sábado, 3 de marzo de 2018

Antonio Machado y Manolo Valiente: dos destinos paralelos


"En cuestiones de cultura y de saber, sólo se 
pierde lo que se guarda; sólo se gana lo que se da".

Antonio Machado

Breve introducción

Si alguien me hubiese dicho hace algunos años que el blog de mis culpas iba a dedicarle un artículo a los poetas Antonio Machado o Fernando Villalón hubiese tenido mis dudas. Sin embargo, gracias a las conferencias magistrales de Jacques Issorel con un conocimiento profundo sobre Machado y Villalón, se ha hecho no sólo una grata realidad, sino lo que es aún más interesante, se ha despertado en el que escribe estas humildes letrillas con respecto a los lugares machadianos un apetito viajero que nos permitirá conocer dichos lugares. En la medida que lo permitan las circunstancias “se hace camino al andar”, mientras nos siga emocionando simplemente entrar y sentarnos en el aula donde el viejo profesor impartiera sus clases de francés, buscaremos esa huella y legado que nos dejó nuestro poeta universal Antonio Machado en Sevilla “Palacio de las Dueñas”, Soria donde conoció el amor de Leonor, Baeza donde se refugió tras la muerte de su esposa, Segovia donde conoció a Guiomar, Rocafort, como prólogo del exilio y Collioure, como epílogo de la vida de un hombre íntegro y decente. 

No sé si será cierto que los sevillanos hayamos ignorado a Villalón (sus restos fueron a parar a la fosa común por no pagarse en el cementerio de la Almudena de Madrid sus derechos a perpetuidad, y cuidado que Rafael Montesinos publicó un artículo avisando de lo que se avecinaba en su momento). Hemos ignorado la memoria de Antonio Machado en Colliure al ignorar a Manolo Valiente. Por tanto, dejemos descansar en paz a don Antonio Machado en Collioure aunque cada cierto tiempo se aviven las ascuas que demuestran una amnesia histórica, al olvidar que fue una de las dos España, la que helara de forma lacerante el corazón y el alma del poeta en tiempos no muy pretéritos.


Palacio de las Dueñas, en Sevilla.

Una tarde parda y fría de invierno del jueves 1 de marzo a las 19,30 horas tuvimos de nuevo la grata ocasión de volver a escuchar una nueva conferencia magistral del hispanista y catedrático emérito por la Universidad de Perpiñán “Vía Domitia” Jacques Issorel bajo el titulo “Antonio Machado y Manolo Valiente, dos destinos paralelos”. El brillante acto tuvo lugar en esta ocasión en la sede de la Asociación de Iniciativas Solidarias Alhucemas, de Morón.

Serán dos destinos paralelos del poeta universal Antonio Machado y del poeta de Morón, Manuel Valiente que aunque no se conocían personalmente se cruzarán como veremos más adelante. Ambos poetas son andaluces, de Sevilla y ambos de familia humilde. Los dos protagonistas fijaron su residencia en Madrid. Antonio Machado en 1931 y Manolo Valiente en 1932. Los dos protagonistas militaron en el campo republicano muriendo ambos en el exilio y descansando en cementerios franceses muy cercanos.

Dos creadores, Antonio Machado el gran poeta universal por un lado y Manolo Valiente escultor, ceramista y poeta. Dos destinos paralelos unidos por la pluma de un gran hispanista, enjuto -si se me permite la expresión-, humilde y cabal que recibió en “Andalucia la Baja” el 28 de diciembre de 2018 el título de Hijo Adoptivo de la ciudad de Villalón.

Sus destinos se pueden comparar en dos líneas paralelas que se cruzan al final aunque exista una diferencia de edad entre ambos. Antonio Machado nació en 1875 y Manuel Valiente en 1939.

“Estos días azules y este sol de la infancia”.

Este sería el último verso que escribiría Antonio Machado en Collioure y que su hermano José salvará como legado machadiano. Con este último verso, Machado vuelve a la infancia de Sevilla con esos días azules que serán ya un paraíso perdido…

¡Pero vamos a realizar una mirada retrospectiva!.



Sus padres tuvieron una pasión por la cultura popular, Antonio Machado y Álvarez “Demófilo -el que cura al pueblo-” tiene entre sus metas revelar las raíces profundas de Andalucía. Su madre Ana Ruiz, estará presente a lo largo de la vida de su hijo. Su abuelo Antonio Machado Núñez era un sabio que aportaba una ayuda económica imprescindible. La familia de Antonio Machado es numerosa. El mayor es su hermano Manuel.

Antonio Machado nace en el Palacio de las Dueñas, en Sevilla (actualmente es propiedad de los Duques de Alba). En aquella época estaba divido en pequeñas salas que ocupaban familias humildes. El administrador del Duque de Alba arrendó una vivienda al abuelo del poeta, el catedrático Antonio Machado Núñez.


Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, 
y un huerto claro donde madura el limonero; 
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla; 
mi historia, algunos casos que recordar no quiero…

El limonero aparece como un ser vivo, que produce frutos. Por tanto, el árbol adquiere un valor temporal y el tiempo transforma las cosas. En este sencillo verso considera que el tiempo está presente a través del limonero, del agua, de la fuente, del musgo, del tic-tac del reloj…

El recuerdo de Sevilla quedaría grabado para siempre en el corazón de Antonio Machado.


