Desde la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, orientamos nuestro sextante didáctico en busca del Archivo General de Indias de la capital hispalense para visitar la Exposición “El arte de preservar la memoria”.
En el Archivo General de Indias el visitante puede enterarse no solo de su origen, sino además, de observar abundantes documentos históricos como las Capitulaciones de Santa Fe, el Tratado de Tordesillas, las primeras palabras del quechúa, bustos de Hernán Cortés, cuadros desde Cristóbal Colón, Magallanes, Fray Bartolomé de las Casas, materiales relativos a la misión Keicho a Europa [1613] y diversos almirantes de la historia de España, hasta óleos de Isabel II y Fernando VII, inventarios, oficios y minutas de la Casa de Contratación, entre otras joyas de incalculable valor histórico.
La designación de Sevilla como puerto de la Carrera de Indias, hizo que el comercio internacional de la ciudad se incrementara, llegando comerciantes de distintos lugares de Europa que se especializaron en el comercio con América.
Pieza de artillería del galeón Nuestra Señora de Atocha [ubicado junto al patio interior del Archivo General de Indias]. Fundido en Sevilla en 1616. El galeón Nuestra Señora de Atocha zarpó desde el Puerto de La Habana en agosto de 1622. Navegaba junto con otros barcos formando un convoy y transportando gran parte de las riquezas que se destinaban al abastecimiento de la metrópoli: oro, plata, cobre o piedras preciosas. Un huracán provocó su hundimiento frente a la costa de Florida. Muchos objetos fueron recuperados en 1985, entre ellos este cañón.
La pieza, de bronce tiene unos 1.300 kilos de peso, 280 centímetros de longitud, un diámetro de base de 36 centímetros y 26 centímetros en la embocadura. El cañón, se asentaba en una cureña de madera.
El Archivo General de Indias custodia los documentos de las instituciones que, desde la España Peninsular, administraban los territorios ultramarinos. El Archivo es conocido por su vocación americana y asiática. Pero la documentación que contiene es, literalmente, el nexo y la comunicación entre el Viejo y el Nuevo Mundo. Junto con personas y mercancías, estos documentos viajaban a través del Océano.
Entre los siglos XV y XVI, otras potencias europeas tuvieron un notable impacto en Asia y América, en coalición o en competencia con España. Por eso, la presencia de Europa y de lo europeo en los fondos del Archivo General de Indias es mucho más relevante de lo que pudiera parecer. Esta exposición muestra la relación desde las perspectivas más variadas, pretendiendo dar cuenta de la importancia de lo europeo en América y, por tanto, de lo americano en Europa.
Muchos documentos del Archivo de Indias forman parte de la Memoria del Mundo que afectan a varias culturas y diversos espacios geográficos como testimonio del Patrimonio Mundial.
Un enorme mapa mundi de la época nos daba la bienvenida a la Exposición "El arte de preservar la memoria".
La Exposición nos invita a descubrir qué es un archivo, cómo y porqué se fundó en Sevilla, entre un largo etcétera.
En el Archivo General de Indias se encuentran documentos de distintos soportes:
- Pergaminos, fabricados con pieles de animales tratadas. Se utilizó antes de la llegada del papel.
- Papel de trapo. Realizado a partir de fibras textiles, como algodón y lino. Se utilizó en la Edad Media hasta el siglo XIX.
- Papel de pasta de madera que permitió su producción masiva y abaratar los costes. Se popularizó durante la Revolución industrial del siglo XIX.
En la planta superior del Archivo General de Indias se pueden observar muchos óleos de grandes almirantes de la Armada Española.
