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martes, 7 de marzo de 2023

Entre la Axarquía y la Alpujarra granadina, con el Aula de la Experiencia de Morón [II]


Monumento a Abd al-Rahmán ben Muawiya al-Dajil "El Inmigrado"

Prólogo

La primera vez que visitamos Almuñécar nos impresionó una enorme escultura de cinco metros de altura de Abderramán I ubicada en la falda del Peñón del Santo, uno de los miradores más visitados de la capital sexitana [Sexi, antigua colonia fenicia]. 

Una obra realizada en bronce fundido, cincelado y patinado por el escultor Miguel Moreno Romera y que fuera inaugurada en 1984, coincidiendo con la celebración del I Encuentro Hispano Árabe celebrado en Almuñécar. 

Podríamos decir que en Almuñécar se produce el Alfa de Al Ándalus en 753 y en las Alpujarras [con el exilio de Boabdil y la muerte de su esposa  Morayma en Laujar de Andarax] el omega de una brillante civilización como preludio de la expulsión de los moriscos a partir de 1609-1614 tras más de ocho siglos de presencia andalusí en la tierra de sus progenitores y en la de los padres de sus abuelos...


Una ruptura sentimental cuyo lacerante dolor permanecerá durante muchos siglos en el alma de aquellos exiliados, al igual que lo fueron los judíos sefardíes expulsados de Sefarad aquel trágico 31 de marzo de 1492.

En el 750 de nuestra era la dinastía de los Omeyas sunníes es derrocada en Damasco por los abasíes chiíes. Abderramán I [Abd al-Rahmán ben Muawiya al-Dajil "el Inmigrado"], como único superviviente de los Omeyas tras la matanza de su familia por los abasidas, llega al norte de África donde fue acogido por la tribu Nafta de la que era originaria su madre y arriba clandestinamente con sus leales en Al Ándalus, en las costas de Almuñécar el 15 de agosto de 755 d.C. y proclama el emirato independiente de Bagdad en el 756 d.C. aunque no se proclamó califa. Bajo la figura de Abderramán I dará comienzo una importante dinastía donde Córdoba alcanzará momentos de gran esplendor en la ciencia y en las letras al convertirse en el faro cultural más importante de Europa. 


Cuando la Europa cristiana, en el año 1000 estaba bajo el influjo del fin del mundo, el matemático, astrónomo, geógrafo, físico, filósofo, historiador y farmacéutico persa Al-Biruni calculó el radio de la Tierra demostrando que nuestro planeta giraba alrededor del Sol. También confirmaron la esfericidad de la Tierra siglos antes de que Colón descubriera el Nuevo Mundo.
  • Ibn Firnás [810-887]
  • Ibn Bayyah "Avempace" [1070-1138]
  • Ibn Tufail "Abentofail" [1110-1185]
  • Ibn Rušd "Averroes" [1126-1198]
  • Moisés ben Maimón "Maimónides" [1135-1204]...
El primer Renacimiento en Europa se dio en Al Ándalus en lengua árabe contribuyendo con más de mil traducciones de los clásicos griegos al árabe siendo llevadas posteriormente al latín por los eruditos cristianos. De este modo, fueron receptores del legado griego al traducir a célebres pensadores de la Antigua Grecia a la lengua árabe, lo que produjo un gran avance cultural y científico en contraposición con el oscurantismo del occidente cristiano.

Recordar que Alhakén II creó una biblioteca andalusí tolerante y universal con más de 400.000 volúmenes que abarcaba todas las disciplinas del conocimiento. Poseía en su palacio de Madinat al-Zahra un taller de escribanía con encuadernaciones de altísima calidad y copistas. Tendrían que pasar muchos siglos para poder encontrar en Europa una biblioteca con tanta altura de miras como la que poseía el culto Alhakén II que también destacó por el respeto a los cristianos y judíos.

Libros que trajeron desde Bagdad, Damasco, Alejandría, Roma y Bizancio cuyas versiones fueron traducidas posteriormente al latín en la famosa Escuela de Traductores de Toledo, protegida por Alfonso X el Sabio en la que trabajaron musulmanes, cristianos y judíos.

Averroes será un andalusí con proyección europea al convertirse en un puente entre el medievo y el Renacimiento. Con sus verdades metafísicas "dos caminos" tendrá una importante influencia en la Escolástica [que intentaba fundamentar y ordenar el dogma cristiano] al traducir las obras de Aristóteles del griego al árabe abriendo nuevos caminos.

Aristóteles y Averroes serán de algún modo cristianizados por Tomás de Aquino "Fe y Razón" al consolidarse la Escolástica.

Uno de sus sucesores, Abderramán III, se proclamará Califa [jefe político y religioso de Al Ándalus] dando origen al Califato Independiente de Damasco.


Mapa de la Alpujarra granadina sobre un azulejo "azzuláyǧ" [Órgiva]


...Y llegamos a Almuñécar [al-munakkar] "la ciudad de las palmeras", donde ubicamos nuestro centro logístico en el "Hotel Victoria Playa" para recargar nuestras pilas.

Tras un breve descanso nos esperaba en la puerta del hotel nuestro tren turístico "Trópico Express" para recorrer Almuñécar y sus huertas donde brillan con luz propia frutos tropicales como los mangos, aguacates, chirimoyas, papayas, guayabas y nísperos que hacen las delicias de los paladares más exigentes.

El paseo marítimo nos acerca hasta el monumento de Abderramán I. El objetivo de nuestra cámara captaba una fracción de segundo de nuestro tiempo para colocar una fotografía como recuerdo acompañando estas humildes letrillas. Paseando por las faldas del castillo de San Miguel pudimos observar una antigua Factoría de Salazones pertenecientes al Imperio romano “El Majuelo”.

Después de veintiún días, el pescado ya salado, se introducía en grandes ánforas para su transporte y venta por todo el Mediterráneo, especialmente en las ciudades de Cartago, Roma y Corinto. La extensión y complejidad de la factoría de salazones de El Majuelo pone de manifiesto que la producción de “garum” y otras conservas de pescado, era la principal actividad económica en Almuñécar, que tiene como precedente la actividad comercial fenicio-púnica.

Al igual que en Baelo Claudia [en la provincia de Cádiz] la factoría se ubicaba en una ensenada protegida, junto a la desembocadura del río Seco. Se hallaba cerca del puerto y alejada de la ciudad, para evitar insalubridades originada por los malos olores e insectos.

Esta factoría alcanzará su máximo esplendor en la época del Alto Imperio durante el siglo I de nuestra era. El "garum" de Sexi será uno de los más apreciados en el Imperio Romano junto con los alfares. Las piletas se encontraban situadas en el centro “cetarias”, enlucidas con un mortero impermeable u opus signinum. A su alrededor se encontraban las áreas de limpieza, preparación de troceado y macerado, almacenaje. Hasta la factoría llegaba una conducción de agua potable procedente del acueducto, contando con cisternas para el almacenamiento de las mismas.

