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sábado, 24 de junio de 2017

La Exposición "EL ADN DE LA MEMORIA"



"Había que sacar el dolor de la mesa camilla, de las velas de recuerdo, había que elaborar el dolor y sacarlo a la calle, transformado en lucha. Había que contarlo".


Breve introducción

No hace mucho tiempo, asistí a una didáctica conferencia sobre la Memoria Histórica y escuché a un vecino de Morón octogenario -ya fallecido- manifestar con amargura:

"Que a su padre lo fusilaron en Morón durante la Guerra Civil de 1936, siendo trasladado a una fosa común existente en cementerio de la vecina localidad de la Puebla de Cazalla donde se conoce perfectamente su ubicación. Se preguntaba emocionado el motivo que le impedía enterrar dignamente a su padre en un denominado "Estado de Derecho" y hasta ahora las “circunstancias” se lo habían impedido. Tan sólo pretendía enterrar en paz a su ser querido y así poder cerrar un círculo personal y hasta eso se le negaba"...

Es evidente que la Guerra Civil  continúa polarizando sentimientos. Un conflicto fratricida entre españoles que acompañado de su posterior represión ha sido uno de los episodios más traumáticos de la Historia de España. Pasados más de 81 años de aquella tragedia entre españoles sigue pesando como una gran loza en la Memoria Colectiva, proyectándose hasta nuestros días.

La Memoria Histórica no trata de recuperar ningún sentimiento ni de reabrir viejas heridas como pueda pensar esa parte de la España, rancia, cutre y deprimente sino de recuperar la Memoria que dote de dignidad a todas y cada una de las víctimas inocentes que cayeron en el más absoluto de los olvidos y que padecieron persecución, represalias, exilio o asesinatos en las tapias del cementerio, cunetas o paladas de cal viva permaneciendo en primer lugar, en la retina del recuerdo de sus seres queridos y posteriormente, en la Memoria Colectiva de los pueblos. 

Ahora, son los hijos de sus hijos -ya sin miedo- los que se atreven a exigir con toda la fuerza de la razón una reparación que rescate la "Memoria" con mayúsculas de la amnesia colectiva que nos inculcaron los centinelas del miedo y así poder cerrar dignamente un capítulo fundamental en la historia reciente de nuestro país para que de esta manera, el proceso de cicatrización de aquéllas heridas mal suturadas sea definitivo.

Sólo así, se podrá afrontar con ilusión los sueños de futuro por parte de las nuevas generaciones para que nunca más a ningún "españolito que venga al mundo, ninguna de las dos Españas les vuelva a helar el corazón", como manifestara nuestro gran poeta, don Antonio Machado.

Alguien dijo una vez con acierto que un pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla. En Andalucía, pasados 81 años de la Guerra Civil española, aún existen 641 fosas comunes, lo cual contribuye a que España siga encabezando esa desafortunada, y trágica clasificación. 

Ha tenido que ser la justicia argentina la que investigue la causa sobre las víctimas del franquismo durante la Guerra Civil española y posterior represión, porque la justicia española en este aspecto, ni está ni se le espera. En ese contexto, uno de los magistrados españoles con mayor prestigio, respetado y valorado del mundo, Baltasar Garzón abre una investigación sobre la Memoria Histórica y se declara competente para investigar los crímenes del franquismo con el objetivo de intentar dar respuestas a las víctimas. Pero las ascuas de las dos Españas de don Antonio Machado que creíamos apagadas, comienzan a echar humo en un incendio que entendíamos ya extinguido pero, nada más lejos de la realidad. 

El juez Garzón posiblemente sin pretenderlo, se ha convertido en la "Voz de la Memoria" porque ha sido el único juez español que ha intentado esclarecer los crímenes contra la Humanidad durante la Dictadura y su posterior represión. Pero ha sido cuestionado por una parte de la genética española anclada en tiempos pretéritos y con cierta nostalgia del régimen anterior, lo que demuestra nuestra gran inmadurez como país al no ser todavía capaz de afrontar nuestras asignaturas pendientes. Posiblemente porque la Ley de Amnistía de 1977 silenciaba el pasado para garantizar una Transición hacia la Democracia "sin traumatismos" impidiendo investigar tales hechos.

Decía Rafael Alberti en su “In Memoriam” que la actual Democracia le debe mucho al dolor de esas heridas. Es obvio que el juicio al magistrado Garzón impedirá a otros jueces seguir el camino iniciado por éste, aunque se tenga que pedir amparo al Tribunal Constitucional, al Tribunal de Estrasburgo o la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, lo que volvería a situarnos de nuevo en el punto de mira internacional al carecer de la madurez suficiente para afrontar definitivamente las páginas de nuestra historia. Lo contrario sería un insulto a la propia historia, al Estado de Derecho y a la razón.

Aunque existe una Ley sobre la Memoria Histórica, es necesario dotarla de los recursos suficientes de tal manera que los descendientes de las víctimas de la Guerra Civil puedan "revertir" el dolor sufrido mediante la Verdad, Justicia y Reparación que permita recuperar la Memoria, para de este modo cerrar su duelo con dignidad. 

Es necesario que la Administración dote de todos los medios necesarios para que el proceso de estas exhumaciones siga su curso aunque gracias a los arqueólogos y antropólogos desinteresados se siguen buscando los restos de los familiares para darle una sepultura digna.



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La pasada tarde del 21 de junio, a las 20 horas, tuvo lugar en el Espacio Cultural Santa Clara de Morón la inauguración y posterior visita guiada a la exposición “ADN de la Memoria”, organizada por la Asociación por los derechos de las víctimas del franquismo “Nuestra Memoria”. 


La Mesa sobre el "ADN de la Memoria" estuvo presidida por Alejandro Romero, representante de la Asociación de afectados de Morón y La Puebla de Cazalla, Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica "Romance de Juan García", Gracia Maqueda, secretaria de la Asociación "Nuestra Memoria", el escritor e investigador local, Miguel Guardado, autor del libro "Morón, Consumatum Est", y Cristóbal Guerrero.

Alejandro Romero hizo referencia a José Saramago sobre que “la historia hay que estudiarla de hoy hacia atrás” para responder a la pregunta de “a cuanto de qué levantar viejas heridas, puesto que no están cerradas”. “Un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla. Eso es lo que por todos los medios habría que evitar”.

Por su parte, Gracia Maqueda y Cristóbal Guerrero leyeron algunos testimonios de sus seres queridos fusilados.

