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domingo, 13 de septiembre de 2026

Nuestra particular ruta por Viena [I]

 

Cuando la tierra de Villalón se prepara para vestirse de faralaes "farah" (alegría) y "lebs" (traje) orientamos nuestro mascarón de proa didáctica en compañía de Coral, Antonio, Carmen, Manolo y Dolo en busca del Aeropuerto Málaga-Costa del Sol para visitar la antigua Viena Imperial.

A la altura de la Venta El Hacho, en el término de Lora de Estepa hicimos un alto en el camino para estimular nuestro apetito con una buena tostada de mollete acompañada del tradicional aceite de oliva virgen extra con algunas lonchas de jamón ibérico o zurrapa de lomo blanco y “manteca colorá”, para aquellos que hayan sido bendecidos con el mejor yantar.

Desde el Aeropuerto Málaga-Costa del Sol pusimos viento en popa hacia el Aeropuerto Internacional de Viena sobre las 9,30 a.m. en un “Airbus 320 Lauda”, en honor al legendario piloto de Fórmula 1 Niki Lauda.



Al fondo, la Cordillera de los Alpes


Unas breves pinceladas sobre la historia de Viena…

En el siglo I a.C., un pueblo celta denominado “los boyos” se asienta en la cuenca de Viena. La historia de Viena comienza en el siglo I de nuestra era siendo un castro del Imperio Romano bajo el nombre Vindobona. Situada en el Danubio, y frontera natural del Imperio Romano hacia el norte con los dacios, llegó a ser la sede de la XIII Legión romana. En ella murió el emperador Marco Aurelio [121 a 180], padre del déspota Cómodo [Germánicus], el último emperador de la dinastía Antonina que fuera César a los cinco años e imperator a los quince.

Siglo VI y VII con los ávaros, eslavos y lombardos.

Carlomagno incorpora la región de la actual Viena a finales del siglo VIII y comienzos del siglo IX, que debe su nombre al río Vien, afluente del Danubio.

En 1237 Viena será declarada ciudad imperial y baluarte de la Cristiandad frente al Imperio otomano.

La Universidad Rudolfina [Alma Mater Rudolphina Vindobonensis] fue fundada en 1365 por el duque Rodolfo IV de Habsburgo (conocido como "el Fundador"), de quien toma el sobrenombre de Rudolfina.



Viena será atacada por los turcos en dos ocasiones: una en 1529 liderado por Solimán el Magnífico que llegó hasta las puertas de Viena, y otra en 1883, liderados por el gran visir Kara Mustafá, sitiando Viena durante dos meses. En ambas fracasaron en su intento de conquista frenando la expansión otomana hacia Europa Occidental.

Con el bronce de los cañones abandonados durante la segunda victoria sobre el asedio otomano se fundió el Pummerín, la famosa campana de la Catedral de San Esteban de Viena.

Viena quedará muy debilitada con la guerra contra los turcos, las guerras de religión y la Guerra de los Treinta Años [1618 y 1648] que devastó el Sacro Imperio Romano Germánico hasta la llegada del Barroco donde la música llegara a conquistar la Ciudad Imperial.



Napoleón cruzando los Alpes
Palacio de Belvedere de Viena [versión de 1801]
Jacques-Louis David 

El 2 de diciembre de 1805 las tropas napoleónicas derrotaron en la batalla de Austerlitz a las tropas del emperador Francisco II obligándolo a renunciar al trono del Sacro Imperio, lo que dará lugar al nacimiento de Austria. En 1809 las tropas napoleónicas ocuparán Viena. Tras la derrota de Napoleón en Rusia será convocado el Congreso de Viena [1814-1815], dando forma a la Europa del siglo XIX.

Pero lo que tal vez se recuerde con mayor frecuencia haya sido al emperador Francisco José I casado con la famosa “Sisi, la emperatriz”.

El Imperio Austrohúngaro con Francisco José I que gobernó entre 1867 y 1916, seguido de su sobrino nieto Carlos I de Austria hasta 1918 [el último de los Habsburgo]. En 1914 es asesinado su nieto el archiduque Francisco Fernando que murió en Sarajevo el 28 de junio de 1914 a manos de un nacionalista serbobosnio llamado Gavrilo Princip, de diecinueve años, dando comienzo la Primera Guerra Mundial donde colapsa el Imperio Austrohúngaro dando lugar a nuevos países como Austria, Hungría, Checoeslovaquia y la antigua Yugoslavia, formada por Serbia, Croacia, Bosnia y Eslovenia. Polonia, Italia y Rumanía recibirán nuevos territorios. Tras el Tratado de Versalles comienza a cocinarse la Segunda Guerra Mundial.

En 1938, Adolf Hitler dio un discurso desde el balcón del Palacio Imperial de Hofburg proclamando la anexión de Austria al III Reich de la Alemania nazi. Viena será destruida durante la Segunda Guerra Mundial por los aliados alcanzando su independencia definitiva en 1955, tras lo cual declaró su neutralidad, lo que le convertirá en sede de conferencias internacionales y de organismos de la ONU.

En 1995 Austria pasó a formar parte de Unión Europea [Espacio Schengen]. Actualmente es una de las ciudades del mundo con mejor calidad de vida siendo un importante referente cultural de Europa.

Cada 1 de enero se celebra el famoso Concierto de Año Nuevo en la Sala Grande o Sala Dorada de la Musikverein de Viena por la Orquesta Filarmónica de Viena, siendo transmitido para todo el mundo [se estima que la señal llega a 90 países y a decenas de millones de personas]. En dicho concierto no puede faltar “El Danubio Azul” de Johann Strauss hijo, seguido de la “Marcha Radetzky”, de Johann Strauss padre en 1848, en honor del mariscal austriaco Joseph Wenzel Radetzky que triunfó sobre los revolucionarios. El famoso concierto ha sido dirigido por los más prestigiosos directores de orquesta del mundo, de la talla de Herbert Von Karajan, Zubin Metha o Daniel Barenboim, entre otros muchos.