Tengo recuerdos de mi infancia, tengo 
imágenes de luz y de palmeras…

"Era yo muy niño y caminaba con mi madre, llevando una caña dulce en la mano. Fue en Sevilla y en ya remotos días de Navidad. No muy lejos de mí caminaba otra madre con otro niño, portador a su vez de otra caña dulce. Yo estaba seguro de que la mía era la mayor. ¡Oh, tan seguro!. No obstante, pregunté a mi madre -porque los niños buscan confirmación aun de sus propias evidencias-: "La mía es mayor, verdad?". No, hijo -me contestó mi madre-. ¿Donde tienes los ojos?. He aquí lo que yo he seguido preguntándome toda mi vida."

Los escritos del poeta y la vida del hombre serán indisociables.


Todo pasa y todo queda, 
pero lo nuestro es pasar, 
pasar haciendo caminos, 
caminos sobre el mar. 

Nunca perseguí la gloria, 
ni dejar en la memoria 
de los hombres mi canción;…

Proverbios y cantares (XXIV) 

Despacito y buena letra: 
el hacer las cosas bien 
importa más que el hacerlas. 

Proverbios y cantares (XXIX) 

Caminante, son tus huellas 
el camino y nada más; 
Caminante, no hay camino, 
se hace camino al andar. 
Al andar se hace el camino, 
y al volver la vista atrás 
se ve la senda que nunca 
se ha de volver a pisar. 
Caminante no hay camino 
sino estelas en la mar. 

Todos estos valores los recibió Antonio Machado de su familia en Madrid, no en Sevilla. La familia de Antonio Machado era una familia republicana de masones y anticlericales. Su abuelo es destinado a Madrid e inscribe a Manuel y Antonio en la Institución Libre de Enseñanza (ILE) que dejará una profunda huella en Antonio Machado.

En los años 1874, después de la Primera República y la Restauración de los Borbones el nuevo ministro de cultura era muy reaccionario obligando a los profesores de filosofía e historia que se sometiesen a su censura, siendo expulsados en caso de negarse. Entonces, se reunieron juristas, filósofos, literatos y científicos decidiendo crear una escuela de primaria de ciudadanos activos para una nueva España. Había nacido la Institución Libre de Enseñanza que era mixta fundada en el diálogo con los profesores y en la que no existían exámenes teniendo enseñanza de culturas extranjeras, música y educación física. Los profesores despiertan el amor por la naturaleza y los alumnos cultivaban un huerto. 

Con la Institución Libre de Enseñanza descubriría Antonio Machado la Sierra de Guadarrama. En su elegía al maestro Giner, en 1915:

...Allí el maestro un día
soñaba un nuevo florecer de España.


En 1889 se termina la escolaridad para Antonio Machado y se terminan los años felices al no conseguir adaptarse al sistema tradicional, lo que le hace perder la motivación aunque se pasarán los hermanos Machado muchas horas en la Biblioteca Nacional leyendo a Cervantes, Lope de Vega, Quevedo y escritores extranjeros.

El año 1898 será un año terrible al perder España las últimas colonias de ultramar: Cuba, Puerto Rico y Filipinas. España perdería los últimos jirones del Imperio donde nunca se ponía el sol. A partir de ahora, España se convertirá en un país pobre a la zaga de las nuevas potencias. El Desastre de 1898 dejará huella en Campos de Castilla.

Mientras tanto, Manuel encuentra empleo en Paris (Editorial Garnier) en marzo y Antonio en junio se reúne con su hermano. Una vida de bohemia tendrá lugar en los hermanos Machado en el París de los impresionismos. En el Hotel Medicis donde se alojan intiman con Oscar Wilde y con el joven Pío Baroja.

Después Antonio Machado vuelve a Madrid y aprueba la última asignatura de bachillerato “francés”. Los hermanos vuelven de nuevo a París haciendo grandes progresos que le serán muy útiles al hablar un francés muy elegante, al mismo tiempo que traducía versos y poemas.


En 1902 Soledades que consta de 42 poemas.


Recuerdo infantil 

Una tarde parda y fría 
de invierno. Los colegiales 
estudian. Monotonía 
de lluvia tras los cristales. 

Una poesía intimista en la que resuena una música sutil que se proyecta en el espíritu del lector. Pero Antonio Machado está insatisfecho y en 1907 publica “Soledades, Galerías y otros poemas”. Se refiere Machado a las Galerías del alma que el poeta expresa el verso. En 1896 muere su abuelo y en 1904 su abuela. Antonio Machado prepara una oposición a cátedra de francés sacando el nº 6 en 1907. Antonio Machado se marcha a Soria porque no está lejos de Madrid. En 1907 conoce la ciudad de Soria y descubre maravillado su primavera que se abre ante Antonio Machado.

Es la tierra de Soria árida y fría.

En octubre vuelve a Soria para tomar posesión de su Cátedra. Se aloja en la pensión de Isabel Cuevas donde conoce a su hija de frágil belleza “Leonor Izquierdo”, el amor de su vida aunque es muy joven y la familia no lo ve muy bien. En 1909 Leonor tendrá quince años y Antonio treinta y cuatro.

Óleo de José Lamuño (1943).


Mientras tanto, en 1908 nacerá Manolo Valiente. Su familia se afinca por motivos laborales en Sevilla, en el barrio de la Macarena. Antonio Machado será el padre espiritual de Manolo Valiente al leer a Juan de Mairena. Manolo Valiente será un buen servidor de la memoria de Antonio Machado como veremos más adelante.

