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jueves, 26 de junio de 2014

El camino inglés -entre Ronda y Gibraltar-



“…el cuadro más pintoresco una banda de arrieros atravesando por el paso de una montaña: primero se oyen los campanilleros, que turban con su monótono sonido el silencio de la elevada cumbre…”

Washington Irwing

Los bellos paisajes abruptos de la Serranía de Ronda y Grazalema se proyectan en nuestra imaginación en busca de la convulsa Andalucía de los siglos XVIII y XIX, donde existió una peculiar ruta denominada “el camino inglés” que transitaba entre Gibraltar y Ronda a través de Castellar de la Frontera, Jimena de la Frontera, Gaucín -Sair Guazan-, Benarrabá -de los Banu Rabbah-, Algatocín -de Al-Atusiyin-, Benalauría -de Ben al Auria-, Benadalid -de Ben-Addalid-, Atajate hasta llegar a la entrada de la antigua Ronda musulmana por la Puerta de Almocábar del árabe "Al-maqabir" por encontrarse cerca del antiguo cementerio musulmán. 

Pueblos de origen andalusí que parecen manchas de leche derramada a lo largo de la serranía bajo el encantador laberinto de sus calles entre cuestas angostas y empinadas en busca de la protección de su alcazaba.

Semanario gráfico español

Callejuelas con casas a dos aguas que aún mantienen sus fachadas encaladas, tejadas con tejas árabes, patios con pozos, aljibes, alminares junto a las antiguas mezquitas, sobre las que se construyeron iglesias cristianas.



Dicha ruta fue considerada por los viajeros románticos de la época como una de las rutas históricas y literarias más hermosas e importantes de Europa. En tiempos pretéritos formó parte de una de las dos rutas de los almorávides y almohades como arterias importantes en las comunicaciones que desembocaban en la antigua Ronda musulmana para llegar a través de Antequera y Alhama a la antigua Elvira denominada la “Damasco de Occidente”–Garnatha-. 




La escarpada topografía de Ronda y su comarca ha sido convertida por los viajeros románticos en aventuras y bellas estampas pintorescas. Durante el siglo XVIII, España ofrecía un importante atractivo para la entrada masiva de mercancías a través de Gibraltar, al haber sido destrozado el país por la Guerra de la Independencia.


En 1830 existía un trayecto en diligencia desde Madrid con destino a Gibraltar que pasando por Despeñaperros transitaba por Écija, Osuna, Ronda y Algeciras. Las partías de bandoleros se dividían el territorio para no entrar en conflictos unos con otros.

Personajes que la literatura popular convirtió de alguna manera en mitos como los bandoleros, contrabandistas, arrieros con sus faltriqueras, albardas, alforjas y mantas acompañados de las tradicionales reatas de mulas y recuas de borricos cargadas de fardos con productos que escaseaban en la Península como el tabaco, café, azúcar y telas -que no pagaban impuestos- atravesando peligrosos desfiladeros entre ríscos y senderos.

Ante los peligros de ser asaltados los arrieros con sus fardos en la ruta en cualquier momento por bandoleros, vagabundos o ladrones era costumbre para defenderse, de unirse para buscar protección armados de trabuco, pistolas y navajas sin olvidar la bota de cuero con vino y agua pendiente de su arzón, la manta en la tierra junto a las albardas que le servían como almohada bajo la noche estrellada.



Ronda romántica 2014


Etimológicamente el término arriero viene de arrear, persona que trajina con bestias de carga de un lugar a otro. Existe un refrán popular que dice, ¡arrieros somos y en el camino nos encontraremos!. 

Pueblos con esencias moriscas por sus cuatro costados con efluvios serranos que impregnan nuestros sentidos. 




Atajate debido a su situación estratégica entre Ronda y Gaucín jugó un papel muy importante en las luchas entre moros y cristianos. Durante la Guerra de la Independencia, el pueblo fue destruido por las tropas napoleónicas convirtiéndose estas sierras abruptas en refugio de bandoleros que asaltaban los caminos para hacer acopio de provisiones. En Atajate comenzaba una extensa red de senderos que conectaban con los pueblos de la serranía. Estos parajes sirvieron de refugio a las numerosas partidas de bandoleros y contrabandistas que proliferaron durante el siglo XVIII y XIX. Terminada la Guerra de la Independencia, Fernando VII mandó a los migueletes para erradicar el bandolerismo. Posteriormente el telégrafo y el ferrocarril y la guardia civil fueron diezmando las partidas de bandoleros hasta su total extinción. Es digno de destacar los abrevaderos y lavaderos públicos que aún existen en esta zona como importante espacio de socialización entre vecinos y transeúntes, donde no es difícil pensar que los arrieros con sus reatas de bestias cargadas calmaban la sed mientras las mujeres hacían la colada.


