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domingo, 28 de abril de 2024

El Repilado y Jabugo en el epicentro del ibérico


"Volcán ibérico" en el Bar del Casino de El Repilado [Jabugo]


Desde la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco orientamos nuestro sextante didáctico y gastronómico en busca de la "Vía de la Plata" para dirigirnos por la N-433 a Higuera de la Sierra, Aracena y Jabugo, donde su pedanía el Repilado brilla con luz propia en el mundo de lo ibérico.

Atrás había quedado grabada en la retina nuestra grata ruta de senderismo realizada entre Aracena y Linares de la Sierra con almuerzo ibérico en Alájar [Mesón el Corcho] que oteamos desde la Peña de Arias Montano y hacia donde orientamos nuestro sextante gastronómico.




El prólogo de nuestra ruta comenzaba en la Venta la Vega, ubicada en el término de Alcalá de Guadaira [carretera Alcalá-Morón en la A-360], donde se puede degustar un buen desayuno cardiosaludable a base del pan tradicional de pueblo con aceite de oliva virgen extra o en su lugar, una rica tostada de 40 cm. de longitud acompañada de la "manteca colorá" con zurrapa ibérica para aquellos que posean mayores facultades en el arte del buen yantar.




Atravesamos el río Guadalquivir como crisol de culturas [antiguo río Betis romano y Wad al Kabir andalusí] por el Puente del Alamillo para llegar al Aljarafe sevillano (antiguo al-Xaraf). A medida que nos alejamos de la provincia de Sevilla se aprecia cómo el olivo deja de ejercer su influencia para impregnarse nuestra retina entre árboles del género "Quercus" que predomina en las dehesas, como la encina, el alcornoque o el quejío (roble) cuyo fruto “la bellota” [del andalusí ballota] se ha convertido desde tiempos ancestrales en el alimento ideal para el cerdo ibérico durante la época de montanera. 

La Sierra de Aracena y Picos de Aroche nos recuerda que hemos entrado en un territorio denominado “La Ruta del Jamón Ibérico” D.O. de Jabugo.

En la antigua Roma la corona cívica era una distinción social importante realizada con un cerco de ramas y hojas de encina con bellotas. Representaba el arrojo y la valentía de un legionario por salvar la vida de un compañero u oficial durante el combate.

Existen zonas de Andalucía en la que se denomina chaparro a la encina (Quercus Ilex) y al alcornoque (Quercus suber) como por ejemplo, en la tierra de Villalón como nuestro lugar de origen o en el vecino pueblo de Coripe donde el Chaparro de la Vega [Monumento Natural de Andalucía] brilla con luz propia.

Romanos y musulmanes pasaron en tiempos pretéritos por estos territorios hasta ser conquistada por los portugueses durante el siglo XIII.

La provincia de Huelva y el sur de Portugal formaron parte en tiempos pretéritos del antiguo al-Gharb andalusí en contraposición con el término Axarquía o al-Sharq de Al Ándalus como parte oriental de la Península Ibérica. Tras la expulsión progresiva de los musulmanes, los reyes cristianos formaron un cinturón defensivo denominado la “banda gallega” para protegerse de la entonces denominada “banda morisca”, de tal modo que comenzaron a salpicar de castillos territorios como Aroche, Cortegana, Cumbres Mayores, Aracena, Santa Olaya de Cala, etcétera, que han quedado como legado de aquéllos tiempos convulsos.



Monumento al concejil frente al Museo del Jamón Ibérico de Aracena


El Museo del Jamón Ibérico de Aracena es considerado como el "Centro de Interpretación del cerdo ibérico". Frente al museo nos encontramos con una escultura de Alberto Germán Franco inaugurado en 1986 dedicado a la figura del porquero y su piara, titulado “Monumento al concejil”.

El concejil era un personaje popular cuyo cometido era el pastoreo de la cabaña porcina que no gozaba de una dehesa propia donde pastar. Recogía los cerdos casa por casa y los llevaba durante todo el día a las dehesas comunales para regresar a su majada a golpe de silbido o palmada. Este oficio dejó de practicarse en la década de los 60.



Alájar en el corazón de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche


En tiempos cristianos pasó a la Orden de Santiago, dependiendo de Almonaster La Real adquiriendo el nombre de Jabugo La Real, independizándose en 1691, tras el pago de 20.000 reales, y en 1693 adquiere el reconocimiento de Villa.

Su término municipal está formado por cuatro núcleos de población: Jabugo [jabugueños], El Repilado [repilenses], Los Romeros [romereños] y El Quejigo [quejigueños].

Jabugo limita con los municipios vecinos de Galaroza, La Nava, Almonaster la Real, Santa Ana la Real, Castaño de Robledo y Cortegana [todos ellos en la Ruta del Jamón Ibérico de Jabugo].

Se tiene constancia de la presencia del hombre desde el Paleolítico en la Cueva de la Mora, situada en el camino real entre Jabugo y Galaroza. Etimológicamente, Jabugo proviene del término «SABUGO» de la lengua leonesa, antes de que esta lengua fuese absorbida por el castellano.

Y llegamos a la Plaza del Jamón, como centro neurálgico de la villa, donde se encuentra el ayuntamiento, el casino y la iglesia de San Miguel.
  • Iglesia de San Miguel Arcángel del siglo XVI es de estilo barroco y neoclásico.
Consta de tres naves con cinco tramos, con crucero y un ábside de planta cuadrada. Es digno de destacar un retablo de estilo barroco con imágenes de gran valor artístico.