Por último, Miguel Guardado reconoció que “los testimonios leídos me han recordado un poco los muchos que escuché en su momento cuando estaba haciendo la investigación para el libro. Fueron más de 300. En muchísimos de ellos estaba oyendo esa voz de estas personas que habían estado silenciada durante décadas y que por fin encontraban la oportunidad de aflorar esos recuerdos trágicos”.

En este sentido, aseguró que esas personas “hablaban en principio desde el agradecimiento por ponerle voz, pero nunca desde el rencor. Simple y llanamente pedían reconocimiento. Pedían ese lema de verdad, justicia y reparación”. Sin embargo, “mientras los archivos de la Guardia Civil y de Falange con respecto a Morón no estén disponibles no se podrá saber el alcance de la represión aquí, pero con todo han salido los nombres de 451 personas como mínimo que sufrieron la represión y que pagaron con su vida el haber hecho uso de una libertad que por aquel entonces la sociedad se la permitía y la ley también”.


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Al entrar en la sala de la exposición, nuestra retina se detuvo un instante para leer un panel ilustrativo con el título:

La Exposición “EL ADN DE LA MEMORIA”. Fosas del franquismo: semillas de la memoria.

La Asociación por los Derechos Humanos de las víctimas del franquismo “Nuestra Memoria”, es una asociación sin ánimo de lucro que se creó con fines, entre otros de:

1. Apoyar a todas las víctimas del franquismo en la reivindicación y consecución de sus derechos de Memoria, Verdad, Justicia y Reparación.

2. Impulsar el estudio y la difusión de los conocimientos sobre las víctimas del franquismo.

3. Promover, estimular y apoyar cuantas acciones culturales, en los términos más amplios, tengan relación con la misión y actividad.

La Asociación, con motivo del 80º aniversario del Golpe Militar el 18 de julio de 1936, ha organizado esta exposición consistente en fotografías de personas desaparecidas tras el golpe de estado de 36 y cuyos cuerpos están en fosas comunes, y de los familiares de estas personas que a día de hoy forman parte del movimiento de Memoria Histórica. 

El objetivo de esta exposición, de carácter itinerante, es visibilizar la lucha contra el OLVIDO y el constante trabajo que desde las asociaciones memorialistas realizamos, en pos de la VERDAD, LA JUSTICIA Y LA REPARACIÓN que aún hoy se les debe a las víctimas del franquismo. Con la exposición de estas fotografías generacionales, queremos transmitir un mensaje: los familiares hemos recogido el testigo de los nuestros, para que sus historias no caigan en el olvido.


La fotografía, la imagen, ha tenido una importancia vital en todo lo relacionado con la Recuperación de la Memoria Histórica y el movimiento memorialista desde su nacimiento “oficial” en el año 2000. La visualización de los huesos de los “nuestros” en los procesos exhumatorios de las fosas comunes, junto a los propios rostros de esas víctimas que por primera vez salían del interior de nuestras casas han roto, de hecho, los silencios de miles de ciudadanas y ciudadanos, más allá del ámbito familiar y local.

La exposición consta de un total de 39 fotografías de 70x50 cm. sobre soporte de cartón pluma. Así mismo, esta serie de fotografías se acompañan de un video con testimonios de los familiares. Este proyecto ha sido posible gracias al trabajo desinteresado de más de 30 profesionales de la fotografía y de medios audiovisuales de Sevilla y provincia.

Antes de finalizar el acto con un vídeo sobre los testimonios de algunos familiares, Gracie Maqueda leyó un texto que comparto no dejando indiferente a ningún asistente a tan emotivo acto.



VALORACION DE LA EXPOSICION

Las reivindicaciones de los colectivos memorialistas son a día de hoy sobradamente conocidas por la sociedad española. Hemos logrado romper el silencio familiar y llevar a las calles, a las plazas, nuestras peticiones. A pesar de las mentiras que hemos oído sobre el movimiento memorialista (nos acordamos de sacar a nuestro padre de la fosa cuando hay dinero, queremos levantar viejos odios y rencillas pasadas, pretendemos ganar la guerra civil después de haberla perdido), de la ausencia de políticas públicas de Memoria Histórica en las instituciones (aunque se está avanzando algo en determinadas comunidades autónomas), del incumplimiento sistemático de la Ley de Memoria Histórica por parte de los sucesivos gobiernos y administraciones, de las agresiones sufridas, de los insultos soportados, de la negación del pan y del agua, a pesar de todo, seguimos adelante. En el año 2015, la asociación “Nuestra Memoria” se planteó la posibilidad de conmemorar los 80 años del inicio de la guerra civil en el estado español. 

Pretendíamos unir dos ideas fundamentales: denunciar el estado de impunidad en el que se encuentras las víctimas de desapariciones forzadas después de transcurridos esos 80 años y proclamar públicamente que los familiares no las olvidamos. Nuestro compromiso con la memoria de nuestros familiares y conciudadanos es un ejercicio de amor hacia ellos, las víctimas, y un deber con la sociedad civil. Y se nos ocurrió realizar una foto donde la vieja fotografía de la persona desaparecida, (amorosamente guardada por la familia) estuviera sostenida por los descendientes del desaparecido. Con una premisa: estos familiares debían militar en las filas del movimiento memorialista. Y se nos ocurrió hacer esa foto a 38 familias. Y se nos ocurrió ofrecer a un colectivo de fotógrafos este proyecto, para que colaboraran de forma altruista con él. Y el fruto de esta idea ha cuajado en la exposición “El ADN de la Memoria: fosas del franquismo semillas de memoria”, exposición que va y viene de un lugar a otro. 


Desde la inauguración en abril de 2016, hasta hoy, son numerosos los colectivos, asociaciones de memoria histórica, ayuntamientos, etc. que han solicitado a nuestra asociación que la exposición acompañe jornadas y encuentros de memoria histórica. A día de hoy, contamos con una larga lista de peticiones. Nos sentimos orgullosos de este trabajo. Muy orgullosos. Hemos sabido plasmar el sufrimiento por la desaparición de un ser querido y también la dignidad de la lucha por su memoria, encarnado en los familiares que posan en las fotos. Aquellos que hemos tomado el relevo. En algunas aparecen, a pesar de la avanzada edad de muchos, los hijos de las personas que un día desaparecieron de sus hogares y que después de 80 años, aun no se sabe qué pasó con ellos. Los arropan en el dolor y el orgullo, los nietos, los bisnietos y en algunas fotos, los tataranietos. Unos sonríen al fotógrafo; otros lloran de emoción. Muchos se abrazan alrededor de la foto de su familiar. En algunas no aparece la foto del desaparecido, porque ni ese recuerdo le queda a la familia. En otras aparecen 17 personas de una misma familia, en bloque, unidos en el reclamo de la figura familiar. Muchas han sido tomadas en el lugar donde fueron asesinados las personas desaparecidas o donde se suponen reposan sus restos: fosas comunes, paredones, campos, parques, lugares de memoria que no debemos olvidar. 


