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lunes, 23 de marzo de 2015

Visita a la Sierra de Aracena y Picos de Aroche


Desde Sevilla hasta Aracena se puede observar cómo el olivo ha dejado de ejercer su influencia para impregnarse nuestra retina bajo un bello paisaje, entre praderas salpicadas con árboles del género "Quercus" que predomina en la dehesa como la encina, el alcornoque o el quejío (roble) que produce un exquisito alimento “la bellota” que sirve para alimentar al cerdo ibérico, en la época de montanera [de noviembre a marzo]. Existen zonas de Andalucía en la que se denomina chaparro a la encina (Quercur Ilex) y al alcornoque (Quercus suber).


En la antigua Roma la corona cívica era una distinción importante realizada con un cerco de ramas y hojas de encina con bellotas. Representaba el arrojo y la valentía de un soldado por salvar la vida de un compañero, centurión u oficial durante el combate.


La provincia de Huelva y el sur de Portugal formaron parte en tiempos pretéritos del antiguo al-Gharb andalusí en contraposición con el término Axarquía o al-Sharq al Andalus como parte oriental. Tras la expulsión progresiva de los musulmanes, los reyes cristianos formaron un cinturón defensivo denominado la “banda gallega” para protegerse de la denominada “banda morisca”, de tal modo que salpicaron de castillos territorios como Aroche, Cortegana, Cumbres Mayores, Aracena, Santa Olaya de Cala, etcétera, y que han quedado como legado de aquéllos tiempos convulsos.




Un paseo por el casco histórico de Aracena nos puede dar una idea de su rico patrimonio histórico. Como en todas las fortalezas andalusíes y posteriormente cristianas, la antigua villa desciende desde el castillo que otorga protección, consolidando su poder administrativo con el Cabildo Viejo del siglo XV y religioso con la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción del siglo XVII en la Plaza Alta.



El Cabildo Viejo fue utilizado como pósito, cárcel y dependencias de la villa. Las galerías mudéjares de la época acogían a los mercaderes. Su portada fue diseñada por el arquitecto Hernán Ruíz II, de orden toscano labrada en mármol de las canteras de Aracena por Domingo Nieto. 

En su friso de la portada destaca la inscripción:

“Veritas de terra orta est et iustitia de celo proxpexit. Año d 1563 "

(La verdad ha nacido de la tierra y la justicia la contempló desde el cielo). 

Lo que indica un cambio de rumbo en el pensamiento renacentista con respecto a la ideología cristiana medieval. Actualmente el Cabildo Viejo es la sede administrativa y Centro de Interpretación del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.




La Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura renacentista de la provincia de Huelva en la que participaron Diego de Riaño, Hernan Ruiz II, Pedro de Silva y Alonso Figueroa. Un templo inacabado que se abrió al culto en 1603.



El campanario pórtico da acceso al castillo del siglo XIII junto a Iglesia prioral del castillo como el templo más antiguo y emblemático de Aracena que fuera construido entre los siglos XIII y XV junto al castillo.

Es un edificio gótico-mudéjar en el que se sobresale la torre exterior, decorada con paños de sebka, con una clara influencia de la Giralda de Sevilla. Desde el castillo de Aracena -que formara parte de antiguas fortificaciones con torres intercomunicadas- se hacían señales con humo durante el día y hogueras durante la noche.


Alájar, desde la Peña de Arias Montano

A través de las dehesas de Aracena, declaradas como reserva de la Biosfera por la UNESCO, transitamos por la A-470 para llegar a Alájar donde impregnamos nuestra retina con su impresionante panorámica desde la Peña de Arias Montano donde contemplamos una de las mejores dehesas de bellotas que existe en Andalucía. En la Peña de Arias Montano se puede adquirir el tradicional queso de oveja, el pan de pueblo y algún que otro manjar ibérico de Jabugo.



Así cantó en sus versos Lope de Vega al jamón de Huelva... 

El jamón presuto era el jamón al que se le había sacado la humedad, es decir, “curado”, del término latino praesuctus.

Cuentan las páginas de la historia que en la Peña de Arias Montano se retiró a descansar el teólogo y humanista Benito Arias Montano que estuviera en el Concilio de Trento y realizara la "Biblia Regia" entre 1568 y 1572 con versiones en hebreo, griego, arameo y latín. Sus restos mortales de encuentran en el Panteón de Sevillanos Ilustres.




En la Peña de Arias Montano nos encontramos con el denominado “Arco de los novios”, un arco románico de estilo romano bizantino de los siglos VI y VII con una inscripción: 

“Cuídese el viajero de atravesarlo acompañado por una dama, será ésta la futura esposa”. 

Y una bella portada manierista del siglo XVI rematada por garitas. Muy cerca se encuentra un monolito que conmemora la visita del rey Felipe II a su consejero, el humanista Benito Arias Montano.