Retrato de Fray Bartolomé de las Casas
Protagonista junto a Ginés de Sepúlveda de la Controversia de Valladolid
Carlos V quedaría tan impresionado con los argumentos de Fray Bartolomé de las Casas que convocó para el 15 de agosto de 1550 la Junta en Valladolid compuesta por eminentes juristas y teólogos de la talla de Domingo de Soto o Melchor Cano, pertenecientes a la Escolástica e influidos por el dominico español Francisco de Vitoria. Carlos V le llevaría a plantearse incluso abandonar las Indias si se demostraba que la actuación a nivel moral de España era ilícita.
Pero el verdadero protagonismo correspondería a Fray Bartolomé de las Casas y a Ginés de Sepúlveda, que representaban tesis antagónicas y enfrentadas en la “Controversia de Valladolid”.
Sepúlveda como portavoz de los ricos encomenderos defendía el imperialismo tradicional, la de un pueblo dominador que ejerce la explotación sobre el dominado. Defendía incluso la guerra contra los indios para lograr su conversión forzosa al cristianismo con la finalidad de equiparar sus costumbres a las de las sociedades europeas mientras que Bartolomé de las Casas, defendía a ultranza a los pacíficos indios que de repente se vieron violentados por una jauría de codiciosos y sanguinarios encomenderos que veían en el indio una mano de obra esclava.
De las Casas sostenía que la única causa que justificaba la presencia española en América era la evangelización, tal como recogía el testamento de Isabel la Católica. Y dicha evangelización no podía sostenerse por la fuerza sino por medios pacíficos. Ampararse en la fe para conquistar a unos pueblos incultos tergiversaba el espíritu de la conquista. De las Casas ponía como contraargumento que ningún castigo podía aplicarse a los indios bajo la jurisdicción de la Iglesia y súbditos de la Corona. Los indios necesitaban una convivencia pacífica con los españoles bajo una importante labor evangelizadora.
Antiguo convento dominico de San Pablo y San Gregorio de Valladolid, que fuera fundado en 1276 por la esposa de Alfonso X, Doña Violante. Construido bajo el patronato del Cardenal Fray Juan de Torquemada.
En Valladolid se sometieron a discusión varias cuestiones:
- La legitimidad de la soberanía española.
- Si era lícito o no la guerra contra los indios.
- Y la naturaleza del indio.
Sepúlveda disertaba sobre la división natural entre los pueblos donde unos deben de obedecer a otros. Todo ello importado del pensamiento de Aristóteles, que justificaba la esclavitud. Los indios para Sepúlveda eran gentes bárbaras que se encontraban situados en un escalón inferior, lo que justificaba la dominación de un pueblo civilizado como España.
De las Casas contradecía los argumentos de Sepúlveda pensando que la interpretación de la doctrina aristotélica era errónea. En muchos aspectos los indios estaban más adelantados que los europeos como en medicina, astronomía o matemáticas.
Sepúlveda presentaba a los indios como caníbales que no conocían la rueda siendo causa de una guerra justa.
Siete meses duraría la controversia de Valladolid resultando vencedor Fray Bartolomé de las Casas como demuestra el documento legal “Las Leyes Nuevas”, que supondrá un giro radical en la política de España en el Nuevo Mundo.
Pero en la práctica se declarará una verdadera guerra entre la clase encomendera contra España porque las Leyes Nuevas limitaban los derechos de los encomenderos sobre los indios que podían trabajar en la encomienda libremente a cambio de un salario justo. Las Leyes Nuevas proclamaban la extinción de la Encomienda tras la muerte del encomendero, sin posibilidad alguna de sucesión de los herederos.
El dominico Francisco de Vitoria, creador de la Escuela de Salamanca, será el verdadero inspirador intelectual de la protección del indio americano, plasmado de una manera nítida en las Leyes de Indias. Sus lecciones magistrales serán los fundamentos del moderno Derecho Internacional y de los Derechos Humanos.
Los dominicos encabezados por Fray Bartolomé de las Casas sacudieron las conciencias de los encomenderos. En la controversia de Valladolid se habían enfrentado dos posturas antagónicas: el dominio natural de España representado por Ginés de Sepúlveda frente a la defensa a ultranza de los indios, representada por Fray Bartolomé de las Casas.