  • El Casino da fe de los negocios a lo largo de su historia en torno al jamón ibérico, siendo el lugar de reunión de los habitantes de Jabugo y donde podremos hacer una parada para tomar un buen café.
  • El Tiro Pichón es otro de los edificios emblemáticos de Jabugo. Fue diseñado por el arquitecto Aníbal González a comienzos del siglo XX, de estilo regionalista, desde donde se pueden contemplar las bellas vistas de la sierra. No cabe duda del legado de Aníbal González que se deja ver en la provincia de Huelva como el Casino de Arias Montano, el antiguo lavadero público Fuente del Concejo o la fachada del Ayuntamiento en Aracena junto con el Casino Tiro de Pichón en Jabugo que fuera mandado a construir por el primer marqués Aracena para el disfrute de la caza por la alta sociedad sevillana “los señoritos”, fielmente retratados por Antonio Machado en su poema “LLANTO DE LAS VIRTUDES Y COPLAS POR LA MUERTE DE DON GUIDO” poema CXXXIII del libro Campos de Castilla (1912).
El edificio del Tiro Pichón se ha convertido en emblema de Jabugo, donde se divisa la Sierra de Aracena en todo su esplendor. Allí se encuentra el Centro Andaluz de la Dehesa y Cerdo Ibérico siendo además la sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Jabugo.


Jabugo con el Repilado se encuentra en el corazón del Parque Natural de Aracena y Picos de Aroche, la cuna del Jamón de Jabugo que se encuentra rodeada de una naturaleza idónea para la cría en libertad y alimentación del cerdo ibérico. Allí campan a sus anchas entre las dehesas repletas de alcornoques y encinas esperando con ansias que la longeva arboleda deje caer su preciado y nutritivo fruto de las encinas, alcornoques, quejigos y robles: la preciada bellota, el principal factor que determina el producto final de lo ibérico como oro serrano.

La época de montanera tiene lugar desde mediados de octubre o comienzos de noviembre hasta finales de marzo.
  • Bellotas del Quejigo [Quercus faginea] es un árbol de hoja caduca.
Son de maduración más temprana de las de la encina y el alcornoque. La mayoría de las dehesas se encuentran formadas por bosques mixtos. El quejigo puede vivir hasta los 600 años.

  • Bellotas de alcornoque [Quercus Suber] es un árbol de hoja perenne.
Existe un refrán “Tener la cabeza más dura que un alcornoque o pedazo de alcornoque” cuando mencionamos a una persona muy ruda, bruta, o con una cabeza muy dura, lo que nos indica hasta donde llega la dureza de su madera muy apreciada. Del alcornoque proviene el corcho. Su caída es más tardía y más amarga. Las bellotas contienen un alto contenido en ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado de la serie Omega 3, lo que influye en el sabor y la textura de los jamones cuyas lonchas de deshacen en nuestro paladar. El ácido oleico de la bellota se convierte en un factor cardiovascular, siendo además una buena fuente de fibra, carbohidratos complejos, vitaminas y minerales.

  • Roble Común [Quercus robur] de hoja caducifolia
El roble común proporciona bellotas durante los meses del año más fríos, entre octubre y marzo.

  • Encina [Quercus illex]
Es un árbol de hoja perenne, siendo el más abundante de la Península Ibérica, típico del Mediterráneo. Se adapta fácilmente a ambientes extremos y puede vivir más de 700 años.

La seca​​​ es una enfermedad que provoca la muerte de las encinas y de los alcornoques en las dehesas de Extremadura y el sur de España. Afecta a más de 75.000 hectáreas de las dehesas en Extremadura [un 5% del total] y en Huelva a 10.000 hectáreas de encinas de sus dehesas [un 10%]. Un avance lento pero imparable. Actualmente no existe antídoto para este mal que amenaza con acabar con el principal sustento del cerdo ibérico, la bellota.

Por otro lado, la madera del alcornoque por su extraordinaria dureza se utilizaba para la fabricación de toneles para almacenar y transportar el vino, en la antigua construcción naval y en la carretería; también se obtiene el corcho para los tapones de las botellas de vino, como aislante, etcétera.

Dicen los entendidos en el jamón ibérico que los de Jabugo son considerados los mejores del mundo [siempre con el permiso del Valle de los Pedroches, la Dehesa de Extremadura o el jamón Joselito de Guijuelo], y no será el que escribe estas humildes letrillas quien ponga en duda tan preciado dogma en el mundo del ibérico que se encuentra gestionado por el Consejo Regulador de la D.O.P. Jabugo, sin entrar en la exquisitez de otros productos derivados del cerdo ibérico, como la caña de lomo, el morcón ibérico, los chorizos y salchichones, el secreto, el lagartito o la pluma ibérica, entre un largo etcétera, que estimulan los sentidos del buen comensal.

Pasar por Jabugo, el Repilado, Aroche o Cumbres Mayores y no visitar alguna de sus bodega de jamones puede convertirse en un olvido imperdonable ya que en ellas se nos explica todo el proceso del jamón, desde la cría del cerdo ibérico, la matanza, y la curación de los jamones en la sierra, terminando la visita con una degustación del jamón de Jabugo como manda la tradición.

La Bodega Centenaria 5 Jotas fue fundada en 1879

El proceso de salazón del jamón ibérico se calcula en función del peso de la pieza, recibiendo la cantidad justa de sal marina procedente del Atlántico para su deshidratación, lo que será clave para la calidad del jamón.

En el secadero la temperatura y la humedad serán fundamentales para que el jamón alcance un equilibrio perfecto a una altitud idónea que proporciona la Sierra de Aracena y Picos de Aroche como microclima ideal, que convierte al jamón ibérico de bellota en un exquisito manjar, tan sólo al alcance de los paladares más exigentes.


Monumento al Cortador de Jamón en Jabugo


El maestro cortador con temple y profesionalidad elabora finas lonchas de jamón ibérico que estimularán a los más exigentes paladares, destacando entre sus propiedades organolépticas, todo lo que pueden percibir nuestros sentidos como su color, intenso aroma, textura y sabor.

Acompañar el jamón ibérico con pan de pueblo, un poco de aceite de oliva virgen extra y tomate triturado [la tradicional tabla ibérica] nos puede dar la impresión de estar en el Olimpo de los dioses del ibérico.