Sin embargo, a partir del siglo IV d.C. la actividad perderá su importancia, reutilizándose dicho espacio como sacro lugar de enterramiento.

Muy cerca de Almuñécar se divisa la estratégica alcazaba andalusí de Salobreña, que fuera residencia estival de los monarcas del reino de Granada y alcázar-prisión de los sultanes destronados, además de ser un importante recinto militar durante la época cristiana. Fue ocupaba por destacamentos musulmanes en el año 713. 

Ya en el siglo XII existen referencias de la existencia de abundantes platanares y cañas de azúcar


4 de marzo [Pampaneira-Soportújar]

Tras degustar un buen desayuno nos esperaba la Alpujarra granadina ubicada en la cara Sur de Sierra Nevada, el último reducto andalusí. Nos esperaba Órgiva, la puerta de entrada a la Alpujarra Alta, en las faldas de la Sierra de Lújar y Sierra Nevada, que nos permitirá seguir zigzagueando entre las montañas.

Las torres de la iglesia de Órgiva [Nuestra Señora de la Expectación del siglo XVI] es una copia exacta de las existentes en iglesia de Nuestra Señora de las Angustias de Granada. Casi todas las iglesias de las Alpujarras tienen la misma orientación al haber sido antiguas mezquitas andalusíes.

Lanjarón en la entrada a la Alpujarra se encuentra a menos de 1000 m.s.n.m. El puente de los Siete Ojos que cruza el río Guadalfeo nos acerca a Cañar, el primer pueblo por encima de los 1000 metros de la Alpujarra. Es evidente que el patrimonio más importante de las Alpujarras son sus bellos paisajes que capta la retina del viajero.




En Órgiva se puede observar la iglesia "Nuestra Señora de la Expectación" del siglo XVI construida sobre una antigua mezquita. Sus dos elevadas torres gemelas con chapiteles de pizarra se hacen visibles desde mucha distancia.

Órgiva nos indica el camino hacia la Alpujarra Alta. En 1492 fue cedida por los Reyes Católicos a Boabdil -Abu 'Abd Allāh-, como lugar de retiro. La expulsión de los judíos el 31 de marzo de 1492 y posterior exilio de Boabdil será el preludio de la diáspora de los moriscos a partir de 1609. 

El año 1492 con la expulsión de los judíos de Sefarad y 1609 con la expulsión de la población morisca de la Península ibérica quedarán grabados en nuestra historia como verdadero "annus horribilis". Un verdadero genocidio y etnocidio "borrar la memoria y el conocimiento de un pueblo".

Atravesamos el Puente de un solo ojo más grande de la provincia de Granada que nos acerca a Pampaneira, Capileira y Barranco de Poqueira.



Pampaneira

Es grato sentir en plena Alpujarra como los rayos del sol nos cargan de vitamina D las defensas de nuestro cuerpo, con el consiguiente beneficio de la serotonina que contribuye a elevar nuestro estado de ánimo; el agua cristalina como producto del deshielo de las altas cumbres puede beberse en las abundantes fuentes mientras el agua fluye por pequeñas acequias en el centro de las angostas y empinadas callejuelas. Al mismo tiempo, el aire puro de Sierra Nevada expande al máximo nuestros pulmones que junto con el olor a las antiguas tahonas contribuyen a desconectarnos del estrés que produce la realidad urbana mientras al mismo tiempo se expande nuestra mente al conocer un poco más de nuestra historia, entre acequias [as-saqyha], barrancos, jarapas y cascadas.

Entramos en Pampaneira por la Plaza de la Libertad donde se encuentra la fábrica y tienda de chocolates "Abuela ili". Muy cerca se encuentra la Fuente de San Antonio, el patrón de las novias, donde dice la tradición que muchas mujeres beben con la intención de encontrar novio. Si se bebe en el chorro de la izquierda, se encuentra novio, en la derecha, se encuentra el divorcio. Si se bebe agua fresca en el chorro central nos quedamos como estamos.

La Fuente del Cerrillo nos acercaba al Lavadero homónimo desde donde se observa una bella panorámica de Pampaneira.

Los lavaderos eran elementos imprescindibles para la higiene doméstica. El lavadero podía convertirse en un lugar adecuado para sembrar los principios de una relación sentimental, ya que las mozas ayudaban a lavar a sus madres, y de este modo, podían verse con los mozos que acudían a cargar agua y dar de beber a las bestias.

La utilización de las albercas para el baño durante la época estival suponía una diversión para los niños en la sencilla vida de aquellos años.

Sierra Nevada, el macizo montañoso más elevado de la España peninsular peninsular otea desde las cimas del Mulhacén, el Veleta y el Pico Alcazaba "al-qaṣabah" los pueblos blancos de las Alpujarras ubicados en su zona de solana [hacia el mediodía].


Las mañanas, entre aromas del buen pan de las tahonas [ṭaḥúna], la dedicamos a degustar un buen desayuno alpujarreño consistente en una hogaza grande de pan con aceite de oliva virgen de la Alpujarra, tomate triturado y jamón de Trevélez. Sus calles en trazado sinuoso nos invitan a dar un paseo, mientras respiramos sosiego y tranquilidad. Da la impresión de que se ha detenido el tiempo por estos lares.

No cabe duda de que la lectura del libro “Al sur de Granada”  de Gerald Brenan y “Entre limones” de Chris Stewart [ex-batería del grupo Génesis] han estimulado nuestro apetito viajero por el último reducto morisco en las Alpujarras. Al Sur de Granada pertenece a esa literatura fresca y sencilla que permite al lector viajar sólo con la imaginación para reencontrarse con las Alpujarras de Brenan y Aben Humeya.

La época morisca imprimirá a toda la Alpujarra granadina y almeriense una clara reminiscencia bereber, dotándola de una peculiar identidad urbanística de calles sinuosas y empinadas, salpicadas de tinaos y con viviendas adaptadas a lo abrupto del territorio, que será aplicada al cultivo y riego en terrazas.

Bubión, Capileira y Pampaneira se han hecho acreedoras de la declaración de Conjunto Histórico Artístico en 1982 y su centro histórico considerado Bien de Interés Cultural [BIC].



Telares tradicionales de tradición morisca en Pampaneira

Destacan las tradicionales "jarapas" de profunda tradición moriscas o bereber realizadas con muchos colores. En época andalusí las "jarapas o harapas" se realizaban con los restos de viejas ropas hechas jirones.

En Pampaneira disfrutamos de un grato paseo entre sinuosas callejuelas hasta llegar a un antiguo lavadero público con más de dos siglos de existencia. Sorprenden las tradicionales "harapas" utilizadas desde tiempos remotos por la población morisca para aislarse en sus hogares del suelo y del frío utilizando alfombras. El término "jarapa" es bereber y proviene de los "jarapos" o trapos que sobraban de las ropas. Existieron cientos de telares en las Alpujarras que fueron desapareciendo por la expulsión de la población morisca porque la población cristiana no sabía tejer. En Pampaneira sólo sobreviven tres telares que siguen manteniendo la tradición morisca.