Vista del Peñón de Gibraltar al fondo, desde Gaucín


Gaucín estaba situado en el ecuador de la ruta. Allí paraban las diligencias para pernoctar y proseguir a la jornada siguiente- antigua Sair Guazan “la roca fuerte” de los andalusíes, apiñada al pie del desafiante castillo del Águila, -donde encontró la  muerte de Guzmán “El Bueno” en su asedio el 17 de septiembre de 1309 en poder de los musulmanes. Desde el castillo se puede apreciar con buen tiempo una vista impresionante del Peñón de Gibraltar, el Mar Mediterráneo y la costa africana.


Castillo de Jimena de la Frontera

Descendiendo desde Gaucín atravesamos el Parque Natural de los Alcornocales –el más extenso bosque de alcornoques de España con una biodiversidad de flora y fauna muy elevada- y uno de los pueblos que la conforman es Jimena de la Frontera (Xemina musulmana) ubicado en tierra de antiguas fronteras entre la banda morisca y la cristiana donde podemos apreciar el castillo nazarí que pasó a manos cristianas en 1456 y que también formó parte del camino inglés. Otro pueblo ubicado en el Parque Natural de los Alcornocales es Castellar de la Frontera con su magnífico conjunto arquitectónico medieval que apenas ha cambiado desde la Edad Media pudiéndose observar una vista inmensa de África, el Mar Mediterráneo, El Estrecho de Gebel al-Tarik junto a la Bahía.



Su nombre aparece por primera vez en el año 914, cuando aparece su nombre entre las localidades rebeldes de Umar Ibn Hafsun y posteriormente sirvió como guarnición de los  almorávides y almohades al estar la ruta para convertirse desde mediados del siglo XIII en fortaleza en primera línea de antiguas tierras de fronteras del Reino de Granada hasta que en 1408 fue asaltada por las tropas cristianas siendo reconquistada definitivamente en 1434 por Juan de Saavedra.

San Roque, fundada en 1704 por los españoles expulsados después de la invasión británica de Gibraltar para introducir ciudadanos del imperio británico como hindúes, malteses…


Isidro García y la mula Molinera

Y como fin de trayecto del camino inglés, la antigua Gebel al Tarik "Gibraltar" situada geoestratégicamente en la angostura que lleva su nombre -antigua Gebel al Tarik- y que ha sido un referente importante en el cruce de culturas con el Mare Nostrum como fiel testigo de las páginas de nuestra historia y legado de nuestra cultura. 

En el escudo de la ciudad aparece una llave de oro que simboliza la importancia de la fortaleza del Peñón –una roca de 426 metros de altura-. 

“La retina de la historia nos dice que en el año 1700 muere el rey Carlos II el Hechizado, -hijo de Felipe IV -sin dejar descendencia. La corona española apoya a Felipe de Anjou, futuro Felipe V y al poco tiempo estallaría la Guerra de Sucesión española.

El 4 de agosto de 1704, una flota anglo-holandesa bajo el mando del almirante Rooke tomó la ciudad de Gibraltar desprotegida en nombre del archiduque Carlos de Austria pretendiente al trono español durante la Guerra de Sucesión”.



…Dejamos atrás el camino inglés para encontrarnos con la ruta del “oro rojo” pero eso forma parte de otra interesante historia.

Desde la antigua Gebel al-Tarik como origen del camino inglés para el Blog de mis culpas...



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domingo, 14 de octubre de 2012

Ruta de los Almorávides y Almohades en el Bajo Genal



 Ya llora al ver sus vergeles
y al ver sus vegas lozanas
ya marchitas,
y que afean los infieles,
con cruces y con campanas,
las mezquitas.