En "El Repilado" en busca del "Volcán ibérico"

En pleno corazón de Aracena y Picos de Aroche se encuentra El Repilado, ideal para los amantes del buen yantar y también del buen senderismo. Se encuentra a tan sólo a 9 kilómetros de Jabugo y a 7 de Cortegana. El Repilado es una pedanía de Jabugo donde los productos del cerdo ibérico brillan con luz propia.

Al entrar en el Repilado lo primero que captaba nuestra atención era el monumento de una locomotora de vapor ubicada en la Plaza del Tren, obra del artista local Cándido Soriano el 26 de septiembre de 2020, que nos recuerda la gran trascendencia que tuvo la llegada del tren a El Repilado cambiando la vida de sus vecinos y promoviendo el desarrollo económico, social y cultural de su núcleo de población y de toda la Comarca. Junto al monumento se encuentra la estación Jabugo-Galarosa.

Existen varias teorías acerca del origen del término El Repilado. La primera defiende que El Repilado debe su nombre al apellido de la primera familia que se estableció en estas tierras, quienes entre otras cosas, pusieron una venta, famosa por su miel y meloja, en lo que actualmente se denomina El Repilado Viejo. Frente a ella había un molino de harina.

La segunda teoría es más ambiental, y lo atribuye a la ribera que atraviesa la población: Río Caliente, también llamado el Río Pelado, palabra que evolucionará hasta El Repilado.

Allí se encuentra una estación de ferrocarril Jabugo-Galaroza abierta al tráfico ferroviario desde el 1 de enero de 1889, con la apertura del tramo Zafra-Valdelamusa que la unía con Huelva. Las obras corrieron a cargo de la Zafra-Huelva Company, una modesta compañía de capital inglés que mantuvo la explotación del recinto hasta la nacionalización del ferrocarril en España y la creación de RENFE en 1941.

No cabe duda de que la provincia de Huelva es una gran desconocida y a la que es necesario volver. Sin duda alguna, la historia y la gastronomía producen una fusión ideal entre las inquietudes del buen viajero.



Entre efluvios del pan serrano elaborado por artesanos en horno de leña y del jamón ibérico nos acercamos a uno de tantos establecimientos del ibérico existentes en el Repilado donde brillaban con luz propia "Jamones Lazo", "Bomba" y "Sánchez Romero Carvajal", empresas adheridas a la DOP Jamón de Jabugo, que se dedica a la producción y comercialización de productos del cerdo ibérico destacando los jamones y paletillas, secreto ibérico, presa, pluma y solomillo, entre un largo etcétera.




Productos ibéricos envasados al vacío


Aunque todo ello sea muy interesante a nivel didáctico "naturaleza y gastronomía", lo que nos ha llevado hasta aquellos lares onubenses ha sido una de las grandes atracciones gastronómicas existentes en El Repilado como estímulo para nuestro paladar "el volcán ibérico" en el Casino Serrano con su cocina tradicional que posee un gran surtido de platos tradicionales como los combinados con patatas caseras, el surtido ibérico, caña de lomo ibérica, pulpo a la brasa, oreja de cerdo ibérico, pierna de cordero, san Jacobo casero, revuelto de setas de la zona con jamón o el salmorejo con jamón ibérico entre un largo etcétera, acompañado de los tradicionales postres caseros.



Pero lo que captaba nuestra atención era el “volcán ibérico” cuya erupción en el paladar provoca en la gente de buen yantar una verdadera satisfacción. Este rico plato se sirve en el hueco de una pata de jamón de plástico que ha sido patentada por su dueño Juan Manuel. 

El volcán ibérico está pensado para cuatro o seis personas [aunque podría darse el caso de la existencia de algún que otro comensal de ingesta compulsiva que pueda ser capaz de engullir él sólo los tres kilogramos de ibérico de un atracón, que de todo es posible que haya en la viña del Señor]. Y más aún, si se acompaña de una cerveza fría bien tirada o del vino de la tierra junto con el tradicional pan rústico de pueblo para mojar, acompañado del café y de los postres caseros.

El plato [por decir algo] consta de unos tres kilogramos de comida formado por 1/2 kg. de patatas como base, a la que se le añade solomillo, secreto, pluma, chorizo, castañuelas, presa y lagarto ibérico a la brasa, además de 6 pimientos, 6 huevos fritos de campo y para coronar el plato, un velo de jamón ibérico acompañado de pan serrano. Todo ello por un razonable precio de 55 euros, que dividido entre 6 personas se convierte en un plato asequible para todas las faltriqueras, tanto serranas como de la campiña.

Es de imaginar que los comensales sibaritas que siguen adorando al dios Dioniso [dios griego del vino, de la abundancia y de la diversión], Baco [dios romano del vino] e incluso a la diosa Ceres o Cerevisiae [diosa latina de la cerveza] maridarán convenientemente tan exquisito manjar con un buen vino de la tierra o una cerveza fría.

No cabe duda de que los dioses del buen paladar han sustituido el Monte [Olimpo] por los aires de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.


No hace falta recordar que en este territorio se encuentran los mejores productos ibéricos de Jabugo y todo ello servido por una gente maravillosa que hacen las delicias de los comensales más exigentes en el arte del buen yantar.



Somos conscientes de las abundantes calorías que pueden acumularse en el interior de un volcán ibérico, cuya erupción por culpa del calor de la lava en forma de huevos fritos de campo comienza a fluir a través de las grietas dejadas por el velo del jamón entre efluvios de ibéricos y rodajas de patatas fritas que forman el magma de tan preciado manjar, lo que nos podría darnos algún que otro cargo de conciencia para ponernos a dieta algunos días o tomar sal de fruta en el mejor de los casos.

