Mostrando entradas con la etiqueta Churriana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Churriana. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Rastreando las huellas de Brenan, entre Yegen y Churriana


“Hay que olvidar los odios pero hay que acordarse de los hechos 
para evitar caer en los mismos errores históricos”.

Gerald Brenan



Nunca pensé que cuando leyera al Sur de Granada de Gerald Brenan se iba a estimular tanto mi apetito viajero por el último reducto morisco de la Península Ibérica en tiempos pretéritos. Al sur de Granada pertenece a esa literatura cargada de frescura y sencillez que permite al lector viajar tan sólo con la imaginación para poder reencontrarse con las Alpujarras de Aben Humeya o Gerald Brenan.




El viaje a la Alpujarra de Brenan con la Sierra de Lújar y de la Contraviesa como testigo de nuestra visita, trajo como “efecto colateral” tener la oportunidad de releer de nuevo los libros de este admirable escritor del siglo XX, el cual disecciona y desmenuza como pocos aquella España anterior a 1936 que da origen a la trágica Guerra Civil española que aún en el siglo XXI sigue polarizando sentimientos.




Una mirada retrospectiva de la historia nos recuerda que Yegen fue inmortalizada por el hispanista Gerald Brenan en su libro “Al Sur de Granada”. Allí fija su residencia entre 1920 y 1934 divulgando las costumbres y tradiciones de la Alpujarra, universalmente famosas.


Humilde escritorio de Brenan, en Yegen

A finales de 1919 llega Brenan con dos mil libros como única compañía y alquila una casa en el barrio de Arriba, convertida en la actualidad en fonda-museo, para reencontrarse consigo mismo, después de haber experimentado la rígida y hermética vida inglesa y haber participado en la I Guerra Mundial. 

Gerald Brenan escribe en Yegen sus impresiones y vivencias que plasmará posteriormente hacia 1953, en uno de sus libros más significativos “Al sur de Granada” que se publicará en 1957 en lengua inglesa. Una mezcla de historia y etnología, ideal para aquéllos que quieran iniciarse en el campo de la antropología.


Es posible que Brenan se aprovechara de su intelectualidad al enamorarse de una adolescente sin recursos llamada Juliana, con la que tuvo una hija -Helena- que enviará a Inglaterra para su formación. En tiempos pretéritos, los pueblos y aldeas de la España profunda permanecían bajo una economía subdesarrollada y primitiva donde el analfabetismo y la miseria brillaban con luz propia.



Por tanto, era “razonable” que cualquier persona con recursos impresionara a cualquier zagala del lugar. La intolerante mentalidad española amparada bajo el rígido catolicismo se encargaría del resto ya que una mujer quedaba estigmatizada en su pueblo si concebía un hijo fuera del matrimonio.


Tal circunstancia empujará a Juliana a marcharse de Yegen en dirección a Granada, unida sentimentalmente con un joven del pueblo que años después moriría en la guerra civil española. Con el paso del tiempo se quedará ciega con la esperanza de seguir viendo a su hija Elena, pues será llevada a Inglaterra donde cambiará de nombre, Miranda Helen, donde crecerá y se casará teniendo hijos aunque morirá sin conocer a su verdadera madre.




Una verdadera tragedia ocasionará esta circunstancia a Juliana al verse privada de la presencia de su hija según el libro “Ciega en Granada” de Antonio Ramos Espejo que le hace justicia al haber sido una mujer maltratada por la historia. Gerald Brenan hace referencia en su memoria Personal 1920-1975, que tuvo el 7 de enero de 1931 una hija llamada Mirada Helen.




Tras una breve estancia en Inglaterra, Brenan y Gamel se instalan en 1934 en su nueva casa andaluza de Churriana, fresca y llena de flores. El matrimonio Brenan contempla desde el mirador de su casa las bellas puestas de sol y el mundo sencillo almacenado en la retina de su recuerdo con el paso de las piaras de cabras, las cargas de melones, ciruelas y melocotones a lomos de los burros. 