Peña de Arias Montano

Transitando a través de las grandes dehesas llegamos hasta Almonaster la Real donde visitamos la fortaleza con su bella mezquita edificada durante el reinado del califa Abd al-Rahman III. 

Como todas las alcazabas [al-qaṣbah] andalusíes está ubicada en la zona más alta de la la antigua medina a partir de la cual se desparraman las calles de los pueblos a la que daban protección y desde la cual se divisaban extensos territorios.

La mezquita tiene dos espacios fundamentalmente diferenciados: el patio de abluciones (san) y la sala de oraciones hipóstila (haram).




El Shan, está excavado en la roca, es de planta irregular, casi cuadrada. La pila de abluciones está labrada en granito de forma tosca.

El Haram está formado por cinco naves, la central más ancha, perpendicular al muro de la quibla, en cuyo centro se halla en minrab, el más arcaico de la península, cubierto por media bóveda de horno y alfiz con arco de herradura. El mihrab, -lugar desde el que se dirige la oración-, está situado en el muro la qibla que se orienta al sureste en dirección a La Meca. Las 5 naves el liwan se orientan lacia el muro de la quibla. Se hallan separados por arcos de herradura. 

Otro elemento importante es el alminar, desde donde el almuédano llamaba a la oración. A los pies de la torre se encuentra el aljibe.

Las columnas y capiteles del Haram están construidos con material de acarreo, romanos y visigodos. Los arcos son de ladrillos.


La mezquita de Almonaster nos aproxima a la vida de un distrito (iqlin), militar y fiscal en la época musulmana, emplazado en el interior del antiguo castillo medieval. Es una obra islámica pequeña, sencilla y elegante construida a finales del siglo IX durante el Califato de Córdoba aprovechando elementos decorativos como columnas y capiteles romanos y visigodos.

La mezquita es el monumento más emblemático del conjunto histórico de Almonaster la Real y el edificio islámico más importante de toda la provincia. Fue declarado monumento nacional del estado en 1931. Actualmente se celebran las Jornadas de Cultura Islámica, verdadero evento cultural de recuperación y evocación del pasado histórico de la villa.




El castillo mezquita es de estilo romano (mármoles y elementos sustentantes), visigodo (siglo VII iglesia visigoda), califal (siglo IX), almohade, románico (ábside) y mudéjar (pórtico del siglo XV). El campanario consta de cuatro cuerpos. El primero de planta exterior rectangular e interior circular (Omeya) rematado el conjunto con balaustrada renacentista.

El alminar sólo conserva de época islámica el tercio inferior. La mezquita de Almonaster la Real, única en España, se cristianiza a principios del siglo XIII, tras la conquista por parte portuguesa. Se le añade un interesante ábside cambiando su orientación. En el siglo XVI se abrió la puerta del muro meridional, se añadió el porche, se labró la sacristía y se sumó al alminar un cuerpo de campanas.



Plano Mezquita de Almonaster la Real

Dentro del interés etnológico destaca el fandango como expresión musical por excelencia del pueblo de Almonaster. Es cuna de seis estilos de este palo del flamenco que se han guardado como oro en paño, en las arcas de la sabiduría popular.




Por último, cercana la frontera con Portugal, visitamos Cortegana cuyo castillo a partir del siglo XIII es fiel testigo del sistema defensivo de la “Banda Gallega”. Al igual que Aracena, Alájar y Almonaster la Real, desde su castillo se observa una bella panorámica de innumerables dehesas cuyo fruto "la bellota" es el referente de los productos ibéricos en toda la comarca.




Desde Cortegana cogimos la N-433 en dirección a Sevilla transitaba cerca de Jabugo donde nos acercamos para observar el monumento a tantas generaciones de trabajadores que han estado vinculados con el jamón. 

Dejamos Jabugo para transitar hasta Higuera de la Sierra entre bellos paisajes de praderas salpicadas de encinas, alcornoques y en menor medida, el quejio que desempeña efectos reguladores sobre el ecosistema, creando un microclima más húmedo y garantizando la fertilidad del suelo a largo plazo. Existe un binomio indispensable entre cerdo ibérico y la dehesa como ecosistema. 

Poco a poco las dehesas van perdiendo su influencia a medida que nos acercamos a la provincia de Sevilla. Al entrar por el Aljarafe sevillano (la antigua al-Xaraf) atravesamos el río Guadalquivir sobre el puente del V Centenario, que nos deriva hacia la A-92, lo que nos indica que nuestro punto de origen, también en antiguas tierras de fronteras, estaba cerca.

Desde la Sierra de Aracena y Picos de Aroche para el Blog de mis culpas...