Nuestro corazón siente un especial agradecimiento al colectivo de fotógrafos que de forma desinteresada han colaborado en este proyecto, así como al documentalista que ha elaborado el vídeo. Para algunos de nosotros forma parte ya de nuestra familia. Porque para realizar la fotografía ha sido necesario que bucearan en nuestras historias, en nuestras vidas. Alrededor de una mesa, les hemos contado nuestros recuerdos, les hemos enseñado la foto familiar, les hemos presentado a nuestros padres y madres, abuelos y abuelas, a nuestros hijos. Han escuchado con respeto el porqué de nuestro dolor y el sentido de nuestra lucha. Y con esos trozos de nuestras vidas en sus retinas, emocionados, han sabido captar lo más profundo de nosotros. Han sabido plasmar en una foto de 50 por 70 el amor, el orgullo, la dignidad, el dolor, el desafío, la fuerza, la ternura, la constancia y como no, la alegría de cada una de las 38 familias. 

La alegría de seguir vivos, juntos, rodeados del recuerdo de nuestros familiares y conciudadanos y dispuestos a seguir batallando. Porque estamos convencidos de que esta batalla, la de la MEMORIA y la DIGNIDAD, la ganaremos. 

Salú!




Algunos relatos leídos:


Relato 1

Mi nombre es Ramona Navarro Ibáñez. Tengo 24 años. Nací en Zufre pero el destino me condujo hacia Guillena donde formé una familia junto a mi marido y mis dos hijas. En mi familia somos de izquierdas. Algunos activos en política, mi esposo uno de ellos. En noviembre de 1937, fui asesinada y vejada junto a otras vecinas de mi pueblo. ¿Motivo? ¿A caso existe motivo alguno Antes de matarme en Gerena, me mandaron a mi pueblo, Zufre, pero me volví. Tenía que volver con mi familia. Volví a Guillena y encontré la cárcel y la muerte lo mismo que le ocurrió a otras rosas en Zufre y de otros pueblos de la comarca en esos días. Las mismas órdenes, los mismos asesinos. ¡Maldita guerra! ¡Malditos asesinos!

Dicen que Franco fue el culpable, Queipo de Llano, General Carranza, los falangistas de mi pueblo, los asesinos de mi pueblo. Y yo digo que todos fueron culpables, apretaran gatillo o no, en estos días, hasta con las palabras o un gesto condenaban, mataban.

Ay Antonia, hija mía. Con 4 añitos te dejaré huérfana de madre. Corta edad para comenzar una vida de sufrimientos. Carmen, mi pequeña. Tu vida será corta. Tan corta que dejarás a tu hermana Antonia aún más sola. No tendrá su compañera de juego porque con 3 años dejarás el mundo de los vivos y una España en guerra donde las enfermedades y el hambre matarán a miles de niños.

Y a ti, ¡qué decirte! Te llamaré Libertad. Esa que tanta falta nos hizo.

No podré verte tu carita, besarte, abrazarte. Contigo en mis entrañas, no me dejarán ser madre de nuevo y ver hecho realidad mi sueño, ver a mis tres hijas jugar en el Prado San Sebastián. Porque en estos tiempos no existe razón, ni libertad. Sólo miedo, muerte, hambre y guerra. ¡Maldita guerra! ¡Malditos asesinos!

Mi biznieta me encontró en 2012. Mis huesos estuvieron bajo tierra 75 años. Ahora descanso en paz en el Cementerio Municipal de Guillena. Le dirán que era una mujer que no me callaba, que me metía en camisa de once varas, que tenía mucho carácter… pero no hay explicación alguna para mi asesinato. Y ella lo sabe. Cómo también sabe que debe seguir en la lucha, con esa buena gente que se ha encontrado en el camino. Tu bisabuelo Gabriel, y el resto de tus familiares asesinados y desaparecidos te darán el empujen y la fuerza para que no ceses en conseguir justicia, dignidad y respeto que merecen todas las víctimas de la dictadura franquista y sus familiares.

Desde aquí seguimos pidiendo VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN!

MI FAMILIA ES EL ADN DE LA MEMORIA.

PARA QUE MI NOMBRE NO SE OLVIDE.

PARA QUE NO SE BORRE DE LA HISTORIA.


Relato 2


Mi nombre es Juan Rodríguez Tirado. En Carmona, mi pueblo, soy conocido como “el cubero”. Tengo 62 años. Estoy detenido, junto con un grupo de hombres y mujeres, en “la casilla”, lugar que hace funciones de cárcel del pueblo. Fui detenido días después de que las tropas franquistas tomaran el pueblo, el 24 de Julio de 1936.

Estamos hacinados en un sótano pequeño, al que apenas le llega la luz. Vemos muy poco a nuestros familiares, y casi no tenemos noticias de cuál es nuestra situación y cuál será nuestro destino. Cada noche pasan lista a unos cuantos de nosotros, mujeres, hombres, chicos muy jóvenes, y se los llevan. Nunca vuelven.

Me acusan de haber defendido Carmona ante el avance de las tropas golpistas que venían desde Sevilla. Las mismas tropas que después seguirían sembrando de dolor y muerte otros pueblos cercanos. Por eso van a asesinarme en la madrugada del 22 de Agosto de 1936, en las tapias del cementerio, poco antes de que amanezca. Por eso correré la misma suerte que mis compañeros, a los que nombran cada noche para que jamás vuelvan.

Llega el camión. Aún es madrugada. La hora de la muerte. Mis compañeros, más jóvenes y fuertes que yo, me ayudan a subir a él. Nuestras miradas se cruzan con infinita amargura. Avanzamos por la carretera de Lora del Rio, y pasamos por mi casa, donde duermen mi compañera Dolores y mis hijos de tres y diecisiete años. Cierro los ojos y me despido de ellos. Confío en que mis otros dos hijos, Pascual y Enrique, afiliados a la CNT, que han salido del pueblo con un grupo de hombres para seguir luchando por la República, vean algún dia un país más justo y democrático. Por eso hemos luchado. Por eso hoy me asesinan.