La Unesco declaró en 2001 el centro histórico de Viena Patrimonio de la Humanidad.

Vieneses ilustres: W.A. Mozart (1756-1791), María Antonieta de Austria [1774-1792], esposa de Luís XVI de Francia y decimoquinta hija de María Teresa I de Austria, Franz Schubert [Viena, 1797 - ibídem, 1828],Johann Strauss (padre e hijo), Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, que estudió medicina en Viena, etcétera.

...


Una vez en el Aeropuerto de Viena nos esperaba nuestro coche para trasladarnos al hotel Das Tigra**** ubicado en pleno corazón de Viena, a unos 500 metros de la Catedral de San Esteban, para realizar nuestro check-in correspondiente y comenzar a desbrozar sin prisas pero sin pausa alguna la antigua ciudad imperial de Viena donde la música de Wolfang Amadeus Mozart continua brillando con luz propia, aunque Viena llegará a pagarle con una profunda indiferencia al más ilustre de sus vecinos.

Sin embargo, la figura de Mozart aparece en millones de bolas de chocolate cada año, denominadas “Mozartkugeln” que son elaboradas por la marca “Salzburg Schokolade”, como homenaje al genial compositor.

Cuentan las páginas de la historia que cuando W.A. Mozart visitó Viena en el otoño de 1762 con tan sólo seis años, desde mediados de octubre hasta diciembre de 1762, se alojó con su padre y hermana en lo que actualmente es el hotel donde nos alojamos. En aquella época tocó ante la emperatriz María Theresia en el Palacio de Schönbrunn, convirtiéndose en un verdadero niño prodigio. En el verano de 1773, en su tercera visita a Viena, vuelve a residir en el mismo lugar. Posiblemente, ese haya sido el motivo para hospedarnos en el mismo lugar donde Mozart se hospedara, para ver si se nos pegaba algo de su magistral inteligencia musical.

Su inmortal nombre aparece también en el licor de chocolate o en el Café Mozart. Por si fuera poco, hasta un barco turístico que navega por el río Salzach lleva el nombre de Amadeus Salzburg. El Aeropuerto de Salzburgo lleva el nombre de W.A. Mozart, desde el 16 de agosto de 1926 como homenaje al genial compositor. 

A través de los numerosos parques y zonas verdes de Viena [50% de su territorio] se observan las impresionantes tonalidades de las hojas doradas y rojas de los árboles, como hayas, arces, fresnos, abedules, tilos y robles, recordándonos que el otoño se acerca, como las cuatro estaciones de Vivaldi, que fue a Viena en busca de nuevas oportunidades pero también será olvidado al morir en la pobreza más absoluta el 28 de julio de 1741 a los 63 años, siendo enterrado en una fosa común sin honores ni música, aunque la música de Mozart y Vivaldi se anuncie en muchas de sus iglesias que jalonan el corazón de Viena, como por ejemplo la de San Carlos Borromeo, que anunciaba "Las Cuatro Estaciones" de Vivaldi a la misma hora que teníamos el Concierto en la Sala Dorada de Musikverein. Pero, como dice nuestro refranero popular «no se puede estar en misa y repicando al mismo tiempo». 

Dicen que los europeos menos amables se encuentran entre Viena y Praga mientras que los más amables brillan con luz propia donde brilla el sol.



Primer día en Viena

Cementerio Central de Viena


Aunque nos movimos en coche por Viena, la línea 71 del tranvía acerca a los amantes de la música clásica al Cementerio de San Marx donde reposan los restos del inmortal compositor Wolfang Amadeus Mozart. También la misma línea de tranvía transita por el Palacio de la Ópera hasta llegar al Cementerio Central de Viena, razón suficiente para dirigirnos a visitar la tumba de Ludwig van Beethoven, entre otros grandes compositores que jalonan su campo santo..

Entramos por la Puerta o Tor nº 2 del Cementerio Central de Viena, el tercero más grande de Europa, por detrás del cementerio de la Almudena, en Madrid, y el de Hamburgo, en Alemania. Nuestra retina capta al instante la iglesia de San Carlos Borromeo si miramos al frente. Antes de llegar a dicha iglesia nuestra mirada capta a mano izquierda la denominada “Esquina de los Músicos”, donde se encuentra el Monumento a Ludwig van Beethoven, Johanness Brahms, Franz Schubert [quien llevó una antorcha en el entierro de Beethoven], Johann Strauss padre e hijo y Antonio Salieri, entre otros grandes compositores.


Cementerio Central de Viena donde se encuentran las tumbas de Beethoven, Schubert, Brahms, Memorial de Mozart o Antonio Salieri entre otros grandes compositores. Y en su parte central se encuentra el monumento a la memoria de Wolfgang Amadeus Mozart [donado por el pueblo de Viena].


Se cuenta que para el mayor ahorro posible para la familia, el ataúd de Mozart fue colocado en una sepultura común para dieciséis cuerpos n el cementerio de St. Marx. Algo usual en las personas no aristocráticas de la época. Por tanto, no se inscribió su nombre en lápida alguna para desconcierto de los amantes de la música. Es cierto que la imagen del ataúd reutilizable y la fosa común de la película “Amadeus” [1984] ha proyectado esa triste imagen del entierro de uno de los genios más grandes que ha dado la música clásica. Y todo ello, en su querida Viena, la capital de la música clásica.

Mozart había trabajado incansablemente hasta el día de su muerte. Y ese fue el precio que le pagó Viena al más ilustre de sus hijos con un entierro de tercera clase sin derecho a féretro, ya que era reutilizable. Los entierros de primera y segunda clase estaban reservados para la nobleza y el clero como estamentos privilegiados.

Dice la leyenda romántica que aquel día del entierro de Mozart, bajo un temporal de lluvia y fuerte viento, sólo un perro siguió al entierro de Mozart. Así perdió Viena al mejor de sus compositores.

Desgraciadamente, el sepulturero responsable de su entierro ya había muerto, y nadie conoce dónde se encontraba enterrado Mozart. Para que no ocurriera algo similar con Beethoven, la aristocracia le otorgó a éste una pensión anual.