En 1916 muere el padre de Manolo Valiente. Su madre queda viuda y se coloca como ama de cría en una casa burguesa, mandando a sus hijos Felipe y Manolo a Morón a casa de sus abuelos. Manolo trabaja como porquero en el cortijo Haza Grande durante tres años para ayudar a su familia.

Mientras tanto, Antonio Machado descubre el amor en Soria. Mediaba el mes de julio y Antonio Machado es feliz, profesor y recién casado.

En 1911 obtiene una beca para ampliar estudios en la Sorbona. Asiste a las conferencias del filósofo Berson. Pero el 14 de julio de 1911 ocurre lo peor imaginable. Durante la noche Leonor tiene un vómito de sangre. Al ser fiesta nacional en Francia no puede ver a un médico hasta la mañana siguiente, detectándole “tuberculosis”. En septiembre pueden volver a Soria donde su esposa Leonor muere el 1 de agosto de 1912 con tan sólo 18 años de edad.

Mientras tanto, nuestro poeta Antonio recibe un ejemplar de su libro “Campos de Castilla”. Pide el traslado a Baeza donde su madre vivirá con él. Y vuelve Machado a estudiar matriculándose en la Universidad Central de Madrid. La gusta el latín, el griego y la filosofía. Su idea es conseguir puntos para conseguir el ansiado traslado a Madrid para estar con su hermano Manuel.

Con cuarenta y tres años Antonio Machado obtiene el título de licenciado y en 1919 se traslada a Segovia, donde estará doce años hasta 1931. Sigue estudiando y escribe poesía asociando paisajes castellanos y andaluces. 

“Soria de montes azules 
de yermos de violeta, 
¡cuántas veces te he soñado 
en esta florida vega, 
por donde se va, 
entre naranjos de oro, 
Guadalquivir a la mar”.

Volvamos con Manolo Valiente. Con 17 años trabaja de aprendiz con un escultor de madera de Morón y estudia música “clarinete” yendo a clases nocturnas prosiguiendo su formación de tallista en Sevilla. En Sevilla se celebra la Exposición Iberoamericana de 1929. Se adhiere a las Juventudes Socialistas. Después de la Exposición del 29 vuelve a Morón donde sigue esculpiendo.
En 1932 con 24 años se va a Madrid donde el diputado socialista de Morón Manuel Olmedo Serrano, le consigue un empleo de auxiliar interino en el Ministerio de Trabajo, que se convertirá en fijo. Al año de llegar a Madrid se afilia al Partido Comunista de España dejando su militancia hasta su marcha a Francia. 

En 1919 dejamos a Antonio Machado de profesor en Segovia. En 1904 Machado había escrito en un periódico:

Porque yo no puedo aceptar que el poeta sea un hombre estéril que huya de la vida para forjarse quiméricamente una vida mejor en que gozar de la contemplación de sí mismo. Y he añadido: ¿no seríamos capaces de soñar con los ojos abiertos en la vida activa, en la vida militante?...

La conciencia del papel del poeta quedará patente en Segovia donde dará clases nocturnas gratuitas de francés y de correspondencia “dictar cartas”. En 1932 será presidente de la Liga de los Derechos Humanos. A partir de entonces, Machado será un republicano militante, lo que explica que en 1939 se vea obligado al exilio.

En Segovia conoce al segundo amor de su vida “Guiomar”, que será su amor platónico. Los años en Segovia escribe con su hermano comedias de gran éxito “La Lola se va a los puertos” que en 1922 se estrena con Lola Membrives. Los espectadores aplaudían a mitad de la comedia.

Y en 1931 consigue el deseado traslado a Madrid con su hermano José y su esposa Matea, en la calle Miguel Amador. Pero el 18 de julio de 1936 estalla la trágica Guerra Civil española. Antonio Machado enfermo de corazón y fumador padece del estómago y no puede combatir pero defiende con su pluma a la República en periódicos, radios, conferencias, etc…

En noviembre de 1936 Madrid se encuentra sitiada por las fuerzas franquistas.


¡Madrid, Madrid; qué bien tu nombre suena,
rompeolas de todas las Españas!.
La tierra se desgarra, el cielo truena,
tú sonríes con plomo en las entrañas.

Madrid, 7 de noviembre de 1936. 

Rafael Alberti y León Felipe le convencen para irse a Valencia -todavía republicana- donde se instala desde noviembre de 1936 hasta abril de 1938 en Rocafort.

Mientras tanto, Antonio Machado sigue defendiendo con su pluma a la República y da un discurso en una patriótica emisión por radio “La Voz de España”.

Más de una vez he dicho, y nunca me cansaré de repetirlo, que mi ideario político se ha limitado siempre a aceptar como legítimo solamente el Gobierno que representa la voluntad del pueblo, libremente expresada. He de añadir que la palabra `pueblo' no tiene para mí una marcada significación de clase: del pueblo español forman parte todos los españoles. Por eso estuve siempre al lado de la República Española…

En abril de 1938 la situación de la República es crítica con una fuerte ofensiva nacionalista en el Mediterráneo entre Valencia y Barcelona. Las autoridades republicanas ruegan al poeta que abandone Valencia y se refugie en Barcelona, donde permanecerá con su familia hasta enero de 1939, alojándose se aloja en el Hotel Majestic incautado y en la Torre Castanyer.

