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martes, 11 de octubre de 2022

Elio Antonio de Nebrija, en el V Centenario de su muerte


Monumento a Elio Antonio de Nebrija

Dedicado a sor Castillo, natural de Lebrija, Hermana de la Caridad que permaneció muchos años en la Residencia de Mayores de "San Francisco" de Morón de la Frontera. Cada 27 de noviembre [coincidiendo con la celebración del día de la Virgen de la Milagrosa] nos obsequiaba con unas botellas de vino de su tierra, de la variedad fino, moscatel y tinto. 

Aquel gesto estimulaba nuestro paladar y aclaraba nuestra garganta entre los efluvios del dios Baco [presunto fundador de Lebrija] a orilla del río Betis, tierra de excelsos vinos que viera nacer al inmortal gramático Elio Antonio de Nebrija.

¡También estas humildes letrillas están dedicadas a todos los buenos docentes [presentes y ausentes]!




Cuando la tierra de Villalón se desprende de su traje de faralaes ["farah" en andalusí significa alegría y "lebs" traje] y las primeras hojas secas se preparan para ser juguetes del viento orientamos nuestra proa autodidacta en busca de los vientos Alisios que soplan hacia la cuna del inmortal gramático y padre del Humanismo español, defensor de la latinidad y autor de la primera gramática castellana Elio Antonio de Nebrija en el V Centenario de su muerte [1522-2022].

"Antonius de Nebrissa o  Nebrissensis" es autor de la primera gramática castellana [1492], del Diccionario latino-español ese mismo año y también del Vocabulario español-latino [1494] entre una intensa obra. Tan sólo por ese hecho hubiese pasado a la historia de la inmortalidad pero, es interesante conocer además, que nos ha dejado un extenso e intenso legado cultural.

Tal vez haya sido culpable de estimular nuestro apetito cultural por Elio Antonio un documental visto en la 2 TV a las 21,00 horas aquel 16 de julio de 2022 bajo el título de “Elio. Viaje de un rapero a las entrañas del humanismo” presentado por el rapero y filólogo Sergio López que iniciaba un grato viaje a la esencia del humanismo siguiendo los pasos del autor de la primera gramática castellana. Un documental dirigido por Pepe Barahona y Fernando Ruso.

En Lebrija estimulamos nuestra retina bajo los pies del monumento dedicado a la memoria de Elio Antonio de Nebrija que se encuentra ubicado junto a la Plaza de España y que fuera realizado en 1944 por el escultor sevillano José Lafita Díaz (1887-1945) para celebrar el V centenario del nacimiento del inmortal gramático, aunque sería inaugurado en mayo de 1946.



También pudimos observar en la plaza de Juan Díaz de Solís el obelisco que conmemora el V centenario de su muerte, realizado por el escultor nebricense Manuel Fernández Barrones inaugurado el 1 de julio de 2022 que representa en relieve de mármol varias facetas en la vida del ilustre gramático nebricense.

Destacan en el cuerpo principal cuatro relieves realizados en mármol de Carrara, que nos recuerdan diferentes etapas en la vida de nuestro protagonista con mayúsculas. A partir del cuerpo principal se forma un obelisco [ὀβελίσκος] conmemorativo con doce sillares más uno, en forma decreciente como si de una aguja o un rayo petrificado se tratara.


El primer relieve recoge su infancia en Lebrija


Pero vayamos a la vida intelectual de este ilustre nebricense, acosado por el Tribunal de la Inquisición "azote del pensamiento, de la ciencia y de la razón", en una época donde las luces brillarán por su ausencia siendo las depuraciones frecuentes no sólo en los hilos de la enseñanza.

Elio Antonio fue un brillante intelectual y humanista con una amplia formación integral y humana que abarca haber sido cronista de los Reyes Católicos, pedagogo, gramático, traductor, filósofo, poeta, astrónomo, historiador y docente. Aprendió latín, griego, hebrero, artes y ciencias humanas, derecho, medicina y teología. Su método de estudio de habla castellana tendrá una pervivencia durante tres siglos y su huella se percibe todavía en la gramática castellana.

Una ingente labor filológica, científica, lingüística, literaria, jurídica y teológica en tantos ámbitos de su saber universal. A Nebrija le toco vivir en una sociedad donde el fundamentalismo religioso con sus dogmas primará sobre la razón, en unos momentos históricos donde comenzaba a cohesionarse la unidad peninsular. La inefable Inquisición actuará como fuerza de policía moral al servicio de la Corona, destruyendo todos los hilvanes que otorgaba la Razón de la época.

Decía Elio Antonio que aprendió latín [la lengua del Lacio "latium" en latín, con Roma como ciudad principal] no en cualquier sitio, sino en su tierra natal [Lebrija] que conserva elementos importantes del Imperio Romano.


Itálica, en Santiponce, cuna de los emperadores Trajano y Adriano. A medio camino entre Híspalis [Sevilla] y la antigua Ilipa [Alcalá del Río]



Elio Antonio nació en la antigua Nebrissa Veneria “Lebrija”, muy cerca de la cuna de dos grandes emperadores romanos como fueron Trajano y Adriano [Santiponce, Itálica, Baetica, Hispania]. Elio Antonio decide adoptar por apellido el nombre de su ciudad natal, la antigua “Nebrissa”, hoy Lebrija (Sevilla) y el praenomen “Aelius”, muy frecuente en la epigrafía bética.

Cuenta una leyenda que Lebrija fue fundada por el dios Baco [dios del vino] a orillas del río Betis que será llamado por los andalusíes Guadalquivir "Wad al Kabir".

Elio Antonio de Nebrija [Antonio Martínez de Cala y Xarana] era hijo de Juan Martínez de Cala y Catalina de Xarana, agricultores de mediana condición que eran cristianos viejos aunque otras fuentes manifiestan que es posible que fueran judíos conversos. Se casó con la salmantina Isabel de Montesino Solís [antes de 1487] con la que tuvo 9 hijos, dos de los cuales [Sebastián y Sancho] seguirán por los senderos de la imprenta.  El apellido Nebrija le abrirá muchas puertas a sus hijos [seis varones y tres hembras].

Marcelo, Sebastián, Sancho, Fabián, Alonso, Francisco, Sabina, Julia e Isabel

Realiza sus primeros estudios en su villa natal. La familia de Martínez de Cala pudo otorgar a sus hijos una cierta educación y por ello, cuando Elio Antonio termina sus primeros estudios decide enviarlo a estudiar en la Universidad de Salamanca en 1475 que le ofrecía un grado de cuatro años [bachiller de la época]. 

Allí pasará cinco años hasta que en 1481 es nombrado profesor de dicha universidad. Elio Antonio tenía un interés acérrimo por el latín culto que le permitirá promocionar en la vida intelectual. Conocerá la gramática castellana y la pondrá al servicio del latín.

Ese mismo año de 1481 publica “Introducciones latinas”, que será un texto utilizado en las universidades hasta el siglo XIX.


 

 

Segundo relieve, el aula donde estudió en el Real Colegio de San Clemente de los españoles, en Bolonia.


1463 Viaje a Italia

Salamanca se le queda pequeña a Nebrija y una beca universitaria eclesiástica le permitirá en 1463 con diecinueve años dirigirse al Real Colegio de España, en la Universidad de Bolonia, la más antigua de Europa y centro del humanismo de la época.

En Italia se da cuenta Nebrija de que el latín sirve para leer textos. No se puede saber nada sin conocer el latín. Nebrija obtiene un método de enseñanza a través de la imprenta.

En 1465 comienza a estudiar en Bolonia otros métodos educativos. Se centra en las artes porque observa un modo distinto en la gramática, retórica, etcétera, para aprender el latín en toda su pureza de los antiguos romanos, como fueron Cicerón o Virgilio, era necesario ir a Bolonia.

En la biblioteca del Colegio de España existen obras de enorme importancia. En toda Italia existen solamente tres ejemplares de la Gramática castellana: uno en Milán, otro en Roma y otro en el colegio de España en Bolonia. La Biblioteca de Bolonia es la más antigua de Italia con muchos incunables [impresos antes de 1500].

La estancia en Bolonia será fundamental para que Elio Antonio de Nebrija tenga una amplia visión de la lengua. Cuando vuelve a España intenta aplicar todo lo que aprende en Bolonia para proyectarlo al mundo académico. La Universidad le contrata para dar clases de Retórica y Poesía. Allí permanecerá diez años. Su deseo será aprender de los grandes maestros del Humanismo e introducir nuevos métodos en las universidades españolas y en la enseñanza del latín cuyos “autores se encontraban desde hacía muchos siglos, desterrados de España”.

Elio Antonio conocía el valor de las palabras. En Bolonia manifestaba que procedía de una ciudad cercana a la cuna de dos emperadores romanos como Trajano y Adriano. Eligió Aelius, como praenomen y Nebrisensis, como cognomen que significa “Lebrijano”. Por tanto, introduce a su propio pueblo en su nombre.

 



Elio Antonio, en Zalamea de la Serena


1470 Regreso a España

La fama de Elio Antonio de Nebrija hará que muchos mecenas se fijen en él al regresar a su tierra "la Bética". Es más sabio e imparte clases de gramática en la "Capilla de la Granada" situada en el Patio de los Naranjos de la Santa Catedral de Sevilla.

Cuando Elio Antonio llega de Italia se encuentra en España ante la barbarie de mediocres maestros que habían corrompido el latín siendo preciso luchar para restablecerlo en toda su pureza. Será un hombre vinculado al movimiento intelectual del humanismo renacentista, que observaba a los modelos clásicos. Elio Antonio será el primer introductor del Renacimiento en España.

Una carrera intelectual que abarca desde 1470 a 1522. Su currículo se fundó en la “studia humanitatis” que comprendía cinco materias: gramática, retórica, poética, historia y filosofía moral, de firme base en las letras humanas.


La Universidad de Sevilla se suma a las actividades organizadas para el V Centenario del fallecimiento de Elio Antonio de Nebrija "1522-2022"



En Sevilla lo reclama Alonso de Fonseca, arzobispo de Sevilla, para que fuese uno de los suyos, como el mismo Nebrija escribe. Allí pasó tres años 1470 a 1473 estudiando y preparándose para enseñar la lengua latina. Durante este tiempo, fue también preceptor del sobrino del arzobispo, Juan Rodríguez de Fonseca, quien se convirtió luego en obispo de Badajoz, Córdoba, Palencia y Burgos, sucesivamente. Nebrija dará clases en la Capilla de la Granada, situada en el Patio de los Naranjos de la Catedral de Sevilla.