Bartolomé de las Casas para relevar a los indios de las penosas tareas impuestas por los españoles vería positivo importar negros africanos para tal fin, olvidando que éstos últimos también eran hijos de Dios.
La Controversia marcará de forma definitiva la política oficial de España y de la Corona hacia los indios. A partir de este momento, España considerará al indio como persona frágil, débil e indefenso que necesitaba la protección del Estado. Y esta protección se la brindaban las Leyes de Indias cuyas comunidades se salvarán de la extinción en América, muy al contrario de las regiones colonizadas por los británicos, donde las comunidades indias se llegarán a extinguir. Las nuevas Leyes de Indias erosionaban gravemente los derechos de los encomenderos.
Los legajos han sido la forma tradicional que se conservan los documentos. Los papeles están agrupados entre dos tapas y atados con cruz con una cinta de algodón [o baldique], bien apretados para que no se muevan y no quede resquicio por donde entrar la suciedad.
El Archivo General de Indias nace en 1785 nace con el objeto de reunir en un solo lugar los documentos referentes a Indias hasta entonces dispersos en Simancas (Valladolid), Madrid, Cádiz y Sevilla.
El Archivo General de Indias se creó por dos razones principales: la saturación del Archivo de Simancas, que desde el siglo XVI guardaba documentos de la monarquía, y el interés ilustrado en escribir una historia oficial de la presencia española en América, basada en documentos, como respuesta a críticas aparecidas en Europa hacia 1770.
Tratado de Tordesillas. Setúbal (Portugal). 5 de septiembre de 1494
El impulsor del proyecto fue José de Gálvez, Secretario de Indias, y el ejecutor del mismo fue el académico e historiador Juan Bautista Muñoz, Cosmógrafo mayor de Indias.
El Archivo custodia los fondos producidos por las instituciones creadas por la Administración española para el gobierno y administración de los territorios ultramarinos españoles: Consejo de Indias y Secretarías de Despacho, Casa de la Contratación y Consulados de Sevilla y Cádiz.
Asimismo, se conservan otros fondos de instituciones, e incluso de particulares, relacionados con las colonias españolas en América y Asia.
La escalera principal del Archivo General de Indias fue realizada en jaspe de color rojo, gris y negro por Lucas Cintora durante la adaptación del edificio como archivo en 1781.
En el rellano se puede observar el escudo de España con las columnas de Hércules
Origen la Casa Lonja de Mercaderes
En tiempos del Imperio español, la justicia ordinaria era considerada muy severa. La milicia buscaba amparo en los tribunales castrenses mientras que el clero lo buscaba en los tribunales eclesiásticos. Los que no formaban parte ni del ejército ni del clero buscaban el “derecho de asilo” en los templos en busca de protección.
Para delimitar la influencia entre la jurisdicción eclesiástica y la civil se colocaron a partir del año 1565 las cadenas que rodean a la Catedral de Sevilla “Derecho de Asilo”, que marcaba la frágil línea entre el territorio eclesiástico, de los que huían de la justicia civil. Las cadenas también tenían como “efecto colateral” impedir a las caballerías entraran en el templo.
Los mercaderes de Sevilla se reunían junto a las gradas de la Catedral. Cuando las inclemencias meteorológicas dañaban sus intereses, los mercaderes penetraban incluso con sus acémilas en el interior del templo sagrado olvidándose de que éstas aliviaban sus esfínteres proyectando sus abundantes micciones y defecaciones sobre territorio sagrado, lo que lógicamente molestaba al clero, quienes se quejaron amargamente al rey Felipe II por tan desagradables situaciones.
El rey encargó al arquitecto real Juan de Herrera la construcción de la Casa Lonja para que en su interior se reunieran los mercaderes. Comenzó a edificarse en 1583, siendo diferentes arquitectos los que intervinieron en su construcción. Por tanto, se podría decir que los sucesos que ocurrieron en la Catedral tuvieron como consecuencia la construcción de lo que hoy es el Archivo General de Indias.
