martes, 22 de marzo de 2016

El Caminito del Rey





No hay nada más grato para conocer Andalucía que pasear sin prisas entre sus pueblos a través de la angostura de sus empinadas callejuelas respirando al mismo tiempo esos efluvios y reminiscencias de tiempos pretéritos que estimulen nuestra retina y quedar grabado en nuestro recuerdo.

Por tal motivo, el pasado 17 de marzo de 2016 bajo un sol primaveral enarbolamos de nuevo nuestras naves -en esta ocasión con la compañía de “Green Tour Al-Andalus”-, rumbo al "Caminito del Rey" ubicado en el Desfiladero de los Gaitanes, en la parte occidental de la Cordillera Bética, en el Alto del Guadalhorce.

Dicho desfiladero llegó a ser un lugar estratégico a finales del siglo IX y comienzos del X. Cuentan las páginas de la historia que hubo un importante caudillo andalusí llamado Omar ben Hafsun que llegó a poner en jaque desde la antigua ciudad de Bobastro y durante 50 años a las tropas del Califato de Córdoba. 

Transitando hacia el Caminito del Rey José Ángel reclamó nuestra atención sobre una importante bandada de milanos negros que en la primavera migran enormes distancias desde Sudáfrica hasta la Península Ibérica. Será también en primavera, cuando los milanos rojos migren buscando el frío de los países del norte de Europa.

Desde el mirador “Luis Morales” nuestra retina capta al instante la belleza del embalse del Conde del Guadalhorce donde la casa del ingeniero y la presa  labrada en piedra de cantería brillan con luz propia.




Junto al mirador se conserva una mesa de piedra labrada conocida popularmente como “el sillón del Rey” donde Alfonso XIII firmara la terminación de las obras de tan emblemática obra.



“AQUÍ FIRMÓ EL 21 DE MAYO DE 1921 EL ACTA DE TERMINACIÓN DE ESTAS OBRAS S.M. EL REY DON ALFONSO XIII”



El río Turón es uno de los principales aportes de agua potable a Málaga, nace en la Sierra de las Nieves y recorre los términos de El Burgo y Ardales, une sus aguas con los ríos Guadalteba y Guadalhorce antes de su entrada al Desfiladero de los Gaitanes. La construcción de la Presa de El Chorro fue de una magnitud considerable, siendo en 1921, fecha de la visita del rey Alfonso XIII la colocación de la última piedra. Inició su construcción el ingeniero Rafael Bejumea Burín en otoño de 1914, empleando hormigón ciclópeo cuyas caras exteriores se cubren de sillares de cantería. 

Sus dimensiones son 75 metros de alto y más de 50 metros de ancho en su base. El arco que forma mide 130 metros y su capacidad actual es de 86 hectómetros cúbicos. Su longitud afecta a 12 km. del río Turón. Para su construcción se utilizaron por primera vez maquinaria eléctrica y técnicas constructivas de vanguardia. 

Las obras hidroeléctricas en el Chorro impresionaron tanto al monarca que cambió el nombre de la presa otorgando el título nobiliario de I Conde de Guadalhorce a Benjumea. En la base de la obra se construyó una central hidroeléctrica que fue la primera que tenía un circuito reversible, pudiendo almacenar agua porque sus turbinas podían actuar como bombas impulsoras.



Hasta mediados del siglo XIX el Desfiladero de los Gaitanes era un valle transitado únicamente por pastores y cazadores. La industrialización hizo pensar en crear una línea férrea entre las cuencas mineras de Córdoba y las fábricas de Málaga, que era por entonces una potencia industrial. Serán necesarios dieciocho túneles excavados en la roca para que el carbón llegue por ferrocarril desde la cuenca de Córdoba a la Central Hidroeléctrica del Gaitanejo. Esta línea férrea quedará terminada en el año 1865.

Durante las obras del ferrocarril entre Córdoba y Málaga, los ingenieros descubren el potencial del Chorro como energía eléctrica. En el río Turón, afluente del Guadalhorce están los orígenes de la energía eléctrica de la zona. En 1903 la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro, aprovechando el desnivel del rio Guadalhorce coloca las primeras tablas del “Caminito del Rey”, como vía peatonal entre el Gainatejo y el Chorro (Gaitanes). El Caminito del Rey sería el único camino existente para que algunos niños pudieran ir a la escuela.

Será también en el siglo XIX cuando se buscan alternativas al carbón para satisfacer la creciente demanda energética. Un ingeniero, Rafael Benjumea, recibe el encargo de aprovechar el desnivel existente entre la entrada y salida del desfiladero para producir electricidad.

La obra consistía en desviar el agua a la entrada del Gaitanejo, forzarla a circular durante 3 km. por un canal hasta la salida de los Gaitanes, para dejarla caer desde más de 100 m de altura hasta la primitiva central del Salto del Chorro.




En 1927, se terminó el Embalse de Gaitanejo, que también reciben los aportes de los ríos Guadalteba y Guadalhorce. 

Este peligroso sendero de arriesgada construcción, se construyó por la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro, propietaria del Salto del Gaitanejo y del Salto del Chorro entre 1901 a 1905, con la intención de facilitar el paso de los operarios de mantenimiento así como el transporte de materiales y vigilancia de los mismos. 

Nuestros guías Violeta y Anisa nos entregaron un casco de seguridad de color rojo, ante los posibles desprendimientos de la montaña. Como preámbulo de nuestra ruta, después grabar en la retina de nuestro recuerdo la enorme belleza del embalse del Guadalhorce, atravesamos el primer túnel que nos introduce en la primera parte del sendero por su parte norte, en el término de Ardales que concluirá en la parte sur, en el término de Álora. 

A partir de ahora nos espera un impresionante recorrido de 7,7 km. de longitud, de los cuales 2,9 km. pertenecen a tramos de pasarelas de madera bordeando la pared rocosa.

Al llegar a la casilla de control es obligatorio mostrar nuestro DNI registrando mediante un lector un código de barras que viene con la reserva de nuestra entrada que lleva consigo un seguro de responsabilidad civil.



La angostura del Desfiladero de Gaitanejos, el Valle del Hoyo y el Desfiladero de los Gaitanes en el monte Monte Huma forman parte del Caminito del Rey donde las fuertes emociones están garantizadas.

A lo largo de su existencia el “Caminito del Rey” ha tenido un altísimo riesgo para la vida de las personas, lo que ha generado su propia leyenda negra. Nuestros guías nos comentaron que cada año se producían entre tres y cuatro accidentes mortales, lo que obligó a la Junta de Andalucía en 2001, para evitar más desgracias, cerrar los accesos al camino. 

