniente.

La oscuridad favorece el trabajo de las levaduras de flor. Se consigue a base de ventanas reducidas, altas, apaisadas y sin cristales. La ausencia de luz evita el aumento de la temperatura. Con luz tenue y suave se consigue reducir la temperatura hasta 10 grados menos en los días de fuertes calores.

La altura procura una mayor cantidad de aire, condición biológica fundamental para el desarrollo de las levaduras de flor. Así mismo provoca la regulación de la temperatura interior de la bodega: a mayor volumen de aire a calentar, mayor resistencia al calentamiento.Y el silencio junto con el aislamiento del edificio influyen en la consecución del microclima que existe en las bodegas.





Son muy escasos en el mundo los vinos que gozan de crianza biológica. En la superficie de estos vinos aparece, de forma espontánea, una capa de levadura (microorganismos vivos) que recibe el nombre de velo en flor.

Las levaduras que componen el velo en flor realizan las siguientes funciones:

· Aíslan el vino del contacto con el aire.

· Consumen parte del etanol del vino.

· Aportan nutrientes.


La acción de las levaduras, que en el cado de la manzanilla permanece durante todo el año, confiere a estos vinos sus características de delicadeza, ligeresa, suavidad y finura.





También aprendimos que en el marco de Jerez se cultivan tres tipos de uva: Palomino, Pedro Ximénez y Moscatel.


Pedro Ximénez: uva blanca, jugosa y dulce. Es una variedad de la vitis vinífera. De ella sale el vino del mismo nombre, sabroso y dulce. Se seca al sol antes de que envejezca. De tamaño mediano, forma elíptica corta y color amarillo dorado.

Moscatel: originaria de África, se desarrolla mejor cerca del mar. Se utiliza para la elaboración de vinos dulces con el mismo nombre. De tamaño muy grande, forma elíptica, larga, posee un gran contenido de azúcar.


Palomino: Es la reina de las uvas del marco de Jerez, capaz de generar vinos como la manzanilla. De tamaño grande, forma ligeramente aplastada por los bordes superior e inferior y color amarillo dorado. De hoja grande y pentágona, haz verde intenso y envés belloso. Por su antigüedad en el cultivo, se considera autóctona de la zona. Su limpidez de aromas, permite revelar una gama de matices secos, almendrados y salinos y en los olorosos una variedad de efluvios balsámicos y frutos secos.






La uva Palomino se recoge y transporta bajo el sol de la vendimia y es trasladada a los lagares dispuestos al efecto en el mismo viñedo. Pasarán ocho años hasta convertirse en nuestra inconfundible manzanilla de Sanlúcar “Solear” como resultado del tiempo y el cuidado.


También nos ilustramos un poco sobre lo importante que es el tipo de tierra de la que brotan las cepas en horizontes abiertos, suavemente ondulados, ideal para la producción de la uva Palomino: la tierra Albariza, una marga blanca, rica en carbonato cálcico, sílice y arcilla poseen una gran capacidad de absorción y retención del agua almacenando en las capas inferiores el agua de la lluvia del invierno y primavera, para que en los meses secos suministrarla dosificadamente a las cepas, lo que permite el perfecto cultivo en un clima de cambios bruscos, con veranos de temperaturas muy altas. La riqueza de los fondos marinos se impregna en la uva a través de la tierra albariza. Además de la Albariza, existen otros dos tipos de tierra en el marco de Jerez denominadas Barros de color pardo y Arenas, de color dorado.




El milagro que hace posible la manzanilla, no es otro que la situación geográfica de Sanlúcar, donde confluyen por un lado el océano Atlántico que baña sus costas por el sur, y el río Guadalquivir, por el oeste, en cuya orilla se extienden las marismas frente al Coto de Doñana.


Se produce una variedad de vinos que esconden colores y aromas distintos pero complementarios. Cada vino tiene su momento apropiado del día. Poder combinarlos es saber vivirlos. El producto final accede a un moderno tren de embotellado, con las más rigurosas medidas de seguridad e higiene. En el mismo lugar se realiza el llenado, taponamiento y etiquetado de las botellas, con su precinto de garantía. La misma cadena empaqueta las cajas y las agrupa en palets para su almacenamiento y posterior distribución.




Es significativo “la Conchinchina o palomar” situado en el lugar más lejano de las naves de crianza. El vinatero miraba al trasluz el estado, la limpidez del líquido que tenía el propósito de examinar. Dentro de la bodega, escogía para su inspección enológica una zona propicia de sombra, hacia cuyo final un tenue rayo de luz venía a quebrarse melancólicamente en el cristal translúcido de la copa.