Tras la taquicardia digestiva se hizo aconsejable realizar un grato paseo para descomponer los nutrientes en principios inmediatos y de este modo recomponer nuestras piezas originales para poder regresar a nuestro lugar de origen [todavía coloraito como la manteca colorá] mientras nuestras frágiles entendederas a nivel gastronómico realizan los cálculos necesarios para seguir interpretando los datos subjetivos que nos habrá facilitado la ingesta de tan magna empresa cuyo grato impacto a corto plazo tardaremos en olvidar.


Desde el Repilado en Jabugo, entre volcanes ibéricos y dehesas, en compañía de Juan Manuel y con pensamiento de volver a la Sierra de Jabugo y Picos de Aroche, para el blog de mis culpas…


Con Juan Manuel, promotor del "Volcán ibérico" en el Repilado


P.D. Un hito histórico que vincula el nombre de Jabugo a la máxima calidad del jamón protegido dotando de “un mayor desarrollo económico, gastronómico, turístico y cultural, tanto de la comarca como de la provincia de Huelva. Un auténtico baluarte defensivo de los productos ibéricos que protege la raza y la crianza del jamón ibérico 100% con bellotas que otorga mayor proyección al producto más internacional de nuestra gastronomía que tiene en la dieta mediterránea su referente como estilo de vida beneficioso para nuestra salud.


Para fusionar un poco la gastronomía con un poco de historia orientamos nuestro sextante desde el Repilado bajo intervalos de lluvia con un radiante sol primaveral en busca del vecino pueblo de Jabugo. Al entrar en el pueblo una escultura de un Cortador de Jamón y otra en homenaje al Maestro jamonero captaba nuestra atención.



Paseando por Jabugo observamos infinidad de establecimientos dedicados al cerdo ibérico así como un mural realizado en febrero de 2017 sobre el proceso artesanal de la matanza casera.

Los jabugueños se han dedicado durante siglos a la elaboración artesanal de los productos derivados del cerdo ibérico teniendo al jamón como su joya gastronómica y convirtiéndolo en una seña de identidad de Jabugo, de Andalucía y de España.

Generaciones de padres a hijos que han sabido transmitir su dedicación, su buen hacer y su pasión por este trabajo artesanal.




Por último, cercana la frontera con Portugal, visitamos Cortegana cuyo castillo a partir del siglo XIII es fiel testigo del sistema defensivo de la “Banda Gallega”. Al igual que Aracena, Alájar y Almonaster la Real, desde su castillo se observa una bella panorámica de innumerables dehesas cuyo fruto "la bellota" es el referente de los productos ibéricos en toda la comarca.

Hubo un tiempo en que todo el territorio se llamaba Al Ándalus y el origen de esta alcazaba fuese andalusí aunque este tipo de construcción pertenezca ya al siglo XIII.



La Ruta de al-Mutamid por estos territorios

Nos recuerda al llamado rey poeta nacido en la ciudad portuguesa de Beja y que llegó a ser rey de la Taifa de la antigua Isbiliya. Su periplo vital lo llevó a ser gobernador de Sives antes de ser gobernador de Isbilya. Hubo un tiempo en que toda esta zona del mundo se llamaba Al Ándalus.

La ruta comienza en Aljezur y finaliza en Cortegana, en pleno Parque Natural de Aracena y Picos de Aroche.


Durante el viaje de vuelta hicimos un alto en el camino en las Pajanosas, en el término municipal de Guillena, donde comenzamos a otear en el horizonte la Giralda de Sevilla y la Torre Pelli que nos indicaba que en un corto periodo de tiempo nos acercábamos sin prisas a la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, que también es de cine "Cuando nadie nos ve".



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lunes, 23 de marzo de 2015

Visita a la Sierra de Aracena y Picos de Aroche


Desde Sevilla hasta Aracena se puede observar cómo el olivo ha dejado de ejercer su influencia para impregnarse nuestra retina bajo un bello paisaje, entre praderas salpicadas con árboles del género "Quercus" que predomina en la dehesa como la encina, el alcornoque o el quejío (roble) que produce un exquisito alimento “la bellota” que sirve para alimentar al cerdo ibérico, en la época de montanera [de noviembre a marzo]. Existen zonas de Andalucía en la que se denomina chaparro a la encina (Quercur Ilex) y al alcornoque (Quercus suber).


En la antigua Roma la corona cívica era una distinción importante realizada con un cerco de ramas y hojas de encina con bellotas. Representaba el arrojo y la valentía de un soldado por salvar la vida de un compañero, centurión u oficial durante el combate.


La provincia de Huelva y el sur de Portugal formaron parte en tiempos pretéritos del antiguo al-Gharb andalusí en contraposición con el término Axarquía o al-Sharq al Andalus como parte oriental. Tras la expulsión progresiva de los musulmanes, los reyes cristianos formaron un cinturón defensivo denominado la “banda gallega” para protegerse de la denominada “banda morisca”, de tal modo que salpicaron de castillos territorios como Aroche, Cortegana, Cumbres Mayores, Aracena, Santa Olaya de Cala, etcétera, y que han quedado como legado de aquéllos tiempos convulsos.




Un paseo por el casco histórico de Aracena nos puede dar una idea de su rico patrimonio histórico. Como en todas las fortalezas andalusíes y posteriormente cristianas, la antigua villa desciende desde el castillo que otorga protección, consolidando su poder administrativo con el Cabildo Viejo del siglo XV y religioso con la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción del siglo XVII en la Plaza Alta.



El Cabildo Viejo fue utilizado como pósito, cárcel y dependencias de la villa. Las galerías mudéjares de la época acogían a los mercaderes. Su portada fue diseñada por el arquitecto Hernán Ruíz II, de orden toscano labrada en mármol de las canteras de Aracena por Domingo Nieto. 

En su friso de la portada destaca la inscripción:

“Veritas de terra orta est et iustitia de celo proxpexit. Año d 1563 "

(La verdad ha nacido de la tierra y la justicia la contempló desde el cielo). 