El Caminito del Rey es uno de los parajes más asombrosos de Andalucía con un incalculable valor ecológico donde el senderista respira paz y tranquilidad bajo un entorno natural incomparable con una gran riqueza faunística y botánica que le ha llevado a ser declarado Parque Natural. 

A lo largo del recorrido se pueden apreciar diversos paneles informativos que nos ilustran sobre la geología, fauna y flora del "Parque Natural Desfiladero de los Gaitanes".


Antiguo Caminito del Rey

A nivel geológico, la acción del río ha conformado dos zonas de gargantas encajadas: los Gaitanejos al norte y los Gaitanes al sur. En los Gaitanes los paquetes calizos son verticales y han sido cortados perpendicularmente, generando estampas impactantes. En poco más de 3,5 km las aguas salvan un desnivel de 100 metros provocando en época de lluvias un nivel de erosión muy importante.

En los escarpados rocosos son especialmente importantes las aves. Las impresionantes paredes del desfiladero dan cobijo a una importante colonia de buitres leonados, fáciles de observar en pleno vuelo o posándose en las repisas donde tienen sus inexpugnables nidos. También es posible ver alimoches, águilas reales, el águila-azor perdiguera, el halcón peregrino, el búho real, el vencejo, la paloma bravía, etcétera. Entre los mamíferos cabe destacar la cabra montés, el zorro y el meloncillo. En algunas grutas se refugian colonias de murciélagos.

El curso fluvial ofrece el hábitat ideal para la nutria y fauna piscícola como el barbo gitano o la boga del Guadiana. Entre los anfibios destacan el sapillo pintojo meridional, el sapo y la rana común. Entre los reptiles es posible observar el galápago leproso, la culebra de escalera, la lagartija andaluza y la lagartija colilarga.




En el Desfiladero de los Gaitanes podemos identificar a grandes rasgos cuatro ambientes bien diferenciados: los desfiladeros calizos, las laderas a pie de monte, el Valle del Hoyo y la ribera del Guadalhorce. 

Las paredes casi verticales de los desfiladeros de Gaitanejos y Gaitanes resulta unos medios muy inhóspitos para el crecimiento vegetal, ya que la ausencia de suelo determina una escasa retención de agua y nutrientes. Las especies adaptadas a crecer en este hábitat rocoso, se denominan rupícolas, y para ello aprovechan las escasas grietas y fisuras que ofrecen las rocas predominando los zapaticos (Rupicapnos africana subps. Decipiens) y el escobón (Citusus malacitanus subsp. Moleroi). 


Caminito del Rey visto desde la carretera Ardales-Álora

Además en las zonas de umbría del interior del desfiladero, donde el suelo es más profundo nos sorprenden plantas propias de ambientes más húmedos como algunos helechos o el acanto. En las laderas de la Sierra de Huma aparece un sabinar de sabina caudada (Juniperus phoenicea subsp. Turbinata) de gran interés botánico.

En el Valle del Hoyo nuestra retina capta entre la arboleda un cortijo desvencijado por el paso del tiempo. A lo largo del valle podemos apreciar un pinar de repoblación de pino carrasco acompañado de matorral mediterráneo como romero, lentisco, albaida y mejorana. En las zonas más abiertas y soleadas se observan algunos algarrobos entre los palmitos y retamas locas.

Los márgenes del río Guadalhorce presentan una vegetación de riberas de adelfas, tarajes y carrizos. En los huertos anexos al Cortijo del Hoyo perviven algunos frutales, testigos de la presencia humana.

Pasada la presa de los Gaitanejos realizamos la primera parada del camino, que servirá para que nuestros guías nos comentaran que en tiempos pretéritos las algarrobas serían envasadas en los tradicionales sacos de cáñamo y que a través de los canales eran transportados por la fuerza del agua. 

También nos contaron que el sistema de medidas en tiempos de los romanos tuvo su origen en la semilla de la algarroba “kerátion”, formado por 24 semillas de algarrobo. Posteriormente sería arabizado bajo el término “qirat”, para llegar con el paso del tiempo a ser denominado en nuestra lengua con el término "quilate" como unidad de magnitud física que mide la pureza en oro puro que tiene una aleación.




En el Valle del Hoyo brilla con luz propia un viejo cortijo desvencijado por el paso del tiempo denominado el "Cortijo del Hoyo". Comenzamos a subir una pasarela que nos llevará más tarde al puente que fuera construido por el ingeniero Eugenio Ribera en 1903, convertido en el símbolo de la ruta. 

Desde un balcón transparente como punto neurálgico se puede observar el angosto desfiladero como resultado de la acción prolongada de los agentes meteorológicos, la fuerza del agua, el hielo y el viento que han ido modelando estos espectaculares paisajes con enormes paredes que llegan hasta los 300 metros. El silencio se rompe con el sonido y las vibraciones del tren atravesando los viaductos.



Varios “Ammonites” como fósil de la era secundaria en forma de caracoles gigantes marinos que quedaron atrapados en la superficie, nos recuerdan que antes de emerger Andalucía, estuvo cubierta por el mar. Una lápida en la pared rocosa grabada para siempre en la retina del senderista evoca esa leyenda negra que forma parte de tiempos pretéritos, con la muerte de tres jóvenes que perdieron su vida el 11 de agosto del año 2000.




...Y el miedo escénico se eleva a la enésima potencia cuando nuestra retina capta por fin el puente metálico de reciente construcción y paralelo al antiguo de Eugenio Ribera de 1903, que tendremos que atravesar con una fuerte dosis de loperamida mental (el tradicional fortasec). Sin embargo, nuestro moderado esfuerzo se ve gratamente recompensado con la enorme belleza que nos ofrece el río Guadalhorce, junto a la presa de los Gaitanes.

Por su espectacularidad, la puesta en valor del Desfiladero de los Gaitanes se ha convertido para los amantes de la naturaleza en un importante icono dentro del turismo de Málaga.


Descendiendo el enésimo escalón entre pasarelas de madera llegamos al "Viaducto de los Albercones" como epílogo de nuestra visita. “Green Tour Al Andalus” nos obsequió con un refrigerio donde no faltó el vino de la tierra. Posteriormente nuestro autobús nos llevaría a la “Casa del Abuelo en Álora” para recuperar fuerzas. 

...Una bandada de milanos negros en el viaje de vuelta nos recordaba que estábamos transitando hacia nuestro lugar de origen, la tierra de la Cal y del Flamenco, situada en la frontera de su propia esperanza.


Un alto en el camino para recuperar fuerzas

No debemos de olvidar que también el mundo del cine inmortalizaría "el Caminito del Rey" en la gran pantalla con grandes películas. Actores consagrados como Frank Sinatra, Brigitte Bardot, Omar Sharif o Raquel Welch rodaron en este lugar.