El edificio de la Lonja se sitúa en un punto estratégico en la ciudad, entre la Catedral y el Alcázar, y cerca del río Guadalquivir. Se trata de un edificio diseñado por Juan de Herrera, arquitecto del Monasterio del Escorial. Felipe II ordenó el inicio de la obra en 1583.
Este edificio se levanta sobre planos del arquitecto Juan de Herrera, aunque las obras no concluyeron hasta 1646, interviniendo durante su ejecución otros prestigiosos arquitectos como Juan de Minjares, Alonso de Vandelvira y Miguel de Zumárraga.
La misión de la Lonja era albergar las actividades comerciales relacionadas con las Indias.
En 1784, Juan Bautista Muñoz y José de Gálvez eligen la Casa Lonja de Mercaderes de Sevilla como sede del Archivo General de Indias, tras descartar la ciudad de Cádiz para el nuevo proyecto ilustrado. Cádiz fue descartada debido a la falta de espacio de las habitaciones destinadas a Archivo, así como por el riesgo que había en la ciudad “expuesta a las fatalidades de la guerra”.
Las Ordenanzas del Archivo General de Indias fueron aprobadas en 1790 por Carlos IV.
Retrato de Carlos IV [1789]
Francisco de Goya y Lucientes
En la segunda mitad del siglo XVII, el puerto de Sevilla perdió calado por la acumulación de sedimentos en el río, justo cuando los barcos eran cada vez más grandes. Esto desplazó el comercio hacia Cádiz, quedando en la Sevilla de 1717 únicamente una Diputación de Comercio. El bello edificio renacentista iba quedándose sin utilidad, sus elegantes salas se fueron utilizadas como vivienda, incluso se conoce la existencia de un taller del propio Bartolomé Esteban Murillo.
Patio interior del Archivo de Indias
Es un edificio de estilo Renacentista Herreriano asentado sobre un podio de planta cuadrada, con un gran patio central también cuadrado cuyas esquinas están coronadas con veletas, al igual que sobre la cúpula.
Con dos pisos y un amplio patio central en forma cuadrada, combina ladrillos rojos y elementos de piedra. El estilo de Juan de Herrera (El Escorial) se percibe más en la planta baja.
Elevado sobre gradas y flanqueado por cadenas, el edificio posee planta cuadrangular y cuatro fachadas iguales que contienen dos alturas de galerías.
En el interior, las grandes bóvedas están ricamente decoradas con elementos vegetales y geométricos. El patio reproduce a menor escala el diseño de Herrera para el de los Evangelistas de El Escorial.
El Palacio de Carlos V, diseñado por Pedro Machuca en 1527 dentro de la Alhambra de Granada, es el ejemplo más icónico en la arquitectura española del Renacimiento que utiliza un círculo inscrito dentro de un cuadrado. Esta disposición geométrica representa la "cuadratura del círculo", un concepto simbólico y filosófico de la época.
En 1987 el Archivo General de Indias fue declarado Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Hoy contiene uno de los fondos americanistas más grandes del mundo, con más de nueve kilómetros de estanterías que atesoran más de cuarenta y tres mil legajos.
Busto de Hernán Cortés. Anónimo. Siglo XIX. Yeso dorado.
Vaciado del original, propiedad de los duques de Monteleone, descendientes de Cortés. Está esculpido por Manuel Tolsá (1757-1825) para el panteón de Hernán Cortés en el Hospital de Jesús (México, D.F.) donde actualmente descansan sus restos.