La hermana de Wolfgang Amadeus Mozart, Maria Anna "Nannerl" Mozart, se encuentra enterrada en una cripta comunal del Cementerio de San Pedro (Petersfriedhof) en Salzburgo, cerca de la tumba del compositor austriaco Johann Michael Haydn, hermano de Joseph Haydn.

El cráneo de Mozart [custodiado en la Fundación Mozarteum de Salzburgo] fue presuntamente recuperado en 1801 por un sepulturero, Joseph Rothmayer tras la exhumación de la fosa común donde Mozart fue enterrado el 5 de diciembre de 1791.

Pero entre 2005 y 2006, científicos analizaron el ADN de dos dientes, comparándolo con los restos de la abuela materna y una sobrina de Mozart, concluyendo que no existía parentesco alguno. La antropología forense sí indica que el cráneo pertenece a un varón, que podría encajar con la estructura física de Mozart, aunque las pruebas genéticas no son concluyentes.

Unos metros más allá de la tumba de Beethoven se encuentra la tumba de Johann Strauss padre, autor de la “Marcha Radetzky”, y también la de sus hijos, Eduard Strauss y Joseph Strauss, hermano del compositor Johann Strauss.

Un obelisco blanco coronado por un busto y una lira es el lugar donde reposan los restos mortales de Ludwig van Beethoven, monumento que fue erigido por la Asociación de Amigos de la Música en 1888, tras un concurso ganado el 1 de mayo de 1880 por el escultor Caspar von Zumbusch. La lira en el monumento a Beethoven simboliza la genialidad musical, la poesía y la conexión divina, a menudo asociada con el dios Apolo, el dios de la música, de la armonía y de las artes en la tradición clásica.

Al igual que ocurriera con W. A. Mozart, Antonio Vivaldi murió en la pobreza en Viena en 1741, siendo enterrado en una fosa común en el cementerio del Bürgerspital, para pobres y desamparados, siendo clausurado más tarde. Sus restos también se han perdido para siempre.

¡Es imposible concebir que una ciudad como Viena denominada la Ciudad de la Música, haya tratado así a genios de la talla de Mozart o Antonio Vivaldi!

Lo que más nos sorprendió fue que en el interior del Cementerio Central de Viena hubiese una confitería y un restaurante "Kurkonditorei Oberlaa", lo que explica la estrecha relación de los vieneses con la cultura del café y la muerte.





Palacio de Belvedere

Desde el Cementerio Central de Viena orientamos nuestro sextante didáctico hacia el Palacio de Belvedere, antigua residencia de verano del Príncipe Eugenio de Saboya. Su bella fachada barroca junto a sus jardines y fuentes capta al instante nuestra mirada. 




Belvedere alberga una de las colecciones de arte más importantes de Austria con obras maestras de Gustav Klimt, como El Beso [1907-1908] junto a otras 23 obras, la mayor colección del mundo sobre este pintor austriaco. También se pueden disfrutar de pinturas de Claude Monet y Vincent van Gogh, entre otros grandes pintores.




Los jardines escalonados de estilo francés con sus bellas fuentes fueron diseñados para impresionar.


El almuerzo y la noche la dedicamos a degustar algún que otro plato típico de Viena como el tradicional Wiener schnitzel o fino filete de ternera empanado, ensalada griega y salchichas con patatas, acompañado con la tradicional cerveza de trigo Edelweiss a 7 euros la botella de 0,5 litro [propina aparte]. Es tradicional abonar un 5 o 10% de propina en la cuenta del camarero, una costumbre que no existe en España.



Desde Viena, en esta primera parte de nuestra particular ruta, para el blog de mis culpas...


¡Prost!
¡Salud!


Enlaces interesantes

Visita a la tumba de Ludwig van Beethoven en el Cementerio Central de Viena

Visita a la Sala Dorada Musikverein de Viena

Don Francisco Martínez Quesada en la retina del recuerdo

viernes, 11 de septiembre de 2026

Visita a la Sala Dorada Musikverein de Viena




El día 31 de agosto teníamos una cita ineludible sobre las 20,15 en la Sala Dorada Musikverein de Viena. Desde nuestro hotel Das Tigra orientamos nuestro sextante didáctico en compañía de Antonio, Coral, Carmen, Manolo y Dolo en dirección a la Sala Dorada Musikverein de Viena. Aunque la entrada era costosa merecía la pena disfrutar de tan maravilloso concierto.

¡Quién no ha soñado alguna vez con asistir al Concierto de Año Nuevo en la Sala Dorada del Musikverein en Viena y disfrutar de la magia de la Filarmónica en el corazón de Viena! ¡Quién no ha soñado alguna vez con dar las palmas al ritmo que marca el director de la Orquesta Filarmónica de Viena con la Marcha Radeztky!

Es cierto que las entradas para el Concierto de Año Nuevo así como los hoteles para dicha fecha se encuentran con precios prohibitivos para la mayoría de las humildes faltriqueras, entre las que se encuentra la del autor de estas humildes letrillas.

Muchas de las entradas de tan magno acontecimiento musical se encuentran ya agotadas salvo los paquetes organizados por grandes agencias y hoteles***** que las venden con noches de hotel incluidas, aprovechando el agosto, aunque sea invierno. 

Sin embargo, Vivaldi no pudo aprovechar el éxito de "Las Cuatro Estaciones" al morir en la miseria.

 



Sin embargo, los planetas quisieron alinearse a nuestro favor aquel 31 de agosto de 2026 sobre las 20:15 p.m. para disfrutar de un histórico concierto con mayúsculas escuchando las composiciones clásicas más famosas de Wolfang Amadeus Mozart y Johann Strauss en el marco incomparable de la Sala Dorada en el Musikverein. Hemos tenido la satisfacción de poder asistir al concierto de la Mozart Orchestra con obras de Wolfgang Amadeus Mozart y Johann Strauss, en el mismo lugar que se celebra el Concierto de Año Nuevo de Viena. Un verdadero estímulo para los sentidos.