P.D. Al pasar por Santa Olalla de Cala y observar el entorno de su castillo podemos pensar el fundamental papel que desempeñó la sierra, no sólo durante la romanización para la defensa de las fronteras en Hispania sino también con los andalusíes, que salpicaron de construcciones defensivas [alcazabas] la antigua Al Ándalus. A medida que avanzaba la conquista cristiana, los pobladores musulmanes se atrincheraron en Sierra Morena con el propósito de controlar los pasos sobre la Meseta.

Uno de los pasos más importantes en esos momentos fue el de Santa Olalla, por su ubicación con respecto a la Ruta de la Plata y hacia el Valle de Guadalquivir y sur de Andalucía, lo que hizo de su castillo un verdadero punto estratégico, clave para el control de los reinos de taifas islámicos de la antigua Al Ándalus. Poco a poco los cristianos fueron avanzando sobre territorio musulmán, y acabaron tomando la antigua Isbilya “Sevilla” a mediados del siglo XIII. Con ello, Sierra Morena comenzaba a perder su valor geoestratégico.



Desde estos momentos los cristianos comienzan una ingente labor de reconstrucción de antiguas alcazabas defensivas para afianzar su poder y defenderse de presuntas invasiones portuguesas. El Castillo de Santa Olalla es un claro testimonio en la evolución histórica de estos lugares y joya del Patrimonio Histórico-Artístico del Parque Natural. El Castillo que observamos en la actualidad es de finales del siglo XIII [gótico mudéjar con caracteres almohades] y fue mandado a construir en 1296 por orden de Sancho IV bajo la jurisdicción de Sevilla [formaba parte de la banda gallega, establecida frente a los intereses expansionistas portugueses, al igual que los de Aroche, Cumbres Mayores y Frenegal de la Sierra, entre otros]. De influencia árabe es la entrada principal y la decoración de sus torres, desde las cuales se observan una impresionante panorámica del parque natural.

Su recinto amurallado de planta rectangular tiene 135 por 54 metros con un espesor de 2,30 metros. Los muros y torres están construidos en piedra. Las puertas y esquinas de las torres en cantería mientras que las bóvedas y saeteras son de ladrillos. En la muralla se conservan almenas y parapetos completado el sistema defensivo por diez torres almenadas, de planta rectangular o semicircular, que aún conservan las saeteras. Destaca la torre central, en el lado este, que defiende la entrada principal de la fortaleza, que posee un arco exterior en granito y cubierta de bóvedas de ladrillo, tanto de medio cañón como de crucería. La puerta secundaria, de sillería granítica posee disposición recta, con cubierta de medio cañón.



Enlaces interesantes






martes, 28 de octubre de 2014

Una visita a Huertoliva




Andaluces de Jaén

Aceituneros altivos

Decidme en el alma, ¿quién,

Quien levantó los olivos?

Andaluces de Jaén...


Miguel Hernández (1937)


Breve introducción

El aceite de oliva ha sido considerado la génesis de nuestra civilización y piedra filosofal de nuestra dieta mediterránea. El olivo ha estado omnipresente en nuestra cultura andaluza debido a que nuestra tierra goza de evidentes condiciones climatológicas y de adaptabilidad al cultivo, lo que denota que el efecto mediterráneo acaba donde el olivo deja de ejercer su influencia.



Molino de sangre "Molino Nuevo" en Morón


La Bética romana a través de la Vía Augusta –Itálica, Córduba, Astigi y Gades- transportaba ya desde sus embarcaderos a través del río Guadalquivir -río Baetis romano- y Baelo Claudia el codiciado óleum, almacenado en ánforas hasta Roma.



Monumento al aceite, en Morón


Las almazaras en su proceso histórico ha pasado de formar parte de una artesanía rural a las modernas tecnologías industriales. Los antiguos molinos de molturación tenían muelas de piedra cilíndricas y cónicas. Durante el siglo XVIII hasta el XIX predominan las prensas de viga y quintal en los viejos molinos aceiteros para ir dejando paso a la prensa hidráulica –todos ellos por medios mecánicos extraían el aceite de oliva en frío-.



Molino Nuevo, en Morón


En la actualidad predominan las modernas tecnologías que contribuyen a elaborar un aceite de oliva de elevada calidad al recibir, sin esperar, la aceituna sana, madura y entera que evita los procesos de oxidación que deterioran su calidad y alteran el sabor, elevando su acidez.

Etimológicamente, el término aceite proviene del arameo zait que arabizada pasó a ser zaitum y en andalusí derivó az-zait que significa jugo de la aceituna. El término aceituna también se remonta al arameo zaytūnā que pasó al árabe clásico zaytūnah y en al Andalus azzaytúna, cuyas reminiscencias y efluvios legados por nuestros ancestros han permanecido hasta nuestros días.