 

1475

Tras la muerte del arzobispo de Sevilla Alonso de Fonseca, Elio Antonio regresa a Salamanca, donde inicia su carrera académica como lector de "Elocuencia y Poesía". Un año después obtendría la "Cátedra de Prima de Gramática".

1481

Mediante el ejercicio de esta Cátedra comprende Elio Antonio la necesidad de renovar los fundamentos de la enseñanza en lengua latina, con lo que escribió “Introductiones latinae” que gozó de gran acogida.

1485

Como catedrático tuvo que leer dos “Repetitio”, un género de disertación que debía pronunciar cada catedrático de la Universidad de Salamanca sobre la materia que impartía.

Entre 1487 a 1504

 

En 1487 deja su cátedra en la Universidad de Salamanca y se pone al servicio del Maestre de la Orden de Alcántara don Juan de Zúñiga [en Villanueva de la Serena] como uno de los sabios que le acompañan para su esparcimiento cultural hasta 1504 en que muere el mecenas. El tiempo que pasa Nebrija en la casa de Zúñiga será muy productivo.

Regresa a la Universidad de Salamanca donde tomará posesión en 1505 de la misma cátedra que había renunciado antes “la Cátedra de Prima de Gramática del Estudio salmantino” al morir su titular. Pronuncia varios "Repetitios" y la lección titulada “Repetitio prima. Las dos gramáticas castellanas de Antonio Lebrixa grammatico”, llenando de prestigio intelectual la Universidad de Salamanca.


Medallón de los Reyes Católicos [Fachada de la Universidad de Salamanca]

1492 [Annus mirabilis]

El año 1492 será un “annus mirabilis” o de los milagros para España con la "Toma de Granada" y la unificación peninsular configurando un modelo de nación que junto al Descubrimiento del Nuevo Mundo facilitará a España la hegemonía de los mares al ser el Imperio más grande y efímero de la historia. También habrá que añadir la publicación de la “Primera Gramática Castellana" que otorgará cohesión al Imperio español. Pero al mismo tiempo, será un “annus horríbilis” para la población sefardí que será condenada a la Diáspora aquel trágico 31 de marzo de 1492 como preludio de lo que le ocurrirá a la población morisca a partir del 9 de abril de 1609.



La obra lingüística más importante de Elio Antonio de Nebrija será la "Gramática castellana" que lo hará transcender más allá de su tiempo y hará que en el año 2022, se siga hablando de éste insigne intelectual lebrijano. Será la primera gramática dedicada a la lengua española con el fin de ofrecer una herramienta didáctica para el aprendizaje de la lengua que contribuirá a dignificar el idioma y al mismo tiempo dotar a la sociedad de una identidad que llegará a dar coherencia a la unidad política y cultural.


Salamanca

Pero Salamanca se convierte en refugio y tormento para Nebrija. Al tener muchos hijos tenía que investigar ya que en la docencia que se ganaba muy poco. Fue defensor del conocimiento de Aristóteles y de la gramática pero será condenado al destierro.

El claustro de la Universidad de Salamanca  le otorga a Elio Antonio de Nebrija el 3 de octubre de 1509 la cátedra de Retórica.

En la Universidad de Salamanca, el ambiente le será cada vez más hostil al haber iniciado Elio Antonio una intensa campaña contra los maestros ignorantes, poniendo de manifiesto sus carencias. Elio Antonio no contaba con la animadversión y la envidia de un amplio grupo de catedráticos y profesores de la institución académica que como verdaderos antígenos crecerán exponencialmente a través de la envidia como caldo de cultivo que ya existía como deporte nacional en la docencia de la época. Ser un adelantado a su tiempo le traerá numerosos sinsabores.

En 1513 queda vacante de nuevo, la "Cátedra de Prima de Gramática" y Elio Antonio opta a ella, “por estar mejor pagada que la que él ocupaba”, pero sin éxito al serle concedida inexplicablemente a un joven desconocido llamado García del Castillo. El enfado del gramático con la Universidad de Salamanca fue enorme. Ante semejante atropello, Nebrija abandona Salamanca y la Universidad.

«La vida de Elio Antonio  es modelo de consagración a la investigación y a la docencia. Como maestro, formó a innumerables discípulos que unas veces de manera fiel, otras de modo inconfesado, desarrollaron la labor por él iniciada. Como investigador, es Nebrija uno de los autores más prolíficos de la Europa de su tiempo. Los títulos de sus obras [latinas y castellanas] se cuentan por decenas».

Nebrija fue el primer escritor que reclamó los derechos de autor de sus “Introducciones latinas”. Un tratado que se convirtió en un best seller entre las clases cultas europeas con más de 40 ediciones es un hito editorial. La obra incluía además el primer vocabulario latín-español y un diccionario geográfico.

Un trabajo exhaustivo que llega a recoger 28.000 palabras latinas traducidas

Gracias a Elio Antonio los intelectuales aprendieron el latín que en aquella época equivalía a saber leer. No hay que olvidar que en la lengua de Roma estaba escrito el Derecho, los Fueros y la Medicina. Todo el saber universal y en definitiva, la cultura. Si no dominabas el latín, eras un analfabeto aunque supieras leer.

Nebrija quiere erradicar en Salamanca la falta de conocimientos en latín y en griego. Con el humanista italiano Pedro Mártir tendrá Elio Antonio unas relaciones extraordinarias.



La Inquisición

El Tribunal de la Inquisición alargaba su macabra sombra sobre los intelectuales independientes y Elio Antonio no quedará al margen al tener que lidiar con dicha institución. Intentar ampliar el mundo del conocimiento tendrá como consecuencia tener que enfrentarse a los poderes fácticos de la época. Nebrija representaba la quiebra del mundo de la servidumbre medieval al reivindicar la cultura humanista. Los problemas surgirán con el inquisidor Diego de Deza por su participación en la Biblia Políglota Complutense.

Cuando muere Juan de Zúñiga, el Cardenal Cisneros, confesor de la reina, arzobispo de Toledo, canciller mayor del reino, fundador de la Universidad de Alcalá e inquisidor, lo llama para sumarse al encargo de crear una promotor y editor de la Biblia Políglota Complutense, en Alcalá de Henares, el mejor texto en las lenguas originales [latín, hebreo, arameo y el griego]. Y en este proyecto entra Elio Antonio que soñaba una traducción exacta de las Sagradas Escrituras, lo que le granjeará poderosos enemigos como la Inquisición que le abrirá un proceso de herejía. Pero Nebrija, que era un gramático y humanista se va a las fuentes sobre los que están escritos estos textos sagrados y hace una gran defensa contra las acusaciones del inquisidor Diego de Deza.

“De Itineris” le generó numerosos problemas a Nebrija con las autoridades eclesiásticas y académicas. Después de la muerte de Isabel la Católica. Fue procesado por la Inquisición al intentar devolver la Biblia a los textos originales. Hurgar en los textos sagrados le granjearía poderosos enemigos y por su mente pasó la quema de libros, tan usual en aquellos tiempos. Los textos sagrados están escritos en hebreo y tiene que ir a esos textos para estudiarlos. 



El Cardenal Cisneros le echará una mano frente al inquisidor Diego de Deza y se lo lleva a Alcalá de Henares para colaborar en la redacción de la Biblia Políglota Complutense junto con el lingüista judeoconverso Alfonso Alcalá donde se reúnen las versiones sobre las Sagradas Escrituras en sus idiomas originales: “hebreo, arameo, griego y latín”.

En el cuarto relieve, Elio Antonio con el  cardenal Cisneros 
consultando la Biblia Políglota


Las dos empresas más importantes en la vida de Cisneros fueron la creación de la Universidad de Alcalá de Henares y la Biblia Políglota Complutense.

Cisneros fundará la primera ciudad universitaria del mundo en abril de 1499 teniendo alumnos de la talla de Calderón de la Barca, Quevedo, Lope de Vega, san Ignacio de Loyola y profesores como Antonio de Nebrija.

El cardenal Cisneros le concede en 1514 a Elio Antonio de Nebrija la "Cátedra de Retórica" en la Universidad que funda y además, le concede el privilegio de que:

“Leyese lo que él quisiese y si no quisiese leer, que no leyese”

Ese es el pago que le dará el Cardenal Cisneros a Elio Antonio de Nebrija  por lo que le debía España y por toda una vida dedicada al conocimiento y a  la lucha contra la barbarie. 



La imprenta universaliza el conocimiento

La imprenta fue el gran invento del siglo XV, lo que le lleva a Elio Antonio a trabajar día a día con los impresores que le abren una nueva posibilidad del conocimiento aprovechando de manera visionaria un camino intelectual de elevadas cotas. El castellano y Nebrija han hecho posible abrir caminos para escribir lenguas que nunca habían sido escritas. Elio Antonio será clave para la enseñanza no solo en España sino en América.

En 1532 llegaron a Granada dos de sus hijos “Sancho y Sebastián” que obtuvieron el privilegio de impresión de los reyes para imprimir los libros que había escrito su padre y así poder garantizar la pureza de su obra. Dicho privilegio de impresión les dará grandes dividendos. No cabe duda de que la obra de Elio Antonio de Nebrija es un orgullo para los andaluces, para España y para toda la Humanidad.

Elio Antonio conoce la sociedad de su época y pretende a través del humanismo quiere que el ser humano logre ser una persona completa. Pero para ello, es necesario hablar un latín correcto como libertad de expresión.

El castellano y Elio Antonio de Nebrija serán claves para la enseñanza no sólo en España sino en América. En la raíz de la gramática española se encuentra todavía Elio Antonio al elevar el castellano al nivel de las lenguas clásicas. Creía en el valor de la palabra, en la necesidad de su permanencia, la importancia de su difusión y en el conocimiento como medio de avance de las sociedades. Y éste mensaje sigue vigente.

Lebrija, Villanueva de la Serena, Salamanca, Bolonia, Sevilla y Alcalá de Henares entre otras, brillarán con luz propia en la vida y obra de Elio Antonio de Nebrija.

Mural de Nebrija, en la calle Arcos de Lebrija


La "Gramática" de Nebrija

Es la primera gramática de una lengua romance, décadas por delante de la portuguesa e italiana. Se encuentra dividida en cinco libros: ortografía, prosodia, etimología, sintaxis e introducciones de la lengua castellana hasta la edad moderna. La primera gramática en una lengua vulgar, vital para construir el idioma castellano. Se adelantó treinta y siete años a la primera gramática de Trissino [humanista del Renacimiento italiano].