Desde la Ópera de Viena orientamos nuestro sextante hacia el Musikverein donde la Sala Dorada brilla con luz durante el Concierto de Año Nuevo con obras de W.A. Mozart terminando con el Danubio Azul de Johann Strauss hijo (1866) y la Marcha Radetzky, de Johann Strauss (padre), escrita en el año 1848, en honor del mariscal austríaco conde Joseph Wenzel Radetzky, tras sus victorias militares contra los revolucionarios italianos.

Al contemplar el magnífico edificio de la Ópera de Viena ubicado en la avenida Ringstraße se nos viene al pensamiento la trágica historia de sus arquitectos que entre breves pinceladas compartimos con nuestros amigos del blog de mis culpas…



“De todos los ruidos conocidos por el hombre,
la ópera es el más caro”

Moliere (1622-1673)

La Ópera Nacional de Viena

La construcción de la Opera Estatal de Viena de estilo neorrenacentista dio comienzo en 1861, siendo obra de los arquitectos vieneses Eduard van der Null y August von Siccarsburg. Pero no fue del agrado de la prensa de la época recibiendo feroces críticas a su diseño porque al carecer de una elegante escalera de acceso, ni tampoco resultó favorable la opinión del emperador Francisco José, quien la denominó “estación de tren”, provocando el suicidio del arquitecto Eduard van der Null el 4 de abril de 1868, desolado por no ver reconocida su obra.

Cuando comenzó su construcción el nivel de la calle Ringstraße se elevó un metro, dando la impresión de que tan magna construcción se estaba hundiendo. Dos meses más tarde, el otro arquitecto August von Siccarsburg, al no poder aguantar la presión murió de un infarto, con lo que ninguno de los dos pudo ver estrenado su templo de la música clásica.

Se dice que el emperador Francisco José, muy afectado por las consecuencias de su comentario, nunca más volvió a criticar una obra de arte. Cuando le preguntaran de nuevo, diría: "Era muy bonito, me gustó mucho".

Aquella joya neorrenacentista con columnas corintias posee cinco niveles de palcos, con una lujosa y enorme lámpara de cristal de 3.000 kg que ilumina el patio de butacas. Sus techos han sido pintados a mano.



Se inauguró el 25 de mayo de 1869 con una obra de Wolfgang Amadeus Mozart “Don Giovanni”, que se ha convertido en un símbolo cultural en Viena, manteniendo una estrecha relación entre Viena y el repertorio del genio de Salzburgo. En la Ópera de Viena como símbolo de la ciudad, la música y la historia alcanzan su máxima expresión. Todo se encuentra sincronizado como si de un reloj suizo se tratase. Cuando se construyó era propiedad del emperador Francisco José I, y a partir de 1918 pasó a ser administrado por el Estado.

Tras ser destruida durante un bombardeo el 12 de marzo de 1945 y posterior incendio durante la Segunda Guerra Mundial que acabaron siendo pasto de las llamas ciento cincuenta mil trajes, reabrió sus puertas en 1955 con la obra de Beethoven “Fidelio”. La acústica de la Opera de Viena es excelente, posiblemente la mejor del mundo.

Frente a la Ópera de Viena se puede observar en Albertinaplatz un famoso puesto de salchichas Würsteistand Bitzinger con una enorme liebre verde en su parte superior, como reinterpretación moderna a la célebre obra maestra "Liebre joven" de Alberto Durero pintada en 1502.




Muy cerca de la Ópera de Viena se encuentra el monumento a Goethe (1749–1832), poeta, dramaturgo, novelista y científico alemán, considerado una de las mentes más elevadas de la literatura universal y pilar de la cultura occidental.

Goethe, el genio del Romanticismo alemán fue el autor de Fausto (entre 1808 y 1832), su obra maestra y cumbre del teatro filosófico mundial. Johann Wolfgang von Goethe ha sido considerado por muchos como el William Shakespeare de la lengua alemana, o el Cervantes español.

Goethe, viajó por el valle del Rin en busca de la cultura tradicional alemana más pura, recopilando canciones populares que oía cantar a las mujeres en un esfuerzo por comprender mejor la cultura alemana en su forma más pura.

Tras graduarse, Goethe regresó a Fráncfort y se dedicó a estudiar filosofía, principalmente las teorías de Baruch Spinoza, considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto a René Descartes y Gottfried Leibniz.

Tras graduarse en 1777 en Derecho, Goethe regresó a Fráncfort y se dedicó a estudiar filosofía, principalmente las teorías de Baruch Spinoza, considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto a René Descartes y Gottfried Leibniz.

En 1794, Goethe conoció al poeta Friedrich von Schiller, cuyo monumento se encuentra frente a él, y con quien le uniría una gran amistad hasta la muerte de este en 1805.

Descansa en un mausoleo compartido junto a su gran amigo y escritor Friedrich Schiller en el cementerio de Weimar.



La Sala Dorada Musikverein de Viena

 

El Concierto de Año Nuevo se celebra en la Sala Dorada del Musikverein de Viena. Presenta obras de la familia Strauss (Johann padre e hijo, con Josef y Eduard Strauss), siendo interpretado cada 1 de enero por la Orquesta Filarmónica de Viena, finalizando tan magno evento cultural con el tradicional “El Danubio Azul”, de Johann Strauss II y “La Marcha Radetzky”, de Johann Strauss I, siendo transmitido a todos los países del mundo sobre las 11,15 horas.

Mientras el corazón de Johann Strauss hijo latía por los revolucionarios, Johann Strauss padre permanece fiel al emperador, componiendo en su honor en 1848 la Marcha Radeztky [Radetzkymarsch] creada para honrar a dicho mariscal de campo austriaco Joseph Wenzel Radetzky por sus victorias en el norte de Italia durante la Revolución de 1948-49, lo que le valió la reputación de ser "la mejor marcha para la peor causa".