La jornada puede completarse con una visita al histórico castillo de Álora donde en uno de sus lienzos junto a la puerta de entrada se puede leer una cerámica sobre el “Romance de Álora” que nos recuerda que en mayo de 1434 encontró la muerte el Adelantado de Andalucía, Diego Gómez de Ribera.




Desde el “mirador Alí Ben Falcum al Baezi” se puede observar una bella panorámica del Valle del Guadalhorce.



Tras la conquista de Álora los Reyes Católicos en 1484 mandaron edificar el templo de la Primitiva Parroquia de Santa María de la Encarnación sobre la Mezquita Mayor musulmana. Aquí se veneran a Nuestro Padre Jesús Nazareno de las Torres y la Virgen de las Ánimas del imaginero local José Navas-Parejo.




Desde el Caminito del Rey para el blog de mis culpas...



Enlace de interés

Omar ben Hafsun, "el último bandolero andalusí"





Reseñas históricas


Desde 1953 el pantano lleva el nombre del Conde del Guadalhorce y el camino de servicio, el Caminito del Rey.


En 1.989 se produce la declaración por ley de Parque Natural Desfiladero de los Gaitanes.


En 1.992 se regula la práctica de la escalada en el Parque Natural.


A finales de 2015 la Diputación de Málaga abre al público el “Caminito del Rey”.

lunes, 7 de marzo de 2016

Visita al Buque Escuela "Juan Sebastián Elcano", en Cádiz



PRIMUS CIRCUMDEDISTI ME 
(el primero que me rodeaste)


Como complemento de nuestra visita en octubre de 2015 al Real Observatorio de la Armada en San Fernando donde comprobamos "in situ" la hora legal española, el pasado 4 de marzo de 2016 pusimos "viento en popa a toda vela" hacia el puerto de Cádiz para realizar una visita al Buque Escuela de la Armada Española “Juan Sebastián Elcano”.


Al llegar a Cádiz, nuestra retina capta al instante el "Puente de la Pepa", erguido sobre la Bahía que desemboca en la Avda. de las Cortes de Cádiz, prosigue por Astilleros hasta llegar al Puerto de Cádiz como lugar de nuestro destino.


Frente al Puerto de Cádiz se encuentra el monumento a uno de nuestros héroes más olvidados "Blas de Lezo y Olavarrieta" cuyo sable parece indicarnos hacia estribor del buque escuela Juan Sebastián Elcano atracado en el puerto. Blas de Lezo será denominado para la posteridad "Patapalo" o "Mediohombre" al estar a los 25 años cojo, tuerto y manco.

En 1704 Blas de Lezo con sólo 17 años recibe un balazo de cañón en Vélez (Málaga) que le destroza una pierna.

Tres años más tarde, en el sitio de Tolón pierde el globo ocular izquierdo como consecuencia de una metralla cuando defendía el Castillo de Santa Catalina.


En 1713 una bala de mosquete acaba con su brazo derecho en el segundo sitio de Barcelona.

Blas de Lezo fue uno de los almirantes más destacados del siglo XVIII que con sólo 6 barcos y cerca de 3.000 hombres defendió Cartagena de Indias de la Armada Británica con cerca de 200 navíos, 3.000 cañones y 25.000 soldados ingleses, infligiéndole la mayor derrota naval de su historia. Hasta tal punto era la confianza por la victoria inglesa que el gobierno inglés acuñó monedas para celebrar el "triunfo".

Al final se tuvieron que tragar su orgullo. El Almirante Vermount no pudo cumplir con su objetivo. La batalla de Cartagena de Indias fue humillante para los ingleses. El rey Jorge II de Inglaterra prohibió que se hablara de ella durante algún tiempo. 

Esta gesta permitió que Cartagena de Indias como plaza estratégica y llave de Iberoamérica no pasara a manos inglesas, lo que afianzó la supremacía española en América evitando al mismo tiempo la hegemonía de la lengua inglesa desde América del Norte al Estrecho de Magallanes.

Cádiz quedará inmortalizada en el segundo viaje que realizara el Almirante Colón un 25 de septiembre de 1493 llevando la "evangelización y la cultura" al nuevo mundo.

Tampoco podemos olvidar que un 21 de octubre de 1805 quedará inmortalizado el Cabo de Trafalgar (Taraf al Ghar andalusí) por la célebre batalla que le costara la vida al Almirante Nelson de la Armada Británica y a lo más prestigioso de nuestra Armada como los comandantes Gravina, Churruca y Alcalá Galiano entre otros, que inmortalizara Galdós en su obra "Episodios Nacionales".

Es evidente que la célebre batalla inmortalizó este accidente geográfico y como consecuencia España perdería el más frágil Imperio que jamás haya existido, dejando paso la hegemonía de los mares del mundo a la marina inglesa.

Durante la Guerra de la Independencia española entre 1808-1814, Cádiz se convierte en el único baluarte español contra Napoléon. La Puerta de Tierra es testigo del asedio. En Cádiz se fraguará la Constitución de 1812 denominada "La Pepa", la más adelantada de su época.


Promulgación de la Constitución de 1812. Óleo de Salvador Viniegra
Museo de Cádiz



Al entrar en el Puerto de Cádiz, lo primero que se percibe es el buque escuela "Juan Sebastián Elcano" con su bella silueta. Por debajo del bauprés o mástil horizontal brilla con luz propia su mascarón de proa con la efigie dorada de la diosa Minerva llevando a sus pies el escudo de España.

En la mitología romana Minerva era la diosa de la sabiduría, de las artes y de la guerra.


Al pasar la pasarela que nos introduce en el buque escuela nos entregaron un díptico sobre el aparejo, características y dotación del Juan Sebastián Elcano. Una serie de ilustraciones, textos y datos curiosos ilustraban al visitante que tomaba contacto, tal vez por primera vez, con la terminología náutica como eslora, manga, calado, trinquete entre un largo etcétera.

Como datos curiosos se recuerdan expresiones como “irse al carajo” en referencia a la parte más alta del palo denominado “carajo”, a donde se mandaba antiguamente a los miembros de la dotación como castigo o la expresión “salvarse por los pelos” que viene de tiempos muy pretéritos, cuando la gente de la mar se dejaba crecer el pelo hasta conseguir una melena considerable para en caso de caerse al agua inconsciente flotase de tal manera que si una embarcación pasaba cerca y veía la melena tiraba de ella para tratar de salvarlo.

Al leer como dato curioso la expresión naútica "carajo", la retina del recuerdo me proyecta aquélla expresión andaluza "cachondeo", que viene del río Cachón, en Zahara de los Atunes, debido a las juergas que se organizaban al terminar las faenas a orillas del río Cachón.