Con su Gramática intenta reducirlo todo a procesos más sencillos y racionales. Nebrija pensaba que si no se fijaban bien las reglas del latín, éste terminaría corrompiéndose de una manera irremediable.

La filología puede y debe corregir los textos bíblicos y eso le traerá problemas. El final de la vida del intelectual andaluz transcurre en Alcalá de Henares.

Hablar de Elio Antonio de Nebrija es hablar de la excelencia de la gramática elevada a las cotas más sublimes. Nebrija será un gran embajador de la gramática castellana, del griego, del latín y de las lenguas clásicas y las universidades deberán transferir sus conocimientos a la sociedad para que pueda transformarse.


El "Vitor" que se observa en las aulas de la Universidad de Salamanca es un símbolo derivado del crismón del Bajo Imperio Romano. Fue adoptado por algunas universidades españolas desde el siglo XIV, especialmente la de Salamanca, Alcalá de Henares, Sevilla e Indias como emblema conmemorativo de quienes obtenían el título de doctor, en inscripciones murales con pintura roja.

Reparación de un agravio [una asignatura pendiente]

El V aniversario del fallecimiento del autor de la primera gramática castellana se presenta como una magnífica oportunidad para que la Universidad de Salamanca pueda reparar “aquel agravio histórico” a Elio Antonio de Nebrija que dura ya cinco siglos.

En 1513 Elio Antonio suspendió la oposición a la cátedra de Gramática Latina, en la que se enseñaba con su propio manual, lo que supuso una humillación personal para él y su ruptura definitiva con la Universidad de Salamanca a la que no volvería "ni en cenizas".

 "Ni vivo ni muerto pisaré esta Universidad tan ingrata"

Mural de cerámica en la fachada del Ayuntamiento de Lebrija


Epílogo

“Los pilares de la lengua son útiles en la adolescencia y dulces en la vejez y no nos abandonan sino al final de la vida”. No hay que dejar la pluma hasta el último momento. 

El alfabeto como el mayor invento de la Humanidad ha colocado al Homo Sapiens en el peldaño más elevado de la escala evolutiva y Elio Antonio de Nebrija fue cronológicamente el primer humanista hispánico conocía el valor de las palabras.

Gracias a Elio Antonio la lengua y la ortografía castellana alcanzaron su plenitud en un momento clave de la Historia de España, al coincidir con el Descubrimiento de América. Dos hechos trascendentales que supusieron una gran oportunidad para la expansión de nuestra lengua en el Nuevo Mundo. Hoy, 500 años después de la muerte del pionero de la gramática castellana, el español es la lengua oficial de 21 países y lo hablan más de 500 millones de personas.

Con el Diccionario latino-español (1492) y el Vocabulario español-latino (1494), Elio Antonio de Nebrija establece las bases de la disciplina lexicográfica moderna. Gracias a Lebrija la lengua y la ortografía castellana alcanzaron su plenitud en un momento clave de la Historia de España. La “Gramática” dignificaba el idioma castellano equiparándolo al mismo nivel que las lenguas clásicas, como el latín y el griego, ubicados en la cumbre de la cultura.

En el siglo XV la imprenta universalizaba el conocimiento y en ese epicentro se encontraba el lebrijano Elio Antonio, un firme defensor de la educación como manera de transformar la sociedad y conseguir un mundo mejor a través del estudio. Nebrija como profesor de bachillerato proyectaba que los estudios básicos de secundaria eran fundamentales.

Sus tratados de Gramática, latina y castellana, y su Vocabulario español-latino fueron los modelos que se siguieron en América y Filipinas para la elaboración de las gramáticas y vocabularios de las lenguas indígenas de aquellos países.


Cripta con los restos de Elio Antonio de Nebrija 
Capilla de San Ildefonso de Alcalá de Henares

 

El 3 de julio de 1522 muere en Alcalá de Henares Elio Antonio de Lebrija, un ejemplo para los docentes, por su ingente labor filológica, científica, lingüística, literaria, jurídica y teológica en tantos ámbitos de su saber universal.

Pero, aún queda mucho por descubrir del pionero de la gramática castellana en ciudades como Lebrija, Salamanca, Bolonia y Alcalá de Henares, entre otras antiguas villas donde actualmente pueden rastrearse sus profundas huellas.

Lebrija rinde homenaje en 2022 al más ilustre de sus paisanos "Elio Antonio de Nebrija"  en el V Centenario de su muerte. En este mismo año se rinde también un merecido reconocimiento al V Centenario de la Primera Circunnavegación de la Tierra «Primus circumdedisti me». Ambas proezas inmortales para mayor gloria de Andalucía, España y la Humanidad.


Casa natal de Elio Antonio de Nebrija, en la calle homónima




 Sus obras más importantes


1481 "Introductiones latinae", Salamanca.

1485 Repetitio prima. Ese mismo año la reina Isabel la Católica le anima para que editase las Introductiones latinae traducidas al español.

1486 "Repetitio secunda, de corruptis Hispanorum ignorantia quarundam litterarum vocibus", dedicada a la reforma y pronunciación del latín, Salamanca.

1490 "Epitalamio", Sevilla.

1492 Primera Gramática de la lengua castellana, Salamanca.

"Lexicon hoc est Dictionarium ex sermone latino in hispaniensem" o Diccionario latino-español, Salamanca.

1494 "Vocabulario español-latino", Salamanca.

c.1495 "Dictionarium hispanum latinum" o Vocabulario español-latino, Salamanca.

1498 "In cosmographia libri introductionum", Salamanca.

c.1499 "Muestra de la historia de las Antigüedades de España", Burgos.

c.1503 “Introductorium Cosmographicum", un trabajo que sirve para introducir en España los principios de geografía del astrónomo Claudio Ptolomeo, en donde el autor trasmitía el conocimiento sobre esta ciencia adquirido en Italia. Salamanca.
1503 "De vi ac potestate litterarum", Salamanca.

"Persius". Ambas obras están dedicadas a Juan de Zúñiga, Sevilla.

1506 "Lexicon Iuris Civiles", obra de obligada consulta en los estudios de Derecho, Salamanca.

Repetitio tertia: De peregrinum dictionum accentu, Salamanca.

1507 Repetitio quarta: De litteris hebraicis, Salamanca.

1509 "De liberis educandis", Salamanca

1510 Repetitio sexta. De mensuris, Salamanca.

1511 Repetitio séptima. De ponderibus, Salamanca.

1512 "De bello navariense".

1517 "Reglas de Ortographía en la lengua castellana", Alcalá de Henares.

Tabla de la diversidad de los días y horas y partes de hora en las ciudades, villas, y lugares de España y otros de Europa que les corresponden por sus paralelos, Alcalá de Henares.

1521 "De numeris", Alcalá de Henares.


1523 "Introductiones latinae" (Alcalá de Henares, 1523), que no verá publicadas.


Desde la cuna natal de Elio Antonio de Nebrija, padre del Humanismo español, defensor de la latinidad y autor de la primera gramática castellana [1492], del Diccionario latino-español ese mismo año junto con el Vocabulario español-latino [1494], para el blog de mis culpas...



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viernes, 31 de diciembre de 2021

Tras las huellas de Miguel de Unamuno en Salamanca [en el 85º aniversario de su muerte]

 

Para nuestro  amigo “Eduardo”


Introito

Al realizar una mirada retrospectiva sobre mi más tierna adolescencia, en el antiguo Instituto Nacional de Enseñanza Media [I.N.E.M.]  ubicado en la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco, recuerdo a una profesora de historia [cuyo militar esposo nos impartía aquella infumable asignatura de F.E.N. “Formación del Espíritu Nacional”] manifestar sobre la Guerra Civil española:

"En el "ejército nacional" reinaba la disciplina y el orden mientras que en el republicano, la indisciplina"... 

Era una manera poco conciliadora dando crédito moral a unas actitudes que llevaron a aquélla España de nuestros padres y abuelos a la sinrazón mediante un asalto a la legalidad.

Por el contrario, recuerdo otro comentario de un antiguo alumno sobre su profesor de literatura [catedrático], también del mismo centro educativo, cuando éste acompañaba a su curso de excursión [desde la tierra de Villalón a Salamanca], quien tuvo la sensibilidad [en aquéllos tiempos] de acercarse con algunos de sus alumnos para visitar la tumba de don Miguel de Unamuno en el Cementerio Viejo de San Carlos Borromeo, con la didáctica intención de rendirle el debido respeto al dejarle dos claveles.

Este profesor entregaba a sus alumnos las letras de los cantautores Joan Manuel Serrat [quien puso música a los poemas de Antonio Machado], Paco Ibáñez [a los poemas de Federico García Lorca, Luis de Góngora o Jorge Manrique] o Raimon [con Salvador Spriu] entre otros, cuyos poemas contribuyen a la transmisión de sentimientos invitando a la reflexión. Se podría decir de este docente que era un adelantado para su tiempo.

Recordemos que todo que todo aquel docente que no agradaba al régimen de Franco era apartado inmediatamente de la docencia, en el mejor de los casos. No hace falta recordar la fría depuración contra Unamuno o Antonio Machado [a éste último le sería impuesta una orden de depuración por la que se le quitaba su cátedra el 24 de mayo de 1941], dos años después de su muerte en Collioure, en el sur de Francia.

Esa lección de vida quedaría grabada "per secula seculorum" en las mente de aquéllos alumnos que tuvieron la oportunidad de acompañar a éste profesor amante de la cultura.

Después de pasados 85 años de la trágica Guerra Civil española, aún siguen acercándose al Cementerio Viejo de Salamanca miles de personas para presentarle sus respetos al emérito profesor. Entre ellos, docentes con sus alumnos, historiadores o simplemente turistas con elevada altura de miras.


 "Tu verdad no, la Verdad; y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela"

Antonio Machado


Es muy significativo que las dos Españas de Antonio Machado quedaban reflejadas en aquella docencia del tardofranquismo que permanece grabada en la retina colectiva de una época. Dos formas de entender la historia con sus evidentes desencuentros, cuyas heridas no sólo no han cicatrizado con la asepsia adecuada sino que siguen polarizando sentimientos, pasado casi un siglo.