Retrato de Pedro de Alvarado
Tomás Povedano, Siglo XX. Óleo sobre lienzo
Alvarado fue un militar y explorador extremeño que participó con Hernán Cortés en la conquista de gran parte de América Central. En 1520, en ausencia de Cortés, que había ido al encuentro de Pánfilo de Narváez, Pedro de Alvarado había desatado la masacre del Templo Mayor que sirvió como “casus belli” en la guerra de los mexicas contra Cortés, al atacar Alvarado a cuatrocientos nobles mexicas que en ese momento estaban realizando una ofrenda religiosa, lo que ha sido considerado como la matanza del Templo Mayor, encendiendo la mecha de la rebelión que condujo a la Noche Triste [del 30 de junio al 1 de julio].
Cortés en su regreso, intentó calmar los ánimos y solicitó a Moctezuma II que se dirigiera a su pueblo para tranquilizarlo. El tlatoani se asomó a la azotea y sus seguidores entendieron la supuesta sumisión de su emperador con los españoles, con tan mala suerte para él, que una pedrada lo hirió mortalmente en la cabeza, lo que traerá graves consecuencias para la vida de los españoles. Muerto Moctezuma II el 29 de junio de 1520, los señores y sacerdotes eligieron a Cuitláhuac como tlatoani, más belicoso que su hermano.
Los españoles con Cortés a la cabeza decidieron huir en silencio la medianoche del 30 de junio de 1520, marchando por un puente de canoas en dirección a Tlacopan (Tacuba) sigilosamente, cuidando del relincho de los caballos. Una anciana mexica que había salido a tomar agua en un cántaro advirtió la huida de los españoles y avisó a los guerreros aztecas, comenzando a sonar el tambor de guerra mexica, viéndose los españoles rodeados. Hombres y caballos se ahogaron en las acequias y los indígenas aliados de Cortés fueron masacrados. De más de mil tlaxcaltecas aliados sobrevivieron apenas un centenar. La mitad de la tropa española quedó muerta o herida. Muchos españoles se ahogaron en el fondo del lago arrastrados por el peso del oro que llevaban consigo. Los españoles y tlaxcaltecas capturados fueron sacrificados. Cortés se detuvo en Popotla y se puso a llorar amargamente. Lo había perdido absolutamente todo. Había perdido sus sueños, la confianza ciega de sus hombres, a Moctezuma, y cuentan que tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no matar a Alvarado. Solo les quedaba sobrevivir. Se dice que casi la totalidad del expolio del tesoro de Moctezuma se perdió entre las aguas del lago.
En los sacrificios mexicas, un pedazo de corazón era reservado para ser comido por el sumo sacerdote, quien presuntamente adquiría el alma y el valor del guerrero sacrificado. El muslo se guardaba para que lo comiera el "tlatoani", para adquirir su fuerza física...
Los españoles continuaron en su huida hacia Otumba. Decenas de miles de aztecas cortaban la retirada a los españoles y tlaxcaltecas. Cortés dispuso una estrategia de carga directa hacia el comandante supremo mexica. Juan de Salamanca derriba a Cihuacoatl y toma su estandarte, produciendo pánico y desbandada en el ejército azteca al ver caer a su líder. El tlatoani Cuitláhuac murió de viruela.
La batalla de Otumba tuvo lugar el 7 de julio de 1520, en la que las fuerzas de Hernán Cortés mataron al líder del poderío mexica, Matlatzincatzin, dejando así el paso libre a Hernán Cortés para fortalecer su ejército en Tlaxcala y reagruparse. Pasará más de un año para que los españoles puedan conquistar Tenochtitlan.
El 13 agosto de 1521, cien mil tlaxcaltecas, texcocanos, cholultecas, huexotzncas, cempoaltecas y totonacas con la ayuda de unos pocos cientos de españoles derrotaron a los mexicas y los liberaron de su sanguinario yugo. Había caído su opresor sanguinario que sacaba sus corazones para ofrecérselos a sus dioses, al rey sol y de la guerra, Huitzilopochtli. Cortés había ayudado a derrumbar el Imperio más brutal que ha conocido América aprovechándose del odio de los pueblos indígenas contra la opresión de los mexicas.