Dentro de unos días le dirán a mi compañera que la casa familiar queda incautada, y que ya no tiene dónde vivir. Esta es la justicia del nuevo régimen, que también le prohibirá vestir de luto por mí.

Siento el frio de la tapia del cementerio en mi espalda. Los soldados cargan las armas. Alguien grita un ¡Viva la república! y el miedo y la incertidumbre se disipan.

Mi familia, después de ochenta años, me busca. Pide VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN.

MI FAMILIA ES EL ADN DE LA MEMORIA

PARA QUE MI NOMBRE NO SE OLVIDE 

PARA QUE NO SE BORRE EN LA MEMORIA


Relato 3

Me llamo Cristóbal Guerrero Romero. Soy de un pequeño pueblo de la provincia de Málaga, de Teba, y soy jornalero, como casi todos los vecinos de aquí. Los jornales son de miseria, y no siempre hay faena para todos, según le parezca a los señoritos del pueblo. Por todo ello muchas veces no hay ni para dar de comer a las familias. 

Como en el pueblo la mayoría de nosotros no sabemos ni leer ni escribir, nos hemos afiliado a un sindicato, para que nos digan los jornales que tenemos que cobrar y no nos engañen los señoritos.

Yo todavía soy joven, tengo 20 años. Tengo amistad con una muchacha, hija de Diego el de la Justa un hombre trabajador pero que ha tenido muy mala suerte ya que se enfrentó al propietario de unas tierras y durante una fuerte discusión, Diego lo mató. Cumplió años de prisión hasta que la República lo amnistió.

Cuando las tropas franquistas tomaron Teba, Diego tuvo que huir a la sierra de Ronda porque sabía lo que le esperaba si permanecía en el pueblo.

El párroco del pueblo sentía una cierta simpatía por la lucha de los jornaleros, y sabía cuántos de nosotros estábamos afiliados al sindicato. También conocía mi amistad con la hija de Diego. Cuando entraron los fascistas en el pueblo, las simpatías del Párroco cambiaron de bando. Así que un día vinieron a buscarme, para hacerme unas preguntas, dijeron.

En la madrugada del 23 al 24 de Febrero de 1937 me fusilaron en las tapias del cementerio de mi pueblo. Esa noche asesinaron a 81 hombres y a 3 mujeres, la gran parte de ellos gente que huyó a la sierra y que volvió confiando en la promesa de los franquistas de no hacer daño a nadie que no tuviera las manos manchadas de sangre.

La noche ha sido muy larga. Tan larga y dramática que será conocida para siempre en Teba como “la noche de los 80”…Ha sido terrorífico para nosotros esperar en el cementerio en grupo de 10 a que terminaran de ejecutarnos a todos. Algunos hemos llorado y gritado de impotencia, dolor, rabia e incomprensión. Otros permanecían en un hondo silencio Muchos dejaban hijos e hijas muy pequeños, y otros, como yo, comenzábamos a vivir. Lo único que queríamos todos era unas condiciones laborales más justas y una vida mejor para los nuestros. Ninguno merecíamos la muerte.

MI FAMILIA ES EL ADN DE LA MEMORIA

PARA QUE MI NOMBRE NO SE OLVIDE 

PARA QUE NO SE BORRE EN LA MEMORIA




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miércoles, 26 de octubre de 2011

En el nombre de la Memoria




"La Guerra Civil española no es solo una página capital de la historia moderna sino una de las claves históricas del presente y del futuro de España. La actual democracia le debe mucho al dolor de esas heridas".
Rafael Alberti

En el nombre de la Memoria I

La Guerra Civil y su posterior represión siguen polarizando sentimientos que se proyectan hasta nuestros días y conviene tener presente que hemos tenido, obligado por las circunstancias, una enorme capacidad para el olvido y la amnesia colectiva, pues el anterior régimen se encargó de anestesiarnos, atando y bien atadas, mediante el miedo, a generaciones enteras y que hoy los hijos de los hijos, ya sin miedo, se atreven a rescatar del injusto olvido, con justicia y dignidad, la memoria colectiva de todo un pueblo.

Es cierto, que no olvidando nuestra historia como raíz de nuestro pasado, podemos afrontar con ilusión los sueños del futuro y eso empieza por cicatrizar con su asepsia correspondiente nuestras propias heridas pero sin adulterar la Historia para que nunca más a ningún españolito que venga al mundo ninguna de las dos Españas les hiele el corazón como dijo don Antonio Machado

La Guerra Civil fue una tragedia y una ruptura en el desarrollo de la vida española que contribuyó a ahondar las diferencias ideológicas en la Europa de su tiempo ya que en España se jugaba el futuro de las democracias europeas ante el empuje del nazismo y el fascismo. Sin embargo las democracias occidentales fueron cobardes y claudicaron por el recelo ante la posible expansión del bolchevismo. El Acuerdo de Munich de 1938 entre los jefes de gobierno de Alemania, Italia, Francia e Inglaterra relegó a un segundo plano el asunto español. Francia e Inglaterra, al haber carecido de altura de miras, se dieron cuenta demasiado tarde de que la Guerra Civil española resultaría el detonante de lo que ellos sufrieron después en sus carnes con el nazismo en la II Guerra Mundial. 

Los países de la Europa Moderna, después de la II Guerra Mundial constituyeron su columna vertebral de progreso en base a la experiencia del pasado erradicando al nazismo y al fascismo que los llevaron a dicho conflicto. Sin embargo en España no fue así ya que después de la muerte del dictador en 1975, la Transición dejó algunas asignaturas pendientes lastrada por las circunstancias del momento.

En el caso de España, hay que reconocer que se provocó una guerra civil y cuyas repercusiones se dejan sentir aún hoy ya que todavía se polarizan sentimientos que han pasado de generación en generación y que sólo la recuperación de la memoria y la dignidad canalizará de forma adecuada el proceso de cicatrización de aquéllas heridas mal suturadas.

A las pocas horas de proclamarse la República, ya existían conspiradores que comenzaron a recaudar fondos para financiar un alzamiento contra la misma. Su primera tentativa fue el fracasado golpe militar del 10 de agosto, “la Sanjurjada”, que les sirvió como ensayo para el posterior golpe de estado del 17 de julio de 1936 silenciando a las autoridades republicanas y a los líderes sindicales. 