En 1913 Unamuno dedicó a Las Hurdes “Andanzas y Visiones de España” denunciando las condiciones infrahumanas de sus habitantes convertidos en el paradigma del atraso y miseria del medio rural de España. La película “Las Hurdes” realizada Luis Buñuel en 1932, denunciaba la dura situación de una comarca castigada por la miseria…

Miguel de Unamuno visitó Las Hurdes en el verano de 1913. Este viaje fue muy importante, ya que él y otros como el médico Gregorio Marañón  ayudaron a dar a conocer la dura realidad de la comarca, lo que llevó al rey Alfonso XIII a visitar la zona en 1922.

“Hervás, con sus castañares recoletos en la falda de la sierra que hace espalda de Castilla"

Miguel de Unamuno


Es posible que el origen de tantos desencuentros entre españoles se remonte al levantamiento de los Comuneros que luchaban por una soberanía popular contra Carlos I de España y V de Alemania hace cinco siglos y que dividía a los conservadores de progresistas, como pronunciara en su histórico discurso Unamuno aquel 14 de abril de 1931 cuando se dirigía a la multitud que abarrotaba la Plaza Mayor de Salamanca, desde el balcón del ayuntamiento tras la victoria electoral republicana, lo que traería consigo la marcha del último Habsburgo de España “Alfonso XIII”.

Las elecciones de 1931 se convierten en un plebiscito: Monarquía o República. Una república laica pero no irreligiosa, una república social, según Unamuno.

En la fiesta oficial del Trabajo del 1 de mayo en Madrid, Miguel de Unamuno desfiló al frente de una manifestación obrera que se calcula en 300.000 personas junto a Indalecio Prieto [ministro de Hacienda] y Largo Caballero [ministro de Trabajo] y el alcalde Pedro Rico con una serie de reivindicaciones como el derecho al voto a los 21 años, ratificación y cumplimiento de la jornada laboral de ocho horas, políticas para paliar el paro y contra la carestía de la vida, la construcción de casas baratas, la aprobación de una legislación a favor del cooperativismo, la reforma agraria, la repoblación forestal y una ley sobre el control sindical de las industrias. Se trataba, sin lugar a dudas, de una parte fundamental del programa político, social y económico del socialismo español, comprometiéndose el presidente de la República Niceto Alcalá Zamora atender las peticiones obreras, en la medida de las posibilidades.


Algunas pinceladas sobre la conspiración

A las pocas horas de proclamarse la República ya existían conspiradores que comenzaron a recaudar fondos para financiar un alzamiento contra la misma. Su primera tentativa fue el fracasado golpe militar del 10 de agosto, “la Sanjurjada”, que les sirvió como ensayo para el posterior golpe de estado del 17 de julio de 1936 silenciando a las autoridades republicanas y a los líderes sindicales.

No debemos olvidar que ya el 31 de marzo de 1934 una delegación monárquica viajó a Roma en busca de apoyo financiero en un intento de derrocar a la República y más tarde la CEDA de Gil Robles, al conocer los resultados de las elecciones del 16 de febrero de 1936 que otorgó la mayoría absoluta al Frente Popular con 257 diputados mientras las derechas 139 y el centro 57, invitó al general Franco a dar su ansiado golpe de Estado para usurpar el poder legítimo que las urnas habían deparado a la República.

Ese era el talante que tenía la derecha reaccionaria de la época que odiaba a la República por ser democrática y sin embargo, no le preocupaba lo más mínimo ni el paro endémico, ni la desesperanza de las clases populares, ni el hambre, ni los niños que desfallecían en las escuelas por falta de alimento, ni las familias con raquitismo y tuberculosis, ni los campesinos hambrientos que mendigaban en Salamanca, Badajoz y Andalucía, en aquella España rural de 1936 con grandes tasas de analfabetismo.

La revolución de octubre de 1934 por parte de los mineros de Asturias supone un punto de inflexión no solo en España, sino también en la vida de Unamuno, que la percibe ya como “una guerra civil”. La Legión es enviada para reprimir la revolución. Franco dirige las operaciones, empleando artillería pesada sobre la población civil. Más de 1.400 muertos, 2.000 heridos con 13.000 detenidos. 

Unamuno se opone a las ejecuciones. Jamás se preocupó la CEDA de estas circunstancias cuando gobernaban en 1934 aplaudiendo estas acciones inhumanas del ejército africanista que llevaron el terror sobre la población civil, modelo que se aplicaría en el sur de España en el verano de 1936 con Queipo de Llano que “autorizó a matar como a un perro a cualquiera, quedando exento de responsabilidad”.



Monumento a Unamuno realizado por Pablo Serrano en 1966
Calle Bordadores, junto al ábside de las Úrsulas, Salamanca



Depuración en el Magisterio español

La Iglesia no le perdonará nunca a la República haber roto el monopolio de la educación y el clero se alineó con la derecha, con los poderosos y con la dictadura. La cuestión religiosa ofreció una buena excusa para elevar la temperatura del conflicto. Miles de maestros de escuela de espíritu republicano serán represaliados en las tapias y fosas comunes de los cementerios y en las cunetas presuntamente por “haber inoculado" en la sociedad y en las mentes juveniles el virus republicano que impedía la moral del nacionalcatolicismo.

60.000 maestros de escuelas republicanos serán represaliados y el 80% del profesorado universitario sufrirá también depuración.

El miedo se instaló en las escuelas y en las familias de los maestros. El magisterio español sufriría una terrible depuración. Sus vacantes serían ocupadas por "personas de probada moralidad católica", previo acompañamiento de informes del alcalde, del cura, de la guardia civil o de personas de "intachable conducta". La purga buscaba también hacer huecos en las escuelas donde colocar a familiares y allegados del bando vencedor.

La República sentó las bases de lo que iba a ser la escuela laica, de pensamiento libre, y mandó sacar de las aulas los crucifijos que las presidían. Los maestros, en su intachable comportamiento de funcionarios, descolgaron las cruces. Ese fue el pecado que se convirtió en delito. Faltarían tantos maestros de escuela que para sustituirlos tuvieron que echar mano de militares y curas, adeptos al nuevo régimen, que se hicieron cargo de la educación después de la guerra y posterior represión.

Para el bando nacional los "buenos españoles" habían ido a la guerra contra los "rojos" porque éstos querían el matrimonio civil, el divorcio y el amor libre siendo necesario luchar por la institución de la Familia Cristiana.

Si Hitler organiza la primera quema de libros en 1933 como retorno a la barbarie, en los primeros meses de la Guerra Civil española arderá la memoria al incautarse el bando nacional de miles de libros, se depurarán bibliotecas, editoriales y librerías.  Cientos de toneladas de libros serán destruidos en los pueblos y ciudades. Los libros de Unamuno también serán perseguidos por los golpistas y condenados por la Iglesia. Un verdadero bibliocausto. 

El nuevo obispo de Salamanca Pla y Deniel ayudó a oficializar la Cruzada a finales de septiembre de 1936, evocando a san Agustín y a sus dos “Ciudades”: la divina y la mundana. La España de Franco, de la nación y el orden frente a los “Hijos de Caín”. Una cruzada de la que formarán parte miles de "moros" cuya crueldad comenzará su prólogo en Asturias en 1934 como baluarte de la Cristiandad y para más "inri", alentada por los mandos cristianos, como antídoto de la barbarie.

El 14 de septiembre de 1936 el papa Pío XI bendice el denominado Movimiento Nacional de los militares rebeldes y el 1 de julio de 1937 en la Carta Colectiva del Episcopado español, la sublevación militar del 18 de julio es legitimada como "cruzada". Solo los obispos de Tarragona y Vitoria se negarán a firmarla. 

El apoyo entusiasmado del Episcopado español hacia la "causa nacional" junto con la bendición del papa otorgando legitimidad religiosa al bando sublevado servirá como aglutinante para el bando nacional. 





Julio de 1936

La derecha no desaprovechó la gran oportunidad de poner en marcha el ansiado golpe de estado cuando se produjeron los asesinatos del teniente José Castillo el 12 de julio de 1936 y de José Calvo Sotelo al día siguiente en respuesta al anterior. El asesinato de Calvo Sotelo se utilizó más adelante para justificar la sublevación pero los planes estaban ya en marcha. La mentalidad fascista de la época "estás conmigo o contra mí" se puede resumir en el discurso de Mola el 19 de julio de 1936: 

“Hay que sembrar el terror…hay que dejar la sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros”.

A comienzos de la Guerra Civil serán taladas miles de vidas, sueños e ilusiones de decenas de miles de personas inocentes, muchas de las cuales dejarán sin hilo de transmisión a las generaciones futuras.

En los planes de Mola, el general Sanjurjo seria Jefe de Estado pero muere en accidente de aviación el 20 de junio de 1936. Mola morirá también en otro accidente aéreo. Quince mil personas celebran la proclamación de Franco en Salamanca como Jefe de Estado el 21 de septiembre de 1936 mientras Unamuno enfermo guarda reposo en su casa.




Monolito erigido en honor del poeta Federico García Lorca y de todas las víctimas de la Guerra Civil en el parque que lleva su nombre. Alfácar (Granada).

El 19 de agosto de 2021 se cumplió el 85º aniversario de su trágica muerte


Hasta tal punto invirtieron las tropas nacionalistas en terror que el 19 de agosto de 1936 asesinaron al poeta español más célebre del siglo XX, Federico García Lorca, llevado a cabo por quienes había denominado tiempo atrás “la peor burguesía de España”. Y ello en Granada, “su Granada”, como dejaría legado Antonio Machado en su elegía.

Unamuno se encuentra desencantado con la República cuando estalla el denominado “Movimiento Nacional” con aquel eslogan “Viva la República pero con Dignidad”. Salamanca será ocupada inmediatamente por el bando golpista y Unamuno creía en un principio que venía a mejorar los errores de la Segunda República para posteriormente convocar elecciones libres. Creía además que los futuros profanadores del templo de la sabiduría venían a salvar la “civilización cristiana occidental”.

Los sublevados buscaron legitimarse con la pluma de Unamuno después del asesinato de Federico García Lorca [símbolo de la represión, que junto con Antonio Machado, símbolo del exilio, formarán parte de los colosos más importantes de la lírica española del siglo XX]. Pero el asesinato del alcalde de Salamanca Casto Prieto el 29 de julio de1936 le sacude emocionalmente así como el de otros docentes.




“A nadie sujeto o partido, grupo o escuela le reconozco la autenticidad y menos la exclusividad del patriotismo”.




"Fray Luis de León con la mano tendida aconsejando calma y meditación, es el mejor consejo que se puede dar en este momento. Hay que salvar la civilización cristiana, tan seriamente amenazada".