Pero la intranquilidad será el preludio de la tragedia que se intuye a comienzos de 1934. La Reforma Agraria fue uno de los puntos de fractura que contribuyen a encender la mecha de la guerra civil que condenaba a España al atraso económico, político y social. 

Brenan y su esposa Gamel Woolsey serán testigos desde el mirador de su casa en Churriana de la batalla de Málaga durante la Guerra Civil española. Su esposa plasmaría el trágico suceso en su libro “Málaga en llamas” publicado en 1939.


El 18 de julio de 1936 se inicia uno de los episodios más trágicos de nuestra historia “La Guerra Civil española” que dio lugar a una ruptura en el desarrollo de la vida española que contribuyó a ahondar las diferencias ideológicas en la Europa de su tiempo ya que en España se jugaba el futuro de las democracias europeas ante el empuje del nazismo y el fascismo. Pero se dieron cuenta demasiado tarde de que la Guerra Civil española resultaría el detonante de lo que ellos sufrieron después en sus carnes con el nazismo en la II Guerra Mundial.


Brenan quedó perplejo ante el odio que divide a los socialistas, anarquistas y sindicalistas, además de la tensión existente entre derecha e izquierda. Ellos que tanto odiaban las atrocidades, la guerra y la violencia asisten a la contemplación de un espectáculo dantesco, una nación dividida por la guerra.

Pero el matrimonio se marchó de España antes de concluida la guerra para volver de nuevo en 1953 a esa hermosísima tierra y a esa entrañable casa de tantos sinsabores y esperanzas. 

Brenan fue el primer investigador sobre la muerte del poeta y dramaturgo Federico García Lorca al que tuvo oportunidad de conocer, reflejada en su obra "The face of Spain" (La cara de España). También hizo elogios sobre Ian Gibson referente a la investigación sobre Lorca.

Brenan fue el último romántico que disecciona y desmenuza los problemas de España anterior a 1936 como muy pocos lograron hacerlo realizando un análisis histórico, económico, político y social. 


 
La vieja máquina de escribir donde Brenan escribe "Al sur de Granada" y 
"El laberinto español", entre otras obras.

El laberinto español es considerado como una verdadera introducción a cualquier persona que desee iniciarse en la España del siglo XX al ofrecer una síntesis admirable de la España del siglo XX. Un verdadero estudio sobre los antecedentes sociales y políticos que dieron lugar a la trágica Guerra Civil. Considerado como uno de los estudios políticos más brillantes e imparciales donde se muestra la esencia de España. Se publica en París en 1943 por la editorial Ruedo Ibérico. En España estuvo prohibido hasta 1978.

 

En el prólogo de la segunda edición inglesa, aparecida en 1950, el autor confiesa que había tomado partido en la guerra por la República y contra la causa nacionalista y aunque dice que su propósito al escribir este libro “no era justificar al bando al que presté apoyo, sino explicarme a mí mismo y explicar a los demás por qué las cosas ocurrieron así. Me interesaba sobre todo poner de manifiesto los errores y las ilusiones de las izquierdas españolas, ya que a mi juicio, eran los hombres de izquierda quienes tenían de su parte, en general, el mayor grado de justicia y honradez. Además, la mayor parte de las personas de buena voluntad de otros países apoyaban a las izquierdas y la causa de éstas era también la causa de las democracias, las lecciones que podrían aprenderse de su fracaso tendrían interés para muchos.

 

El matrimonio regresa a Churriana de nuevo en 1953 y acomete su obra más significativa, “Al Sur de Granada” que va forjando como escritor y que se publicará en lengua inglesa en 1957. El “laberinto español” no se publicará en España hasta 1978.

En 1968 muere su esposa Gamel, gran amante de Málaga y de su luz. Descansa en el cementerio anglicano de Málaga, cuyo epitafio –una frase de Cymbeline– reza:

Fear no more the heat of the sun

No temas más el calor del sol

Tras la muerte de su esposa Gamel, después de tres décadas que habitara el matrimonio Brenan en su casa de Churriana, pesan ya demasiado los recuerdos y Gerald Brenan decide cambiar de aires fijando su nueva residencia en la localidad malagueña de Alhaurín el Grande junto a su sobrina Lynda Nicholson, traductora y escritora.