Mientras tanto, escasean los víveres y no hay carbón. En 1939 mandará su último artículo mientras el general Yagüe ocupa el 15 de enero de 1939 Tarragona. Barcelona está amenazada y comienza el terrible éxodo de 500.000 españoles republicanos que huyen ante el avance de las tropas franquistas en medio de la confusión y la desesperación.

El 22 de enero, tres días antes de la caída de la capital catalana, Machado y su familia forman parte del convoy que se dirige a la frontera francesa. Durante la noche del día 27 de enero atraviesan Port Bou bajo la lluvia. 




En la estación de Cerbére extenuados y tiritando de frío, pasan la primera noche en tierra francesa en un vagón olvidado en una vía muerta. Al día siguiente, el 28 de enero, la familia Machado toma el tren hasta Collioure acompañados de Corpus Barga. La madre de Machado le preguntaba al oído a Corpus Barga:

“¿Llegamos pronto a Sevilla?.” 

Llegó a Collioure el poeta con su anciana madre, su hermano José y la esposa de éste, Matea Monedero, un 28 de enero de 1939. Jacques Baills jefe de la estación de Perpiñán vio llegar a cuatro personas vestidas de negro en el andén. Le preguntaron si conocía un hotel y éste le señaló el Hotel Quintana donde se alojaba. Jacques Baills llevaba a su madre cogida del brazo. Cuando llegaron observó el nombre de Antonio Machado en la lista del hotel y le preguntó si era el poeta que había leído en sus clases de adulto. 

Me atreví a preguntarle si el profesor que estaba en el hotel era Antonio Machado, el poeta que conocía. Y entonces sin darse importancia ni nada, sin ni siquiera sonreir, me dijo:

-¡Sí, soy yo!-,

Jacques Baills 

"De repente Baills se vio enfrente de un poeta cuyos poemas había copiado a mano en su cuaderno de alumno de clases nocturnas para adultos, que se había aprendido de memoria».

Por primera vez desde que salieron de Barcelona, Machado y su familia duermen en una cama en el Hotel Bougnol-Quintana. Los sufrimientos físicos y morales que tuvo que soportar Antonio Machado desde que salió de Madrid agravaron una salud ya precaria. Gran fumador y enfermo de corazón, el poeta ve con toda claridad que tiene un organismo gastado y que carecían de todo al llegar a Francia.

En el Hotel Bougnol-Quintana, estuvo rodeado del cariño de la dueña del hotel, Pauline Quintana y de los habitantes del pueblecito catalán como Juliette Figuéres y Jacques Baills, testigos directos, cuyos testimonios presenta Jacques Issorel a fin de componer un detallado informe de los últimos pasos del poeta en Collioure que coincide con la derrota republicana.

Antonio Machado muere el 22 de febrero de 1939, a las tres y media de la tarde. El entierro del poeta sería al día siguiente, 23 de febrero. Cuando se bajo a Antonio Machado de la habitación donde estaba para llevarlo al cementerio, el ataúd estaba envuelto en una bandera republicana. Se había corrido la voz de que había muerto Antonio Machado. Aunque la gente no lo conocía, se sabía que acababa de desaparecer uno de los más grandes poetas de la España republicana. El féretro sería llevado a hombros hasta el cementerio por algunos milicianos de la Segunda Brigada de Caballería “Andalucía”.

Su entierro estuvo a la altura de la humildad de un hombre íntegro y decente, siempre ligero de equipaje.

Antonio Machado escribiría en Collioure un solo verso sobre un papel arrugado que su hermano José encontró en el bolsillo del gabán varios días después. Un solo verso, tan rico y tan expresivo que es todo un poema.




Una familia amiga de Madame Quintana (Marie Deboher) cedió un panteón para que enterraran provisionalmente a Antonio Machado. Su madre Ana Ruiz moriría tres días después. Será enterrada provisionalmente en una fosa municipal del cementerio de Collioure. Pero en el año 1945 la familia necesitó usar dicho panteón y el comité de Antonio Machado del que Jacques Baills era tesorero, «decidió entonces lanzar una suscripción a fin de que se construyera una tumba para el poeta y su madre».

Al carecer de tumba propia el poeta, el Comité de Antonio Machado, Josep María Corredor y Pablo Casals se interesaron por el asunto y en 1957 lanzaron un llamamiento a través de una suscripción popular para que se construyera una tumba digna para el poeta en Colliure. Afluyeron donativos del mundo entero. El Ayuntamiento de Collioure cedió gratuitamente el terreno en el que fue construida la tumba.

Tras la construcción de la tumba, Machado y su madre pudieron reposar, el uno junto al otro, en el cementerio de Collioure donde siempre ha permanecido vivo el recuerdo de Antonio Machado como símbolo de la España republicana vencida y exiliada.

El traslado de los restos mortales de Antonio Machado y su madre, tuvo lugar el 16 de julio de 1958.

“Nosotros (José Machado) nos oponemos a todo traslado de estos dos cuerpos a España como una disposición contraria en el actual estado de cosas a los sentimientos que impulsaron a Antonio Machado y a Ana Ruiz a desterrarse.

Manolo Valiente tiene 28 años en 1936 perteneciendo a la 28ª Brigada y combate en el frente de Somosierra. En 1937 resulta herido grave con una herida en la columna vertebral. Es evacuado a Madrid donde le colocan un corcel de yeso. Es evacuado a Alicante en 1938 y Barcelona. Nuevo traslado de Figueras hasta la frontera. Barcelona caerá tras trece días y dieciocho de bombardeos que causarán enorme estragos. Las carreteras hacia la frontera se encuentran atestadas de personas que huyen aterradas.