Abul Beka, poeta rondeño del siglo XIII


El pasado 12 de octubre, fiesta de la Hispanidad, visitamos la ruta de los Almorávides y Almohades en el Bajo Genal, dentro del legado andalusí. Situado en la Serranía de Ronda, está formado por los municipios Atajate, Benadalid, Benalauria, Algatocín, Benarrabá, Gaucín, Jubrique y Genalguacil. 

Puente Nuevo de Ronda
Hicimos un alto en Ronda para desentumecer un poco las articulaciones, visitando el puente Nuevo que impresiona por su profundo Tajo con el río Guadalevín por testigo. Más tarde visitamos el alminar de San Sebastián y la puerta de Almocábar amurallada por los musulmanes con su alcázar y barbacana que nos retrotrae al esplendor de la antigua Al Andalus.

Grafía árabe de Al-Andalus
Se me viene a la memoria la memorable frase de Federico García Lorca cuando manifestó el 10 de junio de 1936 sobre la "Toma de Granada" en 1492 por los Reyes Católicos que se perdieron una civilización admirable, una poesía, una astronomía, una arquitectura y una delicadeza única en el mundo, para dar paso a una ciudad pobre…”

¡Que altura de miras tan elevada! 

Impresionante vista desde el castillo de Gaucín donde se observa al fondo el Peñón de Gibraltar y África
La Ruta de los Almorávides y Almohades evoca la profunda relación existente entre la antigua Al-Ándalus (árabe الأندلس), territorio de la Península Ibérica bajo poder musulmán entre el año 711 y 1492 y los pueblos del norte de África separados por el estrecho de Gibraltar جبل طارق (Yabal Tāriq, Monte de Táriq), situado geoestratégicamente en la angostura que lleva su nombre y ha sido un referente importante en el cruce de culturas. 

Castillo del Águila en Gaucín, donde murió Guzmán el Bueno en su asedio el 17 de septiembre de 1309 en poder de los musulmanes
Existieron rutas importantes en Al-Andalus como la ruta del Califato, la ruta de los Nazaríes, la ruta de los Almorávides y Almohades ó la ruta de las Alpujarras entre otras- pero a partir del siglo XI -en que desaparece el Califato de Córdoba- todas confluían en Granada hasta su eclipse en 1492. 

Puerta de Almocábar. Entrada a la Ronda musulmana
Dentro de las rutas de los Almorávides y Almohades, existían varias rutas. Una transitaba desde Cádiz hasta Arcos, Grazalema, Zahara de la Sierra, Olvera y Setenil de las Bodegas hasta el corazón de Ronda para proseguir hasta el reino nazarí de Granada, ensalzada como la “Damasco de Occidente”. La otra ruta nos lleva desde Tarifa y Algeciras –a la que se unía Medina Sidonia- y nos lleva hasta Gaucín, Algatocín, Atajate y Ronda para proseguir hasta la antigua Elvira –Granada-.

Pueblos con esencias árabes por sus cuatro costados con efluvios a serranía que impregnan nuestros sentidos y que la retina de nuestro recuerdo tardará mucho tiempo en diluir.

Visitamos Atajate donde comenzaban una extensa red de senderos que nos ofrece la posibilidad de recorrer los antiguos caminos que hacían posible la comunicación de todos los pueblos de la serranía. 
Atajate
Atajate jugó un papel muy importante en las luchas entre moros y cristianos debido su situación estratégica entre Ronda y Gaucín, donde murió Guzmán el Bueno en el asedio al castillo del Águila el 17 de septiembre de 1309 que estaba en poder de los musulmanes. Durante la Guerra de la Independencia, el pueblo fue destruido por las tropas napoleónicas convirtiéndose estas sierras abruptas en refugio de bandoleros que asaltaban los caminos para hacer acopio de provisiones. 