En mayo de 1984 se hacen patentes sus estrecheces económicas. Su ingreso en una residencia de mayores de Greenways, en la localidad de Pinner, al sur de Londres. Era para Brenan un encierro del cual quería salir “mejor mañana que dentro de una semana”. Brenan sentía una profunda nostalgia por la España sureña a la que consideraba como su verdadera tierra.


Sus admiradores realizan una campaña para que se le traiga de vuelta. Los gobiernos nacional y andaluz consiguen su vuelta a Alhaurín el Grande el 1 de junio de 1984 y se crea la Fundación Brenan. Muere el 19 de enero de 1987 a los 92 años. Sus restos fueron incinerados en 2001, recibiendo sepultura en el cementerio Inglés de Málaga junto a su esposa Gamel.


Por tanto, tras visitar la Alpujarra con Yegen como fiel testigo de su presencia, me dirijo a Churriana para realizar una grata visita a su antigua casa de Churriana en la que vivió desde 1934 hasta 1970 con sus muros encalados de historia cuya esencia se rezume entre las viejas teclas de la máquina de escribir con la que tecleara “Al sur de Granada” y “El laberinto español” que le dieran fama universal.

Rastreando las huellas de Brenan entre Yegen y Churriana, para el Blog de mis culpas...





Enlaces interesantes



Una visita a la Casa de Gerald Brenan en Churriana



Bibliografía

Al sur de Granada, El laberinto español y Memoria personal 1920-1977 de Gerald Brenan

domingo, 28 de diciembre de 2014

Desde Churriana de Brenan a Málaga

Málaga, desde el Monte Gibralfaro

Desde la antigua Casa de Gerald Brenan en Churriana, desde la que el matrimonio Brenan fuera testigo desde el mirador de su casa de la batalla de Málaga durante la Guerra Civil española -su esposa Gamel Woolsey plasmaría el trágico suceso en su libro “Málaga en llamas” publicado en 1939-, nos dirigimos por la carretera MA-20 hacia la Cañada de los Ingleses donde se encuentra el cementerio  anglicano de San Jorge construido en 1821, para poder visitar la tumba de Gerald Brenan, una figura admirable de la literatura española del siglo XX.



Tumba de Gerald Brenan junto a su esposa Gamel Woolsey. 

En dicho campo santo visitamos también la tumba  de Robert Boyd, el joven irlandés liberal de 26 años que acompañó a Torrijos, muriendo fusilado junto a él con otros 41 compañeros una mañana de 11 de diciembre de 1931 en la playa de San Andrés por defender la libertad en España. 


Un suceso histórico que ha pasado a la historia como símbolo de la lucha contra el despotismo y la tiranía reflejado en el óleo sobre lienzo de Antonio Gisbert que inmortalizara en 1888 este terrible desenlace. 

Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en la playa de Málaga. 
Óleo sobre lienzo de Antonio Gisbert, 188. Museo del Prado


Tener libertades en España ha costado un alto sacrificio en un país que aún permanece amnésico y reacio para afrontar su historia reciente. Una placa de mármol de la Asociación Torrijos por la Libertad, recuerda su memoria por defender la sagrada causa de la libertad el 11 de diciembre de 1831, con tan sólo veintiséis años de edad. 

Terminamos la jornada visitando también el Teatro Romano de Málaga que formara parte de la antigua ciudad romana de Malaca, en tiempos de César Augusto en el siglo I. d. de C. bajo la Hispania Ulterior. Se puede observar en dicho Teatro Romano, la Cavea o graderío del teatro de planta semicircular con 13 gradas con sus accesos abovedados que los romanos denominaran vomitorium. La Orchestra espacio reservado para los senadores y el Proscaenium o escenario.


El Teatro Romano descubierto en 1951 está ubicado al pie del monte Gibralfaro -Jabal al-faruk 'monte del faro',  junto a la alcazaba musulmana, al-qasaba “ciudadela”, construida entre los siglos X al XV. Numerosos materiales como los sillares, columnas y piedras talladas fueron utilizados para la construcción de la Alcazaba. El rey nazarí Yusuf I convierte en 1340 este asentamiento en fortaleza casi inexpugnable con dos líneas de murallas y ocho torreones. La fortaleza fue reconquistada los Reyes Católicos en 1487. La caída del reino nazarí de Granada será sólo  cuestión de tiempo.