La mejor marcha porque desbordaba alegría y optimismo, y la peor causa porque el mariscal Radetzky utilizó la fuerza militar para aplastar brutalmente las revoluciones e ideales de libertad, democracia y unificación de los jóvenes movimientos nacionalistas en el norte de Italia. Con ello se salvaba el absolutismo del viejo régimen frente a los derechos civiles y las libertades del pueblo. Una marcha que nació originalmente para glorificar la represión armada de un Imperio en decadencia.

La Marcha Radeztky interpretada por la Filarmónica de Viena cierra tan magno acto musical invitando al público a seguirla con palmas, dando comienzo el Año Nuevo en Viena.

Como homenaje a la memoria de Mozart asistimos el 31 de agosto de 2026, a un concierto de música clásica en el Wiener Mozart Konzert de Viena con trajes de época. Casi dos horas estimulando nuestros frágiles tímpanos con un programa orquestal de enorme talla, con obras de Mozart y los clásicos vieneses como Johann Strauss.




La Sala Dorada (Goldener Saal) del Musikverein de Viena posee 36 columnas columnas cariátides doradas [inspiradas en el Erecteión de la Acrópolis de Atenas] que sostienen los balcones y la zona de la fachada con los tubos del órgano.



Escultura de Mozart en el Hall del Musikverein de Viena


Programa

De Wolfgang Amadeus Mozart

  • Così fan tutte. KV 588
  • Don Giovanni.Overtura 527
  • Sinfonía n.º 39. KV 543

De Joseph Haydn

  • Concierto para trompeta de Haydn

De Wolfgang Amadeus Mozart

  • Don Gionavvi KV 527
  • Serenata Nocturna KV 525
  • Marcha Turca. KV 331

…PAUSE…

  • La boda de Fígaro. KV 492
  • La flauta mágica. KV 620
  • Sinfonía nº 40. KV 550
  • La flauta mágica. KV 620. Arie des Pagageno


Monumento dedicado a Johann Strauss hijo en Stadtpark de Viena


Y como broche final:
  • El Danubio Azul, Op. 314, de Johann Strauss, hijo.
  • Marcha Radetzky, Op. 228, de Johann Strauss, padre.

Sin duda alguna un verdadero placer para estimulo de nuestros sentidos...

Un enorme aplauso de varios minutos recibió la "Mozart Orchestra", tenores, sopranos y barítonos que tuvieron que salir junto con su director en varias ocasiones a requerimiento del público.


Desde la Sala Dorada Musikverein de Viena, 
para el blog de mis culpas…



Visita a la tumba de Ludwig van Beethoven en el Cementerio Central de Viena

Don Francisco Martínez Quesada en la retina del recuerdo

martes, 8 de septiembre de 2026

Visita a la tumba de Ludwig van Beethoven en el Cementerio Central de Viena


Tumba de Ludwig van Beethoven en el Cementerio Central de Viena

 
¡Jamás se me ha ocurrido componer por el honor y la fama!
Necesito sacar lo que tengo en el corazón, por eso compongo!

Beethoven, en plena madurez


Desde el corazón de Viena orientamos nuestro sextante musical en busca del Cementerio Central de Viena. Para el que escribe estas humildes letrillas era casi una visita obligada que nos ha permitido de alguna manera honrar la memoria, no solo del autor de la 5ª Sinfonía en do menor, Op. 67 [1808] o la 9ª Sinfonía en re menor, op. 125, con su último movimiento "Coral", basado en la "Oda a la Alegría" de Friedrich Schille [1822-1224], entre otras magistrales composiciones, sino también honrar la memoria de Johann Strauss, padre e hijo, Schubert, Brahms y Antonio Salieri, entre otros grandes compositores.

La línea 71 del tranvía acerca al aficionado a la música al Cementerio de San Marx, donde reposan los restos de Wolfang Amadeus Mozart, y también a la puerta principal del Cementerio Central de Viena, donde se encuentran las tumbas de sus mayores exponentes musicales como Ludwig van Beethoven, Johann Strauss [padre e hijo], Franz Schubert o Brahms, entre otros. También la misma línea de tranvía nos acerca al Palacio de la Ópera en el corazón de Viena.

En un lugar de honor cercano a la entrada del Cementerio Central de Viena se encuentra la tumba del universal compositor, pianista y director de orquesta alemán Ludwig van Beethoven (1770-1827), considerado junto a Mozart, uno de los compositores más importantes de la historia de la música clásica que marcaron la transición del Clasicismo al Romanticismo.

No muy lejos de la entrada principal del Cementerio Central de Viena se encuentra un obelisco blanco coronado por un busto y una lira, donde reposan los restos mortales de Ludwig van Beethoven. El monumento fue erigido por la Asociación de Amigos de la Música en 1888, tras un concurso ganado el 1 de mayo de 1880 por el escultor Caspar von Zumbusch.

La lira en el monumento a Beethoven simboliza la genialidad musical, la poesía y la conexión divina, a menudo asociada con el dios Apolo, el dios de la música, de la armonía y de las artes en la tradición clásica.

Además de Beethoven, se encuentran las tumbas de Johannes Brahms, Franz Schubert, la familia Strauss y Antonio Salieri, entre otros.

 



Pero, ¡quien fue Ludwig van Beethoven, el primer compositor en incorporar un coro dentro de una sinfonía!

Dicen en mi tierra [la de Villalón] que de casta le viene al galgo o que de tal palo tal astilla, al heredar Beethoven las buenas cualidades de su abuelo. Basta recordar que no solo se llamaba como él, sino que además, Ludwig van Beethoven heredó su talento, ya que fue un destacado músico y maestro de capilla que prestó sus servicios como director de la corte de Bonn. Además, su padre le enseñó a Beethoven a tocar el piano, el violín y el clarinete. Pero su infancia no fue feliz.

Su padre se percató que su hijo, con tan sólo cuatro años, tenía talento para la música. Aquel niño precoz llegará a debutar el 26 de marzo de 1778, con tan sólo siete años en Colonia, a orillas del Rin y cerca de las fronteras con Bélgica y los Países Bajos. Más tarde, en 1782, con tan solo once años, publicará su primera composición sobre una marcha fúnebre, titulada Nueve Variaciones sobre una marcha de Ernst Christoph Dressler (WoO63). 