Sumergido allí, en aquella especie de cámara oscura, escrutaba minuciosamente el vino que trataba de reconocer en la Conchinchina o palomar, el sitio más oscuro de la bodega un artefacto en forma de casetita de playa, con su tejadito a dos aguas y abertura en el lugar de la puerta, con una vela dentro para apreciar los aspectos visuales del vino que se criaban y ensoleraban en las bodegas. 

Antigua embotelladora


En el silencio de las bodegas, los caldos ya están listos, tras su larga espera. Habrá que despertarlos de su sueño para que sean embotellados y preparados para el consumidor. Antes del embotellado, los vinos se extraen de sus soleras y se almacenan en depósitos, con el objeto de homogeneizar las posibles diferencias que cada bota tiene. Desde los lugares de almacenamiento, el vino se filtra y se somete a un proceso de enfriamiento para estabilizarlos.

Los vinos de la provincia de Cádiz más afamados internacionalmente y de mayor producción y consumo han sido históricamente los de Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda.






Barbadillo cuya tradición se remonta a 1821 con más de 30.000 botas de crianza y 17 bodegas que ocupan una superficie de más de 70.000 metros cuadrados, la mayor parte situadas en el "Barrio Alto" de Sanlúcar y rodeando el Castillo de Santiago en una situación privilegiada.



En el entorno geográfico de Sanlúcar de Barrameda confluyen ambas denominaciones:


D.O. Jerez Xérez Sherry con los siguientes vinos: Fino, Amontillado, Oloroso, Palo cortado, Pedro Ximénez, Moscatel y Cream



Y D.O. Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda



También nos ilustramos con las singularidades de la industria bodeguera en la cual predominaba el orgullo de familia que hacía que nadie quisiera admitir que alguno de sus vinos se había “desviado” a vinagre, denominado mediante el eufemismo “vino para guiso”. El vinagre de Jerez está elaborado de vinos procedentes de la uva del marco de jerez de una graduación alcohólica mínima de 9,5 grados. A través de un proceso químico envejecido en botas de roble durante un mínimo de seis meses, se obtiene un vinagre, de color caoba oscuro, olor denso, refinado y fino.




Y como un tesoro oculto escondido en las bodegas descansa un viejo vino. Desde su fundación, Barbadillo, recoge la tradición que desde el siglo XVI existe en la zona de vinificación de estos aguardientes hoy denominados Brandys. La destilación se realiza con los vinos sin sus lías, separando las cabezas y colas y escogiendo sólo la fracción central de los aguardientes, denominados tradicionalmente holandas, recordando su primer país de origen. Las botas empleadas para el envejecimiento del Brandy han de haber contenido durante al menos tres años Manzanilla, Oloroso, Amontillado, Pedro Ximénez, etc. Los distintos Brandys son ricos en recuerdos del vino del que proceden.



Barbadillo, Brandy de Jerez Solera Gran Reserva acredita una vejez de más de veinte años en botas de manzanilla al estilo tradicional. Un brandy de intenso color ambar-caoba con reflejos verdosos, con un aroma punzante de carácter balsámico con notas de roble y vainilla. Un clásico.



Al terminar nuestra grata visita en el Museo de la Manzanilla -Barbadillo-, nos obsequiaron con una copa de manzanilla “solear” que estimuló nuestro paladar para deleitarnos más tarde en la Plaza del Cabildo con la gastronomía de Sanlúcar de Barrameda degustando el tradicional langostino, las tortillitas de camarones, las papas aliñás con melva o las croquetas caseras que estimulan los sentidos de cualquier viajero a cualquier hora del día. Lo que se denomina el maridaje como el proceso de casar una buena manzanilla con las tradicionales tapas. Posteriormente visitamos la bella ciudad sanluqueña con el Castillo de Santiago o la Casa Ducal de Medina Sidonia en el Barrio Alto junto a la desembocadura del Guadalquivir, pero eso formará parte de otra historia.


Desde el Museo de la Manzanilla-Barbadillo- en Sanlúcar de Barrameda para el Blog de mis culpas...


¡A vuestra salud!


Enlaces interesantes







martes, 24 de marzo de 2015


Foto  Antonio Ramos www.aerofotoramos.com

¡Muchas gracias por compartir conmigo el blog que estás leyendo!.

!Desde la ciudad del Gallo, MORÓN-Sevilla-España!.
Paz,  amor  y alegría a los pueblos del mundo. Espero que la sonrisa nos  acompañe  cada día y que la discordia nunca se encuentre en nuestro  camino.


Foto Antonio Ramos www.aerofotoramos.com


¡Thank so much for sharing with me the blog that you´re reading right now!.