Manolo Valiente pasa la frontera andando a través de los montes y llega a Francia. Los gendarmes lo llevan a un hospital del Departamento de los Pirineos.

En Barcelona escribiría Manolo Valiente poemas “A mi paisano Gustavo Adolfo Bécquer”:

Nuestra única autorización de salida era la que nos permitía acompañar al cementerio del pueblo a los camaradas que morían. Algunos de los nuestros esperaban impacientes esas muertes, que dejaban la posibilidad de pasar unas horas al aire libre. De cuando en cuando venía alguno a anunciarme…”Pasado mañana saldremos. Un ´tal´ se está muriendo”. Y era verdad. Tres días después se formaba el inimaginable cortejo que acompañaría el cuerpo.



Heladas las manos 
la piel de cristal 
sus ojos vidriosos 
ya ven más allá 
y en el último aliento 
con trágico afán 
aquel moribundo 
aún pudo exclamar: 

¡Qué frío más frío 
el de un hospital!...


En 1939 Manuel Valiente cambia el hospital por un campo de concentración en “Lé Barcarés” con 50.000 refugiados en la playa, con un intenso frío y fuerte viento de tramontana. Su estado de salud empeora y lo mandan a un campo disciplinario en condiciones durísimas aunque conserva el sentido del humor. En noviembre de 1940 es trasladado al Campo de Argéle que tenía una terrible inundación. Manuel Valiente se encuentra abatido entre alambres.

Todo es arena y viento 

Un día de enero de 1941 ocurre un milagro. Me pasé tres meses en el vacío. Me desperté del sueño de la muerte.

A partir de es el momento, se produce su producción artística. Manolo será un hombre polifacético y monta un pequeño taller cuyos productos se venden en el exterior del campo aunque necesita metal para elaborar sus productos. Monta también un taller de juguetes para los niños del campo y además, un taller de escultura aprovechando los sobrantes de la madera.


Yo envidio la tumba

que guarda tus restos...

Francia estaba ocupada por los alemanes y las autoridades totalitarias de Vichy colaboran con los nazis siendo internados en los campos de concentración los denominados “indeseables” -judíos y comunistas-. Manolo Valiente es trasladado de nuevo al campo de Barcarés y la rueda de la fortuna da un giro favorable. Cuando un propietario necesitaba mano de obra se podía sacar a un preso.

Manolo Valiente sale el 9 de julio de 1942 del campo de concentración gracias a la intervención de Henri Frére y comienza a esculpir en madera después de cuarenta y un meses de internamiento entre hospitales y campos de concentración. Manolo Valiente se introduce poco a poco en el mundo artístico de Perpignam realizando una exposición de pintura. 

En febrero de 1945 se realiza un homenaje Antonio Machado y Manolo Valiente asiste a ese homenaje, que será "el homenaje a su memoria".

El 1 de enero de 1949 se realiza el monumento en el Pirineo Toulouse a la resistencia francesa contra los nazis en homenaje a dos españoles. Se le encarga a Manuel Valiente la maqueta. Manuel vive de su arte. Bajo el pseudónimo “Juan de Pena” publica en 1949 un poemario: Arena y viento. Romances del refugiado.

Manolo Valiente con su silueta que le hace parecerse al ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha fue cofundador de la Fundación Antonio Machado de Collioure que fuera creada en 1977 a iniciativa de Monique Alonso, Antonio Gardó y Manolo Valiente (1908-1991).

A comienzo de los años 80, a iniciativa de Manolo Valiente, la Fundación Antonio Machado de Colliure decide colocar un buzón sobre la parte derecha de la tumba de Antonio Machado para conservar todos los testimonios de admiración hacia el poeta. Cada año la Fundación Antonio Machado conmemora el domingo más próximo al 22 de febrero, el recuerdo de su muerte. 


Existen unos sólidos lazos entrelazados entre Colliure y nuestro poeta Antonio Machado que han convertido al pequeño pueblo francés en un centro de peregrinación de admiradores del poeta que moviliza a los hijos de los republicanos, a profesores y alumnos, admiradores o turistas para dejar simplemente unas flores, unas estrofas, cartas y mensajes en el mítico buzón, que lee y archiva la Fundación Antonio Machado de Collioure con el objetivo de mantener vivo el recuerdo del poeta, su obra y pensamiento.

Por tanto, los caminos de Antonio Machado y Manolo Valiente serán dos destinos que nunca dejaron de ser paralelos y que al final se cruzan. La tumba de Antonio Machado simboliza el destino de dos grandes en el lacerante exilio que soñaban con una tierra que nunca volverían a ver: el sevillano Antonio Machado y el moronero Manuel Valiente.

Don Antonio Machado el Bueno.
Al que murió en Collioure;
cerca de España,
y al lado de los que lucharon con él.
Porque no quiso ir más lejos...

...En cambio, usted, Don Antonio, 
está cada día más
en el corazón del pueblo,
en el alma de España.

...Usted no es de "los ríos
que fueron al mar,
que es el morir".

Usted, Don Antonio, es
de los ríos que van
a la Eternidad, que
es el vivir.

El legado de Antonio Machado nos pertenece a todos cuya muerte prematura en palabras del escritor Caballero Bonald supuso “la desaparición dramática de un hombre decente”.