Almacén de aceite en el "Molino Nuevo" de Morón

El mundo del olivar está asociado a la recolección de la aceituna y a la obtención del aceite de oliva. En Andalucía la etimología del término “cortijo” es posible que venga del latín cohorte que significa “patio”.


Antiguo molino de Alcalá, en Morón
 

El repartimiento de tierras durante la Edad Media originó los grandes latifundios con sus características socioeconómicas acentuadas en el siglo XIX y comienzos del XX, polarizado socialmente.

Por un lado los braceros o pecheros, jornaleros sin tierra que poseían sólo la fuerza de su trabajo y por otro, el caciquismo que ejercía su enorme influencia. De ahí que el latifundio ha contrastado siempre con la humildad del pequeño propietario siendo el cortijo aceitero el referente dentro de la arquitectura ancestral del olivar.


En el tajo, una gélida mañana de esas que cortan los huesos,
cara y manos casi inertes entre los olivos bajo el frío intenso...


"A comienzos del otoño, las aceitunas se tornan en color negro brillante. Son meses de frenética actividad que genera abundante mano de obra mientras dure la cosecha. El campesino mediante el uso de varas largas y flexibles “azota” con delicadeza las ramas de olivo que dejan caer sus frutos sobre una red o manta extendida bajo el mismo olivo y desde ahí se transportan hasta las almazaras que esperan las aceitunas para extraerle el preciado aceite de oliva denominado el “oro verde”…

Tradicionalmente la compra de la aceituna siempre ha sido realizada por escasos compradores en forma de oligopolio que han ejercido un poder casi completo sobre el precio de la aceituna generando que los pequeños propietarios apenas les alcance los ingresos para cubrir los costes de mantenimiento del olivar y la recogida de la aceituna.




Para evitar este tipo de contingencias, nace en 2011 Huertoliva con el apoyo de Coop 57, una banca ética que destina sus recursos a la economía social.

Un grupo de trabajadores con una manifiesta sensibilidad social adquiere una pequeña almazara denominada “Huertoliva” desde la cual elaboran el aceite de oliva virgen extra de alta calidad con marca propia siendo un instrumento que puede evitar el férreo control de las grandes industrias y distribuidoras del aceite de oliva. Es evidente que no están dispuestos a dejar en manos de los grandes oligopolios el fruto de su trabajo.





El aceite de oliva posee su nomenclatura. El aceite de oliva virgen extra es de excelente calidad y goza de mayor reputación al poseer irreprochables características de calidad y de baja acidez con un sabor ligeramente amargo resultando equilibrado al paladar. El aceite de oliva ecológico respeta nuestro entorno y la biodiversidad, lo que preserva los suelos al usar recursos naturales como el estiércol en lugar de abonos químicos y plaguicidas, lo que permite obtener un aceite de oliva virgen extra de alta calidad que beneficia nuestra salud respetando nuestra cultura tradicional.



El proyecto Huertoliva se basa en la economía social y reapropiación obrera de la riqueza, generando empleo de calidad en un momento de grave crisis económica y social, posibilitando que los pequeños propietarios del olivar, en caso de no recibir un precio justo por sus aceitunas, puedan convertir su cosecha en aceite, mediante el pago del servicio de molturación. De este modo, no se verán obligados a vender su cosecha a los actuales compradores que ejercen un oligopolio sobre el mercado. Se enmarca en ser soporte de subsistencia vital para las personas que trabajan por la transformación social dentro de un mundo sostenible basado en la cooperación, frente a la competencia y lucro como base innata de la economía capitalista.



En la campaña de 2011 empezaron a moler solo por la maquila (traen sus aceitunas y se llevan su aceite, pagando la molienda). En 2012, además de la maquila, producen aceite con marca propia de aceitunas de olivares abandonados, de rebusca y de familias con pequeñas parcelas. Esto tiene el inconveniente de que no puede ser certificado como ecológico. La cercanía de la materia prima junto con la extracción en frío y el proceso empleado en la molturación inferior a 24 horas desde la recepción del fruto permite obtener un aceite de oliva virgen extra de la máxima calidad.

El amigo Paco Olmo y Carlos me explicaron “in situ” todo el proceso de molturación de las aceitunas que permite obtener un aceite de oliva virgen extra de máxima calidad sin emplear sustancias artificiales como aditivos, colorantes, saborizantes, aromatizantes ni enzimas aceleradores de la extracción. Al tratarse de una pequeña almazara, cada partida de aceite tiene sabores distintos ya que depende de las variedades de aceituna y del momento en que es recolectada.



La aceituna llega fresca, recién cogida del olivo y se lleva a la planta de transformación para convertirlo en aceite madre, del primer prensado y en frío. El pequeño productor observa en todo momento como sale el rendimiento de su aceituna convertido en aceite de oliva virgen extra por el vertedor para su posterior envasado. Tan sólo abona la maquila, el pago por la molienda, bien en metálico o en especie.