No debemos olvidar que ya el 31 de marzo de 1934 una delegación monárquica viajó a Roma en busca de apoyo financiero en un intento de derrocar a la República y más tarde la CEDA de Gil Robles, al conocer los resultados de las elecciones del 16 de febrero de 1936 que otorgó la mayoría absoluta al Frente Popular con 257 diputados mientras las derechas 139 y el centro 57, invitó al general Franco a dar su ansiado para usurpar el poder legítimo que las urnas habían deparado.
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La Iglesia no le perdonó nunca a la República haber roto el monopolio de la educación y el clero se alineó con la derecha, con los poderosos y con la dictadura. La cuestión religiosa ofreció una buena excusa para elevar la temperatura del conflicto. Ese era el talante que tenía la derecha de la época que odiaba a la República por ser democrática y sin embargo, no le preocupaba lo más mínimo ni el paro endémico, ni la desesperanza de las clases populares, ni el hambre, ni los niños que desfallecían en las escuelas por falta de alimento, ni las familias con raquitismo y tuberculosis, ni los campesinos hambrientos que mendigaban en Salamanca, Badajoz y Andalucía, en la España rural de 1936 con grandes tasas de analfabetismo. Jamás se preocupó la CEDA de estas circunstancias cuando gobernaban en 1934 pero si aplaudieron con entusiasmo las acciones inhumanas de Franco en octubre de 1934 en Asturias para llevar el terror sobre la población civil con las tropas africanas, modelo que se aplicaría en el sur de España en el verano de 1.936 con Queipo de Llano que autorizó a matar como a un perro a cualquiera quedando exento de responsabilidad.

Y la derecha no desaprovechó la gran oportunidad de poner en marcha el ansiado golpe de estado cuando se produjeron los asesinatos del teniente José Castillo el 12 de julio de 1936 y de José Calvo Sotelo al día siguiente en respuesta al anterior. El asesinato de Calvo Sotelo se utilizó más adelante para justificar la sublevación pero los planes estaban ya en marcha...


En el nombre de la Memoria II


Federico García Lorca

Franco hizo una inversión en terror amparado por los de siempre, gran parte del ejército, Iglesia, falangistas, requetés, caciques... y empleó el terror como arma y no contuvo los abusos de sus tropas que cometieron asesinatos y violaciones. Todas las formas de fanatismo y crueldad se dieron ya para sofocar en la Revolución de Octubre de 1934 que actuaron como detonante del odio posterior.

Hasta tal punto invirtieron en terror que el 19 de agosto de 1936 asesinaron al poeta español más célebre del siglo XX, Federico García Lorca llevado a cabo por quienes había denominado tiempo atrás “la peor burguesía de España”. Y ello en Granada, “su Granada”, como dijo Antonio Machado en su elegía. También se llevaron por delante mediante la razón de la fuerza a toda la fuerza de la razón truncando la trayectoria de progreso en la que la nómina de intelectuales que salieron de España fue interminable dejando a España huérfana definitivamente en la cultura. Hablamos de Unamuno que murió en Salamanca el 31-12-1936, Antonio Machado, Rafael Alberti, Miguel Hernández que murió en la cárcel de Alicante el 28-3-1942, León Felipe entre otros e innumerables maestros de escuelas anónimos, médicos, poetas, campesinos, etc…Llevaron su odio por la Democracia al pie de la letra, “eliminar sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros” como manifestó el general Emilio Mola. Había que matar -aunque no se fuera responsable de nada- para sembrar el terror.


Antonio Machado

La violencia de los rebeldes se originó como estratégia de guerra con fusilamientos en masa. Fue un exterminio minuciosamente planificado desde el inicio de la guerra por la plana mayor del ejército rebelde extendiéndose por todo el país mientras que la violencia ejercida por los republicanos carecía de estrategia y se inicio debido a que la República perdió el control de los acontecimientos por las divisiones internas con la ocupación de Madrid y con el gobierno en Valencia. Al menos 2500 presos de cárceles de Madrid y fueron fusilados el 7 de noviembre de 1936 en Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz el 4 de diciembre de 1936.

Este periodo de 1936-1939 y posterior represión supuso uno de los episodios más traumáticos de la historia española, con decenas de miles de seres humanos inocentes que se vieron forzados a abandonar su tierra natal, a desplazarse a otros países por motivos ideológicos, de conciencia o por temor a las represalias por parte del bando vencedor. Franco se había convertido como dice Thomas Hugh en el Octavio de España con un culto a la personalidad sin precedentes, amparado sin fisuras por la jerarquía católica de la época llegando el 14 de septiembre de 1936 el papa Pío XI a bendecir el denominado Movimiento Nacional de los militares rebeldes y el 1 de julio de 1937 cuando en la Carta Colectiva del Episcopado español, la sublevación militar del 18 de julio es legitimada como "cruzada". Solo los obispos de Tarragona y Vitoria se negarían a firmarla.

La violencia y el terror emplearon el aceite de ricino, el tiro en la nuca y las paladas de cal viva a deshoras de la noche porque carecieron de la tolerancia necesaria para aceptar los resultados de las urnas. En definitiva, la sinrazón y los instintos más primitivos del ser humano elevados a la enésima potencia motivada por aquéllos que expresaron su gozo sin reparos cuando observaron que peligraba su posición social o estaban temerosos del anticlericalismo.


En el nombre de la Memoria III


Unamuno

Pasados 75 años de aquellos tristes acontecimientos, aún se siguen polarizando sentimientos debido a que las heridas producidas por aquel innecesario conflicto no han cicatrizado correctamente ni fueron tratadas con el rigor histórico necesario contribuyendo a encender de nuevo unas ascuas innecesarias que deberían estar ya en proceso de enfriamiento. No se trata de recuperar ningún sentimiento pero tampoco de silenciar la historia. Aquellas personas que cayeron en el más absoluto de los olvidos fueron perseguidos, represaliados, exiliados o asesinados, permaneciendo en la retina de la memoria y se exige una reparación digna.

Este periodo histórico tuvo enormes dificultades y graves carencias en todos los órdenes con datos terroríficos de mortalidad infantil que expresan el grado de subdesarrrollo en que las clases dominantes habían mantenido al pueblo durante muchos años. Y sin embargo, la República implantó una educación pública, laica y gratuita que intentó resolver de algún modo las desigualdades existentes a través de valores universales y llevar la enseñanza elemental a todos los rincones del país en una sociedad donde el analfabetismo era endémico ya que por entonces, la educación era elitista, tan sólo al alcance de unos pocos privilegiados.