El buque escuela de la Armada Española “Juan Sebastián Elcano” es el barco más representativo y más antiguo de la Armada Española que actúa como embajador de España mostrando con orgullo su pabellón por los puertos más importantes del mundo. Tiene como función primordial formar a los futuros oficiales de la Armada mediante un crucero de instrucción que dura alrededor de seis meses.


El buque escuela toma su nombre del ilustre marino guipuzcoano y español Juan Sebastián Elcano, protagonista de una de las hazañas más grande de nuestra historia al circunnavegar el globo con aquéllos "17 hombres" que inmortalizara la historia al regresar al punto de origen de la expedición "Sanlúcar de Barrameda" completando de ese modo la “Primera Vuelta al Mundo” realizando 14.460 leguas. Por tal motivo, el rey Carlos I concedió a Elcano un escudo de armas que contenía el globo terráqueo con el lema PRIMUS CIRCUMDEDISTI ME (el primero que me rodeaste).


Azulejos que conmemoran la gesta de Elcano en Sanlúcar de Barrameda

En aquélla célebre expedición de Magallanes quedó Elcano al frente de la nao Victoria tras la muerte de Magallanes en las Filipinas en 1521, durante una escaramuza con los indígenas.

La expedición salió de Sevilla el 10 de agosto de 1519. A través del Guadalquivir descendieron hasta Sanlúcar de Barrameda, en el Océano Atlántico. Zarparon el 20 de septiembre de Sanlúcar cinco naves: Santiago, Victoria, Concepción, San Antonio y Trinidad, con la intención de encontrar hacia el oeste el paso marítimo hacia las Indias Orientales en busca de las "Islas de las Especias". 

Atravesaron el "Estrecho de Magallanes" para llegar a las Filipinas e Islas Molucas "Maluku en indonesio", objeto del viaje. Tras arribar a las Islas Molucas atravesaron el Océano Índico para doblar el Cabo de Buena Esperanza -en portugués "Cabo da Boa Esperança", en inglés "Cape of Good Hope"-, en el extremo sur de África bordeándola y llegando al puerto de partida en Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522 junto con otros 17 supervivientes. El 8 de septiembre llegó a Sevilla la única nave que había logrado regresar.




El buque escuela "Juan Sebastián Elcano" es un bergantín-goleta con el casco de hierro que arbola cuatro palos, con el trinquete cruzado. La cubierta es de madera, como los antiguos veleros. Fue construido en los astilleros “Echevarrieta y Larrinaga” de Cádiz y botado el día 5 de marzo de 1927 con un presupuesto de 8.189.532 pesetas de la época y entregado a la Armada el 17 de agosto de 1928.



Caminando desde la popa -donde se encuentra la bandera de combate-, hacia la proa por la cubierta de madera, pasamos por cuatro zonas bien delimitadas:
  • La toldilla va desde la popa hasta el palo mesana.
  • El alcázar, desde el palo mesana al palo mayor popel.
  • El combés, entre el palo mayor proel y el trinquete, donde se encuentra el puente de mando.
  • El castillo de proa que va desde el palo trinquete al comienzo del bauprés donde se ubica el mascarón de proa.
Los cuatro enormes palos que arbola el bergantín-goleta "Juan Sebastián Elcano" hacen referencia a los anteriores buques escuelas de la Armada que le precedieron (Nautilus, Asturias, Almansa y Blanca).



El Palo de Mesana “Nautilus” es el que se encuentra más próximo a la popa, en honor de la corbeta que sirviera como buque escuela entre los años 1886 y 1925. Junto a éste se encuentra el timón denominado de respeto, el segundo del buque, en caso de que falle el timón del puente de mando. En la toldilla se encuentra el acceso del alojamiento del comandante.

En la parte central está el palo Mayor Proel (Almansa) en honor a la fragata con el mismo nombre que sirvió como buque escuela en la Armada Española entre 1881 y 1886. En esta parte del buque se encuentran las estaciones de radio y meteorología, la cocina/panadería, el comedor, el puente de gobierno y en sus cubiertas bajas, la enfermería y el quirófano.


Junto a éste en la parte central está el Mayor Popel (Asturias) en honor a la fragata Princesa de Asturias que sirvió de Escuela Naval Flotante entre 1871 y 1909. En esta zona se ubica el Alcázar.

Cerca de la proa está el Palo denominado Trinquete (Blanca) en recuerdo de una antigua fragata de la Armada que sirviera de buque escuela entre 1859 a 1882. Este palo es conocido como el palo de Guardias Marinas que suben para dar o guardar velas. El palo consta de velas horizontales. La zona del trinquete es además el área de esparcimiento en la mar. Debajo de la cubierta se sitúan los camarotes de suboficiales y personal civil.


El buque termina en el bauprés donde se ubican las jarcias. Debajo se encuentra el mascarón de proa, que representa a la diosa Minerva tallada en madera de cedro americana, llevando a sus pies el escudo de España.  

El Puente está ubicado junto al palo Mayor Proel y es el lugar dedicado a la seguridad en la navegación. Desde este lugar se gobierna el "Juan Sebastián Elcano", se corrige su rumbo, se ajustan las velas y se vigila todo lo que ocurre alrededor en la mar. Dispone de todo lo necesario en cuanto a las ayudas a la navegación.


El buque escuela dispone entre otros adelantos de:

Anemómetros digitales que informan sobre la dirección e intensidad del viento.

La mesa de derrota donde se planea el camino a seguir por una embarcación que se traza sobre los mapas o cartas de navegación.

GPS y radioayudas.


Rueda del timón en mitad del puente, para cambiar y mantener el rumbo del buque.

Bitácora. Junto al timón donde reside la aguja magnética. 

Taxímetro. A estribor de la rueda, informa a la central de máquinas del régimen de revoluciones ordenado.

Pantalla del radar. A estribor, informan de los contactos con la costa y de los parámetros del propio barco.

Repetidores de giroscópica. A ambas bandas y junto a la rueda, informan del rumbo y demora.



Monumento a Juan Sebastián Elcano, en Sevilla

Durante la navegación, en el puente se requiere una guardia formada por el oficial de guardia en el puente, un guardiamarina que toma decisiones en cuanto al rumbo, régimen de máquinas, etc…supervisado por el Oficial de guardia y el caño que es el marinero que lleva la rueda del timón, obedeciendo los rumbos ordenados.

En el castillo se pueden observar dos pequeños cañones para salvas de ordenanzas. Debajo del castillo se encuentra la farmacia, la peluquería y en las cubiertas inferiores se encuentran los alojamientos.