Las jarapas son utilizadas en la actualidad como alfombras en las puertas, cortinas, adornos en los cabeceros de las camas, pie de camas y cuartos de baño, etcétera.

El telar está realizado en madera de castaño y moral como madera autóctona de la zona. Destaca el urdimbre o conjunto de hilos colocados en paralelo. Tiene 117 agujeros y varios peines para prensar los hilos. La lanzadera es de madera de haya. En época morisca las jarapas de utilizaban como moneda de cambio. 

Salimos de nuestro telar todo el grupo con al menos, una jarapa cada uno debajo del brazo y a buen precio. 

¡Más feliz que una perdiz!

Las casas alpujarreñas se desparraman anárquicamente por sus laderas entre terrazas y azoteas con sus esbeltas chimeneas, lo que otorga al conjunto una gran belleza natural.


Cada 31 de octubre tiene lugar en Capileira la Fiesta de la Castaña


Su origen como fiesta pagana se remonta en las antiguas costumbres de los labradores alpujarreños de festejar la recolección de las cosechas como muestra de agradecimiento. Una tradición que ha sido recuperada tostando las castañas en grandes hogueras mientras se ameniza con bailes que hacen las delicias de niños y mayores que esperan en las colas con sus capiruchos de papel para que llenarlo de castañas calentitas acompañado de algún vaso de anís para que los mayores aguanten el frío que comienza en esta época, determinado por su situación geográfica.

En torno a la castaña existe una amplia cultura gastronómica al ser este fruto el ingrediente principal de muchos platos de la zona.

Etimológicamente, Capileira proviene del término capilaris que significa “cabecera o lugar más elevado del barranco”. Debido a su carácter inexpugnable fue uno de los últimos lugares en ser conquistado por los árabes y más tarde por las tropas cristianas. En la etapa nazarí formó parte de la Taha o división administrativa de Poqueira. Capileira sería el escenario de las luchas entre Boabdil y su tío el Zagal.

Capileira se encuentra situada a 1436 m de altitud siendo considerada una joya arquitectónica donde casi todas las casas se encuentran orientadas al mediodía con sus angostas y empinadas callejuelas por donde corre el agua del deshielo a través de un canal central. Los pueblos alpujarreños se encuentran  salpicados de abundantes fuentes de agua potable.

Tras la Toma de Granada, la opresión cristiana sobre la población morisca provocará la rebelión de éstos, con Aben Humeya al frente. Su posterior derrota significará su expulsión al norte de África.

Fue precisamente en la Alpujarra almeriense donde en 1568 se rebela el laujareño Abén Humeya (nacido Fernando de Válor y convertido al Islam); la insurrección se propaga a toda la provincia y pronto Vera es conquistada y Cuevas de Almanzora atacada.

En su retirada, Abén Humeya fundó en Purchena una competición para celebrar el nombramiento de la ciudad como cabeza del valle del Almanzora. Se trataba de unos juegos deportivos y culturales de innegable analogía con el olimpismo, que incluían la lucha, las carreras a pie y a caballo, el tiro y la poesía y que han sido recuperados hoy día, recibiendo el elogio de, entre otros, Juan Antonio Samaranch y el Comité Olímpico Internacional.


Después de haber visitado Pampaneira nos acercamos hasta Soportújar, otro pueblo con urbanismo bereber y un destino embrujado para echar al vuelo nuestra imaginación entre aquelarres, libros de conjuros y escobas mágicas como vehículo ecológico donde se fusiona la magia con la naturaleza. Los calderos negros de las brujas contrasta con las fachadas de las casas encaladas.

Dice la tradición que en aquel lugar habitaban los brujos de las Alpujarras al ser repoblada tras la Reconquista por gallegos, por aquello de las meigas con poderes mágicos. 

La imagen tradicional de una bruja en la cultura popular occidental se encuentra asociada fuertemente con la capacidad voladora que tenían montadas sobre una escoba mágica.

También destaca por ser un pueblo con típica arquitectura alpujarreña con sus tradicionales casas encaladas con la tradicional cal [que produce el efecto botijo al transpirar sus paredes: calor en invierno y frescura en verano], soportales y tinaos, tejados planos con aleros de pizarra.

La tradicional chimenea alpujarreña rompe el conjunto de los "terraos". Los aleros son de laja o teja alera contrapesados por piedras “castigaeras”. La chimenea cumple dos funciones: la primera es buscar en la altura la mejor circulación del aire que favorezca la extracción del humo y al mismo tiempo evitar que en invierno queden sepultadas por las nieves que puedan acumularse en las cubiertas.



Existen variedades locales dignas de estudio. En la Alpujarras Altas predominan las chimeneas troncocónicas con “sombrerete” seguidas por las cuadrangulares, ambas rematadas por una laja y una piedra castigaera que evite que la primera salga volando en días de fuertes vientos.

En la parte oriental, existen las troncopiramidales con tejadillos de laja horizontal a dos aguas.



En nuestra visita a Pórtugos con su paisaje típico alpujarreño [entre los Barrancos de Poqueira y Trévelez] degustamos el típico plato alpujarreño [jamón fino de Trevélez, patatas a lo pobre, morcilla, chorizo, huevo frito y pimiento verde] regado con el vino de la tierra.

En nuestro camino hacia Pórtugos pasamos por Pitres, el único pueblo de la Alpujarra que conserva el título de "taha" como división administrativa andalusí. Pitres y Órgiva tienen institutos de secundaria mientras sólo en Órgiva se estudia Bachillerato, lo que nos aporta una idea sobre la importancia de los pueblos.



Soportújar

La tarde la dedicamos a visitar Soportújar, entre cuevas y brujas, paseando entre la angostura de sus empinadas callejuelas como típico urbanismo alpujarreño de tradición bereber. 

Desde tiempos remotos, para que los chiquillos no se alejasen del pueblo la retina popular atribuía a las cuevas la presencia de brujas que robaban a los niños. Entre la superstición y la magia las brujas predecían el futuro, actuaban como parteras, alcahuetas, preparaban pociones o conjuros y hasta podían volar con sus escobas mágicas.

Tras una intensa jornada cultural y gastronómica vuelve la expedición al Hotel Victoria para degustar de nuevo nuestra dieta mediterránea. Tras una buena ducha nos espera un merecido descanso que nos permitirá iniciar la última etapa por la Alpujarra granadina.


5 de marzo [Vélez de Benaudalla]

 "Ballis Banu Abd-Allah o Valle del Hijo de Alá", nos indica su claro origen bereber


Muy cerca de Almuñécar aunque lejos de las rutas turísticas entre acequias, cascadas y pequeñas huertas se encuentra Vélez de Benaudalla con su trazado morisco. Destacan la iglesia de Nuestra Señora del Rosario [antigua mezquita], su su barrio árabe que desemboca en el castillo y el jardín nazarí donde quedaría asentado el clan de los Abdallah, que daría lugar al topónimo Benaudalla.