La aceituna llega a la planta recién recolectada y la limpiadora limpia de hojas e impurezas la aceituna pasando al pesado y a través de la cinta transportadora pasar al molino, la termobatidora, la centrifugadora horizontal y vertical para finalmente recibir el aceite de oliva virgen extra en el vertedor, donde se dispensará en envases para su consumo. El aceite de oliva virgen extra de aceituna selecta es obtenido de la primera extracción y sólo mediante procedimientos mecánicos, envasado sin filtrar a fin de conservar todo su aroma y sabor, de variedades autóctonas como la morona, manzanilla fina, y lechín.

El cliente, después de recoger su cosecha, transporta a la almazara su aceituna previa cita. Tras el proceso de cribado, lavado y pesaje, la aceituna se pasa a contenedores numerados que el cliente puede controlar en todo momento. La molturación y el batido de la masa se realiza durante aproximadamente una hora. En el decante se separa la parte sólida de la líquida, y posteriormente se pasa a la centrifugadora. Por último, se procede al envasado del producto en garrafas PER a través de las evasadoras automáticas. Ese mismo día, el cliente se lleva a su casa el aceite 100% de su cosecha. Del campo a su casa.





Su almacenamiento se desarrolla en tanques de acero inoxidable con temperaturas vigiladas, apto para embotellar y consumir. La cata del consumidor es el análisis final de un producto saludable para todas las edades pero sobre todo para la infancia y las personas mayores. Por otro lado, el aceite de oliva ecológico posee una acción farmacológica y se utiliza en cosmética al mantener todas sus propiedades.

La aceituna que se procesa es generalmente manzanilla con un rendimiento entre el 15 y 20%. La morona, que es una variedad de la manzanilla está en torno al 7% de rendimiento y goza de una magnífica calidad. El residuo o alpechín que queda se utiliza como biocombustible en orujeras cercanas pero también puede utilizarse como fertilizante aunque su uso está poco extendido.

El producto ecológico comercialmente justo va concienciando poco a poco al consumidor responsable que reflexiona y se interesa por la calidad de las materias primas y al mismo tiempo se preocupa por su impacto medioambiental.


El aceite de oliva virgen extra HUERTOLIVA no tiene certificaciones, ni denominaciones porque tienen claro con la gente que quiere compartir el fruto de su trabajo. El proceso se realiza en su almazara realizado con las aceitunas que vienen de los pequeños productores, familias jornaleras con un pedazo de tierra en un cerro, de aquellos que no reciben ayudas europeas, de aquellas personas que estaban obligadas a malvender su cosecha, o de aquellos que esperan la rebusca y que han confiado en un proyecto realizado por y para jornaleros sin intermediarios.

Es primordial tanto para el consumidor como para el productor tener muy claro si un producto es ecológico, por encima de etiquetas y denominaciones de origen. Normalmente este tipo de aceite no está en los mercados y es el consumidor quien debe valorarlo. Por tanto, los hábitos saludables del consumidor son los que deciden en última instancia el producto de calidad adquirir y el productor en este caso, tiene muy claro con la gente que quiere compartir el fruto de su trabajo.

"Es evidente que otra forma de consumir mediante el consumo responsable es posible".

El aceite de oliva virgen extra posee un alto contenido en ácido oléico, polifenoles, vitamina E y oxidantes que retardan el envejecimiento de las células y contribuyen a regular el colesterol en la sangre, previniendo el riesgo de infarto.

La visita al “Molino Huertoliva” terminó con la cata del aceite de oliva virgen extra de máxima calidad sobre una buena tostada de pan de pueblo.

¡Un placer para los sentidos!


Enlaces interesantes

La dieta mediterránea y el gazpacho andaluz

Artesanos del aceite y del pan en La Romera

Visita al "Molino Nuevo" de Morón

Visita al Museo de la Manzanilla-Barbadillo, en Sanlúcar de Barrameda

Visita al ronqueo del Atún en HERPAC [Barbate]

domingo, 10 de agosto de 2014

Niebla, “la flor andalusí del antiguo Al Gharb”


“Andalucía es el resultado de un proceso histórico con identidad histórica como base de su identidad cultural, modelada a lo largo de siglos que nos ha dado nuestra forma de entender la vida y como resultado final nuestra cultura que forma parte de la memoria".

Isidoro Moreno, antropólogo

Una mañana de comienzos de agosto, cuando los rayos de sol empezaban a proyectarse sobre nuestro desvencijado castillo junto al arrabal de Santa María, pusimos nuestra proa viento en popa en busca de la flor del Al Gharb andalusí “la antigua Labla al Hamra”.