Lo que indica un cambio de rumbo en el pensamiento renacentista con respecto a la ideología cristiana medieval. Actualmente el Cabildo Viejo es la sede administrativa y Centro de Interpretación del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.




La Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura renacentista de la provincia de Huelva en la que participaron Diego de Riaño, Hernan Ruiz II, Pedro de Silva y Alonso Figueroa. Un templo inacabado que se abrió al culto en 1603.



El campanario pórtico da acceso al castillo del siglo XIII junto a Iglesia prioral del castillo como el templo más antiguo y emblemático de Aracena que fuera construido entre los siglos XIII y XV junto al castillo.

Es un edificio gótico-mudéjar en el que se sobresale la torre exterior, decorada con paños de sebka, con una clara influencia de la Giralda de Sevilla. Desde el castillo de Aracena -que formara parte de antiguas fortificaciones con torres intercomunicadas- se hacían señales con humo durante el día y hogueras durante la noche.


Alájar, desde la Peña de Arias Montano

A través de las dehesas de Aracena, declaradas como reserva de la Biosfera por la UNESCO, transitamos por la A-470 para llegar a Alájar donde impregnamos nuestra retina con su impresionante panorámica desde la Peña de Arias Montano donde contemplamos una de las mejores dehesas de bellotas que existe en Andalucía. En la Peña de Arias Montano se puede adquirir el tradicional queso de oveja, el pan de pueblo y algún que otro manjar ibérico de Jabugo.



Así cantó en sus versos Lope de Vega al jamón de Huelva... 

El jamón presuto era el jamón al que se le había sacado la humedad, es decir, “curado”, del término latino praesuctus.

Cuentan las páginas de la historia que en la Peña de Arias Montano se retiró a descansar el teólogo y humanista Benito Arias Montano que estuviera en el Concilio de Trento y realizara la "Biblia Regia" entre 1568 y 1572 con versiones en hebreo, griego, arameo y latín. Sus restos mortales de encuentran en el Panteón de Sevillanos Ilustres.




En la Peña de Arias Montano nos encontramos con el denominado “Arco de los novios”, un arco románico de estilo romano bizantino de los siglos VI y VII con una inscripción: 

“Cuídese el viajero de atravesarlo acompañado por una dama, será ésta la futura esposa”. 

Y una bella portada manierista del siglo XVI rematada por garitas. Muy cerca se encuentra un monolito que conmemora la visita del rey Felipe II a su consejero, el humanista Benito Arias Montano.


Peña de Arias Montano

Transitando a través de las grandes dehesas llegamos hasta Almonaster la Real donde visitamos la fortaleza con su bella mezquita edificada durante el reinado del califa Abd al-Rahman III. 

Como todas las alcazabas [al-qaṣbah] andalusíes está ubicada en la zona más alta de la la antigua medina a partir de la cual se desparraman las calles de los pueblos a la que daban protección y desde la cual se divisaban extensos territorios.

La mezquita tiene dos espacios fundamentalmente diferenciados: el patio de abluciones (san) y la sala de oraciones hipóstila (haram).




El Shan, está excavado en la roca, es de planta irregular, casi cuadrada. La pila de abluciones está labrada en granito de forma tosca.

El Haram está formado por cinco naves, la central más ancha, perpendicular al muro de la quibla, en cuyo centro se halla en minrab, el más arcaico de la península, cubierto por media bóveda de horno y alfiz con arco de herradura. El mihrab, -lugar desde el que se dirige la oración-, está situado en el muro la qibla que se orienta al sureste en dirección a La Meca. Las 5 naves el liwan se orientan lacia el muro de la quibla. Se hallan separados por arcos de herradura. 

Otro elemento importante es el alminar, desde donde el almuédano llamaba a la oración. A los pies de la torre se encuentra el aljibe.

Las columnas y capiteles del Haram están construidos con material de acarreo, romanos y visigodos. Los arcos son de ladrillos.


La mezquita de Almonaster nos aproxima a la vida de un distrito (iqlin), militar y fiscal en la época musulmana, emplazado en el interior del antiguo castillo medieval. Es una obra islámica pequeña, sencilla y elegante construida a finales del siglo IX durante el Califato de Córdoba aprovechando elementos decorativos como columnas y capiteles romanos y visigodos.

La mezquita es el monumento más emblemático del conjunto histórico de Almonaster la Real y el edificio islámico más importante de toda la provincia. Fue declarado monumento nacional del estado en 1931. Actualmente se celebran las Jornadas de Cultura Islámica, verdadero evento cultural de recuperación y evocación del pasado histórico de la villa.




El castillo mezquita es de estilo romano (mármoles y elementos sustentantes), visigodo (siglo VII iglesia visigoda), califal (siglo IX), almohade, románico (ábside) y mudéjar (pórtico del siglo XV). El campanario consta de cuatro cuerpos. El primero de planta exterior rectangular e interior circular (Omeya) rematado el conjunto con balaustrada renacentista.

El alminar sólo conserva de época islámica el tercio inferior. La mezquita de Almonaster la Real, única en España, se cristianiza a principios del siglo XIII, tras la conquista por parte portuguesa. Se le añade un interesante ábside cambiando su orientación. En el siglo XVI se abrió la puerta del muro meridional, se añadió el porche, se labró la sacristía y se sumó al alminar un cuerpo de campanas.



Plano Mezquita de Almonaster la Real

Dentro del interés etnológico destaca el fandango como expresión musical por excelencia del pueblo de Almonaster. Es cuna de seis estilos de este palo del flamenco que se han guardado como oro en paño, en las arcas de la sabiduría popular.




Por último, cercana la frontera con Portugal, visitamos Cortegana cuyo castillo a partir del siglo XIII es fiel testigo del sistema defensivo de la “Banda Gallega”. Al igual que Aracena, Alájar y Almonaster la Real, desde su castillo se observa una bella panorámica de innumerables dehesas cuyo fruto "la bellota" es el referente de los productos ibéricos en toda la comarca.