El Jardín Nazarí de Benaudalla 

¿No veis el agua que Alá ha hecho descender del cielo y por medio de ella, todo verdea sobre la tierra?
Corán (sura 22, aleya 63)


No creáis que mañana entrareis en el Infierno. ¡No se entra en el Infierno después de haber estado en el Paraíso!
Ibn Jafaya, siglo XI-XII

El Jardín Nazarí de Vélez de Benaudalla data del Reino de Granada a partir de 1297. Será conocido como “Generalife chico” y constituye un ejemplo excepcional de jardín hispano-musulmán con un destacable valor histórico. Cuando el jardín se encuentra cubierto de rocío comienzan a brotar de los arrayanes abundantes ráfagas de perfume para disfrute de los sentidos.

Los andalusíes importaron su afición por los jardines desde Oriente, lo que nos invita al recogimiento, contemplación y el descanso. Los jardines nazaríes fueron diseñados para aportar a los hombres y mujeres, cinco grandes beneficios.

  • Espiritual, como una visión terrenal del Paraíso.
  • Estético, como estímulo de los sentidos.
  • Psicológico, ambiente que invita a la contemplación, relajación y descanso.
  • Botánico y Científico, lugar idóneo para aclimatar y procrear especies traídas de tierras lejanas.
  • Alimenticio, con el huerto, árboles frutales y productos hortícolas.
El agua era parte fundamental de los Jardines Nazaríes con una función revitalizadora que amenizaba el entorno y donde la luz se entremezcla con la vegetación. Una acequia se adaptaba al terreno alimentando a los estanques, fuentes, surtidores y cascadas. El sonido del agua se entrelaza con los aromas de las flores y de los árboles proyectando un verdadero disfrute para los sentidos.

La acequia era la columna vertebral del conjunto que atraviesa el jardín longitudinalmente, surtiendo del vital elemento al molino y cayendo por su propio peso por la cascada. Las fuentes dispuestas geométricamente sobresalen del suelo cuyos chorros de agua entre el murmullo y contemplación, propia de la mentalidad árabe. La alberca tiene como función principal la de servir como depósito de agua- El agua sobrante de la huerta volvía de nuevo al río.

El conjunto histórico presenta una vivienda alrededor de un patio central común con un amplio jardín. En los jardines de Al Ándalus no podían faltar las flores difusoras de perfume, durante el día y la noche. La mayor parte fueron traídas desde Oriente como las alhucemas, adormideras, alhelíes, lirios, narcisos, nenúfares, azucenas y rosas que inspiraron a los poetas por su fragancia, delicadeza y pureza de sus colores.

Las huertas durante todo el año proporcionaban ajos, apios, acelgas, alcachofas, berenjenas, calabazas, cebollas, coles, coliflores, escarolas, espárragos [para evitar los malos olores de la carne], espinacas, guisantes, habas, judías verdes, lechugas, nabos, puerros, pepinos, rábanos, sandías o zanahorias. Sin olvidar el cultivo de la caña de azúcar.


Un dátil de palmera proporcionaba a los bereberes hasta tres días de alimentación


Los jardines con plantas trepadoras como la zarzaparrilla. Arbustos como las adelfas o el romero, albaricoques, almendros, cerezos, cipreses, higueras, laurel, limoneros, melocotón, mandarinos, manzanos, membrilleros, moreras, naranjos,  nísperos,  peral, plataneras,  granados, almeces, datilera...amapolas, arrayanes, clavellinas, crisantemos, fresnos, gladiolos, rosales, manzanilla, entre un largo etcétera.

Los árabes introdujeron la palmera en Al Ándalus como una reminiscencia del desierto arábico ya que la única palmera autóctona existente en Europa era el palmito. La palmera era considerada por la cultura andalusí como un árbol sagrado, símbolo de la hospitalidad, mientras el olivo lo era para los judíos y el ciprés para los cristianos.

El Jardín Nazarí de Benaudalla es uno de los mejor conservados de Andalucía, siendo considerado el segundo más importante después del Generalife “Yannat al-Arif o Jardín del Arquitecto”.

Al mismo tiempo, era una finca de recreo y explotación agrícola. Las plantas aromáticas aportaban un gran número de propiedades medicinales como el tomillo y el romero, orégano, santolina, manzanilla que se hacían jabones, e incluso licores y mermeladas.

Los médicos de Al Ándalus siguiendo antiguos tratados del médico griego Discórides, formularon tratados de agronomía y uso de plantas medicinales cumpliendo así el jardín andalusí un importante rango en el uso científico.

El azafrán para los dolores de dientes, la manzanilla para las molestias en los ojos “conjuntivitis”, rompe piedras para las piedras en el riñón, hierbabuena para la diarrea, la cola de caballo en infusión para los riñones, hojas de olivas para la hipertensión, perejil como abortivo, guayabas para la hipoglucemia, infusión de tomillo para la cistitis, aceite de oliva para las lombrices, anís para la menstruación y los cólicos entre un largo etcétera.


Puerto de la Ragua

Algo más alejado en dirección al Puerto de la Ragua se encuentra el pueblo de Yegen donde Gerald Brenan fijara su residencia entre 1920-1934 divulgando las costumbres y tradiciones de las Alpujarras, universalmente famosas. Allí escribiría sus famosos libros  “El laberinto español” y “Al sur de Granada” que permanecen grabadas en la retina de nuestro recuerdo.

El Puerto de la Ragua divide a la Alpujarra en dos: granadina y almeriense. Muy cerca se encuentra el Collado del Lobo. Si bajamos el puerto de la Ragua hasta Guadix nos encontraremos sobre una colina el Castillo de La Calahorra.

La Alpujarra granadina y almeriense abarcan decenas de pueblos entre la Alpujarra Alta, Media y Baja, más cercana a la costa.


Monumento a Morayma, esposa de Boabdil, en Loja

En Laujar de Andarax, en la Alpujarra almeriense murió Morayma, la esposa de Boabdil [Abū 'Abd Allāh] en su exilio de la Alpujarra. Se encuentra enterrada en Mondújar [Granada] que nos acerca a la Alhambra que se observa a través del Suspiro del Moro.

No es extraño que cuando Boabdil, el Chico -Abu Abdallah-, último rey de Granada, la observara por última vez en su camino hacia el exilio de las Alpujarras, llorara como dice la leyenda. Cualquiera de nosotros hubiese suspirado del mismo modo al abandonar semejante belleza bajo un marco incomparable de culturas entre la antigua Elvira con Sierra Nevada con el pico Veleta y el Mulhacén [Muley Hacén, padre de Boabdil que dará nombre a la montaña] como testigo de su tragedia.