El buque escuela produce agua potable, elabora el pan, etc. Si las condiciones del viento lo permiten, el barco siempre navega a vela. También puede hacer navegación mixta, a vela y motor, o bien a palo seco, sólo con el pequeño motor de propulsión, el cual se utiliza, sobre todo, en las entradas y salidas de puerto.


Desde la zona de amarre se puede observar por debajo de la línea de flotación el calado del barco marcado en números romanos y medidos en pies hasta XXV. Cada pie equivale a 0,3048 mt. 

Desde el buque escuela "Juan Sebastián Elcano" en Cádiz, para el Blog de mis culpas...










Algunos términos náuticos interesantes

Arboladura.  Mástiles de un barco
Calado. Profundidad que alcanza en el agua la parte sumergida de una embarcación.
Eslora. Longitud de un barco desde la proa a la popa.
Manga. Lo que mide un barco de estribor a babor
Proa. Parte delantera de una embarcación.
Popa. Parte trasera de una embarcación.
Babor. Es el lado izquierdo de una embarcación, mirando hacia proa.
Estribor. Lado derecho de una embarcación, mirando hacia proa.

Barlovento. Parte de donde viene el viento con respecto a un lugar.
Sotavento. Parte hacia donde se dirige el viento.

Bitácora. Caja o soporte fijo a la cubierta de una embarcación junto al timón que contiene el compás magnético, equivalente a la brújula terrestre.

Quilla. Es la columna vertebral o esqueleto del barco que va de proa a popa. En ella se asienta todo su armazón.

Varadero. Lugar donde se reparan y pintan las embarcaciones.

domingo, 14 de febrero de 2016

El legado de "Leonardo Da Vinci", en La Casa de la Ciencia de Sevilla




“Que no entre quien no sepa matemáticas”
Frontispicio de la Academia de Platón, en Atenas.

Una fría y encapotada mañana de febrero cuando el Carnaval de nuestra tierra está en plena efervescencia, realizamos una visita a la Casa de la Ciencia de Sevilla ubicada en el Pabellón de Perú, para conocer un poco más sobre una figura histórica y polifacética que se proyecta hasta nuestros días "Leonardo Da Vinci".

Leonardo Da Vinci ha sido considerado como uno de los seres humanos más brillantes que jamás hayan existido en todos los ámbitos del conocimiento humano “Homo Universalis” cuya personalidad apasionante se  adelantó a su tiempo. Ha sido denominado "maestro entre los maestros", destacando en disciplinas tan diversas como la anatomía, botánica, pintura, escultura, arquitectura, matemáticas, ingeniería, etcétera. 

A través de la Exposición “los inventos de Leonardo” creada por la Fundación Sophia (del griego Σoφíα, “sabiduría”), nos ilustramos a través de réplicas de los inventos de Leonardo Da Vinci como genial creador. 

El ideal del Renacimiento ayudó a florecer a Europa. Por primera vez el ser humano ocupa el centro del Universo utilizando como referente moral sus propios criterios éticos. Los criterios impuestos por una religión determinada pasarán a ocupar un segundo plano. Hay que tener en cuenta la época y las circunstancias que le tocó vivir a Leonardo Da Vinci ya que cualquier desacuerdo con la Iglesia de Roma podría desembocar en la hoguera.

Por tanto, en el corazón del Renacimiento se encuentra el ideal pedagógico de los humanistas: la educación global del ser humano mediante la formación humana de la mente, las emociones y el cuerpo. En definitiva, filosofía y arte, ética y estética.

Leonardo es uno de los hijos ilustres del Renacimiento como un hermoso árbol en el jardín de la historia que hunde sus raíces en una generación encabezada por Petrarca y sus discípulos, con los que nace el Humanismo, en paralelo a una primera generación de artistas: Brunelleschi, Alberti, Donatello, Masaccio. Su tronco lo constituyen el mecenazgo de la familia Médicis como mecenas activos que aportaron la fortaleza material y política necesaria y la Escuela Neoplatónica de Florencia con Marsilio Ficino al frente, se convirtió en la fuente esencial de la que pudieron beber en la fuente esencial de la que pudieron beber no sólo filósofos y artistas, sino también médicos, abogados, filólogos, historiadores, etc. Entre ellos se encuentran grandes protagonistas de aquella aventura histórica como Boticelli, Ghiberti entre otros importantes artistas.

En el plano artístico, Leonardo conforma junto con Miguel Ángel y Rafael, la tríada de los grandes maestros del "Cinquesccentto". Sus obras maestras “La Gioconda” y la “Última Cena” son consideradas obras universales.

Leonardo amaba la Naturaleza. Paso su infancia en el campo, lo que hizo de él un hombre sano y fuerte. Las crónicas de la época dicen que era guapo, alto y rubio, que se cuidaba con esmero, tanto que aun siendo anciano, llevaba siempre su larga barba muy bien cuidada, así como su pelo, que le caía con elegancia tal que inspiraba sabiduría –así se lo inspiró a Rafael, que utilizó su rostro para representar a Platón-.



Breve Biografía

Este genio del Renacimiento italiano nació en 1452 en la villa toscana de Vinci, muy cerca de Florencia. Su padre era notario y su madre una campesina de la que sólo sabemos el nombre: Catalina. En 1469 la familia se traslada a Florencia -centro comercial de la Península Itálica y una de las ciudades más ricas de Europa gracias al comercio con Oriente y lanas de Occidente-. Los Médicis establecieron allí su corte.

Leonardo se forma en el taller de Andrea de Verrochio. En 1472, sólo tres años más tarde de haber ingresado en su escuela, aparece ya como pintor en la lista del gremio. Entre 1477-78 se independiza dedicando una gran parte de su tiempo a aprender y experimentar. Piensa que “un artista jamás debería hacer arte por dinero”. 

El joven discípulo utilizaba la pintura al óleo como una novedosa técnica recién llegada de los Países Bajos. Destaca en su pintura la composición geométrica de la escena y el extraordinario manejo de la técnica del claroscuro. En su primera época destacan “San Jerónimo” y “La adoración de los Magos” (ambos inconclusos).

Cuando el joven Leonardo comprobó que no conseguía de Lorenzo el Magnífico el apoyo necesario, a los treinta años decide buscar nuevos horizontes en Milán (1482-1499). En 1482 durante su primer periodo milanés se presentó ante el poderoso Ludovico Sforza -el hombre fuerte de Milán-, como emisario de Lorenzo el Magnífico, en cuya corte se quedaría diecisiete años como «pictor et ingenierius ducalis».

Aunque su ocupación principal era la de ingeniero militar, sus proyectos abarcaron la hidráulica, la mecánica (con innovadores sistemas de palancas para multiplicar la fuerza humana) y la arquitectura, además de la pintura y la escultura. 