Desde Cortegana cogimos la N-433 en dirección a Sevilla transitaba cerca de Jabugo donde nos acercamos para observar el monumento a tantas generaciones de trabajadores que han estado vinculados con el jamón. 

Dejamos Jabugo para transitar hasta Higuera de la Sierra entre bellos paisajes de praderas salpicadas de encinas, alcornoques y en menor medida, el quejio que desempeña efectos reguladores sobre el ecosistema, creando un microclima más húmedo y garantizando la fertilidad del suelo a largo plazo. Existe un binomio indispensable entre cerdo ibérico y la dehesa como ecosistema. 

Poco a poco las dehesas van perdiendo su influencia a medida que nos acercamos a la provincia de Sevilla. Al entrar por el Aljarafe sevillano (la antigua al-Xaraf) atravesamos el río Guadalquivir sobre el puente del V Centenario, que nos deriva hacia la A-92, lo que nos indica que nuestro punto de origen, también en antiguas tierras de fronteras, estaba cerca.

Desde la Sierra de Aracena y Picos de Aroche para el Blog de mis culpas...



P.D. Al pasar por Santa Olalla de Cala y observar el entorno de su castillo podemos pensar el fundamental papel que desempeñó la sierra, no sólo durante la romanización para la defensa de las fronteras en Hispania sino también con los andalusíes, que salpicaron de construcciones defensivas [alcazabas] la antigua Al Ándalus. A medida que avanzaba la conquista cristiana, los pobladores musulmanes se atrincheraron en Sierra Morena con el propósito de controlar los pasos sobre la Meseta.

Uno de los pasos más importantes en esos momentos fue el de Santa Olalla, por su ubicación con respecto a la Ruta de la Plata y hacia el Valle de Guadalquivir y sur de Andalucía, lo que hizo de su castillo un verdadero punto estratégico, clave para el control de los reinos de taifas islámicos de la antigua Al Ándalus. Poco a poco los cristianos fueron avanzando sobre territorio musulmán, y acabaron tomando la antigua Isbilya “Sevilla” a mediados del siglo XIII. Con ello, Sierra Morena comenzaba a perder su valor geoestratégico.



Desde estos momentos los cristianos comienzan una ingente labor de reconstrucción de antiguas alcazabas defensivas para afianzar su poder y defenderse de presuntas invasiones portuguesas. El Castillo de Santa Olalla es un claro testimonio en la evolución histórica de estos lugares y joya del Patrimonio Histórico-Artístico del Parque Natural. El Castillo que observamos en la actualidad es de finales del siglo XIII [gótico mudéjar con caracteres almohades] y fue mandado a construir en 1296 por orden de Sancho IV bajo la jurisdicción de Sevilla [formaba parte de la banda gallega, establecida frente a los intereses expansionistas portugueses, al igual que los de Aroche, Cumbres Mayores y Frenegal de la Sierra, entre otros]. De influencia árabe es la entrada principal y la decoración de sus torres, desde las cuales se observan una impresionante panorámica del parque natural.

Su recinto amurallado de planta rectangular tiene 135 por 54 metros con un espesor de 2,30 metros. Los muros y torres están construidos en piedra. Las puertas y esquinas de las torres en cantería mientras que las bóvedas y saeteras son de ladrillos. En la muralla se conservan almenas y parapetos completado el sistema defensivo por diez torres almenadas, de planta rectangular o semicircular, que aún conservan las saeteras. Destaca la torre central, en el lado este, que defiende la entrada principal de la fortaleza, que posee un arco exterior en granito y cubierta de bóvedas de ladrillo, tanto de medio cañón como de crucería. La puerta secundaria, de sillería granítica posee disposición recta, con cubierta de medio cañón.



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viernes, 20 de marzo de 2015

Visita al Museo del Jamón Ibérico, en Aracena



¡Antes de que Dios fuera Dios y los peñascos peñascos,
el jamón ya era jamón, entre las bellotas del campo!.

Desde Morón, tierra de la Cal y del Flamenco en cuya comarca ejerciera su influencia en tiempos pretéritos José María “El Tempranillo” y “El Pernales”, pusimos viento en popa hacia el extremo oriental de Sierra Morena, en el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. 

En el verano anterior tuvimos la oportunidad de visitar Niebla, como la flor andalusí del antiguo al-Gharb y Moguer como la cuna de los descubrimientos. 


Desde la antigua Isbiliya transitamos hacia la "Vía de la Plata" en dirección a la antigua Emérita Augusta (Mérida) para coger la N-433 y desviarnos hasta Higuera de la Sierra que nos acercaba a Aracena. Durante la travesía se aprecia cómo el olivo dejar de ejercer su influencia para impregnarse nuestra retina bajo un bello paisaje, de praderas salpicadas con árboles del género "Quercus" que predomina en la dehesa como la encina, el alcornoque o el quejío (roble). Existen zonas de Andalucía en la que se denomina chaparro a la encina (Quercur Ilex) y al alcornoque (Quercus suber).

La "Vía de la Plata" enlazaba en tiempos pretéritos la “Antigua Emérita Augusta” capital de la provincia romana de Lusitania fundada en el 25 a.C. con Astorga “Asturica Augusta” que fuera fundada en el 27 a.C. en la provincia Tarraconense.

Posteriormente Tiberio, Trajano y Adriano prolongarán esta vía fundamental hasta Itálica, Hispalis y Gades. Este itinerario alcanza su máximo esplendor a partir de la recristianización de la zona por los mozárabes andalusíes que lo denominaron “Camino Mozárabe”, al haber sido recuperado por las tropas cristianas. 

En la antigua Roma la corona cívica era una distinción importante realizada con un cerco de ramas y hojas de encina con bellotas. Representaba el arrojo y la valentía de un legionario por salvar la vida de un compañero u oficial durante el combate.