El periodo 1931-1936 fue considerado como el primer periodo democrático de nuestra historia que consideró a la Educación con mayúsculas como un Derecho Universal. Se crearon más de 15000 escuelas y miles de plazas de maestro así como una red de bibliotecas siendo también considerada como la Edad de Plata con de las letras españolas en la que destacan los grandes de la literatura como la Generación del 98 Miguel de Unamuno, Ángel Ganivet, Valle-Inclán, Pío Baroja, Azorín, Ramiro de Maeztu, Manuel Machado, Antonio Machado entre otros y de la Generacion del 27 con Jorge Guillén, Pedro Salinas, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre y Emilio Prados, Fernando Villalón, León Felipe, Miguel Hernández, así como la Institución Libre de Enseñanza (Francisco Giner de los Rios) o la Residencia de Estudiantes (Luis Buñuel, Federico García Lorca, Salvador Dalí. Rafael Alberti , Jorge Guillén, Juan Ramón Jiménez, Miguel de Unamuno, Manuel de Falla, José Ortega y Gasset, Pedro Salinas, Eugenio d'Ors, Manuel Altolaguirre entre otros.

No se puede poner ninguna ideología ni visión personal por encima de la historia ya que le estamos faltando el respeto a miles de víctimas en aquélla triste contienda entre españoles. Existe una tradición de hispanistas extranjeros que han sabido observar el conflicto y posterior represión desde una atalaya con más objetividad. El Laberinto español de Gerald Brenan, escrito en 1943 sirvió de cimiento para todas investigaciones posteriores sobre los viejos estereotipos del carácter español, convirtiéndose por derecho propio en punto de referencia para otros escritores como Gabriel Jackson, Hugh Thomas, Paul Preston, Ian Gibson etc…


Miguel Hernández

Como dice Ian Gibson, el problema más hondo que tiene España, creo, es esta derecha de siempre tan cainita, tan incapaz de soltar su rancio y secular lastre dogmático como de asumir que el régimen de Franco fue inmisericorde.

Y es posible que muchos hayan heredado esa impromta en su código genético argumentando que la Ley de la Memoria Histórica abre de nuevo las heridas cuando lo que pretende realmente es cerrarlas definitívamente con la máxima dignidad. La misma impronta franquista ha ocurrido no hace mucho, con falta de rigor sobre el Diccionario Biográfíco de la Historia de la Real Academia de la Historia que ha costado 6,4 millones de euros al erario público. Y la misma impromta con la actual jerarquía eclesiástica pidiendo el voto para un determinado partido que coincide son sus valores en vez de labrar su amor al prójimo. Son las mismas actitudes con mentalidad de sacristía que expresaron su gozo sin reparos en tiempos pretéritos.

Ya lo manifestó el hispanista Paul Preston que la apertura de la investigación judicial en el Tribunal Supremo sobre el juez Baltasar Garzón "da la impresión de que el franquismo está más vivo que nunca dentro de la democracia española”.

Un prestigioso juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón abre una investigación sobre la memoria histórica y las ascuas de los tiempos pretéritos (las dos Españas de don Antonio Machado que creíamos olvidadas) empiezan a echar humo en un incendio que creíamos ya extinguido pero nada mas lejos de la realidad, ya que las heridas de aquel trágico conflicto no han cicatrizado todavía.

La transición ha sido para los que añoran el franquismo una especie de ley de punto final y sin embargo las víctimas inocentes no han tenido ningún tipo de reconocimiento hasta el punto que la ley de memoria histórica tiene enormes problemas para aplicarse. El juez Garzón se ha convertido en la voz de las víctimas de la guerra civil prestando servicios excepcionales a nuestra Democracia y pretende investigar la suerte de decenas de miles de personas que desaparecieron sin dejar rastro durante la Guerra Civil y posterior represión en base a una ley de amnistía de la España de 1977 aduciendo el juez Garzón que las desapariciones deben ser considerados crímenes contra la humanidad y, por tanto, no cubiertos por la amnistía.

Parece surrealista la causa contra el juez Garzón, que sólo ha impulsado la Defensa de los Derechos Humanos y cuestionado por ello, de una parte de la genética española anclada en tiempos pretéritos. Lo que ha provocado un escándalo internacional que puede cuestionar nuestra salud democrática.

Nuestra historia no podemos cambiarla aunque nos duelan algunos párrafos de ella. Es urgente y necesario saldar la deuda que tiene España con las víctimas del franquismo ya que pesa como una gran losa en la memoria colectiva y su repercusiones se proyectan todavía sobre el presente.
Como dice el historiador Miguel Ordóñez en Público el 11 de noviembre de 2011 titulado La naturaleza de la violencia:

Pretender que la Guerra Civil fue la consecuencia de dos violencias enfrentadas, equiparando la culpabilidad de víctimas inocentes con la de sus asesinos es no sólo un insulto a la razón sino una muestra de miseria moral.


Muerte de un miliciano Federico Borrell García. Robert Capa 
5 de septiembre de 1936. Espejo, provincia de Córdoba

El  27 de diciembre de 2007 se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Ley 52/2007, de 26 de diciembre por la cual, se reconocen y amplían derechos estableciendo medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura". Simplemente  la ley está para cumplirla y no mirar hacia otro lado después de treinta y dos años de ayuntamientos democráticos. Tiempo suficiente para tener altura de miras y madurez como Democracia.


"No olvidando nuestra historia como raiz de nuestro pasado, podemos afrontar  con ilusión los sueños del futuro".

Memoria. (Del lat. memoría).
Facultad psíquica por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado
Histórico, ca. (Del lat. historícus).
Persona que ha tenido existencia real o del hecho que verdaderamente ha sucedido.
Amnesia. ( Del gr. Aμνησiα).Pérdida o debilidad notable de la memoria.

Bibliografía y Libros interesantes 

El laberinto español por Gerald Brenan
La II República y la Guerra Civil española (1931-1939) por Gabriel Jackson 
El holocausto español por Paul Preston
La Guerra Civil española por Hugh Thomas
El hombre que detuvo a Lorca por Ian Gibson
MORÓN:Consumatum est 1936-1953. Historia de un crimen de guerra 
por José María Márquez y Miguel Guardado


Monolito erigido en honor del poeta Federico García Lorca y de todas las víctimas de la Guerra Civil en el parque que lleva su nombre. Alfácar (Granada).