Pero, la leyenda del Suspiro del Moro fue un invento del cronista-bufón de Carlos V, fray Antonio de Guevara que sería premiado con los obispados de Guadix y Mondoñedo. Todo ello, para dar una visión cristiana y vencedora que intentaba humillar a Boabdil dominado por una mujer "Llora como una mujer lo que no supiste defender como un hombre". El padre Echevarría en su obra "Los paseos de Granada", en 1764, tres siglos más tarde, recreará este acontecimiento ficticio que seguirá calando en el imaginario colectivo.

"Llévame a lo más alto de Xolair sería la última voluntad que manifestó Muley Hacén a la fiel Soraya, donde no pueda sentir nunca jamás la perversa planta de los hombres". Y fue así cómo una tétrica comitiva ascendió desde lo más hondo de La Alpujarra por las piedras bruñidas hasta lo más encumbrado de la Sierra, donde la tierra se corta de improviso en un tajo espantoso que solo las águilas osan traspasar.

Allí, a cubierto de las rapaces, resguardado por lajas diestramente dispuestas en una de las más atrevidas cornisas, mirando en la distancia al origen y destino de su gente, África, quedó tendido el cuerpo sin vida del rey ciego de Granada, sobre la faz imponente del león de la montaña, sobre la cumbre dominadora de su vieja Al-Ándalus, que desde entonces lleva su imperecedero nombre:

Muley Hacén, antiguamente, Mulhacén hoy
(Texto del catedrático D. Manuel Titos Martínez)

Desde Vélez de Benaudalla volvimos al hotel para recuperar energías y posteriormente emprender nuestro viaje de regreso a nuestra particular Ítaca, ubicada en la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco con la didáctica intención de que los próximos senderos a emprender sean ricos en experiencias para seguir oteando nuevas páginas de la historia que nos permitan seguir creciendo como personas porque la cultura nos hace seres libres e independientes.


Aula de la Experiencia de Morón en Vélez de Benaudalla


Desde el marco incomparable de la Axarquía y la Alpujarra granadina con la Alhambra [kalat al Hamra] en el horizonte, donde los antiguos eruditos dejasen constancia de que "no había monumento donde la arquitectura y el agua conformaran mejor sintonía", para el blog de mis culpas...



Las Alpujarras han sido el escenario histórico no solo del incumplimiento de las Capitulaciones, sino también de la intolerancia de los nuevos pobladores acompañada de la nueva hegemonía religiosa que bajo el pretexto de una convivencia imposible se dedicaron a erosionar "al Otro" no teniendo otra empresa más edificante que utilizar su tiempo en quemar y extirpar la memoria y el conocimiento de un pueblo autóctono declarado proscrito por sus costumbres y uso de la lengua aljamiada. Toda la población morisca resultará sospechosa hasta el punto de ser considerada proscrita en su propia tierra que también lo sería de sus progenitores y de muchas generaciones que los precedieron.


Desde la Alpujarra granadina, para el blog de mis culpas...



P.D. No muy lejos de Láujar de Andarax se encuentra una pedanía denominada “Los Morones”. Según cuenta nuestro amigo y naturalista Jesús Albarreal, tras la expulsión de los moriscos a partir de 1609, esta zona fue repoblada por ganaderos de León y algunos cisqueros de Morón, de ahí su toponimia.

Los ganaderos pretendían talar el bosque para convertirlo en pastos para el ganado mientras que los cisqueros pretendían hacer un uso racional, la madera seca convertirla en carbón vegetal como fuente de energía. Se podría decir que los cisqueros de Morón fueron pioneros de lo que actualmente se denomina "uso sostenible del bosque".

Hasta tal punto llegó éste desencuentro que tuvo que intervenir la Chancillería de Granada para calmar los ánimos.



Enlaces interesantes









lunes, 6 de marzo de 2023

Entre la Axarquía y la Alpujarra granadina, con el Aula de la Experiencia de Morón [I]


¡Volver a las Alpujarras es como regresar a la Casa de la Alegría "Dar al Farah"!

Blog de Antonio Cuevas


Prólogo

Pasado el tiempo en que don Carnal le diera rienda suelta al desenfreno entre tabernas y tascas con la grata compañía de Dionisos, Baco o la diosa Ceres "cerevisiae", llega el tiempo de cederle el paso a doña Cuaresma como tiempo de reflexión interior para que a los presuntos pecadores les pueda dar tiempo para "abandonar la carne", arrepentirse de sus faltas y volver al espíritu original del ayuno, abstinencia y elevación espiritual que les permita renunciar a los placeres terrenales.

Mientras tanto, el 28 de febrero nos despertaba con el Día de Andalucía que nos recuerda la bandera blanca de la Paz y verde de la Esperanza [verde intenso del aceite de oliva como zumo de la aceituna -azzaytúna- y blanca como la Cal de los sueños blancos de nuestro pueblo] ondeando al viento junto al "Gallo de la Alameda", [que fuera esculpido por Otilio Ruiz Valladares e inaugurado en junio de 1999] frente al Instituto "Fray Bartolomé de las Casas" cuyo inolvidable sendero dejamos atrás hace ya algunos lustros.

"Se hace camino al andar y al volver la vista atrás"... nos damos cuenta de que hemos comenzado a ascender por nuestra propia senda sexagenaria al formar parte de la denominada "revolución gris" con abundantes canas de plata. Quedan atrás aquellas vivencias escolares de tiempos pretéritos. Esas, "ya no volverán". 




La primera referencia escrita que se conserva de una bandera de similares características a la de Andalucía pertenece al reinado de Al Mutasim de la taifa de Almería en el siglo XI (año 1051). Posiblemente nos encontremos ante la bandera más antigua de toda Europa.

Otra referencia pertenece al 18 de julio de 1195 cuando el sultán Ben Yusuf Yaqub derrota a Alfonso VIII de Castilla en la batalla de Alarcos. Para conmemorar su triunfo el sultán Ben Yusuf Yaqub ordena colocar una bandera verde y blanca en la Mezquita Aljama de la antigua Isbilya "Sevilla" que representaba la unidad almohade (blanco almohade) y la colaboración andalusí (verde omeya). 


Cuando el grajo vuela bajo en la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco enarbolamos de nuevo nuestras frágiles naves acompañando al Aula de la Experiencia de Morón, en busca de vientos alisios que nos acerquen de forma didáctica a la Axarquía y a la Alpujarra granadina, no solo como un vergel de la naturaleza que estimule nuestros sentidos, sino también como parte de nuestra historia. 

Es evidente que cuando el grajo vuela bajo en la tierra de Villalón, en la Alpujarra se posa en los balcones, por aquello del frío.

"Al Gharb" será denominado por los antiguos andalusíes el "occidente de la antigua Al Ándalus o Al Garb al-Ándalus] mientras "al Sharq" la parte más oriental. Por tanto, Algarbía será la parte occidental o poniente de la provincia de Málaga mientras la Axarquía, su parte oriental. De ahí que el termino "Algarve" será considerado la parte más occidental de la Península Ibérica.

Al-Maġrib era el lugar donde se pone el sol, el poniente o la parte más occidental del mundo árabe. Por ello, se le denomina Magreb al territorio norte del continente africano.