El término “Vía de la Plata” podría tener raíces árabes al referirse los andalusíes al empedrado de esta ancha calzada con el nombre de “Bal´atta”. Los andalusíes denominaban a la bellota "balluta".



Nada más llegar al “Museo del Jamón” de Aracena, considerado como el "Centro de Interpretación del cerdo ibérico", nos encontramos con una escultura de Alberto Germán Franco inaugurado en 1986 dedicado a la figura del porquero y su piara, titulado “Monumento al concejil”.

El concejil era un personaje popular cuyo cometido era el pastoreo de la cabaña porcina que no gozaba de una dehesa propia donde pastar. Recogía los cerdos casa por casa y los llevaba durante todo el día a las dehesas comunales para regresar a su majada a golpe de silbido o palmada. Este oficio dejó de practicarse en la década de los 60.



Esta escultura nos recuerda a los hombres y mujeres que han hecho del cerdo ibérico una de las señas de identidad de toda la comarca y que ha proyectado desde tiempos ancestrales “el oro rojo de la sierra” similar al atún de almadraba denominado el “oro rojo del mar” -en la costa desde Taraf al-Ghar hasta la antigua Baelo Claudia y Tarifa- o el tradicional aceite de oliva virgen extra (el azzeit adalusí).

Incluso Lope de Vega cantó en sus versos al jamón de Huelva...





El jamón presuto era el jamón al que se le había sacado la humedad, es decir, “curado”, del término latino praesuctus.

Una trilogía que pertenece por derecho propio a la génesis de nuestra civilización y piedra filosofal de nuestra dieta mediterránea que se pierden en la historia de los tiempos.


Foto. Juan Pedro Domecq

Es evidente que en pleno siglo XXI, existe un profundo desconocimiento de lo ibérico en la información que recibe el consumidor. ¡Quién no ha escuchado al lumbrera de turno disertar “su clase magistral” sobre el jamón ibérico en la barra de alguna taberna afirmando que ha comido tal o cual jamón ibérico de bellota cuando en realidad es posible que haya estimulado sus glándulas salivares con un producto tal vez pertenezca a otro ámbito y que no cumple con la fórmula del jamón ibérico de bellota 100% o de bellota ibérico como resultado de un proceso en el que la bellota, la dehesa, el clima y la sabiduría artesanal han tenido su peso específico.

No podemos olvidar que el jamón ibérico es uno de los mejores aliados cardiosaludables de nuestra ancestral dieta mediterránea siendo una de las grandes contribuciones que nuestra gastronomía ha dejado como legado a la cultura gastronómica mundial. 


Es posible que el término marrano provenga del andalusí “maharram” que significa en árabe andalusí “cosa prohibida”, cuya nomenclatura en tono peyorativa era aplicada al judeoconverso que intentaba mantener su creencia oculta. Este nombre se le daba al cerdo al estar su consumo prohibido en la religión judía y musulmana.

El “Museo del Jamón” nos ofrece una lección magistral sobre la raza ibérica que está estrechamente ligada a la vida de los pueblos y de sus gentes. En ese hábitat, la dehesa y el cerdo ibérico ejercen su enorme influencia. El ciclo vital de lo ibérico va desde que la bellota cae al suelo de la dehesa hasta que el jamón está listo en las bodegas para su consumo. Es un proceso que lleva cuatro años y medio. 

Una cultura ancestral heredada de padres a hijos que transcurre desde la alimentación del cerdo en la dehesa como riqueza medioambiental pasando por la tradicional matanza, su despiece y recetas culinarias. Un valioso patrimonio etnográfico en torno al cerdo ibérico y sus derivados que como reza el refrán “del cerdo se aprovecha hasta los andares”. 

Mediante panales ilustrativos tomamos contacto con la cultura de lo ibérico, su historia, la vida en la dehesa, el ritual de la matanza como tradición y la elaboración de los exquisitos manjares del cerdo ibérico. Hemos aprendido a conocer mejor el ciclo de vida del cerdo ibérico, desde que nace hasta que se convierte en jamón, listo para su consumo en un proceso que dura 4 años y medio. Un rico patrimonio etnográfico en torno al cerdo ibérico y sus derivados para deleite de nuestro paladar que estimula nuestros sentidos.

En la primera planta del Museo del Jamón Ibérico podemos observar su fórmula magistral:

Cerdo ibérico + bellota + dehesa+ clima + sabiduría artesanal da como resultado el auténtico jamón de bellota 100% ibérico.

El “Museo del Jamón” también nos muestra las denominaciones de origen protegida (D.O.P.).

Jamón de Huelva [Jabugo], Los Pedroches, Jamón de Guijuelo y Dehesa de Extremadura.

Los antiguos andalusíes denominaban a Los Pedroches como “Fahs al-Ballut” o llano de las bellotas.

También el jamón serrano de cerdo blanco cuenta con denominaciones de origen diferenciadas:

El Jamón de Trevélez y el Jamón de Teruel.



La matanza del cerdo que ha sido y sigue siendo una fiesta en toda regla en todo lo relacionado con el ibérico con vocablos de origen árabe donde participaba el porquero, matarife, gandinguera... Muchos pueblos celebran fiestas en torno al jamón ibérico, Aracena en octubre y Santa Olaya de Cala en abril. En tiempos no muy pretéritos, la matanza del cerdo garantizaba a muchas familias el autoabastecimiento durante todo el año. 

Los utensilios de se utilizaban en el ciclo del cerdo ibérico están también representados en el Museo del Jamón mediante la romana, el lebrillo, la orza, la picadora, la balanza para pesar especies, el almirez, molinillo, manual de especias, cuchillos de matanza, embuchadora tradicional, el tradicional brasero con la badila, etcétera…




También se explica el proceso de la matanza:

Llegada al matadero de los cerdos que tiene lugar 24-48 horas antes del sacrificio. Se les mantiene con una dieta hídrica que ayuda a vaciar el aparato digestivo. El veterinario, antes del sacrificio, comprueba la identificación, documentación realizando la inspección ante-mortem.