El 19 de agosto de 2011 se cumplió el 75º aniversario de su trágica muerte.

jueves, 7 de julio de 2011

Presentación del libro MORÓN: CONSUMATUM EST



Hay que olvidar los odios 
pero hay que acordarse de los hechos
para evitar caer en los mismos errores históricos.

Gerald Brenan
  
El pasado miércoles, 6 de julio de 2011 a las 21,00 horas tuvo lugar en el Teatro Oriente de Morón (con un lleno a rebosar de público) la presentación del libro "CONSUMATUM EST", editado por Planta Baja y con más de ochocientas páginas, fruto de una intensa investigación. Este libro no pretende reabrir ni hurgar en viejas heridas sino dignificar la memoria de aquéllos que han sido olvidados por la guerra civil en Morón y  posterior represión.
El acto fue presentado por el paisano de Morón, Juan Diego Mata. Un  libro que formará parte por derecho propio "per saecula saeculorum"  de la Memoria Histórica de Morón de la Frontera, que ha sido escrito por José María García Márquez y el paisano local Miguel Guardado Rodríguez. A dicho acto de presentación acudió Rafael López, de la Asociación Memoria Histórica y Justicia de Andalucía que realizó una introducción del significado de la Asociación que preside.


Las tropas de Castejón en Morón el 25 de julio de 1936

Como manifiestan sus autores "Consumatun est" fueron las palabras que dijo Queipo de Llano cuando dio por concluída la salvaje ocupación de Morón el 25 de julio de 1936. Un monstruoso crimen de guerra que cambió para siempre la vida de los moronenses de aquella generación".

Una de las imágenes que mejor puede expresar el horror de la guerra

"El crimen de guerra que se cometió en Morón fue celosamente ocultado para que la historia no pudiese contarlo." Las víctimas del bando nacional fueron registradas todas dispensándoles toda clase de honores. "Al mismo tiempo se ocuparon de ocultar el principal rasgo documental de sus crímenes y eliminar las pruebas que pudieran incriminarles resolviendo el problema mediante fosas comunes y paladas de cal viva sin ningún tipo de registros en los cementerios".



La historia la podrán escribir siempre los vencedores con su corifeo de panegiristas correspondiente  hasta que la memoria colectiva que permanece intacta en la retina del pueblo  la vuelve a colocar  en su sitio. Este periodo de 1936-1939 y posterior represión  supuso uno de los episodios más traumáticos de la historia española, con miles de seres humanos inocentes que se vieron forzados a abandonar su tierra natal, a desplazarse a otros países por motivos ideológicos, de conciencia o por temor a las represalias por parte del bando vencedor. Pasados bastantes lustros de aquéllos tristes acontecimientos, aún siguen polarizando sentimientos ya  que la memoria de los abuelos ha pasado a los hijos de sus hijos, los que por razones obvias rompen el silencio, deseando reparar y honrar la memoria cerrando con la máxima dignidad esa herida moral que rescate del olvido  y de la amnesia colectiva.
 
A juicio de no pocos historiadores, la Iglesia con sus luces y sombras, tan rígida e intransigente, amparó  sin fisuras al bando que venció pero no convenció porque tenían la fuerza bruta, como  dijo el sumo sacerdote de la generación del 98, don Miguel de Unamuno, el 12 de octubre de 1936 en el paraninfo de la Universidad de Salamanca.

El 14 de septiembre de 1936 el papa Pío XI bendice el denominado Movimiento Nacional de los militares rebeldes. 

El 1 de julio de 1937 en la Carta Colectiva del Episcopado español, la sublevación militar del 18 de julio es legitimada como "cruzada". Solo los obispos de Tarragona y Vitoria se negarán a firmarla.

"Las Brigadas Internacionales" por César Vidal. Cronología páginas 581 y 584

El renacimiento intelectual de gran vigor en las letras también sufrió en sus carnes el horror de la guerra. Hablamos de  Miguel de Unamuno, Federico García Lorca, Antonio Machado, Rafael Alberti, Miguel Hernández, León Felipe entre otros  e innumerables  maestros de escuelas anónimos, médicos, poetas, campesinos, etc…Se llevaron por delante mediante la razón de la fuerza a toda la fuerza de la razón truncando la trayectoria de progreso en la que la nómina de intelectuales que salieron de España fue interminable dejando a España huérfana definitivamente en la cultura.
 
Miguel Guardado firmando libros

Y es en este marco, donde un prestigioso magistrado de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón  abre una investigación sobre la memoria histórica  y las ascuas de los tiempos pretéritos (las dos Españas de don Antonio Machado que creíamos olvidadas)  empiezan  a echar humo en un incendio que creiamos ya extinguido pero  nada mas lejos de la realidad ya que las heridas de aquel trágico conflicto no han cicatrizado todavía en generaciones posteriores y es posible que  aún se necesiten varias generaciones para que la dignidad y la justicia sea un hecho real.

Me viene a la memoria  el  hispanista Paul Preston que afirmaba el martes 14 de abril de 2010 que la apertura de la investigación judicial en el Tribunal Supremo sobre el juez Baltasar Garzón "da la impresión de que el franquismo está más vivo que nunca dentro de la democracia española". Si eso fuera cierto, la democracia española estaría todavía con una manifiesta inmadurez y un país inculto carece de mecanismos de defensa debiéndose generar los anticuerpos necesarios para hacer frente a los antígenos que manipulan la Historia para que las posibles ascuas que existan entren definitivamente en un proceso de enfriamiento.



Nuestra historia no podemos cambiarla aunque nos duelan algunos párrafos de ella si realizamos una mirada retrospectiva aunque debemos intentar al menos como encrucijada de civilizaciones que hemos sido, convertirnos en punto de referencia y faro del mundo en la defensa de los Derechos Humanos. 

"No olvidando nuestra historia como raíz de nuestro pasado, podemos afrontar  con ilusión los sueños del futuro" y eso empieza por cicatrizar con su asepsia correspondiente nuestras propias heridas sin adulterar la Historia para que nunca más a ningún españolito que venga al mundo ninguna de las dos Españas les hiele el corazón como dijo don Antonio Machado. 