Junto a la antigua coracha, al pie del monte Gibralfaro, degustamos la cerveza elaborada artesanalmente de la Axarquía. En el reverso de la etiqueta se podía leer:

En la antigüedad comer pan y beber cerveza eran sinónimos de vida civilizada. Los fenicios que llegaron a las costas andaluzas en el siglo VIII a.C. eran conocedores de la elaboración de la cerveza procedente de Egipto donde se consideraba tanto una bebida como alimento nutritivo.



Zigzagueando a través de la muralla exterior que unía el antiguo barrio de la Coracha llegamos al Monte Gibralfaro y la Alcazaba. Una bella panorámica de Málaga nos espera al final de la subida, junto al mirador.  

La Catedral de Málaga, cuyo patio de los naranjos nos recuerda que está asentada sobre el solar de la primitiva mezquita aljama junto a la desaparecida muralla árabe. La Catedral de Málaga construida entre 1528 y 1782 está considerada como una joya renacentista en cuyos planos participaron Diego de Siloé y Andrés de Vandelvira.




Casi sin darnos cuenta hemos realizado entre Yegen en la Alpujarra y Churriana, una gran parte de la “Ruta de Washington Irving” que transitara entre Sevilla y Granada en 1829 el romántico escritor norteamericano que da nombre a una de las rutas más vitales de la antigua al-Andalus con dos capitales esenciales de la civilización hispano-musulmana, la antigua Isbiliyya y Garnatha, tierras de antiguas fronteras.




Como tampoco podemos olvidar que hemos transitado por comarcas que durante el pasado siglo destacaron por la presencia de contrabandistas y bandoleros como los legendarios “Siete Niños de Écija, “El Tempranillo” y “El Pernales” que llegaron a dominar extensos territorios. Jauja, Corcoya, Alameda o el río Genil son testigos de su presencia.


Asociación Cultural de Recreación Histórica "Bandoleros de Grazalema", en la tumba de José María "El Tempranillo". Alameda (Málaga)


La figura del bandolero como héroe social ha despertado cierta admiración entre la gente humilde en aquélla España absolutista del siglo XVIII y comienzos del XIX muy agitada y convulsa, con inmensas desigualdades sociales que también dejara reflejadas en su obra Gerald Brenan, uno de los escritores más admirados del siglo XX y que la retina de la historia ha dejado como legado para aquéllos que quieran iniciarse en el campo de la antropología.

Desde Málaga para el Blog de mis culpas...




Enlace interesante

sábado, 27 de diciembre de 2014

Una visita a la casa de Gerald Brenan, en Churriana

                                                          

“La vejez nos arrebata lo que hemos heredado y nos da lo que hemos merecido”.

Gerald Brenan


Una fría y soleada mañana cuando el mes de diciembre comienza a agotar sus escasos cartuchos que aún le quedan en el calendario, pusimos viento en popa hacia la antigua casa de Gerald Brenan en Churriana dedicada a la memoria de este gran amigo de España, enamorado de la singularidad española. No cabe duda de que Gerald Brenan permanecerá siempre en la retina del recuerdo de Yegen, Churriana y Alhaurín el Grande. 

La Casa de Gerald Brenan se ha convertido en un referente cultural para recuperar su espíritu como una figura admirable de la literatura española del siglo XX.

La vieja máquina de escribir donde Brenan escribió "Al sur de Granada" y "El laberinto español" entre otras obras.

Un “destartalado caserón con todos sus tristes recuerdos” como llamaba Brenan a su casa que ha sido recuperada con sus muros encalados de historia cuya esencia se rezume bajo las viejas teclas de la máquina de escribir con la que tecleara “Al sur de Granada” y “El laberinto español” que le diera fama universal.