Un año después, el organista, compositor de ópera y director de orquesta alemán Neefe escribió en la Revista de Música acerca de su alumno: «Si continúa así, como ha comenzado, se convertirá seguramente en un segundo Wolfgang Amadeus Mozart»

Con 16 años, se marcha a Viena apoyado por su mecenas, el conde Ferdinand von Waldstein, quien sufragó los gastos del viaje.

Su madre enferma gravemente de tuberculosis y su padre le pide por carta que regrese a Bonn inmediatamente. La madre murió el 17 de julio de 1787. Tras este hecho, su padre entró en una depresión, agravándose su alcoholismo, llegando a ser detenido y encarcelado por este hecho. Después de esto, el joven Ludwig se vio obligado a mantener a sus hermanos, tocando el violín en una orquesta y dando clases de piano durante cinco años, mientras que su padre seguía preso.

En 1790 realiza la “Cantata fúnebre por la muerte del emperador José I”, muerto el 20 de febrero de ese mismo año.

El 18 de diciembre de 1792 muere el padre de Beethoven, Johann van Beethoven. Su hijo Ludwig no asistirá al entierro de su autoritario padre.

En 1792 el príncipe elector de Bonn volvió a financiarle un viaje a Viena, ciudad en la que permaneció el resto de su vida componiendo y tratando de alcanzar un reconocimiento social sufriendo sordera. Allí, Beethoven recibió clases de composición con Joseph Haydn, de contrapunto, con Johann Georg Albrechtsberger y Johann Baptist Schenk, y de lírica, con Antonio Salieri. 

Beethoven pese a los mecenas seguía manteniendo su independencia, cambiando de domicilio en numerosas ocasiones.

Beethoven tuvo que adaptarse a las rígidas normas de la Corte de Viena. Se enfrentaban dos mundos: la burguesía a la que pertenecía Beethoven, y las barreras de la aristocracia en la Corte de los Habsburgo que Beethoven no podía traspasar.

En 1795, realiza sus primeros conciertos públicos “Tres tríos para piano Op.1, Núm. 1”.

En 1796, realiza una gira por Europa Central, Praga, Dresde, Leipzig, Berlín y Budapest, maravillando al público.

Por recomendación médica y para evitar las molestias de su sordera Beethoven tuvo que cambiarse de domicilio a las afueras de Viena. Aquella casa de Beethoven se ha convertido actualmente en un museo con seis salas que narran los aspectos de su vida.


El Palacio de Charlottenburg en Berlín alberga en su parte alta una de las versiones del famoso cuadro de Jacques-Louis David "Napoleón cruzando los Alpes" [1802]. Existe otro en el Palacio de Belvedere de Viena [versión de 1801]. Dos de las cinco versiones que realizó el pintor francés Jacques Louis David.


Napoleón Bonaparte se convirtió en un ídolo entre los sectores progresistas por representar los ideales de la Revolución Francesa en los que creía Beethoven, y que además admiraba a Napoleón por su modesto origen que coincidía con el de Beethoven.

De esta época [1798] son la “Sonata para piano nº 8”, llamada Patética, y la “Sonata quasi una Fantasía para piano nº  14”, llamada Claro de luna.

En esa época eran comunes los duelos de piano. Entre 1798-1799 destaca su duelo con Wölfl en Viena, sobresaliendo la fuerza de Beethoven que arrancó lágrimas de emoción.


Coronación de Napoleón. Jacques-Louis David (1805-1808)
 Museo del Louvre (París)


Su Tercera Sinfonía, llamada "La Heroica" fue escrita en memoria de Napoleón, que era visto en ese momento como un liberador de su pueblo. Pero cuando se declaró a sí mismo emperador, Beethoven se enfureció al considerarlo un tirano, borrando violentamente su nombre de la primera página de la partitura.

"La Heroica" sentará las bases del Romanticismo musical, estrenándose el 7 de abril de 1805 en Viena. Su bipolaridad hará que admire y desprecie al mismo tiempo a Napoleón.

A partir de 1806 se pagaban por sus obras lo que Beethoven pedía

Su vieja amiga la condesa Anna Marie Erdödy logró convencer a Beethoven para que se mantuviera en Viena con la ayuda de sus más ricos admiradores, entre los que se encontraban el archiduque Rudolf, el príncipe Lobkowitz y el príncipe Fernando Kinsky, que ofrecieron a Beethoven a partir de 1809 una pensión anual de 4000 florines, lo que le permitió vivir sin preocupaciones económicas. La única condición que le pusieron fue no abandonar la ciudad de Viena, condición aceptada por el compositor. Aquella pensión lo convertirá en el primer compositor independiente de la historia.

La relación de Beethoven con sus benefactores le daba plena libertad para componer lo que él quisiera, cuando quisiera, muy al contrario que Mozart, que murió en la miseria, con tan sólo treinta y cinco años de edad.

La aristocracia austriaca se encontraba avergonzada por la muerte de Wolgang Amadeus Mozart en la más absoluta pobreza. Y para evitar que ocurriera algo similar, le asignó a Beethoven una pensión anual. 

Viena no quería que volviera a repetirse aquel dicho de “Praga se jacta con orgullo de haber aplaudido en vida a Mozart a diferencia de Viena que lo despreció".

La 5ª Sinfonía en do menor, Op. 67 de Beethoven se estrenó en Viena el 22 de diciembre de 1808.

Primer movimiento: Allegro con brio.
Segundo movimiento: Andante con moto.
Tercer movimiento: Allegro.
Cuarto movimiento: Allegro.

Según puede deducirse en sus cuadernos de apunte, desde 1795 Beethoven proyectaba una sinfonía en do menor. Una vez terminada la Tercera Sinfonía "Heroica", volvió a este proyecto que interrumpió de nuevo para escribir la Cuarta Sinfonía en si bemol mayor (1806). Sólo en 1807 el compositor se dedicó definitivamente a la obra en do menor que fue su Quinta Sinfonía y que compuso al mismo tiempo que la Sexta en fa mayor (Pastoral).