Monolito erigido en honor del poeta Federico García Lorca y de todas las víctimas de la Guerra Civil en el parque que lleva su nombre. Alfácar (Granada).
El 19 de agosto de 2011 se cumplirá el 75º aniversario de su trágica muerte.

Memoria. (Del lat. memoría).

Facultad psíquica por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado.


Histórico, ca. (Del lat. historícus).

Persona que ha tenido existencia real o del hecho que verdaderamente ha sucedido.


Amnesia. ( Del gr. Aμνησiα).

Pérdida o debilidad notable de la memoria.


P.D. No puedo evitar cuando realizo una mirada retrospectiva, la historia que me contaba mi padre siempre que podía de un hermano de mi abuela Carmen (tuvo la suerte de no perder la vida, en unos tiempos donde primaban los instintos más primitivos que un ser humano pudiera poseer).


Mi tío, hermano de mi madre, el mencionado José Bermúdez García, era cabo de la policia municipal en 1936 y como tantos ciudadanos, sólo hecho de haber servido a la República (gobierno legítimo) lo condenaron a muerte y le conmutaron la pena a 30 años de prisión, estando en la cárcel seis años. Lo mandaron al penal del puerto de Santa María. Después de un tiempo de estar en el penal, lo mandaron al penal de Burgos, siempre de penal en penal. Después de un periodo de tiempo lo trasladaron al penal del Dueso, en Santoña (Santander). Como quiera que las necesidades eran precarias, la humilde familia le mandaba un paquetito con golosinas porque el pan llegaba duro y la censura no dejaba nada más que un kilo de peso y el pobrecito lo pasaba bastante mal. Yo tenía una tía hermana del preso y acordaron de ir a hacerle una visita a Don Cristóbal Bermúdez Plata, que estaba en Sevilla ejerciendo de Director General del Archivo de Indias y mencionaban que era pariente de la familia (sin confirmar) y se dignó a recibirlas a las dos cambiando impresiones a cerca del lastimoso caso. Don Cristóbal le dijo que en libertad no lo podía dejar pero cambiar de penal sí. Lo cierto es que lo mandaron a Sevilla hasta que lo pusieron en libertad ( no se sabe si con la intervención de Don Cristóbal o simplemente por la inercia del caso).


A raíz de la libertad, como había estado en el bando contrario le colgaban el sanbenito de rojo y nadie le daba trabajo. Entonces unos amigos de su hijo Antonio que eran jaboneros lo colocaron de guarda en la Merced, fábrica de jabón. Como quiera que él tenía la vista casi perdida, de haber estado tanto tiempo sin ver luz del día, entonces yo le dije, ¡chacho, tú por las tardes, me esperas y así te vendrás conmigo! y por la tarde yo le cogía de la mano hasta que llegábamos a su casa en Capitán Cala. Cuando yo venía con mi tío por la tarde, lo notaba que al llegar al angostillo, cerca del Ayuntamiento, mi tío quería hacer el recorrido por la calle las Morenas, el Polvorón y la Plaza y yo le decía, ¡vamos por el Ayuntamiento y llegamos más pronto y nos tomamos en el antiguo bar "la playa" un chocolate!. Entonces se clareó conmigo y me dijo que había en el ayuntamiento algunos que habían sido amigos suyos que se habían cambiado la camisa y han estado comiendo del régimen de Franco cuarenta años.

Y gracias al libro Morón: Consumatum Est,páginas 783-84 he conocido que cinco miembros de una misma familia Reinado Martínez que vivían en la calle Llanete, 73 de Morón, cuatro sobrinos y un hermano de mi abuelo pasaron años en cárceles franquistas acusados de "auxilio a la rebelión", en particular Miguel Reinado (padre) que a su regreso a Morón el 9 de abril de 1939 lo encarcelaron. Estuvo confinado en los campos de concentración de Sanlúcar la Mayor, La Granjuela, Córdoba "La Vieja" y Lerma. Pasó por las prisiones de Valdenoceda y Sevilla. En marzo de 1941 un tribunal militar lo condenó a 30 años de prisión por adhesión a la rebelión y pudo salir en libertad condicional en julio de 1945, ya enfermo y septuagenario como dice en un informe de la propia prisión.

No resulta extraño, por tanto, que leamos en la sentencia del consejo de guerra que condenó a Juan José Reinado Martínez a doce años y un día con el siguiente argumento: El procesado además es de escasa cultura y muy tartamudo. Pag. 342 de Consumatun est. Las "personas cultas" se consideraban con el derecho no solamente de condenar sino de insultar. La capacidad de calumniar y de mentir alcanzó cotas inimaginables...

En definitiva, la sinrazón de los instintos más primitivos del ser humano elevada a la enésima potencia...





Breves letras a Federico García Lorca
(como homenaje a todas las víctimas), de un moronero
 
I


Madrugada de luto donde tu fresca juventud concluye,
tórrido barranco anclado en la más gélida intolerancia
pero una obra arraigó en lo más profundo de un pueblo
que se despierta Federico, poco a poco de su letargo.


II


Partidario de los pobres como fundamento de una vida,
de los viejos campesinos encorvados por tanto trabajo,
expolio sangrante de una de esas dos Españas : Víznar,
donde la memoria como historia perdona pero no olvida.


III

Escuadras de muerte con sus fauces de odio acechan,
por ser del jazmín, del romero y la albahaca, la esencia.
Memoria que como historia acoges el legado de ausencias
que nos permiten afrontar sueños, ilusiones y esperanzas.

IV

Convertirías arsenales en museos, cuarteles en bibliotecas;
milicianos en licenciados, ¡viejos sueños, utopías y quimeras¡


¡Ay Federico, si tu pudieras¡...
¡Ay Federico, si tu pudieras¡...

Homenaje a Federico García Lorca en el 75º aniversario de su muerte  por parte del Taller de Baile Flamenco en el Teatro Oriente de Morón el 30 de junio de 2012

Enlaces interesantes

http://antonicuevas.blogspot.com/2010/06/que-losarboles-no-nos-impidan-ver-el.html 
http://antonicuevas.blogspot.com/2011/06/blog-post.html 
http://antonicuevas.blogspot.com/2008/05/breves-letras-federico-garca-lorca-i.html 
http://antonicuevas.blogspot.com/2011/06/hay-que-olvidar-los-odios-pero-hay-que.html 

Libros interesantes 


El laberinto español por Gerald Brenan
La II República y la Guerra Civil española (1931-1939) por Gabriel Jackson
El holocausto español por Paul Preston