El epílogo del acto cultural concluyó con la firma de ejemplares “Últimos Días en Collioure, 1939 y otros estudios breves sobre Antonio Machado” y Manolo Valiente “Un rojillo en el sur de Francia” por parte de su autor Jacques Issorel.

Finalizada la charla magistral de Jacques Issorel, los organizadores ofrecieron una copa de despedida en honor de tan ilustre conferenciante.



lunes, 26 de febrero de 2018

Visita al "Centro de Interpretación del Tren del Aceite", en Cabra


Dedicado a mi amigo Antonio

Desde el casco histórico de Cabra nos dirigimos al Centro de Interpretación del Tren del Aceite, en la antigua estación de ferrocarril como final de nuestro grato viaje cultural por la subbética cordobesa. La antigua estación de ferrocarril de Cabra es muy similar a la también antigua Estación de tren de Morón -olvidada como su propio castillo-. Nada más entrar, nuestra retina captaba una bella locomotora a la que denominaban popularmente “MIKADO”-emperador en japonés- que disponía de ejes 1-4-1 (un eje delantero guiado, cuatro ejes motores y un eje final de apoyo). 

La denominación Mikado fue a raíz de la venta en 1897 por parte de Estados Unidos a la Nippon Railway de un pedido de locomotoras con esta disposición de ejes. Este tren era muy popular en Norteamérica, saliendo con frecuencia en las películas de tiempos pretéritos. 

Este tipo de locomotoras fueron utilizadas por Renfe entre 1953 y 1975, año en que abandonó el uso de locomotoras a vapor. Las Mikado eran locomotoras muy versátiles con un diámetro de rueda de 1560 mm. y sus casi 2.000 CV de potencia que podía alcanzar los 115 km/h. Era una máquina bien adaptada para la tracción de trenes de 3.000 a 5.000 toneladas. Pesaba unas 103 tm. en orden de marcha y su esfuerzo de tracción llegaba a los 14.800 kg. 



Una locomotora de vapor era una máquina que gracias a la combustión de elementos como el carbón o fueloil hacían hervir el agua produciendo así una presión tan elevada capaz de mover los pistones, que a su vez movían unas bielas que hacían mover las ruedas de los raíles. Con esto, se daba tracción a los trenes. 

Normalmente era necesarios un fogonero que se ocupaba de suministrar carbón y de reponer agua en cada estación si era necesario y un maquinista que conducía la locomotora 

Los depósitos de agua contenían el agua para usar en cada estación. Eran cilíndricos y de gran tamaño con indicadores del agua existente. El agua era suministrada desde la Fuente del Río mediante una bomba que se encontraba instalada en una caseta habilitada para tal fin. 

La toma de agua se utilizaba para abastecer de agua a las locomotoras de tracción a vapor. 

La marmita del cambio de agujas disponía de unas palancas de acción manual que movían los cambios de agujas para desviar el tren en uno u otro sentido. Eran manuales y estaban manipuladas por el “Guardaagujas” que seguía las indicaciones directas del Jefe de Estación. La topera era un sistema que bloqueaba el final de la vía férrea. 

El muelle de carga era el centro logístico donde se desarrollaba la actividad de carga y descarga de los trenes de mercancías, sobre todo del aceite. 

Esta vía daba salida desde Madrid hacia los puertos de Málaga y Algeciras. Por tal motivo, surge el proyecto ”El Tren del Aceite” en su tramo Linares-Puente Genil para dar también salida a la metalurgia pesada de Linares y los productos agroalimentarios de Jaén y del sur de Córdoba 

Alfonso XII, respalda el proyecto de Jorge Loring, y el 30 de abril de 1875, firmó el proyecto de construcción de la línea de ferrocarril con un coste inicial cifrado entonces, en 32.205.400 de pesetas. En 1893 se inaugura esta línea creándose un nuevo acceso a gran parte de Andalucía, al estar Puente Genil conectado con Córdoba, Málaga y Algeciras. 

La Estación de Cabra quedará entonces comprendida entre las estaciones de Doña Mencía, en dirección a Linares y Lucena, en dirección a Puente Genil. 

Existían ocho andenes, el andén 1 y 3 estaban destinados para los viajeros. Una gran pérgola de hierro y forja cubre el andén de la primera vía. Como en tantas estaciones, éste sería un punto de despedidas para aquellos egabrenses que en su día tuvieron que emigrar hacia otros países o regiones en busca de un mundo mejor para los suyos. 

La cantina albergaba la cafetería de la estación. En el edificio principal se encontraba la sala de espera, el telégrafo, las taquillas y el despacho del jefe de estación que tenía su vivienda en su parte superior de dicho edificio. 


Detrás de la locomotora Mikado observamos otra locomotora de maniobras MEME o Pegasin con su vagón de carga correspondiente que proviene de la estación de “El Higuerón” (Córdoba). Era popularmente conocida como “Tractor” o locomotora de maniobras que se usaba para la segregación de vagones, depósito de vagones en vía muerta, etcétera. Cuenta con dos ejes traccionados por un motor diesel COMET, convertidos de par y una sola cabina con mandos dobles. Tiene sistema de freno manual de husillo para estacionamiento y de aire comprimido para la máquina. No tiene freno para el tren. Fue construida por la Maquinista Terrestre y Marítima (Barcelona) en 1956 

MEME son las iniciales de las empresas involucradas en el proyecto “Macosa, Euskalduna, MTM y Easa”. 