Parece ser que la Quinta Sinfonía había sido encargada por el conde Franz von Opperdorff. En una carta sin fecha pero que por algunos detalles puede datarse de marzo de 1808, Beethoven informaba al conde: "Su sinfonía está terminada...y se la enviaré con el próximo correo."

En otra carta escrita también al conde y fechada el 1 de noviembre de 1808, Beethoven decía: "Me he visto obligado a vender la sinfonía que había escrito para usted, junto con la otra "La Pastoral". Sin embargo, le aseguro que pronto recibirá otra pensada para usted".

Ambas sinfonías habían sido compradas por los editores Breitkopf y Hártel de Leipzig, que las publicaron bajo los números Opus 67 y 68. Dedicadas al conde Andréi Rasumovski [famoso por poseer miles de siervos en Rusia y por su inmensa riqueza] y al príncipe Lobkowitz, se estrenaron simultáneamente en Viena el 22 de diciembre de 1808. La partitura original manuscrita de la Quinta Sinfonía se conserva desde 1908 en el Departamento de Música de la Biblioteca del Estado de Prusia en Berlín.

Beethoven se dio cuenta de que era sordo al no escuchar el sonido de las campanas de la Catedral de Viena. Debido a la pérdida de sus capacidades auditivas, Beethoven se entregó a una febril actividad creadora, componiendo muchas obras, entre ellas la Quinta Sinfonía, la Sexta Sinfonía o Sinfonía Pastoral, la Obertura Coriolano y la bagatela para piano  "Para Elisa". Contaba con cuarenta años y ya era sordo. Usaba cuadernos para comunicarse con los demás.

Sus apariciones en público eran cada vez menos frecuentes. Tuvo como alumno al archiduque Johann Joseph Rainer Rudolph, hermano del emperador, y eventualmente se convirtió también en su más grande benefactor.



Monumento a Goethe cercano a la Ópera Nacional de Viena


Ludwig van Beethoven [de ideales republicanos] y Johann Wolfgang von Goethe [cortesano] se conocieron personalmente en el verano de 1812 en el balneario de Teplitz (actual República Checa). A pesar de su admiración mutua, sus personalidades y visiones artísticas chocaron.

En 1812 surgen problemas económicos de sus mecenas

En 1814, acabó la Séptima y Octava Sinfonía y reformó la Ópera Fidelio, obteniendo un gran éxito, tanto de afluencia de público como económico.

Beethoven tuvo numerosos romances breves y complicados, siendo rechazado por ser plebeyo.

Después de 1815, Napoleón fue definitivamente derrotado. Beethoven era muy respetado en el Imperio y en Europa Occidental, sobre todo en Inglaterra, en parte gracias al éxito de "La victoria de Wellington".


La Victoria de Wellington o La Batalla de Vitoria, opus 91, es una obra compuesta en 1813

En noviembre de 1815 fallece su hermano Carl

En 1816, realizó el primer esbozo de la Novena Sinfonía y dos años más tarde su antiguo alumno y benefactor, el archiduque Rudolf, fue nombrado cardenal, motivo por el cual Beethoven comenzó a componer la Misa en re, aunque no estuvo terminada antes de la ceremonia de entronización.



"Yo no compongo para la multitud, compongo para la gente culta"

Beethoven

En 1820, el pintor alemán Joseph Karl Stieler (1781-1858) lo dejará inmortalizado en un cuadro donde Beethoven aparece sosteniendo con su mano izquierda el manuscrito de la "Missa solemnis" y escribiendo con su derecha. Se encuentra en el Beethoven-Haus (Casa de Beethoven) de Bonn, Alemania. Stieler conocía personalmente a Beethoven.

En 1822, Beethoven tuvo un encuentro con Rossini en Viena, ciudad en la que este estaba cosechando grandes éxitos.

Beethoven pasó los últimos años de su vida casi totalmente aislado por culpa de la sordera. Incluso sopesó la idea de suicidio. Se negó a componer una misa para el emperador, el príncipe Lichnowsky, dedicando todos sus esfuerzos a la composición de la Novena Sinfonía.

En su casa recibió al joven Franz Liszt, con once años, al que vaticinó un brillante futuro

El estreno de la Novena Sinfonía en el Teatro Kärntnertortheater de Viena tuvo lugar el 7 de mayo de 1824, sin la presencia de los miembros de la familia real. Se rumoreaba que sería la última vez que Beethoven iba a dirigir una orquesta. Fue un rotundo éxito que no se tradujo en una ganancia financiera ya que los problemas económicos continuaron acuciando al compositor. La Novena Sinfonía de Beethoven revolucionó la historia de la música clásica, al ser considerada uno de sus máximos exponentes. Se considera uno de los máximos exponentes de la música clásica de todos los tiempos, y de las más interpretadas del mundo. 

Para los románticos la Novena Sinfonía era el símbolo del Romanticismo.

Para los republicanos franceses representaba los principios de la Revolución Francesa.

Pero Beethoven tan solo durará tres años más. Lo que más daño le hacía al genial compositor era la imposibilidad de componer.

La alargada sombra de Beethoven se sigue extendiendo en la literatura, pintura, música, etcétera.

Aunque comenzó la Décima Sinfonía, no la llegó a terminar.

El 24 de marzo de 1827, Beethoven recibió la extremaunción, muriendo el 27 de marzo de 1827, a los 56 años de edad. Beethoven sufría de una arritmia cardiaca, entre otras dolencias, muriendo de una cirrosis hepática producto del excesivo alcohol que ingería.


Monumento a Ludwig van Beethoven en Beethovenplatz.
 Obra del escultor alemán Kasparvon Zumbusch [1880]

El 29 de marzo de 1827, tuvo lugar el funeral de Ludwig van Beethoven en la Iglesia Ortodoxa Griega de la Santísima Trinidad, distante un par de manzanas del domicilio de Beethoven, donde se interpretó el Réquiem en re menor de Wolfgang Amadeus Mozart. Hasta las escuelas cerraron sus puertas el día de su entierro.