Al sur de Granada pertenece  a esa literatura cargada de frescura y sencillez que permite al lector viajar tan sólo con la imaginación para poder reencontrarse con la Alpujarra de Aben Humeya o Gerald Brenan.

El laberinto español es considerado como una verdadera introducción a cualquier persona que desee iniciarse en la España del siglo XX.  Un verdadero estudio sobre los antecedentes sociales y políticos que dieron lugar a la trágica Guerra Civil. Considerado como uno de los estudios políticos más brillantes e imparciales donde se muestra la esencia de España. 



Un busto de “don Geraldo” nos recibe en el zaguán de su antigua casa en Churriana frente a un viejo baúl que recuerda los numerosos viajes que realizara este incansable viajero a lo largo de su vida. 

En el segundo cuerpo de la casa junto al patio nos sorprende la vieja máquina de escribir que lo acompañara a lo largo de sus viajes por todo el mundo sin olvidar su viejo tocadiscos acompañado de los discos de vinilo.


La afición de Brenan por la música era conocida. La música clásica, el flamenco y la copla eran su pasión.

En la primera planta destacan varias fotografías expuestas y cedidas por la familia Pranger y por la Fundación Gerald Brenan de Alhaurín el Grande. En el comedor con su chimenea virtual podemos apreciar las figuras de Hemingway, Gamel Woolsey, Virginia Woolf y Gerald Brenan. En el siguiente cuerpo de la primera planta que da a la calle nos encontramos con una biblioteca con libros de Brenan junto al patio de butacas con las tradicionales sillas de enea. Varias frases célebres de Brenan decoran las paredes de la  casa de Brenan en Churriana:

“Los intelectuales son las lombrices que mantienen la tierra de la vida social en continuo movimiento”.

A los fieles amigos de la Casa Brenan se les reparte un pasaporte "Amigos de Brenan". El objetivo de una cámara se encargará de inmortalizar la grata visita.

Tras la muerte de su esposa Gamel después de tres décadas habitando esta casa, pesan ya demasiado los recuerdos y Gerald Brenan decide cambiar de aires fijando su nueva residencia en la localidad malagueña de Alhaurín el Grande junto a su sobrina Lynda Nicholson, traductora y escritora. Brenan se trasladó a vivir al pueblo de Alhaurín el Grande muy cerca en dirección a la sierra donde pasaría los últimos diecisiete años de su vida y a la que donara su archivo y su biblioteca personal. Una casa mucho más cómoda que la anterior que tenía una vista espléndida de la serranía de Ronda. 




Desde la antigua Casa de Gerald Brenan en Churriana nos dirigimos hacia la Cañada de los Ingleses, en Málaga donde se encuentra el cementerio  anglicano o de San Jorge construido en 1821 para visitar la tumba de Gerald Brenan, una figura admirable de la literatura española del siglo XX. Gerald Brenan está enterrado junto a su esposa Gamel cuyo epitafio –una frase de Cymbeline– reza:

Fear no more the heat of the sun

No temas más el calor del sol


Desde la Casa Brenan para el blog de mis culpas...


P.D. El cantante Carlos Cano le dedicó un pasodoble a Gerald Brenan “don Gerardo” y Fernando Colomo realizó en 2003 una película “Al Sur de Granada”.

Enlaces interesantes

En el nombre de la memoria
Reencuentro con la Alpujarra de Brenan

jueves, 20 de noviembre de 2014

Reencuentro con la Alpujarra de Gerald Brenan




"Pensé que iba a hacer una tesis sobre la poesía de Lorca,
 se me convirtió en una investigación sobre su muerte
 y creo que Brenan tuvo la culpa
Ian Gibson


Desde Lanjarón, puerta de la Alpujarra llegamos a Órgiva, a las faldas de la Sierra de Lújar y Sierra Nevada, denominada la puerta de la Alpujarra Alta para empezar a zigzaguear entre montañas. Atrás dejamos la grata visita a Pampenaira, Bubión y Capileira que permanecen en la retina de nuestro recuerdo.