…Y llegó aquel 12 de octubre de 1936

El 12 de octubre de 1936 ha pasado a la historia por el enfrentamiento dialéctico entre Miguel de Unamuno y Millán Astray en el paraninfo de la Universidad Vieja de Salamanca. Tras este enfrentamiento, Unamuno será cesado de su cargo como Rector siendo recluido en su propia casa. No volverá a frecuentar las tertulias de casino ni el café Novelty, en la Plaza Mayor.


Fotograma de la película "Mientras dure la guerra" (2019), de Alejandro Amenábar. La escena recrea el famoso enfrentamiento en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca entre el escritor y filósofo Miguel de Unamuno (interpretado por Karra Elejalde) y el general José Millán-Astray (interpretado por Eduard Fernández) el 12 de octubre de 1936.

El General Millán Astray había llegado al paraninfo de la Universidad de Salamanca escoltado por sus legionarios armados con metralletas. Varios oradores soltaron los consabidos tópicos acerca de la «anti-España». Un indignado Unamuno, que había estado tomando apuntes sin intención de hablar, se puso de pie y pronunció un apasionado discurso:

«Se ha hablado aquí de guerra internacional en defensa de la civilización cristiana; yo mismo lo hice otras veces. Pero no, la nuestra es sólo una guerra incivil. (… ) Vencer no es convencer, y hay que convencer, sobre todo, y no puede convencer el odio que no deja lugar para la compasión. Se ha hablado también de catalanes y vascos, llamándolos anti-España; pues bien, con la misma razón pueden ellos decir otro tanto. Y aquí está el señor obispo, catalán, para enseñaros la doctrina cristiana que no queréis conocer, y yo, que soy vasco, llevo toda mi vida enseñándoos la lengua española, que no sabéis…».

En ese punto, Millán empezó a gritar: ¿Puedo hablar? ¿Puedo hablar? Su escolta presentó armas y alguien del público gritó: ¡Viva la muerte!, en lo que, según Ridruejo, fue un exhibicionismo fríamente calculado. Millán habló:

“¡Cataluña y las Vascongadas, las Vascongadas y Cataluña, son dos cánceres en el cuerpo de la nación! ¡El fascismo, remedio de España, viene a exterminarlos, cortando en la carne viva y sana como un frío bisturí!». Se excitó sobremanera hasta tal punto que no pudo seguir hablando. Resollando, se cuadró mientras se oían gritos de ¡Viva España!”. Se produjo un silencio mortal y unas miradas angustiadas se volvieron hacia Unamuno:

«Acabo de oír el grito necrófilo e insensato de ’¡Viva la muerte!’. Esto me suena lo mismo que, ¡Muera la vida!’. Y yo, que he pasado toda la vida creando paradojas que provocaron el enojo de quienes no las comprendieron, he de deciros, con autoridad en la materia, que esta ridícula paradoja me parece repelente. Puesto que fue proclamada en homenaje al último orador, entiendo que fue dirigida a él, si bien de una forma excesiva y tortuosa, como testimonio de que él mismo es un símbolo de la muerte.

¡Y otra cosa! El general Millán Astray es un inválido. No es preciso decirlo en un tono más bajo. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero los extremos no sirven como norma. Desgraciadamente, hay hoy en día demasiados inválidos. Y pronto habrá más si Dios no nos ayuda. Me duele pensar que el general Míllán Astray pueda dictar las normas de psicología de las masas. Un inválido que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, que era un hombre, no un superhombre, viril y completo a pesar de sus mutilaciones, un inválido, como dije, que carezca de esa superioridad de espíritu suele sentirse aliviado viendo cómo aumenta el número de mutilados alrededor de él. (…). El general Millán Astray quisiera crear una España nueva, creación negativa sin duda, según su propia imagen. Y por ello desearía una España mutilada…»

Furioso, Millán gritó: «¡Muera la inteligencia!». En un intento de calmar los ánimos, el poeta José María Pemán exclamó: «¡No! ¡Viva la inteligencia! ¡Mueran los malos intelectuales!».

Unamuno no se amilanó y concluyó: «¡Éste es el templo de la inteligencia! ¡Y yo soy su supremo sacerdote! Vosotros estáis profanando su sagrado recinto. Yo siempre he sido, diga lo que diga el proverbio, un profeta en mi propio país. Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil pediros que penséis en España».

Millán se controló lo suficiente como para, señalando a la esposa de Franco, ordenarle: «¡Coja el brazo de la señora!», cosa que Unamuno hizo, evitando así que el incidente acabara en tragedia.

Pero el acto del día 12 de octubre de 1936 en el Paraninfo de la Universidad Vieja de Salamanca tendrá más gravedad de lo que podía imaginar el Rector…

Si al estallar la Guerra Civil Unamuno apoyó inicialmente a los alzados el 18 de julio de 1936, pronto se dio cuenta de que había cometido un inmenso error.

Fue el primer acto del nuevo Estado de Franco aquel 12 de octubre de 1936 “Día de la Raza, Patrona de Hispanidad y de la Guardia Civil”. Pero las consecuencias de aquel acto solemne traerá enormes consecuencias. Unamuno quedaba recluido y vigilado en su casa de la calle Bordadores nº 4. Ya no podrá visitar su tertulia, ni publicar nada en prensa, ni dar conferencias…

El momento crítico del discurso de Unamuno aquel 12 de octubre de 1936 en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca [Día de la Raza aunque Unamuno pensaba que debería ser el día de la lengua española como elemento de unión entre los pueblos] fue su elogio al independentista filipino José Rizal, a quien Unamuno admiraba como héroe y mártir de la independencia de Filipinas mientras Millán Astray [que aborrecía a intelectuales de la talla de Unamuno que consideraba a la legión de la época “cortacabezas y hampones”] lo consideraba un acto de traición, lo que tendrá fatales consecuencias para el filósofo universal. El intelectual y médico José Rizal murió fusilado en Manila el 30 de diciembre de 1896. El 12 de junio de 1898 Filipinas reconocía su independencia.

Millán Astray había combatido en Filipinas con apenas diecisiete años durante la sublevación colonial de 1896 a 1897 [con derrota del Ejército español]. Muchos pensaban que mencionar a José Rizal en el Paraninfo en aquel contexto de guerra civil fue tal vez, una imprudencia por parte del intelectual. 

A partir de ese momento Unamuno deja de ser un aliado para el régimen golpista para convertirse en un excluido social entre las concertinas mentales de una Salamanca cuartelera, que incluso hasta su propia Universidad le vuelve la espalda al Rector.

En aquel acto del Paraninfo de la Universidad Vieja de Salamanca el 12 de octubre de 1936 Unamuno se jugaría su vida, encontrándose sólo como don Quijote frente a aquellos molinos de viento sin mayor argumento que el odio. Tras aquel incidente, en el casino al que asistía diariamente le abuchean el 13 de octubre será destituido por los panegiristas del régimen. Fueron tantos los acontecimientos en pocas horas que le acarrearán graves consecuencias para su frágil salud. Tras 80 días de soledad en el ostracismo social, llegaba el último día de su existencia el 31 de diciembre de 1936. Pero su muerte no ha dejado que su palabra cayera en el ingrato olvido. Seguirá tomando la palabra al haber elevado a la Universidad a la categoría de “Templo de la sabiduría”.

El 13 de octubre, el Ayuntamiento de Salamanca le destituye como «alcalde y concejal honorario de la ciudad» a don Miguel de Unamuno por «incompatibilidad moral corporativa... exteriorizada en las frases vertidas, con descortesía rencorosa, alevosía y premeditación, al final del acto académico celebrado ayer en nuestra Alma Mater con motivo de la Fiesta de la Raza».

El 14 de octubre, se reunió el claustro universitario y acordó su destitución como rector perpetuo de la Universidad de Salamanca. Unamuno dejará de ir a la Universidad desde el día en que el claustro votó a favor de su cese.

En el año 1934 la Universidad de Grenoble le había nombrado Doctor Honoris Causa.

En 1936 la Universidad de Oxford le nombró Doctor Honoris Causa.

El 28 de octubre de 1936, el B.O.E. publicaba el decreto de su destitución. Ese día escribió una canción:

«Horas de espera, vacías;/ se van pasando los días/ sin valor,/ y va cuajando en mi pecho/ frío, cerrado y deshecho,/ el terror».




Vida y obra de Unamuno

«Salamanca, Salamanca, renaciente maravilla, académica palanca de mi visión de Castilla».
Poesías (1907)

El poeta, filósofo, novelista, ensayista, dramaturgo, conferenciante, periodista, profesor inolvidable y pensador universal Miguel de Unamuno y Jugo nació el Bilbao el 29 de septiembre de 1864. Fue Rector de la Universidad de Salamanca y una figura indiscutible de la intelectualidad de su época. No se puede separar la vida de su obra.

Unamuno se enfadada con facilidad cuando se le llevaba la contraria en lo intelectual.


Puente Romano de Salamanca

Breve cronología

En 1875 Inicia sus estudios de bachillerato en el Instituto Vizcaíno y tras años más tarde comienza la primera crisis religiosa. Termina el bachillerato en 1880 estudiando en la Universidad de Madrid.

En 1882 comienza Unamuno una etapa de un radical humanismo ateo. En 1883 termina la carrera doctorándose en 1884 con la tesis: Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca.

En enero de 1881 se casa con Concepción Lizarraga. En junio aprueba oposiciones a la Cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca.

1898. Prosiguen sus inquietudes religiosas, junto con problemas familiares y penuria económica. Le asalta la idea del suicidio.

1900. Toma posesión del cargo de Rector de la Universidad por nombramiento del ministro. Su religiosidad empieza a decaer.

1904. Alfonso XIII acude a presidir la apertura de curso de Salamanca. Lee un discurso que le había preparado Unamuno.

1905. El rey le impone la "Gran Cruz de Alfonso XII".

1907. Depresión nerviosa.

1914. Unamuno es destituido por razones políticas.

1923. Toma parte de una campaña para exigir responsabilidades por el desastre del Annual.

1924. Nueva crisis psíquica de Don Miguel.

1930. Unamuno regresa a España, siendo recibido de un modo apoteósico.

1931. Unamuno es nombrado de nuevo Rector de la Universidad de Salamanca por la Segunda República. Se crea una cátedra con su nombre.