Atravesamos el cauce del legendario del río Wad al Kabir, por donde han fluido grandes civilizaciones dejando atrás la antigua Isbiliyya, capital de la cora de Al Xaraf durante el Emirato de Córdoba para llegar hasta nuestro destino Niebla, la antigua Labla al Hamra andalusí que brilló con luz propia en tiempos de al Ándalus, siendo considerada como “la flor del Al Gharb andalusí”, parte occidental de al Andalus que abarcaba la actual provincia de Huelva y el sur de Portugal. En contraposición, existía el término Axarquía o al-Sharq al Ándalus como la parte oriental.





Los tartessos, fenicios, romanos y visigodos dejaron su huella de su presencia en los vestigios arquitectónicos. La herencia de Roma ha quedado patente en su Puente Romano sobre el río Tinto, denominado así por el color rojizo de sus aguas debido a la cantidad de minerales con sulfuro de metales pesados a lo largo de su cauce.

Pero no fue hasta los siglos VIII al XIII cuando la Niebla andalusí -Labla al Hamra- consiguiera su máximo esplendor al formar parte de la nueva división administrativa del territorio musulmán, una cora musulmana en el  “Al Gharb al Ándalus” durante el Califato y posterior reino de taifa -1023 a 1053- a raíz de la desintegración del Califato de Córdoba a partir de 1009 y posteriormente durante los segundos reinos de taifas -1145 a 1150- y terceros reinos de taifas bajo Ibn Mahfut entre 1234 a 1262 siendo conquistada finalmente por el Reino de Castilla en 1262 –Alfonso X el Sabio-.




En el año 711 los árabes entran por el Estrecho de Gibraltar -Gebel al Tarik- y el 23 de julio se produce la batalla de Guadalete –del río Barbate para algunos autores, cerca del cabo de Taraf al-Ghar- en la que pierde Roderico, último rey visigodo. A partir del año 713 Niebla fue ocupada por los musulmanes -Abd al-Aziz ibn Musa, hijo de Musa-.

En el 844 Niebla –Labla al Hamra- y Sevilla- Ishbiliya- sufren el ataque de los majus –vikingos- siendo derrotados por el califa Abderramán II en la batalla de Tablada mandando construir torres vigías a lo largo de la costa.

Posteriormente una familia de notables árabes, los Yahsubíes se hacen con el poder y gobiernan esta plaza con fuertes murallas, configurando el reino de taifa entre 1023 y 1053, entre la parte occidental de al Andalus y la antigua Vía Augusta. 


El último descendiente de una dinastía de tres reyes, tuvo que entregar en el año 1053 sus dominios al codicioso rey de la taifa de Ishbiliya, al-Mutadid, que se anexionó las taifas cercanas a su reino de taifa, como el Algarbe, Huelva, Niebla,  Algeciras, Morón, Ronda, Carmona y Arcos entre otras. Niebla estuvo dividida en dos barrios, uno al sur y otro al norte. Cada uno de ellos tenía su propia mezquita.

Los príncipes Omeyas legaron a la antigua Córduba su máximo esplendor como ciudad más culta e importante de Occidente pero su despotismo y opulento estilo de vida iban generando un caldo de cultivo, en el que los antígenos lo formaban las tropas bereberes como clase social más descontenta.

Almanzor –Abú Amir- deslegitimó la dinastía debilitando la figura del califa Hisham II,   -hijo de Alhaken II- al ser demasiado joven para reinar. La destrucción de Madinat al-Zahra–la ciudad brillante- por el bereber al-Mustain llevó definitivamente a la ruptura  o fitna. Con ello se produce el desmoronamiento definitivo de la unidad política de al-Ándalus en reinos de taifas que se hundirán progresivamente al ser presionados por los cristianos a partir de la batalla de las Navas de Tolosa en 1212.

El geógrafo al-Idrisi ya la describió como una villa antigua con bastante comercio y al-Himyari como una ciudad antigua de sólidas murallas con el puente romano sobre el río Tinto. Otro geógrafo andalusí del siglo XI nacido en Huelva al-Bakri mencionaba que Niebla era rica en olivares e higueras.




La lengua árabe llegó a ser sinónimo de refinamiento y erudición. El saber y el conocimiento tuvo una enorme importancia en el mundo islámico. “No hay nada más importante a los ojos de Dios –enseñaba el Profeta- que un hombre que aprendió una ciencia y la enseñó a las gentes”…

Se cultivaba la filosofía y la lógica griega, sobre todo Aristóteles. Los científicos defendían el intelecto que no estaba reñido con la revelación “la filosofía es amiga y hermana de leche de la religión”. No contradice la revelación, sino que la confirma., escribía Averroes, quien más influyó en el mundo islámico junto a su contemporáneo judío Maimónides. Se estudiaron con grandes aciertos el detalle de los movimientos de las estrellas y los planetas por medio de sofisticados astrolabios, se avanzó en el estudio del álgebra y la aritmética, cuyo precursor fue el oriental al-Jwarizmi (logaritmo). Se perfeccionaron las teorías de Hipócrates y Galeno. La medicina tuvo su máximo exponente en Averrones que en siglos posteriores fueron estudiados sus textos por hombres de la talla de Miguel Servet o Galileo. Utilizaron algunos medicamentos con fines terapéuticos.