Al cortejo fúnebre de Ludwig van Beethoven asistieron cerca de 20.000 personas. Se distribuyeron incluso fotografías para tan magno acontecimiento. Su leyenda había llegado a ser tan importante como su música.

Un famoso cuadro sobre el cortejo fúnebre de Ludwig van Beethoven refleja la magnitud de aquel entierro. Es obra del pintor austriaco Franz Xaver Stöber, en 1827, el mismo año de la muerte de Beethoven.

"An die ferne Geliebte" (A la amada lejana), Op. 98, compuesto poco después, de un Poema de amor no correspondido, en 1816. Doce años más tarde se encuentra preparando el inmortal concierto fusionando esa melodía y la convierte con una letra que habla de la Divinidad de la Música con el desarrollo que merece la Fantasía Coral como último movimiento. Beethoven se encontraba en su punto más álgido de la historia, con su "Oda a la Hermandad".

...todos los hombres vuelven a ser hermanos
allí donde tu suave manto los cubre.

Aquella 9ª Sinfonía quedará grabada en la Memoria Colectiva de la música clásica. Beethoven fue el responsable de pasar de ser siervo del poder a ser un músico con entidad y poder propio.

Un día después de la muerte de Beethoven se descubrió en un compartimento secreto lo que se ha denominado "El Testamento de Heiligenstadt", una carta desgarradora escrita por Ludwig van Beethoven el 6 y 10 de octubre de 1802 en Heiligenstadt, dirigida a sus hermanos Karl y Johann, reflejando sus luchas internas y su profunda desesperación por la sordera creciente y su decisión de no suicidarse gracias a su arte. En ella, describe su aislamiento, su deseo de morir y su lucha por seguir viviendo. Hablaba de su frustración. Llevaba seis años con una enfermedad crónica que le llevó al borde de la desesperación. Un cuerpo tan sensible bajo una existencia miserable. Con sus problemas de oído había comenzado a rehuir los contactos sociales.




En 1985, el Parlamento Europeo eligió el Himno de la Alegría como el Himno de la Unión Europea. Hebert von Karajan fue el encargado de realizar los arreglos instrumentales para dicho Himno, que carece de letra, tan solo tiene música.

La Novena Sinfonía de Beethoven tendrá una carga simbólica muy importante. Leonard Bernstein modificará el "Himno a la Alegría" por "Himno a la Libertad" cambiando la palabra "Alegría" (Freude) por "Libertad" (Freiheit) el 25 de diciembre de 1989 para celebrar la caída del Muro de Berlín. Se simbolizaba la reunificación alemana con una orquesta internacional, donde participaron músicos de Alemania del Este y del Oeste, músicos de la Filarmónica de Nueva York, de París, de Leningrado y de la Orquesta Sinfónica de Londres. Así, como soprano, mezzosoprano, tenor, bajo y Coros de diversos países. Una sinfonía cargada de simbolismo para toda la Humanidad. 

Obras

1806. Fidelio es la única ópera que escribió. Es la historia de amor conyugal entre Leonora y Florestan, un aristócrata español. Leonora se disfraza de hombre de la prisión llamándose Fidelio, para liberar a su amante. Ese mismo año se volvió a representar. En 1814 vuelve a representarse y al que fue Franz Schubert, quien había vendido sus libros para adquirir una entrada.

Compuso su Primera sinfonía entre 1799 y 1800, cuando tenía 30 años de edad, y continuó componiendo sinfonías hasta su muerte.

Suele decirse de Beethoven que las sinfonías impares producen emociones más intensas mientras que las pares son emociones con más calma, ligadas a la vida rural y a a contemplación del paisaje.

1798. Sonata para piano nº 8.

1798. Fidelio. Única ópera.

2 de abril de 1800. Sinfonía n.º 1 en do mayor, Op.

1801. Sonata para piano nº 14 “Claro de Luna” fue puesto por el crítico y poeta alemán Ludwig Rellstab en 1832, unos cinco años después de la muerte del compositor, al describir una escena de luz de luna sobre el lago de Lucerna, en Suiza.·        

1803 [5 de abril]. Sinfonía n.º 2 en Re mayor, Op. 36.

1803. Sinfonía nº 3 o Heroica.

1804. Sonata para piano nº 21 y Sonata para violín nº 9.

1806. Sonata para piano nº 23 y Sinfonía nº 4.

1807 [Otoño]. Sinfonía nº 5.

1808 [Diciembre]. Sinfonía nº 6.

1810 [27 de abril]. Para Elisa, dedicada a Therese Malfatti.

1812. Séptima y Octava sinfonía.

1813. La Victoria de Wellington o La Batalla de Vitoria, Opus 91.

Entre 1820 y 1822. Sonata para piano nº 32 en do menor, Op. 111.

1823. Missa Solemnis.

1824. Novena Sinfonia.

1826 [Octubre]. Cuarteto de cuerda nº 6. Op. 135 será su último trabajo como compositor.

Dejaba inconclusa la Décima Sinfonía.


Desde el Cementerio Central de Viena, junto a la tumba de Beethoven, para el blog de mis culpas...




P.D. Franz Schubert consideraba a Beethoven [27 años mayor] su maestro espiritual, llevándose algunas composiciones antes de su muerte. En el entierro de Beethoven el 29 de marzo de 1827, el compositor Franz Schubert sería uno de los treinta y seis portadores de antorchas en el funeral de Ludwig van Beethoven, en Viena.




Tumba de Franz Schubert junto a la tumba de su admirado maestro,  
Ludwig van Beethoven. Cementerio Central de Viena


Un año más tarde de la muerte de Beethoven, Schubert pidió ser enterrado junto a su admirado maestro. En el sector 31-A del Cementerio Central de Viena se encuentran juntas las tumbas de Johann Strauss hijo, Brahms, Beethoven y Schubert. Y en el centro, un monumento conmemorativo a la memoria de W.A. Mozart.


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