1933. Unamuno firma junto a Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y otros intelectuales un manifiesto contra el fascismo y nazismo, publicado el 10 de junio en el periódico Sol, dedicándole duros artículos a Hítler, lo que explica las maniobras del III Reich para que a Unamuno no se le concediera el Premio Nobel de Literatura, solicitado por la Universidad de Salamanca. En esta época son frecuentes los ataques de Unamuno contra los falangistas o fascistas españoles aunque la Falange parecía empeñada en ganarse a Unamuno para su causa.

1936 Unamuno es restituido por Franco como Rector. La aceptación del cargo le convertirá en rehén de los golpistas. Ese mismo año Unamuno será destituido como Rector perpetuo firmando Franco su cese el 22 de octubre.

Es evidente que la dictadura de Primo de Rivera, la Segunda República o el golpe de Estado de Franco no se encontraban a gusto con su libre pensamiento.

Unamuno vivió siempre en perpetua vigilia mental. En su juventud escribió artículos en los cuales se apreciaba su simpatía por el socialismo. Su vida y su obra se encuentra jalonada por una gran preocupación con la situación en la que se encontraba España, el conflicto religioso y la angustia espiritual [la fe como mentira vital].

En su novela San Manuel Bueno, mártir el sacerdote Manuel predica algo en lo que no logra creer. El problema de la doble personalidad, el tiempo y la muerte, el cainismo o el exilio.

La vida de Unamuno cargada de contradicciones no le privó de ser uno de los escritores más importantes de la Generación del 98. Su vida y obra no dejará indiferente a nadie al estimular las mentes que defienden a ciegas cualquier posición ideológica o religiosa sin conocer nada acerca de sus ideas. Unamuno nos anima a no ser esclavos de lo que deciden otros, a mantener nuestra propia independencia aún dentro de nuestra soledad. No puede el individuo abdicar la facultad de su propia reflexión en manos de ideologías que lo convierten en rebaño.

Su defensa de la libertad le condujo al destierro en Fuerteventura (1924) por la dictadura militar de Primo de Rivera, al haberse opuesto públicamente a ella.

En su libro de poemas “De Fuerteventura a París” también existe la contradicción. La Isla donde el tiempo se detiene reinando la monotonía mientras que París representa la cultura y el pensamiento.




Unamuno luchó por la instauración de la Segunda República, aunque acabaría decepcionado. Fue concejal por la Conjunción Republicano Socialista en 1931. Unamuno proclamó en Salamanca el advenimiento de la II República aunque no fue destituido tras la toma de aquella ciudad; muy al contrario, los militares lo mantuvieron en el Ayuntamiento, y él aceptó el cargo.

Aquel año en tan sólo once meses mueren su esposa Concha, su hija Salomé y su hermana Susana. La República lo proclama Ciudadano de Honor y el 30 de septiembre de 1934 Unamuno es candidato al Premio Nobel de Literatura. Sin embargo, las maniobras del III Reich para que no se lo dieran funcionaron hasta el punto de que, en 1935, el Nobel de Literatura quedaría desierto en el último momento, solamente en literatura.

“Tras el cambio político ocurrido desde 1933 Unamuno ha tomado una actitud tan clara contra nosotros que se puede considerar como el portavoz espiritual de la lucha contra Alemania en los círculos intelectuales de España. Por esta actitud no apoyamos su solicitud para el Nobel. 

Tras las elecciones de julio, el escritor y filósofo Unamuno [que no pertenecía a ningún partido político] sale elegido diputado por Salamanca, y un grupo de jóvenes intelectuales entre los que se encontraban Jorge Guillén, Gerardo Diego, José María de Cossío o el dramaturgo Carlos Arniches lo proponen como presidente de la República. Pero rechaza esta posibilidad tras la quema de iglesias y conventos reprobando estas acciones, así como la censura de los periódicos. No encuentra su sitio sino en el comité antifascista que se crea en España por temor que Hitler sea emulado y al que Unamuno considera un “deficiente mental”.

Sin embargo, tras el levantamiento rebelde del general Franco (1936) acepta en principio a los militares como regeneracionistas al creer que representaban para él la civilización occidental cristiana. Y los aplaude cuando entran en Salamanca, lo cual significó la revocación del título de Rector vitalicio de aquella Universidad por el presidente de la Segunda República, don Manuel Azaña por una supuesta donación que Unamuno haría de 5.000 pesetas para apoyar la causa nacional. En desagravio, los generales golpistas lo ratifican en el cargo honorífico.

El 21 de noviembre de 1936, Unamuno escribe al filósofo italiano Lorenzo Giusso:

La barbarie es unánime. Es el régimen de terror por las dos partes. España está asustada de sí misma. Ha brotado la lepra católica y anticatólica. Aúllan y piden sangre los hunos y los hotros. Y aquí está pobre España, se está desangrando, arruinando, envenenando y entonteciendo.

A la muerte de Unamuno ocurrida el 31 de diciembre de 1936, Antonio Machado escribió, ya instalado en Rocafort, tal y como recoge Monique Alonso en su libro Antonio Machado: poeta en el exilio (1985): «Señalemos hoy que Unamuno ha muerto repentinamente, como el que muere en la guerra. ¿Contra quién? Quizá contra sí mismo; acaso también, aunque muchos no lo crean, contra los hombres que han vendido a España y traicionado a su pueblo. ¿Contra el pueblo mismo? No lo he creído nunca y no lo creeré jamás». No sabemos si Machado era conocedor del contenido del discurso de Unamuno, pero es evidente que le profesaba respeto intelectual.

Miguel de Unamuno legaba una extensa obra que abarca la narrativa, obras poéticas, filosóficas, teatrales o libros de viajes:

En torno al casticismo [1895], Paz en la guerra [1897], Amor y pedagogía [1902], Del sentimiento trágico de la vida [1912], Vida de don Quijote y Sancho [1905], Poesías [1907], Recuerdos de niñez y mocedad [1908], Fedra [1910], Por tierras de Portugal y España [1911], El espejo de la muerte [1913], Niebla [1914], Abel Sánchez [1917], El Cristo de Velázquez [poema 1920, la tía Tula [1921], Andanzas y visiones españolas [1922], De Fuerteventura a París [1925], La agonía del cristianismo [1925], Romancero del destierro [1928], San Manuel Bueno, mártir [1930], entre otras obras.

Unamuno buscaba insistentemente a Dios porque necesitaba creer en la inmortalidad del alma mientras su espíritu no encontraba la serenidad. Como en San Manuel Bueno, mártir era necesario darle opio [religión] al pueblo, “y que duerma y sueñe”. Cuando don Manuel, el cura protagonista de su novela “San Manuel Bueno, mártir”, calla siempre en el momento del Credo, pues su razón le dicta el silencio.

Cuando algunos fanáticos prenden fuego a las iglesias en Salamanca, Unamuno se coloca un destacado crucifijo negro y sale a la calle al estar en desacuerdo con la violencia anticlerical como tampoco estaba de acuerdo con el cambio de bandera rojigualda por la tricolor.





Unamuno y Antonio Machado “una relación epistolar”


“Nada me molesta más que oír decir de alguien que habla como un libro. Prefiero los libros que hablan como hombres”.
Miguel de Unamuno

Antonio Machado y Unamuno [de la Generación del 98], se conocieron a principios del siglo XX. Machado envió a Unamuno su primer libro de versos «Soledades», en 1903, con la siguiente dedicatoria: A don Miguel de Unamuno, al Sabio y al poeta. Devotamente: Antonio Machado.

Parece que Unamuno visitó a Machado para agradecerle el envío del libro y este último le dedico su poema Luz y le escribió una carta: Usted, con golpes de maza, ha roto la espesa costra de nuestra vanidad, de nuestra somnolencia (…) A usted debo el haber saltado la tapia de mi corral o de mi huerto (…) hay que soñar despierto. No debemos crearnos un mundo aparte (…) no debemos huir de la vida para forjarnos una vida mejor que sea estéril para los demás». Dos años más tarde, en 1905, Machado dedicó un poema a Unamuno, en su poemario Vida de don Quijote y Sancho:

Este donquijotesco
don Miguel de Unamuno, fuerte vasco…

Los dos intelectuales establecieron una fecunda relación epistolar. En junio de 1913, desde Baeza, Machado escribe a Unamuno expresando su abatimiento, tanto por la muerte de Leonor como por su confinamiento en Baeza:

«La muerte de mi mujer dejó mi espíritu desgarrado. Mi mujer era una criatura angelical segada por la muerte cruelmente. Yo tenía adoración por ella; pero sobre el amor, está la piedad. Yo hubiera preferido mil veces morirme a verla morir, hubiera dado mil vidas por la suya. No creo que haya nada extraordinario en este sentimiento mío. Algo inmortal hay en nosotros que quisiera morir con lo que muere».

«Esta Baeza, que llaman Salamanca andaluza, tiene un Instituto, un Seminario, una Escuela de Artes, varios colegios de 2.ª enseñanza y apenas sabe leer un 30 por ciento de la población. No hay más que una librería donde se venden tarjetas postales, devocionarios y periódicos clericales y pornográficos. Es la comarca más rica de Jaén y la ciudad está poblada de mendigos y de señoritos arruinados en la ruleta. La profesión de jugador de monte se considera muy honrosa. Es infinitamente más levítica que el Burgo de Osma y no hay un átomo de religiosidad. Hasta los mendigos son hermanos de alguna cofradía. Se habla de política -todo el mundo es conservador- y se discute con pasión cuando la audiencia de Jaén viene a celebrar algún juicio por jurados. Una población rural encanallada por la Iglesia y completamente huera. Por lo demás, el hombre del campo trabaja y sufre resignado o emigra en condiciones tan lamentables que equivalen al suicidio.

En 1915 Machado firma el manifiesto pro-aliado junto con Unamuno, Azorín, Araquistáin, Américo Castro, Cossío, Marañón, Menéndez Pidal, Maeztu, Ortega y Gasset, entre otros.

En 1927, Antonio Machado fue elegido miembro de la Real Academia Española, aunque nunca llegó a tomar posesión de su sillón en la Academia. ​ En una nueva carta a Unamuno, el poeta le comenta la noticia con sana ironía: «Es un honor al cual no aspiré nunca; casi me atreveré a decir que aspiré a no tenerlo nunca. Pero Dios da pañuelo a quien no tiene narices…»

De 1929 es una carta a Unamuno (exiliado desde el inicio de la Dictadura, primero en París y luego en Hendaya, después de haberse evadido de la isla de Fuerteventura adonde fue desterrado.

