Estatua de Ceres, diosa de la agricultura y la fertilidad,
de cuyo término proviene cereal y "cerevisiae" en referencia a ella.
Casa de Pilatos (Sevilla)
“Bendice, señor, esta criatura de cerveza, que te has dignado a producir con el mejor grano. Que sea un remedio saludable para el género humano y concede por la invocación de tu Santo Nombre que quien beba de ella pueda obtener la salud del cuerpo y la paz del alma. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.”
Rituale Romanum (Benedictio cervisial)
Dicen algunos fieles de la diosa romana de la agricultura, de las cosechas y de la fertilidad de la tierra "Cerevisiae" que la cerveza es una prueba de que Dios quiere vernos felices ["Beer is proof that God loves us and wants us to be happy"], al ser un remedio saludable para el cuerpo y la paz del alma.
¡Doy fe de ello!
Haciendo una breve historia, el término cerveza procede del latín "cervicia o cerevisia", en referencia a Ceres, diosa de la agricultura. Es una bebida muy antigua elaborada ya en la civilización Sumeria y en Mesopotamia desde el 6.000 a.C., y que posteriormente pasó a ser elaborada por los egipcios que recogieron sabiamente los métodos de estas civilizaciones ancestrales sentando las bases para la futura cerveza considerada como alimento por su poder calórico y alimenticio.
La antigua Roma importó estas recetas para Occidente y durante la Edad Media serán los monasterios quienes se encargarán de perfeccionar las recetas que habían arribado a Europa.
El Código de Hammurabi es considerado como uno de los conjuntos de leyes más antiguos del mundo [282 leyes dividida en capítulos] siendo escrito por el rey de Babilonia en torno al 1750 a.C. Es sin duda alguna, un legado de una riqueza increíble por su enorme importancia histórica.
Hammurabi fue el primer soberano que decidió convertir las reglas que, hasta entonces, se transmitían oralmente, en un verdadero código de leyes que se vertebran en torno a la denominada "Ley del Talión", similar al proverbio: ¡Ojo por ojo y diente por diente!, un castigo equivalente al daño causado.
En el siglo XVIII a.C. ya lo tenían muy claro en Mesopotamia con respecto a la adulteración de la cerveza y el vino. El Código de Hammurabi no se olvidó de proteger a los bebedores de cerveza, pues una de sus leyes mandaba ejecutar (por inmersión) «a la tabernera que rebaje la calidad de la bebida».
"In Ictu Oculi ", en un abrir y cerrar de ojos. Juan de Valdés Leal [1671-1672]
Exposición "Arte y Misericordia. La Santa Caridad de Sevilla"
Museo de Bellas Artes de Sevilla
Cuando se observan en Sevilla los cuadros de Valdés Leal "Finis Gloriae Mundi" o "In Ictu Oculi ", en un abrir y cerrar de ojos, en la Santa Caridad de Sevilla", o el paso de Semana Santa "La Canina", con su enorme carga simbólica que nos muestra la vida efímera frente a lo inexorable de la muerte, siendo razonable pensar que también es necesario vivir, lo que nos hace recordar una popular canción de nuestra tierra:
¡Vive la vida hoy
que mañana te vas a morir,
y si te vas de este mundo.
tararí, tararí que te vi!
Hoy gracias a la pasteurización se ha logrado garantizar la calidad biológica de la cerveza sin alterar la composición del producto, lo que ha hecho aumentar su consumo exponencialmente.
En el siglo XVI un grupo de monjes paulinos de la Orden de los Mínimos provenientes del norte de Italia se asentaron en Múnich, recibiendo el nombre de Paulaner. Éstos monjes llegaron a crear su propia cerveza.
En aquellos tiempos durante la Cuaresma no se podía comer sólido, así que en 1516 los monjes paulinos crearon un pan líquido en honor de su fundador San Francisco de Paula [máxima austeridad y penitencia] como sustituto del pan que no rompía el ayuno de tan señalada fecha religiosa. Los monjes paulinos bautizaron aquel bendito líquido con el nombre de “Salvatore”.
La Orden Paulaner de los Mínimos fue fundada por San Francisco de Paula en el siglo XV
Bajo la Ley de la Pureza Alemana promulgada el 23 de abril de 1516 por Guillermo IV de Baviera, lo que no se bebían los monjes paulinos, se lo daban a los pobres o lo vendían en la taberna del monasterio.
Aquel hecho molestó tanto a los fabricantes de cerveza de la época [los monasterios no pagaban impuestos] que elevaron una queja a la autoridad pública de Múnich el 24 de febrero de 1634, quedando aquella fecha considerada como de la fundación de la cerveza Paulaner.
Era la primera vez que aparecía un escrito que documentaba su existencia
Existe una leyenda que hunde sus raíces en ese mismo año, y que nos dice que el Papa Urbano VIII dio su aprobación a los monjes paulinos ya que no perturbaba el ayuno de los religiosos. Es natural que comenzaran a formarse grandes filas de pobres a las puertas del monasterio para recibir su dosis diaria de cerveza como sustento.