Los cerdos pasan a la ducha rápida de agua fría que limpia a los animales y ayuda a la vasoconstricción de los vasos sanguíneos para ser posteriormente insensibilizados como fase previa al degüello y desangrado como exige la normativa.

El animal es colgado por una extremidad posterior mediante cadenas metálicas que lo sujetan por un riel, en el que permanecerá hasta el final del proceso.

El desangrado se realiza mediante una incisión profunda en la papada, seleccionando los grandes vasos sanguíneos. Debe realizarse en un máximo de 15 segundos tras la insensibilización. El cerdo muerto pasa a la cuba de escaldado, con agua a unos 65ºC para someter a la piel del animal a un reblandecimiento que facilite su depilación mecánica mediante el chamuscado.

Mediante la apertura en canal del animal se extraen las vísceras abdominales y toráxicas donde el veterinario realiza la inspección post-mortem.

Posteriormente se separa la cabeza del animal. El laboratorio realiza el examen triquinoscópico. 

El hacheado de la canal es la fase siguiente para concluir con el despiece en caliente.

El jamón ibérico de bellota es un producto único, natural y saludable, resultado de un proceso de elaboración totalmente artesanal considerado como un auténtico lujo dentro de la gastronomía y auténtico embajador de nuestra tierra.

El proceso del jamón ibérico comienza mediante el salazón al favorecer la sal marina “gorda” el proceso de deshidratación. Al jamón se le da vueltas como el vino para que su salado sea uniforme. En este proceso de “sudado” junto con la influencia de la microflora de las bodegas, donde los jamones envejecen, resulta decisivo en la trasformación del pernil hasta conseguir las texturas, aromas y sabores genuinos de la Sierra de Aracena. 

El maestro jamonero controla en todo momento las condiciones de humedad del jamón. Al final del proceso se realiza el calado del jamón realizado por el maestro calador que utiliza su olfato y un punzón de hueso de vacuno para comprobar su calidad. 

Tras dos años de proceso desde el sacrificio del jamón reúne las condiciones óptimas para su consumo.

A partir del 13 de enero de 2014 se aprobó el nuevo etiquetado del jamón ibérico:

· Summun. Ibérico de bellota 100%. Etiqueta de color “Negro”.

· Excellens. De bellota ibérico. Etiqueta de color rojo.

· Selección. De cebo de campo ibérico. Etiqueta de color verde.

· De cebo ibérico blanco. Etiqueta de color blanco.



Alájar en el corazón de la Sierra de Aracena y  Picos de Aroche

Otras de las salas que visitamos estaba dedicada a las dehesas y al cerdo ibérico como eje dinamizador de toda la comarca teniendo una enorme importancia cultural, económica que irradia lo social.


El periodo de montanera coincide con la maduración de las bellotas. Las dehesas mixtas permiten aprovechar una amplia producción de bellotas que comienza con la fructificación de los quejigos (robles) y sigue con la de la encina y alcornoque.

Existe un binomio indispensable entre cerdo ibérico y la dehesa como ecosistema. La bellota que producen los bosques junto a las dehesas de alcornoques y encinas es un bien limitado y equivale tan sólo a un 13% de la producción ligada a lo ibérico mientras que el 87% pertenece a otro ámbito.



La esencia del corte perfecto del jamón

El buen corte de jamón se realiza cortando en primer lugar con un cuchillo de hoja ancha las capas exteriores más rígidas del jamón. Para lonchear se emplea un cuchillo fino y flexible que corte bien. La shaira nos permite afilar el cuchillo y la tabla de jamón nos permite colocar el jamón en varias posiciones. Con paciencia, se cortan las lonchas semitransparentes no más de cinco centímetros de longitud comenzando el corte por la zona de la babilla o cortamaza. La puntilla separa la carne del hueco. Al final se protege el jamón con unas lonchas de grasa sin olvidar que la otra mano nunca hay que colocarla en la trayectoria del corte.

Para muchos expertos, los puntos blancos que observamos en el jamón ibérico denominado tirosina, es  sinónimo de alta calidad que estimula nuestros sentidos a través de la vista, tacto, olfato y gusto.

El jamón ibérico ha de cortarse a mano en lonchas muy finas. La grasa infiltrada en los músculos dibuja vetas entreveradas y se funde liberando todo su aroma. En la boca resbala, dejando tras de sí un sabor exquisito que recordará siempre nuestra retina del paladar. Todo un lujo gastronómico con los más rigurosos controles sanitarios de calidad.

Andalucía y España cuentan con unos magníficos cortadores de jamón que brillan con luz propia. Entre ellos se encuentra nuestro paisano Sergio Bellido que ha ganado numerosos premios y reconocimientos, entre los que se encuentran el prestigioso Cuchillo de Oro de Monesterio en el Concurso Nacional de Cortadores de jamón 2009, obteniendo también el Cuchillo de Oro en Ávila en 2009 y el Jamón de Oro “D.O. Los Pedroches” en 2009. No hay duda de que entre sus paisanos es considerado como un auténtico conocedor del jamón ibérico. 









Antes de salir del museo del jamón deleitaron nuestro paladar con una degustación de jamón ibérico 100% de bellota D.O. de Huelva que recientemente se ha convertido en D.O. Jabugo.

Desde Aracena y Picos de Aroche para el Blog de mis culpas...



P.D. Un hito histórico que vincula el nombre de Jabugo a la máxima calidad del jamón protegido dotando de “un mayor desarrollo económico, gastronómico, turístico y cultural, tanto de la comarca como de la provincia de Huelva. Un auténtico baluarte defensivo de los productos ibéricos que protege la raza y la crianza del jamón ibérico 100% con bellotas que otorga mayor proyección al producto más internacional de nuestra gastronomía que tiene en la dieta mediterránea su referente como estilo de vida beneficioso para nuestra salud.