El último encuentro entre Unamuno y Machado fue con motivo del nombramiento de Unamuno como doctor honoris causa por la Universidad de Oxford. Fue en 1936, en Madrid, en las tertulias de los Machado. Cuentan que Unamuno entró diciendo:

«Yo vengo a saludar al hombre más descuidado de cuerpo y más limpio de alma de cuantos conozco: don Antonio Machado». Unamuno se sentó entre Manuel y Antonio, relató el suceso de Oxford, y hablaron fundamentalmente de la situación y el futuro del país.

Respecto a la posición de ambos durante el periodo republicano, si bien ambos abrazaron el advenimiento de la II República con entusiasmo, su evolución respecto a la misma fue distinta. Unamuno se sintió decepcionado por el desarrollo de la misma. Antonio Machado sin embargo, mostraría su apoyo incondicional al gobierno y se convirtió, de facto, en el más relevante apoyo intelectual del gobierno republicano.
 

Nuestra particular ruta de Unamuno, en Salamanca

Desde la tierra de Villalón, de la Cal y del Flamenco pusimos viento en popa en busca de la Vía de la Plata haciendo una parada obligada en Monesterio para degustar un buen desayuno cardiosaludable [café con leche, pan de pueblo acompañado con aceite de oliva virgen extra, jamón ibérico y tomate triturado]. Tras estimular nuestro apetito, nuestra proa didáctica retornaba de nuevo hacia la Vía de la Plata para transitar bajo una espesa niebla por Mérida, Cáceres, Plasencia, Béjar, Zamora y Benavente hasta llegar a Salamanca bajo un intenso frío.

Lo primero que nos encontramos al pasear por la ciudad salmantina fue el monumento a San Juan de la Cruz, quien fuera estudiante de Artes y Filosofía en la Universidad de Salamanca durante los cursos: 1564-1565; 1565-1566; 1566-1567; y de Teología el curso de 1567-1568.



El padre Vitoria [dominico español y catedrático de la Universidad de Salamanca] en 1538 había reconocido la condición de sujetos de pleno derecho a los indios sustituyendo las relaciones entre los pueblos por el concepto de cristiandad y de comunidad internacional negando al Papa su capacidad para legitimar guerras o conquistas. Hasta entonces nadie se había planteado que los pueblos conquistados o individuos de una población salvaje pudieran tener derechos. Esto fue un trabajo de la Iglesia romana. Las iglesias protestantes no sintieron por los indios interés ni cultural ni religioso, con algunas excepciones. Francisco de Vitoria [1485-1546] será considerado el padre del Derecho Internacional.

Fray Francisco de Vitoria será uno de los teóricos del concepto de “Guerra Justa” no siendo lícita emprender la guerra simplemente por diferencias de religión o para aumentar el territorio. Vitoria no aceptaba que la religión justificase la guerra por el hecho de que los oponentes fueran no creyentes o porque rechazasen la conversión. No se puede forzar las creencias: son una acto de libre albedrío y éste lo otorga Dios. De "iure belli" [El derecho de la guerra].

Francisco de Vitoria sobre la "Donación de Constantino" a la Iglesia no tuvo escrúpulos en descalificarla de manera radical:

“Es evidente que es, no solo falso, sino digno de mofa lo que estos dicen de la donación hecha a Silvestre por Constantino. Ciertamente, esto no tiene fundamento en las Escrituras, y nunca hemos leído que esta potestad fuese dada a los Apóstoles por Cristo…”

El convento de los dominicos de San Esteban se encuentra presidido por una escultura de Fray Francisco de Vitoria, catedrático de la Universidad de Salamanca Francisco de Vitoria cuya docencia en la Universidad durará veinte años (1526 a 1546).

La Corona hará consultas a los principales teólogos, sobre todo, a los de la Universidad de Salamanca. Gracias a fray Bartolomé de las Casas y Francisco de Vitoria se promulgaron en 1542 las Leyes de Indias. Es posible que Bartolomé de las Casas estudiara Derecho Canónigo y Estatal, en la Universidad de Salamanca.

Parece ser que el confesor de Isabel la Católica y primer inquisidor general de Castilla y Aragón Fray Tomás de Torquemada también cursó estudios superiores en la Universidad de Salamanca.  

La fachada plateresca fue concebida por el arquitecto Juan de Álava. Es una de las mejores fachadas del casco histórico salmantino con tres cuerpos: el Pórtico, el martirio de San Esteban y El Calvario.

Vitoria será también uno de los teóricos del concepto de “Guerra Justa” no siendo lícita emprender la guerra simplemente por diferencias de religión o para aumentar el territorio. Vitoria no aceptaba que la religión justificase la guerra por el hecho de que los oponentes fueran no creyentes o porque rechazasen la conversión. No se puede forzar las creencias: son un acto de libre albedrio y éste lo otorga Dios. 

De iure belli “El derecho de la guerra”

Francisco de Vitoria estableció, las bases teóricas del Derecho Internacional moderno en “De potestate civil”.



Y llegamos a la Plaza Mayor de estilo Barroco como obsequio de Felipe V a Salamanca por el apoyo de la ciudad en la guerra de Sucesión española. Se empezó a construir en 1729 por el arquitecto Alberto Churriguera. No tardamos en encontrar uno de los medallones que buscábamos y donde se puede observar la figura de Unamuno inmortalizada en piedra.

También en la misma Plaza Mayor se encuentra el Ayuntamiento de Salamanca donde Unamuno pronunciara en su balcón el 14 de abril de 1931 un emocionado discurso sobre el advenimiento de la II República en 1936 a las 6,15 de la tarde:

“…hoy comienza una nueva era y terminó una dinastía que nos ha empobrecido, envilecido y entontecido. Hace cuarenta años vivo en Salamanca, de Salamanca son los hijos de mis carnes e hijos de mi espíritu os considero a todos. Permitidme la arrogancia de que sea yo quien proclame la República desde esta plaza…”

“Esta revolución española jamás registrada en la historia de pueblo alguno, la revolución de la soberanía popular impuesta en las urnas coloca a España en preeminente lugar entre las naciones, que cambiaron su régimen. Estamos maravillados del ejemplo de patriotismo y de ciudadanía de los republicanos españoles y de la serenidad de los partidarios del régimen desaparecido, que han acatado la voluntad del pueblo, sin que el cambio haya producido el menor trastorno, sino las naturales expansiones de los que han recibido la República con la alegría que el ideal convertido en realidad les produce”.

Junto al Ayuntamiento de Salamanca se encuentra el Café Novelty, la cafetería más antigua de la ciudad [1905] y referente en la vida social salmantina. Un lugar de encuentro donde Miguel de Unamuno organizaba su tertulia diaria para cambiar impresiones con sus amigos. Al igual que el café Iruña en Pamplona o el Café Gijón en Madrid, el Café Novelty sumerge al que lo visita en un mundo cargado de nostalgia.

Se dice que Unamuno contemplaba la Plaza Mayor desde la terraza del Café Novelty, al preguntarle si ésta era un cuadrado perfecto o no, contestó: "Es un cuadrilátero. Irregular, pero asombrosamente armónico".

Después de recuperar energías en la terraza del Café Novelty, nos dirigimos a la Catedral y a la Casa de las Conchas que nos acercaba a la antigua casa de Unamuno en la calle Bordadores nº 4, donde vivió y murió el inmortal filósofo aquel jueves 31 de diciembre de 1936. Muy cerca se encuentra el monumento dedicado a Unamuno.

Entre casas señoriales, escudos y blasones, nuestra ruta continuaba por la Universidad Vieja de Salamanca donde se encuentra su histórico paraninfo. Desde allí paseamos hasta llegar al Puente Romano de piedra sobre el río Tormes [afluente del Duero] donde se observa “el verraco del puente” conocido como el “toro del puente” reflejado en el escudo de la ciudad. Entre frondosos árboles se encuentra la escultura del Lazarillo de Tormes, obra de Agustín Casillas inaugurada en 1974.



Nuestra particular ruta por Salamanca tendrá su epílogo en el Cementerio Viejo “San Carlos Borromeo”. En la Galería de San Antonio se encuentra el nicho nº 340 donde reposa el pensador universal Miguel de Unamuno.

“Si me han de asesinar como a otros, será en mi casa”…

Unamuno, deshecho por el duro bregar, muere en su casa de la calle Bordadores nº 4 aquella gélida tarde del 31 de diciembre de 1936 a la edad de 72 años. Al igual que la muerte de Lorca, su muerte helará el corazón no sólo de aquella Salamanca castrense sino también, de aquellas dos Españas irreconciliables. 

El médico y compañero de tertulia de Unamuno, el Dr. Núñez no podrá hacer nada por su amigo Miguel, tan sólo certificar su defunción.

Los falangistas se encargarán de monopolizar sus honras fúnebres y presentarlo como si fuera “uno de los suyos”, olvidando que Miguel de Unamuno tuvo la valentía de plantarles cara en su propio territorio. Un verdadero héroe que ha pasado a la inmortalidad y que con su pluma venció a aquellos que tan sólo tenían como argumento talar las vidas de quienes no pensaran como ellos, en medio de la locura colectiva. El inmortal filósofo murió mártir de su propia independencia.

El único testigo de la muerte de don Miguel de Unamuno sería el falangista Bartolomé Aragón, quien le realizó una visita esa misma tarde a su domicilio. Pasará la historia de la literatura, aunque sólo sea como una nota a pie de página. La muerte de Unamuno lo inmortalizó, valga la paradoja, según el libro "La doble muerte de Unamuno" de Luis García Jambrina y Manuel Menchón.



La Universidad vieja de Salamanca

“Tempus distinctum. Aequabilis domus”
“Distintos tiempos. La misma casa”

En el año 1218 el rey Alfonso IX de León funda la Universidad como estudio del Reino, y en 1255 el papa Alejandro IV la confirma mediante la expedición de una bula. Durante los siglos medievales, el Papado interviene activamente en la vida universitaria, regulando los estudios y vida académica. Después serán el Rey y su Consejo, directamente o a través de la figura de los visitadores, los que asuman la función del Estudio.




Desde finales del siglo XV, y a lo largo de todo el XVI, la Universidad de Salamanca pasa a ser la Universidad referente de una Monarquía con amplias posesiones territoriales, ofreciendo las mejores posibilidades de promoción tanto en la administración civil como eclesiástica.

Al mismo tiempo, experimenta uno de sus momentos de mayor florecimiento cultural, representado en las figuras del humanista Nebrija, los teólogos Francisco de Vitoria, Fray Luís de León o el jurista Diego de Covarrubias.