- En 1773 el hermano Barnabás [Bernabé], maestro cervecero del monasterio, se convirtió en el personaje más famoso de Baviera.
- En 1780 los monjes empiezan a dispensar cerveza sin restricciones.
- En 1808 la elaboración de la cerveza deja de ser religiosa y se convierte en laica.
La primera cerveza que Paulaner comercializó fue la “Paulaner Salvator” o del Santo Padre, la madre de las cervezas fuertes de Baviera.
La escena de la etiqueta Paulaner Salvator representa al "Hermano Bernabé" (Valentin Stephan Still), el maestro cervecero que perfeccionó la receta de la Paulaner Salvator, presentando su creación a la nobleza, una tradición que comenzó en 1651.
Durante la Segunda Guerra Mundial fueron destruidas por los aliados las fábricas Paulaner en Munich, siendo reconstruidas hacia 1950-1951.
Como curiosidad cabe destacar que de los ocho millones de litros de cerveza que se dispensan en el Festival de la Cerveza de Múnich “Oktoberfest”, tres millones de litros pertenecen a “Paulaner”, que exportó en 2016 un millón de Hectólitros. Ochenta países son testigos de su legado.
Es una tradición arraigada que en el acto oficial de inauguración de la Oktoberfest en Múnich, Baviera, el alcalde sea el encargado de abrir el primer barril de cerveza sobre las 12:00 del mediodía. Ningún ciudadano o visitante puede beber cerveza en las carpas del Oktoberfest hasta que se realice la ceremonia del primer barril.
¡No olvidar que se paga en efectivo!
El Oktoberfest se originó el 12 de octubre de 1810 en Múnich, Baviera, para celebrar la boda del príncipe heredero Luis (más tarde Luis I de Baviera) con la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen. La fiesta duró cinco días, con carreras de caballos en el Prado de Teresa o Theresienwiese. Tuvo tanto éxito que el príncipe Luís manifestó: "Esto hay que repetirlo". Y la fiesta se repetirá anualmente hasta nuestros días brillando con luz propia la cerveza.
..¡Buena cerveza! ¡Saquen un nuevo barril!
¡Buena cerveza! ¿Qué más se puede pedir?
Que nos traigan otra ronda
para beber y consumir.
"Polca de la Cerveza"
Jaromír Vejvoda [1927]
La cerveza Paulaner Salvator [doble bock/doble malta "macho cabrío por su fuerza"] tiene 7,9º de alcohol siendo muy nutritiva, fuerte y espesa. De color ámbar, olor intenso y frutal, es una cerveza con carácter siempre fiel a sus raíces que rinde homenaje a la tradición. Con ingredientes de la máxima calidad, aromas a malta y pan tostado con aroma a chocolate, se encuentra bien lupulada, siendo fácil de tomar y agradable a la vista. En la etiqueta aparece un monje dando una cerveza Paulaner a un noble.
Dicen que la Paulaner Salvator (tostada doble bock) cuenta con «la malta más fina de Múnich» con una «robusta corona de espuma».
Aunque es una cerveza cara se aconseja disfrutarla en tragos cortos y darse el gusto en las grandes ocasiones, porque detrás de cada sorbo de una cerveza Paulaner Salvator, existe siempre una carga de historia.
“Cuanto sabor existe en un tercio de cerveza Paulaner Salvator. Con razón, la gente humilde y sin recursos de la época de su fundación se agolpaba en las puertas del monasterio para recibir su dosis diaria de aquel líquido tan salvador en forma de pan líquido”.
No rompía el ayuno, facilitaba salud del cuerpo y proporcionaba paz para el alma.
¡Puede haber algo más sublime!
Quiero terminar estas humildes letrillas degustando una cerveza Paulaner como "fiel paulino", ya que esta cerveza fue considerada verdadero pan bendito para la Cuaresma.
Los alemanes brindan mirando a los ojos
“Prost!” [Salud]
P.D. En la Europa medieval, la cerveza estaba muy relacionada con los monjes y sus abadías o monasterios. El consumo de cerveza salvó innumerables vidas de enfermedades como la peste y el cólera, ya que el proceso de elaboración implicaba hervir el agua, eliminando bacterias patógenas presentes en fuentes contaminadas como los ríos y pozos. Era más seguro beber cerveza que agua.
- El obispo franco San Arnulfo de Metz (c.582-640) es reconocido históricamente como el santo patrón de la cerveza y de los cerveceros, por salvar a su comunidad de enfermedades al promover el consumo de cerveza en lugar de agua contaminada durante la peste, convirtiéndose en un símbolo de la seguridad sanitaria y la tradición cervecera.
- Hildegarda de Bingen (1098-1179), abadesa benedictina de Rupertsberg, Alemania, introdujo el lúpulo y su agradable toque amargo en la ecuación de la cerveza. Su descubrimiento ayudó a evitar el consumo de agua insalubre. Es considerada la "santa patrona de la cerveza". No cabe duda de que Hildegarda fue una verdadera santa. El Papa Benedicto XVI la beatificó en 2012.
- Carlos V creó la primera fábrica de cerveza en el Monasterio de Yuste en 1557.
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