El apodo Pegasin se debe al motor que las propulsaba: un motor Pegaso de 9100 cc. y de 6 cilindros que llegaba a rendir una potencia de 130 cv. para llegar a una velocidad máxima de 50 km/h (20 para maniobras). 


Observando el “Centro de Interpretación del Tren del Aceite” de Cabra, comenzaba a reflexionar el motivo por el cual, en mi pueblo con todo su patrimonio ferroviario que tuvo antaño, no pueda existir un Centro de Interpretación del ferrocarril, teniendo el mismo edificio y las instalaciones. 

Posiblemente la respuesta esté en el viento…lo que ha provocado que nuestra estación de ferrocarril y lo que es aún más ingrato, nuestro vestigio arquitectónico más antiguo como es nuestra antigua alcazaba permanezca entre la indiferencia y lo que es aún peor, el ingrato olvido de la Administración y al mismo tiempo, de todos y cada uno de nosotros.

Desde el Centro de Interpretación del Tren del Aceite, en Cabra, para el blog de mis culpas...



P.D. La antigua estación de ferrocarril de Morón debería ser puesta en valor como legado al formar parte de nuestra historia y patrimonio cultural. Llegó a ser un importante dinamizador en la historia de Morón desde el 12 de septiembre de 1864 transportando viajeros, piedra caliza, cal, yeso y aceite entre otros productos. 

El tren de Morón salía en dirección a la antigua estación de San Bernardo en Sevilla. El itinerario era el siguiente: apeadero del Hornillo (p.k. 10), aeródromo de Morón (pk.13), estación de la Trinidad “El Coronil” (pk. 16), donde se bifurcaba la línea férrea hacia Arahal (pk. 19), Utrera (pk 36) y Sevilla. 


Los antecedentes del tren de Morón de inician en la concesión de una Real Orden de 14 de marzo de 1857, autorizando a Andrés Villalón-Daoiz y Torres de Navarra “Conde de Miraflores de los Ángeles”, para realizar los estudios de una línea férroviaria entre Utrera y Morón, de 36 km. 



Foto. Acufer (Utrera).


El Gobierno quedó autorizado a otorgar la concesión de Utrera a Morón por la Ley de 30 de noviembre de 1859. Como resultado del estudio se convocó la correspondiente subasta de la concesión de la línea, que recayó en José Espinosa Zulueta, como mejor postor, por la R.O. de 4 de febrero de 1860, concediendo dos años de plazo para su construcción, y una subvención de diez anualidades de 8.000 escudos pagaderas por la Diputación de Sevilla y otras diez de 6.000 escudos pagaderas por el Ayuntamiento de Morón. Se formó una sociedad con un capital de 7.200.000 pesetas, de las cuales se suscribieron 2.400.000 pts. Posteriormente emitió 10.000 obligaciones con interés al 3%, por un valor nominal de 4.800.000 pts. 


Foto. Acufer (Utrera).

La falta de fondos le llevó a solicitar una prórroga, en tanto alcanzaba los auxilios de capitales extranjeros, entre ellos los ingleses aportados por Baden Crawley de la Sociedad Crawley & Ross, a cambio de la concesión de la línea. Gracias a estas aportaciones se consigue terminar la línea y ponerla en funcionamiento el 12 de septiembre de 1864.

Foto. Acufer (Utrera).

El presupuesto de la línea de Utrera a Morón era de 3.228.090 pesetas y el de Utrera a Osuna de 6.643.136,33 pesetas. Contando la línea de Utrera a Morón con un auxilio del Estado del repartimiento de 1869 que accedía a 65.401,25 pesetas...

martes, 13 de febrero de 2018

La Piedra de Rosetta “el amanecer de la egiptología”.


“This article is dedicated to my Peter friend, in the London City”


Cuando realizamos nuestra visita a Londres, a primeros de noviembre de 2016, nunca pensé que al observar la Piedra de Rosetta en el Museo Británico, en Trafalgar Square -y que habíamos estudiado en el antiguo bachiller-, que con el tiempo fuera a dedicarle un pequeño artículo en el blog de mis culpas. 

…En julio de 1798, un contingente militar francés de 54.000 hombres desembarcó en Egipto bajo las órdenes del general Napoleón Bonaparte. Francia había planeado dar un golpe a su enemiga Gran Bretaña en uno de sus puntos vitales: el comercio en el Levante mediterráneo.

El Directorio, el gobierno que dirigía Francia en aquel momento, había comenzado a temer al general Bonaparte, que había vuelto de sus campañas en Italia no sólo con la victoria en la mano, sino acompañado de un ejército fiel y disciplinado que podía utilizar para alzarse con el poder. Por ello, una campaña en un escenario lejano y complicado como Egipto erra un medio perfecto para alejarle de Francia e intentar quebrantar la fidelidad de las tropas. 

Napoleón aceptó este reto con entusiasmo al ser un apasionado de la Antigüedad y experimentó un vivo interés por la civilización del Antiguo Egipto. Los textos de Herodoto o Diodoro de Sicilia junto a los relatos del Génesis y el Éxodo marcaron la imaginación de Europa sobe el mundo de los faraones.

A pesar de que la campaña en Egipto fue un fracaso que acabó con la retirada francesa, desde el punto de vista científico fue una de las hazañas más notables de finales del siglo XVIII, siendo publicados los trabajos entre 1809 y 1822, en nueve volúmenes de texto y once de grabados, bajo el título “Descripción de Egipto”, lo que permitió la difusión por todo el mundo occidental de información actualizada y fidedigna sobre las antigüedades y monumentos que se conservan en Egipto. 