El sextante de nuestra nave se encontraba de nuevo a cargo de Luz Marina, coordinadora local del Aula de la Experiencia de Morón que con Viajes Pablo Romero, referente de no pocos viajes didácticos y gastronómicos, nos permitirá cultivar en pequeñas alícuotas el conocimiento de nuestro legado cultural que permanece [o debiera al menos permanecer] grabado en la memoria colectiva.

Con nuestra mochila cargada de ilusión para seguir aprendiendo en todos los sentidos [Nuestras horas son minutos cuando esperamos saber, y siglos cuando sabemos lo que se puede aprender] comenzamos a soltar amarras en la rotonda del Gallo sobre las 7,00 a.m. con la bandera de Andalucía ondeando al viento, aprovechando el tiempo para repasar nuestro particular cuaderno de bitácora que nos acompaña siempre en nuestra ruta y que nos sirve para compartir con nuestros amigos del Aula de la Experiencia.

Tomamos la dirección que nos acerca a la vecina Puebla de Cazalla [con gentilicio morisco] en dirección a Osuna [antigua cora de Usüna], lo que nos permitirá orientar nuestra proa autodidacta en busca del corazón de Andalucía. 

Es posible que el origen del gentilicio “morisco” en la Puebla de Cazalla pueda ser debido a que Juan Téllez Girón "IV Conde de Ureña" no obedeció aquella Pragmática Conversión Forzosa que aprobaron los Reyes Católicos en 1502 [por influencia del Cardenal Cisneros que el 23 de febrero de 1502 mandaría quemar todos los libros en lengua árabe en la Plaza de Bib Rambla de Granada] y que obligaba a la población musulmana residente en España a la conversión o a emigrar con la intención de unificar religiosamente el nuevo Estado cristiano. 

Todavía en Granada, pasado más de cinco siglos de aquella ignominia, se recuerda en la Plaza de Bib Rambla la quema de la memoria de un pueblo como legado de una civilización admirable como diría Federico García Lorca.

Los moriscos eran expertos hortelanos que dominaban los recursos hídricos, potenciando las azudas "as-sudd o presa", albercas "al-beer-kah", molinos de ruedas hidráulicas o sigalla, para elevar el agua del río con sus cangilones y así poder encauzarla en una acequia destinada para el riego, fuentes y norias, aceñas [assánya] o molinos harineros de agua, aljibes [al-jubb], alcorques [alqúrq], agujeros alrededor de los árboles para almacenar aguas de riego y azarbes [assarb], que eran acequias que transportaban las aguas sobrantes del regadío para devolverlas al río. En terrenos abruptos de la serranía utilizaban el cultivo en terrazas.

Los andalusíes revolucionaron las tareas agrícolas con nuevos métodos de cultivo, injertos, etc… Las huertas brillaron con luz propia mediante nuevas hortalizas como la berenjena, la alcachofa, la endivia, el espárrago etcétera. Nuevas frutas como la granada, el melón, la sidra y los albaricoques contribuyeron a enriquecer nuestra dieta mediterránea.

Al transitar por Estepa la retina de la historia nos recuerda que fue la cuna natal del facineroso Pernales, quien fuera amigo del poeta de Andalucía la Baja, Fernando Villalón, lo que nos dará sólidos argumentos para plasmar en el blog de mis culpas alguna que otra breve pincelada sobre el bandolerismo, verdadero fenómeno social y antropológico como producto de la miseria de una época, donde el hambre obligaba a muchos hombres a "echarse al monte" por culpa del caciquismo como forma de gobierno. Una época que pertenece a las más oscuras y tenebrosas páginas de la historia de España.

Atrás queda el encuentro de Francisco Ríos González "Pernales" con el poeta de Andalucía la Baja Fernando Villalón en las inmediaciones del cortijo “La Rana”, ubicado entre Morón y la Puebla de Cazalla donde el célebre poeta intentaría echarle una mano, con la promesa de hacerlo un hombre decente. 

Será la justicia la que le tienda una emboscada en las Morricas el 31 de agosto de 1907, en el término de Villaverde de Guadalimar [Albacete], cuando iba con su inseparable compañero de correrías Antonio Rodríguez Jiménez [el Niño de Arahal] en busca de la libertad en el puerto de Valencia para embarcar con destino a América, al estar Gibraltar muy vigilado. Será la crónica de una muerte anunciada.


Ruta de los "bandoleros" de Grazalema en Montellano [verano de 2014]


Otra de las figuras que ejercerá también su influencia sobre estos territorios será José María "El Tempranillo" [1805-1833]  cuya tumba visitamos tiempo atrás en el pueblo de Alameda [Málaga].

En Corcoya recibirá el Tempranillo el indulto de Fernando VII siendo nombrado servidor de la ley para erradicar precisamente el bandolerismo del que él había formado parte, lo que le traerá graves consecuencias. 

En el cortijo de Buenavista [Alameda] -con tan sólo 28 años- será herido mortalmente "El Tempranillo" aquel 22 de septiembre de 1833 por otro bandolero compañero suyo. La casualidad quiso que también se llamara "José María" su asesino apodado “el Barberillo”, natural de Estepa, quien le diera muerte desde un ventanuco del cortijo. Un trabucazo por la espalda acabó con su joven vida. 

Al día siguiente José María Hinojosa Cobacho “El Tempranillo” sería enterrado en el Patio de la Parroquia de la Purísima Concepción, en Alameda, Málaga.

Aquel radical cambio en la vida del Tempranillo no sería aceptado por muchos de sus antiguos compañeros. La muerte del legendario bandolero pondrá fin a una época romántica del bandolerismo andaluz.

"Temprano empezó y temprano levantó su muerte el vuelo".


Monumento a los antiguos "antiqiríes" [Antequera]

Entre lomas de olivos y bajo los efluvios del aceite de oliva virgen de las almazaras [al-ma'sara] a nuestro paso [Morón de la Frontera, Puebla de Cazalla, Osuna o Estepa, entre otros pueblos], nos vamos acercando al corazón de Andalucía donde brilla con luz propia la monumental Antequera "la ciudad de las iglesias blancas y gongorinas", según Gerardo Diego.

Las almazaras en la Bética romana estaban a cargo de los "magister oleiarius" o maestros aceituneros. El privilegiado primer aceite de la cosecha "óleum viride u óleum primus" extraído de las muelas olearias de granito de la Bética romana estaba reservado para el panteón de los dioses de Roma junto con el codiciado "garum" de Baelo Claudia, muy codiciado en las mesas patricias mientras la Antikaria romana servirá como granero para las legiones.




En el restaurante el Hacho, en el término de Lora de Estepa, hicimos un alto en el camino, no sólo para desentumecer un poco nuestros frágiles huesos sino también para estimular el paladar más exigente dando cuenta de un buen desayuno cardiosaludable andaluz, que forma parte de nuestra dieta mediterránea.