En Milán crea su propia escuela, al estilo de Verrochio. En su taller milanés Leonardo Da Vinci transmitía el legado de su magisterio a un grupo de fieles aprendices y alumnos como Giovanni Boltraffio, Ambrogio de Predis, Andrea Solari y su inseparable Salai, entre otros.

Una escultura inacabada de un caballo le hace famoso en toda Italia a pesar de que no llegó a terminarse.

Leonardo Da Vinci será contratado en 1483 por la "Hermandad de la Inmaculada Concepción" para realizar una pintura para la iglesia de San Francisco “La Virgen de las Rocas”. 

En la década de 1490 comenzaron a perfilarse una serie de tratados inconclusos que serían luego recopilados en el "Codex Atlanticus", por su gran tamaño. Incluye trabajos sobre pintura, arquitectura, mecánica, anatomía, geografía, botánica, hidráulica y aerodinámica, fundiendo arte y ciencia en una cosmología individual.


"La Última Cena". Leonardo Da Vinci. Convento de Santa María delle Grazie, en Milán (Italia).

Leonardo se autorretrató como San Judas Tadeo, el segundo por la derecha.

Hacia 1498 Leonardo finalizaba una pintura mural para el refectorio del convento dominico de "Santa María delle Grazie", que se convertiría en su definitiva consagración pictórica: “La Última Cena”. El mural se convirtió no sólo en un celebrado icono cristiano, sino también en un objeto de peregrinación para artistas de todo el continente.

Gracias a la amistad que tuvo con el matemático y fraile franciscano Luca Pacioli, concluyó hacia 1496 su tratado “De la divina proporción”, ilustrado por Leonardo da Vinci, el cual ha sido reconocido como el creador de la moderna ilustración científica. Crea la imagen del "Hombre de Vitrubio".


El dibujo se convierte en el instrumento fundamental de su método didáctico. En sus apuntes, a través del texto explicaba sus dibujos. 

A causa de la epidemia de peste que asoló Milán, con las consecuencias de hacinamiento y suciedad de la ciudad, Leonardo Da Vinci proyectó espaciosas villas con zonas saneadas, canalizaciones de agua, etc, realizando planos para las canalizaciones de los ríos. La ciudad higiénica ideal que pudiera evitar nuevas catástrofes. Pero los sones de la guerra llevarían éste proyecto al olvido.

A finales de 1499 los franceses entraron en Milán y Leonardo Da Vinci se vio obligado a abandonar la ciudad, acompañado de Pacioli llegando a una Venecia que se sentía acosada por los turcos, que ya dominaban la costa dálmata y amenazaban con tomar el noreste de Italia. 

En 1499 se marcha a Venecia “La Signora” donde se le reclama como ingeniero militar. Mientras los turcos avanzan hacia Occidente, Leonardo inventa una serie de artilugios para las batallas navales. En abril de 1500, tras casi veinte años de ausencia, Leonardo da Vinci regresó a Florencia dominada por César Borgia, hijo del papa Alejandro VI. 

Leonardo era reconocido como uno de los mayores maestros de Italia. En 1501 había trazado un boceto de su Santa Ana, la Virgen y el Niño, que trasladaría al lienzo a finales de la década. En 1503 Florencia se encontraba en guerra con Pisa. Contempló la construcción de un canal como vía navegable que comunicase Florencia con el mar. El proyecto sólo se concretó en los extraordinarios mapas de su autor.

En 1503 recibió el encargo de pintar por la nobleza florentina un gran mural (el doble del tamaño de La Última Cena) en el Palacio Viejo: La batalla de Anghiari, que quedaría inconclusa y sería luego desprendida por su deterioro. Pese a la pérdida, circularon bocetos y copias que admiraría Rafael e inspirarían, un siglo más tarde, una célebre reproducción de  Peter Paul Rubens.


Pero la cumbre de esta etapa florentina y una de las pocas obras acabadas por Leonardo será el retrato de La Mona Lisa (abreviatura de Madonna) o "La Gioconda" en 1503.

Lisa Gherardini, esposa de Francesco del Giocondo, razón por la que el cuadro es conocido como La Mona Lisa o "La Gioconda", obra famosa desde el momento de su creación (1503-1507), se convirtió en modelo de retrato y casi nadie escaparía a su influjo en el mundo de la pintura. Leonardo llevaría consigo éste cuadro en su continua peregrinación vital hasta sus últimos años en Francia.

La Gioconda es un óleo sobre lienzo sobre tabla de álamo. Mide 77x53 cm. Conocida también como La Mona Lisa, fue adquirida por el rey Francisco I de Francia a principios del siglo XVI por 4.000 piezas de oro y desde entonces es propiedad del Estado Francés. Se exhibe en el Museo del Louvre.

Entre 1506 y 1513 Leonardo Da Vinci vuelve a Milán. El interés de Leonardo por los estudios científicos era cada vez más intenso. Asistía a disecciones de cadáveres, sobre los que confeccionaba dibujos para describir la estructura y funcionamiento del cuerpo humano; al mismo tiempo hacía sistemáticas observaciones del vuelo de los pájaros con la convicción de que también el hombre podría volar si llegaba a conocer las leyes de la resistencia del aire (algunos apuntes de este período se han visto como claros precursores del moderno helicóptero). Sigue con sus múltiples investigaciones sobre geología, geografía, circulación atmosférica y botánica, tratado de anatomía…

Su estancia milanesa sólo se interrumpió en el invierno de 1507, cuando colaboró en Florencia con el escultor Giovanni Francesco Rustici en la ejecución de los bronces del baptisterio de la ciudad. 



La Escuela de Atenas es un monumental fresco de casi 8 metros de largo y 5 metros de alto pintado por el ilustre Rafael Sanzio allá por 1509-1510 aproximadamente. La obra en cuestión se localiza en la Sala de la Signatura del Vaticano o Stanza della Segnatura.



Detalle del fresco de Rafael Sanzio, “La escuela de Atenas”, en donde se puede apreciar retratado Leonardo da Vinci como Platón, señalando hacia el cielo con su dedo índice. 


Su rostro será tomado por Rafael como modelo del sublime Platón para su obra "La Escuela de Atenas" (1511). 

Tenía la idea de tener finalizado para 1510 su tratado de anatomía, trabajaba junto a Marcantonio della Torre, el más célebre anatomista de su tiempo, en la descripción de órganos y el estudio de la fisiología humana. Leonardo culminó hacia 1507 la segunda versión de La Virgen de las Rocas.

En 1513 abandona Milán y marchó a Roma, donde se albergó en el palacio de Giuliano de Médicis, hermano del nuevo papa León X. Pero en 1516, muerto su protector Giuliano de Médicis, Leonardo dejó Italia definitivamente.