Entre los logros del ejército expedicionario francés, los hubo también casuales pero de gran envergadura. En 1799 unos soldados realizaban obras de acondicionamiento en la fortaleza de la ciudad de Rosetta (actual Rashid). Cuando estaban demoliendo un muro localizaron y extrajeron un bloque de granodirita negra de 762 kg. de peso, fragmentado por tres de sus lados. Una de sus caras estaba grabada con signos, por lo que el oficial de ingenieros a cargo de las obras lo envió a Alejandría para su estudio. 

En la ciudad de Rosetta (actual Rashid) en el delta del Nilo, un oficial francés Pierre-François Buchard el 15 de julio de 1799 halló durante la campaña francesa en Egipto la famosa Piedra de Rosetta, que será la llave para el amenecer de la egiptología. 

Se había descubierto casualmente uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes del mundo: “La Piedra de Rosetta”. 

La famosa Piedra de Rosetta de 112,3 cm. de altura por 75,7 cm. de ancho y un peso de 762 kg. reproduce un decreto sacerdotal del año 196 a.C. en Menfis. Conmemora el primer aniversario de la coronación del faraón Ptolomeo V Epífanes (miembro de la dinastía lágida, una larga estirpe de monarcas griegos que gobernó Egipto entre los siglos IV y I a.C.). 

Los Ptolomeos grabaron sus decretos en tres escrituras: jeroglífica, demótica o popular y la griega. El más famoso de tales decretos se ha conservado a través de la Piedra de Rosetta publicado por Ptolomeo V Epífanes [205-180] en el año 196.

La Piedra de Rosetta recoge el mismo texto en dos lenguas y tres escrituras distintas. Por un lado, se conservan varias líneas de jeroglíficos (de los que se ha perdido la mayor parte) y el contenido íntegro en la escritura demótica. 

Ambas grafías representaban la misma lengua: la de los antiguos egipcios, siendo la jeroglífica la reservada para los sacerdotes y la demótica la empleada por las clases letradas de la época. Por último, la inscripción está traducida y escrita en griego clásico en la base, la lengua empleada por los gobernantes y alta burguesía lágida. 

Su escritura ha sido el resultado de un desarrollo autóctono como una de sus más importantes señas de identidad. El ejercicio de la escritura estuvo siempre ligado a aquellos que la dominaban, constituyendo un porcentaje muy reducido de la población total. La mayoría estaban relacionados con la monarquía -escribas y sacerdotes-. La escritura estaba protegida por el dios de la sabiduría “Thot” que era el patrón de los escribas.

La Piedra de Rosetta sería transportada a Londres para ser expuesta al público en el Museo Británico desde 1802 hasta nuestros días, siendo la pieza más visitada. A su llegada a Gran Bretaña, la Piedra de Rosetta pudo ser analizada en profundidad por numerosos estudiosos. La valiosa información de esta piedra facilitará la clave para comprender los jeroglíficos egipcios hasta entonces ininteligibles y por consiguiente, conocer aquella poderosa civilización que abarca tres milenios.

La piedra es un fragmento de una gran estela que fue erigida en el recinto del templo de la ciudad de Sais (en el delta) para su conocimiento público. Sería una de las diversas copias que se hicieron del decreto y que fueron emplazadas en diferentes lugares de culto del país, ya que se han encontrado fragmentos de otras 17 inscripciones similares.

El carácter de las pirámides junto con la Piedra de Rosetta llegó a ser indescifrable hasta que en 1822 un joven erúdito francés, Jean-Francois Champollion anunciara en París el descifrado de los textos jeroglíficos egipcios. Nadie habia sido capaz de leer o reproducir el lenguaje y la escritura de los antiguos egipcios hasta entonces.

Jean-Francois Champollion (1790-1832), auténtico genio en idiomas que con tan sólo 19 años había logrado ocupar una plaza de profesor en la Universidad de Grenoble.
Champollion era un linguista fascinado por el mundo egipcio. Estudió el árabe, hebrero, copto, sirio y caldeo entre otras disciplinas.


Champollion se percató de que los jeroglíficos eran fonéticos, representando los sonidos que hablaban los antiguos egipcios, lo que le dio la clave para comenzar a descifrarlos. En 1822 presentó su hallazgo a la comunidad científica publicando su “Carta a M. Dacier relativa al alfabeto de los jeroglíficos fonéticos”, donde exponía por primera vez el funcionamiento de la escritura jeroglífica. 

Aunque Champollion falleció en 1832, su trabajo se siguió publicando, llegando a ver la luz póstumamente una gramática y un diccionario de egipcio antiguo. El impacto de la obra fue sensacional. Como recuerda el profesor Wilkinson, Champollion “tradujo correctamente la versión jeroglífica del texto, iniciando así el proceso que habría de revelar los secretos de la historia del Antiguo Egipto. Su gramática y su diccionario de la lengua del antiguo Egipto […] permitieron a los estudiosos leer las palabras de los propios faraones tras un intervalo de 2.000 años”.


Se podría decir que la Piedra de Rosetta había sido cincelada para transmitir mensajes a la posteridad. Un nuevo mundo se abría ante los ojos de los investigadores modernos. “Será el amanecer de la Egiptología”.


Desde Londres, para el blog de mis culpas...



Bibliografía

Faraones “Vida, muerte y eternidad en el Antiguo Egipto” -Historia-


Enlaces interesantes