La cetrería tuvo su época dorada en la Edad Media desde el siglo X hasta el XV donde la caza con halcones y azores tuvo un importante auge. Se podía pagar por un buen neblí hasta 1.500 maravedíes, el mismo precio que por un buen caballo. El neblí era la más noble y mejor de todas las aves de caza que abundaba en la tierra de Niebla.

Tras la derrota de los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa  en 1212, tal circunstancia histórica no hará más que reflejar que los días del reino de Granada estarán contados, teniendo su epílogo el 2 de enero de 1492. Con ello se consolidará el fin de la presencia musulmana en la Península Ibérica terminando con la Diáspora morisca en 1609 obligando a la emigración forzosa de la población morisca a territorios musulmanes en el norte de África como Marruecos, Argel, Túnez,Libia, Egipto incluso Turquía.

En 1262, tras un asedio de nueve meses, Alfonso X el Sabio conquista la ciudad, utilizando por primera vez la pólvora en primitivos cañones con fines bélicos. Un Fuero Real facilitó la repoblación cristiana y en 1369 pasó a formar parte de la Casa de los Guzmanes -linaje nobiliario originario de la Corona de Castilla-.

...Atravesamos el Puente Romano sobre el río Tinto y nos sorprende un impresionante recinto amurallado de estilo almorávide y gótico sobre restos romanos, visigodos y árabes realizado en varias fases, con una altura máxima de 16 metros. El perímetro consta de 16 hectáreas con 50 torreones -48 cuadrangulares y 2 octogonales- realizado con fábrica de tapial y piedra reforzada con grandes sillares en las esquinas que otorga gran solidez al recinto amurallado. 




Los nombres de las puertas de entrada indicaban por donde fluían los caminos. Sólo se conservan cinco puertas de acceso al recinto amurallado. Desde el norte se accede por tres puertas: la Puerta del Socorro, del Agujero y la Puerta de Sevilla, -de estilo romano y árabe- por estar orientada hacia el Xaraf de la antigua Isbiliyya. Desde el Sur y el este se accede por la Puerta del Agua y la Puerta del Buey.


Puerta del Buey

Existió una puerta denominada del Embarcadero que daba acceso al río Tinto navegable hasta las mismas puertas de la ciudad cuando el río era navegable. Era la única puerta pura de origen islámico ya que nunca fue restaurada.

La primera puerta que observamos se denomina la Puerta del Agujero que da al exterior del recinto amurallado.  Su estado actual se debe al último rey de Niebla Aben-Mahfot antes de ser tomada la ciudad por Alfonso X el Sabio.

La Puerta del Agua de estilo almohade-mudéjar con un arco de herradura enmarcado por un alfiz, debe su nombre a los manantiales de agua que desde Bonares llegaban a la ciudad.


Algunos aficionados a la fotografía captando con sus objetivos la historia de Niebla

En la Puerta del Buey destaca un arco de herradura dentro de un alfil esbelto, decorada en su parte superior con tres arcos poli-lobulados. Debe su nombre según la leyenda al cerco de la ciudad por Alfonso X el Sabio que intentaba conquistar Niebla, soltaron un buey bien alimentado por esa puerta para que creyeran las tropas cristianas que tenían alimentos para subsistir.  

La Puerta del Socorro es de estilo romano aunque queda patente lo mudéjar.

Rodeando las defensas de la antigua Niebla emerge una barbacana con seis torres que refuerzan su lado exterior y se funde con la muralla almohade otorgando un soporte defensivo al conjunto.

Durante la visita al castillo de Niebla nos hemos sumergido de algún modo en la vida, costumbres y sociedad de la Niebla del Bajo Medievo. En la planta alta visitamos la Torre del Homenaje y el mirador hacia el puente romano con el río Tinto, testigo de su historia paseando a través de la "Ronda de Jerusalén". La Torre del Homenaje fue destruida por el terremoto de Lisboa en 1755.

En el interior del castillo podemos observar la división del recinto en dos zonas bien diferenciadas: el Patio de Armas convertido en Festival de Teatro y Danza durante la época estival y el Patio de Caballerías.