Una trilogía perfecta compuesta por el tradicional mollete o tostada de pan de pueblo acompañada del aceite “azzeit” de oliva virgen y el tomate triturado [manteca colorá o zurrapa de lomo ibérica para los que tengan mayor rango en el yantar], lo que nos permitirá afrontar con energías nuestra intensa pero grata jornada cultural y gastronómica que se avecinaba.



Tras dar buena cuenta de nuestro desayuno comenzamos a ser observados por un inmenso peñón calizo de 874 m.s.n.m. ["Sajrat al qusat" o Peña de los Enamorados] que se asemeja a la cara pétrea de un indio que comenzaba a otear nuestra presencia.


Torcal de Antequera


Es posible que El Torcal de Antequera, el paisaje más espectacular de Europa, nos pueda trasladar a algún paisaje lunar. El dólmen de Menga es uno de los mejores exponentes de la cultura megalítica en Europa y ejemplo de la arquitectura monumental prehistórica [del griego mega (μεγας), grande y lithos (λιθος), piedra]. Ambos son Patrimonios de la Humanidad desde el año 2016. 

Antequera ha permanecido situada geoestratégicamente desde hace siglos como cruce de caminos y de culturas. Los andalusíes la convertirán en plaza fortificada durante el Califato de Córdoba a la que llamaron “Madinat Antakira” llegando a ser una importante plaza fuerte dentro del reino nazarí de Granada al desmembrarse el Califato de la antigua Corduba en 1031 y tras la conquista de la antigua Isbilya por Fernando III de Castilla en 1248. 

La caída del reino nazarí "nasri" como "la última gota del limón andalusí" sólo será cuestión de tiempo entrando en primer lugar en enero de 1492 el Cardenal Mendoza por delante de los Reyes Católicos con una clara simbología "el triunfo de la cruz sobre la espada".

Y por fin, nuestra retina capta al fondo el antiguo Mare Nostrum [actual Mar de Alborán que baña las costas de Andalucía [desde Gibraltar "Yebel Tarik" hasta el Cabo de Gata], Marruecos, Túnez y Argelia, en honor del pirata berberisco "Al-Borany, significa tormenta" que estableció su base de operaciones en la isla de Alborán, mientras asolaba las costas andaluzas durante el siglo XVI.

A partir del año 238 a. C. con la Primera Guerra Púnica los romanos obtienen la supremacía naval en el Mediterráneo occidental. Anteriormente era denominado “Mar Medi Terraneum” o mar entre tierras. Pero será a partir del 218-201 a.C. con la victoria de Publio Cornelio Escipión durante la Segunda Guerra Púnica cuando el Imperio Romano comienza a denominarlo "Mare Nostrum".


3 de marzo [Cueva del Tesoro]

La Cueva del Tesoro del Rincón de la Victoria [B.I.C.] nos recuerda de alguna manera aquellas joyas literarias juveniles de nuestra más tierna adolescencia en la que no podía faltar la novela de aventuras que fuera escrita por el escocés Robert Louis Stevenson “La isla del tesoro” y publicada en Londres en 1883.

Se encuentra ubicada en la zona del Cantal, en el Rincón de la Victoria siendo considerada una joya kárstica. Es la única cueva de origen submarino de Europa y una de las tres que se conocen en el mundo formada bajo el agua hace millones de años [Periodo Jurásico] con el mar cincelando las rocas con su gubia natural y que emergió hacia la superficie formándose las estalactitas [estructuras rocosas que cuelgan del techo] y estalagmitas [las que parten por precipitación química desde el suelo hacia el techo]. El hallazgo de algún pequeño tesoro siempre estimula la mente de los buscadores de fortunas.

También se han encontrado pinturas rupestres, lo que indica que la cueva pudo haber sido un lugar de culto para los primeros pobladores.

Dentro de la cueva se han encontrado abundantes vasos y fragmentos de cerámica correspondiente al periodo Neolítico y muchas puntas de flechas así como dos cráneos humanos del Paleolítico Superior.

En julio de 1955 el profesor D. Manuel Laza Palacio [1905-1988] encontró como parte de unas excavaciones en la gruta, un candil de cerámica del siglo XII en el que estaban escondidas seis monedas de oro almorávides que datan de la época del emir Alí ibn Yusuf. Este descubrimiento solo sirvió para avivar el deseo en torno a la búsqueda del tesoro. Fue un investigador de la Cueva durante treinta y cinco años [1951-1986].

Antonio de la Nari, de Suiza, dedicó 30 años a buscar el tesoro entre las cavidades de la cueva, por lo que llegó a conocerse como la "Cueva del Suizo" en honor a su inquebrantable espíritu. Para conseguir tan ansiado objetivo, no dudó en usar dinamita y explosivos para abrirse camino entre las paredes de la cueva, lo que acabaría causándole la muerte en 1847 durante una explosión fallida. 

Durante nuestra visita se puede observar la Sala Marco Graso que nos dice la historia que fue utilizada por Marco como refugio durante el 86 a.C. huyendo de la persecución sometida por Mario y Cinna, hecho documentado por Plutarco en su obra "Vidas Paralelas".

Otras salas que captaban nuestra atención serían la Sala de la Virgen o del Águila, una formación pétrea en forma de águila sin olvidar la Sala Noctiluca, la diosa fenicia de la fertilidad, de la vida y de la muerte cuyo templo será ubicado en las cavernas de las montañas.

Por último, llegamos a la sala más bella, la Sala de los Lagos, donde pudimos observar pequeñas formaciones de estalactitas como consecuencia de las filtraciones de agua dulce, además de tres lagos que alberga la sala.

Transitamos por Vélez Málaga, capital de la Axarquía "al-Sharq" que llegara a ser una de las medinas más importantes del reino nazarí de la antigua Gharnata, de la que dependiera militarmente Frigiliana. Su bello arrabal [arrabád] morisco nos proyecta reminiscencias andalusíes como la fuente de las tres culturas, que nos hace reflexionar al pensar que tal vez hubo un día en que las tres culturas monoteístas [mozárabe, judía y musulmana] con sus luces y sombras llegaran a abandonar los profundos desencuentros al recuperar la convivencia como proyecta la vasija del Adarve del Torreón o la Fuente de Las Tres Culturas.


Tras la conquista cristiano-castellana de Al Ándalus será impuesta la amnesia colectiva al decidir los nuevos pobladores que la población morisca olvide su lengua [grafía aljamiada -escuchar en romance y escribir en lengua árabe-] que todavía da nombre a los numerosos pueblos de Andalucía [Andalusiyya], Isbilya "Sevilla", Wad al-kabir "Guadalquivir" etc., a las comidas que comemos “pinchos morunos, albóndiga [al-búnduqa], albaricoque [albarqúq], alubia [allúbya], berenjena [baḏinǧána], naranja [naranǧa], limón [laymún], azúcar [sukkar], alcachofa [alẖaršúf], azafrán [al-zafarán] entre otros. A las bebidas que bebemos: sorbete [sherbet], jarabe [jarab] y algunos de los cantes flamencos como la soleá [salat], saeta [sawt], farrucas [fárûqa], siguiriya [sikriyya] o buleria [bulayra], entre otros palos del flamenco [fellah mencub]. 