Al día siguiente nos desplazamos hacia Yegen, inmortalizada por el hispanista Gerald Brenan en su libro “Al Sur de Granada”. Allí fijaría su residencia entre 1920-1934 divulgando las costumbres y tradiciones de la Alpujarra, universalmente famosas. 


Nunca pensé que cuando leyera al Sur de Granada de Gerald Brenan se me iba a estimular tanto mi apetito viajero por el último reducto morisco en las AlpujarrasAl Sur de Granada pertenece  a esa literatura fresca y sencilla que permite al lector viajar sólo con la imaginación para reencontrarse con las Alpujarras de Brenan ó Aben Humeya.






Una placa de azulejos recuerda en Yegen la casa donde vivió Brenan durante siete años. Sus vecinos lo conocían por “don Geraldo”. Muy cerca de la casa se encuentra la fuente de los tres caños. Desde allí a través de calles sinuosas llegamos a la parte alta del pueblo -junto a la carretera principal- donde se encuentra la fonda-museo que se encontraba cerrada. 

El término fonda nos recuerda Brenan que tiene su origen en la fondak árabe.


Los vecinos amables y cordiales nos invitaron a dirigirnos al bar “Tinao” donde nos  abrirían la pensión en la cual vivió Gerald Brenan hasta encontrar casa en el pueblo. En la actualidad se ha convertido en un lugar de culto para estudiosos y viajeros del escritor inglés cuyo amor por España ha pasado a formar parte de la literatura española.


Al entrar en la casa-museo de Brenan se puede observar su humilde escritorio con una silla de enea situado junto a una ventana con la Sierra de la Contraviesa como testigo. Allí Brenan escribiría sus impresiones y vivencias que plasmaría en su libro “Al sur de Granada” que se publicará en 1957. Una mezcla de historia y etnología, ideal para aquéllos que quieran iniciarse en el campo de la antropología.

Visitamos todas las dependencias de la casa que aún conserva la esencia de la arquitectura popular alpujarreña: la cocina con el tradicional platero y su chimenea, los dormitorios, la cuadra, etcétera. Para dejar constancia de nuestra presencia, firmamos en el libro de visitas que existe en la fonda-museo de Yegen.



Es interesante como un inglés, hijo de una familia de clase media alta británica abandona  la civilización y una vida acomodada en Inglaterra en una sociedad hermética, rígida y  anquilosada  que le oprime y se plantea vivir en 1920 en una atmósfera más pura y menos viciada para poder pensar e "imaginar sin bridas".  En Yegen, Gerald Brenan alquila una casa por 120 pesetas al año y empieza a reencontrarse consigo mismo. 



Pero Brenan había dado muestras de ser un viajero incansable, mucho antes de elegir España como destino para vivir. Su padre, oficial del ejército británico tuvo sucesivos destinos que determinaron su infancia viajando a países como Sudáfrica, Inglaterra, Irlanda, Italia, Francia, Malta o la India.

Tras haber combatido en la Primera Guerra Mundial, decide marcharse a España porque piensa en su clima benigno y la vida podría ser más barata. Una herencia le proporciona suficientes medios económicos para instalarse en Yegen donde busca la paz interior en comunión con la naturaleza.

Su estancia en España comienza cuando llega a La Coruña y cruza el país hasta Almería como destino final para recoger sus 2.000 libros, que le iban a llegar por barco a dicha ciudad.


En el trayecto conoce las Alpujarras granadinas y decide que ahí quería vivir, en Yegen donde se establece. El medio rural le fascina y aprende las costumbres de los pueblos alpujarreños cuya "supervivencias arcaicas" le proporcionan "un placer especial", como escribió. En Yegen vive largas temporadas desde 1919 a 1934.

Durante su estancia en España viaja por Túnez, Marruecos, Portugal, Grecia y Turquía viajando a Londres con cierta frecuencia para relacionarse con el grupo Bloomsbury.


La Alpujarra, una abrupta zona geográfica entre Granada y Almería, ha permanecido aislada durante muchos siglos debido a sus peculiaridades etnológicas e históricas, lo que hizo que en tiempos pretéritos se convirtiera esta comarca en el último reducto morisco. Hasta hace pocos lustros podia recorrerse a lomos de una mula como único medio de transporte, lo que nos puede dar una idea de la dificultosa orografía del terreno.