Castillo del Águila en Gaucín
Es digno de destacar los abrevaderos y lavaderos públicos en Atajate como importante espacio de socialización entre vecinos y transeúntes, ya desaparecido donde los arrieros calmaban la sed de sus bestias mientras las mujeres hacían la colada. Jubrique, pueblo con esencia morisca donde existen abundantes nogales, almendros, castaños, pinos etcétera. Al día siguiente visitamos la fortaleza de Gaucín desde donde se divisa perfectamente el peñón de Gibraltar y Ceuta en la lejanía. Más tarde visitamos Algatocín, Alpandeire, Júzcar, etc… 

Espadaña de la ciudadela del Castillo de Gaucín
Todo un reguero de villas ligadas a un inmenso patrimonio natural por su gran número de espacios protegidos que han marcado a lo largo de la historia una huella en la fisonomía de los futuros pueblos y ciudades donde los almorávides y almohades como antiguos pobladores las dotaron de extensas murallas, alcazabas, antiguas mezquitas con sus minaretes o alminares, puentes, torreones y atalayas en tierras de fronteras donde las montañas y riscos eran imponentes testigos que acompañaban a los viajeros por el encantador laberinto de cuestas empinadas donde da la impresión de que las casas son manchas de leche en la serranía que aún mantienen sus fachadas encaladas con las ventanas cerradas por hierros de forja, tejados de teja rojiza, patios con pozos, etc…

En Atajate, un alto en el camino
Estas rutas pertenecieron a una civilización que fue una encrucijada de conocimientos y de tolerancia donde convivieron las tres culturas: musulmanes, judíos y mozárabes, lo que irradió un magnífico legado en una tierra de encuentros, desencuentros y fronteras. Para los árabes, el agua era un "bien divino" y el principio de la vida. Por tanto, transformaron el territorio de Al-Andalus desde su llegada hasta el siglo XV gracias a su gran cultura sobre los recursos hídricos que potenciaron construyendo las azudas (del árabe as-sudd, presa) y los molinos con sus ruedas hidráulica o sigalla, para elevar el agua del río con sus cagilones y encauzarla a una acequia destinada a riegos y fuentes, norias, aceñas o molinos harineros de agua, albercas, aljibes, alcorques o agujeros alrededor de los árboles para almacenar el agua de riego, los azarbes que eran acequias que transportaban las aguas sobrantes del regadío para devolverlas al río. En terrenos abruptos como la sierra utilizaban el cultivo en terrazas. En la agricultura, los árabes revolucionaron las tareas del campo con nuevos métodos de cultivo, injertos, etc… Las huertas brillaron con luz propia con nuevas hortalizas como la berenjena, la alcachofa, la endivia, el espárrago. Nuevas frutas como la granada, el melón, la cidra y los albaricoques. Los árabes introdujeron la palmera ya que la única palmera autóctona de Europa era el palmito. En urbanismo, la medina era el núcleo urbano, el zoco lugar de encuentro, la mezquita lugar de oración con su madraza para realizar estudios. Es digno de resaltar la higiene pública en su época ya que en las viviendas existía un aseo y alcantarillado al mismo tiempo que alumbrado en los siglos IX y X con baños públicos. También es digno de destacar la artesanía que hunde sus raíces en tiempos muy pretéritos destacando una notable diversidad en la alfarería, forjas, albardonería, talabartería y un largo etcétera. Legado cultural que ha sido transmitido desde los antiguos gremios hasta nuestros días.

Desde Jubrique. Al fondo Algatocín y Benarrabá
P.D. Los Reyes Católicos acordaron con los moriscos en la entrega de Granada poder mantener su lengua, religión y costumbres, pero a partir de 1499 encomiendan al Cardenal Cisneros la tarea de convertirlos con más dureza y represión quemando sus coranes en la hoguera, por lo cual se violaron los compromisos firmados. Muchos mudéjares se vieron engañados y desolados, lo que dio lugar a la Rebelión de las Alpujarras y Ronda. Los católicos respondieron con una fuerte represión militar dictando la Pragmática de 14 de febrero de 1502 que ordenaba la conversión o expulsión de los musulmanes. En 1566, Felipe II prohibió, el uso de la lengua árabe, de trajes y ceremonias de origen musulmán. Al tratar de aplicarse este decreto, se produjo la rebelión de las Alpujarras (1568-1571), bajo el mando de Abén Humeya. Finalmente, Felipe III decretó la expulsión de los moriscos en 1609, con lo que muchos musulmanes se vieron desolados por tan cruel medida, lo que afectó negativamente a las huertas de Andalucía, Murcia, Extremadura, Aragón y Levante perdiendo entre 300.000 y 500.000 personas paralizando la agricultura durante generaciones, lo que contribuyó a despoblar enormes zonas del territorio.

Desde la ruta de los Almorávides y Almohades para el Blog de Antonio Cuevas

 
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