Los tres últimos años de la vida de Leonardo Da Vinci transcurren en el palacio de Clos Lucé, en Francia. En 1516 el rey Francisco I le invita a vivir en su corte y le nombra «primer pintor, arquitecto y mecánico del rey». Francisco I lo admira mucho y le regala una mansión maravillosa en Amboise, cerca de su castillo. Francisco I será el rey que mejor encarnó el Renacimiento en Francia. A partir de 1517 enferma y su brazo derecho quedó paralizado aunque con su incansable mano izquierda, Leonardo aún hizo bocetos. 

El 2 de mayo de 1519 murió en el castillo de Clos Lucé. En la cabecera de su cama se encontraba su retrato de la Madonna Elisa Gherardini, mujer del marqués de Giocondo, la celebrada Mona Lisa o “La Gioconda”. Una discreta losa del castillo real cierra el capítulo de la historia de Leonardo Da Vinci y al mismo tiempo del castillo.


Su legado

Uno de los lemas de Leonardo era "saper vedere" (saber ver) cuyo ideal guiaría todos sus estudios. Como anatomista nos encontramos con uno de los más fascinantes estudios que emprende Leonardo, en unos tiempos en el que cualquier desencuentro con la Iglesia podría estar penado con la hoguera. 




Fue a los hospitales a buscar información. Nos encontramos los esbozos de las distintas partes del cuerpo, desde los músculos hasta los huesos, con un cuidadoso detalle. Estudio el sistema respiratorio, circulatorio, el aparato reproductor masculino y femenino. Lo que realmente deslumbra es su investigación sobre el proceso de gestación, incluyendo las distintas posturas del feto durante el embarazo. Teniendo en cuenta la época y las circunstancias, es increíble.

Leonardo, en su faceta de pintor, no sólo realizo obras maestras que siguen consideradas como hitos de la historia del arte, sino que además fundó el retrato como género en sí mismo escribiendo un tratado sobre pintura muy estimado desde entonces. Pintó pocos cuadros, pero él decía” El verdadero artista tan vez hará pocas obras pero todo el mundo se parará a mirarlas”.

La «enigmática sonrisa» de la Gioconda es uno de los capítulos más admirados, comentados e imitados en la historia del arte y su misterio sigue aún hoy fascinando. Caminando de lado frente al ella comprobamos que siempre nos estaba mirando. Se trata de un efecto óptico provocado por la técnica del "sfumatto" utilizada por Leonardo, que difumina los rasgos y contornos igual que lo aprecia el ojo humano.

En su concepción por la pintura, Leonardo pensaba junto a Boticelli que plasmar la realidad y reflejar el espíritu perfecto de aquello que se pinta… no lo hace cualquiera.

Tal era el talento de Leonardo que su maestro Verrochio, al verlo pintar dejó para siempre los pinceles y se dedicó a su verdadera especialidad, que era la escultura.

Leonardo creía que la pintura no era sólo técnica y habilidad, sino “un discurso mental”. La pintura es la encargada de plasmar la forma de los cuerpos visibles y la virtud interna de cada cosa. Y esas virtudes internas forman parte del campo de la filosofía, por tanto, según Leonardo, filosofía y pintura estaban muy unidas.

El pintor para obtener el conocimiento  debería ser filósofo y conocer la verdadera naturaleza de la materia. Por tanto la pintura es una forma de expresión del conocimiento. A Leonardo también le fascinaba la óptica que le servía como aplicación artística de las leyes de la perspectiva y sus estudios sobre la luz y la sombra.

Sus técnicas fueron revolucionarias: estabilidad inestable, esfumado de los contornos, perspectiva de claroscuros, etc. Anticipa la teoría del color que los impresionistas llevarán a cabo más tarde. 

Leonardo Da Vinci destaca la necesidad de conocer y comprender el mundo en el que vivimos, para poder cambiarlo. Incansable creador polifacético, su anhelo por aprender no tenía límites; jamás se detuvo ante ningún ámbito del conocimiento. Su capacidad de reflexión era realmente sorprendente y su observación de la naturaleza le llevó a inventar aparatos que se han hecho realidad en el siglo XX.


Leonardo buscó el extremo rigor matemático con el que se construye la Naturaleza, alejada de todo caos y espontaneidad casual. Es consciente de que los cuatro elementos de la materia mueven el Universo. Al no poder penetrar en los secretos profundos de esta oculta realidad, concluye que eso pertenece al terrero espiritual inaccesible a través de la materia y los sentidos ordinarios.

El genio de Leonardo Da Vinci brilló con luz propia como inventor, anatomista, arquitecto, botánico, zoólogo, fisionomista, pintor o filósofo entre otras disciplinas. Un hombre que se construyó así mismo con una actitud hacia la vida, un hombre pleno como ideal renacentista, que intentó aunar, desde sus orígenes, la ética con la estética, la filosofía con el arte. Educar la mente para que piense y reflexione por sí mismo. La herramienta que utilizaron para ello fue el razonamiento filosófico, que trata de comprender el papel del hombre en la Naturaleza. Educar la psique, para que no sólo comprensa sino que también perciba y sienta a la Naturaleza, para elevarle sobre la brutalidad animal a través de la música, la poesía o contemplando las obras de arte… 

Proporcionar al cuerpo una educación global: “mens sana in corpore sano”, ante la enfermedad con un alma cultivada que se expresa a través de un cuerpo elegante y hermoso.

Pero Leonardo buscaba las esencias, las causas del movimiento y el rigor matemático con el que se construye la Naturaleza, alejada de todo caos y espontaneidad casual. Es consciente de que los cuatro elementos de la materia mueven el Universo. Cuando no puede penetrar en los secretos profundos de la oculta realidad, concluye que eso pertenece al terrero espiritual inaccesible a través de la materia y los sentidos ordinarios.

Leonardo Da Vinci fue un hombre que se construyó así mismo con una actitud hacia la vida, un hombre pleno como ideal renacentista, que intentó aunar, desde sus orígenes, la ética con la estética, la filosofía con el arte. Educar la mente para que piense y reflexione por sí mismo. La herramienta que utilizaron para ello fue el razonamiento filosófico, que trata de comprender el papel del hombre en la Naturaleza. Educar la psique, para que no sólo comprensa sino que también perciba y sienta a la Naturaleza, para elevarle sobre la brutalidad animal a través de la música, la poesía o contemplando las obras de arte… 

En el frontispicio de la Academia de Platón en Atenas se leía: “Que no entre quien no sepa matemáticas”. Leonardo, participando de ese impulso neoplatónico que sacudía Florencia, profundizó mucho en el estudio de las matemáticas. Uno de sus mejores amigos fue Luca Pacioli, al que conoció en Milán y con quien editó el “Tratado sobre la divina proporción”. 