Cortés proclamó a los cuatro rincones de Anáuac:
¡No más guerras, no más sacrificios, no más antropofagia!
¡El cristianismo había vencido al sanguinario dios mexica!
A petición de Cortés llegan desde Veracruz a Tenochtitlan, doce franciscanos liderados por fray Martín de Valencia, que llegan en mayo de 1524 a Veracruz con la misión de evangelizar a los pueblos indígenas.
¡Qué pensarían aquellos indígenas que idolatran a Cortés al verlo postrarse ante aquellos doce franciscanos descalzos! Si este hombre fuerte se postra ante estos hombres santos, es que todavía serán más fuertes que él, pensarían.
La mayor parte de los pueblos se declararon súbditos de la Corona española y del rey Carlos V, aceptando la cristianización, porque un cristiano no podía esclavizar a otro cristiano. Lentamente se irán incorporando a la cultura hispana y comienza el mestizaje.
Retrato de Cristóbal Colón
José García Ramos. Siglo XIX. Óleo sobre lienzo
Almirante y cartógrafo, fue el primer Gobernador General de las Indias, tras su incursión en América el 12 de octubre de 1492.
Retrato de Fernando de Magallanes
José María Chaves Ortiz. Siglo XIX. Óleo sobre lienzo
De origen portugués, fue naturalizado español y nombrado Capitán General de la Armada de la Especiería española. Llevó junto a Juan Sebastián Elcano la Primera Vuelta al Mundo.
Misión Keicho a Europa [1613]
Recuerdo en febrero de 2015 cuando atravesamos el río Guadalquivir para visitar Coria del Río donde se encuentra ubicado el monumento a Hasekura Tsunenaga (1571-1622), que fuera embajador del señor del feudo de Bojú [Date Masemure]. Todo ello, complementado con un artículo de la antigua revista Historia sobre el Bushido Código Samurái que adquirí en Librería Raimundo de Cádiz, que junto con los libros “El Código del Samurái: Bushido” de Inazo Nitobe y “Hagakure [a la sombra de las hojas] El camino del samurái” de Yamamoto Tsunetomo, me han facilitado los mimbres necesarios para realizar éste respetuoso artículo, que comparto con los amigos del blog de mis culpas.
La historia de Hasekura parte del año 1613, cuando zarpó del puerto japonés de Sendai en un galeón con destino a España. En su expedición iba acompañado del monje franciscano español Luis Sotelo y de un nutrido séquito de samuráis y comerciantes nipones; su objetivo era establecer relaciones políticas y comerciales con la corona española y solicitar su apoyo para, entre otras cosas, acrecentar el cristianismo en su país.
El 5 de octubre 1614 llegaba esta embajada nipona a las costas de Sanlúcar de Barrameda, pero para entonces ya habían cambiado mucho las cosas en su Cipango natal: la religión cristiana fue prohibida y proscrita en Japón justamente en el tiempo en el que ocurría su viaje; además, por las contradictorias noticias que llegaban a la Corte española desde Filipinas sobre la situación interna del Japón y sobre la problemática del cristianismo en ese país hicieron que fuese desestimada la ayuda material que se solicitaba.
Tras muchas vicisitudes la comitiva japonesa emprendió viaje de regreso a su país. Sin embargo un grupo de nipones samuráis decidió no atravesar nuevamente los grandes océanos y establecerse definitivamente en España, y en concreto en Coria del Río. Fruto de aquella expedición es hoy el legado genealógico y cultural excepcional que queda en la localidad, reflejado entre otras cosas en la existencia y profusión del apellido "Japón" entre muchos de sus vecinos.