Cuenta Gerald Brenan en su libro "Memoria personal 1920/1975 referente a la visita de sus padres desde Granada a Yegen.

"Después tomamos el autobús para Órgiva y al día siguiente hicimos el largo trayecto a lomos de mula remontando el cauce seco del río. Mi madre disfrutó todo el tiempo con su visita...Se quedaron una semana y después los llevé en mula a Guadix atravesando el Puerto del Lobo y los dejé acomodados en el tren de Madrid. Había sido para ellos un gran aventura."

La tranquilidad y gozo que Yegen le transmite a Brenan desde el primer momento es indudable, al estar rodeado de montañas, las estrellas, el aire, los ruidos de los arroyos y acequias. En definitiva Brenan se enamora de Yegen al pertenecer al mundo de lo humano, con aire de pueblo sencillo con la espontaneidad de sus gentes, muy lejos del mundo cuadriculado de donde provenía.

Poder leer y pasear en plena armonía con la naturaleza le hacían tomar notas día a día sobre el ambiente laboral del campo, sus costumbres ancestrales, el folklore, las fiestas, la espontaneidad de los alpujarreños, los quehaceres diarios de los labradores y pastores, el noviazgo, el matrimonio, la familia, la posición del hombre sobre la mujer, el significado de la religión y de la muerte…

Como se encuentra sólo con sus paseos y su lectura en Yegen decide invitar a sus amigos Ralph Partridge, Dora Carrington y Lytton Strachey. Incluso en 1923 le visitaron Leonard y Virginia Wolf. Pero no todo el tiempo estuvo en Yegen sino que algunas veces tuvo que acudir a Inglaterra en donde se enamoro de la poetisa Gamel Woolse casándose con ella en Roma.

Pero pronto se da cuenta del drama que asola al campesino andaluz y extremeño motivado por el atraso que soportan por culpa del olvido del gobierno central junto con el maltrato y la brutalidad con la que son tratados por los caciques que discriminaban a los obreros y campesinos con salarios miserables. A Brenan le afectaba el trato discriminatorio que sufrían los obreros y los campesinos. Se lamentaba sobre todo  lo que supusiese un ultraje al ser humano fuera cual fuese su condición social chocaba con su mentalidad inglesa.


Otro de los libros que destacaba sobre el humilde escritorio era su obra más conocida, El laberinto español (The Spanish Labyrinth, 1943) leído y releído por mi padre una y otra vez, quién me decía no pocas veces… 


¡Esto lo dijo Gerald Brenan!.


Muerte de un miliciano de Robert Cappa
5 de septiembre de 1936 en Cerro Muriano (Córdoba)


En diciembre de 1934 se marchan Churriana donde le sorprende la Guerra Civil. Allí vivieron entre 1935 y 1970. El silencio de aquélla casa andaluza fresca y llena de flores, solo roto sólo por el paso de las cabras y las cargas de melones, ciruelas y melocotones a lomos de los burros. Un placer para los sentidos al estar en contacto con el mundo sencillo.

El próximo viaje será a la Casa Museo de Brenan en Churriana, en cuyos antiguos muros de cal se rezume por sus poros la historia como legado. 

Posteriormente visitaremos el cementerio inglés de Málaga donde una lápida recuerda que allí se encuentran sus restos mortales junto a los de su esposa Gamel. También visitaremos el lugar donde se encuentran los restos de otro romántico Robert Boyd que acompañó a Torrijos cayendo en Málaga por la sagrada causa de la libertad un 11 de diciembre de 1831, con tan sólo veintiseis años de edad y que también explicara Ian Gibson en su libro "La berlina de Prim". El pintor Antonio Gisbert inmortalizó en 1888 el terrible desenlace ocurrido en la playa de San Andrés. 

Tener libertades en España ha costado un alto sacrificio en un país que aún permanece amnésico  para afrontar su propia Memoria Histórica.
Pero eso formará parte de otra grata historia que compartiremos con ustedes.

Desde Yegen para el Blog...