¡From the plucked Rooster city, MORÓN-Sevilla-Spain!

Peace, love  and harmony to the people of the World.  I hope that the smile  stay  with us each day and we never find discord in our ways.



La inmensa mayoría de las fotografías de este Blog han sido realizadas por propio su autor. No obstante, es posible que existan algunas fotos obtenidas de la web para ilustrar algún artículo en concreto sin uso comercial. 

Por tanto, si alguna imagen hubiese que retirar por cualquier razón, se agradece la comunicación, para proceder a su retirada lo antes posible.

lunes, 23 de marzo de 2015

Visita a la Sierra de Aracena y Picos de Aroche



La provincia de Huelva y el sur de Portugal formaron parte en tiempos pretéritos del antiguo al-Gharb andalusí en contraposición con el término Axarquía o al-Sharq al Andalus como parte oriental. Tras la expulsión progresiva de los musulmanes, los reyes cristianos formaron un cinturón defensivo denominado la “Banda gallega” para protegerse de la denominada “Banda morisca”, de tal modo que salpicaron de castillos territorios como Aroche, Cortegana, Cumbres Mayores, Aracena, Santa Olaya de Cala, etcétera, y que han quedado como legado de aquéllos tiempos convulsos.




Un paseo por el casco histórico de Aracena nos puede dar una idea de su rico patrimonio histórico. Como en todas las fortalezas andalusíes y posteriormente cristianas, la antigua villa desciende desde el castillo que otorga protección, consolidando su poder administrativo con el Cabildo Viejo del siglo XV y religioso con la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción del siglo XVII en la Plaza Alta.



El Cabildo Viejo fue utilizado como pósito, cárcel y dependencias de la villa. Las galerías mudéjares de la época acogían a los mercaderes. Su portada fue diseñada por el arquitecto Hernán Ruíz II, de orden toscano labrada en mármol de las canteras de Aracena por Domingo Nieto. 

En su friso de la portada destaca la inscripción:


“Veritas de terra orta est et iustitia de celo proxpexit. Año d 1563 "

(La verdad ha nacido de la tierra y la justicia la contempló desde el cielo). 


Lo que indica un cambio de rumbo en el pensamiento renacentista con respecto a la ideología cristiana medieval. Actualmente el Cabildo Viejo es la sede administrativa y Centro de Interpretación del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.





La Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura renacentista de la provincia de Huelva en la que participaron Diego de Riaño, Hernan Ruiz II, Pedro de Silva y Alonso Figueroa. Un templo inacabado que se abrió al culto en 1603.






El campanario pórtico da acceso al castillo del siglo XIII junto a Iglesia prioral del castillo como el templo más antiguo y emblemático de Aracena que fuera construido entre los siglos XIII y XV junto al castillo.


Es un edificio gótico-mudéjar en el que se sobresale la torre exterior, decorada con paños de sebka, con una clara influencia de la Giralda de Sevilla. Desde el castillo de Aracena -que formara parte de antiguas fortificaciones con torres intercomunicadas- se hacían señales con humo durante el día y hogueras durante la noche.


Alájar, desde la Peña de Arias Montano

A través de las dehesas de Aracena, declaradas como reserva de la Biosfera por la UNESCO, transitamos por la A-470 para llegar a Alhájar donde impregnamos nuestra retina con su impresionante panorámica desde la Peña de Arias Montano donde contemplamos una de las mejores dehesas de bellotas que existe en Andalucía. En la Peña de Arias Montano se puede adquirir el tradicional queso de oveja, el pan de pueblo y algún que otro manjar ibérico de Jabugo.



Así cantó en sus versos Lope de Vega al jamón de Huelva... 

El jamón presuto era el jamón al que se le había sacado la humedad, es decir, “curado”, del término latino praesuctus.


Cuentan las páginas de la historia que en la Peña de Arias Montano se retiró a descansar el teólogo y humanista Benito Arias Montano que estuviera en el Concilio de Trento y realizara la "Biblia Regia" entre 1568 y 1572 con versiones en hebreo, griego, arameo y latín. Sus restos mortales de encuentran en el Panteón de Sevillanos Ilustres.






En la Peña de Arias Montano nos encontramos con el denominado “Arco de los novios”, un arco románico de estilo romano bizantino de los siglos VI y VII con una inscripción: 

“Cuídese el viajero de atravesarlo acompañado por una dama, será ésta la futura esposa”. 

Y una bella portada manierista del siglo XVI rematada por garitas. Muy cerca se encuentra un monolito que conmemora la visita del rey Felipe II a su consejero, el humanista Benito Arias Montano.