A pesar de la importancia de aquella expedición para su propia historia nacional, los japoneses no tuvieron constancia de ello hasta el año 1989, cuando con motivo de la conmemoración del nacimiento de Sendai [capital de la prefectura de Miyagi] como ciudad se iniciaron nuevas investigaciones sobre sus orígenes apareciendo unos escritos donde se mencionaba al fiel samurái Hasekura Tsunenaga y su gran labor dirigiendo la expedición "Keicho". A partir de ahí la ciudad de Sendai y Coria del Río formalizaron su hermanamiento en 1991, sellándolo con la instalación de una estatua del samurái Tsunenaga en el parque Carlos de Mesa, en la margen derecha del río Guadalquivir.
Capitulaciones de Santa Fe
Los documentos más antiguos que se conservan en el Archivo General de Indias son los colombinos. En especial, las Capitulaciones de Santa Fe, que se firmaron entre Colón y los Reyes Católicos el 17 de abril de 1492. Este documento está calificado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. España tiene once documentos con esta calificación, de los cuales cuatro están en el Archivo General de Indias (los de la embajada japonesa que visitó a Felipe III y unos vocabularios del siglo XVIII de lenguas indígenas).
Visitando el Archivo General de Indias, el visitante puede hacerse una remota idea del trasiego de la flota de las Indias en aquellos tiempos pretéritos, entre navíos, carabelas, galeones y galeras subiendo el río Guadalquivir cargado de riquezas provenientes de la conquista. Cientos de miles de documentos permanecen archivados en este histórico y emblemático lugar para documentación de los historiadores e investigadores.
La llegada al Nuevo Mundo hace de Sevilla el centro el tráfico comercial entre ambas orillas de la mar océana. Los mercaderes se organizan en torno al Consulado de Cargadores de Indias, para que tales negocios sean bien regidos y ordenados, levantándose la Casa de Contratación para los contratos.
La Casa de la Contratación no sólo tiene a cargo el gobierno del comercio y la navegación con las tierras allende los mares. También cumplía un destacado papel en la ciencia y el saber, pues enseñaba a los pilotos su oficio, la confección de cartas náuticas y mapas que recogen las islas y tierra firme del Nuevo Mundo.
Terminada nuestra visita al Archivo General de Indias dirigimos nuestra mirada hacia la Catedral de Sevilla para visitar el Mausoleo de Colón y la tumba de Justino de Neve, el impulsor del Hospital de los Venerables, cuya tumba se encuentra junto a la de Hernando de Colón, hijo de Cristóbal Colón [en el trascoro]. Aunque eso formará parte de otra interesante historia.
Terminada nuestra visita al Archivo General de Indias, se acercaba la hora del buen yantar en Casa Regina, del Grupo Catalina, en las Setas, donde tuvimos la ocasión de degustar un buen arroz con costilla, ensaladilla de langostino, montaditos de calamares y tortilla con lonchas de jamón, maridado todo con un buen vino Petit Pittacum del Bierzo D.O. De postre, nos esperaba un helado con una torrija acompañado de un café, acompañado de un chupito de pacharán como bebida digestiva.
Desde el Archivo General de Indias, donde la historia se rezume entre los poros de sus legajos y pergaminos, en forma de legado cultural, en compañía de nuestros amigos Manuel, Jesús, Francisco Javier y Antonio, para el blog de mis culpas…
Enlaces interesantes
Elio Antonio de Nebrija, en el V Centenario de su muerte
El legado de Cisneros [el Cardenal Eterno]
La primera vuelta al mundo «Primus circumdedisti me»
Desde la monumental Zamora hasta Valladolid de Miguel Delibes
Visita a la antigua Fábrica de Tabacos [Universidad de Sevilla]
Visita a la Casa de Pilatos de Sevilla
La Semana Santa de mi pueblo "una mirada retrospectiva en la memoria colectiva de nuestra tierra"
El Cristo de las Mieles, una de las leyendas más hermosas de Sevilla
Don Aníbal González, una vida al servicio de la arquitectura
No hay comentarios:
Publicar un comentario