Como escultor Leonardo Da Vinci realizó una sola obra, que fue encargada por Ludovico el Moro y que lamentablemente no se ha conservado. El modelo en barro era colosal y único. Cuando estalló la guerra, el bronce que iba camino del taller de Leonardo fue interceptado por las fábricas de artillería. Aunque los franceses destruyeron el modelo durante los enfrentamientos, fue la primera obra que extendió su fama por toda Italia.


Inventos

La Exposición de los inventos de Leonardo Da Vinci nos acerca a conocer un poco más de su figura y el espíritu renacentista como mezcla de humanismo y ciencia. La aportación al saber humano de Leonardo Da Vinci dio paso a nuevas vías de desarrollo impensables hasta ese momento. Los inventos y diseños de Leonardo demuestran que fue un pionero en muchas disciplinas.

Por todos sus diseños, conservados en sus notas y cuadernos, se le tiene hoy en día tanta estima, pues se le considera uno de los grandes antecesores de la tecnología moderna.

En la Exposición se puede apreciar a través de sus maquetas las caras de un genio adelantado a su tiempo. 

El busto de Leonardo Da Vinci está realizado en cerámica policromada en bronce cuyo original se encuentra en el Museo Da Vinci, en Vinci. Reproduce fielmente el vivo retrato del genio renacentista.

El Hombre de Vitruvio como símbolo y resumen del Humanismo es un famoso dibujo acompañado de notas anatómicas que Leonardo anotó sobre el año 1492 en uno de sus diarios y que está representado en la Exposición. En dicho dibujo realiza Leonardo un estudio anatómico en busca de la proporcionalidad del cuerpo humano como ideal de belleza. Sigue los estudios del arquitecto Vitruvio (Marcus Vitruvius Pollio) arquitecto de la Antigua Roma en el siglo I a.C. y del cual toma el dibujo su nombre. El Hombre de Vitrubio es uno de los iconos de la obra de Leonardo representando la proporción del hombre perfecto, en el que anhela convertirse todo ser humano. 

Representa una figura masculina desnuda en dos posiciones sobreimpresas de brazos y piernas inscritas en un círculo y un cuadrado. El pentagrama que forma el "Hombre de Vitrubio" representa la visión del ser humano como centro del Universo. El cuadrado es la base de lo clásico y la simetría son las bases grecolatinas de la arquitectura. La estrella de cinco puntas será el símbolo humanístico en el hombre de Vitrubio. El dibujo es considerado como un símbolo de la simetría básica del cuerpo humano y por extensión, del universo en su conjunto. 


La bicicleta de madera fue diseñada por Leonardo utilizando un modelo de cadena de transmisión que aún se usa hoy en día en las bicicletas actuales.

Sus trabajos como pionero aeronáutico comenzaron con sus estudios sobre los pájaros, pasando infinitas horas estudiando el vuelo de las aves, pues le fascinaba el deseo de inventar una máquina con la que el hombre pudiera volar. Sus biógrafos dicen, que como resultado de su continua observación de la Naturaleza, Leonardo se dedicaba a liberar pájaros de las jaulas cuando pasaba por los mercados.

Un paracaídas en madera y lona fue uno de sus primeros dibujos dentro del tema del «vuelo». Leonardo no llegó a probar el invento y no fue hasta 1797 cuando André Jacques Garnerin logró el primer salto en paracaídas atestiguado desde su globo, saltando sobre París, con miles de personas observándolo. 

Pero no debemos de olvidar que el primer nombre que intentó volar y que ha sido considerado como precursor de la aeronáutica fue el andalusí Ibn Firnas (Ronda, 810-Córdoba 887) novecientos años antes que lo hicieran los hermanos Montgolfier.

En el 852 Ibn Firnas intentó volar lanzándose desde el alminar de la mezquita de Córdoba con una enorme lona para amortiguar la caída. Se considera el creador del “primer paracaídas”.

En el 875, a los 65 años, Ibn Firnás se hizo confeccionar unas alas de madera recubiertas de tela de seda que había adornado con plumas de rapaces. Se lanzó desde una torre desplomándose sobre un valle, y aunque el aterrizaje fue malo (se fracturó las dos piernas), el vuelo fue globalmente un éxito: permaneció en el aire una decena de segundos. Fue ampliamente observado por una gran multitud. Sus intentos de vuelo marcaron los espíritus de la época e incluso a los de siglos posteriores.


El carro de combate provisto con guadañas giratorias o artillado, el helicóptero, la grúa con pluma, el barco de palas, la máquina voladora, las alas batientes como precedente de las alas delta, el anemómetro, el puente giratorio, la draga para limpiar los fondos de los canales, el puente de palos o el tanque son sólo una pincelada de los numerosos inventos del gran Leonardo que se desarrollarán siglos más tarde, lo que pone de relieve su gran creatividad.

Desde el Pabellón de Perú, en el Parque de María Luisa nos seguimos impregnando de los efluvios y reminiscencias de la Antigua Sevilla. La Universidad, el Palacio de San Telmo, los Jardines de Murillo, la Judería, el Callejón del Agua hasta llegar al Patio de Banderas, los Reales Alcázares junto a la Catedral... 



Desde el Puente de las Delicias paseamos por la calle Betis observados por el río Guadalquivir y la Torre del Oro como testigos de nuestra visita. Una placa nos recordó la casa natal de Ana Ruiz Hernández, madre de los poetas Manuel y Antonio Machado, cuyo recuerdo perdura en Sevilla como el olor a la hierbabuena y la albahaca.



La calle Betis desemboca en el Puente de Triana donde nuestra retina capta al instante la pintoresca "Capilla del Carmen", junto al Altozano, con marcada impronta neomudéjar, obra de Aníbal González.



Atravesamos el Puente de Triana para llegar a la céntrica calle Zaragoza donde degustamos un buen café en la taberna "El Alabardero", una casa palacio del siglo XIX en cuyo patio interior se encuentra una agradable cafetería en la que brilla con luz propia el grato sonido de un piano que estimuló nuestros frágiles tímpanos y al mismo tiempo refrescó la retina de nuestro recuerdo, al proyectarme de tiempos pretéritos aquélla gran película en blanco y negro 
"Casablanca" protagonizada por Humphrey Bogart e Ingrid Bergman cuando ésta le dijo al pianista "Tócala otra vez, Sam".

Desde la Casa de la Ciencia de Sevilla para el blog de mis culpas, a través de la Exposición "Los inventos de Leonardo" que nos han acercado a conocer un poco más una de las figura más polifacéticas de la historia.