Peña de Arias Montano



Transitando a través de las dehesas llegamos hasta Almonaster la Real donde visitamos la fortaleza con su bella mezquita edificada durante el reinado del califa Abd al-Rahman III. 

Como todas las alcazabas andalusíes está ubicada en la zona más alta de la la antigua medina a partir de la cual se desparraman las calles de los pueblos a la que da protección y desde la cual se divisan extensos territorios.

La mezquita tiene dos espacios fundamentalmente diferenciados: el patio de abluciones (san) y la sala de oraciones hipóstila (haram).




El Shan, está excavado en la roca, es de planta irregular, casi cuadrada. La pila de abluciones está labrada en granito de forma tosca.

El Haram está formado por cinco naves, la central más ancha, perpendicular al muro de la quibla, en cuyo centro se halla en minrab, el más arcaico de la península, cubierto por media bóveda de horno y alfiz con arco de herradura. El mihrab, -lugar desde el que se dirige la oración-, está situado en el muro la qibla que se orienta al sureste en dirección a La Meca. Las 5 naves el liwan se orientan lacia el muro de la quibla. Se hallan separados por arcos de herradura. 

Otro elemento importante es el alminar, desde donde el almuédano llamaba a la oración. A los pies de la torre se encuentra el aljibe.

Las columnas y capiteles del Haram están construidos con material de acarreo, romanos y visigodos. Los arcos son de ladrillos.


La mezquita de Almonaster nos aproxima a la vida de un distrito (iqlin), militar y fiscal en la época musulmana, emplazado en el interior del antiguo castillo medieval. Es una obra islámica pequeña, sencilla y elegante construida a finales del siglo IX durante el Califato de Córdoba aprovechando elementos decorativos como columnas y capiteles romanos y visigodos.

La mezquita es el monumento más emblemático del conjunto histórico de Almonaster la Real y el edificio islámico más importante de toda la provincia. Fue declarado monumento nacional del estado en 1931. Actualmente se celebran las Jornadas de Cultura Islámica, verdadero evento cultural de recuperación y evocación del pasado histórico de la villa.




El castillo mezquita es de estilo romano (mármoles y elementos sustentantes), visigodo (siglo VII iglesia visigoda), califal (siglo IX), almohade, románico (ábside) y mudéjar (pórtico del siglo XV). El campanario consta de cuatro cuerpos. El primero de planta exterior rectangular e interior circular (Omeya) rematado el conjunto con balaustrada renacentista.


El alminar sólo conserva de época islámica el tercio inferior. La mezquita de Almonaster la Real, única en España, se cristianiza a principios del siglo XIII, tras la conquista por parte portuguesa. Se le añade un interesante ábside cambiando su orientación. En el siglo XVI se abrió la puerta del muro meridional, se añadió el porche, se labró la sacristía y se sumó al alminar un cuerpo de campanas.


Plano Mezquita de Almonaster la Real

Dentro del interés etnológico destaca el fandango como expresión musical por excelencia del pueblo de Almonaster. Es cuna de seis estilos de este palo del flamenco que se han guardado como oro en paño, en las arcas de la sabiduría popular.





Por último, cercana la frontera con Portugal, visitamos Cortegana cuyo castillo a partir del siglo XIII es fiel testigo del sistema defensivo de la “Banda Gallega”. Al igual que Aracena, Aljájar y Almonaster la Real, desde su castillo se observa una bella panorámica de innumerables dehesas cuyo fruto "la bellota" es el referente de los productos ibéricos en toda la comarca.





Desde Cortegana cogimos la N-433 en dirección a Sevilla transitaba cerca de Jabugo donde nos acercamos para observar el monumento a tantas generaciones de trabajadores que han estado vinculados con el jamón. 

Dejamos Jabugo para transitar hasta Higuera de la Sierra entre bellos paisajes de praderas salpicadas de encinas, alcornoques y en menor medida, el quejio que desempeña efectos reguladores sobre el ecosistema, creando un microclima más húmedo y garantizando la fertilidad del suelo a largo plazo. Existe un binomio indispensable entre cerdo ibérico y la dehesa como ecosistema. 

Poco a poco las dehesas van perdiendo su influencia a medida que nos acercamos a la provincia de Sevilla. Al entrar por el Aljarafe sevillano (la antigua al-Xaraf) atravesamos el río Guadalquivir sobre el puente del V Centenario, que nos deriva hacia la A-92, lo que nos indica que nuestro punto de origen, también en antiguas tierras de fronteras, estaba cerca.

Desde la Sierra de Aracena y Picos de Aroche para el Blog de mis culpas...