Sobre la base de estos referentes, llegará a Salamanca una confluencia de estudiantes de todo el ámbito peninsular (e incluso europeos e indianos) en proporciones superiores a las de cualquier otra universidad hispana de la época.

En los años ochenta del siglo XVI, la institución registrará las cifras más elevadas de estudiantes, con más de 6.500 matriculados. La Universidad de Salamanca es la más antigua de España y alma mater de las universidades hispanoamericanas. En definitiva, una historia fascinante condensada en las aulas centenarias.

Con unas rentas muy altas, en las que destacaban una participación del diezmo eclesiástico del obispado de Salamanca y un territorio comprendido en la Abadía de Medina del Campo (las tercias), se financiaban unas sesenta cátedras agrupadas en cinco facultades oficiales: Cánones, Leyes, Teología, Medicina y Artes-Filosofía, con enseñanzas complementarias.

Durante el siglo XIX la Universidad de Salamanca vivió una existencia difícil. Tras las reformas de los gobiernos liberales de mediados de siglo, la Universidad de Salamanca quedó reducida a las facultades de Derecho y Filosofía y Letras. El papel hegemónico tradicional de la Universidad de Salamanca pasará a Madrid, distrito central predominante. Salamanca se transformó en una universidad periférica y dependiente. Los presupuestos generales del Estado y los derechos de matrícula y académicos serán los que financien la institución. Entre 1868 y 1902, las enseñanzas de Medicina y Ciencias serán sostenidas, como facultades libres, por la Diputación y el Ayuntamiento de Salamanca.

Tras el periodo franquista de control político y rigidez administrativa, llegamos a los años setenta y ochenta del pasado siglo, en los que se inicia una nueva etapa de amplia autonomía universitaria, desarrollo de titulaciones e incrementos notables de cifras de estudiantes universitarios, que constituyen los antecedentes inmediatos del presente.

Tras las puertas de la bella fachada plateresca de la Universidad Vieja o “Escuelas Mayores” entramos por el zaguán [del andalusí istawán –pasillo-] rematado con una bóveda de estructura gótica apoyada sobre ménsulas decoradas con flores. Nuestra retina se detiene en el Claustro irregular con veintitrés arcos en cada piso de medio punto. Unos letreros nos informan sobre las materias que se enseñaban en las aulas y el nombre a quien están dedicadas:

En su Claustro Bajo se encuentra el Aula Dorado Moreno, Aula Unamuno [3], Fray Luís de León [4] con sus viejos bancos, Paraninfo [5], Aula Francisco de Vitoria [6], Aula Alfonso X el Sabio [7], Capilla [9], Aula Salinas [10].

Las cátedras de Latinidad, Gramática, Retórica, Matemáticas-Astrología, Griego, Hebreo, Música, e incluso la Cirugía, eran calificadas de “raras por la Universidad salmantina en el “Informe del claustro pleno universitario de 1719”.




En el Aula de Unamuno se impartían las enseñanzas del Derecho Canónigo junto a las de Derecho Civil, Teología y Medicina (la Facultad de Filosofía era considerada una “Facultad Menor”). Los contenidos de estas enseñanzas se basaban en la explicación de las bulas, decretos papales y preceptos conciliares. El aula está dedicada a una de las figuras universales de la Universidad de Salamanca, Miguel de Unamuno, catedrático de Griego en ella desde 1891 y dos veces Rector de la Universidad, en los años de 1900 a 1914 y de 1931 a 1936.

El Aula más emblemática de la Universidad es el Aula Fray Luis de León conservando su fisonomía igual que la tenía en el último tercio del siglo XVI, cuando fue restaurada por Rodrigo Gil de Hontañón. Carlos V escuchó una lección del ilustre jurista Fray Francisco de Vitoria. Los bancos muy sencillos albergan las marcas realizados por ellos. En este Aula dedicada a Fray Luis de León quien desempeñó varias cátedras temporales, como la de Teología y Filosofía Moral, antes de conseguir la cátedra de Biblia, que regentó entre 1579 y 1591. Por sus planteamientos en exégesis bíblica fue procesado y encarcelado por la Inquisición entre 1572 y 1576.

El Aula Francisco de Vitoria estaba destinada a la enseñanza de la medicina, con complementos de Astronomía. Los contenidos de estas enseñanzas eran herederos del galenismo tradicional legados a través de los árabes. Se estudian los tratados de Galeno, Hipócrates, Avicena [Ibn Sina] y Averroes [Ibn Rusd].

En aula está dedicada a la memoria del dominico Francisco de Vitoria, catedrático de Teología de la Universidad de Salamanca desde 1526 hasta su muerte en 1546. Francisco Vitoria es el principal exponente de la Escuela de Salamanca y sus lecciones extraordinarias pusieron las bases del Derecho Internacional Moderno.

El Aula Alfonso X el Sabio, rey de Castilla (1252-1284) por sus repetidas intervenciones en beneficio del Estudio salmantino recomendando prohibir la venta de armas o recomendar al obispo y maestrescuela que encarcelaran o expulsaran a los estudiantes “peleadores”. Alfonso X procedió lo que se ha dado en llamas la “Carta Magna” de la Universidad, un privilegio por el que fijó el claustro de profesores y las materias que debían de enseñar, sobre todo Derecho Civil. El rey Sabio merece este homenaje por sus aportaciones de carácter jurídico, literario e histórico.

Entre personajes ilustres de la Universidad Vieja de Salamanca brillan con luz propia:

Abraham Zacut, Antonio de Nebrija, Francisco de Vitoria, Fray Bartolomé de las Casas, Luis de Góngora, Pedro Calderón de la Barca, Fray Luís de León, Francisco de Salinas , Miguel de Unamuno o Adolfo Suárez entre otros.

También Hernán Cortés había cursado estudios en la Universidad de Salamanca, aunque nunca se licenció. Era bastante culto [podía expresarse en latín, la lengua de las personas instruidas] en comparación con las primeros pobladores que se encontraba en Las Indias. En Salamanca, Hernán Cortes se familiarizó con Virgilio y Tito Livio, con Alejandro Magno y Julio César o con las novelas de caballerías.




El "Vitor" que se observa en las aulas de la Universidad de Salamanca es un símbolo derivado del crismón del Bajo Imperio Romano. Fue adoptado por algunas universidades españolas desde el siglo XIV, especialmente la de Salamanca, Alcalá de Henares, Sevilla e Indias como emblema conmemorativo de quienes obtenían el título de doctor, en inscripciones murales con pintura roja [en la Universidad de Salamanca].

Tras la guerra civil española se eligió para ser utilizado en el Desfile de la Victoria (19 de mayo de 1939), y a partir de entonces, será utilizado como emblema de Franco y del franquismo.

En la película "La lengua de las mariposas" [1999] dirigida por José Luis Cuerda, se puede observar la figura del maestro como un verdadero servidor público que hace pensar a sus alumnos y que nos permite reflexionar.  

La película “Mientras dure la guerra” de Alejandro Amenábar [2019] refleja el viaje ideológico y ético de Miguel de Unamuno, desde el apoyo al golpe de Franco hasta su famoso desafío al fundador de la Legión, José Millán Astray, en el Paraninfo de la Universidad Vieja de Salamanca. Una película de las más importantes de los últimos años que nos devuelve a la actualidad al inmortal filósofo Miguel de Unamuno. 

Gracias a Amenábar, Unamuno se conocerá en la historia del cine, además ser muy conocido a través de su obra filosófica y literaria.


Desde la casa donde vivió y murió Miguel de Unamuno en Salamanca, para el blog de mis culpas...




P.D. Pocos días antes de su muerte, Miguel de Unamuno escribe esta carta al director del diario ABC de Sevilla, Juan Carretero Luca de Tena, en respuesta a una información publicada en la edición del día anterior.

Salamanca, 11 de diciembre de 1936

Aunque conozco de antaño, señor mío, su característica mala fe, esta vez quiero decírselo. En el número de ese ABC sevillano de ayer, día 10, leo un suelto que dice: "Carta de Miguel de Unamuno a todos los centros docentes extranjeros." Pues bien, eso es mentira y usted lo sabe. Primero, hace tiempo que no soy rector de la Universidad de Salamanca desde que esta gente me sustituyó.

Esta carta, acordada en el claustro, no es mía sino de la universidad. No la redacté yo. Luego la puso en latín macarrónico un cura cerril.

Y ahora debo decirle que por muchas que hayan sido las atrocidades de los mandos rojos, los hunos, son mayores las de los blancos, los hotros. Asesinatos sin justificación. A dos catedráticos, a uno en Valladolid y a otro en Granada por si eran… masones. Y a García Lorca.

Da asco ser ahora español desterrado en España.

Y todo esto lo dirige esa mala bestia ponzoñosa y rencorosa que es el general Mola.

Yo dije que lo que había que salvar en España era la civilización occidental cristiana, pero los métodos no son civilizados sino militarizados, no occidentales sino africanos, ni cristianos, sino católicos a la española tradicionalista, es decir anticristianos.

Esto procede de una enfermedad mental colectiva, de una verdadera parálisis general progresiva espiritual, no sin base de la otra, de la corporal. Sobre todo ahí, en esa corrompida Andalucía –de una parte y de otra- este estallido de repugnantes pasiones, resentimientos, envidias. Odio a la inteligencia, se manifiesta en invertidos, sifilíticos, y eunucos masturbadotes.

No es este el Movimiento al que yo, cándido de mí, me adherí creyendo que el pobre general Franco era otra cosa de lo que es. Se engañó y nos engañó. [...]

Entre los hunos –los rojos- y los hotros –blancos (color del pus)- están desangrando, ensangrentando, arruinando, envenenando y –lo que para mí es peor- entonteciendo a España. En la España que proclama como caudillo a Franco –personalmente un buen hombre víctima y juguete de la jauría de hienas- cabrá todo menos franqueza. Ni amor a la verdad. Pero ustedes, los de ABC, podrán seguir envenenando con mentiras, insidias, calumnias…

Les escribo esta carta desde mi casa donde estoy hace días encarcelado disfrazadamente. Me retienen en rehén no sé de qué ni para qué. Pero si me han de asesinar, como a los otros, será aquí, en mi casa.

Y no quiero seguir. Aún me queda por decir.


MIGUEL DE UNAMUNO
Salamanca, 11-XII-36



Bibliografía

La doble muerte de Unamuno, por Luis García Jambrina y Manuel Menchón

Universidad de Salamanca


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