En estas murallas se utilizó por primera vez en occidente la pólvora negra como arma militar. Niebla fue la pionera de la pólvora en el uso bélico, durante el asalto en 1262 de las tropas cristianas durante la Reconquista. A finales del siglo XVI, la fabricación de la pólvora era un monopolio del estado.

Según consta en una de las dependencias del castillo junto al Patio de Caballerías, la pólvora negra contenía un 75% de nitrato potásico, un 15% de carbón y un 10% de azufre aprox. La pólvora fue descubierta por los chinos, que ya la utilizaron varios siglos antes en la fabricación de fuegos artificiales. Se introdujo en Europa desde Oriente Próximo.


Descendimos por una incómoda escalera hacia la parte subterránea del castillo donde se encuentran las lúgubres mazmorras ubicadas junto al muro de la barbacana. Se pueden observar abundantes instrumentos de tortura de la Santa Inquisición y del Santo Oficio creado para “suprimir la herejía”. Es curioso a lo largo de la historia como se han utilizado artilugios para provocar sufrimientos a los seres humanos por el simple hecho de pensar.




...El potro en escalera para estirar a los reos en una escalera inclinada para dislocar los hombros y abrasamiento de los costados mediante ascuas incandescentes. 

...El suplicio del agua para engullir inmensas cantidades, por medio de un embudo embutido en la boca y crear angustia al preso. 

...La horquilla del hereje, hierros ardientes para marcar, garrote vil, collar penal de púas, rueda para despedazar, sierra de dientes grandes donde se colocaba a la persona invertida, con los pies atados a una viga de madera, para ser cortada verticalmente desde la entrepierna hasta la parte superior del cuerpo, tenazas ardientes para arrancar, narices, dedos, pies o pezones, la cuna de Judas era una especia de potro terminado en punta que se hacía coincidir en el ano para desgarrarlo con abundante peso en las extremidades para que el sufrimiento fuera mayor...

Según cuentan crónicas antiguas, las sentencias emitidas en la villa, cuando no sobrepasaban los 6000 maravedíes, podían ser apeladas al tribunal del concejo.

Por otro lado, en la época medieval el arco y la ballesta eran armas eficaces a largas distancias disponiendo los caballeros de espadas y armaduras de acero articulada aunque el arma ofensiva de la caballería era la lanza y la albarda como arma terrible: mezcla de lanza y hacha.

Botica del castillo de Niebla


En otra dependencia del castillo medieval, las crónicas antiguas nos recuerdan que existía un régimen alimentario para ricos y nobles y otro para pobres y campesinos existiendo una rica tradición culinaria musulmana donde el pan era el alimento por excelencia consumido en forma de sopas,  gachas y tortas.

Se identificaba a la nobleza con el consumo de carnes que aportaba fuerza física y moral. La penitencia a pan y agua supone un oprobio salvo que se produjera en la época de Cuaresma. El vino era considerado una bebida revitalizante para los enfermos, soldados y trabajos duros.

Por otro lado el pescado era otro producto cargado de simbolismo dentro de la cultura cristiana medieval al identificar los primeros cristianos al pez con el Salvador. Era utilizado este alimento durante los días de abstinencia y en la Cuaresma, para sustituir a la carne. 

Esta costumbre fue decayendo con la compra-venta de bulas de exención. La actividad pesquera era privilegio en Andalucía de los Duques de Medina Sidonia. 




Paseando por el recinto amurallado llegamos a la Plaza de Santa María donde nuestra retina capta al instante el Patio de los Naranjos de la Mezquita-Iglesia gótico-mudéjar que conserva el encanto original andalusí con sus galerías y arcos de herradura y una fuente para las abluciones con su arco de herradura. También se conserva también la silla visigoda realizada en piedra. Normalmente las mezquitas y  los cementerios -mapbaras- estaban ubicados en disposición noreste-sureste, hacia La Meca.





El campanario mudéjar del siglo XI guarda en su interior el alminar o minarete de la antigua mezquita donde el almuecín llamaba a los fieles a rezar. En el siglo XIII es cristianizada la mezquita y transformada en iglesia gótico-mudéjar.


En definitiva, el castillo de Niebla ha formado parte en la época andalusí como residencia para los emires del Califato de Córdoba y Reyes de Taifas. Durante la época cristiana también fue residencia de don Enrique de Guzmán, IV Conde de Niebla.

Durante la Guerra de la Independencia sirvió de alojamiento para las tropas francesas a las órdenes del Mariscal Soult que destruye en 1812 la torre del homenaje.

En definitiva, notables vestigios legados que nos han dejado diferentes pueblos a largo de la historia como sinagogas, mezquitas y catedrales para deleite de nuestra retina...



Desde Niebla seguimos la ruta hacia Moguer de Platero y Juan Ramón Jiménez, pero eso forma parte de otra historia del “blog de mis culpas”…