El término morisco tuvo su origen en unas connotaciones despectivas que se han empleado para designar a los miembros de una comunidad autóctona acosada y vencida. Este vocablo denomina a los musulmanes españoles o “cristianos nuevos” que se convirtieron por la razón de la fuerza al cristianismo para intentar proteger sus propiedades y evitar el trágico exilio.

Los moriscos descendían de los mudéjares "mudadjan o sirviente", término que se aplicaba a los musulmanes que permanecieron bajo la dominación cristiana después de la Reconquista, abonando un tributo al señor cristiano. Tan sólo reivindicaban el derecho humano a ser quienes eran. El morisco converso ya no era musulmán sino cristiano nuevo. Al estar "bautizado", si permanecía en el nuevo Estado cristiano se arriesgaba a ser acusado de herejía por el Tribunal de Inquisición.

La población morisca mantenía secreta su identidad "taqiyya" al poseer el término morisco connotaciones despectivas para la nueva hegemonía religiosa que acosaba a los vencidos, siendo obligados a la conversión forzosa para evitar su exilio a partir de 1502. Serán considerados por los nuevos conquistadores como una especie de quinta columna preparada para asociarse con el turco o Berbería si fuera necesario, sin tener esa altura de miras necesaria para reconocer que musulmanes y moriscos autóctonos han contribuido a la construcción de nuestra identidad cultural.


Torre albarrana de Nerja

A lo largo del litoral sorprenden las numerosas torres albarranas enclavadas en las zonas más elevadas de la costa como sistema defensivo y de comunicación, cuyos vestigios  se pueden observar jalonados desde la Axarquía “al Sharq o parte oriental” hasta el Algarbe "al Gharb o parte occidental".

Las torres albarranas tienen forma trococónica de unos 11 metros de altura orientadas hacia el mediodía, en obra realizada en mampostería y mortero de cal. Un sistema defensivo musulmán contra los vikingos y posterior cristiano contra los piratas berberiscos que daría aviso a la población indefensa.

Cuentan las antiguas crónicas andalusíes que en días sin niebla era posible transmitir mensajes en pocas horas. En una sola noche podía llegar un mensaje desde Alejandría a Ceuta. Las torres musulmanas ya existían desde el siglo VIII mediante las cuales comunicaban los torreros la presencia de peligro mediante humo de día y fuego durante la noche.

Destaca en esta zona geográfica [Nerja, Torrox, Almuñécar, Salobreña y Motril] los abundantes campos de aguacates, papayas, mangos o nísperos entre otros árboles frutales que forman parte del clima subtropical de la Axarquía.



Al transitar por Torrox la retina de la historia nos recordaba que llegaría a ser la taha natal del “célebre” caudillo Almanzor [Muhammad ben Abi Amir] denominado “el azote de los cristianos”. 

Es posible que las tropas cristianas "tuvieran que agradecerle" presuntamente a Almanzor haber vaciado de contenido la figura del califa, lo que traerá a Córdoba graves consecuencias en las futuras "fítnas" o guerras civiles entre banderías y como resultado final la desintegración del Califato de Córdoba con el surgimiento de los primeros reinos de taifas [entre ellos el de Mawror -Morón- en 1013]. 

El primer paso será el avance de las fronteras cristianas del río Duero al Tajo y así sucesivamente. 

Nos queda aún por compartir nuestra visita a la Alpujarra granadina donde Pampaneira con sus jarapas, Soportújar con sus brujas y Vélez de Benaudalla brillarán con luz propia entre viejas alcazabas, jardines nazaríes y platos alpujarreños regados con vinos de la tierra. 


"Nos vamos volando" para preparar la segunda parte de nuestra visita a la Alpujarra granadina que compartiremos con nuestros amigos del Aula de la Experiencia de Morón.


Desde la Axarquía malagueña, para el blog de mis culpas...



Algunas palabras interesantes de origen andalusí

Acebuche [az-zabbúg]
Aceite [azzayt]
Aceitun [azzaytúna]
Acelga [al-silqah]
Acémila [azzámila]
Acequia [as-saqyha]
Adoquín [addukkín]
Ahorro [hurr] o libre
Alacena [al-ẖizānah]
Albacete [Al-Basit ] "El Llano"
Albañil [albanníl]
Albaricoque [albarqúq]
Alberca [al-birkah]
Albóndiga [al-búnduqa]
Alcachofa [alẖaršúf]
Alcalá [Al qal´at]
Alcalde [al-qadi]
Alcancía [alkanzíyya]
Alcazaba [al-qaṣabah]
Alcohol [alkuḥl]
Algarroba [al-jarruba]
Álgebra [Al-gabr]
Alfeizar [alḥáyza]
Algarbe [Al Gharb], occidental
Algoritmo [al-Khwarizmi]
Aljarafe [Al Xaraf]
Aljibe [al-Gubb]
Almacén [al-majzan]
Almanaque [al-manākh]
Almazara [al-ma´sara]
Almudena ['al-mudayna]
Alubia [allúbya]
Anafe [annafih]
Andalusí [al Andalusiyya]
Añil [anníl]
Axarquía [Al Sharq], oriental
Azafrán [al-zafarán]
Azahar [azzahar]
Azar [Az-zahr]
Azogue [az-zūq] o mercurio.
Azotea [assuṭáyḥa]
Azúcar [sukkar]
Azud o azuda [assúdd]
Azulejo [az-zulaiy]

Babucha [bâboûch]
Baños públicos [al hammam]
Barrio [arrabáḍ]
Bellota [ballota]
Berenjena [baḏinǧána]
Buleria [de bulayra]

Cafre [Kafir]
Cenefa [sanifa]
Cifra [sifr]
Curro [qúr], tribu negra.

Fandango [funduq]
Faralaes [Farah-alegría]
Farrucas [de fárûqa]
Flamenco [fellah-mencub]

Gibraltar [Gebel Tariq]
Guadalquivir [Wad al-Kabir]
Guitarra [qīṯārâ]

Jarabe [de jarab]
Jarana [harám]

Laúd [al-ud]
La Mancha [Al-Mansha] "tierra sin agua”
Leyla [layla], noche
Limón [laymún]

Magreb [al Magrib], donde se pone el sol
Mulhacén [Muley Hacén]
Naranja [naranja]

Saeta [de sawt]
Sandía [sandíyya]
Serrana [sarrani], persona de mal vivir
Sevilla [Isbylia o Ishbiliyya -
shbilya para el vulgo-]
Siguiriya [sikriyya]
Soleá [salat]
Sorbete [sherbet]

Tara [tarha]
Trafalgar [Taraf al-Ghar]

Yeli [yalid], la que puede engendrar

Zagal [zaġáll]

Zaguán [istawán]
Zambra [zamra]



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